{"id":77917,"date":"2004-02-01T00:00:00","date_gmt":"2004-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/02\/01\/armas-integradas-3\/"},"modified":"2015-03-19T18:26:36","modified_gmt":"2015-03-19T21:26:36","slug":"armas-integradas-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/armas-integradas-3\/","title":{"rendered":"Armas integradas"},"content":{"rendered":"<p>El Ministerio de Defensa de Brasil pretende acelerar el paso para la materializaci\u00f3n de diez proyectos que desde hace a\u00f1os se encuentran en proceso de elaboraci\u00f3n en los institutos de investigaci\u00f3n de la Armada, el Ej\u00e9rcito y la Fuerza A\u00e9rea. Entre \u00e9stos se encuentra la construcci\u00f3n de la Central de Hexafluoruro de Uranio (Usexa, sigla en portugu\u00e9s) para la conversi\u00f3n de ese mineral en gas, para que, una vez pasada la etapa de enriquecimiento sea convertido en polvo para la producci\u00f3n del combustible utilizado en las centrales at\u00f3micas Angra I y Angra II. Actualmente este proceso se lleva a cabo en Canad\u00e1. &#8220;De esta forma Brasil pasar\u00e1 a dominar todo el ciclo del combustible nuclear&#8221;, dice el comandante Leonam dos Santos Guimar\u00e3es, coordinador del Programa de Propulsi\u00f3n Nuclear del Centro Tecnol\u00f3gico de la Marina de S\u00e3o Paulo (CTMSP).Para implementar estos proyectos, Defensa cuenta con la concesi\u00f3n de 37 millones de reales que saldr\u00e1n de los fondos sectoriales, tal como est\u00e1 previstoen un protocolo firmado con el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT). Tambi\u00e9n espera contar con el apoyo de empresas como Avibr\u00e1s, que ser\u00e1 socia en el desarrollo de una turbina de peque\u00f1a potencia para la propulsi\u00f3n de veh\u00edculos a\u00e9reos no tripulados (Vant), y de fondos del Ministerio de Comunicaciones, que promete patrocinar un tercer proyecto: la construcci\u00f3n del sat\u00e9lite geoestacionario brasile\u00f1o, de acuerdo con el almirante Ricardo Torga, presidente de la Comisi\u00f3n Asesora de Ciencia y Tecnolog\u00eda para la Defensa (Comasse), organismo coordinador del nuevo sistema.<\/p>\n<p>Se espera que los diez proyectos representen el primer paso hacia la consolidaci\u00f3n del Sistema de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n de Inter\u00e9s para la Defensa Nacional (SisCTID), creado en diciembre del a\u00f1o pasado. El objetivo del Ministerio de Defensa es integrar la investigaci\u00f3n y el desarrollo militar al Sistema Nacional de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n, asegur\u00e1ndose as\u00ed el acceso a nuevas formas de financiaci\u00f3n y a pol\u00edticas de incentivo, y adem\u00e1s, encuadrar a los institutos de investigaci\u00f3n de las tres Armas en el marco de la Ley de Innovaci\u00f3n que tramita en el Congreso Nacional.Con los recursos presupuestarios b\u00e1sicos -por cierto, cada vez m\u00e1s parcos-, las Fuerzas Armadas enfrentan serias dificultades para investigar, desarrollar y nacionalizar tecnolog\u00edas, y corren el riesgo de perder personal calificado. Para no interrumpir las actividades, la Armada, por ejemplo, ha puesto en pr\u00e1ctica asociaciones puntuales; a su vez, transform\u00f3 sus cuatro centros de investigaci\u00f3n en organizaciones prestadoras de servicios y cre\u00f3 un &#8220;banco virtual&#8221; en el cual confluyen recursos de diversas fuentes, incluso aqu\u00e9llos referentes a las partidas presupuestarias.