{"id":78022,"date":"2004-06-01T10:30:00","date_gmt":"2004-06-01T13:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/06\/01\/el-rol-de-los-olvidados\/"},"modified":"2015-07-17T18:39:23","modified_gmt":"2015-07-17T21:39:23","slug":"el-rol-de-los-olvidados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-rol-de-los-olvidados\/","title":{"rendered":"El rol de los olvidados"},"content":{"rendered":"<p>Como los cirujas, que buscan objetos valiosos entre los desperdicios de la sociedad, algunos bi\u00f3logos moleculares extraen informaciones preciosas en tramos aparentemente de menor valor del material gen\u00e9tico humano. En un art\u00edculo que ser\u00e1 publicado en poco tiempo m\u00e1s en la revista brit\u00e1nica\u00a0<em>Oncogene<\/em>, un grupo de investigadores brasile\u00f1os demuestra que fragmentos normalmente despreciados de un tipo espec\u00edfico de ARN \u2014\u00a0la mol\u00e9cula del \u00e1cido ribonucleico, derivada del famoso ADN y de vital importancia en la producci\u00f3n de prote\u00ednas \u2014\u00a0no son in\u00fatiles. Al contrario de lo que a\u00fan postulan los manuales de gen\u00e9tica, trozos del llamado ARN intr\u00f3nico antisentido son importantes para la biolog\u00eda de las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s a\u00fan: su mayor o menor presencia en un organismo puede relacionarse con el estadio de desarrollo de enfermedades complejas, y puede que funcione como un marcador del grado de malignidad de ciertas formas de c\u00e1ncer. Tal hip\u00f3tesis cobr\u00f3 fuerza luego de que los cient\u00edficos compararon las cantidades existentes de alrededor de 4 mil segmentos de tres distintas clases de ARN en tejidos sanos y con tumor de pr\u00f3stata extra\u00eddos de 27 pacientes. Esta tarea se llev\u00f3 a cabo con la ayuda de un dispositivo denominado\u00a0<em>microarray<\/em> de ADN, construido en el Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IQ-USP).<\/p>\n<p>Al finalizar el trabajo, 12 trozos de ARN revelaron ser muy importantes para determinar el nivel de agresividad del tumor ?seis de ellos eran tramos del hasta entonces despreciado ARN intr\u00f3nico antisentido. &#8220;Demostramos que los mensajes emitidos por este tipo de ARN participan en el proceso de regulaci\u00f3n de la producci\u00f3n de prote\u00ednas vinculadas al desarrollo del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata&#8221;, afirma Sergio Verjovski-Almeida, del IQ-USP, l\u00edder del equipo que redact\u00f3 el art\u00edculo referente al descubrimiento publicado en<em>Oncogene<\/em> .<\/p>\n<p>&#8220;Ya no puede ignor\u00e1rselos m\u00e1s en los estudios sobre la expresi\u00f3n de genes en enfermedades, y debe incorpor\u00e1rselos al arsenal de herramientas utilizadas en los estudios del c\u00e1ncer&#8221;. Tambi\u00e9n participaron de este trabajo investigadores del Instituto Nacional del C\u00e1ncer (Inca), con sede en R\u00edo de Janeiro, y de los hospitales Sirio-Liban\u00e9s y Albert Einstein de S\u00e3o Paulo.Una pincelada de gen\u00f3mica ayuda a entender qu\u00e9 son estos fragmentos de ARN intr\u00f3nico antisentido.<\/p>\n<p>Un gen es una secuencia ordenada de bases qu\u00edmicas \u2014\u00a0adenina (A), citosina (C), guanina (G) y timina (T) \u2014\u00a0alojada en una de las cintas de la mol\u00e9cula del ADN. A la cinta donde se sit\u00faa el gen se la denomina sentido y a la otra, que es complementaria a \u00e9sta, antisentido. Las bases forman dos tipos de zonas en el interior de un gen: los exones y los intrones.<\/p>\n<p>Las regiones con exones suministran la receta que comanda la producci\u00f3n de las prote\u00ednas en las c\u00e9lulas. Entre un ex\u00f3n y otro surgen los intrones, segmentos m\u00e1s largos, que no tienen funci\u00f3n aparente. Hasta hace poco, una regi\u00f3n con intr\u00f3n era considera como una &#8220;suciedad&#8221; en el medio de un gen, sin funci\u00f3n biol\u00f3gica. Existen dos tipos de regiones intr\u00f3nicas: las situadas en la cinta sentido del ADN, dentro del gen, y las ubicadas en la cinta antisentido (<em>vea la ilustraci\u00f3n<\/em>).<\/p>\n<p>Pero, \u00bfy qu\u00e9 tiene que ver el ARN y el c\u00e1ncer con todo esto? La explicaci\u00f3n es la siguiente: cuando un gen se expresa (se activa) en un tejido humano, ya sea \u00e9ste sano o con una enfermedad cualquiera como el c\u00e1ncer, genera trozos de diversas clases de ARN mensajero. A estos fragmentos de ARN los bi\u00f3logos moleculares los denominan transcritos. Los tramos de ARN procedentes de los exones componen la f\u00f3rmula de la prote\u00edna. Los transcritos oriundos de los intrones (sentido y antisentido) no entran en esa receta y, hasta hace poco, se consideraba que eran basura gen\u00f3mica.<\/p>\n<p>&#8220;La literatura cient\u00edfica ya hab\u00eda demostrado que el ARN intr\u00f3nico sentido participaba en la regulaci\u00f3n de la s\u00edntesis de prote\u00ednas&#8221;, dice el bi\u00f3logo Eduardo M. Reis, otro de los autores del estudio brasile\u00f1o. &#8220;Nuestra contribuci\u00f3n consisti\u00f3 en revelar que existen ARNs intr\u00f3nicos, derivados exclusivamente de la cadena antisentido, que tambi\u00e9n act\u00faan en ese proceso&#8221;. En el caso del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata, uno de estos ARNs intr\u00f3nicos (tanto el sentido como el antisentido), el RASSF1, funcion\u00f3 como marcador de agresividad en tumores. Los pacientes con c\u00e1ncer en estadio avanzado exhib\u00edan bajos niveles de este tipo de ARN.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Tramos de ARN antes considerados in\u00fatiles regulan la producci\u00f3n de prote\u00ednas vinculadas al c\u00e1ncer\r\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-78022","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78022\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78022"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}