{"id":78016,"date":"2004-05-01T00:00:00","date_gmt":"2004-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/05\/01\/recuerdos-y-omisiones\/"},"modified":"2013-07-22T15:37:38","modified_gmt":"2013-07-22T18:37:38","slug":"recuerdos-y-omisiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/recuerdos-y-omisiones\/","title":{"rendered":"Iv\u00e1n Izquierdo: Recuerdos y omisiones"},"content":{"rendered":"<p>Con un fuerte acento que evoca todav\u00eda su tierra natal, la rioplatense Buenos Aires, el m\u00e9dico y neurocient\u00edfico Iv\u00e1n Izquierdo (66 a\u00f1os), de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS), es uno de los mayores especialistas en fisiolog\u00eda de la memoria a nivel mundial. Productivo como pocos, due\u00f1o de un curr\u00edculum con m\u00e1s de 500 art\u00edculos cient\u00edficos publicados, que han sido citados casi 8 mil veces en trabajos de otros investigadores, Izquierdo ha llevado adelante estudios que, durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, han ayudado a entender el papel que desempe\u00f1an ciertas sustancias qu\u00edmicas y estructuras cerebrales en la formaci\u00f3n, la preservaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de los recuerdos y rememoraciones.<\/p>\n<p>Una de sus contribuciones m\u00e1s importantes ha sido la demostraci\u00f3n de que existen dos divisiones en la memoria: la memoria de corta duraci\u00f3n y la memoria de larga duraci\u00f3n, que se forman en paralelo, pero de manera diferente. &#8220;Somos exactamente aquello de lo cual nos acordamos y tambi\u00e9n somos aquello que no queremos recordar&#8221;, dice ese asiduo lector de su compatriota Jorge Luis Borges.<\/p>\n<p>Casado con una ga\u00facha y con amigos de este lado de la frontera, Izquierdo dej\u00f3 Argentina en 1973, &#8220;cuando la situaci\u00f3n pol\u00edtica all\u00e1 era muy amenazadora&#8221;, y parti\u00f3 rumbo a la patria de su mujer. Vivi\u00f3 tres a\u00f1os en S\u00e3o Paulo, donde trabaj\u00f3 en la Escuela Paulista de Medicina (la actual Universidad Federal de S\u00e3o Paulo), antes de radicarse en Porto Alegre. Cre\u00eda que Brasil era tan solo una escala en su vida, pero se enga\u00f1aba.<\/p>\n<p>Termin\u00f3 qued\u00e1ndose en el pa\u00eds, entre otras razones porque ac\u00e1 la dictadura militar daba se\u00f1ales de una perspectiva de apertura lenta y gradual del r\u00e9gimen. &#8220;En Argentina se produjo un cierre s\u00fabito y total&#8221;, afirma. En 1981, cuando se sinti\u00f3 &#8220;uno m\u00e1s, en casa&#8221; en su nuevo pa\u00eds, se naturaliz\u00f3 brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda se define como un &#8220;Meligeni de la ciencia&#8221;, en una referencia al tenista Fernando Meligeni, nacido en Argentina y tambi\u00e9n naturalizado brasile\u00f1o. Y a prop\u00f3sito: Izquierdo recurre a menudo a los \u00eddolos del deporte y de la literatura para explicar conceptos de las neurociencias, como los lectores podr\u00e1n observar en esta entrevista. Formalmente jubilado desde el a\u00f1o pasado, contin\u00faa en actividad al frente del Centro de Memoria del Instituto de Biociencias de la UFRGS.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPor qu\u00e9 decidi\u00f3 estudiar los mecanismos de la memoria?<\/strong><\/em><br \/>\nPorque consider\u00e9 y a\u00fan lo considero as\u00ed que es un mecanismo que tiene siempre algo de misterioso en su seno, algo que evoca qui\u00e9nes somos. Somos individuos porque tenemos memoria. Somos exactamente aquello que recordamos. Cada uno de nosotros tiene un cierto acervo de memoria que es peculiarmente nuestro, que no compartimos con nadie Todo eso me pareci\u00f3 lo suficientemente interesante como para dedicarme a ese tema por el resto de mi vida.<\/p>\n<p><em><strong>Y actualmente, \u00bfcu\u00e1nto hay a\u00fan de misterio para la ciencia con relaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de la memoria?<\/strong><\/em><br \/>\nBueno, siempre quedar\u00e1 un misterio, que es el hecho de que la memoria implica en cierta forma transformaciones de la realidad que uno ve, o que uno siente, en un c\u00f3digo neuronal. Y luego, eventualmente, ese c\u00f3digo neuronal que es el\u00e9ctrico y es qu\u00edmico, las dos cosas se transforma nuevamente en expresiones de aquello de lo que nos acordamos, que se transforma en recordaciones, en reminiscencias. Siempre habr\u00e1 algo que har\u00e1 que esto sea eternamente misterioso.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1les son las principales contribuciones que ha brindado su grupo de investigaci\u00f3n para el mejor entendimiento acerca de c\u00f3mo se forma la memoria?