<\/p>\n<p>Los costos de las investigaciones son deducidos del &#8220;cr\u00e9dito virtual&#8221; de cada uno de los institutos. As\u00ed fue como el Centro Tecnol\u00f3gico de la Marina de S\u00e3o Paulo, en sociedad con el Instituto de Investigaciones Nucleares (Ipen,sigla en portugu\u00e9s), reuni\u00f3 los recursos necesarios para desarrollar la tecnolog\u00eda de ultracentrifugado que le permitir\u00e1 a Brasil empezar a producir uranio enriquecido en escala industrial, para su posterior utilizaci\u00f3n en las centrales at\u00f3micas Angra I y Angra II. Actualmente el uranio extra\u00eddo en la mina de Catit\u00e9, Bah\u00eda, es transformado en gas (hexafluoruro de uranio) en Canad\u00e1 y enriquecido en Holanda, con un costo de 19 millones de d\u00f3lares cada 14 meses (<em>lea en la p\u00e1gina 20<\/em>).<\/p>\n<p>El Ej\u00e9rcito y la Fuerza A\u00e9rea no han implementado el modelo de prestaci\u00f3n de servicios. Optaron por programas de asociaci\u00f3n con \u00f3rganos de gobierno y empresas. El Instituto de Investigaci\u00f3n y Desarrollo (IPD, sigla en portugu\u00e9s) -que se encarga de hacer investigaci\u00f3n aplicada en el Ej\u00e9rcito-, por ejemplo, eval\u00faa el impacto de la irradiaci\u00f3n en la ampliaci\u00f3n de la vida \u00fatil de los alimentos en sociedad con la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa), la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro y la Universidad Federal Fluminense. Y junto a Avibr\u00e1s estudia alternativas para el desarrollo de nuevos modelos de blindados. Un prototipo de veh\u00edculo, denominado VBR-LR, est\u00e1 listo y pasa por la fase de evaluaci\u00f3n t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Para reforzar los recursos disponibles, el Instituto Tecnol\u00f3gico de la Aeron\u00e1utica (ITA) se encuentra abocado este a\u00f1o a la creaci\u00f3n de un fondo destinado a financiar proyectos de investigaci\u00f3n y a modernizar laboratorios. Los recursos ser\u00e1n captados entre empresas privadas, e incluyen tambi\u00e9n donaciones de personas f\u00edsicas. Este fondo ya cuenta con un presupuesto de un mill\u00f3n de d\u00f3lares, de acuerdo con el rector, Michal Gartenkraut. Ser\u00e1 administrado por la Fundaci\u00f3n Casemiro Montenegro Filho, una organizaci\u00f3n sin fines de lucro que apoya la investigaci\u00f3n y el desarrollo tecnol\u00f3gico. El ITA cuenta tambi\u00e9n con el apoyo de empresas como El Paso, gigante mundial de gas natural, que invirti\u00f3 365 mil reales en la instalaci\u00f3n de un centro de excelencia y capacitaci\u00f3n de recursos humanos en turbinas de gas, y de Embraer, que invirti\u00f3 m\u00e1s de 3 millones de reales en la estructuraci\u00f3n de una maestr\u00eda profesionalizante en ingenier\u00eda aeron\u00e1utica.<\/p>\n<p><strong>Sociedades estrat\u00e9gicas<br \/>\n<\/strong>La integraci\u00f3n que el nuevo sistema pretende impulsar tiene por objeto consolidar las sociedades con universidades y empresas privadas en torno a proyectos de desarrollo de tecnolog\u00edas de aplicaci\u00f3n civil y militar, o duales, en la jerga militar. Estos proyectos ser\u00e1n financiados con recursos provenientes de los fondos sectoriales y de inversi\u00f3n de riesgo captados con el apoyo del programa Innovar, de la agencia federal Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep). &#8220;El sat\u00e9lite geoestacionario se utilizar\u00e1 tanto en la navegaci\u00f3n a\u00e9rea como en el \u00e1rea de telecomunicaciones, y los veh\u00edculos a\u00e9reos no tripulados ser\u00e1n de gran utilidad para el monitoreo y la fiscalizaci\u00f3n de ductos&#8221;, ejemplifica el almirante Torga. Se espera que de tal convergencia de intereses surja una ampliaci\u00f3n del contenido tecnol\u00f3gico de los productos y servicios para la Defensa, la capacitaci\u00f3n recursos humanos y el fortalecimiento de la industria nacional, entre otros beneficios.