{"id":77993,"date":"2004-05-01T00:00:00","date_gmt":"2004-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/05\/01\/trabajo-extra\/"},"modified":"2015-02-05T15:13:06","modified_gmt":"2015-02-05T17:13:06","slug":"trabajo-extra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/trabajo-extra\/","title":{"rendered":"Trabajo extra"},"content":{"rendered":"<p>La naturaleza no cesa de brindar ejemplos de que puede ser mucho m\u00e1s complicada de lo que parece. Dos art\u00edculos recientes, uno de ellos publicado en\u00a0<em>Nature<\/em> y otro en\u00a0<em>Science<\/em> , revelan un fen\u00f3meno que dificulta un poco m\u00e1s la ya de por s\u00ed atribulada vida de los investigadores que estudian las prote\u00ednas. En Brasil hay cerca de 300 grupos dedicados a tales estudios. Alrededor del n\u00facleo de la c\u00e9lula, en el espacio denominado citoplasma, existe una estructura cil\u00edndrica formada por prote\u00ednas que act\u00faa como un triturador: deshace las prote\u00ednas viejas y defectuosas en sus unidades, que son los amino\u00e1cidos.<\/p>\n<p>Se cre\u00eda que estos amino\u00e1cidos quedasen as\u00ed libres y fuesen reaprovechados en la producci\u00f3n de nuevas prote\u00ednas que forman las c\u00e9lulas y los tejidos, en otras palabras, el organismo de las plantas y los animales, pero en otro compartimento celular: el ribosoma, con base en recetas contenidas en el material gen\u00e9tico de las c\u00e9lulas, la mol\u00e9cula de \u00e1cido desoxirribonucleico (ADN).<\/p>\n<p>Pero lo que ahora surge claramente indica que las prote\u00ednas responsables de ese desmontaje tambi\u00e9n son capaces de formar otras prote\u00ednas. Esa producci\u00f3n paralela identificada este a\u00f1o muestra que las prote\u00ednas, que se cre\u00eda que fueran capaces \u00fanicamente de cortar a otras prote\u00ednas por entero, no ejecutan el trabajo completamente. Algunas de \u00e9stas, al margen de cortarlas, tambi\u00e9n reagrupan tramos distantes de las prote\u00ednas parcialmente desarmadas, modific\u00e1ndolas antes de que entren en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>La recombinaci\u00f3n o\u00a0<em>splicing<\/em> de prote\u00ednas, tal como se lo denomina al proceso recientemente descubierto, ayuda a entender por qu\u00e9 algunas vacunas no funcionan como deber\u00edan. Las vacunas se elaboran a base de ant\u00edgenos, que son fragmentos de prote\u00ednas que activan a las c\u00e9lulas de defensa y preparan el organismo para enfrentar a los virus y las bacterias que los producen. Pero, como el conjunto de posibilidades de recombinaci\u00f3n de los tramos de prote\u00ednas es amplio, pueden surgir ant\u00edgenos contra los cuales el organismo no est\u00e1 preparado.<\/p>\n<p>&#8220;Ese mecanismo ejerce una clara influencia sobre los ant\u00edgenos, cuya diversidad debe aumentar de manera significativa&#8221;, le dijo a Ricardo Zorzetto, de\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> , Beno\u00eet Van den Eynde, del Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer de Bruselas, B\u00e9lgica, coordinador del estudio publicado online por<em>Science<\/em> el pasado 4 de marzo y presentado en la versi\u00f3n impresa de dicha revista el d\u00eda 23 de abril.<\/p>\n<p>&#8220;Por supuesto que \u00e9ste no es un fen\u00f3meno raro, toda vez que otros dos ejemplos ha sido descritos desde el momento de la publicaci\u00f3n de nuestro art\u00edculo&#8221;, declar\u00f3 a\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> James Yang, del Instituto Nacional del C\u00e1ncer de Estados Unidos (NCI), el primero en identificar este mecanismo en el organismo humano.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su estudio, hecho con c\u00e9lulas de tumores de ri\u00f1\u00f3n y noticiado el 15 de enero en\u00a0<em>Nature<\/em> , esta forma alternativa de producci\u00f3n de prote\u00ednas fue observada por el equipo de Van den Eynde en c\u00e9lulas de tumores de piel y por otro grupo de investigadores del NCI, en el marco de un estudio que pronto ser\u00e1 publicado.