<\/strong><\/em><br \/>\nNuestra primera gran contribuci\u00f3n, junto con otros grupos, fue la determinaci\u00f3n de los grandes mecanismos cerebrales que modulan la memoria, de los diversos mecanismos mediados por neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina, o por hormonas, como a adrenalina, la beta-endorfina, la vasopresina y los corticoides. Esto fue en los a\u00f1os 1970. En esa l\u00ednea de trabajo, yo destacar\u00eda el descubrimiento de los mecanismos de acci\u00f3n de la nicotina y de la anfetamina sobre la memoria, y posteriormente los de la beta-endorfina. La modulaci\u00f3n de la memoria a cargo de todas estas sustancias hace que tanto la formaci\u00f3n como la evocaci\u00f3n de la memoria sean tan sensibles a las emociones y a los estados de \u00e1nimo. M\u00e1s recientemente detectamos sobre qu\u00e9 sustratos moleculares de las \u00e1reas cerebrales que producen y evocan memorias act\u00faan estas sustancias, y de qu\u00e9 manera \u00e9stas act\u00faan. La segunda contribuci\u00f3n importante fue el estudio de los mecanismos moleculares reales de la memoria, sobre todo en el hipocampo. Eso empez\u00f3 a mediados de los a\u00f1os 1980, cuando comenzaron a aparecer modelos \u00fatiles sobre los cu\u00e1les se pod\u00eda trabajar. Esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n nos permiti\u00f3 conocer en detalle la secuencia molecular de los procesos de formaci\u00f3n de las memorias en el hipocampo y en otras regiones cerebrales.<br \/>\nLa tercera gran contribuci\u00f3n fue la divisi\u00f3n de la memoria en memoria de curta y de larga duraci\u00f3n. Al contrario de lo que se pensaba, demostramos que las divisiones de la memoria son dos procesos paralelos y diferenciados. Demostramos que la memoria de corto plazo no era la parte inicial de la otra, que es la memoria de largo plazo. Esto es de suma importancia en la patolog\u00eda de la memoria. Nuestras contribuciones m\u00e1s recientes consistieron en identificar los mecanismos implicados en la evocaci\u00f3n en varias regiones cerebrales, los mecanismos moleculares de la extinci\u00f3n de las memorias y, por \u00faltimo, los mecanismos que resultaron ser una forma diferente de memoria: la memoria de aprender nuevamente. Es distinta de la memoria de aprender m\u00e1s y diferente tambi\u00e9n de la evocaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPodr\u00eda explicar con mayores detalles el funcionamiento de esas dos divisiones de la memoria, la memoria de corta duraci\u00f3n y la de larga duraci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nSon dos memorias que se disparan al mismo tiempo, que se forman en las mismas c\u00e9lulas nerviosas, pero que utilizan mecanismos moleculares separados. Usted aprende algo y la memoria definitiva de eso que usted (o cualquier animal) aprendi\u00f3 tarda varias horas para formarse. De cualquier modo, mientras esa memoria de larga duraci\u00f3n no est\u00e1 construida, usted logra responder (a una cuesti\u00f3n que implique ese aprendizaje). Para poder conversar durante esta entrevista,usted no precisa esperar que se consolide la memoria de la frase anterior, cosa que demorar\u00e1 varias horas. No se necesita hacer eso. Al momento usted responde a lo que yo digo y yo respondo a lo que usted dice. Para ello utilizamos un sistema paralelo a la memoria de larga duraci\u00f3n, un sistema m\u00e1s sencillo, un poco m\u00e1s elemental y menos estable, que se denomina memoria de corta duraci\u00f3n. Esa memoria es parecida a la memoria de trabajo (RAM) de las computadoras.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY esa memoria de corta duraci\u00f3n subsiste por cu\u00e1nto tiempo?<\/strong><\/em><br \/>\nEntre tres y seis horas, m\u00e1s o menos. La mejor analog\u00eda que conozco para diferenciar a esas dos memorias es la situaci\u00f3n de cuando nos vamos a vivir en un hotel mientras construyen nuestra casa. El hotel es la memoria de corta duraci\u00f3n, provisoria, y la casa ser\u00e1 la de larga duraci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>En la actualidad, \u00bfcu\u00e1l es su principal l\u00ednea de investigaci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nA partir de la d\u00e9cada de 1990 m\u00e1s o menos, empezamos a trabajar en colaboraci\u00f3n con el grupo de Jorge Medina, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, en los mecanismos que efectivamente participan en la memoria. En esa \u00e9poca empez\u00f3 a quedar claro en el mundo que el principal neurotransmisor no es ninguno de los que mencion\u00e9 antes, sino el \u00e1cido glut\u00e1mico. La gran transmisi\u00f3n excitatoria del cerebro es glutamat\u00e9rgica, y la gran transmisi\u00f3n inhibitoria es por el amino\u00e1cido gama amino but\u00edrico. Entonces empezamos a estudiar los mecanismos impulsados o puestos en acci\u00f3n por esos compuestos. Mientras Eric Kandel (premio Nobel de Medicina de 2000), por ejemplo, demostraba los mecanismos moleculares de la plasticidad neuronal en los moluscos, pasamos a estudiar los mismos procesos u otros parecidos en la memoria de los mam\u00edferos.