<\/p>\n<p>La aproximaci\u00f3n con los sectores civiles comenz\u00f3 con la elaboraci\u00f3n de las directrices del SisCTID. En el transcurso del a\u00f1o pasado, Defensa reuni\u00f3 a investigadores y empresarios de S\u00e3o Paulo, Campinas, S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos y R\u00edo de Janeiro para constituir grupos de trabajo y debatir el borrador de la propuesta. \u00c9stos analizaron los modelos de asociaci\u00f3n implementados en otros pa\u00edses antes de plantear un modelo nacional para la integraci\u00f3n de la investigaci\u00f3n civil y militar. Tambi\u00e9n analizaron las afinidades de las tres Armas y el potencial de aprovechamiento de las investigaciones para las Fuerzas Armadas y para la sociedad, hasta llegar a una lista de 23 tecnolog\u00edas que ser\u00e1n las prioridades del sistema, entre ellas los reactores nucleares, los sistemas espaciales, los sensores, la microelectr\u00f3nica y la hipervelocidad.<\/p>\n<p>Una vez asegurado el financiamiento -y con estas 23 tecnolog\u00edas en la mira-, el SisCTID funcionar\u00e1 con moldes similares a los de una agencia de fomento, induciendo la concreci\u00f3n de proyectos estrat\u00e9gicos -que en este caso tendr\u00e1n car\u00e1cter secreto y contar\u00e1n con la protecci\u00f3n de una legislaci\u00f3n de salvaguardia- e incorporando investigaciones de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica espont\u00e1neamente presentadas. En ambos casos, el sistema operar\u00e1 como una red de cooperaci\u00f3n, y utilizar\u00e1 como herramienta el Sistema de Gesti\u00f3n de Proyectos Estrat\u00e9gicos (SGPE), un software v\u00eda web desarrollado por el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (Senai). Por cierto: la utilizaci\u00f3n de este programa es producto de una asociaci\u00f3n entre el Ministerio de Defensa y la Confederaci\u00f3n Nacional Industrial (CNI). La cartera de proyectos del sistema ser\u00e1 administrada por la Comisi\u00f3n Asesora de Ciencia y Tecnolog\u00eda para la Defensa.<\/p>\n<p>En el apartado de las tecnolog\u00edas definidas como prioritarias, Defensa ha seleccionado los diez primeros proyectos que pretende poner en pr\u00e1ctica este mismo a\u00f1o. Al margen de la Central de Hexafluoruro, el sat\u00e9lite geoestacionario y el Vant, tambi\u00e9n destinar\u00e1 recursos y buscar\u00e1 socios para el desarrollo de combustibles nucleares avanzados como el uranio gadolinio, utilizado en la generaci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica; la construcci\u00f3n del bloque girom\u00e9trico para el Misil Antirradiaci\u00f3n; la creaci\u00f3n de sensores infrarrojos y \u00f3ptico-mec\u00e1nicos para el sistema de visi\u00f3n nocturna y de navegaci\u00f3n inercial; el t\u00fanel de viento vertical para el entrenamiento de paracaidistas y un seudosat\u00e9lite que dotar\u00e1 de mayor precisi\u00f3n a los sistemas de posicionamiento global por sat\u00e9lite (GPS).<\/p>\n<p>Defensa apuesta al \u00e9xito de este modelo. &#8220;Sin una integraci\u00f3n de esfuerzos, dif\u00edcilmente responderemos al reto que implica construir una sociedad brasile\u00f1a m\u00e1s justa y equilibrada&#8221;, sostiene el ministro Jos\u00e9 Viegas Filho en la presentaci\u00f3n del documento\u00a0<em>Concepci\u00f3n estrat\u00e9gica<\/em>, donde se detallan las directrices del SisCTID. Y las expectativas positivas surgen tambi\u00e9n del lado civil. &#8220;El nuevo sistema podr\u00e1 ser un punto de inflexi\u00f3n en la investigaci\u00f3n y el desarrollo militar&#8221;, prev\u00e9 Michal Gartenkraut, rector del Instituto Tecnol\u00f3gico de la Aeron\u00e1utica (ITA), que particip\u00f3 de los grupos de debates. Para Gartenkraut, el punto fuerte es la intersecci\u00f3n entre el ministerio de Defensa y el de Ciencia y Tecnolog\u00eda, que congregan respectivamente la innovaci\u00f3n desarrollada en las tres Armas y el conocimiento generado en