{"id":77942,"date":"2004-03-01T00:00:00","date_gmt":"2004-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/03\/01\/asignan-un-nuevo-papel-al-hierro-en-la-lucha-contra-la-tuberculosis-2\/"},"modified":"2015-04-01T16:58:59","modified_gmt":"2015-04-01T19:58:59","slug":"asignan-un-nuevo-papel-al-hierro-en-la-lucha-contra-la-tuberculosis-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/asignan-un-nuevo-papel-al-hierro-en-la-lucha-contra-la-tuberculosis-2\/","title":{"rendered":"Asignan un nuevo papel al hierro en la lucha contra la tuberculosis"},"content":{"rendered":"<p>En medio de la batalla sin cuartel que traba la Humanidad con uno de los m\u00e1s crueles asesinos de todos los tiempos, el\u00a0<em>Mycobacterium tuberculosis<\/em> , la principal bacteria causante de la tuberculosis, un grupo de investigadores brasile\u00f1os espera poder aportar pronto un nuevo arsenal de armas qu\u00edmicas para hacer recrudecer los combates contra ese microsc\u00f3pico enemigo, que anualmente ciega la vida de entre 2 y 3 millones de personas en el mundo, la mayor\u00eda absoluta de \u00e9stas en los pa\u00edses pobres.<\/p>\n<p>Son drogas sint\u00e9ticas especialmente elaboradas para atacar los puntos d\u00e9biles del pat\u00f3geno y matarlo de manera m\u00e1s r\u00e1pida y menos t\u00f3xica para hombre, reduciendo as\u00ed el tiempo de tratamiento y sus efectos colaterales. Una mol\u00e9cula con aparente potencial para alcanzar este conjunto de objetivos fue presentada discretamente en un art\u00edculo de dos carillas publicado en la edici\u00f3n de enero de la revista cient\u00edfica brit\u00e1nica\u00a0<em>Chemical Communications<\/em> de la Sociedad Real de Qu\u00edmica de Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>Denominado informalmente IQG 607, este compuesto met\u00e1lico, un ferrocianuro asociado a la mol\u00e9cula de isoniazida (INH), una droga que desde hace 50 a\u00f1os es el caballito de batalla en el tratamiento contra la tuberculosis, ha sido ya patentado en Brasil y se encuentra en la fase final de ensayos precl\u00ednicos con ratones. Esta mol\u00e9cula constituye un nuevo resultado prometedor producido por un grupo de cient\u00edficos ligados a la Red Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n y Combate contra la Tuberculosis (Red TB). Creada hace tres a\u00f1os, dicha iniciativa congrega a alrededor de 170 cient\u00edficos de 47 instituciones de investigaci\u00f3n de varios estados brasile\u00f1os que estudian la enfermedad, dejada de lado por los grandes laboratorios farmac\u00e9uticos debido a que es un problema de salud t\u00edpico de los pobres.<\/p>\n<p>Pese a que todav\u00eda queda un camino de a\u00f1os por delante hasta que este proyecto de droga antituberculosis pueda ser catalogado como probadamente seguro y eficiente, los resultados iniciales de los experimentos con la nueva mol\u00e9cula son alentadores. &#8220;En animales mata no solamente a la variedad com\u00fan del\u00a0<em>M. tuberculosis<\/em> sino tambi\u00e9n a los principales linajes mutantes de la bacteria que se volvieron resistentes a los medicamentos&#8221;, afirma el bioqu\u00edmico Di\u00f3genes Santiago Santos, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo Grande do Sul (PUC-RS), coordinador de los estudios con el IQG 607 y otros compuestos contra el agente etiol\u00f3gico de la tuberculosis, tambi\u00e9n conocido como bacilo de Koch.<\/p>\n<p>&#8220;Por haberse mostrado menos t\u00f3xica que las drogas actualmente disponibles en el mercado, quiz\u00e1 pueda usarse en dosis m\u00e1s elevadas que las prescritas para la isoniazida y as\u00ed acelerar el proceso de cura en los pacientes&#8221;. Para demostrar que la nueva mol\u00e9cula tiende a causar menos efectos colaterales, Santos menciona datos de un experimento realizado en su laboratorio. Roedores que recibieron diariamente una elevada cantidad de la nueva droga (1 gramo de la mol\u00e9cula por cada kilo de peso) tardaron 20 d\u00edas para morir. En tanto, los que tomaron 250 miligramos de isoniazida, una dosis cuatro veces menor, murieron en solo cuatro horas.