{"id":77947,"date":"2004-03-01T00:00:00","date_gmt":"2004-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/03\/01\/camuflaje-revelado-2\/"},"modified":"2015-04-01T17:08:00","modified_gmt":"2015-04-01T20:08:00","slug":"camuflaje-revelado-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/camuflaje-revelado-2\/","title":{"rendered":"Camuflaje revelado"},"content":{"rendered":"<p>En noviembre de 2003, una correspondencia inesperada lleg\u00f3 a la sala C-42 del Instituto de Biof\u00edsica Carlos Chagas Filho, emplazado en el campus de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) de Ilha do Fund\u00e3o. La bi\u00f3loga Lucia Mendon\u00e7a Previato abri\u00f3 el sobre proveniente de Par\u00eds y no pod\u00eda creer en lo que le\u00eda. &#8220;Le\u00ed y rele\u00ed para intentar ver en las entrel\u00edneas si faltaba a\u00fan alguna etapa&#8221;, dice la investigadora. Sucede que el contenido de la misiva justificaba la desconfianza inicial. El texto de apenas media p\u00e1gina anunciaba que la coordinadora del Laboratorio de Glucobiolog\u00eda de la UFRJ hab\u00eda sido galardonada por Latinoam\u00e9rica este a\u00f1o con el Premio L?Or\u00e9al-Unesco para las Mujeres y la Ciencia (L&#8217;Or\u00e9al-Unesco Awards for Women in Science 2004).<\/p>\n<p>Dicho premio, concedido anualmente por la industria de cosm\u00e9ticos francesa L&#8217;Or\u00e9al y la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), constituye un reconocimiento a la contribuci\u00f3n de cinco destacadas investigadoras para la mejora de las condiciones de vida de la gente y un est\u00edmulo para que las mujeres prosigan sus carreras cient\u00edficas. En la presente edici\u00f3n del premio, la sexta desde su creaci\u00f3n, en 1998, fueron contempladas tambi\u00e9n la bi\u00f3loga molecular Jennifer Thomson, de la Universidad de Ciudad del Cabo, Sud\u00e1frica; la neurobi\u00f3loga Nancy Ip, de la Universidad de Ciencias y Tecnolog\u00edas de Hong Kong, China; la genetista Christine Petit, del Instituto Pasteur, Francia y la bi\u00f3loga molecular Philippa Marrack, del Instituto M\u00e9dico Howard Hughes, Estados Unidos.<\/p>\n<p>Lucia es la segunda brasile\u00f1a entre las 29 investigadoras laureadas hasta ahora con el premio, una se\u00f1al indicativa de la importancia de la investigaci\u00f3n nacional. En 2001, la genetista Mayana Zatz, de la Universidad de S\u00e3o Paulo, recibi\u00f3 el premio por su trabajo relacionado con la distrofia neuromuscular que deriv\u00f3 en la detecci\u00f3n de al menos tres genes asociados con el surgimiento de esta enfermedad hereditaria, que provoca una degeneraci\u00f3n de los m\u00fasculos y p\u00e9rdida progresiva de la capacidad de movimiento.<\/p>\n<p>En casi 25 a\u00f1os de investigaci\u00f3n, Lucia y sus colaboradores de la UFRJ descubrieron y revelaron en detalle uno de los artificios que le permite al causante del mal de Chagas, el protozoo\u00a0<em>Trypanosoma cruzi<\/em> , un par\u00e1sito que contamina a alrededor de 18 millones de personas en Am\u00e9rica Latina escapar a la acci\u00f3n del sistema inmunol\u00f3gico. Luego de invadir el torrente sangu\u00edneo, transmitido por los excrementos de la vinchuca, el\u00a0<em>Trypanosoma<\/em> se recubre con un disfraz. En lo que parece constituir un hurto molecular, el protozoario roba una mol\u00e9cula se\u00f1aladora ?un az\u00facar llamado \u00e1cido si\u00e1lico que aparece en la parte externa de las c\u00e9lulas humanas y la expone en su propia superficie para que \u00e9sta haga las veces de una especie de camuflaje, que le permite pasar desapercibido ante las c\u00e9lulas de defensa humanas.<\/p>\n<p>La noticia del premio, por valor de 100 mil d\u00f3lares le aport\u00f3, al equipo de R\u00edo un motivo m\u00e1s de celebraci\u00f3n. Recientemente, los investigadores del Laboratorio de Glucobiolog\u00eda constataron que un solo gen, existente en una copia tambi\u00e9n \u00fanica en el genoma del\u00a0<em>Trypanosoma<\/em> , controla el comienzo de la formaci\u00f3n de la mol\u00e9cula que recibir\u00e1 el \u00e1cido si\u00e1lico, tal como revelan en un estudio que ser\u00e1 publicado en los pr\u00f3ximos meses.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Lucia, \u00e9ste es el blanco perfecto para nuevas drogas contra el par\u00e1sito, toda vez que esta reacci\u00f3n qu\u00edmica, la uni\u00f3n de la alfa-N-acetil-glucosamina con el amino\u00e1cido treonina, es exclusiva del\u00a0<em>Trypanosoma<\/em> . En teor\u00eda, un medicamento que impida tal uni\u00f3n, nunca observada hasta ahora en c\u00e9lulas de mam\u00edferos, afectar\u00eda \u00fanicamente al protozoo, dejando intactas a las c\u00e9lulas humanas. As\u00ed surgir\u00edan menos los efectos indeseables frecuentes en el tratamiento actual.