<\/p>\n<p><em><strong>M\u00e1s espec\u00edficamente, \u00bfcu\u00e1l es el tema de sus trabajos m\u00e1s recientes?<\/strong><\/em><br \/>\nTodav\u00eda no hemos terminado de redactar el trabajo, pero estamos demostrando que, cuando uno aprende dos veces, utiliza mecanismos diferentes de los que usa para aprender algo una sola vez. Es diferente aprender en una o en dos clases. Se utilizan lugares diferentes del cerebro. Para aprender dos veces uno utiliza el mismo mecanismo ligado a los h\u00e1bitos, ubicado en el cuerpo caudato. Para aprender de una sola vez, ya sea para aprender mucho o para aprender poco, se utiliza m\u00e1s el hipocampo. Esto es quiz\u00e1 muy importante, porque la mayor\u00eda de las cosas no las aprendemos de una sola vez, sino en varias sesiones.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEsta distinci\u00f3n vale para el aprendizaje de conceptos?<\/strong><\/em><br \/>\nNo lo s\u00e9. Por ahora lo que sabemos es que esa diferencia aparece en el rat\u00f3n, cuando aprende que no debe bajar de una plataforma pues si lo hace recibir\u00e1 una descarga el\u00e9ctrica. Es el aprendizaje de un comportamiento inducido, de un reflejo condicionado. Pero f\u00edjese: todos los aprendizajes pueden reducirse a comportamientos o a secuencias de comportamientos. Todos.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPodr\u00eda explicar los dos grandes tipos de memoria, la memoria declarativa y la memoria de procedimientos?<\/strong><\/em><br \/>\nEn general, las memorias declarativas son aquellas que el ser humano puede expresar, puede declarar que existen. Es la memoria de la medicina, por ejemplo. Yo puedo decir y demostrar que me acuerdo de las cosas de la medicina. En los animales es m\u00e1s dif\u00edcil detectar este tipo de memoria. En ellos nos valemos de memorias que se asemejan a aqu\u00e9llas que el ser humano puede declarar. Las memorias declarativas pueden ser sem\u00e1nticas o epis\u00f3dicas. Nos acordamos de episodios de la propia vida, y el animal tambi\u00e9n. Nosotros nos acordamos de conceptos de grandes cosas, como la medicina, y los animales tambi\u00e9n. En tanto, las memorias de procedimientos son aquellas que comprenden h\u00e1bitos: saber tocar un teclado, saber nadar o andar en bicicleta, por ejemplo. Esos son procedimientos. Es dif\u00edcil explicar ese tipo de memoria, decir que existe. Eso solamente puede demostrarse a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica de un procedimiento: tocando un teclado, nadando efectivamente, andando en bicicleta de veras.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPor qu\u00e9 con el tiempo vamos perdiendo las memorias, incluso las de larga duraci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nExisten varias formas de perder las memorias. Una es la p\u00e9rdida efectiva, que sucede cuando una sinapsis se atrofia por falta de uso, o desaparece por da\u00f1o o por muerte celular. Es el olvido propiamente dicho. Las memorias efectivamente desaparecen, pues desaparecen las c\u00e9lulas que las (con)ten\u00edan. Pero existen otras formas de perder las memorias, al menos de perderlas en apariencia. Una de ellas es la extinci\u00f3n, cuando las memorias no se pierden, sino que son arrinconadas en un lugar menos accesible del cerebro. En alg\u00fan rinc\u00f3n ellas est\u00e1n. Su representaci\u00f3n existe, pero es anulada por la imposici\u00f3n de un aprendizaje nuevo arriba del anterior. El animal aprende literalmente a no responder como respond\u00eda, a no pensar como pensaba, a no hacer lo que hac\u00eda.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEso quiere decir que las memorias extinguidas pueden recuperarse?