{"id":77979,"date":"2004-04-01T00:00:00","date_gmt":"2004-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/04\/01\/el-desfile-de-la-fe-brasilena-2\/"},"modified":"2016-01-29T13:11:23","modified_gmt":"2016-01-29T15:11:23","slug":"el-desfile-de-la-fe-brasilena-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-desfile-de-la-fe-brasilena-2\/","title":{"rendered":"El desfile de la fe brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>Se guardan las plumas y los trajes con lentejuelas usados durante el Carnaval y se ingresa en el per\u00edodo de la Cuaresma, signado por la penitencia, el silencio y el abandono de los placeres mundanos. Pero no es necesario llegar a la Semana Santa para descubrir que las fiestas religiosas brasile\u00f1as son tanto o m\u00e1s exuberantes que el m\u00e1s profano de los Carnavales.<\/p>\n<p>El libro<em>Festas de f\u00e9<\/em> [<em>Las fiestas de la fe<\/em> ] lanzado recientemente por la editorial Metalivros (230 p\u00e1ginas, R$ 120) hace las veces de una pasarela que reune im\u00e1genes de las m\u00e1s distantes manifestaciones religiosas nacionales. De la devoci\u00f3n a Padre C\u00edcero, en Cear\u00e1, a la fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de Achiropita, de los descendientes de calabreses de S\u00e3o Paulo, todo son colores, disfraces y alegor\u00edas: la fiesta de Iemanj\u00e1, lapinha, bumba-meu-boi, Corpus Christi, fiestas juninas, el ritual de paso de los indios.<\/p>\n<p>A las hermos\u00edsimas fotograf\u00edas, tomadas al cabo de veinte a\u00f1os por Rosa Gauditano, se les suma el texto de un profundo conocedor del arte y de la cultura brasile\u00f1as: Percival Tirapeli, de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), que se inici\u00f3 en el tema en 1968. La edici\u00f3n es biling\u00fce y est\u00e1 enlazada por el proyecto gr\u00e1fico de Dora Levy, que enfatiza el didactismo pretendido por el autor.<\/p>\n<p>&#8220;El lenguaje es intencionalmente sencillo y accesible, ya que se dirige tambi\u00e9n a extranjeros. Adem\u00e1s el libro ha sido distribuido en bibliotecas p\u00fablicas de todo el territorio nacional&#8221;, dice Tirapeli. Su texto fue desarrollado en el transcurso de los \u00faltimos cuatro a\u00f1os cuando el investigador, al margen de haber entrado en contacto con las fotos de Rosa Gauditano, sali\u00f3 al campo con la fot\u00f3grafa para captar fiestas y manifestaciones religiosas como la Fiesta del Divino de S\u00e3o Lu\u00eds do Paraitinga, S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>&#8220;Aunque Rosa contaba ya con un gran archivo cuando Metalivros decidi\u00f3 publicar el libro, regres\u00f3 a algunos sitios para registrar las transformaciones de las manifestaciones&#8221;, comenta el investigador. &#8220;En S\u00e3o Lu\u00eds do Paraitinga, por ejemplo, Rosa hab\u00eda tomado sus primeras fotos en 1984.&#8221;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la preocupaci\u00f3n con la actualidad de las im\u00e1genes,\u00a0<em>Festas de f\u00e9<\/em> est\u00e1 dividido de acuerdo con el origen cultural de cada una de las fiestas. Entre las ib\u00e9ricas, basadas en el cristianismo popular, se encuentran las celebraciones de Navidad (fol\u00edas de Reyes, pesebres, etc.), la Semana Santa, las procesiones (Corpus Christi y las que se hacen sobre las aguas), la Fiesta del Divino, las fiestas juninas [de los santos de junio], las romer\u00edas, los santuarios y otras. Entre las manifestaciones afro-brasile\u00f1as est\u00e1n los congos, las congadas, los maracat\u00fas, el lavaje de Bonfim y la fiesta de Iemanj\u00e1.<\/p>\n<p>El legado ind\u00edgena est\u00e1 representado por los rituales de paso de los Wai&#8217;a y por manifestaciones que muestran la permanencia de la aculturaci\u00f3n obrada por los portugueses. Tal es el caso del Baile de la Santa Cruz, que remite a un h\u00e1bito de los albores de la Colonia, cuando los jesuitas hincaban una cruz en el centro de las aldeas ind\u00edgenas en cuyo derredor se deber\u00eda bailar.<\/p>\n<p>Para que la contribuci\u00f3n europea no se resumiera a la presencia de los portugueses y los espa\u00f1oles -no hay que olvidarse que el per\u00edodo de la uni\u00f3n de las Coronas Ib\u00e9ricas estuvo bastante presente en la colonizaci\u00f3n brasile\u00f1a-,\u00a0<em>Festas de f\u00e9<\/em> muestra tambi\u00e9n algunas fiestas religiosas italianas, como la famosa Achiropita; al margen de los homenajes a Nuestra Se\u00f1ora de Casaluce, la m\u00e1s antigua fiesta religiosa italiana de S\u00e3o Paulo, que data de 1900.<\/p>\n<p>&#8220;La gran curiosidad de las fiestas religiosas en Brasil reside en que \u00e9stas siguen el calendario religioso europeo, por un lado, y los ciclos naturales de la siembra y la cosecha, por el otro. Ocurre que, como las estaciones son diferentes en los tr\u00f3picos que en Europa, hay discrepancias, como el h\u00e1bito de asociar el blanco de la nieve a la Navidad&#8221;, explica Tirapeli.<\/p>\n<p>Si bien la incongruencia de la nieve est\u00e1 presente en una fiesta sumamente urbana como lo es la Navidad, otras caracter\u00edsticas naturales se superponen a los or\u00edgenes europeos cuando se habla de ritos y festividades practicadas en el interior del pa\u00eds, principalmente en las \u00e1reas rurales. Son los casos de las procesiones fluviales y mar\u00edtimas, que se realizan en casi todos los estados brasile\u00f1os y respetan la vocaci\u00f3n de un pa\u00eds volcado hacia el oc\u00e9ano y surcado por grandes r\u00edos. Ejemplos de ello son las de Nuestra Se\u00f1ora de los Navegantes, en R\u00edo Grande do Sul, y del Cirio de Nazaret, en Par\u00e1, que se ha ido extendiendo hacia varias ciudades ribere\u00f1as desde 1992. Tambi\u00e9n Iemanj\u00e1, diosa de las aguas, facilit\u00f3 por estos parajes la adaptaci\u00f3n de los ritos de origen africano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un libro hace una radiograf\u00eda de las fiestas religiosas nacionales","protected":false},"author":171,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[486],"class_list":["post-77979","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/171"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77979"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77979\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77979"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}