<\/p>\n<p>&#8220;Estos resultados abren la perspectiva de producir nuevos remedios, menos t\u00f3xicos y capaces de combatir al protozoo tambi\u00e9n en la fase cr\u00f3nica de la enfermedad&#8221;, comenta la bi\u00f3loga. Lucia pretende ahora hacer efectiva una colaboraci\u00f3n entre qu\u00edmicos y farmac\u00f3logos especializados en la elaboraci\u00f3n de mol\u00e9culas artificiales para, al cabo de algunos a\u00f1os, quien sabe, llegar a un compuesto espec\u00edfico capaz de bloquear \u00fanicamente esa reacci\u00f3n qu\u00edmica t\u00edpica del par\u00e1sito e impedir su camuflaje. Los medicamentos actualmente utilizados en el combate contra la enfermedad de Chagas, elaborados a base de nitroimidazoles o nitrofuranos, act\u00faan tan solo durante la fase inicial o aguda de la infecci\u00f3n, cuando el protozoo se encuentra todav\u00eda libre en el torrente sangu\u00edneo y la persona presenta fiebre alta, hinchaz\u00f3n en el lugar de la picadura y sensaci\u00f3n de cansancio.<\/p>\n<p>En caso de que no se combata al\u00a0<em>Trypanosoma<\/em> luego de la contaminaci\u00f3n, la situaci\u00f3n puede complicarse. Sin tratamiento, entre una tercera y una cuarta parte de las personas infectadas desarrolla la forma cr\u00f3nica de la enfermedad. En \u00e9sta el protozoo penetra en las c\u00e9lulas de distintos \u00f3rganos, como el coraz\u00f3n, el intestino y el es\u00f3fago, provocando da\u00f1os progresivos y eventualmente un mal funcionamiento de dichos \u00f3rganos. Esta forma del mal es m\u00e1s com\u00fan en la poblaci\u00f3n rural, que tarda m\u00e1s tiempo en buscar un tratamiento y deja pocas alternativas: en general lo que se hace es extirpar el \u00f3rgano afectado o someter al enfermo a un transplante, puesto que los medicamentos no afectan al par\u00e1sito en el interior de las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p><strong>Una elecci\u00f3n pol\u00edtica<br \/>\n<\/strong>Horas de trabajo ininterrumpido y, por supuesto, alguna dosis de suerte llevaron a Lucia y a su marido, Jos\u00e9 Osvaldo Previato, tambi\u00e9n del Laboratorio de Glucobiolog\u00eda de la UFRJ, a descubrir la estrategia del robo molecular del protozoo a comienzos de la d\u00e9cada de 1980, como resultado de un trabajo iniciado en parte debido a una cuesti\u00f3n pol\u00edtica. Tan pronto como la pareja regres\u00f3 a Brasil, luego de hacer un posdoctorado en el exterior, Lucia debi\u00f3 hacerse cargo de la conducci\u00f3n del laboratorio hasta entonces bajo la jefatura del m\u00e9dico Luiz Rodolpho Travassos, que se trasladaba a la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Dos programas de financiamiento a investigaciones sobre enfermedades end\u00e9micas le dar\u00edan la oportunidad de reunir los fondos necesarios para mantener el laboratorio en funcionamiento y aplicar el conocimiento adquirido en el exterior al estudio del par\u00e1sito de la enfermedad de Chagas, que afecta a casi 8 millones de brasile\u00f1os.Tres a\u00f1os despu\u00e9s del contacto inicial con el\u00a0<em>Trypanosoma<\/em> , Lucia y Jos\u00e9 Osvaldo detectaban la estrategia del par\u00e1sito, descrita en 1985 en un art\u00edculo publicado en\u00a0<em>Molecular and Biochemical Parasitology<\/em> .<\/p>\n<p>Incapaz de producir el propio \u00e1cido si\u00e1lico, el protozoario utiliza una prote\u00edna especial, la enzima transialidasa, para rob\u00e1rselo a las c\u00e9lulas humanas. &#8220;Fue un descubrimiento que reorient\u00f3 la investigaci\u00f3n sobre el\u00a0<em>Trypanosoma cruzi<\/em> en Brasil y en el exterior&#8221;, comenta la investigadora del estado de Alagoas, que en 1955, a los 5 a\u00f1os de edad, sali\u00f3 de Macei\u00f3 para ir a vivir a R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>El equipo de Lucia dedicar\u00eda casi una d\u00e9cada a estudiar en detalle la estructura del az\u00facar y de la prote\u00edna del\u00a0<em>T. cruzi<\/em> a la cual el \u00e1cido si\u00e1lico se une, hasta que identific\u00f3 en 1994 la conexi\u00f3n especial entre la prote\u00edna y el az\u00facar (la uni\u00f3n de alfa-N-acetil-glucosamina con el amino\u00e1cido treonina), exclusiva del\u00a0<em>Trypanosoma cruzi<\/em> y posible blanco de nuevos medicamentos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una brasile\u00f1a gana el premio L?Or\u00e9al-Unesco 2004 por sus estudios sobre el par\u00e1sito causante de la enfermedad de Chagas","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-77947","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77947"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77947\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77947"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}