<\/p>\n<p>Drogas selectivas y refinadas que ataquen m\u00e1s al bacilo y menos al hombre pueden redundar en una reducci\u00f3n considerable del tiempo necesario para el tratamiento de la tuberculosis, hoy en d\u00eda de seis meses, durante los cuales se les suministran a los pacientes cuatro medicamentos distintos. En la actualidad la terapia es lenta pues los remedios disponibles son muy t\u00f3xicos, y deben administrarse en peque\u00f1as dosis. De esta forma, con la sucesi\u00f3n de drogas dadas a los enfermos a lo largo de medio a\u00f1o, los m\u00e9dicos logran matar o esterilizar a los diversos linajes de la bacteria que puedan infectar a los pacientes sin causarles a \u00e9stos grandes molestias.<\/p>\n<p>Pero, aun as\u00ed, por un motivo u otro y con los indeseables efectos colaterales de la quimioterapia (n\u00e1useas, v\u00f3mitos e ictericia), una parte nada desde\u00f1able de pacientes no concluye debidamente el largo programa de tratamiento preconizado por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). &#8220;Alrededor del 15% de las personas que consultan en nuestros servicios abandona el tratamiento&#8221;, dice Reynaldo Dietze, director del N\u00facleo de Enfermedades Infecciosas de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes).<\/p>\n<p>Estas personas, sumadas a los pacientes que no se curan plenamente debido a errores en los procedimientos terap\u00e9uticos, son proclives a padecer recidivas y a desarrollar la tuberculosis multirresistente, de dif\u00edcil y costoso tratamiento. En Brasil esta forma m\u00e1s agresiva de la enfermedad, caracterizada por la resistencia a por lo menos dos drogas antituberculosis, en general la isoniazida y la rifampicina, es todav\u00eda rara, y responde por alrededor del 1% de los 120 mil nuevos casos anuales de la enfermedad. Pero en otras partes del mundo, como es el caso de las ex rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas, implica actualmente un grave y nuevo obst\u00e1culo para el control de la tuberculosis.<\/p>\n<p>Luego de haber dado muestras de que estaba bajo control hace algunas d\u00e9cadas, merced al empleo de un c\u00f3ctel de drogas baratas y capaces de curar al 95% de los pacientes, y a la implementaci\u00f3n masiva de la vacunaci\u00f3n preventiva (la BCG), este antiguo mal recobr\u00f3 su fuerza con el surgimiento del Sida en los a\u00f1os 1980. &#8220;Tanto en Brasil como en otros pa\u00edses mucha gente cre\u00eda que la tuberculosis estaba bajo control y que no era ya necesario invertir en investigaci\u00f3n, pero eso era un enga\u00f1o&#8221;, afirma Afranio Kritski, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), otro investigador de la Red TB.<\/p>\n<p>El\u00a0<em>M. tuberculosis,<\/em> que est\u00e1 presente hoy en d\u00eda en un tercio de la humanidad, es transmitido por el aire, ocasiona infecciones especialmente en los pulmones y ha formado una pareja maligna con el virus VIH. Normalmente, el 90% de las personas que portan elbacilo en su organismo nunca desarrollar\u00e1 la tuberculosis, y dichas personas ni siquiera ser\u00e1n capaces de transmitirla a trav\u00e9s del aire. Pero individuos debilitados, con un sistema inmunol\u00f3gico enflaquecido, como los enfermos de Sida, son presas f\u00e1ciles para las infecciones causadas por la bacteria. Los grandes campos de refugiados y los recientes movimientos de migraci\u00f3n (forzosa) de grandes contingentes humanos en todo el mundo tambi\u00e9n han sido apuntados como causas del recrudecimiento de la tuberculosis.