las universidades e institutos de investigaci\u00f3n. Si es bien administrado, tal acercamiento puede reeditar el \u00e9xito de la sociedad que result\u00f3 en el desarrollo de la industria aeron\u00e1utica en Brasil, eval\u00faa Gartenkraut. &#8220;La Fuerza A\u00e9rea ha tenido hist\u00f3ricamente esa visi\u00f3n dual&#8221;, recuerda. El ITA, el Centro Tecnol\u00f3gico de la Aeron\u00e1utica (CTA) y Embraer, empresa creada 20 a\u00f1os despu\u00e9s del ITA, son el resultado de ello. No obstante, Gartenkraut acota quelos recursos de los fondos sectoriales &#8220;no pueden sustituir&#8221; al dinero del presupuesto. &#8220;El m\u00e9rito de ellos radica en que constituyen dinero fresco.&#8221;<\/p>\n<p>Sin embargo, la integraci\u00f3n con las universidades no va a ser f\u00e1cil. &#8220;El gran desaf\u00edo consistir\u00e1 en poner en discusi\u00f3n y en la agenda de las universidades temas de inter\u00e9s para la Defensa&#8221;, observa Jos\u00e9 Roberto Arruda, de la Facultad de Ingenier\u00eda Mec\u00e1nica de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), que tambi\u00e9n particip\u00f3 en el grupo de debates organizados por el Ministerio de Defensa. Arruda cree que los convenios con las universidades pueden hacerse posibles en torno a proyectos &#8220;no b\u00e9licos&#8221;, que contemplen la educaci\u00f3n o la defensa alimentaria. &#8220;La Defensa no significa militarismo&#8221;, acota. Pero reconoce que ser\u00e1 necesario implementar una serie de iniciativas para atraer talentos hacia este tipo de investigaci\u00f3n, como por ejemplo la creaci\u00f3n de becas de doctorado o de premios para tesis. &#8220;\u00c9se es un est\u00edmulo muy utilizado en el exterior&#8221;, dice.<\/p>\n<p><strong>Globalizaci\u00f3n selectiva<br \/>\n<\/strong>El SisCTID comenz\u00f3 estructurarse al final del gobierno de Fernando Henrique Cardoso. El d\u00eda 26 de noviembre de 2002, cuando faltaba poco m\u00e1s de un mes para la toma de posesi\u00f3n del nuevo gobierno, el Ministerio de Defensa -en ese entonces bajo la conducci\u00f3n de Geraldo Magela Quint\u00e3o- organiz\u00f3 un seminario en el que se plantearon las directrices del sistema. &#8220;Al a\u00f1o siguiente, el ministro Viegas y Roberto Amaral, ministro este \u00faltimo de Ciencia y Tecnolog\u00eda, asumieron esta propuesta en car\u00e1cter extraordinario&#8221;, comenta el almirante Torga. Esas directrices se detallaron en el transcurso del primer a\u00f1o de gobierno del presidente Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, y el SisCTID fue creado oficialmente el d\u00eda 10 de diciembre del a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>El documento\u00a0<em>Concepci\u00f3n estrat\u00e9gica<\/em>, una especie de certificado de nacimiento del nuevo sistema, justifica as\u00ed su implantaci\u00f3n: describe un escenario mundial de &#8220;incertidumbre&#8221;, signado por un lado por la globalizaci\u00f3n selectiva y &#8220;por un condominio del poder&#8221; integrado por unos pocos pa\u00edses, y por el otro lado, por el deterioro del concepto de soberan\u00eda nacional en algunas regiones del planeta. A su vez, el escrito denuncia que, en nombre de la defensa y de la paz mundial, &#8220;se han perpetrado actos de guerra sin el necesario respaldo legal del derecho y sin apoyo institucional&#8221;. Y propone que los pa\u00edses que &#8220;valoran la democracia, la libertad y el respeto mutuo se mantengan preparados para &#8220;sostener su propia autodeterminaci\u00f3n&#8221;. Sucede que las Fuerzas Armadas Brasile\u00f1as han encontrado en los \u00faltimos tiempos barreras t\u00e9cnicas y comerciales en los pa\u00edses del primer mundo, que intentan &#8220;evitar cualquier progreso que permita la aproximaci\u00f3n de