{"id":77998,"date":"2004-05-01T11:10:00","date_gmt":"2004-05-01T14:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/05\/01\/yo-vi-un-cierto-brasil-por-television\/"},"modified":"2016-01-28T18:49:23","modified_gmt":"2016-01-28T20:49:23","slug":"yo-vi-un-cierto-brasil-por-television","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/yo-vi-un-cierto-brasil-por-television\/","title":{"rendered":"Yo vi un cierto Brasil por televisisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Si el lector no tiene al menos 40 a\u00f1os, no est\u00e1 en edad de acordarse de eso (pero no lo lamente). Al comp\u00e1s de\u00a0<em>Aquarela do Brasil<\/em> , con los hediondos arreglos de Ray Coniff, un helic\u00f3ptero sobrevuela el fen\u00f3meno conocido como Pororoca en la Amazonia, que es descrito por el entusiasmado locutor como &#8220;el monstruo de las mil caras&#8221;. Era el &#8220;show de la naturaleza del Brasil Grande&#8221;, tema recurrente del (mal) afamado programa \u00a0<em>Amaral Netto, o Rep\u00f3rter<\/em> , nacido en 1969 en la Red Globo, y que durante a\u00f1os fue la fuente de conocimiento sobre el pa\u00eds para generaciones de brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>Muchas cosas han cambiado desde entonces; pero, curiosamente, la naturaleza continua siendo tratada en la televisi\u00f3n como un &#8220;show de la vida&#8221;: una mezcla de ficci\u00f3n con realidad, con derecho a efectos especiales, videoclips y sabor de aventura.&#8221;Las bellas im\u00e1genes narran m\u00e1s que los datos; una buena ubicaci\u00f3n en el sistema del estrellato otorga m\u00e1s legitimidad que la participaci\u00f3n comunitaria o la proximidad social.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con la problem\u00e1tica ambiental es mediada por aspectos cada vez m\u00e1s cercanos al campo ficcional y cada vez menos por idearios colectivos&#8221;, advierte Thales de Andrade, autor de\u00a0<em>Ecol\u00f3gicas manh\u00e3s de s\u00e1bado: o espet\u00e1culo da natureza na televis\u00e3o brasileira<\/em> [<em>Ecol\u00f3gica ma\u00f1anas de s\u00e1bado: el espect\u00e1culo de la naturaleza en la televisi\u00f3n brasile\u00f1a<\/em> ], edici\u00f3n de Annablume\/ FAPESP; un estudio acerca de c\u00f3mo la pantalla chica ha tratado al medio ambiente, con base en dos casos dis\u00edmiles en apariencia, pero an\u00e1logos en el enga\u00f1o:\u00a0<em>Amaral Netto<\/em> y\u00a0<em>Globo Ecologia<\/em> .<\/p>\n<p>Los documentales sobre la naturaleza constituyen uno de los principales filones de la televisi\u00f3n en todo el planeta. Discovery Channel, por ejemplo, que exhibe 24 horas de programaci\u00f3n del g\u00e9nero, est\u00e1 presente en m\u00e1s de 145 pa\u00edses, un \u00edndice superado \u00fanicamente por MTV y por la cadena CNN.<\/p>\n<p>Con un linaje donde puede trazarse una trayectoria desde los primeros exploradores, que hac\u00edan que el p\u00fablico lector temblase de miedo frente a los dibujos no siempre realistas del mundo ex\u00f3tico al que la mayor\u00eda no ten\u00eda acceso, los documentales ganaron con las nuevas tecnolog\u00edas, pero a\u00fan guardan en s\u00ed la misma esencia. El fotoperiodismo ayud\u00f3 a consolidar la necesidad de transformar lo natural en un espect\u00e1culo de mayor asimilaci\u00f3n popular, y la ciencia, por su parte, no siempre logra librarse de la tentaci\u00f3n del \u00e9xito comercial. Luego llegaron Robert Faherty y, por supuesto, el mundo submarino de Jacques Cousteau, en los a\u00f1os 1950 y 1960. Pero, \u00bfquien vio un documental puede decirse que ya vio todo?