<\/p>\n<p>En 1993, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) declar\u00f3 que la situaci\u00f3n de la enfermedad era de emergencia en todo el mundo e instituy\u00f3 la fecha del 24 de marzo como D\u00eda Internacional de la Tuberculosis, como una forma de llamar atenci\u00f3n sobre el problema. &#8220;Por supuesto que el surgimiento del Sida y las migraciones en masa han ayudado a incrementar el n\u00famero de casos de tuberculosis en el mundo&#8221;, afirma Antonio Ruffino Netto, de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMUSP\/RP), coordinador de los estudios epidemiol\u00f3gicos de la Red TB. &#8220;Pero no podemos olvidar que la presencia del bacilo en el organismo es una condici\u00f3n necesaria, pero no suficiente como para provocar la enfermedad. La causa efectiva de la enfermedad es la desigualdad social&#8221;.<\/p>\n<p>Lugares cerrados, peque\u00f1os y hacinados, como es el caso de los campos de refugiados, las prisiones e incluso las favelas y conventillos o vecindades superpobladas constituyen ambientes propicios para la diseminaci\u00f3n del bacilo, que infecta a una persona por segundo en alguna parte del planeta, y a 8 millones de individuos anualmente. Si bien a finales del siglo XIX la enfermedad lleg\u00f3 a ser romanticizada y tambi\u00e9n descrita como un mal que afectaba a los estratos m\u00e1s elevados de la sociedad inclusive, hoy en d\u00eda la tuberculosis es esencialmente vista como una enfermedad casi restringida a las capas m\u00e1s humildes de la poblaci\u00f3n (<em>lea el texto de la p\u00e1gina 36 que muestra un breve historial de la enfermedad<\/em> ).<\/p>\n<p>Se estima que el 95% de los casos y el 98% de las muertes se producen en los pa\u00edses pobres. Brasil es el \u00fanico pa\u00eds de las Am\u00e9ricas que figura en la lista de las 22 naciones que concentran el 80% de los casos de tuberculosis en el mundo. Oficialmente, la enfermedad acaba anualmente con la vida de entre 5 y 6 mil personas en Brasil, pero los expertos estiman que la cifra de fallecimientos rondar\u00eda los 10 mil.La idea de alterar la f\u00f3rmula de la isoniazida, y crear as\u00ed una mol\u00e9cula contra la tuberculosis, tom\u00f3 cuerpo luego de que la ciencia develara el mecanismo de acci\u00f3n de esa droga a finales de los a\u00f1os 1990. El f\u00e1rmaco interfiere en la s\u00edntesis de los \u00e1cidos mic\u00f3licos, una de las v\u00edas qu\u00edmicas encargadas de producir las paredes celulares del bacilo de Koch.<\/p>\n<p>Al hacer esto, impide la formaci\u00f3n plena de esa estructura r\u00edgida esencial para la protecci\u00f3n de las c\u00e9lulas del pat\u00f3geno. De esta forma, la droga no deja que la bacteria se multiplique, ocasion\u00e1ndole la muerte. Dici\u00e9ndolo de este modo, sint\u00e9ticamente, el mecanismo de acci\u00f3n de la isoniazida, el m\u00e1s antiguo e importante de los medicamentos que los pacientes toman en el transcurso de su tratamiento, parece incluso sencillo. Pero, a decir verdad, se trata de un proceso complejo, que desencadena una serie de reacciones qu\u00edmicas no solamente en el pat\u00f3geno que se pretende matar sino tambi\u00e9n en su hospedador.<\/p>\n<p>&#8220;La isoniazida es metabolizada en el h\u00edgado humano formando compuestos tales como la hidrazina, que son t\u00f3xicos para ese \u00f3rgano y para el sistema nervioso central&#8221;, afirma Santos. De all\u00ed las n\u00e1useas, los v\u00f3mitos y otros efectos colaterales que ocasionan molestias a los enfermos duranteel tratamiento antituberculosis. Al margen de ser intrincado, el mecanismo de acci\u00f3n de la droga sobre el bacilo es indirecto: para tener alg\u00fan efecto terap\u00e9utico, la isoniazida debe ser activada por la enzima catalasa peroxidasa, producida por un gen presente en la bacteria de la tuberculosis, el KatG. Si esto no ocurre, el f\u00e1rmaco no funciona.