{"id":77951,"date":"2004-03-01T00:00:00","date_gmt":"2004-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/03\/01\/la-noche-de-los-generales-segun-gaspari-2\/"},"modified":"2015-07-20T12:38:13","modified_gmt":"2015-07-20T15:38:13","slug":"la-noche-de-los-generales-segun-gaspari-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-noche-de-los-generales-segun-gaspari-2\/","title":{"rendered":"La noche de los generales seg\u00fan Gaspari"},"content":{"rendered":"<p>Este tercer libro de la serie de cinco que Elio Gaspari plane\u00f3 para historiar el per\u00edodo dictatorial brasile\u00f1o me parece que es a\u00fan mejor que los anteriores. No s\u00e9 muy bien por qu\u00e9, pues continua empleando los mismos recursos que hicieron de lo dos primeros hitos imprescindibles para el estudio de esa \u00e9poca. Gaspari recompone los hechos con la memoria de un elefante y la paciencia de un camello. Comenta lo ocurrido en un estilo r\u00e1pido e ir\u00f3nico, y erige el escenario con t\u00e9cnica teatral. Pero, \u00bfqu\u00e9 hay de nuevo, a no ser la narraci\u00f3n de los sucesos del per\u00edodo, y el desmenuzamiento de la sorprendente trayectoria de una dictadura que a su vez se deshace?<\/p>\n<p>El segundo libro, intitulado\u00a0<em>A ditadura escancarada<\/em> [<em>La dictadura sin tapujos<\/em> ], termina en el momento en que el gral. Ernesto Geisel se aprestaba a ocupar la Presidencia de la Rep\u00fablica: &#8220;Geisel recibir\u00eda una dictadura militar a la que hab\u00eda apoyado sabiendo que dentro de ella estaba armada una m\u00e1quina de exterminio de l\u00edderes izquierdistas. Ya no hab\u00eda m\u00e1s guerrilla, mucho menos terrorismo. Hab\u00eda sobrado solamente la m\u00e1quina&#8221;. El tercer tomo sigue paso a paso el desmonte de ese ingenio. No obstante, cabe preguntar: \u00bfpor qu\u00e9 la primera parte del nuevo libro, intitulada\u00a0<em>O sacerdote e o feiticeiro<\/em> [<em>El sacerdote y el hechicero<\/em> ], que traza las biograf\u00edas de Geisel y del gral.<\/p>\n<p>Golbery do Couto e Silva, ocupa una tercera parte del texto. Seguidamente, la segunda parte narra el retorno al Planalto [la Casa de Gobierno] de ambos personajes, separados del n\u00facleo de la pol\u00edtica luego de haber sido derrotados por Costa e Silva. Luego la tercera y la cuarta hacen un seguimiento del gobierno de Geisel hasta la inesperada derrota de Arena, el partido de gobierno, en 1974, a manos de las fuerzas de oposici\u00f3n congregadas en el Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (MDB).<\/p>\n<p>Estas dos \u00faltimas partes retoman el ritmo elegante de los libros anteriores, aunque los acontecimientos son descritos con una tonalidad m\u00e1s dram\u00e1tica, como si el desenlace de un per\u00edodo negro de nuestra historia estuviera al acecho en cada suceso.A simple vista las dos biograf\u00edas tan solo extienden los perfiles que Elio Gaspari describe a lo largo de sus libros. La t\u00e9cnica es sencilla: la narraci\u00f3n de cada jugada pol\u00edtica es interrumpida por referencias biogr\u00e1ficas del personaje que acab\u00f3 de entrar en escena.<\/p>\n<p>Pero las historias de vida de Geisel y de Golbery, al margen de ser m\u00e1s detalladas, procuran mostrar el car\u00e1cter, el tipo de performance de la que cada actor se convierte en responsable. Todo sucede como si en torno a cada individualidad se abriera un aura de comportamientos t\u00edpicos posibles. Por cierto, basta con abrir el libro para reparar que el t\u00edtulo de la tapa,\u00a0<em>A ditadura derrotada<\/em> , aparece ahora como subt\u00edtulo de\u00a0<em>O sacerdote e o feiticeiro<\/em> .