{"id":77976,"date":"2004-04-01T00:00:00","date_gmt":"2004-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/04\/01\/en-buena-compania-2\/"},"modified":"2013-01-10T10:42:17","modified_gmt":"2013-01-10T12:42:17","slug":"en-buena-compania-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-buena-compania-2\/","title":{"rendered":"En buena compa\u00f1\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Alexandre Soares de Oliveira se fue a vivir a Chile hace dos semanas con su esposa y su hijo de 3 a\u00f1os. Tomar\u00e1 parte -junto a su colega Eduardo Cypriano, tambi\u00e9n casado, pero sin hijos, quien embarc\u00f3 rumbo al mismo destino antes, en enero- del equipo brasile\u00f1o de apoyo del Soar, un telescopio financiado por instituciones brasile\u00f1as y estadounidenses que empezar\u00e1 a funcionar este mismo mes. El artefacto, que a\u00fan se encuentra en fase experimental, est\u00e1 instalado en la cima de una monta\u00f1a situada en los Andes chilenos, a 2.701 metros de altura, all\u00ed donde comienza el desierto de Atacama, y demand\u00f3 diez a\u00f1os de proyecto y construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos dos j\u00f3venes f\u00edsicos -Oliveira tiene 34 a\u00f1os, y Cypriano, 30- saben que est\u00e1n metidos en un proyecto hist\u00f3rico, que representa un notable salto de calidad para la investigaci\u00f3n astrof\u00edsica brasile\u00f1a. En dos o tres meses m\u00e1s, cuando se encuentre en operaci\u00f3n, el Soar -sigla de\u00a0<em>Southern Observatory for Astrophysical Research<\/em> u Observatorio del Sur para Investigaciones Astrof\u00edsicas- suministrar\u00e1 im\u00e1genes mucho m\u00e1s precisas y abundantes que las obtenidas hasta ahora por los instrumentos en uso en Brasil con el fin de estudiar el Universo.<\/p>\n<p>Provisto de un espejo principal de 4,2 metros de di\u00e1metro, el Soar ser\u00e1 1.600 veces m\u00e1s potente que el mayor telescopio brasile\u00f1o, que tiene un espejo de 1,60 m de di\u00e1metro, y que se encuentra en operaci\u00f3n desde febrero de 1981 en el Observatorio de Pico dos Dias, emplazado en la localidad de Bras\u00f3polis, Minas Gerais, a 1.860 metros de altitud. Al margen de eliminar el desfase de la instrumentaci\u00f3n b\u00e1sica para la investigaci\u00f3n en el \u00e1rea en Brasil, que se prorrogaba desde hac\u00eda diez a\u00f1os, el Soar catapulta al pa\u00eds literalmente al sitial de los mayores centros de observaci\u00f3n astron\u00f3mica a escala mundial.<\/p>\n<p>A una distancia de 400 metros, en la misma monta\u00f1a, el Cerro Pach\u00f3n, se encuentra emplazada una de las unidades del Observatorio Gemini, con uno de los m\u00e1s potentes telescopios del mundo, que empez\u00f3 a operar hace casi tres a\u00f1os como resultado de un acuerdo entre siete pa\u00edses, Brasil inclusive con una participaci\u00f3n discreta, que le da derecho como m\u00e1ximo a 17 noches de observaci\u00f3n por a\u00f1o. De esa monta\u00f1a de suelo pedregoso y nula vegetaci\u00f3n, y al menos algunos d\u00edas del a\u00f1o cubierta de nieve, se puede ver tambi\u00e9n, a unos 15 kil\u00f3metros al noroeste, el Observatorio Interamericano Cerro Tololo (CTIO), administrado por Estados Unidos y dotado de casi una decena de telescopios -el mayor de \u00e9stos es del mismo porte que el Soar, pero tiene recursos tecnol\u00f3gicos de hace 40 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El telescopio que ser\u00e1 inaugurado el d\u00eda 17 de este mes, en una ceremonia que contar\u00e1 con la presencia de cien convidados, se iguala tambi\u00e9n en muchos aspectos a los telescopios espaciales: su espejo es casi dos veces mayor que el del Hubble y la imagen tiene una calidad equivalente. Mediante la acci\u00f3n de un conjunto de espejos complementarios, el Soar eliminar\u00e1 las distorsiones de luz provocadas por la atm\u00f3sfera terrestre, de las cuales el Hubble logra escapar por estar en el espacio en su \u00f3rbita ubicada a 500 kil\u00f3metros de la Tierra -una ventaja obtenida a