{"id":78025,"date":"2004-06-01T11:00:00","date_gmt":"2004-06-01T14:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/06\/01\/perdidas-en-el-espacio\/"},"modified":"2015-07-17T18:39:48","modified_gmt":"2015-07-17T21:39:48","slug":"perdidas-en-el-espacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/perdidas-en-el-espacio\/","title":{"rendered":"Perdidas en el espacio"},"content":{"rendered":"<p>En los confines del Universo, all\u00ed donde se cre\u00eda que nada exist\u00eda, un equipo integrado por astrof\u00edsicos de Brasil y Francia detect\u00f3 cuatro nuevas cunas estelares c\u00e1lidas y j\u00f3venes, con edades entre 3,2 millones y 5,6 millones de a\u00f1os (<em>observe los puntos azules luminosos destacados en la p\u00e1gina de al lado<\/em>). Ricas en metales y compuestas de hidr\u00f3geno cargado de part\u00edculas el\u00e9ctricas, esas regiones se ubican en puntos aparentemente vac\u00edos del espacio intergal\u00e1ctico existente en las adyacencias de un compacto grupo de cinco galaxias conocido como Quinteto de Stephan, ubicado a 280 millones de a\u00f1os luz de la Tierra.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o luz equivale al espacio recorrido por la luz en un a\u00f1o, de alrededor de 10 billones de kil\u00f3metros. Las &#8220;nurseries&#8221; se encuentran en la cola de gas de una de las galaxias del Quinteto de Stephan: la NGC 7319, pero se ubican a alrededor de 70 mil a\u00f1os luz de sus brazos espirales, donde normalmente se concreta la formaci\u00f3n estelar. Esto quiere decir que las nuevas regiones est\u00e1n literalmente fuera de las galaxias. Sus decenas o quiz\u00e1 centenas de estrellas est\u00e1n por lo tanto &#8220;sueltas&#8221; en el Cosmos, fuera de su lugar cautivo, como si fueran hu\u00e9rfanas o eremitas del espacio. Son estrellas sin galaxias. Con su tama\u00f1o similar al de una galaxia, que puede contener miles de millones de estrellas, como es el caso de la V\u00eda L\u00e1ctea, las nuevas cunas son un punto imperceptible en el Universo.<\/p>\n<p>El descubrimiento de regiones H II, nombre t\u00e9cnico dado a los lugares donde se originan nuevas estrellas, en zonas externas a las galaxias, es por dem\u00e1s de rara y reciente. &#8220;Hasta hace dos a\u00f1os, los astr\u00f3nomos cre\u00edan que la formaci\u00f3n de las estrellas, en especial las m\u00e1s j\u00f3venes, solamente se daba dentro de las galaxias&#8221;, dice la investigadora brasile\u00f1a Claudia Mendes de Oliveira, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IAG-USP), y una de las autoras del descubrimiento de las cunas, informado en un art\u00edculo cient\u00edfico publicado en la edici\u00f3n del 10 de abril de\u00a0<em>The Astrophysical Journal<\/em>.<\/p>\n<p>&#8220;Solamente en el interior de ellas habr\u00eda una densidad de gas lo suficientemente alta como para que eso ocurra&#8221;. En el medio intergal\u00e1ctico, la densidad del gas ser\u00eda demasiado baja como para disparar la formaci\u00f3n de estrellas. Muy bien dicho: lo ser\u00eda, pero no lo es \u2014\u00a0a juzgar por el trabajo redactado por el equipo franco-brasile\u00f1o y por otros art\u00edculos cient\u00edficos recientes.<\/p>\n<p>La detecci\u00f3n de cuatro cunas estelares j\u00f3venes y calientes en los alrededores del Quinteto de Stephan \u2014\u00a0llevada a cabo mediante la utilizaci\u00f3n de instrumentos instalados en el Observatorio Gemini Norte, en Hawai \u2014\u00a0representa la segunda evidencia de peso a favor de la idea de que existen efectivamente regiones H II fuera de las galaxias. La primera surgi\u00f3 en 2002, cuando un grupo de cient\u00edficos de Europa, Australia y Jap\u00f3n descubri\u00f3 una solitaria regi\u00f3n H II en las cercan\u00edas de la constelaci\u00f3n de Virgo.<\/p>\n<p>Tras la publicaci\u00f3n de esos trabajos pioneros, otros dos grupos internacionales encontraron otras seis cunas estelares fuera de galaxias. Y, por lo que parece, hay m\u00e1s grupos de j\u00f3venes estrellas hu\u00e9rfanas vagando por el espacio intergal\u00e1ctico que lo que cualquier astrof\u00edsico haya imaginado alguna vez. &#8220;La presencia de regiones H II fuera de galaxias no es tan rara como pens\u00e1bamos hasta ahora&#8221;, afirma Laerte Sodr\u00e9 Junior, tambi\u00e9n del IAG-USP, otro autor del descubrimiento de las cunas ubicadas junto al Quinteto de Stephan. &#8220;En realidad nos deparamos ante un nuevo mecanismo de formaci\u00f3n de estrellas&#8221;.<\/p>\n<p>Firman tambi\u00e9n el art\u00edculo publicado en\u00a0<em>The Astrophysical Journal<\/em> el brasile\u00f1o Eduardo Cypriano, que actualmente vive en Chile, y la francesa Chantal Balkowski, del Observatorio de Par\u00eds. Las investigaciones del equipo cuentan con financiamiento de la FAPESP y con el apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y del Programa de Apoyo a N\u00facleos de Excelencia (Pronex). Pero el hecho de encontrar regiones H II en el medio de la nada no es una prueba fehaciente de que exista una formaci\u00f3n de estrellas j\u00f3venes en esa porci\u00f3n del espacio, es decir, fuera de las galaxias.