<\/p>\n<p><strong>Una peque\u00f1a historia contada<br \/>\n<\/strong>Los principios b\u00e1sicos, ya sea en la reconstituci\u00f3n computarizada de la vida en la Tierra en los tiempos de los dinosaurios o en el valiente cazador de cocodrilos, o incluso en las innumerables pel\u00edculas sobre tiburones, permanecen inalterables: son hechos para un p\u00fablico de clase media y para una audiencia familiar, y abusan de la narraci\u00f3n antropom\u00f3rfica, es decir, la adjudicaci\u00f3n de cualidades humanas a los animales.<\/p>\n<p>As\u00ed, la persecuci\u00f3n de una ballena y su cr\u00eda por parte de los tiburones se convierte en una lucha de la &#8220;mam\u00e1&#8221; ballena para librar a su &#8220;hijo&#8221; de las garras de los terribles y crueles predadores. Existe siempre la necesidad de una historieta contada, con personajes e incluso con una moraleja final que imprime el clima general de ambientalismo rom\u00e1ntico. En esas pel\u00edculas no hay lugar para la gente, pues la naturaleza, reproducida como espect\u00e1culo, ha de ceder terreno \u00fanicamente para la identificaci\u00f3n emocional del p\u00fablico con los animales, ya sean \u00e9stos extinguidos o vivos.<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda es puesta al servicio del show: los efectos especiales constituyen la gran atracci\u00f3n, ya sea en las c\u00e1maras especiales y omnipotentes que nos colocan cara a cara con grandes animales o en la computadora que da vida a aquello que ya no puede verse m\u00e1s.<\/p>\n<p>Todo es narraci\u00f3n rayana con lo ficcional, un artificio agradable logrado mediante el relato en\u00a0<em>off<\/em> y la edici\u00f3n de las im\u00e1genes: escenas filmadas en ocasiones diversas se juntan a fin de dar la impresi\u00f3n de una continuidad de acciones. De esta forma, &#8220;vemos&#8221; al le\u00f3n con la mirada fija en su presa, pensando c\u00f3mo atacar y, de pronto, comienza la gran lucha por la vida en la sabana. Tampoco el sonido es real, sino fruto de la post-producci\u00f3n. El efecto final es poderoso y convincente. Cambiamos luego de canal creyendo que hemos enriquecido nuestro conocimiento y que somos ecol\u00f3gicamente m\u00e1s s\u00f3lidos.<\/p>\n<p>Pero los interrogantes que quedan son muchos: \u00bfes correcto reconstituir eventos naturales para las c\u00e1maras? \u00bfEl hecho de abusar de los efectos especiales no le quita atenci\u00f3n a lo principal, el saber, desvi\u00e1ndola hacia a los accesorio, hacia la mera diversi\u00f3n? \u00bfCu\u00e1les son los t\u00f3picos \u00e9ticos que rigen la producci\u00f3n de un documental? No podemos enga\u00f1arnos acerca de la fuerza del mercado y de los niveles de audiencia que orientan buena parte de los documentales, al igual que como lo hacen con otros programas de la televisi\u00f3n. El impacto visual y la presencia cada vez m\u00e1s fuerte de la tecnolog\u00eda pueden estar sac\u00e1ndoles a esas pel\u00edculas su motivaci\u00f3n real y presentando una visi\u00f3n distorsionada del mundo natural, Y, a contramano de lo que se ve, poniendo a\u00fan m\u00e1s lejos las fronteras existentes entre hombres y animales.<\/p>\n<p>La aventura, los peligros, el hombre versus la naturaleza, el espect\u00e1culo, todo con el ropaje de lo cient\u00edficamente aprobado (de all\u00ed surgen los testimonios de los &#8220;hombres de ciencia&#8221; que legitiman todo aquello que se dice en la TV: \u00bfqui\u00e9n puede poner en tela de juicio sus dichos?), la transformaci\u00f3n del fen\u00f3meno natural en ficcional, estos peligros son mayores todav\u00eda con la inmensa capacidad tecnol\u00f3gica actual. De acuerdo con los documentales, parece efectivamente muy dif\u00edcil relacionarse con el mundo animal, y m\u00e1s a\u00fan preservarlo en un contexto real.