{"id":77988,"date":"2004-04-01T00:00:00","date_gmt":"2004-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/04\/01\/fibras-del-mar-2\/"},"modified":"2015-01-30T16:52:09","modified_gmt":"2015-01-30T18:52:09","slug":"fibras-del-mar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/fibras-del-mar-2\/","title":{"rendered":"Fibras del mar"},"content":{"rendered":"<p>Cabeza de camar\u00f3n, c\u00e1scara de langosta y caparaz\u00f3n de cangrejo. Partes de crust\u00e1ceos abundantes y descartadas por la industria pesquera de Cear\u00e1 que han dejado de tener en la basura su destino final. Ahora se transforman en suplementos alimentarios en forma de c\u00e1psulas y comprimidos que funcionan como coadyuvantes para la reducci\u00f3n del colesterol, la p\u00e9rdida de peso y el control de enfermedades tales como la artrosis.<\/p>\n<p>Las sustancias ben\u00e9ficas presentes en los restos de crust\u00e1ceos son la quitina y la quitosana, dos biopol\u00edmeros que poseen propiedades qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas importantes. De acuerdo con estudios realizados en Estados Unidos y Jap\u00f3n, la quitosana activa la captura y la eliminaci\u00f3n de grasas, a trav\u00e9s de un mecanismo de secreci\u00f3n de \u00e1cidos biliares. Fuera del \u00e1rea de la salud, la quitosana es empleada en procesos de purificaci\u00f3n y tratamiento del agua, en la fabricaci\u00f3n de lentes de contacto y en el rubro de cosm\u00e9ticos, como ingrediente en la fabricaci\u00f3n de champ\u00faes, lociones y cremas protectoras.<\/p>\n<p>Los biopol\u00edmeros extra\u00eddos de los crust\u00e1ceos son la raz\u00f3n del \u00e9xito de la empresa Polymar, de Cear\u00e1. La firma es titular de 11 patentes de productos y procesos referentes a la quitina y la quitosana, entre las cuales se encuentran una t\u00e9cnica desarrollada en la empresa para la obtenci\u00f3n de esas sustancias, los propios alimentos funcionales con formulaci\u00f3n y metodolog\u00eda de procesamiento y una membrana para uso en la regeneraci\u00f3n de tejidos y cicatrizaciones.<\/p>\n<p>Una de las innovaciones -tambi\u00e9n patentada- desarrollada por Polymar se refiere al reaprovechamiento de uno de los reactivos utilizados para la extracci\u00f3n de la quitina y en la obtenci\u00f3n de la quitosana: el hidr\u00f3xido de sodio. &#8220;La reutilizaci\u00f3n de esta sustancia qu\u00edmica es perfecta tanto desde el punto de vista ambiental como del econ\u00f3mico pues, al margen de eliminar residuos, su costo final de producci\u00f3n se reduce en aproximadamente un 60%&#8221;, dice el qu\u00edmico Alexandre Cabral Craveiro, vicepresidente de la empresa.<\/p>\n<p>Como resultado de ese desarrollo, Polymar recibi\u00f3 el premio nacional del Instituto Euvaldo Lodi (IEL), del Servicio Brasile\u00f1o de Apoyo a las Micro y Peque\u00f1as Empresas (Sebrae) y del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), en 1999. Y, por los resultados alcanzados durante los \u00faltimos seis a\u00f1os, la empresa ha recibido dos galardones de peso en el apartado innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en 2003: el de peque\u00f1a empresa de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) y el de empresa graduada de la Asociaci\u00f3n Nacional de Entidades Promotoras de Emprendimientos de Tecnolog\u00edas Avanzadas (Anprotec), que re\u00fane a las incubadoras y parques tecnol\u00f3gicos de todo Brasil.<\/p>\n<p><strong>Producci\u00f3n ampliada<br \/>\n<\/strong>La empresa Polymar, creada en 1997 por Craveiro y Danilo Queiroz, por ese entonces doctorandos en qu\u00edmica org\u00e1nica de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (UFC), ocup\u00f3 originariamente un galp\u00f3n de 80 metros cuadrados del Parque de Desarrollo Tecnol\u00f3gico (Padetec), con sede en el campus de dicha universidad. All\u00ed los investigadores dieron inicio a los estudios con biopol\u00edmeros, que comprendieron la inmovilizaci\u00f3n de c\u00e9lulas y enzimas, la separaci\u00f3n de sustancias y la producci\u00f3n de fibras de quitina y quitosana. En abril de 2000, la empresa egres\u00f3 de la incubadora y se instal\u00f3 en la periferia de Fortaleza, en una planta industrial de m\u00e1s de 1.600 metros cubiertos y una capacidad de procesamiento de 800 toneladas anuales de caparazone s<em>in natura<\/em>.<\/p>\n<p>&#8220;Primeramente tomamos impulso como proveedores de quitosana para la competencia&#8221;, comenta Craveiro. Como a Polymar le interesaba afirmarse como productora de materia prima en Brasil, empez\u00f3 a suministrar quitosana a otras empresas, &#8220;cosa que para algunos parec\u00eda incoherente desde el punto de vista mercadol\u00f3gico&#8221;, dice. Hace dos a\u00f1os la empresa empez\u00f3 tambi\u00e9n a fabricar productos con marcas espec\u00edficas para sus competidores, y el mercado se expandi\u00f3 por todo el pa\u00eds. Con todo, esta evoluci\u00f3n no ha sido f\u00e1cil.