{"id":77915,"date":"2004-02-01T00:00:00","date_gmt":"2004-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/02\/01\/la-relatividad-tropical-2\/"},"modified":"2016-01-29T15:00:33","modified_gmt":"2016-01-29T17:00:33","slug":"la-relatividad-tropical-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-relatividad-tropical-2\/","title":{"rendered":"La relatividad tropical"},"content":{"rendered":"<p>Pues bien, todo es relativo. &#8220;Es uno de esos superhombres que, para nosotros, los salvajes y analfabetos habitantes de estos Brasiles, solamente existen en las monograf\u00edas y en los diccionarios, uno de esos predestinados que no se encuentran entre la fauna ind\u00edgena y de cuya existencia llegamos a dudar. Yo quer\u00eda un sabio a la antigua, un sabihondo de carne y hueso en cuyo abdomen pudiera dar papirotes \u00edntimos, para estar seguro de su erudita realidad&#8221;, escribi\u00f3 en 1925 el periodista Jorge Santos, describiendo el efecto de la entrevista que le hiciera a Albert Einstein, por entonces en visita a Brasil. &#8220;Poco entendimiento de ciencia. Soy una especie de elefante blanco y para m\u00ed ellos son unos tontos&#8221;, anot\u00f3 el cient\u00edfico en el diario de \u00e9se, su viaje a Sudam\u00e9rica (adem\u00e1s de Brasil, Einstein visit\u00f3 Argentina y Uruguay), compuesto de comentarios sucintos como \u00e9se, pero muy sabrosos por su acidez.<\/p>\n<p>Todo esto puede verificarse en\u00a0<em>Einstein, o viajante da relatividade na Am\u00e9rica do Sul<\/em> [<em>Einstein, el viajero de la relatividad en Am\u00e9rica del Sur<\/em>], de Alfredo Tiomno Tolmasquim (un lanzamiento de Vieira&amp;Lent), que muestra la historia del periplo tropical del f\u00edsico y su diario hasta ahora in\u00e9dito, cuyos manuscritos est\u00e1n guardados en la Universidad Hebraica de Jerusal\u00e9n. El autor es profesor del Museo de Astronom\u00eda y Ciencias Afines de R\u00edo de Janeiro, e investigador visitante del Max Planck Institute for the History of Science de Berl\u00edn. &#8220;Estas anotaciones constituyen una \u00edntima expresi\u00f3n de sus pensamientos y sus sentimientos, y retratan su estado de esp\u00edritu en cada momento. Nos ayudan a conocer un poco m\u00e1s el lado humano de aqu\u00e9l que muchos cre\u00edan que ten\u00eda algo de divino&#8221;, explica Tolmasquim.<\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n a Einstein -quien por ese entonces ya era una celebridad internacional debido a su Teor\u00eda de la Relatividad- para hacer una visita a Am\u00e9rica del Sur parti\u00f3 en principio de la Universidad de Buenos Aires en 1923, pero el viaje reci\u00e9n se concret\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s. Al enterarse leyendo los peri\u00f3dicos porte\u00f1os sobre la llegada del f\u00edsico, el rabino Raffalovich, l\u00edder de la comunidad jud\u00eda en R\u00edo de Janeiro, entendi\u00f3 enseguida que la posibilidad de extender la visita a Brasil ser\u00eda una chance de oro para mejorar la imagen de los jud\u00edos entre los brasile\u00f1os. Con la ayuda de acad\u00e9micos cariocas, logr\u00f3 que Einstein aceptase pasar por el pa\u00eds. Para el cient\u00edfico, la ocasi\u00f3n era valiosa: siendo un admirador de culturas ex\u00f3ticas, Einstein tambi\u00e9n era un defensor empedernido de la creaci\u00f3n de una Universidad Hebrea y del sionismo. La oportunidad de ayudar a la colonia local le pareci\u00f3 ideal y el 21 de marzo de 1925 arrib\u00f3 a R\u00edo a bordo del\u00a0<em>Cap. Polonio<\/em>. En medio a una breve entrevista, advirti\u00f3 a los m\u00e1s entusiastas que la relatividad no hab\u00eda ensanchado los horizontes de la ciencia sino al contrario, que los hab\u00eda restringido, aclarando que la idea err\u00f3nea de infinito hab\u00eda sido reemplazada por la de un universo limitado.