{"id":77940,"date":"2004-02-01T00:00:00","date_gmt":"2004-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/02\/01\/para-no-correr-riesgos-2\/"},"modified":"2015-04-01T18:15:48","modified_gmt":"2015-04-01T21:15:48","slug":"para-no-correr-riesgos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-no-correr-riesgos-2\/","title":{"rendered":"Para no correr riesgos"},"content":{"rendered":"<p>Con la ayuda de una computadora y de un aparato de ultrasonido m\u00e1s sencillo que aquellos que usan los m\u00e9dicos para observar a los beb\u00e9s dentro del vientre de las mujeres embarazadas, investigadores del Instituto de Ingenier\u00eda Nuclear (IEN) de R\u00edo de Janeiro ponen en pr\u00e1ctica en Brasil un m\u00e9todo r\u00e1pido, barato y no destructivo para la medici\u00f3n de las tensiones presentes en diferentes tipos de estructuras met\u00e1licas, tales como las paredes de una central nuclear o las tuber\u00edas de oleoductos o gasoductos. Esta nueva t\u00e9cnica, denominada birrefringencia ac\u00fastica, implementada en el pa\u00eds a\u00fan en forma experimental, mide y relaciona la velocidad de propagaci\u00f3n de las ondas ultras\u00f3nicas en dos direcciones perpendiculares del material en estudio. Con estos datos en manos, y haciendo uso de algunas ecuaciones, los ingenieros creen estar en condiciones de evaluar el riesgo que esta estructura corre de romperse y provocar as\u00ed alg\u00fan accidente.<\/p>\n<p>&#8220;Con relaci\u00f3n a otros procedimientos, una de las ventajas de la birrefringencia ac\u00fastica consiste en que no provoca ning\u00fan da\u00f1o a la estructura analizada&#8221;, afirma el ingeniero Marcelo Bittencourt, del IEN, la unidad de investigaci\u00f3n ligada a la Comisi\u00f3n Nacional de Energ\u00eda Nuclear (CNEN). &#8220;Tampoco reviste riesgos para la salud de la persona que la utiliza. Y estos dos puntos positivos no son meros detalles. Pueden favorecer la difusi\u00f3n de la nueva t\u00e9cnica -implementada en Brasil con algunas novedades con relaci\u00f3n a la existente en otros pa\u00edses-, que est\u00e1 protegida por tres patentes. Esto porque uno de los m\u00e9todos m\u00e1s populares para registrar la tensi\u00f3n en construcciones y artefactos, la llamada t\u00e9cnica del orificio, requiere abrir un peque\u00f1o agujero en su objeto de an\u00e1lisis. Esto es obviamente inviable en las paredes de una central nuclear. En tanto, otro m\u00e9todo utilizado para medir las tensiones en metales, que se vale de la difracci\u00f3n de rayos X, expone a las personas que ejecutan elan\u00e1lisis a un tipo de radiaci\u00f3n que requiere de algunos cuidados. Por lo tanto, no fue por nada que la Agencia Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica resolvi\u00f3 financiar los estudios relativos a la nueva t\u00e9cnica entre 1999 y 2002.<\/p>\n<p><strong>Tensi\u00f3n en la c\u00e1mara<br \/>\n<\/strong>En los primeros ensayos con birrefringencia ac\u00fastica intentaron medir las tensiones cerca de la juntas de soldadura presentes en una c\u00e1mara hiperb\u00e1rica de 5 metros de longitud y90 toneladas de peso. Dicha c\u00e1mara, construida en acero de alta resistencia, con un espesor que oscila entre los 17 y los 25 cent\u00edmetros, fue fabricada por Nuclep, una empresa que produce algunos de los componentes utilizados en las centrales nucleares. Es un equipamiento que simula presiones de hasta 3 mil metros de columna de agua. Los buenos resultados obtenidos en los ensayos iniciales llevaron a los investigadores a pensar en el uso de este m\u00e9todo en el monitoreo de las tensiones existentes en las paredes de las centrales at\u00f3micas, pese a que este tipo de medici\u00f3n a\u00fan no se ha concretado a\u00fan en una central nuclear.<\/p>\n<p>Antes incluso de que los experimentos con la nueva t\u00e9cnica avanzasen en el \u00e1rea nuclear, la empresa Transpetro, una subsidiaria de Petrobras, se interes\u00f3 en el tema y consult\u00f3 a los ingenieros del IEN. La iniciativa de la empresa, que se encarga de la red de oleoductos y gasoductos de la estatal brasile\u00f1a, result\u00f3 en una sociedad firmada durante el segundo semestre del a\u00f1o pasado. Al cabo de dos a\u00f1os, Transpetro, a trav\u00e9s del Programa de Tecnolog\u00eda de Ductos, habr\u00e1 invertido 1 mill\u00f3n de reales para que los investigadores prueben el m\u00e9todo ultras\u00f3nico en muestras de siete diferentes familias de ca\u00f1os de acero utilizados en los oleoductos de la compa\u00f1\u00eda petrol\u00edfera. &#8220;Cada familia de ca\u00f1os tiene caracter\u00edsticas un poco diferente de las otras&#8221;, explica Bittencourt. Algunos tipos de tubo tienen costura interna, otros no. Y eso sin contar las diferencias de di\u00e1metro y espesor de los aceros empleados en la construcci\u00f3n de los oleoductos. Tambi\u00e9n se analizar\u00e1n tubos con diferentes tiemposde uso.<\/p>\n<p><strong>En tierra y mar<br \/>\n<\/strong>En estos momentos, la primera tarea a la que los investigadores del IEN se abocan consiste en crear un banco de datos con las informaciones necesarias referentes a estos materiales, de manera tal de permitir la medici\u00f3n de las tensiones en el campo. Estos par\u00e1metros son importantes para saber cu\u00e1nta presi\u00f3n externa e interna pueden soportar estos tubos -que muchas veces se encuentran debajo de la tierra o en el fondo del mar- sin romperse o presentar fisuras.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Evaluaci\u00f3n por Ultrasonido de las Tensiones en Ca\u00f1er\u00edas y Centrales Nucleares<\/em><br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nMarcelo Bittencourt &#8211; IEN<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nUS$ 200.000 (Agencia Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica) y R$ 1 mill\u00f3n (Petrobras)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El ultrasonido, un m\u00e9todo r\u00e1pido y no destructivo para verificar el estado de estructuras de oleoductos y paredes de centrales nucleares","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-77940","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77940"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77940\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77940"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}