un costo de alrededor de 2 mil millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>El Soar, por supuesto, cost\u00f3 bastante menos: 28 millones de d\u00f3lares. Brasil contribuy\u00f3 con 12 millones de d\u00f3lares, que fueron aportados por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), que destin\u00f3 10 millones de d\u00f3lares al proyecto, y la FAPESP, que particip\u00f3 con 2 millones de d\u00f3lares. Como resultado de esa participaci\u00f3n en los costos, los investigadores brasile\u00f1os tendr\u00e1n derecho a un 34% de tiempo de uso, el equivalente a 127 noches por a\u00f1o de observaci\u00f3n en un cielo casi siempre claro, seco y limpio -otra ventaja con relaci\u00f3n a los tres telescopios de Pico dos Dias, sujetos a lluvias frecuentes durante el verano.<\/p>\n<p>Los otros tres socios son estadounidenses: la National Optical Astronomy Observatories (Noao) -la misma instituci\u00f3n responsable del observatorio vecino de Cerro Tololo-, que tendr\u00e1 el 33% de tiempo de uso en el Soar, la Universidad de Carolina del Norte (UCN), con un 16% del tiempo, y la Universidad del Estado de Michigan (MSU), con un 14%. Cada participante donar\u00e1 un 10% de su tiempo a los astr\u00f3nomos de Chile a cambio de la cesi\u00f3n del territorio, tal como es com\u00fan hacerlo en la casi una decena de telescopios extranjeros construidos en los Andes.<\/p>\n<p><strong>Instrumentos complementarios<br \/>\n<\/strong>&#8220;Con la entrada en actividad del Soar y el acceso al Gemini, la comunidad cient\u00edfica brasile\u00f1a contar\u00e1 con una gama de instrumentos que har\u00e1n posible la integraci\u00f3n y la complementaci\u00f3n de los proyectos de investigaci\u00f3n&#8221;, dice Albert Bruch, director del Laboratorio Nacional de Astrof\u00edsica (LNA), la instituci\u00f3n encargada de la administraci\u00f3n de los tres telescopios de Bras\u00f3polis, que tambi\u00e9n administra la participaci\u00f3n brasile\u00f1a en el Gemini y en el Soar. El Observatorio de Pico dos Dias, que ayud\u00f3 a sentar las bases de la astrof\u00edsica brasile\u00f1a, tal como asevera Brush, no ser\u00e1 dejado de lado: &#8220;Pues tendremos que utilizar todos los telescopios para satisfacer las necesidades de la investigaci\u00f3n astron\u00f3mica hecha en Brasil&#8221;.<\/p>\n<p>El Soar, construido para atender los requerimientos de alrededor de 200 grupos brasile\u00f1os de investigaci\u00f3n en astrof\u00edsica asentados en las universidades de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, R\u00edo Grande do Sul, Minas Gerais, Santa Catarina, Bah\u00eda, R\u00edo Grande do Norte, Esp\u00edrito Santo y Paran\u00e1, al que Bruch define como &#8220;un salto cu\u00e1ntico en la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a&#8221;, escudri\u00f1ar\u00e1 el cielo en la banda de luz visible hasta el comienzo del infrarrojo, en longitudes de onda de entre 6 mil y 22 mil angstrons (1 angstron corresponde a una decimamilmillon\u00e9sima parte de un metro).<\/p>\n<p>Y ser\u00e1 bastante \u00fatil; en primer lugar, para el estudio del origen de las estrellas, de las galaxias y del propio Universo. Deber\u00e1 ser usado tambi\u00e9n en la investigaci\u00f3n referente a los agujero negros -cuerpos celestes que se comportan como arquetipos de monstruos hambrientos, capaces de devorar todo lo que encuentran, incluso la luz. Investigados intensamente por equipos de R\u00edo Grande do Sul, S\u00e3o Paulo y Santa Catarina, \u00e9stos parecen ser m\u00e1s numerosos de lo que se cre\u00eda y capaces incluso de influir en el destino de las galaxias (<em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP n\u00ba 96,\u00a0<em>edici\u00f3n de febrero de 2004<\/em>).