{"id":77912,"date":"2004-02-01T00:00:00","date_gmt":"2004-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/02\/01\/la-historica-magia-del-brujo-de-cosme-velho-2\/"},"modified":"2016-01-29T13:54:00","modified_gmt":"2016-01-29T15:54:00","slug":"la-historica-magia-del-brujo-de-cosme-velho-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-historica-magia-del-brujo-de-cosme-velho-2\/","title":{"rendered":"La hist\u00f3rica magia del brujo de Cosme Velho"},"content":{"rendered":"<p>A simple vista, nada es menos propicio para alzar vuelo literario que el pachorriento ambiente de una repartici\u00f3n p\u00fablica. Pero, curiosamente, todo ese aburrimiento obr\u00f3 milagros en algunos de nuestros escritores, entre los que se cuentan Carlos Drummond de Andrade, Graciliano Ramos, Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa y, tal como lo descubrimos ahora, Machado de Assis, el brujo de Cosme Velho, tema de un libro recientemente lanzado que lleva por t\u00edtulo\u00a0<em>Machado de Assis historiador<\/em> (Companhia das Letras, 345 p\u00e1gs., R$ 41,00), cuyo autor, Sidney Chalhoub, cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP en su posdoctorado realizado en la Universidad de Michigan, EE.UU., donde concluy\u00f3 la investigaci\u00f3n acerca de la manera en que los a\u00f1os transcurridos por el escritor como jefe de la modorrienta segunda secci\u00f3n de la Direcci\u00f3n de Agricultura del Ministerio de Agricultura (entre 1870 y 1880), contribuyeron en la elaboraci\u00f3n de obras maestras, como es el caso de\u00a0<em>Mem\u00f3rias p\u00f3stumas de Br\u00e1s Cubas<\/em>. &#8220;El Machado de Assis novelista y el Machado de Assis funcionario p\u00fablico compart\u00edan la misma ideolog\u00eda: ambos aprendieron a no esperar nada bueno de la clase se\u00f1orial esclavista brasile\u00f1a del siglo XIX&#8221;, dice Chalhoub.<\/p>\n<p>El per\u00edodo en que Machado de Assis estuvo al frente de la mencionada repartici\u00f3n coincide con todo el debate social y pol\u00edtico entablado por los pol\u00edticos del Imperio, que tuvieron como corolario la ley del 28 de septiembre de 1871, posteriormente llamada de Ley del Vientre Libre. Ambos &#8220;Machado&#8221; fueron absorbidos por esa pol\u00e9mica. &#8220;El novelista se esmer\u00f3 por mostrar en sus escritos que la pulidez y la aparente civilidad de los se\u00f1ores y los propietarios se asentaban en el violencia y en el arbitrio. Empero, suger\u00eda tambi\u00e9n la capacidad de los dependientes de penetrar tal ideolog\u00eda y torcerla en pos de objetivos propios&#8221;, explica. &#8220;El funcionario trabajaba para someter el poder privado de los se\u00f1ores al dominio de la ley. Cre\u00eda en la importancia del poder p\u00fablico para disciplinar la barbarie se\u00f1orial&#8221;. Al fin y al cabo, la pol\u00edtica de esa elite se asentaba precisamente sobre la inviolabilidad de la voluntad de los se\u00f1ores que, junto a la ideolog\u00eda de los dependientes (para los cuales era mejor concordar y luchar a la sordina que enfrentarse a la ira de los maestros), le imprimi\u00f3 a las inusitadas relaciones sociales brasile\u00f1as un sentido natural y perenne.<\/p>\n<p>&#8220;En este libro intento demostrar que uno de los objetivos de Machado consiste en analizar los modos de actuaci\u00f3n pol\u00edtica cotidiana de los dependientes, hombres y mujeres, libres o esclavos&#8221;, dice el investigador. En ese contexto, acota Chalhoub, &#8220;Machado fue capaz de &#8216;traducir&#8217; la complejidad de su tiempo hist\u00f3rico, de interpretar el nexo existente entre las cosas y de mostrar la indeterminaci\u00f3n inherente a la experiencia hist\u00f3rica&#8221;. Es en este punto que la literatura logra hacer historia, en especial a trav\u00e9s de los afamados &#8220;di\u00e1logos machadeanos&#8221;. &#8220;Los di\u00e1logos son una parte importante de ese ejercicio anal\u00edtico, pues muestran a los dependientes procurando alcanzar objetivos propios dentro de la ideolog\u00eda se\u00f1orial, de manera tal de no exponerse a represalias, caracter\u00edsticamente incivilizadas, de las que eran capaces los propietarios y se\u00f1ores de esclavos.