<\/p>\n<p>Brasil tambi\u00e9n ten\u00eda para Einstein otro motivo de fascinaci\u00f3n: al fin de cuentas, hab\u00eda sido la observaci\u00f3n de un eclipse solar en Sobral (m\u00e1s all\u00e1 de Isla Pr\u00edncipe, en el Golfo de Guinea), Cear\u00e1, realizada en 1919 por una expedici\u00f3n de la Royal Astronomical Society, que ayudara a comprobar su nueva y pol\u00e9mica teor\u00eda. En realidad, el f\u00edsico no se hab\u00eda entusiasmado mucho con la observaci\u00f3n llevada a cabo en Brasil, pues la misma se hab\u00eda hecho en forma inadecuada, pero aun as\u00ed, elegantemente, escribi\u00f3 a pedido de Assis Chateaubriand una nota: &#8220;La pregunta que mi mente formul\u00f3 fue respondida por el soleado cielo de Brasil&#8221;. Por el firmamento pues, puede ser, ya que, si del estado de las ciencias en el pa\u00eds a la \u00e9poca se tratase, \u00e9ste dejaba mucho que desear. Hab\u00eda \u00fanicamente una incipiente universidad en Brasil: la de R\u00edo de Janeiro, de 1920, y las pocas investigaciones hechas por estas tierras ten\u00edan fines absolutamente pr\u00e1cticos. Lo que no hace sino aumentar el m\u00e9rito de hombres como Amoroso Costa, capaz de escribir, seis d\u00edas despu\u00e9s del anuncio de la teor\u00eda en Londres, un art\u00edculo sobre \u00e9sta en\u00a0<em>O Jornal<\/em>, explicando el descubrimiento de Einstein.<\/p>\n<p>Con todo, lo que en general impresion\u00f3 al cient\u00edfico fue m\u00e1s precisamente la naturaleza local. &#8220;Deliciosa mezcla \u00e9tnica en las calles. Portugueses, indios y negros en todas las esquinas. Espont\u00e1neos como plantas, subyugados por el calor.&#8221; &#8220;La visita al Jard\u00edn Bot\u00e1nico fue para m\u00ed uno de los mayores acontecimientos que he tenido mediante impresiones visuales&#8221;. Pero no todo eran flores: &#8220;El europeo necesita mayores est\u00edmulos metab\u00f3licos que los que esta eterna atm\u00f3sfera c\u00e1lida y h\u00fameda ofrece. \u00bfDe qu\u00e9 vale la belleza natural y la riqueza? Yo pienso que la vida de un esclavo del trabajo europeo es a\u00fan m\u00e1s rica, y sobre todo menos ut\u00f3pica y nebulosa. Una adaptaci\u00f3n que probablemente s\u00f3lo sea posible con renuncia a la agilidad&#8221;, escribe en su diario.<\/p>\n<p>En el medio, va a Argentina y Uruguay, pero retorna a Brasil en mayo para quedarse una semana m\u00e1s. Dicta conferencias (en general api\u00f1adas de curiosos y pocos sabios) y visita como buen turista Copacabana y el Pan de Az\u00facar (&#8220;un viaje vertiginoso sobre la selva salvaje en cable de acero; en lo alto, un magn\u00edfico juego y alternancia de neblina y sol&#8221;). En la prensa, el dicho de que &#8220;todo es relativo&#8221; empieza a servir para explicar desde el costo de vida hasta el f\u00fatbol, pasando por la propaganda de las loter\u00edas. Al final del viaje, la confesi\u00f3n del genio: &#8220;Finalmente libre, pero m\u00e1s muerto que vivo&#8221;. No es preciso ser sabio para entenderlo. (C. Haag)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las anotaciones de Einstein durante su visita a Am\u00e9rica del Sur en un libro","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-77915","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77915","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77915"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77915\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77915"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77915"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77915"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77915"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}