<\/strong><\/em><br \/>\nEn teor\u00eda s\u00ed. Muchas veces pueden recuperarse, pero no siempre. Sup\u00f3ngase que usted est\u00e1 acostumbrado a ir todos los d\u00edas a una ventanilla para a retirar dinero, por ejemplo. Pero un d\u00eda se presenta en la ventanilla y est\u00e1 no hay nadie. Entonces usted cambia de comportamiento. En lugar de retirar el dinero, pega media vuelta, cuando ve que nadie lo va a atender. Y vuelve a hacer eso durante tres o cuatro d\u00edas. Cuando finalmente se da cuenta de que nadie lo va a atender m\u00e1s, deja de ir a la ventanilla. Extingue ese comportamiento. Pero, si alg\u00fan d\u00eda acaso usted pasa por ah\u00ed y se da cuenta de que est\u00e1 abierto, entonces va y retira su dinero. La extinci\u00f3n es una de las formas de barre abajo de la alfombra una memoria. Es \u00fatil, y es necesaria. Sin ella no tendr\u00edamos espacio f\u00edsico en el cerebro para pensar. No ser\u00eda posible comparar cosas, pues estar\u00edamos siempre acord\u00e1ndonos de que son parecidas y nunca podr\u00edamos notar las diferencias. O de que son diferentes y nunca notar\u00edamos las semejanzas.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1les son las otras formas de perder las memorias?<\/strong><\/em><br \/>\nOtra forma interesante es la represi\u00f3n freudiana, de la cual nadie habl\u00f3 durante 70 u 80 a\u00f1os, excepto los freudianos. Pero ahora volvi\u00f3 a escena como un proceso fundamental. Un grupo norteamericano encontr\u00f3 el mecanismo de la represi\u00f3n freudiana, que es diferente de la extinci\u00f3n. El grupo de John Gabrieli (de la Universidad Stanford) descubri\u00f3 que el \u00e1rea prefrontal del cerebro, m\u00e1s precisamente en la puerta del l\u00f3bulo frontal, ordena inhibir al hipocampo, que es la regi\u00f3n m\u00e1s involucrada en la evocaci\u00f3n de la memoria. Ordena frenar la evocaci\u00f3n de una cierta palabra, por ejemplo. Eso puede hacerse hasta que el hipocampo finalmente aprenda a no responder m\u00e1s. En la pr\u00e1ctica, es como si la memoria reprimida estuviera ausente, aunque no lo est\u00e9 y siempre pueda retornar. La represi\u00f3n freudiana y la extinci\u00f3n de la memoria son dos armas fundamentales para nuestra supervivencia. He terminado de escribir un libro chamado<em>A arte de esquecer<\/em> [<em>El arte de olvidar<\/em> ], donde sostengo que el olvido es algo bueno y necesario. Somos aquello que recordamos, pero tambi\u00e9n aquello que no queremos recordar.<\/p>\n<p><em><strong>Pero no controlamos completamente ese proceso. Es decir, muchas veces nos acordamos de cosas que querr\u00edamos olvidar y nos olvidamos de otras que querr\u00edamos acordarnos.<\/strong><\/em><br \/>\nEs que no somos perfectos. A medida que pasan los a\u00f1os, el n\u00famero de memorias que tenemos se vuelve cada vez mayor. Por eso algunas de ellas las extinguimos o las reprimimos. La depresi\u00f3n es la causa m\u00e1s frecuente, pero menos grave de amnesia, que es la falla o la falta en general de la memoria declarativa. En el olvido real; como hemos vistos, las bases de las memorias se pierden debido a la inactividad de los circuitos nerviosos involucrados en una u otra memoria o debido a la p\u00e9rdida real de neuronas que aparece con la edad, con las enfermedades degenerativas etc. En el mal de Alzheimer, por ejemplo, mueren neuronas, sinapsis y mueren las memorias que all\u00ed estaban alojadas.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfExiste hoy en d\u00eda alg\u00fan tratamiento eficaz para los problemas de la memoria? \u00bfContra el mal de Alzheimer, por ejemplo?<\/strong><\/em><br \/>\nNo existe un tratamiento para el Alzheimer. En esa situaci\u00f3n se produce una muerte neuronal, y las neuronas perdidas no pueden ser reponerse con la informaci\u00f3n original.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfLa salida ser\u00eda entonces la reposici\u00f3n de esas neuronas?<\/strong><\/em><br \/>\nPara recuperar la funci\u00f3n general s\u00ed; pero no as\u00ed para recuperar cada memoria, l\u00f3gicamente. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha descubierto que algunos lugares del cerebro tienen una cierta capacidad de reposici\u00f3n neuronal, entre ellos el hipocampo. Pero, por lo que se ha visto hasta ahora, esta capacidad nunca va a reintegrar una memoria desaparecida. Podr\u00e1 permitir que la m\u00e1quina se reinstale para poder hacer una nueva memoria.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY para las p\u00e9rdidas de memoria m\u00e1s leves, y en personas m\u00e1s j\u00f3venes, existe tratamiento?