{"id":78034,"date":"2004-06-01T00:00:00","date_gmt":"2004-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/06\/01\/una-obra-colectiva-hecha-con-placer\/"},"modified":"2015-08-17T17:41:03","modified_gmt":"2015-08-17T20:41:03","slug":"una-obra-colectiva-hecha-con-placer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-obra-colectiva-hecha-con-placer\/","title":{"rendered":"Una obra colectiva hecha con placer"},"content":{"rendered":"<p>Siempre me acuerdo: entr\u00e9 en la sala del director presidente con aquella fea pieza en la mano. Era de un nivel algo inferior al escolar; y le dije que si eso circulase le ocasionar\u00eda m\u00e1s da\u00f1os que beneficios a la imagen de la FAPESP. Para publicar eso, mejor ser\u00eda seguir sin nada. Me pregunt\u00f3 qu\u00e9 suger\u00eda. Le respond\u00ed que necesit\u00e1bamos con urgencia descartar todos los ejemplares de aquel perfecto ejemplo de c\u00f3mo no debe hacerse un\u00a0<em>house organ<\/em>, mientras procur\u00e1bamos preparar otra versi\u00f3n de dicho bolet\u00edn informativo, muy sencilla, realmente modesta, pero que no le hiciese pasar verg\u00fcenza a la instituci\u00f3n. Me respondi\u00f3 que as\u00ed lo har\u00edamos.<\/p>\n<p>La pieza que me dejara espantada por su car\u00e1cter rudimentario no hab\u00eda sido elaborada por un periodista, publicista o cient\u00edfico con buen conocimiento de la FAPESP. Hab\u00eda sido redactada por alguien que sencillamente no era del \u00e1rea y hab\u00eda asumido el compromiso de hacerla. La estructura de comunicaci\u00f3n en la instituci\u00f3n era inexistente. Tanto es as\u00ed que yo hab\u00eda sido contratada para asesorar en dicha \u00e1rea con una carga horaria de tan s\u00f3lo diez horas semanales, pues se consideraba en ese entonces que eso bastar\u00eda para responder a las necesidades de comunicaci\u00f3n social de la FAPESP.<\/p>\n<p>Algunos d\u00edas despu\u00e9s de ese di\u00e1logo que tuve con el entonces director presidente de la Fundaci\u00f3n, Nelson de Jesus Parada, estaba listo\u00a0<em>Not\u00edcias FAPESP,<\/em> edici\u00f3n n\u00famero 1. Era agosto de 1995. A la \u00e9poca no pod\u00edamos ni siquiera so\u00f1ar que aquel modesto bolet\u00edn de cuatro p\u00e1ginas, impreso en dos colores, en papel off-set, con una tirada de mil ejemplares, era el verdadero origen de la revista\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em>. A partir de ese momento, se necesitaron muchos sue\u00f1os, determinaci\u00f3n y el trabajo de mucha gente para que del mismo naciese esta revista que llega ahora a su edici\u00f3n n\u00famero 100, en una serie que abarca a las 46 ediciones de\u00a0<em>Not\u00edcias FAPESP<\/em>.<\/p>\n<p>En 1997 la FAPESP autoriz\u00f3 la contrataci\u00f3n de una segunda periodista. Se estaba preparando el lanzamiento del Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas &#8220;el PIPE&#8221;, y estaba en gestaci\u00f3n el primer proyecto genoma. La Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP era una usina de proyectos y programas. Entr\u00f3 Gra\u00e7a Mascarenhas con la tarea de brindar el m\u00e1ximo de su competencia en pro del perfeccionamiento de\u00a0<em>Not\u00edcias FAPESP<\/em>. Y al a\u00f1o siguiente llegaron primero Marina Madeira, para mejorar la organizaci\u00f3n de eventos, y luego Fernando Cunha, otro periodista que enseguida dej\u00f3 su impronta de talento para dinamizar la asesor\u00eda de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A finales de 1998, y luego afrontar enormes problemas para perfeccionar el bolet\u00edn\u00a0<em>Not\u00edcias FAPESP<\/em>, consult\u00e9 a H\u00e9lio de Almeida en su ajetreada oficina de dise\u00f1o gr\u00e1fico. Y all\u00ed naci\u00f3, casi que inmediatamente, adem\u00e1s de la amistad una sociedad de trabajo sin la cual\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> no ser\u00eda esta revista que es hoy. Fue de Almeida la portada del bolet\u00edn n\u00famero 39 de enero-febrero de 1999, con sus 24 p\u00e1ginas y un tiraje de 16 mil ejemplares \u2014\u00a0y a partir de entonces conspirar\u00edamos sin cesar hasta transformar a\u00a0<em>Not\u00edcias FAPESP<\/em> en una revista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica que estuviera a la altura de la FAPESP y fuera acorde con el porte de la producci\u00f3n cient\u00edfica paulista.