<\/p>\n<p>&#8220;Todo lo que es innovador paga un precio elevado, desde la confianza en el producto hasta el proceso inherente a su aprobaci\u00f3n y uso&#8221;, eval\u00faa Craveiro. Al principio la empresa no lograba obtener el registro para comercializar sus productos en el pa\u00eds. Debido a ese impasse, Polymar resolvi\u00f3 abrir una filial en Miami -un proceso r\u00e1pido y f\u00e1cil, de acuerdo con su vicepresidente- y empez\u00f3 a exportar a materia prima rumbo a ese destino, importando posteriormente el producto terminado y debidamente registrado. Este hecho acab\u00f3 funcionando como una presi\u00f3n extra en favor de la reglamentaci\u00f3n de los productos en Brasil.<\/p>\n<p>La comercializaci\u00f3n de los productos en el mercado minorista se inici\u00f3 con la autorizaci\u00f3n surgida de resoluciones basadas en protocolos obtenidos en la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), mediante la presentaci\u00f3n de estudios cl\u00ednicos de eficacia y seguridad de la quitina y la quitosana llevados a cabo en Jap\u00f3n, Europa y Estados Unidos.<\/p>\n<p>Aunque Craveiro resalta que los cuidados de Anvisa son enteramente justificados, &#8220;porque los productos para el consumo humano deben ser rigurosamente probados&#8221;, aboga en pro implantaci\u00f3n de un tratamiento diferenciado para las empresas de base tecnol\u00f3gica, y exige una mayor agilidad de parte de los \u00f3rganos p\u00fablicos para el reconocimiento de productos originados principalmente en las empresas ligadas a las universidades y parques tecnol\u00f3gicos. &#8220;A menudo, proyectos innovadores desarrollados por investigadores competentes y que podr\u00edan aportar potenciales beneficios a la poblaci\u00f3n se ven perjudicados debido a la demora en su aprobaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>En Estados Unidos tal aprobaci\u00f3n es mucho m\u00e1s r\u00e1pida merced a una ley de 1994 (<em>Dietary Supplement Health and Education Act &#8211; Dshea<\/em> &#8211; o Procedimiento de Salud y Educaci\u00f3n de Suplementos Diet\u00e9ticos) que cre\u00f3 una nueva categor\u00eda de productos denominados suplementos diet\u00e9ticos, fuera de la \u00f3rbita de acci\u00f3n directa de la Food and Drug Administration (FDA), la entidad del gobierno estadounidense responsable de autorizar nuevos alimentos industrializados y medicamentos. Esta medida permiti\u00f3 que los fabricantes difundieran las propiedades funcionales de sus productos, siempre y cuando se basasen en evidencias cient\u00edficas. De acuerdo con Craveiro, diversos grupos de investigadores de universidades y centros de investigaci\u00f3n internacionales se encuentran abocados al estudio de las acciones y propiedades de esos alimentos.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los problemas de registro, Polymar ha enfrentado otros diversos obst\u00e1culos, tales como la falta de l\u00edneas de cr\u00e9dito de apoyo a empresas de peque\u00f1o porte. Para sortear tales dificultades fue necesario crear e improvisar, tal como sucedi\u00f3 en el marco del proyecto y en el desarrollo de equipamientos para la fabricaci\u00f3n de los productos. As\u00ed fueron adaptados tanques de fibra de para las etapas iniciales de la producci\u00f3n, se construyeron reactores y un molino industrial -en sociedad con una empresa de ingenier\u00eda mec\u00e1nica- y se proyectaron estufas de secado que aprovechan la energ\u00eda solar y la energ\u00eda e\u00f3lica, ambas abundantes en Cear\u00e1.<\/p>\n<p>En Polymar proyectan ahora desarrollar productos asoci\u00e1ndose a otras empresas. Tal es el caso de la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa, sigla en portugu\u00e9s), con la que se han creado dos l\u00edneas de investigaci\u00f3n: la primera de ellas estudia el uso de la quitosana (\u00e9sta posee tambi\u00e9n propiedades bactericidas y fungicidas) en la protecci\u00f3n de semillas de frutas contra hongos invasores, y la segunda desarrolla una pel\u00edcula protectora que extiende la vida \u00fatil de frutas y verduras en las g\u00f3ndolas. En el marco de una sociedad con Petrobras se procura emplear la quitosana en el combate contra la contaminaci\u00f3n del mar provocada por derramamientos de petr\u00f3leo. Cuando se la aplica sobre la masa de crudo, esta sustancia forma un aglomerado que facilita su remoci\u00f3n. Petrobras realiz\u00f3 las primeras pruebas en 2003, y otros en mayor escala est\u00e1n previstos para este a\u00f1o.<\/p>\n<p>Polymar registr\u00f3 una facturaci\u00f3n de 5,4 millones de reales en 2003. En 2002 hab\u00edan sido 2,55 millones de reales. La empresa destina alrededor del 12% de esa facturaci\u00f3n al \u00e1rea de investigaci\u00f3n y desarrollo. La participaci\u00f3n de las exportaciones en ese monto es a\u00fan peque\u00f1a y se concentra en los pa\u00edses del Mercosur; pero, seg\u00fan Craveiro, se va ampliar: las negociaciones est\u00e1n bien encaminadas con Francia y Portugal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una empresa fabrica suplementos nutricionales con materia prima extra\u00edda de crust\u00e1ceos","protected":false},"author":148,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[475],"class_list":["post-77988","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/148"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77988"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77988\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77988"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}