<\/p>\n<p>Pero, al fin y al cabo, \u00bfc\u00f3mo fue que todo ese conocimiento sobre el mecanismo de acci\u00f3n de la isoniazida ayud\u00f3 a los investigadores brasile\u00f1os en la confecci\u00f3n de la nueva posible droga. La pista de que, pese a que por caminos tortuosos, dicho f\u00e1rmaco era capaz de matar a la bacteria, puesto actuaba sobre la v\u00eda metab\u00f3lica ligada a la s\u00edntesis de los \u00e1cidos mic\u00f3licos encargados de la formaci\u00f3n de la pared celular del pat\u00f3geno brind\u00f3 su aporte a los cient\u00edficos en la elaboraci\u00f3n de compuestos capaces de llegar exactamente al mismo blanco, pero por una senda m\u00e1s directa.<\/p>\n<p>Por un atajo qu\u00edmico que pudiera ser m\u00e1s eficiente en el cerco al bacilo y provocase menos efectos colaterales al hombre. &#8220;Nuestro objetivo era crear mol\u00e9culas que actuasen sobre esa v\u00eda metab\u00f3lica, uno de los puntos d\u00e9biles de la bacteria, pero que no precisasen ser activadas por la enzima producida por el gen KatG y tampoco por el sistema hep\u00e1tico humano&#8221;, explica el qu\u00edmico \u00cdcaro de Souza Moreira, vicerrector de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (UFCE), que concibi\u00f3 la estructura del nuevo compuesto ferroso, cuya f\u00f3rmula qu\u00edmica es [Fe11(CN)5(INH)]3-.<\/p>\n<p>Tal requisito previo se justifica: el KatG es uno de los cinco genes del bacilo de Koch en los que se han detectado mutaciones que vuelven a la isoniazida ineficaz contra la tuberculosis. Las alteraciones en la composici\u00f3n del KatG parecen estar relacionadas con la mitad de los casos en que la bacteria de la tuberculosis exhibe una mayor resistencia a la acci\u00f3n de la isoniazida. Por lo tanto, el dise\u00f1o de una mol\u00e9cula antituberculosis cuya acci\u00f3n fuese independiente de ese gen parec\u00eda ser una manera de desarrollar una droga con potencial para tratar tanto los casos comunes como tambi\u00e9n los m\u00e1s graves de tuberculosis.<\/p>\n<p>La estrategia de dise\u00f1ar complejos qu\u00edmicos totalmente nuevos con base en la uni\u00f3n de compuestos met\u00e1licos con la isoniazida se impuso desde el comienzo de las investigaciones, hace alrededor de tres a\u00f1os. &#8220;Los metales se combinan m\u00e1s f\u00e1cilmente en el medio celular&#8221;, comenta Santos. Mediante este abordaje, el cearense Moreira, el qu\u00edmico inorg\u00e1nico del grupo, desarroll\u00f3 diez mol\u00e9culas distintas. Algunas de ellas eran complejos que interactuaban con el rutenio, otras con el cobalto y otras con el hierro, como es el caso de la mol\u00e9cula IQG 607. El hierro, debido a que es un metal m\u00e1s barato que los otros, tuvo prioridad, ya que la meta es desarrollar drogas eficaces y baratas contra la tuberculosis. Por eso los estudios con el IQG 607, un compuesto ferroso, se encuentran en una fase m\u00e1s avanzada. &#8220;Pero, al margen del IQG 607, vimos que otras cinco mol\u00e9culas matan al bacilo de Koch&#8221;, dice Moreira.<\/p>\n<p>Para hallar la mol\u00e9cula ideal, la que mejor se encajar\u00eda en las v\u00edas metab\u00f3licas m\u00e1s vulnerables del bacilo, los investigadores echaron mano de recursos sofisticados. En el Laboratorio de Sistemas Biomoleculares de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, el f\u00edsico Walter Filgueira de Azevedo Jr. simul\u00f3 en tres dimensiones c\u00f3mo ser\u00eda el ajuste de los compuestos met\u00e1licos, no solamente del IQG 607, sino tambi\u00e9n de los otros nueve posibles? a la enoil-reductasa, la enzima blanco de la v\u00eda qu\u00edmica que ser\u00eda atacada. &#8220;As\u00ed, antes incluso de ser hacerse cualquier ensayo\u00a0<em>invitro<\/em> cont\u00e1bamos con informaciones sobre cu\u00e1les compuestos se encajabanmejor en el sitio activo de la enzima&#8221;, explica Azevedo Jr. O IQG 607 fue uno de ellos.