<\/p>\n<p>Otro probable tema de trabajo son las lentes gravitacionales, tal como se denomina a las galaxias que desv\u00edan la luz emitida por otras galaxias a\u00fan m\u00e1s distantes. Solamente despu\u00e9s de conocerse el efecto de las lentes gravitacionales se puede determinar con precisi\u00f3n el origen de las distorsiones de la luz que llega a la Tierra.Pero el nuevo telescopio ser\u00e1 especialmente \u00fatil en investigaciones que requieran la realizaci\u00f3n de observaciones continuas o de una amplia \u00e1rea del cielo y en proyectos de gran porte, como por ejemplo el relevamiento de estrellas o de galaxias de una regi\u00f3n, independientemente del tipo al cual pertenezcan.<\/p>\n<p>El Gemini, constituido por dos telescopios m\u00e1s potentes, con espejos de 8,1 metros -uno emplazado en Chile y otro en Hawai, a 4.220 metros de altura-, va a complementar las investigaciones, pero dif\u00edcilmente permita hacer observaciones repetitivas o abarcativas, pues su tiempo es dividido por equipos de los siete pa\u00edses que financiaron su construcci\u00f3n: Estados Unidos, Reino Unido, Canad\u00e1, Chile, Australia, Argentina y Brasil.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda es com\u00fan que una misma investigaci\u00f3n requiera del uso de m\u00e1s de un telescopio. Solamente fue posible descubrir la estrella de menor cantidad de elementos qu\u00edmicos con masa mayor que la del hidr\u00f3geno o el helio -la m\u00e1s antigua hallada hasta ahora, de entre 12 y 15 mil millones de a\u00f1os- porque un equipo multinacional de investigadores, entre los cuales se encontraba la brasile\u00f1a Silvia Rossi, trabaj\u00f3 con cuatro telescopios ubicados en Estados Unidos, Chile y Australia (<em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP n\u00ba 83,\u00a0<em>edici\u00f3n de enero de 2003<\/em>). &#8220;Las observaciones hechas mediante telescopios con espejos de 2,2 \u00f3 4 metros seleccionan objetivos para la concreci\u00f3n de observaciones m\u00e1s detalladas con telescopios mayores, cuya noche de observaci\u00f3n es concurrida y cara, como es el caso del VLT (<em>Very Large Telescope<\/em>, con sede en Chile) o el del Gemini&#8221;, comenta Silvia.<\/p>\n<p><strong>Orgullo y estr\u00e9s<br \/>\n<\/strong>&#8220;Ascendimos a la primera divisi\u00f3n en la investigaci\u00f3n mundial. Hasta ahora ten\u00edamos excelentes jugadores, pero permanec\u00edamos en la B&#8221;, conmemora el astrof\u00edsico Jo\u00e3o Evangelista Steiner, investigador de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y presidente del Consorcio y del Consejo Directivo del Soar. La palabra es \u00e9sa precisamente: conmemoraci\u00f3n, pues Steiner particip\u00f3 en la elaboraci\u00f3n del proyecto del telescopio en 1993; &#8220;desde las primeras ideas&#8221;, como \u00e9l mismo dice. Poco m\u00e1s de una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, a los 54 a\u00f1os, despu\u00e9s de ayudar a vencer las dificultades de log\u00edstica, de proyecto y de contrataci\u00f3n de empresas y equipos, Steiner no oculta ahora su satisfacci\u00f3n y su orgullo al ver el proyecto finalmente concluido.<\/p>\n<p>&#8220;Construir un telescopio como \u00e9ste&#8221;, dice Steiner, &#8220;es una experiencia \u00fanica en la vida&#8221;. Pero, por supuesto, eso tuvo su precio. En marzo de 1999 las obras del Soar a\u00fan estaban a medias, y eso, que \u00e9l caracteriza como &#8220;una cantidad indescriptible de problemas&#8221;, corroy\u00f3 su habitual paciencia y lo llev\u00f3 al hospital, v\u00edctima de un severo cuadro de estr\u00e9s.En 1993, cuando su salud a\u00fan estaba en buenas condiciones, Steiner fue el representante brasile\u00f1o en el proyecto Gemini, en una reuni\u00f3n realizada en Tucson, Arizona, Estados Unidos.<\/p>\n<p>En uno de los intervalos, Steiner le coment\u00f3 a la astrof\u00edsica Sidney Wolff, que estaba all\u00ed en nombre del Noao, su idea de construir otro telescopio, de manera tal de no permitir que la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a quedase rezagada. &#8220;El Observatorio de Pico dos Dias era el pie, y el Gemini la cima, pero faltaba el cuerpo, aquella parte que atendiese las demandas futuras de la investigaci\u00f3n en Brasil&#8221;, comenta Steiner. &#8220;No ser\u00eda posible sostener los programas de posgrado en el largo plazo \u00fanicamente con esos telescopios.