{"id":78031,"date":"2004-06-01T00:00:00","date_gmt":"2004-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/06\/01\/un-proyecto-modelo\/"},"modified":"2015-08-25T16:07:56","modified_gmt":"2015-08-25T19:07:56","slug":"un-proyecto-modelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-proyecto-modelo\/","title":{"rendered":"Un proyecto modelo"},"content":{"rendered":"<p>Fue en medio a una partida de tenis, durante una tarde soleada de un s\u00e1bado de enero de 2000. Luis Herrera Arias acept\u00f3 hacerse cargo de la coordinaci\u00f3n de la construcci\u00f3n de la c\u00fapula del telescopio Soar ?una semiesfera de 14 metros de altura que se desliza delicadamente sobre un anillo met\u00e1lico de 20 metros de di\u00e1metro. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Herrera estaba en lo alto de una monta\u00f1a en los Andes chilenos, m\u00e1s precisamente en Cerro Pach\u00f3n, a 2.700 metros de altitud, a cargo de 15 hombres que ensamblaban las piezas elaboradas en Brasil, todos abrigados con indumentarias rojas y pasamonta\u00f1as, con la esperanza de escaparle fr\u00edo de 8 grados bajo cero.<\/p>\n<p>&#8220;Era terrible&#8221;, comenta este ingeniero de 66 a\u00f1os, que a\u00fan hoy en d\u00eda juega al tenis con C\u00e9sar Ghizoni, director de Equatorial, la empresa que lo contrat\u00f3, con sede en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos. &#8220;No logr\u00e1bamos permanecer m\u00e1s de media hora seguida en las escaleras, a 12 metros del piso&#8221;. Y hab\u00eda nieve, mucha nieve: el propio Herrera, que naci\u00f3 en Chile, nunca antes hab\u00eda visto tanta nieve. En dos ocasiones, ante la inminencia de una tempestad, tuvo que abandonar el observatorio con su equipo, debido al riesgo de quedarse aislados en lo alto de la monta\u00f1a, y vaya a saber por cuanto tiempo. &#8220;Afuera&#8221;, recuerda, &#8220;no se ve\u00eda nada&#8221;. El\u00a0<em>viento blanco<\/em> se intensificaba y, horas despu\u00e9s, dejaba el suelo cubierto de un metro y medio de nieve.<\/p>\n<p>Tal como si fuera una casa, que una vez terminada su edificaci\u00f3n silencia las voces que la construyeron, las obras cient\u00edficas tienden a dejar para atr\u00e1s a quienes actuaron en la trastienda y crearon los senderos por los que andar\u00e1n los que vienen luego. Fue as\u00ed con el Soar \u2014\u00a0el Southern Observatory for Astrophysical Research, u Observatorio Austral de Investigaciones Astrof\u00edsicas \u2014, inaugurado bajo un cielo azul y buen tiempo el pasado d\u00eda 17 de abril. El proceso de evaluaci\u00f3n por el cual pas\u00f3 este proyecto cre\u00f3 un modelo de financiaci\u00f3n de emprendimientos de gran porte, empleado posteriormente en dos proyectos similares: el del Observatorio Pierre Auger de Rayos C\u00f3smicos, en construcci\u00f3n en Argentina, en el cual Brasil participa junto a otros 16 pa\u00edses, y el Detector de Ondas Gravitacionales Mario Schenberg, enteramente brasile\u00f1o, que tiene inicio de operaci\u00f3n previsto para el a\u00f1o que viene.<\/p>\n<p>&#8220;Con el Soar, la FAPESP cuenta ahora con una nueva visi\u00f3n para proyectos de construcci\u00f3n de grandes instalaciones, especialmente en el caso de construcciones internacionales&#8221;, dice Jos\u00e9 Fernando Perez, director cient\u00edfico de la FAPESP, una de las instituciones que financiaron el observatorio de Chile aportando alrededor 3,2 millones de d\u00f3lares, junto al Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), que le destin\u00f3 10 millones de d\u00f3lares. Dos estrategias utilizadas por primera vez en este emprendimiento \u2014\u00a0m\u00e1s all\u00e1 de su evidente relevancia cient\u00edfica \u2014\u00a0orientan ahora el an\u00e1lisis de propuestas similares: la implicaci\u00f3n de los investigadores en todas las etapas del trabajo, desde el proyecto hasta la operaci\u00f3n de los aparatos, y la construcci\u00f3n de los propios instrumentos en la medida de los posible a cargo de la industria nacional.