{"id":78028,"date":"2004-06-01T00:00:00","date_gmt":"2004-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/06\/01\/la-hollywood-de-pernambuco\/"},"modified":"2016-01-28T18:40:55","modified_gmt":"2016-01-28T20:40:55","slug":"la-hollywood-de-pernambuco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-hollywood-de-pernambuco\/","title":{"rendered":"La Hollywood de Pernambuco"},"content":{"rendered":"<p>En 1929, Gilberto Freyre recibi\u00f3 una extra\u00f1a visita en la redacci\u00f3n de\u00a0<em>A Prov\u00edncia<\/em>, uno de los m\u00e1s tradicionales peri\u00f3dicos de Recife. Un anciano \u2014\u00a0un arist\u00f3crata de la antigua generaci\u00f3n de se\u00f1ores de ingenios de Zona da Mata, Pernambuco \u2014\u00a0llegaba all\u00ed para solicitarle al por ese entonces joven director del peri\u00f3dico, que mandase a la polic\u00eda a buscar a unos de los fantasmas que estaban haciendo de su vida un infierno. Asustado ante el singular pedido, Freyre sugiri\u00f3 al amigo que consultase a un psiquiatra.<\/p>\n<p>Y fue as\u00ed como empez\u00f3 a recabar historias de fantasmas para escribir un libro. Era un signo de esos tiempos. La ciudad ya no era la misma. El Recife de las l\u00e1mparas de aceite se rend\u00eda a las fulgurantes luces de la modernidad. Y el proprio Freyre, un gran defensor de las tradiciones del nordeste brasile\u00f1o, no lograba tomarse en serio estas historias. Se hab\u00eda terminado el espacio para las historias al pie del horno de le\u00f1a, contadas por las nanas a los se\u00f1oritos malcriados. Autom\u00f3viles, helados, aviones y pel\u00edculas norteamericanas seduc\u00edan a la nueva generaci\u00f3n, \u00e1vida de emociones propias del siglo de la velocidad.<\/p>\n<p>En esa ciudad que hac\u00eda hincapi\u00e9 en esconder su pasado \u2014\u00a0cambi\u00e1ndoles los nombres a sus calles, construyendo edificios modernos y abriendo avenidas \u2014, un grupo de j\u00f3venes resolvi\u00f3 hacer pel\u00edculas como los estadounidenses para exhibirlas en los cines de la ciudad. Empezaba entonces uno de los m\u00e1s importantes ciclos del cine regional brasile\u00f1o, muy poco conocido hasta hoy. Luciana Corr\u00eaa de Ara\u00fajo, investigadora del \u00e1rea de cine del Programa de Posgrado en Multimedios de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), se encuentra abocada a una investigaci\u00f3n de posdoctorado en cuyo marco pretende analizar el Ciclo de Recife, identificando el escenario social y cultural donde se realizaron estas producciones.<\/p>\n<p>&#8220;Durante este per\u00edodo&#8221;, dice Luciana, &#8220;conviven con particular intensidad las ambiciones de modernidad y el deseo de mantener las tradiciones, un proceso que se desenvuelve en diversos aspectos y que, entre sus principales manifestaciones, muestra la pol\u00e9mica que involucr\u00f3 al soci\u00f3logo Gilberto Freyre, que llegar\u00eda a escribir el &#8216;Manifiesto Regionalista&#8217;, y el periodista Joaquim Inojosa, vinculado a los intelectuales de la Semana del 22, un gran entusiasta y divulgador de las ideas modernistas en el nordeste de Brasil&#8221;.<\/p>\n<p>Esta pol\u00e9mica toma cuenta de Recife y tendr\u00e1 efectos tanto sobre la producci\u00f3n de pel\u00edculas como sobre la cr\u00edtica period\u00edstica de los films exhibidos en las salas de cine de la ciudad. Las sesiones no transcurr\u00edan \u00fanicamente en el famoso Cine Royal, siempre recordado. &#8220;Insisto en este punto porque se suele hablar solamente del Royal, pero la investigaci\u00f3n llevada a cabo en los diarios indic\u00f3 que las pel\u00edculas se exhib\u00edan en otros cines; y algunos films incluso recorr\u00edan un circuito de exhibici\u00f3n significativo, que contemplaba salas del centro y de los barrios.