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, pero lo que no hay son medicamentos. Lo que hay son formas de entrenamiento de la memoria, basadas generalmente en la lectura. Los remedios no ayudan porque el cerebro, en cada momento peculiar, hace todo lo que puede, dadas las circunstancias de sentimientos y de emociones inherentes a cada momento. Y dadas las memorias que haya aprendido o evocado en los momentos anteriores.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPor qu\u00e9 motivo usted suele decir que el olvido es para el hombre necesario?<\/strong><\/em><br \/>\nEs fundamental, porque sino literalmente no habr\u00eda lugar en el cerebro (para tanta informaci\u00f3n). Hay varios estudios recientes a los cuales se les ha dado poca importancia, pero que son fundamentales para entender esto. Un grupo noruego, en colaboraci\u00f3n con un investigador ingl\u00e9s, demostr\u00f3 que el hipocampo es la principal regi\u00f3n del cerebro que produce y evoca memorias declarativas. Un animal utiliza el 40% de la estructura total del hipocampo para aprender una determinada noci\u00f3n espacial. Para evocar ese aprendizaje usa el 60% del hipocampo. Durante el tiempo que est\u00e1 aprendiendo, o evocando ese aprendizaje espacial, el animal no puede hacer otra cosa.<br \/>\nNo puede concretar una buena potencializaci\u00f3n de larga duraci\u00f3n o reconocer una novedad, por ejemplo, que son otras cosas que el hipocampo hace. Esto quiere decir entonces que la capacidad instalada en el cerebro no es infinita, no es precisamente tan grande. Es r\u00e1pidamente saturada en el rat\u00f3n y tambi\u00e9n en el ser humano. Tenemos incluso la experiencia f\u00edsica de tal saturaci\u00f3n. Vamos a un congreso, presenciamos dos o tres conferencias seguidas y tenemos luego la impresi\u00f3n de que no cabe m\u00e1s nada en el cerebro. Y es cierto, en aquel momento no cabe m\u00e1s nada enel cerebro. Entonces salimos (de la sala de conferencias), damos una aireada, tomamos un cafecito. Despu\u00e9s que se asienta un poco la polvareda, que el hipocampo vuelve a ser un poco menos utilizado, podemos entrar nuevamente a la sala y escuchar otra ponencia.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfNo tiene sentido por lo tanto aquel dicho popular que sostiene que el saber no ocupa lugar?<\/strong><\/em><br \/>\nPor supuesto que ocupa lugar. La adquisici\u00f3n de conocimiento o su evocaci\u00f3n ocupa mucho espacio. Generalmente el cerebro tiende a usar todos los recursos disponibles para esa tarea.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEso quiere decir que aquella historia de que el ser humano solamente usa un peque\u00f1o porcentaje del cerebro es una soberana tonter\u00eda?<\/strong><\/em><br \/>\nA decir verdad, no se puede saber si eso es cierto o no. Esto porque no sabemos cu\u00e1ntas neuronas y sinapsis tenemos. Hasta hace veinte a\u00f1os, se pensaba que ten\u00edamos creo que 10 mil millones de neuronas. Actualmente sabemos que son al menos 200 mil millones, o quiz\u00e1s 300 mil millones. Y entre esas dos estimaciones hay una diferencia de 100 mil millones de neuronas.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEs posible entrenar al cerebro para olvidar traumas o momentos de la vida que no querr\u00edamos evocar m\u00e1s?<\/strong><\/em><br \/>\nA veces el cerebro hace eso autom\u00e1ticamente. Cuando falla tenemos aquello que se llama precisamente estr\u00e9s post traum\u00e1tico, o las fobias. Pero existen terapias en las cuales se utiliza precisamente la extinci\u00f3n y que se aplican para que un individuo extinga el estr\u00e9s. El pa\u00eds donde esto ha sido m\u00e1s estudiado, por incre\u00edble que parezca, es Turqu\u00eda.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfTurqu\u00eda?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, Turqu\u00eda. Es que ellos tuvieron en los \u00faltimos a\u00f1os dos terremotos tremendos all\u00e1. En uno de ellos murieron decenas de miles de personas, lo que es una cifra muy elevada. Tras esas cat\u00e1strofes, los neur\u00f3logos y los psiquiatras turcos vieron que hab\u00eda un mont\u00f3n de pacientes con estr\u00e9s post traum\u00e1tico, de personas que hab\u00edan estado en los lugares de los terremotos, sobrevivientes. Entonces ellos procuraron poner pr\u00e1ctica algo que se pudiera hacer para tratarlos, y vieron que se pod\u00eda utilizar la extinci\u00f3n descubierta por Pavlov y prescrita por Freud. Algunos complementan las sesiones de extinci\u00f3n con drogas ansiol\u00edticas, pero generalmente esto no es necesario. Luego del (atentado del) 11 de septiembre de 2001, un poco por influencia de los turcos, los norteamericanos empezaron a utilizar m\u00e1s la t\u00e9cnica de la extinci\u00f3n, que estaba incluso un poco olvidada en Estados Unidos.