&#8221;<\/p>\n<p>A Sidney la idea le pareci\u00f3 interesante. La investigadora ya hab\u00eda hecho un proyecto similar con una universidad estadounidense, pero no hab\u00eda avanzado. De regreso a Brasil, Steiner esgrimi\u00f3 sus argumentos para convencer a las agencias de financiamiento acerca de la importancia de ese nuevo telescopio para la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>&#8220;No retomamos proyectos preexistentes, sino que definimos uno nuevo con base en las necesidades de los grupos de investigaci\u00f3n existentes en Brasil y los socios estadounidenses lo aceptaron, ya que tambi\u00e9n era acorde con lo que ellos pretend\u00edan &#8220;, dice Steiner. &#8220;No resignamos nada en el dise\u00f1o del proyecto&#8221;. Una vez aprobados el anteproyecto y los pedidos de financiaci\u00f3n, se dio inicio a la construcci\u00f3n, a finales de 1997. La primera tarea consist\u00eda entonces en preparar el terreno -algo por cierto no muy sencillo por tratarse de la c\u00faspide de una monta\u00f1a, ubicada a 80 kil\u00f3metros de La Serena, la ciudad m\u00e1s cercana a orillas del oc\u00e9ano Pac\u00edfico, con un aeropuerto propio y vuelos diarios a Santiago, la capital chilena.<\/p>\n<p>En el transcurso de un a\u00f1o, los tractores cortaron la punta del cono, removieron 13 mil metros c\u00fabicos de piedra y crearon un \u00e1rea plana de 3.600 metros cuadrados. All\u00ed cobr\u00f3 forma la construcci\u00f3n, con el telescopio y las salas de control dotada de paredes de acero -por cierto: acero brasile\u00f1o- con el fin de evitar la interferencia de las fuentes de calor sobre la luz proveniente de las estrellas y, al mismo tiempo, resistir a la variaci\u00f3n de temperatura, que en el lugar oscila entre los 25 \u00baC bajo cero y los 30 \u00baC, y tambi\u00e9n para resguardarse de los terremotos. Sobre la estructura met\u00e1lica se asent\u00f3 un anillo de 20 metros de di\u00e1metro y 50 toneladas de peso fabricado por la firma Santin, de Piracicaba, interior paulista, mecanizado en la empresa Metal\u00fargica Atlas de la capital paulista y transportado hasta lo alto de Cerro Pach\u00f3n en partes, en un solo viaje llevado a cabo en cuatro semirremolques.<\/p>\n<p>Sobre ese anillo se deposit\u00f3 cuidadosamente la c\u00fapula -o el domo- mediante gr\u00faas. Dicha c\u00fapula es una semiesfera de 14 metros de altura cuya producci\u00f3n estuvo bajo la coordinaci\u00f3n de la empresa Equatorial, de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, tambi\u00e9n interior de S\u00e3o Paulo. El \u00faltimo jueves de febrero, dos d\u00edas despu\u00e9s de Carnaval, se coloc\u00f3 sobre otra estructura met\u00e1lica -debajo de la c\u00fapula- el espejo principal de 4,2 metros de di\u00e1metro y s\u00f3lo 10 cent\u00edmetros de espesor, fabricado y pulido en Estados Unidos. Es una pieza fascinante. Es casi perfectamente liso y tiene la forma de una gigantesca lente de contacto. Su rugosidad es tan insignificante que, si se lo estirase a punto de tal de quedar con un \u00e1rea equivalente a la de todo Brasil, la mayor elevaci\u00f3n no tendr\u00eda m\u00e1s de 2 cent\u00edmetros.<\/p>\n<p>El espejo principal del Soar es as\u00ed de fino para evitar que las dilataciones y contracciones del vidrio puedan interferir en la luz proveniente de las estrellas, un problema com\u00fan en otros espejos de telescopios, algunos de los cuales tienen hasta medio metro de espesor. Al ser tan fino es flexible, otra caracter\u00edstica igualmente indeseable, pero en este caso esto es sorteado mediante la colocaci\u00f3n de 220 apoyos -o actuadores- sobre los cuales descansa tan delicada pieza de vidrio. Los apoyos tienen por objeto mantener con admirable precisi\u00f3n la forma ideal del espejo: lo m\u00e1ximo que cada uno de esos puntos puede moverse equivale a cien millon\u00e9simas del espesor de un cabello.