&#8221;<\/p>\n<p>Uno de los hitos principales del Ciclo de Recife es el regreso a la ciudad del orfebre Edison Chagas, proveniente de R\u00edo de Janeiro, por ese entonces capital de la Rep\u00fablica, con la idea de hacer cine de estilo norteamericano en Pernambuco. En R\u00edo, Chagas hab\u00eda trabajado en peque\u00f1as producciones cinematogr\u00e1ficas, donde hab\u00eda aprendido algunas t\u00e9cnicas que luego utilizara para las producciones del Ciclo. R\u00e1pidamente se junta al grabador Gentil Roiz, que ten\u00eda una c\u00e1mara de segunda mano y escrib\u00eda argumentos para pel\u00edculas imaginarias.<\/p>\n<p>Junto al estudiante de ingenier\u00eda Ary Severo fundan Aurora-Film, la primera y las m\u00e1s importante productora del Ciclo. En 1924 filman su primer largometraje. &#8220;En poco tiempo logran reunir a unos 30 j\u00f3venes que ejerc\u00edan diversas ocupaciones: periodistas, empleados de comercio, artistas y otros, que vislumbraron en Aurora una oportunidad de pasar de ser aficionados a actores y t\u00e9cnicos de cine&#8221;, comenta la investigadora.<\/p>\n<p>Inicialmente las producciones eran baratas y contaban con la buena voluntad de los j\u00f3venes que gravitaban en torno a la productora. Pero, con el correr del tiempo, los costos de producci\u00f3n y de distribuci\u00f3n se fueron elevando y la productora empez\u00f3 a afrontar serios problemas econ\u00f3micos. Aurora-Film quebr\u00f3 dos veces, pero sus mentores siguieron haciendo cine de diversas maneras.<\/p>\n<p><em>Retribui\u00e7\u00e3o<\/em>, el primer film del Ciclo, se estrena en marzo de 1925. Escrita y dirigida por Gentil Roiz, con fotograf\u00eda de Edison Chagas, esta pel\u00edcula cuenta la historia \u2014\u00a0t\u00edpicamente hollywoodiana \u2014, de una pareja en busca de un tesoro y que lucha contra un grupo de bandidos. Compon\u00edan el elenco Barreto Junior y Almery Steves, que m\u00e1s tarde ser\u00eda reconocida como la mayor estrella del Ciclo do Recife. El film fue un rotundo \u00e9xito en el Cine Royal, lugar que se convertir\u00eda en la principal vidriera del cine pernambucano producido en el per\u00edodo, gracias a su copropietario, el portugu\u00e9s Joaquim Matos, cuya actuaci\u00f3n garantiz\u00f3 la exhibici\u00f3n de las pel\u00edculas en gran estilo siempre.<\/p>\n<p>Durante el per\u00edodo que va de 1922 a 1931 se produjeron 13 pel\u00edculas con trama y varias de las llamadas pel\u00edculas naturales, &#8220;que es la nomenclatura de la \u00e9poca para las pel\u00edculas de no ficci\u00f3n&#8221;, de acuerdo con Luciana Corr\u00eaa de Ara\u00fajo. Inmediatamente despu\u00e9s de\u00a0<em>Retribui\u00e7\u00e3o<\/em>, salen\u00a0<em>Um ato de humanidade<\/em> y<em>Jurando vingar<\/em>, ambas de 1925. Aun contando con el \u00e9xito comercial de<em>Retribui\u00e7\u00e3o<\/em> , la productora tuvo que hacer una pel\u00edcula comercial para equilibrar sus finanzas, y fue as\u00ed como surgi\u00f3\u00a0<em>Um ato de humanidade<\/em>, una propaganda de Garrafada do Sert\u00e3o, un remedio artesanal de Laborat\u00f3rio Maciel.<\/p>\n<p>En esta cinta, Jota Soares \u2014\u00a0que se convertir\u00eda en un nombre importante del Ciclo de Recife \u2014\u00a0hac\u00eda su debut como actor, en el papel de un joven sifil\u00edtico que se curaba milagrosamente tomando dicha poci\u00f3n. &#8220;Es interesante acotar que estas pel\u00edculas de propaganda ayudaron a profesionalizar a los j\u00f3venes cineastas, y tambi\u00e9n se convirtieron en el ganap\u00e1n de muchos, una vez concluido el Ciclo&#8221;, dice la investigadora.