<\/p>\n<p>Pero la mentada mol\u00e9cula y los otros compuestos met\u00e1licos en desarrollo no son la \u00fanica esperanza que aporta la Red TB. En laboratorio, alrededor de mil extractos de plantas han sido probados contra la bacteria de la tuberculosis, de los cuales 30 exhibieron alg\u00fan resultado interesante. Grupos de todas las regiones de Brasil intentan desarrollar an\u00e1lisis m\u00e1s eficaces para la detecci\u00f3n de la enfermedad, como as\u00ed tambi\u00e9n vacunas y medicamentos. En pos de ese objetivo com\u00fan, algunas iniciativas se valen a veces de estrategias bastante singulares, en una diversidad de abordajes que, en lugar de estimular la competencia, promueve la complementariedad de los esfuerzos realizados en el \u00e1mbito de la Red TB.<\/p>\n<p>Un grupo de investigadores dirigido por el bioqu\u00edmico C\u00e9lio Lopes Silva, de la FMUSP\/ RP, desarroll\u00f3 una vacuna g\u00e9nica con base en el ADN del\u00a0<em>M. tuberculosis<\/em> , por ejemplo, que en experimentos con animales se ha mostrado capaz de prevenir y curar la enfermedad (<em>lea en\u00a0<\/em><em>Pesquisa FAPESP<\/em> 81). Y, pese a ser concebida para personas con tuberculosis, esta vacuna es ahora objeto de ensayos cl\u00ednicos en seres humanos que sufren una forma avanzada de c\u00e1ncer de cabeza y cuello y no responden a ning\u00fan otro tipo de tratamiento. &#8220;En seis meses estaremos en condiciones de mostrar los primeros resultados de estos experimentos&#8221;, afirma Silva, que tambi\u00e9n es coordinador general de la Red TB.<\/p>\n<p>Los ensayos en seres humanos son caros, lentos, trabajosos y de resultado imprevisible, y constituyen la \u00faltima prueba de fuego por la cual todo y cualquier nuevo medicamento o vacuna debe pasar a fin de que su comercializaci\u00f3n sea aprobada. Primeramente se eval\u00faan la toxicidad y los efectos colaterales. Luego cu\u00e1l es la dosis ideal. Y, posteriormente, su eficiencia. Con las posibles drogas contra la tuberculosis la cosa no es diferente. Santos estima que todas las fases de ensayos cl\u00ednicos con la mol\u00e9cula IQG 607 insumir\u00edan al cabo de dos o tres a\u00f1os de experimentos con al menos dos mil personas una suma equivalente a los 40 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Un monto que, si no aparece de una manera u otra, har\u00e1 que ese posible medicamento contra la tuberculosis tenga el mismo fin que otras tantas prometedoras mol\u00e9culas: informaci\u00f3n interesante que nunca sale de las p\u00e1ginas de un art\u00edculo cient\u00edfico. &#8220;La mayor\u00eda de los grandes laboratorios internacionales no invierte en drogas para enfermedad de pobres&#8221;, constata Santos. &#8220;Y la industria farmac\u00e9utica brasile\u00f1a no tiene el h\u00e1bito ni los fondos necesarios como para financiar investigaciones cl\u00ednicas.&#8221;<\/p>\n<p>Con todo, Santos no se desanima, y en estos momentos intenta convencer a un laboratorio brit\u00e1nico a solventar los ensayos cl\u00ednicos con el IQG 607. Otra alternativa ser\u00eda bregar por la obtenci\u00f3n de financiamiento de parte de gobiernos y entidades filantr\u00f3picas. El mes pasado, la Fundaci\u00f3n Bill&amp;Melinda Gates, creada por el multimillonario due\u00f1o de Microsoft, la mayor empresa de software del mundo, don\u00f3 alrededor de 83 millones de d\u00f3lares a una instituci\u00f3n estadounidense sin fines de lucro que investiga nuevas vacunas contra la tuberculosis: The Aeras Global TB Vaccine Foundation. Tal entidad acaba de dar inicio a los ensayos en seres humanos de una nueva versi\u00f3n gen\u00e9ticamente modificada de la BCG.<\/p>\n<p><em><strong>Las v\u00edctimas famosas del bacilo<br \/>\n<\/strong><\/em>La tuberculosis pulmonar, descrita por primera vez probablemente en antiguos textos indios, fue denominada tisis por los antiguos griegos desde los tiempos de Hip\u00f3crates, el padre de la Medicina, hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os. Esta palabra significa debilitaci\u00f3n o desgaste, una clara alusi\u00f3n a uno de los s\u00edntomas m\u00e1s visibles de la enfermedad en una \u00e9poca en que a\u00fan no exist\u00eda un tratamiento eficaz: el deterioro progresivo de la salud de sus v\u00edctimas. Desde entonces la tuberculosis recibi\u00f3 otros nombres, tales como peste blanca, consumici\u00f3n y capitana de todas las muertes. En el transcurso de los siglos se habr\u00eda cobrado 100 millones de v\u00edctimas, una estimaci\u00f3n que la convierte en una de las enfermedades m\u00e1s letales de todos los tiempos.