<\/p>\n<p>El placer de la diversi\u00f3n parece estar superando al del saber. &#8220;Existe el peligro de la infantilizaci\u00f3n, es decir, la transformaci\u00f3n de la realidad natural en un juego y en una diversi\u00f3n; pero ha de acotarse tambi\u00e9n que, con los nuevos recursos tecnol\u00f3gicos, si se los utiliza en forma creativa, podemos desmistificar el propio proceso del conocimiento, una direcci\u00f3n interesante y fecunda&#8221;, eval\u00faa Thales de Andrade.<\/p>\n<p>Pero \u00e9ste no es precisamente un fen\u00f3meno nuevo o solamente internacional. En enero de 1969, a tan solo un mes del Acto Institucional N\u00famero 5 (AI-5), se produc\u00eda el estreno en la Red Globo de\u00a0<em>Amaral Netto, o Rep\u00f3rter<\/em> . &#8220;Sus documentales enviaban hacia el interior de los hogares im\u00e1genes de un Brasil cuasi legendario, una tierra mal conocida y ni siquiera concebida. A decir verdad, solo sabemos que el reportero estuvo all\u00e1.<\/p>\n<p>En los confines de lo imaginable, mostrando la verdadera cara de regiones que permanec\u00edan envueltas en el misterio y la fantas\u00eda&#8221;, como dice el texto de presentaci\u00f3n de la serie televisiva, tal como revela Thales de Andrade. El clima es muy parecido al que vemos a\u00fan hoy en d\u00eda en las pel\u00edculas sobre la naturaleza, con una mezcla de suspenso y hero\u00edsmo, que se inicia incluso antes de la llegada al objetivo del programa, en los propios percances que esperan al equipo de Amaral en el transcurso de su viaje al misterio, poniendo en riesgo su propia vida.<\/p>\n<p>Sin embargo, Amaral se arriesga por entero, vence y, por supuesto: &#8220;estuvo all\u00e1&#8221;. Aunque con la ayuda de los aviones de la Fuerza A\u00e9rea Brasile\u00f1a (FAB), las corbetas de la Marina, la\u00a0<em>expertise<\/em> de los militares para dar la palabra &#8220;cient\u00edfica&#8221; final sobre el Brasil desconocido. Y, l\u00f3gicamente, Amaral llega all\u00e1 con sus c\u00e1maras y su aparato tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>&#8220;Todos estos elementos concatenados instituyeron una mirada agresiva sobre la naturaleza brasile\u00f1a, plenamente integrada al momento pol\u00edtico y al estadio de perfeccionamiento tecnol\u00f3gico que el pa\u00eds atravesaba. En suma, un narrador agresivo procurando hacer inteligible un espacio hostil y exuberante, una alegor\u00eda de Brasil forjada por las elites de entonces, tambi\u00e9n agresivas&#8221;, acota Thales. &#8220;Esas elites cre\u00edan estar dando un gran salto econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico: la gran modernizaci\u00f3n conservadora. En medio a ese ideario delirante, Amaral es casi un poeta embriagado, transmitiendo informaciones y promesas inveros\u00edmiles y espectaculares&#8221;, dice.<\/p>\n<p>En ese movimiento de mostrar al pa\u00eds como que en un &#8220;estado de guerra&#8221; permanente entre lo natural y lo civilizado, Amaral, como observa el investigador, no solamente se al\u00eda al ufanismo militarista del momento, sino que, y lo que es m\u00e1s importante, acerca su lenguaje al de los programas de auditorio, la est\u00e9tica popular vigente en la televisi\u00f3n de ese tiempo. La naturaleza se convierte en espect\u00e1culo, empero grotesco.<\/p>\n<p>Y, para ello, val\u00eda todo, incluso &#8220;corporeizando&#8221; lo natural: la Pororoca se convierte en &#8220;el monstruo de las mil caras&#8221; y el Atol\u00f3n das Rocas una inusitada &#8220;isla de la nada&#8221;. &#8220;La central hidroel\u00e9ctrica de Itaip\u00fa y el puente R\u00edo-Niter\u00f3i ser\u00edan elementos llenos, plenos de racionalidad y funcionalidad, en tanto que espacios como el Atol\u00f3n se definir\u00edan por el vac\u00edo, en detrimento de su riqueza bi\u00f3tica&#8221;. La exageraci\u00f3n lleg\u00f3 incluso a molestar a algunas facciones del r\u00e9gimen militar, que odiaban el ufanismo sin consistencia de Amaral, que acababa por funcionar contra la propaganda oficial, cuidadosamente urdida.