{"id":77997,"date":"2004-05-01T11:00:00","date_gmt":"2004-05-01T14:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/05\/01\/musica-para-dios\/"},"modified":"2016-01-28T18:51:38","modified_gmt":"2016-01-28T20:51:38","slug":"musica-para-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/musica-para-dios\/","title":{"rendered":"M\u00fasica para Dios"},"content":{"rendered":"<p>A mediados del pr\u00f3ximo mes de julio, alrededor de 30 m\u00fasicos dejar\u00e1n de lado sus vacaciones de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA\/USP) para ir a Prados, una peque\u00f1a localidad ubicada a 500 kil\u00f3metros de la capital paulista y en el interior de Minas Gerais. Durante 16 d\u00edas, ellos formar\u00e1n parte de la localidad. Har\u00e1n conciertos, tocar\u00e1n con algunos de sus 7.700 habitantes y dar\u00e1n clases de m\u00fasica para los est\u00e9n interesados.<\/p>\n<p>Los eventos ser\u00e1n gratuitos, en una simbi\u00f3tica interacci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n y los m\u00fasicos forasteros. Entre una actividad y otra, intercambiar\u00e1n informaci\u00f3n sobre antiguas piezas musicales sacras escritas por negros y mulatos, guardadas en los archivos de las viejas bandas de Minas. A\u00fan hoy en d\u00eda es posible encontrar rarezas del siglo XVIII que no se ejecutan desde hace 200 a\u00f1os. En Prados, una parte del pasado colonial brasile\u00f1o volver\u00e1 a la vida.<\/p>\n<p>Y \u00e9sta no ser\u00e1 la primera vez que eso ocurra. El Festival de M\u00fasica de Prados se realiza anualmente desde 1977, siempre con el mismo esp\u00edritu de integraci\u00f3n entre los visitantes y la poblaci\u00f3n. Ninguno de los m\u00fasicos gana por su participaci\u00f3n en el evento. La FAPESP solventa la mayor parte de los costos de vi\u00e1ticos y hospedaje de los alumnos y docentes, pero no existe ni por asomo toda la publicidad con la que otros festivales cuentan. Por cierto, no existe publicidad alguna.<\/p>\n<p>El evento es conocido solamente entre unos pocos estudiantes y docentes de la USP y en algunas localidades vecinas a Prados, como S\u00e3o Jo\u00e3o del-Rei y Tiradentes. &#8220;Es quiz\u00e1 el \u00fanico festival de m\u00fasica en el que la poblaci\u00f3n tiene una interacci\u00f3n real con los m\u00fasicos&#8221;, dice el maestro Olivier Toni, profesor titular (actualmente jubilado) y uno de los fundadores del Departamento de M\u00fasica de la ECA (1970).<\/p>\n<p>Toni tambi\u00e9n ayud\u00f3 a crear la Orquesta de C\u00e1mara de S\u00e3o Paulo (1956), la Orquesta Sinf\u00f3nica Joven Municipal de S\u00e3o Paulo (1968), la Escuela Municipal de M\u00fasica de S\u00e3o Paulo (1969), la Orquesta Sinf\u00f3nica de la USP (1972) y la Orquesta de C\u00e1mara de la USP (1995). Fue a su vez el mentor del evento de Prados y es a\u00fan hoy su principal motor.El descubrimiento de la ciudad fue producto de la curiosidad de este investigador. El maestro y algunos alumnos suyos visitaban S\u00e3o Jo\u00e3o del-Rei en 1974 cuando decidieron consultar el archivo de la Sociedad Lira Sanjoanense.<\/p>\n<p>La instituci\u00f3n cuenta con un archivo musical que alberga una gran cantidad de originales y copias de obras religiosas antiguas producidas en la regi\u00f3n, e incluso una buena colecci\u00f3n de otras ciudades de la \u00e9poca colonial en Brasil. Sorprendidos con la excelencia del material hallado, el grupo pidi\u00f3 permiso a la instituci\u00f3n para microfilmar todo aquello que fuera posible.<\/p>\n<p>A la \u00e9poca el equipo de Toni llevaba siempre consigo un aparato port\u00e1til de microfilmado en el maletero del coche cuando se internaba en misiones exploratorias por Minas Gerais, en busca de originales poco conocidos. Nunca sab\u00edan qu\u00e9 podr\u00edan encontrar en las iglesias y en las sociedades seculares, por eso conven\u00eda estar siempre preparados para no perder el viaje.<\/p>\n<p>Al preguntar d\u00f3nde hab\u00eda m\u00e1s m\u00fasicas del siglo XVIII, como las encontradas en la Lira Sanjoanense, les mencionaron Prados, a 26 kil\u00f3metros de all\u00ed. El investigador arrib\u00f3 a la localidad con diez alumnos y encontr\u00f3 al maestro Ademar Campos Filho, encargado de la banda y responsable del archivo. &#8220;Durante la Semana Santa Campos llevaba aquella antigua m\u00fasica a las procesiones y la ejecutaba&#8221;, comenta Toni. Campos les mostr\u00f3 documentos y piezas de Jos\u00e9 Joaquim Emerico Lobo de Mesquita (1746-1805) y Manoel Dias de Oliveira (1764-1837), entre otras.