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s se estrenaba\u00a0<em>Jurando vingar<\/em>, en la cual los j\u00f3venes cineastas intentan repetir la estructura de la primera pel\u00edcula, con una fuerte influencia del cine norteamericano. Pero en esta ocasi\u00f3n la reacci\u00f3n del p\u00fablico no fue tan entusiasta. Los tres entonces resolvieron filmar la propia realidad de Recife. Pensando en ello, surgi\u00f3\u00a0<em>Aitar\u00e9 da praia<\/em> en 1926 (la pel\u00edcula fue preservada y hoy en d\u00eda se encuentra disponible en DVD).<\/p>\n<p>En ella, el pescador Aitar\u00e9 es el novio de Cora, una inocente muchacha de una peque\u00f1a aldea. Diversos desencuentros separan a los h\u00e9roes, hasta que llega el esperado final feliz. En esta pel\u00edcula, de la que participan actores como Almery Steves y Jota Soares, se muestran tanto las hermosas playas del lugar como el exquisito ambiente de la aristocracia de Recife. El embate entre tradici\u00f3n y modernidad puede verse de manera evidente en la cinta, que tiene una hora de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El film fue un gran \u00e9xito y lleg\u00f3 a exhibirse en otras ciudades. La noticia de que exist\u00eda un grupo empe\u00f1ado en hacer cine en Recife lleg\u00f3 r\u00e1pidamente a R\u00edo de Janeiro, con cr\u00edticas especializadas a cargo de periodistas como Adhemar Gonzaga y Pedro Lima. Esto suscit\u00f3 el inter\u00e9s de parte de otros emprendedores que deseaban hacer cine. Surgieron cuatro nuevas productoras: Vera Cruz-Film, Planeta-Film, Veneza-Film y Olinda-Film. En 1925 se ruedan tambi\u00e9n\u00a0<em>Filho sem m\u00e3e<\/em>, de Planeta, una pel\u00edcula perdida que, seg\u00fan se cuenta, contar\u00eda con la presencia de &#8220;cangaceiros&#8221; en su trama, lo que indica el aprovechamiento dram\u00e1tico de personajes t\u00edpicos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Picante<br \/>\n<\/strong>Pese a las dificultades econ\u00f3micas derivadas de la producci\u00f3n de\u00a0<em>Aitar\u00e9 da praia,<\/em> los integrantes de Aurora-Film se abocaron a realizar la m\u00e1s ambiciosa de las pel\u00edculas del Ciclo de Recife:\u00a0<em>A filha do advogado<\/em>, que se estren\u00f3 en 1926 y ten\u00eda una duraci\u00f3n de 92 minutos. Con gui\u00f3n de Ary Severo y direcci\u00f3n de Jota Soares, el film es un melodrama en torno a una t\u00f3rrida historia de seducci\u00f3n, que dejar\u00eda al escritor Nelson Rodrigues con envidia por no ser su autor. Helv\u00e9cio, el h\u00e9roe de esta historia, es hijo de un famoso abogado de la ciudad: el doctor Paulo, y lleva una vida bohemia.<\/p>\n<p>Su padre tiene una amante y una hija de esa relaci\u00f3n il\u00edcita: Helo\u00edsa. Helv\u00e9cio, no sabiendo que la muchacha es su media hermana, intenta seducirla violentamente. Se desata entonces una pelea y ella lo mata. Nadie acepta defenderla en el tribunal, hasta que un extra\u00f1o aparece dispuesto a ayudarla. En el elenco est\u00e1n Jota Soares, Guiomar Teixeira, Euclides Jardim, Norberto Teixeira, Ol\u00edria Salgado, Ferreira Castro, Jasmelina de Oliveira y Severino Steves. La pel\u00edcula lleg\u00f3 a exhibirse en R\u00edo, pero las deudas ocasionadas por su producci\u00f3n fueron muy abultadas y Aurora-Film fue a la quiebra por segunda vez.<\/p>\n<p>Pero esta quiebra no implic\u00f3 que los cineastas que hab\u00edan creado la productora parasen de rodar pel\u00edculas. Edison Chagas continu\u00f3 filmando en Liberdade-Film, que lanz\u00f3\u00a0<em>Dan\u00e7a, amor e ventura<\/em> en 1927, y\u00a0<em>No cen\u00e1rio da vida<\/em> en 1930, \u00e9sta \u00faltima un drama rom\u00e1ntico que segu\u00eda la l\u00ednea de\u00a0<em>A filha do advogado<\/em>. &#8220;En 1930 termina la producci\u00f3n de filmes con trama del Ciclo, en medio a la consolidaci\u00f3n del cine sonoro, a las dificultades para exhibir las pel\u00edculas locales y al conturbado momento pol\u00edtico y econ\u00f3mico que atravesaba el pa\u00eds.