pa\u00edses competidores&#8221;, seg\u00fan se\u00f1ala el documento. La salida ser\u00eda la creaci\u00f3n de unsistema en los moldes del SisCTID, que articule a los diversos sectores de la sociedad para hacer avanzar al pa\u00eds con recursos y conocimientos propios. &#8220;Debemos libertarnos de las importaciones&#8221;, insiste el almirante Torga, citando como ejemplo las dificultades que Brasil ha venido encontrando para comprar componentes para el veh\u00edculo a\u00e9reo no tripulado. Dichos componentes, si todo anda como es debido, comenzar\u00e1n desarrollarse en el pa\u00eds, y los fabricar\u00e1n socios nacionales.<\/p>\n<p>Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, el SisCTID actualiza as\u00ed un antiguo proyecto de las Fuerzas Armadas Brasile\u00f1as delineado en la d\u00e9cada de 1970, con el objetivo invertir en el montaje de una infraestructura de investigaci\u00f3n de punta y en la articulaci\u00f3n de un complejo industrial militar nacional. &#8220;Los principios son los mismos&#8221;, observa el almirante Torga. A la \u00e9poca, el concepto de &#8220;gran potencia&#8221; era la referencia te\u00f3rica del pensamiento militar brasile\u00f1o, y la capacitaci\u00f3n tecnol\u00f3gica constitu\u00eda la meta estrat\u00e9gica. &#8220;Ese proyecto nunca lleg\u00f3 a plasmarse, excepto en el caso del programa AMX de la Aeron\u00e1utica, que con el apoyo del brazo civil de Embraer hizo avanzar el mercado brasile\u00f1o de aviones&#8221;, sostiene en su an\u00e1lisis Geraldo Lesbat Cavagnari Filho, investigador del N\u00facleo de Estudios Estrat\u00e9gicos de la Unicamp. El proyecto de &#8220;gran potencia&#8221; se abort\u00f3, pero permiti\u00f3 que los institutos militares incorporasen nuevas tecnolog\u00edas que hicieron avanzar la investigaci\u00f3n estrat\u00e9gica, materializadas en el Programa Espacial Integrado, el Programa Nuclear y el Programa Fronteras.<\/p>\n<p><strong>Investigaci\u00f3n compartida<br \/>\n<\/strong>El SisCTID tambi\u00e9n prev\u00e9 que las Fuerzas Armadas compartan sus laboratorios con las universidades y las empresas privadas. Pero el desarrollo de proyectos comunes requerir\u00e1 de una cobertura legal para cuestiones tales como la titularidad de las innovaciones, por ejemplo, y reglas claras para eventuales licencias o la salida de investigadores de sus institutos de origen. Se espera que estos y otros obst\u00e1culos se despejen con la aprobaci\u00f3n de la Ley de Innovaci\u00f3n. &#8220;Hemos formulado algunas sugerencias con relaci\u00f3n al proyecto de ley que se encuentra en estudio en el Congreso&#8221;, observa el almirante Torga.<\/p>\n<p>En la Armada, donde los institutos de investigaci\u00f3n operan como organizaciones prestadoras de servicios, este proceso de apertura a la investigaci\u00f3n civil ya se encuentra en marcha. Es llevado adelante por la Empresa Gerencial de Proyectos Navales (Emgepron) -vinculada a Defensa y coordinada por la propia Marina-, creada en 1982, cuando el pa\u00eds se empe\u00f1aba en desarrollar una industria naval militar. La empresa ten\u00eda autonom\u00eda para negociar y contraer empr\u00e9stitos en moneda extranjera, y as\u00ed sorteaba obst\u00e1culos para reaprovisionamiento de la industria naval. &#8220;A la \u00e9poca ten\u00edamos proyectos militares, e intent\u00e1bamos motivar a los sectores privados a asoci\u00e1rsenos. Pero ahora hemos modificado nuestro foco. Consultamos a las diversas empresas de investigaci\u00f3n y les preguntamos: \u00bfustedes qu\u00e9 desean investigar?&#8221;, explica el almirante Wilson Montalv\u00e3o, asesor t\u00e9cnico de Emgepron. La meta, seg\u00fan Montalv\u00e3o explica, es asegurarles a los institutos de investigaci\u00f3n su autogesti\u00f3n e ingresos propios.