<\/p>\n<p>Microfilmaron todo. Despu\u00e9s de tres d\u00edas de charlas e investigaciones, Toni le sugiri\u00f3 a Campos la realizaci\u00f3n del festival, idea que fue aceptada sin m\u00e1s tr\u00e1mites.&#8221;Quise hacer un evento para que la gente participase, no para que solamente lo presenciasen, pagando por eso&#8221;, dice el maestro, resaltando que es dif\u00edcil encontrar una familia en Prados que no cuente con alg\u00fan m\u00fasico. &#8220;El proyecto consiste en tocar para los habitantes, tocar junto con ellos y hacer que ellos toquen solos&#8221;.<\/p>\n<p>Toni y los alumnos dan clases de armon\u00eda y m\u00fasica. En general explican las particularidades de los instrumentos y al final del festival ponen en escena una peque\u00f1a pieza teatral. Este a\u00f1o el tema girar\u00e1 en torno al 300\u00b0 aniversario de la ciudad. En total los m\u00fasicos paulistas trabajan anualmente con 200 habitantes, de los cuales la mitad son ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Se hacen dos conciertos por semana. Todos prefieren tocar en una de las dos iglesias de la ciudad, especialmente en la do Ros\u00e1rio, la antigua iglesia de los esclavos, que es del final del siglo XVIII. &#8220;All\u00ed hay un clavicordio y la ac\u00fastica es excepcional, sin reverberaci\u00f3n&#8221;, dice Toni. La clausura se lleva a cabo en la Iglesia Matriz de Santo Ant\u00f4nio. El programa del festival es casi siempre de m\u00fasica barroca, lo que incluye muy a menudo el repertorio colonial brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>En estos 26 a\u00f1os de festival ha sido posible descubrir a algunos j\u00f3venes talentosos; muchos de \u00e9stos ahora tocan en orquestas brasile\u00f1as. M\u00fasicos e investigadores de renombre han estado ya en Prados junto con Toni, como S\u00edlvio Ferraz, Willy Corr\u00eaa de Oliveira, Alex Klein, Rubens Ricciard, Jos\u00e9 Eduardo Martins y Roberto Mincvuk. La ciudad es atrayente pues permite tocar, ense\u00f1ar y hacer investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El equipo comandado por Toni microfilm\u00f3 por primera vez archivos musicales de varias otras ciudades de Minas Gerais, como Piranga, Aiuruoca e Itabira, y de municipios paulistas, como es el caso de Pindamonhangaba. A veces, de esos estudios surgen descubrimientos sorprendentes, que demoran para ser aceptados. Uno de las m\u00e1s importantes de \u00e9stos se refiere al per\u00edodo m\u00e1s remoto en el que se hizo m\u00fasica sacra en Brasil.<\/p>\n<p>Hasta los a\u00f1os 1940, era dado como seguro que el sacerdote Jos\u00e9 Maur\u00edcio Nunes Garcia (1767-1830) hab\u00eda sido el primer compositor brasile\u00f1o. De acuerdo con todos los expertos, el padre Jos\u00e9 Maur\u00edcio, un carioca mulato y padre de cinco hijos, era un gran compositor. M\u00e1rio de Andrade consideraba que su<em>Misa de r\u00e9quiem<\/em> era &#8220;la obra maestra de la m\u00fasica religiosa brasile\u00f1a&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;En el siglo XVIII quienes hac\u00edan y ejecutaban m\u00fasica eran los esclavos libertos&#8221;, explica Olivier Toni. Como en general los blancos brasile\u00f1os y portugueses no hac\u00edan nada (y se jactaban de ello), los negros y los mulatos hallaron un modo de ganar dinero tocando sus m\u00fasicas sacras en la iglesia y en eventos religiosos.<\/p>\n<p>Esto tambi\u00e9n era usado por los negros como una tentativa de granjearse una cierta consideraci\u00f3n en el seno de la sociedad (no estaban dadas las condiciones para importar permanentemente artistas de Europa). &#8220;Ellos hac\u00edan una m\u00fasica europea sui generis, muy caracter\u00edstica de las colonias. Era m\u00e1s sencilla, pero espont\u00e1nea&#8221;, observa el investigador. &#8220;De cualquier manera, ten\u00eda que ser lo m\u00e1s parecida posible a la m\u00fasica europea, es decir, con la m\u00fasica de sus antiguos due\u00f1os&#8221;. Si no fuera as\u00ed, no ser\u00eda aceptada.