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1l es la explicaci\u00f3n para la as\u00ed llamada &#8220;laguna de memoria&#8221; Por ejemplo: el olvido del tel\u00e9fono de casa?<\/strong><\/em><br \/>\nPueden ser muchas cosas, pero generalmente es por distracci\u00f3n. Cuando se trata de un olvido m\u00e1s serio, como el del alumno que estudi\u00f3 para el examen de ingreso a la universidad y llegado el d\u00eda de la prueba no se acuerda de nada, esa laguna es causada por el estr\u00e9s. En el estr\u00e9s se liberan grandes cantidades de corticoides secretados por la gl\u00e1ndula suprarrenal; \u00e9stos inhiben la evocaci\u00f3n, actuando en el hipocampo y en la am\u00edgdala. A m\u00ed y esto les pasa tambi\u00e9n a otras personas, que de vez en cuando son rodeadas por alumnos o por reporteros me pasa eso cuando muchas personas me hacen varias preguntas al mismo tiempo. Entonces me da una laguna. Es un acto defensivo.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPor qu\u00e9 algunas personas tienen o dicen tener una memoria mejor para los rostros y otras para nombres o n\u00fameros?<\/strong><\/em><br \/>\nEso en general se debe a la pr\u00e1ctica. Los bancarios son buenos para n\u00fameros, los literatos son buenos para las palabras, los m\u00e9dicos son buenos para recordar rostros, o nombres. Los m\u00fasicos son buenos para la m\u00fasica. Y eso sin pensar en la situaci\u00f3n de gente que presenta algunos defectos cong\u00e9nitos. Quienes nacen con una visi\u00f3n no muy buena ser\u00e1n inferiores para adquirir memorias visuales con relaci\u00f3n a la gente que no presenta esa limitaci\u00f3n. Pero existe un cierto sistema de compensaci\u00f3n para esos casos, que desarrolla m\u00e1s la memoria olfativa de quien no tiene vista, por ejemplo.<\/p>\n<p><em><strong>Querr\u00eda que se refiriese un poco a la cuesti\u00f3n de las personas mayores, que evocan sus memorias en forma de novela y, muchas veces, centradas en los mejores a\u00f1os de su juventud.<\/strong><\/em><br \/>\nHay varios puntos en esta cuesti\u00f3n. Los ancianos van perdiendo sus memorias porque con el paso de los a\u00f1os mueren neuronas y mueren las memorias que \u00e9stas cargaban. Pero, al mismo tiempo, van formando muchas memorias m\u00e1s. Cada d\u00eda que una persona permanece viva, m\u00e1s memorias intentar\u00e1 tener. Entonces \u00e9sta perder\u00e1 muchas memorias, pero adquirir\u00e1 otras. Puede ocurrir una confusi\u00f3n que es propia de quien tiene mucha informaci\u00f3n para manejar, en algunos casos mayor y en otros menor. \u00c9se es un aspecto de la cuesti\u00f3n. El otro es que uno, en el decurso de los a\u00f1os comienza a cambiar las memorias, comienza a falsificarlas. Hay un libro fant\u00e1stico escrito por un gran psic\u00f3logo norteamericano que es Daniel Schacter, que se llama<em>Los siete pecados de la memoria<\/em> , que cuenta c\u00f3mo se falsifica la memoria. Nosotros hacemos mucho eso.<\/p>\n<p><em><strong>Pero casi siempre de manera inconsciente.<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, s\u00ed; generalmente de manera inconsciente. Mi madre me confund\u00eda con su hermano, que era vagamente parecido a m\u00ed. Ambos \u00e9ramos varones de la familia, uno era su hermano, el otro su hijo&#8230; Entonces ella me atribu\u00eda a m\u00ed cosas que mi t\u00edo hab\u00eda hecho. Eso es muy com\u00fan en las personas en general, y muy com\u00fan en las personas mayores en particular. En realidad todo el mundo hace eso.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUsted dijo en una entrevista que la propia evocaci\u00f3n de la memoria acaba llevando a una cierta p\u00e9rdida de detalles?<\/strong><\/em><br \/>\nQuiz\u00e1s eso se deba al hecho de que la forma de extinguir las memorias es a trav\u00e9s de la evocaci\u00f3n. Evocando sin reforzar la evocaci\u00f3n. Vuelvo a aquella historia de la ventanilla y del dinero. Usted evoca la situaci\u00f3n y se dirige a la ventanilla. Ahora bien, cuando uno va y no le entregan el dinero, pues nadie lo atiende, \u00e9se es el momento cuando uno empieza a extinguir esa memoria. Para extinguirla, necesita evocarla.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEs \u00e9sa una paradoja?<\/strong><\/em><br \/>\nExactamente, es una paradoja. Uno necesita evocar y ver que la informaci\u00f3n que ten\u00eda ya no le sirve. Sin hacer esa experiencia es dif\u00edcil extinguir la memoria.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfLa lectura es la mejor forma de preservar la memoria?