<\/p>\n<p>La gran mayor\u00eda de los &#8220;clientes&#8221; se encuentra a\u00fan en el gobierno. El Casnav, por ejemplo, desarroll\u00f3 un sistema de gerenciamiento de documentos, que est\u00e1 siendo adaptando para atender las demandas de la Presidencia y la Vicepresidencia de la Rep\u00fablica. &#8220;Existe tambi\u00e9n inter\u00e9s de parte del Ministerio de Hacienda y de las empresas Petrobras y Furnas&#8221;, adelanta el comandante Jos\u00e9 Augusto de Carvalho Benoliel, jefe del Departamento Administrativo del Casnav. Algunas sociedades con el sector privado &#8220;ya se han concretado&#8221;, dice el almirante Montalv\u00e3o. Una de ellas es con Inbrafiltro, una empresa ligada al \u00e1rea de blindaje de autos. &#8220;Ellos se acercaron a nosotros porque pretenden extender sus actividades a la seguridad personal, fabricando chalecos a prueba de balas, cascos, etc.&#8221;, comenta Montalv\u00e3o.<\/p>\n<p>El acuerdo que se est\u00e1 negociando contempla el desarrollo de un nuevo producto, cuya patente quedar\u00e1 en poder Inbrafiltro, en tanto que los\u00a0<em>royalties<\/em> ir\u00e1n a parar a las arcas de la Armada. Otro proyecto en marcha, solicitado por Petrobras, es la instalaci\u00f3n de arrecifes artificiales para atender a las colonias de pesca cercanas a la cuenca de Campos. En tal sentido, algunas municipalidades han manifestado inter\u00e9s, puesto que el incremento de la oferta de peces permitir\u00e1 la explotaci\u00f3n del turismo ecol\u00f3gico.La pol\u00edtica de apertura impulsada por la Armada tambi\u00e9n permitir\u00e1 el acceso por parte de los investigadores a los cuatro institutos de la Fuerza: al margen del Centro Tecnol\u00f3gico de la Marina de S\u00e3o Paulo, tambi\u00e9n est\u00e1n el Centro de An\u00e1lisis de Sistemas Navales (Casnav), el Instituto de Estudios del Mar Almirante Paulo Moreira y el Instituto de Investigaci\u00f3n de la Marina, todos con sede en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p><strong>Una delicada negociaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong><em><strong><br \/>\n<\/strong><\/em>Brasil est\u00e1 negociando con la Agencia Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica (AIEA) formas de inspecci\u00f3n en las ultracentr\u00edfugas de enriquecimiento de uranio que se est\u00e1n instalando en la empresa Industrias Nucleares de Brasil (INB) en la localidad de Resende, estado de R\u00edo de Janeiro. El primer intento de acuerdo, el a\u00f1o pasado, qued\u00f3 en suspenso cuando la AIEA solicit\u00f3 una inspecci\u00f3n m\u00e1s exhaustiva, que incluyese el acceso visual a las m\u00e1quinas. El planteo de la AIEA sienta un precedente en los procedimientos de fiscalizaci\u00f3n y el acuerdo sobre tal procedimiento termin\u00f3 posponi\u00e9ndose.<\/p>\n<p>En la negociaci\u00f3n con la AIEA, Brasil es representado por la Comisi\u00f3n Nacional de Energ\u00eda Nuclear (CNEN), vinculada al MCT y a la Autoridad Regulatoria Nuclear; la Armada; INB y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Se cree que la visualizaci\u00f3n de las m\u00e1quinas podr\u00eda revelar informaciones inherentes a la propiedad industrial. Las ultracentr\u00edfugas desarrolladas por el Centro Tecnol\u00f3gico de la Marina de S\u00e3o Paulo (CTMSP) y por el Instituto de Investigaciones Energ\u00e9ticas y Nucleares (Ipen) utilizan una tecnolog\u00eda innovadora. Estas maquinarias est\u00e1n equipadas con un tubo cil\u00edndrico que gira en vac\u00edo a una velocidad supers\u00f3nica para separar el uranio 235, utilizado como combustible, del uranio 238. El modelo tradicional -utilizado por Urenco, el consorcio integrado por Alemana, Inglaterra y Holanda-, tiene un tubo que se apoya en un gorr\u00f3n mec\u00e1nico, sujeto en la parte superior por gorrones magn\u00e9ticos. La ultracentr\u00edfuga brasile\u00f1a funciona por levitaci\u00f3n: tanto el gorr\u00f3n superior como el inferior son magn\u00e9ticos. La altura y el di\u00e1metro de la m\u00e1quina, por ejemplo, son informaciones tecnol\u00f3gicamente relevantes.