<\/p>\n<p>&#8220;Proyectos de esta envergadura deben servir para desarrollar la capacidad del pa\u00eds en el \u00e1rea de instrumental de precisi\u00f3n&#8221;, destaca Perez. &#8220;Preferimos asumir mayores responsabilidades con la instrumentaci\u00f3n que en otras actividades, en las que podr\u00edamos aprender menos&#8221;. Fue \u00e9sa la raz\u00f3n por la cual la FAPESP adjudic\u00f3 alrededor de 1 mill\u00f3n de d\u00f3lares a un proyecto independiente, aunque complementario al del Soar: la construcci\u00f3n de un instrumento bastante refinado \u2014\u00a0un espectr\u00f3grafo\u00a0\u2014, que descompone la luz de las estrellas y apunta cu\u00e1ndo \u00e9stas surgieron y de qu\u00e9 est\u00e1n constituidas.<\/p>\n<p><strong>Una oportunidad<br \/>\n<\/strong>La mayor lecci\u00f3n de esta historia quiz\u00e1s es la siguiente: aprenda a dar vuelta el partido cuando sea necesario hacerlo. Al principio el Soar era una idea que solamente instituciones norteamericanas \u2014\u00a0el National Optical Astronomy Observatories (Noao) y cuatro universidades \u2014\u00a0apoyaban. Jo\u00e3o Steiner, astrof\u00edsico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), descubri\u00f3 una brecha para Brasil en 1993, cuando participaba de una reuni\u00f3n en Estados Unidos como representante del pa\u00eds en el Gemini, un conjunto de dos telescopios con espejos de 8 metros de di\u00e1metro, uno ubicado en Hawai y el otro en Chile. Supo entonces que el equipo del Noao, en simult\u00e1neo al Gemini, hab\u00eda iniciado el proyecto de un telescopio menor, m\u00e1s barato y m\u00e1s vers\u00e1til, con un espejo de 4 metros de di\u00e1metro. Pero tuvo que congelar sus planes debido a que dos de los socios se abrieron del proyecto: la Universidad de Columbia y la Universidad de Colorado. Era la oportunidad que Brasil esperaba desde hacia mucho tiempo.<\/p>\n<p>En aquel momento hab\u00edan pasado diez a\u00f1os desde que los astrof\u00edsicos brasile\u00f1os llamaran la atenci\u00f3n acerca de la importancia estrat\u00e9gica para el pa\u00eds de un telescopio con un espejo de 4 metros de di\u00e1metro: ser\u00eda una forma de llenar las futuras lagunas del telescopio de 1,6 metros del Laboratorio Nacional de Astrof\u00edsica (LNA), inaugurado en 1981 en el municipio de Bras\u00f3polis, Minas Gerais.<\/p>\n<p>Sin aparatos m\u00e1s potentes, la astrof\u00edsica \u2014\u00a0una de las \u00e1reas m\u00e1s productivas de la ciencia nacional \u2014\u00a0correr\u00eda el riesgo de quedar rezagada en el escenario internacional. A aquella altura, Brasil ya era uno de los siete pa\u00edses integrantes del Gemini, pero con derecho a tan solo el 2,5% del tiempo de uso, el equivalente a 14 noches por a\u00f1o.<\/p>\n<p>Faltaba algo de porte intermedio, en la medida de lo posible con un tiempo m\u00e1s generoso, que ayudase a los alrededor de 200 grupos de investigaci\u00f3n existente en el pa\u00eds a seleccionar los objetos celestes que se estudiar\u00e1n m\u00e1s detenidamente en el Gemini. Steiner fue por ello bien recibido al plantear una perspectiva de asociaci\u00f3n con las instituciones estadounidenses que se manten\u00edan en el proyecto \u2014\u00a0el Noao, la Universidad de Carolina del Norte (UCN) y la Universidad del Estado de Michigan (MSU).<\/p>\n<p>La FAPESP, movilizada como una posible fuente de recursos, consult\u00f3 tal como suele hacerlos en estos casos a expertos brasile\u00f1os \u2014\u00a0los asesores externos o\u00a0<em>ad hoc<\/em>, que permanecen en el anonimato para poder evaluar las propuestas con exenci\u00f3n. Lleg\u00f3 a trav\u00e9s de \u00e9stos la alerta al respecto de la peque\u00f1a participaci\u00f3n brasile\u00f1a en la definici\u00f3n del proyecto del telescopio, que segu\u00eda el borrador de los estadounidenses.