&#8221;<\/p>\n<p>Para ello no es preciso ni siquiera esperar la llegada de las grandes obras de la madurez. &#8220;Una novela como\u00a0<em>Helena<\/em> es mucho m\u00e1s compleja de lo que se pudiera sospechar a primera vista. Ella, Helena, cuando desea lograr algo de Est\u00e1cio, por ejemplo, trabaja la situaci\u00f3n de manera tal que ello se convierta en un deseo del propio Est\u00e1cio, para que as\u00ed \u00e9ste haga precisamente aquello que ella espera que haga. En fin, todo muy sutil, indirecto, disimulado, como la propia literatura machadeana&#8221;, observa el investigador. Una literatura para ojos atentos, pues, como dice Chalhoub, &#8220;su percepci\u00f3n exige al lector decodificar por s\u00ed mismo la mayor parte de los muecas y gracejos que constituyen el arte de la resistencia en la muchacha; cualquier lector del siglo XIX sabr\u00eda observar esa apariencia a contrapelo, y el brujo de Cosme Velho ciertamente contaba con esa mirada.&#8221;<\/p>\n<p>De una cierta manera, el historiador era el padre del novelista. &#8220;La historia de Est\u00e1cio y de Helena, m\u00e1s que el drama lloroso de un amor imposible es la descripci\u00f3n del per\u00edodo de hegemon\u00eda incontestable de la clase se\u00f1orial esclavista, cuya crisis profunda el novelista vivenciara entre 1866 y 1871, y cuyo desmonte presenciaba con una mirada investigativa en la d\u00e9cada de 1870&#8221;, dice el autor, para quien Machado de Assis, al escribir\u00a0<em>Helena<\/em>, no ten\u00eda m\u00e1s ilusiones sobre la continuidad del status quo del poder. Para Chalhoub, el escritor deja entonces que la jovencita hable por \u00e9l. Pero los tiempos no mostraban todav\u00eda una luz al final del t\u00fanel. &#8220;Al no tener m\u00e1s ilusiones, Machado sufre con ello y no vislumbra otra alternativa; as\u00ed traduc\u00eda la ambig\u00fcedad de la protagonista la experiencia hist\u00f3rica de un sinn\u00famero de dependientes de ese tiempo: seducidos por la ideolog\u00eda se\u00f1orial, Helena y sus semejantes pod\u00edan mostrarse gratos a los se\u00f1ores y ser renuentes a sacudir las estructuras tradicionales.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Un teatro peligroso<br \/>\n<\/strong>Nada m\u00e1s natural que eso: c\u00f3mo se iba a luchar contra siglos de dominaci\u00f3n y contra una clase cuyo paternalismo se configuraba en un mundo ideado por los se\u00f1ores, una &#8220;sociedad imaginaria a la que \u00e9stos so\u00f1aban realizar en el cotidiano&#8221;, en que todo ocurr\u00eda en funci\u00f3n de su deseo. Contra esto, solamente era posible la &#8220;viveza&#8221; de los dependientes para torcer la voluntad se\u00f1orial en pro de su propia supervivencia. De all\u00ed las palabras del investigador: &#8220;el reto de Helena, de Lu\u00eds Garcia, de Capitu, de Jos\u00e9 Dias y de tantos otros, en el sentido de afirmar la diferencia en el propio centro de los rituales de la dominaci\u00f3n se\u00f1orial&#8221;. Un teatro peligroso en el que se deb\u00eda saber cu\u00e1l era el l\u00edmite de vivir en medio de la violencia, solamente por el poder de las palabras.<\/p>\n<p>As\u00ed, el Brasil machadeano era mucho m\u00e1s que la mera dicotom\u00eda entre la casa grande y la &#8220;senzala&#8221; [el barrac\u00f3n o batey de los esclavos]. &#8220;Hab\u00eda condiciones intermedias entre la esclavitud y la libertad que, al tiempo que matizan la visi\u00f3n tradicional de una sociedad dividida entre se\u00f1ores y esclavos, sugieren cu\u00e1nto la precariedad era inherente a la condici\u00f3n de estos dependientes.