<\/strong><\/em><br \/>\nEs efectivamente y lejos la mejor forma. No hay nada que se le aproxime. Al leer uno ejercita su memoria visual, su memoria verbal, la memoria de otros idiomas que usted acaso conozca, la memoria de los sin\u00f3nimos, la memoria de im\u00e1genes. Uno lee la palabra \u00e1rbol y pasan por su cabeza infinitas im\u00e1genes de \u00e1rboles. La lectura es la forma que evoca m\u00e1s tipos de memoria, m\u00e1s formas de memoria. Leer mucho y tener buenos niveles de escolaridad tambi\u00e9n ayudan a prevenir o mitigar los s\u00edntomas del mal de Alzheimer. Para aqu\u00e9llos que no tienen vista para leer, elescuchar a alguien contando una historia es excelente para la memoria. Famosos escritores ciegos hicieron eso y les funcion\u00f3 muy bien, como (el argentino Jorge Luis) Borges y el ingl\u00e9s John Milton.<\/p>\n<p><em><strong>Usted debe ser un gran lector de Borges, pues siempre lo cita en sus entrevistas<\/strong> .<\/em><br \/>\nLeo mucho a Borges. \u00c9l llamaba mucho la atenci\u00f3n con relaci\u00f3n a la memoria. Borges escribi\u00f3 un cuento que es definitivo sobre la cuesti\u00f3n referente a que necesitamos olvidar para poder aprender. Ese cuento de llama<em>Funes, el memorioso<\/em> . Funes era un individuo que ten\u00eda una memoria perfecta, probablemente producto de un accidente. Funes pod\u00eda acordarse de un d\u00eda entero de su vida. Pero, para hacerlo, necesitaba nuevamente un d\u00eda entero de su vida, durante el cual no pod\u00eda hacer m\u00e1s nada. Esa situaci\u00f3n, claro, era una imposibilidad, una demostraci\u00f3n por el absurdo de que el cerebro se satura.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfQu\u00e9 evaluaci\u00f3n hace de los estudios sobre la memoria hechos en Brasil y en el exterior?<\/strong><\/em><br \/>\nAc\u00e1 hay pocos grupos, pero los que existen son buenos, de nivel internacional. Fuera de mi grupo, que estudia la memoria, y que es el mayor de Brasil en este campo de trabajo, hay varios otros grupos en Curitiba, S\u00e3o Paulo, Ribeir\u00e3o Preto, R\u00edo de Janeiro, Fortaleza etc. Y ahora hay un nuevo n\u00facleo instal\u00e1ndose en Natal. Ese grupo va a ser dirigido en parte por el investigador Sidarta Ribeiro (de la Universidad de Duke), que en este momento se encuentra en Estados Unidos, pero que va a volver.<\/p>\n<p><em><strong>Recientemente Ribeiro public\u00f3 un art\u00edculo cient\u00edfico en donde se refer\u00eda a la importancia del sue\u00f1o en la formaci\u00f3n de la memoria<\/strong> .<\/em><br \/>\nSi existe alguien que haya formulado una hip\u00f3tesis realmente interesante sobre ese tema, ese alguien es Sidarta. Hay tambi\u00e9n varias personas y muchos grupos nacionales en las \u00e1reas de psiquiatr\u00eda o neuropsicolog\u00eda que estudian muy bien la memoria. Hace 15 \u00f3 20 a\u00f1os, dicha \u00e1rea pr\u00e1cticamente no exist\u00eda en Brasil. Ahora aparecen grupos nuevos siempre. La cantidad y la calidad de estos grupos me sorprenden.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfLas otras \u00e1reas de las neurociencias tambi\u00e9n van bien en Brasil?<\/strong><\/em><br \/>\nEst\u00e1n muy bien. Creo que en campo de las ciencias en Brasil las neurociencias son uno de los sectores que se han salido mejor. En S\u00e3o Paulo hay un grupo interesant\u00edssimo en el Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer, con el cual nosotros colaboramos. Ellos estudian neuroqu\u00edmica. Nosotros hacemos (con ellos) muchas cosas en com\u00fan sobre la memoria. Este grupo empez\u00f3 con sus trabajos mucho despu\u00e9s que los dem\u00e1s, pero es actualmente uno de los grupos de punta. Hay varios grandes grupos de neuroqu\u00edmica de primer\u00edsimo nivel en R\u00edo de Janeiro. Hasta mi propio grupo se est\u00e1 diversificando. Hay varias personas que son investigadores independientes. Est\u00e1 Frederico Graeff, de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, que tiene un grupo grande trabajando con ah\u00ednco. Existen muchos grupos, no quiero hacer nombres pues la lista es grande y correr\u00eda peligro de olvidarme de algunos, ya que son tantos&#8230;<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPor qu\u00e9 las neurociencias se han salido bien?<\/strong><\/em><br \/>\nPorque&#8230; quiz\u00e1 porque (los neurocient\u00edficos) \u00e9ramos muchos y est\u00e1bamos muy entusiasmados, y nos dimos cuerda los unos a los otros (risas). Esper Cavalheiro, C\u00edcero Coimbra (ambos de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo), Roberto Lent, Rafael Linden (ambos de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro), Luiz Roberto Giorgetti de Britto, Menna Barreto (de la Universidad de S\u00e3o Paulo) y yo siempre nos relacionamos muy bien.