<\/p>\n<p>Sin embargo, en vista de la complejidad del proyecto, que impuso la necesidad de un di\u00e1logo m\u00e1s intenso con los cient\u00edficos, la f\u00f3rmula tradicional de evaluaci\u00f3n de los pedidos de financiaci\u00f3n no era al parecer la m\u00e1s adecuada. Y la Fundaci\u00f3n hizo uso entonces de la asesor\u00eda abierta, que ser\u00eda despu\u00e9s utilizada en otras ocasiones, como en el caso del an\u00e1lisis de los proyectos ligados a la investigaci\u00f3n de genomas.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los expertos brasile\u00f1os, a ejemplo de Herch Moys\u00e9s Nussenzveig, f\u00edsico de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), de probada capacidad, y de Cylon Gon\u00e7alves da Silva, que hab\u00eda coordinado la construcci\u00f3n del Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n (LNLS), la Fundaci\u00f3n invit\u00f3 a dos experimentados astrof\u00edsicos europeos: el ingl\u00e9s Roger Davies, de la Universidad de Durham, representante del Reino Unido en el Gemini, y el italiano Massimo Tharenghi, gerente del proyecto Very Large Telescope (VLT), uno de los cuatro telescopios con espejos de 8 metros del Observatorio Europeo del Sur (ESO), erigidos tambi\u00e9n en los Andes chilenos con un presupuesto de 700 millones de d\u00f3lares ?el del Soar era de 28 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles 13 de diciembre de 1995 empez\u00f3 un encuentro de dos d\u00edas organizado por la FAPESP que cambiar\u00eda el derrotero del proyecto Soar. Los debates pusieron en evidencia la importancia de un telescopio de ese porte para que la astrof\u00edsica brasile\u00f1a continuara vislumbrando all\u00e1 a lo lejos, y para mantener el ritmo de las investigaciones sobre el origen y la composici\u00f3n de las estrellas, la evoluci\u00f3n de las galaxias y la distribuci\u00f3n de la masa del Universo. El viernes siguiente, Davies y Tarenghi se reunieron a solas y elaboraron un documento de siete carillas, con un an\u00e1lisis de las l\u00edneas generales del proyecto y algunas recomendaciones.<\/p>\n<p>La m\u00e1s estrat\u00e9gica de \u00e9stas sosten\u00eda que la comunidad cient\u00edfica brasile\u00f1a deber\u00eda alzar una voz activa y m\u00e1s cr\u00edtica en lugar de ce\u00f1irse al rol de financista y usuario de las instalaciones, como hab\u00eda sucedido con el Gemini. &#8220;Los asesores sugirieron que Brasil tomase en cuenta al proyecto solamente como un borrador, aunque hubiera sido presentado ya como estando m\u00e1s o menos concluido, y explorase otras alternativas que atendieran plenamente a los intereses de los grupos de investigaci\u00f3n brasile\u00f1os&#8221;, recuerda Luiz Nunes, actual prorrector de investigaci\u00f3n de la USP, quien fuera uno de los articuladores de esa reuni\u00f3n, en calidad de asesor de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP. &#8220;Era como elegir entre comprar un coche o construir uno.&#8221;<\/p>\n<p>De acuerdo con la evaluaci\u00f3n de los asesores, Brasil deber\u00eda tambi\u00e9n definir claramente los objetivos cient\u00edficos que deb\u00edan seguirse con el Soar. Los grupos de investigaci\u00f3n fueron consultados y, un a\u00f1o y medio despu\u00e9s, quedaba claro c\u00f3mo deber\u00eda ser el telescopio que el pa\u00eds realmente necesitaba. Como no era precisamente lo que estadounidenses imaginaban, hubo lugar para plantear ajustes en el proyecto original, que acab\u00f3 siendo alterado en algunos puntos esenciales. Los brasile\u00f1os prefer\u00edan un detalle de imagen \u2014\u00a0o resoluci\u00f3n \u2014\u00a0mayor, aunque con un \u00e1rea observada menor. Los socios cedieron: el cambio tambi\u00e9n atend\u00eda a sus intereses.