{"id":77973,"date":"2004-04-01T00:00:00","date_gmt":"2004-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/04\/01\/para-preservar-los-recuerdos-2\/"},"modified":"2015-04-01T16:26:15","modified_gmt":"2015-04-01T19:26:15","slug":"para-preservar-los-recuerdos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-preservar-los-recuerdos-2\/","title":{"rendered":"Para preservar los recuerdos"},"content":{"rendered":"<p>A partir del nacimiento, el cerebro humano se encoge un poquito cada d\u00eda, debido a la muerte de casi 400 mil c\u00e9lulas nerviosas que no se reponen. Es una tasa normal que, sin que se la note, consume 10 mil millones de dichas c\u00e9lulas, conocidas como neuronas, hasta el final de la vida. Esta p\u00e9rdida, com\u00fan en el envejecimiento normal, se hace m\u00e1s patente cuando se instala en el organismo una enfermedad tan disimulada como cruel: el Alzheimer, que acelera brutalmente la muerte de las c\u00e9lulas del sistema nervioso.<\/p>\n<p>Esta devastadora enfermedad se anuncia de manera sutil bajo la forma de peque\u00f1os olvidos, como el hecho de no acordarse del lugar donde se dejaron los anteojos o las llaves del coche, pero que, en cuesti\u00f3n de a\u00f1os, puede llevar a una persona todav\u00eda productiva a los 70 a\u00f1os a perder progresivamente su capacidad intelectual y a exhibir niveles de habilidad similares a los de un beb\u00e9 reci\u00e9n nacido -la persona se vuelve incapaz de caminar, de alimentarse por s\u00ed sola, de reconocer a sus familiares y amigos e incluso de hablar.<\/p>\n<p>Esta afecci\u00f3n, descrita en 1906 por el m\u00e9dico alem\u00e1n Alois Alzheimer, afecta al 5% de los hombres y al 6% de las mujeres de m\u00e1s de 60 a\u00f1os -de un total de 40 millones de personas que la padecen en el mundo, de las cuales de 1,5 millones est\u00e1n en Brasil-, y a\u00fan hoy no tiene cura. Hasta el a\u00f1o pasado, los \u00fanicos medicamentos disponibles para el tratamiento del mal, que destruye de manera progresiva el sistema nervioso central, actuaban \u00fanicamente como paliativos: ayudaban a reducir temporalmente la p\u00e9rdida de memoria, pero sin evitar la eliminaci\u00f3n de neuronas.<\/p>\n<p>Sin embargo, algunos estudios recientes apuntan el surgimiento de compuestos que tienen una acci\u00f3n complementaria, capaces de disminuir o incluso de impedir la muerte de las c\u00e9lulas nerviosas. Y una parte importante de este progreso se debe al trabajo de investigadores brasile\u00f1os. En la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), el equipo del bioqu\u00edmico S\u00e9rgio Teixeira Ferreira identific\u00f3 en los \u00faltimos tres a\u00f1os nueve sustancias -algunas de \u00e9stas producidas por el propio organismo, como la melatonina y la taurina- que en pruebas de laboratorio han retrasado o incluso han bloqueado la eliminaci\u00f3n de neuronas.<\/p>\n<p>En la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Araraquara (interior de S\u00e3o Paulo), el equipo de la farmac\u00e9utica Vanderlan da Silva Bolzani extrajo de la especie\u00a0<em>Senna spectabilis<\/em>\u00a0-un \u00e1rbol que mide hasta 6 metros de altura, con hojas verdes peque\u00f1as y flores de color amarillo oro, conocido como mucuteno o vainillo- una sustancia denominada spectalina, cuyos derivados act\u00faan contra el Alzheimer.