<\/p>\n<p><em><strong>Usted mencion\u00f3 a Natal. \u00bfEs favorable al proyecto de construcci\u00f3n del Instituto Internacional de Neurociencias con sede en la capital de R\u00edo Grande do Norte?<\/strong><\/em><br \/>\nSi logran que el instituto se materialice, puede ser una magn\u00edfica iniciativa. Va a atraer a gente de excelente nivel y van a estar todos juntos, y eso ser\u00eda muy bueno. Ahora bien, yo tengo un cierto recelo, porque Brasil es el pa\u00eds de los grandes proyectos que despu\u00e9s no tienen continuidad. Suelo decir que la ciencia en Brasil es m\u00e1s o menos como Ayrton Senna al comienzo de su carrera: sal\u00eda en la punta y dejaba a todos atr\u00e1s, pero no terminaba la carrera. Hemos tenido grandes proyectos en Brasil. El m\u00e1s grande, pero que no tuvo continuidad, es el Pronex. El Programa Nacional de N\u00facleos de Excelencia dur\u00f3 dos llamados. E iba a ser anual. Hubo dos llamados durante el primero a\u00f1o, y despu\u00e9s, nunca m\u00e1s. Ahora el Pronex est\u00e1 de vuelta, pero de una forma extraordinariamente reducida. Volvi\u00f3 con una d\u00e9cima parte del valor inicial. Y algunos estados est\u00e1n afuera del llamado, como es el caso de R\u00edo Grande do Sul. El proyecto del instituto de Natal es un desaf\u00edo. Yo confio en que van a lograr algo de lo que se proponen. Pero no s\u00e9 si todo. Cualquier cosa que ellos consigan hacer ser\u00e1 m\u00e1s que bienvenida, ser\u00e1 un aporte importante. Ellos plantean integrar a la iniciativa privada en apoyo a las ciencias. La iniciativa privada en Brasil no tiene el h\u00e1bito de contribuir para con la ciencia.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPor qu\u00e9 usted se nacionaliz\u00f3?<\/strong><\/em><br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 me nacionalic\u00e9? Porque me sent\u00ed uno m\u00e1s, me sent\u00ed en casa. Eso fue en 1981.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPero se siente m\u00e1s argentino o m\u00e1s brasile\u00f1o?<\/strong><\/em><br \/>\nEs dif\u00edcil definirlo porque las ra\u00edces nunca se pierden, pero se transforman mucho tiempo despu\u00e9s como consecuencia de lo que ha crecido arriba. Debo ser una mezcla, una especie de (dice ri\u00e9ndose) Meligeni de la ciencia (en referencia al ex tenista Fernando Meligeni, que naci\u00f3 en Argentina y se naturaliz\u00f3 brasile\u00f1o).<\/p>\n<p><em><strong>Volviendo al tema de la memoria, pero en otro sentido: suele decirse que Brasil es un pa\u00eds sin memoria, con amnesia social. \u00bfUsted est\u00e1 de acuerdo con esa afirmaci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\n\u00c9sa es una enorme caracter\u00edstica brasile\u00f1a, y un defecto grave. Nadie se acuerda del candidato al que vot\u00f3 como diputado estadual en las \u00faltimas elecciones. Nadie. Eso fue hace menos de dos a\u00f1os, pero ya nadie se acuerda. Es un rasgo que, creo yo, permite llevar una vida m\u00e1s leve, aparentemente m\u00e1s f\u00e1cil. Pero, a decir verdad, es m\u00e1s dif\u00edcil, porque se tiende a incurrir en los mismos errores y a no darles importancia a las cosas como es debido. El brasile\u00f1o tiende a llevar todo con un aire de superficialidad, lo que a veces es bueno. Durante una fiesta es bueno. Pero en la vida real&#8230; Vea: tenemos un 33% de miserables en el pa\u00eds, seg\u00fan datos que acabaron de hacerse p\u00fablicos. Gente que gana menos de 79 reales por mes. Preg\u00fantele a esa gente qu\u00e9 tiene de superficial o de divertido eso. Nada. Nada es alegre ni divertido en la vida de esas personas, porque no comen lo suficiente, no tienen lo suficiente para vestirse. Entonces ese aire de levedad es muy bueno para algunas cosas, pero no para todas. Y, cuando llega al nivel de las cosas serias, como el hacer ciencia y darle de comer al pueblo, yo creo que es mejor tener seriedad que tener levedad. La levedad del ser, como dijo (el escritor) Milan Kundera, acaba siendo insoportable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Neurocient","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-78016","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78016"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78016\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78016"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}