<\/p>\n<p>&#8220;Pues optando en favor de un \u00e1rea menor y mayor resoluci\u00f3n, ganamos una ventaja competitiva&#8221;, comenta Steiner. &#8220;Hoy en d\u00eda tenemos solamente un rival: el Hubble&#8221;. Por \u00faltimo, los brasile\u00f1os concluyeron firmando el proyecto \u00f3ptico ?obra de Gilberto Moretto, hoy en d\u00eda consultor de la Nasa ?y el el\u00e9ctrico ?de Oliver Wiecha, que actualmente est\u00e1 a cargo de un telescopio similar en construcci\u00f3n en Estados Unidos. &#8220;La FAPESP reci\u00e9n aprob\u00f3 el financiamiento una vez que el proyecto fue redise\u00f1ado de manera tal de responder claramente a los intereses cient\u00edficos de la comunidad astron\u00f3mica brasile\u00f1a, que debieron ser enunciados previamente&#8221;, comenta Perez.<\/p>\n<p><strong>Finanzas<br \/>\n<\/strong>El Soar pas\u00f3 por un proceso de ingenier\u00eda financiera peculiar. En una articulaci\u00f3n in\u00e9dita, el gobierno federal y las fundaciones de apoyo a la investigaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Minas Gerais y R\u00edo Grande do Sul se unieron para cubrir los 14 millones de d\u00f3lares que Brasil deber\u00eda asignar en el marco de la construcci\u00f3n del telescopio ?luego esa participaci\u00f3n se dividi\u00f3 en 12 millones de d\u00f3lares en capital y 2 millones de d\u00f3lares en 20 a\u00f1os, cubriendo as\u00ed parte de los costos de la operaci\u00f3n, con la ventaja de que el pa\u00eds puede ganar en experiencia en la administraci\u00f3n de proyectos de este tipo.<\/p>\n<p>Un convenio de cooperaci\u00f3n suscrito en noviembre de 1998 estipulaba que el CNPq aportar\u00eda 2 millones de d\u00f3lares, la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) 1,7 millones de d\u00f3lares, la FAPESP 3,1 millones de d\u00f3lares y las Fundaciones de Minas Gerais (Fapemig), R\u00edo de Janeiro (Faperj) y R\u00edo Grande do Sul (Fapergs), juntas, destinar\u00edan 860 mil d\u00f3lares cada una. Pero esa ecuaci\u00f3n luego se alterar\u00eda bastante: la crisis financiera que el pa\u00eds atraves\u00f3 en 1999, con el alza repentina del d\u00f3lar, sumada a las inestabilidades pol\u00edticas generadas por las elecciones en los estados del a\u00f1o anterior, hizo imposible la participaci\u00f3n de las fundaciones de R\u00edo de Janeiro, Minas Gerais y R\u00edo Grande do Sul.<\/p>\n<p>En otra acci\u00f3n in\u00e9dita, la FAPESP se hab\u00eda hecho cargo de una deuda del CNPq con los investigadores paulistas por valor de 3,2 millones de d\u00f3lares, correspondiente a la participaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo en el Soar. Posteriormente el CNPq destin\u00f3 directamente al proyecto la partida correspondiente a la Fundaci\u00f3n y as\u00ed complet\u00f3 la cuota brasile\u00f1a, cubriendo la participaci\u00f3n de las otras fundaciones.<\/p>\n<p>Brasil, que ingres\u00f3 en forma muy discreta en este proyecto, tiene derecho al 34% del tiempo de uso, el equivalente a 127 noches por a\u00f1o, y de un aparato de primera l\u00ednea. De acuerdo con Steiner, entre los otros ocho telescopios con espejos de 4 metros existentes y activos en el mundo, no existe otro tan moderno \u2014\u00a0con un espejo primario tan fino, de tan solo 10 cent\u00edmetros de espesor, fijado mediante 120 puntos de apoyo, y un mecanismo de correcci\u00f3n de imagen \u2014\u00a0el tip-tilt \u2014, que deshace las deformaciones de la luz con longitud de onda de hasta 50 hertz, cinco veces superior al m\u00e1ximo del tip-tilt del Gemini.<\/p>\n<p><strong>Los retos<br \/>\n<\/strong>Este proyecto increment\u00f3 la capacidad brasile\u00f1a para construir instrumentos de precisi\u00f3n. De hecho, el prototipo del espectr\u00f3grafo, que ya se encuentra en uso junto al telescopio de Minas Gerais, cuenta con una innovaci\u00f3n: las fibras \u00f3pticas que se conectan a los 553 microlentes tienen un di\u00e1metro de 50 micrones (1 micr\u00f3n equivale a una mil\u00e9sima parte de un mil\u00edmetro), la mitad de lo habitual.