<\/p>\n<p>Este espejo funcionar\u00e1 en conjunto con otros dos, que pueden ser ajustados para lograr una mejor calidad de imagen, mediante un mecanismo conocido como \u00f3ptica activa. Existen tambi\u00e9n otros dos espejos complementarios, capaces de corregir la luz estelar de las distorsiones generadas por la atm\u00f3sfera terrestre. Mediante este segundo juego de espejos -la llamada \u00f3ptica adaptativa, empleada en otros telescopios, como es el caso del Gemini- se pretende lograr la misma calidad de imagen que la que se consigue en el Hubble, que escapa a la interferencia de la atm\u00f3sfera, por la sencilla raz\u00f3n de estar en \u00f3rbita en el espacio.<\/p>\n<p>A partir del a\u00f1o que viene, el Soar contar\u00e1 tambi\u00e9n con un aparato que descompone y analiza la luz -un espectr\u00f3grafo-, que se encuentra en construcci\u00f3n a cargo de un equipo de la USP y del LNA en el marco de un proyecto tem\u00e1tico coordinado por Beatriz Barbuy y apoyado por la FAPESP, con un financiamiento de alrededor de un mill\u00f3n de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>De acuerdo con datos de este proyecto, llevado a cabo bajo la responsabilidad t\u00e9cnica de Jacques Lepine, director del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP, la versi\u00f3n final de este espectr\u00f3grafo -cuyo prototipo se encuentra en operaci\u00f3n desde el a\u00f1o pasado en Pico dos Dias- tendr\u00e1 alrededor de 1.300 puntos de captaci\u00f3n constituidos de fibra \u00f3ptica, que cada instante mostrar\u00e1n las variaciones de cada frecuencia de luz de galaxias, aglomerados de galaxias y nebulosas, entre otros objetos astron\u00f3micos.<\/p>\n<p><strong>Cuando lo imprevisible surge a la vista<br \/>\n<\/strong>Las primeras im\u00e1genes del Soar servir\u00e1n solamente para ajustar los instrumentos, los espejos y los programas de computadora -el llamado comisionamiento, actividad en la cual trabajar\u00e1n los dos brasile\u00f1os que est\u00e1n apostados all\u00ed, adem\u00e1s de brindar apoyo a los equipos que lleguen y, en la medida de lo posible, abocarse a sus propias investigaciones. Reci\u00e9n dentro de dos o tres meses el observatorio empezar\u00e1 a abocarse directamente a los proyectos de investigaci\u00f3n; esto siguiendo una programaci\u00f3n que debe ser definida por el LNA con base en las solicitudes de los f\u00edsicos. De acuerdo con Bruch, el Soar contemplar\u00e1 anualmente alrededor de 50 proyectos, la mitad del volumen de trabajo que se lleva a cabo en Pico dos Dias, mientras que en el Gemini est\u00e1n en marcha alrededor de 15 proyectos de investigadores brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>Para Steiner, el Soar representa la perspectiva de expandir la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a, especialmente en lo que se refiere al apartado calidad. Brasil responde actualmente por el 2% de la investigaci\u00f3n astrof\u00edsica hecha en el mundo. Eso es el equivalente a 250 art\u00edculos. Pero existe algo m\u00e1s atractivo a\u00fan: la perspectiva de descubrir algo que ni siquiera se haya imaginado a\u00fan. &#8220;Estamos ante lo imprevisible&#8221;, dice Steiner, &#8220;sin la menor idea de lo puede surgir; y algo generalmente surge cuando un telescopio con nuevas tecnolog\u00edas empieza a funcionar.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Telescopio Soar<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nProyecto Especial<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nJo\u00e3o Steiner &#8211; IAG\/ USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nUS$ 10 millones (CNPq) y US$ 2 millones (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El telescopio Soar entra en funcionamiento. De esta manera, Brasil se pone a la par de los mayores centros de observaci\u00f3n del mundo","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-77976","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77976\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77976"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}