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s acetilcolina<br \/>\n<\/strong>Aunque no impiden la muerte de las c\u00e9lulas nerviosas, tres compuestos derivados de la spectalina impiden la destrucci\u00f3n de una sustancia que se encarga de llevar a cabo la comunicaci\u00f3n entre las neuronas -el neurotransmisor acetilcolina, asociado a la formaci\u00f3n de la memoria-, incrementando su cantidad en el sistema nervioso. La ventaja radica en que estos compuestos no son t\u00f3xicos como la tacrina y la rivastigmina, dos medicamentos a\u00fan empleados en el combate contra los da\u00f1os ocasionados por el mal de Alzheimer. Como act\u00faan sobre la enzima que degrada a la acetilcolina, estos compuestos pueden tambi\u00e9n auxiliar en el tratamiento de otras enfermedades neurol\u00f3gicas como el mal de Parkinson.<\/p>\n<p>&#8220;El Alzheimer es una enfermedad compleja, cuyo tratamiento requerir\u00e1 el uso de estrategias m\u00faltiples. No creo que la dominemos con un solo medicamento&#8221;, dice Ferreira, coordinador del equipo que en los \u00faltimos dos a\u00f1os descubri\u00f3 el papel protector de la taurina y revel\u00f3 de qu\u00e9 manera este compuesto y la hormona melatonina evitan la destrucci\u00f3n de las neuronas: ambos combaten la acci\u00f3n t\u00f3xica disparada por una mol\u00e9cula fabricada en grandes cantidades en el cerebro de las personas con Alzheimer, el p\u00e9ptido beta-amiloide.<\/p>\n<p>En el estudio m\u00e1s reciente, publicado el mes pasado en el\u00a0<em>Faseb Journal<\/em>, la revista de la Federaci\u00f3n Americana de Sociedades de Biolog\u00eda Experimental, el equipo de R\u00edo de Janeiro constat\u00f3 que la taurina, un amino\u00e1cido encontrado en general en grandes cantidades en el sistema nervioso, revierte el desequilibrio qu\u00edmico caracter\u00edstico de esta enfermedad. Es un efecto similar al que se obtiene con la memantina -un compuesto cuyo uso contra el Alzheimer fue autorizado en 2003 en Europa y reci\u00e9n este a\u00f1o en Estados Unidos-, que funciona empero de manera distinta.<\/p>\n<p>La taurina, esencial para la absorci\u00f3n de grasas en el intestino, funciona en el sistema nervioso como un ant\u00eddoto contra los efectos del p\u00e9ptido beta-amiloide, que en baj\u00edsimas cantidades aparentemente estimula el crecimiento de las neuronas. Pero en el Alzheimer, su producci\u00f3n escapa de control y genera da\u00f1os que afectan a millares de c\u00e9lulas nerviosas. Generado por la degradaci\u00f3n anormal de una prote\u00edna importante para el funcionamiento de las neuronas -la prote\u00edna precursora de amiloide o simplemente APP, por su sigla en ingl\u00e9s-, el p\u00e9ptido beta-amiloide se une a otras mol\u00e9culas iguales a s\u00ed en el exterior de las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p>De dicha uni\u00f3n surgen inicialmente agregados cuasi esf\u00e9ricos: los olig\u00f3meros, y en una fase siguiente, largos cordones conocidos como fibras amiloides. En contacto con la superficie externa de las c\u00e9lulas nerviosas, las fibras de beta-amiloide se conectan a varias prote\u00ednas, y a una de \u00e9stas en especial: el receptor de glutamato, asociada al aprendizaje y a la formaci\u00f3n de la memoria. Es el comienzo de una reacci\u00f3n fatal: esta conexi\u00f3n provoca la apertura de peque\u00f1os canales en las paredes de las neuronas, y permite as\u00ed la entrada en \u00e9stas de iones de calcio, de carga el\u00e9ctrica positiva. Esa andanada de part\u00edculas positivas altera durante un lapso prolongado la carga el\u00e9ctrica del interior de las neuronas (normalmente negativa), mat\u00e1ndolas.