<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) prev\u00e9 que, si la escalada actual de la enfermedad no es detenida a tiempo, otros 100 millones de personas perecer\u00e1n en las pr\u00f3ximas dos d\u00e9cadas, la mayor\u00eda de \u00e9stas, gente pobre en edad productiva (entre 15 y 50 a\u00f1os), que podr\u00eda curarse sin m\u00e1s que los remedios actualmente disponibles.Un rasgo peculiar y parad\u00f3jico de la tuberculosis, el nombre contempor\u00e1neo de la enfermedad deriva del tipo de lesi\u00f3n que la bacteria\u00a0<em>Mycobacterium tuberculosis<\/em> causa en los pulmones, caracterizada por n\u00f3dulos o tub\u00e9rculos de materia muerta? es su frecuente romanticizaci\u00f3n, y a veces su glamurizaci\u00f3n en determinadas \u00e9pocas.<\/p>\n<p>Principal musa del Renacimiento, inmortalizada en pinturas famosas del florentino Sandro Botticelli como el\u00a0<em>Nacimiento de Venus<\/em> , y en un retrato p\u00f3stumo hecho por Piero de Cosimo, Simonetta Vespucci muri\u00f3 t\u00edsica a los 22 a\u00f1os, en 1476. Su palidez y delicadeza, producto probablemente de la acci\u00f3n del bacilo, eran vistas como rasgos ideales de la belleza femenina. La tuberculosis parece haber ejercido un m\u00f3rbida fascinaci\u00f3n entre artistas e intelectuales, especialmente entre los escritores que, cuando no sucumb\u00edan a la enfermedad, hac\u00edan que sus personajes padecieran la tisis.<\/p>\n<p>Aunque la causa de la tuberculosis hay sido determinada en 1882 por el bacteri\u00f3logo alem\u00e1n Robert Koch, la medicina demor\u00f3 d\u00e9cadas para hallar tratamientos m\u00e1s eficaces que el recetar temporadas de aire fresco y limpio en los sanatorios. Entre los afectados que fenec\u00edan en aquel tiempo, hab\u00eda una cantidad de artistas cuya condici\u00f3n financiera no siempre era de las mejores. Entre 1848 y 1855, las hermanas y novelistas inglesas Charlotte, Emily y Anne Bront\u00eb; la primera de menos de 40 a\u00f1os y las dos \u00faltimas de alrededor de 30, murieron de tuberculosis.<\/p>\n<p>En la m\u00fasica, una de las v\u00edctimas m\u00e1s famosas fue el compositor polon\u00e9s Fr\u00e9d\u00e9ric Chopin, muerto en 1849, antes de cumplir los 40 a\u00f1os. El bacilo de Koch tambi\u00e9n le puso punto final tempranamente a la carrera literaria de Franz Kafka: el escritor checo se fue de este mundo con poco m\u00e1s de 40 a\u00f1os, en 1924. En una \u00e9poca en la que ya exist\u00edan drogas contra la enfermedad, la actriz brit\u00e1nica Vivien Leigh falleci\u00f3 de tuberculosis en 1967, a los 53 a\u00f1os. Y en Brasil no faltan ejemplos de ilustres de v\u00edctimas fatales de la tuberculosis: el poeta Castro Alves muri\u00f3 a los 24 a\u00f1os en 1871, y el m\u00fasico Noel Rosa a los 26, en 1937. Eso sin mencionar a \u00c1lvares de Azevedo, Augusto dos Anjos, Jos\u00e9 de Alencar&#8230;<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Nuevas Estrategias para el Control de la Tuberculosis en Brasil<\/em><br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nDi\u00f3genes Santiago Santos ? PUC-RS<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 2.500.000,00 (CNPq, Ministerio de Salud y Unesco)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un compuesto met\u00e1lico mata al bacilo de Koch m\u00e1s r\u00e1pido y con menos efectos colaterales en experimentos realizados con animales","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-77942","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77942\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77942"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}