<\/p>\n<p>El\u00a0<em>splicing<\/em> de prote\u00ednas, descrito hace casi 20 a\u00f1os en c\u00e9lulas de plantas, y m\u00e1s tarde en organismos unicelulares, reci\u00e9n ahora ha sido observado en animales. Es un descubrimiento que ayuda a explicar por qu\u00e9 el organismo humano produce alrededor de 90 mil prote\u00ednas distintas, aunque posea tan solo cerca de 30 mil recetas registradas en el ADN. Pero, por ahora, la identificaci\u00f3n del\u00a0<em>splicing<\/em> de prote\u00ednas genera m\u00e1s dudas que respuestas, afirma el inmun\u00f3logo Hans-Georg Rammensee, de la Universidad de T\u00fcbingen, Alemania, en un comentario sobre el trabajo de Yang, publicado tambi\u00e9n en<em>Nature<\/em> en enero.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa regla o la excepci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>&#8220;No sabemos todav\u00eda si en los mam\u00edferos, los p\u00e9ptidos (fragmentos de prote\u00ednas) producidos de esta forma tienen una funci\u00f3n diferente (de aqu\u00e9llos fabricados con base en el ADN)&#8221;, reconoci\u00f3 Yang. De cualquier manera, Rammensee apunta otra posible consecuencia de la acci\u00f3n del mecanismo recientemente descrito: aunque no se conoce la frecuencia de la producci\u00f3n de prote\u00ednas con base en la rotura de una mol\u00e9cula original y de la nueva soldadura de sus partes, cabe la posibilidad de que esta recombinaci\u00f3n ocurra no solamente con prote\u00ednas de c\u00e9lulas tumorales, sino tambi\u00e9n con las prote\u00ednas de c\u00e9lulas normales, de virus y de bacterias que infectan el organismo, con lo que se hace m\u00e1s dif\u00edcil la obtenci\u00f3n de vacunas contra algunas enfermedades.<\/p>\n<p>El descubrimiento de este mecanismo indica que las excepciones al modelo creado hace 40 a\u00f1os, la producci\u00f3n de prote\u00ednas con base \u00fanicamente en el ADN, son m\u00e1s comunes de lo que se podr\u00eda imaginar. Una pista de la complejidad de la fabricaci\u00f3n de las prote\u00ednas surgi\u00f3 hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, con la identificaci\u00f3n del\u00a0<em>splicing<\/em> de ARN. La mol\u00e9cula de ARN o \u00e1cido ribonucleico, copiada del ADN, traslada la receta de la producci\u00f3n de las prote\u00ednas del n\u00facleo hacia el citoplasma. En el camino, puede perder algunos de sus segmentos internos. Como resultado de ello, una prote\u00edna elaborada bajo el comando de ese ARN acortado no podr\u00eda haber sido anticipada \u00fanicamente por el an\u00e1lisis del tramo del ADN que lo origin\u00f3.<\/p>\n<p>Fue por casualidad que Yang lleg\u00f3 al\u00a0<em>splicing<\/em> de prote\u00ednas. Hace algunos a\u00f1os, Yang verific\u00f3 que los linfocitos T, un tipo de c\u00e9lula del sistema inmunol\u00f3gico, estaban bastante activos en una persona con c\u00e1ncer de ri\u00f1\u00f3n. Los linfocitos T reconoc\u00edan un fragmento de una prote\u00edna fabricada en grandes cantidades por las c\u00e9lulas cancerosas, el factor de crecimiento de fibroblastos 5 (FGF-5).<\/p>\n<p>Con el objetivo de llegar a un medicamento contra los tumores, Yang decidi\u00f3 investigar qu\u00e9 amino\u00e1cidos integraban ese fragmento del FGF-5. Y constat\u00f3 que ese tramo era producto de la ruptura y la reorganizaci\u00f3n aleatoria de la mol\u00e9cula una vez terminada: de un segmento de 49 amino\u00e1cidos, 40 amino\u00e1cidos del tramo intermedio fueron excluidos y cinco de un extremo fueron unidos a cuatro de la otra.<\/p>\n<p>Investigadores del Instituto Ludwig de Bruselas y de la Universidad de Li\u00e8ge, tambi\u00e9n de B\u00e9lgica, arribaron a la conclusi\u00f3n de que esa recombinaci\u00f3n se produce en el triturador de prote\u00ednas: el proteasoma. Van den Eynde observ\u00f3 este fen\u00f3meno al estudiar un fragmento, un p\u00e9ptido, derivado de un ant\u00edgeno producido por c\u00e9lulas de melanoma, el m\u00e1s agresivo de los tumores de piel. Una vez listos, solamente uno cada 10 mil p\u00e9ptidos sufre el\u00a0<em>splicing<\/em> , que se vale de la energ\u00eda generada en la propia rotura de las prote\u00ednas descartadas por el organismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un triturador de mol\u00e9culas alojado en el interior de las c\u00e9lulas tambi\u00e9n crea prote\u00ednas que reducen la eficiencia de las vacunas","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-77993","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77993\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77993"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}