<\/p>\n<p>En vista de este cortocircuito celular, Ferreira decidi\u00f3 ir en busca de compuestos capaces de restablecer el equilibrio de cargas el\u00e9ctricas de las neuronas y se encontr\u00f3 con la taurina, un amino\u00e1cido que es uno de los componentes de las bebidas energ\u00e9ticas que est\u00e1n de moda en los \u00faltimos a\u00f1os. Estudios realizados en otros pa\u00edses suger\u00edan ya anteriormente que la taurina se un\u00eda a otro tipo de prote\u00edna de la superficie de las neuronas: los receptores del \u00e1cido gama aminobut\u00edrico (Gaba) que regulan en ingreso a la c\u00e9lula de las part\u00edculas de carga el\u00e9ctrica negativa, los iones cloruro.<\/p>\n<p>El grupo de R\u00edo decidi\u00f3 ver si se corroboraban en la pr\u00e1ctica las previsiones te\u00f3ricas. Con la coordinaci\u00f3n de Ferreira, los investigadores Paulo Louzada, Andr\u00e9a Paula Lima, Dayde Silva, Fran\u00e7ois No\u00ebl y Fernando de Mello realizaron una bater\u00eda de pruebas de laboratorio con neuronas extra\u00eddas de la retina de pollitos, cultivadas en peque\u00f1as placas de vidrio.<\/p>\n<p>Y los hallazgos fueron alentadores: los efectos t\u00f3xicos del beta-amiloide eliminaron tan solo un 15% de las c\u00e9lulas nerviosas tratadas con peque\u00f1as dosis de taurina, mientras que el 65% de las neuronas que no recibieron el amino\u00e1cido murieron. Esta acci\u00f3n protectora tambi\u00e9n se observ\u00f3 con el reemplazo de la taurina por una droga utilizada en el combate contra la epilepsia: el fenobarbital, que tiene la desventaja de provocar dependencia y efectos indeseables, tales como somnolencia y confusi\u00f3n mental.<\/p>\n<p>Queda claro entretanto que no se debe salir tomando bebidas energ\u00e9ticas con la expectativa de prevenir el Alzheimer. Urge a\u00fan identificar la dosis adecuada y la mejor forma de administrarla mediante una serie de estudios con seres humanos, antes de que el uso de la taurina sea prescrito para combatir esta enfermedad neurol\u00f3gica. Pero, aun as\u00ed, Ferreira se muestra optimista. &#8220;Como la taurina no es t\u00f3xica para los seres humanos, ser\u00e1 posible iniciar los ensayos cl\u00ednicos en una escala de tiempo relativamente corta, posiblemente el a\u00f1o que viene&#8221;, explica el bioqu\u00edmico.<\/p>\n<p>Y \u00e9sta no es la \u00fanica alternativa para contrabalancear el desequilibrio de cargas el\u00e9ctricas generado por el beta-amiloide. En otro art\u00edculo, publicado en diciembre de 2003 en\u00a0<em>Neurotoxicity Research<\/em>, el equipo de la UFRJ demostr\u00f3 que la melatonina -la hormona responsable por la inducci\u00f3n del sue\u00f1o, liberada principalmente a la noche por la gl\u00e1ndula pineal y vendida en algunos pa\u00edses como suplemento alimentario, es decir, sin receta m\u00e9dica- tambi\u00e9n evita la muerte de las neuronas, debido a que act\u00faa de manera similar a la taurina.<\/p>\n<p>Ferreira procura tambi\u00e9n delinear estrategias complementarias que puedan detener el progreso del Alzheimer en otros estadios, antes que el beta-amiloide se conecte a los receptores de glutamato. En colaboraci\u00f3n con Fernanda De Felice, Jean-Christophe Houzel, Jos\u00e9 Garcia-Abreu, Vivaldo Moura Neto y Roberto Lent, el bioqu\u00edmico de la UFRJ revel\u00f3 en 2001, tambi\u00e9n en el\u00a0<em>Faseb Journal<\/em>, la existencia de dos compuestos org\u00e1nicos -el 2,4-dinitrofenol (DNP) y el 3-nitrofenol (NP)- que impiden la muerte de las neuronas, al bloquear la formaci\u00f3n de las fibras beta-amiloide o incluso al deshacerlas una vez formadas.<\/p>\n<p>Hace tres meses, la oficina de patentes de Estados Unidos concedi\u00f3 a la UFRJ la patente de uso de uno de \u00e9stos: el 2,4 dinitrofenol. La universidad carioca a su vez concedi\u00f3 la licencia de explotaci\u00f3n de la patente al laboratorio farmac\u00e9utico nacional Eurofarma, que se apresta a iniciar los an\u00e1lisis de toxicidad de este compuesto en animales. En los pr\u00f3ximos meses, el equipo de R\u00edo pretende presentar otros cinco compuestos, que han demostrado ser capaces de impedir la formaci\u00f3n tanto de las fibras largas de beta-amiloide como de los olig\u00f3meros, que, pese a ser menores, son mucho m\u00e1s t\u00f3xicos.