&#8221; La gran &#8220;chispa&#8221; del brujo surgi\u00f3 precisamente en medio de las discusiones que \u00e9ste presenciaba (y de las cuales participaba) como funcionario p\u00fablico: &#8220;La crisis de la sociedad se\u00f1orial esclavista ten\u00eda su origen b\u00e1sicamente en el proceso hist\u00f3rico de emancipaci\u00f3n de los esclavos&#8221;. La magia del brujo consisti\u00f3 precisamente en ir m\u00e1s all\u00e1 de la dicotom\u00eda y captar los intersticios, vali\u00e9ndose de ese conocimiento como materia prima de sus novelas. De all\u00ed que \u00e9stas van poco a poco cambiando sutilmente de tono; cada una de ellas, dice Chalhoub, &#8220;tiene una l\u00f3gica social propia: es importante ver el modo en que \u00e9stas surgen en la historia de su tiempo y el modo como se levantan contra ella, intentando entenderla y transformarla&#8221;.<\/p>\n<p>De esta forma, luego de\u00a0<em>Helena<\/em>, en\u00a0<em>Iai\u00e1 Garcia<\/em>, de 1878, la narrativa es un reflejo de la crisis decisiva del paternalismo. &#8220;La novedad radica en que los dependientes se confrontan con una voluntad se\u00f1orial m\u00e1s consciente de s\u00ed misma, consciente de la resistencia y sus designios, y decidida a hacer valer su autoridad a trav\u00e9s de la astucia e incluso del fraude, no dudando en violentar a sus subordinados&#8221;, asevera el autor. En\u00a0<em>Mem\u00f3rias p\u00f3stumas de Br\u00e1s Cubas<\/em> todo se consolida.<\/p>\n<p>&#8220;Aparece all\u00ed el suelo com\u00fan de la cr\u00edtica al mundo se\u00f1orial, pero ahora en forma casi brutal ya sea en la exposici\u00f3n del arbitrio y la violencia de los se\u00f1ores como as\u00ed tambi\u00e9n en la sugerencia de que hab\u00eda situaciones en que los dependientes hac\u00edan chacota del todopoderoso Br\u00e1s Cubas. En\u00a0<em>Mem\u00f3rias<\/em>, Machado reescribi\u00f3\u00a0<em>Helena,<\/em> y si el ni\u00f1o es el padre del hombre, Br\u00e1s es hijo de Est\u00e1cio&#8221;. Poco a poco, la lucha para corroer a la elite se va haciendo m\u00e1s intensa, casi que abierta y los p\u00fatridos poderes aparecen en su toda su dimensi\u00f3n. Br\u00e1s decide el destino de la mariposa negra como decide sobre la vida de sus subalternos sociales, y do\u00f1a Pl\u00e1cida, la chismosa, solamente accedi\u00f3 a la existencia porque Br\u00e1s necesitaba que existiese. Abusando de la libertad de la muerte, Cubas es un se\u00f1or boquirroto, cuyas confidencias de soberbia nos asombran por su sinceridad.<\/p>\n<p>Tras la crudeza de\u00a0<em>Mem\u00f3rias<\/em>, Machado efect\u00faa la &#8220;cr\u00edtica cerebral de\u00a0<em>Dom Casmurro<\/em>, una novela tan serena cuanto quir\u00fargica en el relato de los horrores se\u00f1oriales. Quiz\u00e1 sea una autopsia del mundo de los se\u00f1ores de esclavos, de ese mundo que se desvaneciera en gran medida al momento de escribir el libro&#8221;, observa el investigador. El &#8220;ajedrez pol\u00edtico de los dependientes&#8221; incomoda entonces a los amos, que ven traici\u00f3n y disimulaci\u00f3n en todos los rincones y en todas las miradas. &#8220;Capitu conoc\u00eda el arte del di\u00e1logo pol\u00edtico. En\u00a0<em>Dom Casmurro<\/em>, la ni\u00f1a es la madre de la mujer. Siempre que son sujetos de la historia, los dependientes traicionan a sus amos. Si esa es la \u00fanica clave posible, podemos respirar aliviados: Capitu traicion\u00f3 a Bentinho.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nMachado de Assis y la Emancipaci\u00f3n de los Esclavos\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/76991\/machado-de-assis-e-a-emancipacao-dos-escravos\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 99\/01971-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nBeca de Posdoctorado;\u00a0<strong>Becario\u00a0<\/strong>Sidney Chalhoub &#8211; Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas\/ Unicamp<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Machado de Assis fue cr\u00edtico de la truculencia brasile\u00f1a","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-77912","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77912"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77912\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77912"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}