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n definitiva se encuentra en fase de montaje, hecha junto con la empresa Leg Tecnologia, de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos (interior de S\u00e3o Paulo), y ser\u00e1 enviada a Chile el a\u00f1o que viene. Jacques L\u00e9pine, director del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP y coordinador del proyecto, sujeta con sumo cuidado una de sus principales piezas: un bloque de vidrio m\u00e1s largo que una tableta de chocolate con 1.300 lentes, a las cuales ir\u00e1n pegadas las fibras \u00f3pticas que conducir\u00e1n la luz, para su posterior an\u00e1lisis en el espectr\u00f3grafo. Con una p\u00e9rdida de luz cabe en la palma de la mano cuesta alrededor de 50 mil d\u00f3lares. &#8220;Pretendemos ubicarnos en el nivel m\u00e1s competitivo que existe&#8221;, comenta L\u00e9pine.<\/p>\n<p>Para los cient\u00edficos que trabajan en el Soar y en proyectos similares, operar con las empresas es una forma de refinar el arte del di\u00e1logo. Odylio Aguiar, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, sigla en portugu\u00e9s), recorri\u00f3 cuatro fundiciones antes de llegar a Italbronze, con sede Guarulhos, en el Gran S\u00e3o Paulo, la \u00fanica firma que se dispuso a construir la pieza b\u00e1sica del Detector Mario Schenberg, cuyo prop\u00f3sito es detectar las ondas gravitacionales previstas en la Teor\u00eda de la Relatividad, pero que a\u00fan son imperceptibles para los otros 10 instrumentos similares existente y en operaci\u00f3n en todo el mundo.<\/p>\n<p>Aguiar, que est\u00e1 al frente de este proyecto, que cuenta con alrededor de un mill\u00f3n de d\u00f3lares aportados por la FAPESP, pensaba en un esfera maciza de bronce de 3 metros de di\u00e1metro. Tras ver los costos y las dificultades de producci\u00f3n, se content\u00f3 con una de 65 cent\u00edmetros de di\u00e1metro, que de cualquier manera pesa 1,15 toneladas. &#8220;Fue un trabajo in\u00e9dito&#8221;, recuerda Jaime Jimenez, gerente general de Italbronze. La empresa, que nunca hab\u00eda hecho nada macizo con esas dimensiones ni con ese tipo de bronce, sin esta\u00f1o, fundi\u00f3 despu\u00e9s otras dos esferas similares para el equipo de Holanda que trabaja con los brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>Carlos Escobar, f\u00edsico de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), est\u00e1 en contacto con las empresas m\u00e1s intensamente desde 2000, cuando se hizo cargo de la coordinaci\u00f3n del equipo brasile\u00f1o de un proyecto que pone el \u00e9nfasis en el desarrollo de la instrumentaci\u00f3n: el Observatorio Pierre Auger de Rayos C\u00f3smicos, del cual la FAPESP participa con un aporte de 1,6 millones de reales, y el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT) tambi\u00e9n, con 600 mil reales.<\/p>\n<p>Su experiencia indica que las empresas perfeccionan el control de calidad en proyectos de tama\u00f1a envergadura. Pero eso no es lo \u00fanico que se gana. &#8220;Luego de convivir con los cient\u00edficos, el equipo de ingenier\u00eda madura, pierde el miedo a equivocarse y empieza a buscar soluciones m\u00e1s creativas&#8221;, comenta C\u00e9sar Ghizoni, director de Equatorial, que atendi\u00f3 tambi\u00e9n la demanda del Pierre Auger y, por cierto: fue quien gan\u00f3 aquella partida de tenis contra Luis Herrera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Soar crea un modelo para la evaluaci\u00f3n de emprendimientos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-78031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78031"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78031\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78031"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}