<\/p>\n<p><strong>Analg\u00e9sico<br \/>\n<\/strong>Los compuestos identificados por el equipo de R\u00edo contar\u00e1n tambi\u00e9n con el refuerzo de las mol\u00e9culas descubiertas por el equipo de la Unesp de Araraquara. Durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os, el equipo de Vanderlan da Silva Bolzani analiz\u00f3 1.677 extractos de 709 especies de plantas de la flora paulista, recolectadas en el marco de un proyecto que integra el Biota-FAPESP, un programa abocado al estudio de la biodiversidad del estado de S\u00e3o Paulo. Entre las 150 sustancias aisladas hasta ahora se encuentran la spectalina y sus derivados, que en experimentos en laboratorio y en pruebas con ratones han exhibido acciones bastante espec\u00edficas.<\/p>\n<p>En el sistema nervioso, dos derivados de la spectalina impiden la eliminaci\u00f3n de la acetilcolina y, como consecuencia de ello, mejoran la capacidad de retener informaci\u00f3n sin interactuar con otras sustancias del sistema nervioso central -un mecanismo similar al de otro compuesto natural que es la galantamina, extra\u00edda de la\u00a0<em>Galanthus nirvalis<\/em>, una planta de hasta un metro de altura y flores blancas, actualmente empleada en el tratamiento del Alzheimer. En el resto del organismo, las mol\u00e9culas de la\u00a0<em>Senna spectabilis<\/em> funcionan como un poderoso analg\u00e9sico.<\/p>\n<p>&#8220;Pero lo m\u00e1s interesante es que, al margen de mejorar la memoria, los derivados de la spectalina no son t\u00f3xicos como la tacrina, el medicamento m\u00e1s utilizado en el tratamiento del Alzheimer&#8221;, afirma Vanderlan. Recientemente, el equipo de la Unesp obtuvo el registro provisorio en Brasil de la patente relativa al uso de todos los derivados de la spectalina. En conjunto con dos equipos de la UFRJ -el de Eliezer Barreiros y el de Newton de Castro-, Vanderlan trabaja ahora en el desarrollo de un medicamento a base de derivados de spectalina que pueda probarse en seres humanos.<\/p>\n<p><strong>Los Proyectos<\/strong><br \/>\n<em>Abordajes Terap\u00e9uticos Innovadores en Enfermedades Amiloidog\u00e9nicas Humanas<\/em><br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nS\u00e9rgio Teixeira Ferreira &#8211; UFRJ<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nUS$ 350.000,00 (Howard Hughes Medical Institute)<br \/>\nR$ 310.000,00 (Finep, Fondo Verde-Amarelo y Eurofarma)<br \/>\nR$ 160.000,00 (CNPq)<br \/>\nR$ 72.000, 00 (Faperj)<\/p>\n<p><em>Conservation and Sustainable Use of the Plant Biodiversity from the Cerrado and the Atlantic Forest: Chemical Diversity and Prospecting for Potencial Drugs<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nPrograma Biota<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nVanderlan da Silva Bolzani &#8211; Unesp<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 1.659.568,47 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Nuevos compuestos mitigan los da\u00f1os ocasionados por la enfermedad de Alzheimer","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[105,109],"class_list":["post-77973","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77973"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77973\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77973"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}