<\/p>\n<p>Al margen de ser signatario del Tratado de No Proliferaci\u00f3n de Armas Nucleares (TNP), firmado en 1997, Brasil tambi\u00e9n integra conjuntamente con Argentina la Agencia Brasil-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (Abacc) y la AIEA en el marco del Acuerdo Cuatripartito para la Aplicaci\u00f3n de Salvaguardias, vigente desde 1994. Dicho acuerdo prev\u00e9 que todas las instalaciones nucleares instaladas en el pa\u00eds realicen la contabilidad del material nuclear y env\u00eden informes a las dos agencias de inspecci\u00f3n. Peri\u00f3dicamente, esas instalaciones son fiscalizadas en el marco de visitas que pueden ser o no anunciadas, que verifican la contabilidad, confirman las informaciones y recaban registros de im\u00e1genes captadas por las c\u00e1maras, entre otras actividades. Los procedimientos de inspecci\u00f3n en cada instalaci\u00f3n nuclear son negociados caso por caso.<\/p>\n<p>\u201cEn los reactores de potencia, por ejemplo, existe un sistema de vigilancia\u201d, dice La\u00e9rcio Vinhas, coordinador general para Asuntos Internacionales de la CNEN. Pero, en cualquiera de estos casos, el Acuerdo Cuatripartito prev\u00e9 que, para aplicar salvaguardias, se deben tener en cuenta los intereses del pa\u00eds con relaci\u00f3n a la preservaci\u00f3n de secretos tecnol\u00f3gicos, recuerda Vinhas, que aboga por que el entendimiento llegue a buen puerto: \u201cLas agencias de fiscalizaci\u00f3n intentan obtener el mayor n\u00famero de informaciones posibles, y Brasil procura preservar al m\u00e1ximo sus secretos tecnol\u00f3gicos y comerciales. Ambas partes deben llegar a un equilibrio\u201d.<\/p>\n<p>El f\u00edsico Rog\u00e9rio Cerqueira Leite, profesor em\u00e9rito de la Universidad Estadual de Campinas, sostiene que no hay riesgos tecnol\u00f3gicos inherentes a la inspecci\u00f3n visual. \u201cLas diferencias tecnol\u00f3gicas no son importantes. Lo que ellos pretenden es controlar la producci\u00f3n brasile\u00f1a\u201d, concluye.Pero hay otro problema que seguramente constar\u00e1 en la pauta de negociaci\u00f3n con la AIEA. La Agencia espera -de acuerdo con la evaluaci\u00f3n de algunas fuentes del sector, a decir verdad presiona- que Brasil suscriba un protocolo adicional al Acuerdo de Salvaguardias que brinde acceso a los inspectores a cualquier sitio del territorio nacional, no solamente a las instalaciones nucleares.<\/p>\n<p>\u201cLa Agencia no est\u00e1 presionando a Brasil. La firma de ese protocolo es voluntaria. Le compete al pa\u00eds, soberanamente, tomar una decisi\u00f3n al respecto\u201d, sostiene Vinhas. Brasil, afirma Vinhas, est\u00e1 analizando las implicaciones t\u00e9cnicas y pol\u00edticas que tendr\u00eda la firma de ese protocolo adicional. Y adelanta que la postura brasile\u00f1a apunta a que las discusiones relativas al protocolo adicional sean m\u00e1s amplias, y realizadas en el marco de iniciativas que contemplen no solamente la no proliferaci\u00f3n de armas nucleares, sino tambi\u00e9n el desarme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los institutos militares contar\u00e1n con recursos provenientes de los fondos sectoriales","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[469],"class_list":["post-77917","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77917"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77917\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77917"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}