&#8221;<\/p>\n<p>Con todo, las pel\u00edculas con trama representan tan solo una parte de la producci\u00f3n del Ciclo de Recife. Los documentales son menos conocidos todav\u00eda y muestran a la ciudad en fechas especiales, como en\u00a0<em>Pernambuco e sua exposi\u00e7\u00e3o de 1924<\/em> , de Ugo Falangola y J. Cambi\u00e8re,\u00a0<em>Carnaval pernambucano de 1926<\/em>, de Aurora-Film, y\u00a0<em>O progresso da ci\u00eancia\u00a0<\/em><em>m\u00e9dica<\/em>, realizado por Edison Chagas en 1927. En el marco del proyecto de investigaci\u00f3n de Luciana Corr\u00eaa de Ara\u00fajo, el Ciclo do Recife es entendido dentro de un espectro m\u00e1s amplio, que extrapola el campo cinematogr\u00e1fico, para abocarse a la sociedad y la cultura pernambucana de los a\u00f1os 1920. &#8220;Una de las principales cuestiones que signan el per\u00edodo es el embate entre la tradici\u00f3n y la modernidad&#8221;.<\/p>\n<p>Uno de los espacios privilegiados para detectar esta tensi\u00f3n los constituyen los peri\u00f3dicos y revistas de la \u00e9poca. &#8220;Los diarios de Recife, las revistas y las columnas de cine de R\u00edo de Janeiro muestran una visi\u00f3n contempor\u00e1nea capaz de enriquecer y problematizar las lecturas hechas posteriormente&#8221;, a\u00f1ade. Las \u00faltimas pel\u00edculas del Ciclo de Recife se exhiben en 1930, pero la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de la ciudad se extiende a lo largo de las d\u00e9cadas posteriores. Una producci\u00f3n constituida sobre todo por noticieros de cine y documentales, que no alcanzan a tener la misma repercusi\u00f3n que los films con trama realizados en la \u00e9poca del cine mudo.<\/p>\n<p>Con el super 8, en la d\u00e9cada de 1970, el cine pernambucano toma nuevo aliento, con realizadores que tambi\u00e9n escrib\u00edan en los peri\u00f3dicos de la ciudad, como Fernando Spencer, Celso Marconi y Geneton Moraes Neto. Y a partir de la nueva oleada de los a\u00f1os 1990, la producci\u00f3n vuelve a extenderse m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del estado. Surgen pel\u00edculas como\u00a0<em>Baile perfumado<\/em> (1987),\u00a0<em>O rap do pequeno pr\u00edncipe contra as almas sebosas<\/em> (2000) y\u00a0<em>Amarelo manga<\/em> (2004) que, al igual que la producci\u00f3n del Ciclo de Recife, encuentran un terreno f\u00e9rtil en el di\u00e1logo entre lo moderno y lo tradicional.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nEl Ciclo do Recife, las Pel\u00edculas y las Historias\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/48454\/ciclo-do-recife-os-filmes-as-historias\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 01\/10071-5<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nBeca de Posdoctorado;\u00a0<strong>Supervisora\u00a0<\/strong>L\u00facia Nagib \u2014\u00a0Programa de Posgrado en Multimedios\/Unicamp;\u00a0<strong>Investigadora\u00a0<\/strong>Luciana S\u00e1 Leit\u00e3o Corr\u00eaa de Ara\u00fajo \u2014\u00a0Programa de Posgrado en Multimedios\/Unicamp<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una tesis rememora el Ciclo de Recife","protected":false},"author":191,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[506],"class_list":["post-78028","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/191"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78028"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78028\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78028"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}