<\/p>\n<p><strong>Diferentes exigencias<br \/>\n<\/strong>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, en 1990, el cuadro ya es otro, porque las exigencias del mercado y del p\u00fablico son diferentes. Salen de escena los peligros y las deformidades de la naturaleza salvaje para dar lugar a una nueva consciencia ecol\u00f3gica, y en ella la sociedad desea verse retratada en la televisi\u00f3n como agente del cambio de la causa ambiental. Como observa el autor, salen de escena los marineros y los soldados, y en su lugar aparecen los ambientalistas, los cient\u00edficos, los ribere\u00f1os y, oh sorpresa, los artistas. Es el programa\u00a0<em>Globo Ecologia<\/em> , que debe mostrar a un p\u00fablico joven (de all\u00ed el uso del lenguaje del videoclip y del rock, con programas presentados por actores de las telenovelas) y activo que &#8220;las cosas pueden salir bien&#8221;. Es un nuevo optimismo, que invade la naturaleza por medio del discurso de la sosteniblidad moderna.<\/p>\n<p>&#8220;Las soluciones puntuales y compartidas, articulando sectores cercanos con otros distantes, componen la nueva condici\u00f3n del optimismo. Sale bien (el nombre de un bloque del programa) representa m\u00e1s que un comportamiento gerencial exitoso, implica tambi\u00e9n vaciar el debate de aspectos pol\u00edtico-ideol\u00f3gicos, embates superados en el escenario actual&#8221;, observa Andrade. Todo por medio de la apolog\u00eda de la pr\u00e1ctica comunitaria y de la implicaci\u00f3n, la mayor\u00eda de las veces an\u00f3nima, de parte de la sociedad civil en las causas ambientales. La elite no se interesa m\u00e1s, como suced\u00eda en los tiempos de Amaral, en descubrir con un mixto de horror y admiraci\u00f3n el potencial natural monstruoso de Brasil. Ahora es el turno de las peque\u00f1as acciones que salen bien.<\/p>\n<p>&#8220;El rumbo que nuestra cultura del espect\u00e1culo ha adoptado debe interferir en la ubicaci\u00f3n social de los problemas de la degradaci\u00f3n ecol\u00f3gica. La artificializaci\u00f3n de la realidad conduce al reino de la simulaci\u00f3n, donde las carencias ecosist\u00e9micas pueden adquirir diversas facciones, acordes con las metas culturales predominantes&#8221;, afirma el investigador. &#8220;Es factible que se ensayen nuevas po\u00e9ticas sobre la discusi\u00f3n ambiental. Una mirada menos distanciada y que no se rinda en forma incuestionable a las preferencias de consumo del mercado audiovisual es la eventual meta de una producci\u00f3n televisiva que incorpore la tem\u00e1tica ambiental con su complejidad y su plasticidad&#8221;, sugiere. Solamente as\u00ed, \u00fanicamente en el cine los dinosaurios tienen apodos y a las ballenas les gustan los chicos.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nEcol\u00f3gicas Ma\u00f1anas de S\u00e1bado: el Espect\u00e1culo de la Naturaleza en la Televisi\u00f3n Brasile\u00f1a\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/37474\/ecologicas-manhas-de-sabado-o-espetaculo-da-natureza-na-televisao-brasileira\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 02\/01593-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Auxilio a la Publicaci\u00f3n; <strong>Investigador\u00a0<\/strong>Thales Haddad Novaes de Andrade ? Facultad de Ciencias Sociales\/PUCCamp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 2.509,50<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Obra analiza documentales sobre la naturaleza bas\u00e1ndose en los programas ","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-77998","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77998\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77998"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}