<\/p>\n<p>En octubre de 1999 lleg\u00f3 por fin el ansiado momento de la presentaci\u00f3n de la revista, con 44 p\u00e1ginas, un suplemento especial de ocho p\u00e1ginas sobre periodismo cient\u00edfico y una tirada de 22 mil ejemplares. Nos hab\u00edamos granjeado el entusiasta apoyo del director cient\u00edfico Jos\u00e9 Fernando Perez para con esta idea, al margen de convencer al por entonces director presidente de la Fundaci\u00f3n, Francisco Romeu Landi, a quien el sector de comunicaci\u00f3n estaba subordinado, de que era hora ya de dar tal paso. Joaquim J. de Camargo Engler, director administrativo, coincidi\u00f3 enteramente con el cambio y los tres pasaron as\u00ed a conformar el consejo editorial de la revista. Todo esto se concret\u00f3 con la bendici\u00f3n del Consejo Superior de la Fundaci\u00f3n presidido por Carlos Henrique de Brito Cruz. Actualmente lo preside Carlos Vogt y contin\u00faa apoyando firmemente el trabajo de la revista.<\/p>\n<p>Junto a H\u00e9lio, que en la actualidad es nuestro director de Arte, lleg\u00f3 tambi\u00e9n T\u00e2nia Maria dos Santos, actual jefa de Arte, con su extraordinaria capacidad. Poco a poco armamos un equipo de profesionales talentosos. Carlos Fioravanti y Marcos de Oliveira, asiduos colaboradores, se convirtieron en editor de Ciencia y editor de Tecnolog\u00eda, respectivamente. Carlos Haag entr\u00f3 como editor del \u00e1rea de Humanidades. Eduardo C\u00e9sar y Miguel Boyayan, tambi\u00e9n antiguos colaboradores, pasaron a ser fot\u00f3grafos estables. En el a\u00f1o 2000, Cl\u00e1udia Izique empez\u00f3 a editar Pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Y como a veces la crisis de algunos es efectivamente una buena oportunidad para otros, debido a los inmensos problemas surgidos en el campo de los nuevos medios, que ese mismo a\u00f1o dej\u00f3 si empleo a brillantes periodistas, logramos ampliar nuestro equipo con Neldson Marcolin, actual editor jefe de la revista, y Marcos Pivetta, editor especial. En 2001, Dinorah Ereno se transform\u00f3 en editora asistente de Tecnolog\u00eda, y en 2002 le lleg\u00f3 el turno a Ricardo Zorzetto para convertirse en editor asistente de Ciencia. Jos\u00e9 Roberto Medda y Luciana Facchini, reemplazada luego por Mayumi Okuyama, completaron el equipo de Arte. En el soporte administrativo, de secretar\u00eda y de archivo fotogr\u00e1fico, se hace presente el importante trabajo de Paula Iliadis, Andressa Matias y Andr\u00e9 Serradas.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de contar con este hermoso plantel de redacci\u00f3n y, mientras la revista segu\u00eda creciendo, demandaba el trabajo de mucha m\u00e1s gente; ser\u00eda imposible nombrar a todos. Y urg\u00eda tambi\u00e9n contar con un nuevo modelo de organizaci\u00f3n. Fue as\u00ed que al prepar\u00e1rsela para su salida al mercado, a partir de marzo de 2002, la revista se transform\u00f3 en un proyecto especial vinculado a la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP, coordinado por el fil\u00f3sofo Luiz Henrique Lopes dos Santos y viabilizado administrativamente mediante un convenio con el Instituto Uniemp.<\/p>\n<p>La gerencia de comunicaci\u00f3n, ahora bajo la responsabilidad de Gra\u00e7a Mascarenhas y con un equipo de 11 personas, permaneci\u00f3 vinculada al director presidente. Una vez delineada la trayectoria que nos llev\u00f3 hasta esta edici\u00f3n n\u00famero 100, queda claro que puede parecer m\u00e1s dif\u00edcil producir una revista de cu\u00f1o period\u00edstico y dirigida al mercado en el marco de una instituci\u00f3n p\u00fablica que en una empresa de comunicaci\u00f3n. Pero es poco probable que en cualquier empresa una publicaci\u00f3n tenga, sin altos costos adicionales, un aporte tan intenso y valioso de trabajo especializado y de alto nivel; y entusiasta, como el que\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> tiene consigo. Efectivamente, esta revista es fruto de un gran trabajo colectivo, llevado a cabo con mucho placer. Y es con tal carga que la misma llega a cada uno de sus lectores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una obra colectiva hecha con placer","protected":false},"author":29,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[125],"class_list":["post-78034","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78034"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78034\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78034"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}