<\/p>\n<p><strong>El primer compositor<br \/>\n<\/strong>Quien ech\u00f3 por tierra el mito del padre Jos\u00e9 Maur\u00edcio como el primer compositor brasile\u00f1o fue Francisco Curt Lange (1903-1997), investigador alem\u00e1n naturalizado uruguayo que realiz\u00f3 un intenso trabajo en el interior brasile\u00f1o. En 1944, en uno de sus pasos por el pa\u00eds, adquiri\u00f3 un peque\u00f1o lote de m\u00fasicas en Minas Gerais. Entre ellas se depar\u00f3 con\u00a0<em>Ant\u00edfona de Nossa Senhora<\/em> , de Lobo de Mesquita.<\/p>\n<p>Inicialmente Curt Lange pens\u00f3 que se tratase de la obra de alg\u00fan autor portugu\u00e9s y decidi\u00f3 investigar. Antiguamente era com\u00fan que las iglesias guardasen las actas de nacimiento y de defunci\u00f3n y Lange termin\u00f3 por descubrir que Lobo de Mesquita hab\u00eda sido bautizado en una iglesia donde solamente se registraba a los pardos. &#8220;Gracias a Curt Lange, la musicolog\u00eda brasile\u00f1a gan\u00f3 40 a\u00f1os de historia y qued\u00f3 claro que hubo otros compositores antes que el padre Jos\u00e9 Maur\u00edcio&#8221;, comenta Toni.<\/p>\n<p>Aun con esa prueba, el investigador alem\u00e1n fue muy cuestionado. Hasta que en 1958 el historiador y music\u00f3logo R\u00e9gis Duprat, actualmente profesor titular de la ECA, encontr\u00f3 en la colecci\u00f3n &#8220;Alberto Lamego&#8221;, del Instituto de Estudios Brasile\u00f1os (IEB\/ USP), los manuscritos originales de\u00a0<em>Recitativo e \u00e1ria<\/em> , datados de 1759. Escrita en Bah\u00eda, de autor an\u00f3nimo, esta obra era profana y, lo que es m\u00e1s sorprendente, ten\u00eda un texto cantado en portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>Hab\u00eda sido dedicada a una autoridad enviada por el Marqu\u00e9s de Pombal al Brasil. &#8220;La obra es magn\u00edfica, escrita para voz, viol\u00edn y bajo, y su autor quiz\u00e1 sea el padre Caetano Mello de Jesus&#8221;, dice Toni, que la estren\u00f3 en 1960. Con ese descubrimiento de Duprat, concluy\u00f3 definitivamente la pol\u00e9mica.\u00a0<em>Recitativo e \u00e1ria<\/em> hab\u00eda sido compuesta antes incluso del nacimiento del padre Jos\u00e9 Maur\u00edcio.<\/p>\n<p><strong>La muerte de la m\u00fasica sacra<br \/>\n<\/strong>La m\u00fasica religiosa empez\u00f3 a declinar con la Independencia de Brasil, en 1822. Con ella se extingue la capilla musical, una funci\u00f3n de la Iglesia que ten\u00eda el objetivo de elaborar y ejecutar m\u00fasica sacra para acompa\u00f1ar los oficios religiosos. Con la Independencia, los m\u00fasicos pasaron a vivir cada vez m\u00e1s de la m\u00fasica profana, abandonando la pr\u00e1ctica de la m\u00fasica religiosa. &#8220;La separaci\u00f3n definitiva entre el Estado y la Iglesia alter\u00f3 la concepci\u00f3n vigente hasta 1822. Es un fen\u00f3meno interesante que ocurri\u00f3 luego de las independencias de casi todas las naciones latinoamericanas&#8221;, dice Toni.<\/p>\n<p>En lo que depende de este director de orquesta, profesor, investigador y m\u00fasico (fue fagotista), la obra sacra brasile\u00f1a no caer\u00e1 en el olvido. &#8220;Tengo una enorme fascinaci\u00f3n por la m\u00fasica religiosa, porque \u00e9sta le permite al compositor identificarse dentro de una gama enorme de expresividad en una misma pieza&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Tanto las misas como las obras religiosas con m\u00fasica generan grandes momentos: comienzan tranquilas, se aceleran, se vuelven introspectivas y, en el caso de las misas, concluyen dulcemente, en paz con Dios. Tal pasi\u00f3n es motivo suficiente como para hacer que el ateo Olivier Toni reclute alumnos para continuar a los 78 a\u00f1os, y todos los a\u00f1os, intern\u00e1ndose por 15 d\u00edas en la colonial Prados para hacer y escuchar m\u00fasica dentro de sus iglesias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Alumnos y docentes se re\u00fanen para una celebraci\u00f3n del repertorio barroco","protected":false},"author":151,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[465],"class_list":["post-77997","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77997"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77997\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77997"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}