<\/p>\n<p>Las estrellas pueden actualmente estar all\u00ed, pero esto no significa que siempre lo estuvieron. Su lugar de nacimiento puede haber sido el interior de una galaxia pr\u00f3xima. Posteriormente, por alg\u00fan motivo, probablemente debido a colisiones entre galaxias, estas estrellas pueden haber sido expelidas al medio intergal\u00e1ctico. Ser\u00eda una situaci\u00f3n an\u00e1loga a la de un brasile\u00f1o que, por alguna cuesti\u00f3n, deja el pa\u00eds y se muda a Estados Unidos. Eso no lo convierte en estadounidense.<\/p>\n<p>De m\u00e1xima, \u00e9l &#8220;est\u00e1&#8221; en EE.UU. Pero, en el caso de las cuatro cunas estelares identificadas en los alrededores del Quinteto de Stephan, los astrof\u00edsicos cuentan con una evidencia como para defender la hip\u00f3tesis de que esas regiones H II deben haberse originado exactamente en el lugar donde actualmente se encuentran: su extremada juventud en t\u00e9rminos astron\u00f3micos.<\/p>\n<p>Las cuatro &#8220;nurseries&#8221; estelares son consideradas excesivamente j\u00f3venes como para haber surgido en un punto del Universo (el interior de una o m\u00e1s galaxias vecinas) y despu\u00e9s haber migrado hacia otro (el medio intergal\u00e1ctico). Este tipo de desplazamiento requiere m\u00e1s tiempo para concretarse que la edad media atribuida a las nuevas regiones H II: 4,6 millones de a\u00f1os. Ergo, las &#8220;nurseries&#8221; deben haberse originado donde est\u00e1n en la actualidad.<\/p>\n<p>El escenario parecer\u00eda ser perfecto, a no ser por un detalle. \u00bfC\u00f3mo los explicar\u00edan los cient\u00edficos la alta metalicidad registrada en estas estrellas j\u00f3venes que se formaron fuera de las galaxias, parad\u00f3jicamente en un ambiente casi desprovisto de este tipo de elementos qu\u00edmicos? Al fin y al cabo, la cantidad de metales presentes en las nuevas regiones H II es del mismo orden que la hallada en el interior de galaxias y estrellas como el Sol.<\/p>\n<p>&#8220;La verdad es que todav\u00eda no tenemos una buena respuesta a esa pregunta&#8221;, admite Claudia. &#8220;Pero planteamos un escenario como para dar cuenta de esta situaci\u00f3n&#8221;. Para los astrof\u00edsicos, las regiones H II se originaron en el cuasi vac\u00edo del medio intergal\u00e1ctico con base en material ya reciclado y enriquecido con metales que, hace alrededor de 100 millones de a\u00f1os, hab\u00eda sido eyectado desde el interior del Quinteto de Stephan debido a colisiones entre sus galaxias. Su elemento constituyente no fue por tanto \u00fanicamente el gas primordial del medio intergal\u00e1ctico, poco denso y pobre en metales. Fue principalmente el material m\u00e1s pesado y met\u00e1lico que se desprendi\u00f3 de las galaxias vecinas.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos sospechan que las cunas estelares est\u00e1n asociadas a nubes de gas fr\u00edo (hidr\u00f3geno neutro) que se desprendieron del Quinteto de Stephan y hoy en d\u00eda se encuentran en la cola de la galaxia NGC 7319. Debido a alguna inestabilidad m\u00e1s reciente, acaecida hace pocos millones de a\u00f1os, estas nubes de gas dieron origen a las regiones H II en el medio intergal\u00e1ctico.<\/p>\n<p>&#8220;La existencia de estas regiones implica en un mecanismo de enriquecimiento y transferencia de metales de las galaxias al medio intergal\u00e1ctico&#8221;, afirma Sodr\u00e9 Junior. Ahora que descubrieron la existencia de cunas estelares en el vac\u00edo del Universo, los cient\u00edficos deber\u00e1n seguir de cerca la evoluci\u00f3n de estas ins\u00f3litas formaciones. Ellos creen que dichas estrellas sueltas en el espacio pueden alg\u00fan d\u00eda originar uno de los eventos m\u00e1s energ\u00e9ticos del Cosmos: explosiones que generan supernovas, estrellas capaces de brillar m\u00e1s que una galaxia entera durante alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>La Evoluci\u00f3n de Galaxias en Grupos y Aglomerados<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nProyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>Coordinadores<\/strong><br \/>\nLaerte Sodr\u00e9 Junior y Claudia Mendes de Oliveira<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 207.588,40<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Brasile\u00f1os descubren cuatro cunas estelares fuera de las galaxias\r\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-78025","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78025"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78025\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78025"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78025"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}