<\/p>\n<p>De all\u00ed el doble registro de este tercer tomo: por un lado, la narraci\u00f3n de cada evento en sus pormenores; por otro, el montaje de dos tipos de actores pol\u00edticos. El primero es un alem\u00e1n pobre que se convierte en general, imbuido de reglas y de la creencia en la indestructible validez de las instituciones militares. Para \u00e9l no hay libertad para el desorden, la revuelta o la acci\u00f3n contra el gobierno. En principio es contrario a la tortura, pero acepta su empleo como \u00faltimo recurso de la pr\u00e1ctica represiva. El segundo es un plasma atrevido, que se ve s\u00ed mismo desconectado de todo, pero fiel a sus amistades y rencoroso con sus enemistades; devorador de libros y de ideas: soldado de la guerra ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Corriendo bajo el torrente de los acontecimientos se arma la historia de estos dos tipos ligados entre s\u00ed como carne y u\u00f1a, pero diferentes en el modo de concebir el arte de la pol\u00edtica. Esta diferencia hace eclosi\u00f3n en el preciso momento en que se concreta la derrota de Arena y la dictadura se ve cuestionada en las urnas. El gobierno de Geisel se da cuenta de que las elecciones de 1974 hab\u00eda cobrado un peso simb\u00f3lico considerable. La oposici\u00f3n se hab\u00eda organizado en torno a la candidatura de Ulysses Guimar\u00e3es y, por primera vez despu\u00e9s de 1964, la izquierda retorna al juego electoral. En las elecciones de 1970 se hab\u00eda mantenido al margen, contribuyendo al in\u00e9dito \u00edndice del 30,8% de votos en blanco o nulos, pero en este momento se lanza a la lucha. Desde el punto de vista del gobierno, la situaci\u00f3n parec\u00eda estar bajo control, el pa\u00eds estaba en orden y todo anunciaba una victoria sobre el MDB que, con todo, no deber\u00eda ser aplastante a fin de hacer viable el bipartidismo con que sue\u00f1an las mentes bien pensantes.<\/p>\n<p>Una semana antes de las elecciones, el gobierno se da cuenta de que hab\u00eda perdido la puja, pero no en las proporciones en que la derrota se luego se dio. Cay\u00f3 por eso en la trampa que tejiera para evitar que cualquier idea nueva se hiciera p\u00fablica. Obviamente, las diversas tendencias que compon\u00edan este gobierno comienzan a moverse, cada una de ellas imaginando c\u00f3mo ser\u00eda posible en el marco de una legalidad postiza plasmar un fraude de la voluntad expresada en las urnas. Golbery se retrae: no era un aprendiz de hechicero, pero ve\u00eda que su escoba m\u00e1gica se estaba transformando en un ejercito de escobillas incontrolables. Ahora bien, \u00bfel descontrol no era todo aquello que el gobierno militar pretend\u00eda cohibir? Una vez derramada la leche, Geisel reacciona: &#8220;Es as\u00ed y se acab\u00f3&#8221;.<\/p>\n<p>Ahora pod\u00eda \u00fanicamente ser fiel al lema de su vida, y entregarse a la &#8220;lenta, gradual y segura distensi\u00f3n&#8221;. Pero a su modo: como un general, que ante la inesperada y maleable fortuna de los acontecimientos sabe aferrarse al momento de su virtud y se vuelve capaz de tocar un nervio de la existencia, aunque esto consuma su propio ser.<\/p>\n<p><em><strong>Jos\u00e9 Arthur Giannotti<\/strong> es fil\u00f3sofo y profesor em\u00e9rito de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la USP. Es tambi\u00e9n coordinador del \u00e1rea de filosof\u00eda del Centro Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Planeamiento (Cebrap)<\/em><\/p>\n<p><strong>A ditadura derrotada [La dictadura derrotada]<\/strong><br \/>\nElio Gaspari<br \/>\nCompanhia das Letras<br \/>\n576 p\u00e1ginas<br \/>\nR$ 49,50<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El tercer tomo sobre la dictadura muestra el desmonte del r\u00e9gimen militar","protected":false},"author":205,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[190],"tags":[],"coauthors":[520],"class_list":["post-77951","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/205"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77951"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77951\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77951"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77951"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}