{"id":78041,"date":"2004-06-01T00:00:00","date_gmt":"2004-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/06\/01\/pequenos-y-poderosos\/"},"modified":"2013-04-24T19:25:18","modified_gmt":"2013-04-24T22:25:18","slug":"pequenos-y-poderosos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/pequenos-y-poderosos\/","title":{"rendered":"Peque\u00f1os y poderosos"},"content":{"rendered":"<p>Carnoso y tierno al tacto, el hongo\u00a0<em>Agaricus blazei<\/em>, conocido popularmente como champi\u00f1\u00f3n de sol, estimula el sistema inmunol\u00f3gico y funciona como un poderoso coadyuvante en el tratamiento de la hepatitis C, ya que fomenta un aumento del apetito de los pacientes, que suelen adelgazar en demas\u00eda. Tambi\u00e9n reduce los efectos colaterales de los medicamentos antivirales, como la fatiga y los dores musculares.<\/p>\n<p>Constituye asimismo una excelente fuente de prote\u00ednas y vitaminas. Cien gramos de este champi\u00f1\u00f3n deshidratado contienen 35 gramos de prote\u00ednas, a las que su suman hierro, f\u00f3sforo, calcio y vitaminas del complejo B. Estas fueron algunas de las conclusiones a las que arrib\u00f3 el equipo de investigadores coordinado por el profesor Augusto Ferreira da Eira, del Departamento de Producci\u00f3n Vegetal de la Facultad de Ciencias Agron\u00f3micas de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Botucat\u00fa, luego de cuatro a\u00f1os y medio de estudios.<\/p>\n<p>Los estudiosos verificaron tambi\u00e9n que muchos de los resultados difundidos por los medios de comunicaci\u00f3n referentes al champi\u00f1\u00f3n del sol, como por ejemplo la disminuci\u00f3n de tumores, se obtienen \u00fanicamente con el extracto concentrado del hongo y no con p\u00edldoras y t\u00e9s. El estudio de las propiedades medicinales del\u00a0<em>A. blazei,<\/em> y tambi\u00e9n del\u00a0<em>Lentinula edodes<\/em>, el hongo conocido como shiitake, fue uno de los objetivos de este estudio. La creciente demanda de los productores, en procura de t\u00e9cnicas que asegurasen mejores resultados en el cultivo de estos hongos, tambi\u00e9n sirvi\u00f3 de incentivo.<\/p>\n<p>Este proyecto, que cont\u00f3 con financiaci\u00f3n de la FAPESP, muestra ahora resultados agr\u00edcolas, principalmente en el caso del champi\u00f1\u00f3n del sol, que han sido transferidos a los productores, concentrados en las ciudades paulistas de Sorocaba y Piedade, y tambi\u00e9n en el eje occidental del estado (Boituva, Conchas, Len\u00e7\u00f3is Paulista, Mar\u00edlia y otras localidades).<\/p>\n<p><strong>Un consumo tradicional<br \/>\n<\/strong>Al igual que otros hongos del mismo g\u00e9nero, el\u00a0<em>A. blazei<\/em> posee una forma parecida a un paraguas. Es originario de las regiones serranas del Bosque Atl\u00e1ntico del sur del estado de S\u00e3o Paulo. En la d\u00e9cada de 1970 fue levado a Jap\u00f3n, donde comenzaron a estudiarse sus propiedades medicinales. El shiitake por su parte realiz\u00f3 el camino inverso. Lleg\u00f3 procedente de Asia de manos de japoneses y chinos, y se lo aclimat\u00f3 a las condiciones brasile\u00f1as. Aunque es el segundo hongo m\u00e1s consumido en el mundo, con alrededor del 14% del mercado, a\u00fan est\u00e1 muy atr\u00e1s del l\u00edder imbatible: el\u00a0<em>Agaricus bisporus<\/em>, el champi\u00f1\u00f3n famoso, originario de Francia, con m\u00e1s del 50%.<\/p>\n<p>Existen en el mundo unas 10 mil especies conocidas de hongos seg\u00fan algunos expertos, de las cuales 700 son comestibles, 50 son t\u00f3xicas y entre 50 y 200 se utilizan en pr\u00e1cticas medicinales. Entre los asi\u00e1ticos, la tradici\u00f3n de consumo medicinal de hongos viene de larga data, tal como lo atestiguan relatos fechados hace casi dos mil a\u00f1os. Y ellos son los mayores consumidores del producto brasile\u00f1o, de acuerdo con datos del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior. Solamente en el primer trimestre de este a\u00f1o, de los 6.243 kilos (kg) de champi\u00f1\u00f3n del sol seco exportados a un valor de 557.901 d\u00f3lares (a 89,36 d\u00f3lares el kilo), casi su totalidad, \u00f3 6.223 kg, tuvo destino en Jap\u00f3n. En 2003, de los 20.072 kg vendidos, 19.368 siguieron rumbo al mercado japon\u00e9s.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, el\u00a0<em>A. blazei<\/em> se torn\u00f3 bastante conocido en funci\u00f3n de los relatos populares referentes a los beneficios brindados por el t\u00e9 de ese hongo, que ser\u00eda responsable por la recuperaci\u00f3n y la mejora del cuadro cl\u00ednico de pacientes con tumores cancer\u00edgenos, cuando se lo administra junto con los tratamientos convencionales, como la radioterapia y la quimioterapia. &#8220;Iniciamos la investigaci\u00f3n para ver lo que es cierto y lo que no lo es en los relatos propalados por los medios de comunicaci\u00f3n&#8221;, dice Augusto.<\/p>\n<p>Participaron en el proyecto investigadores ligados a varias \u00e1reas: biotecnolog\u00eda, inmunologia, patolog\u00eda, bioqu\u00edmica y agronom\u00eda, con lo cual sumaban, de acuerdo con las cuentas del coordinador, alrededor de 80 profesionales distribuidos en siete equipos. La primera tarea de los investigadores implicados en el proyecto, iniciado en 1999, consisti\u00f3 en verificar si el hongo que se estudiar\u00eda era precisamente el\u00a0<em>A. blazei<\/em>. Para tal fin se seleccionaron linajes de los estados de S\u00e3o Paulo, Paran\u00e1, R\u00edo de Janeiro, Minas Gerais y R\u00edo Grande do Sul.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis, efectuado por mic\u00f3logos (estudiosos de los hongos) brasile\u00f1os, con la participaci\u00f3n de israel\u00edes, result\u00f3 en el planteo de que los linajes brasile\u00f1os fuesen identificados como\u00a0<em>Agaricus blazei<\/em> (Murr.) ss. Heinem o como una nueva especie, denominada\u00a0<em>Agaricus brasiliensis<\/em>, porque son realmente diferentes a los linajes hallados en Florida, Estados Unidos, y descritos por el mic\u00f3logo estadounidense William Murrill en 1945. El estudio que identifica la especie brasile\u00f1a, encabezado por Solomon Wasser, de la Universidad de Haifa, Israel, sali\u00f3 publicado en 2003 en el\u00a0<em>International Journal of Medicinal Mushrooms<\/em>, la revista internacional de hongos medicinales, y aguarda el dictamen de otros mic\u00f3logos.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente a este trabajo, los hongos obtenidos en diversas situaciones de cultivo eran enviados a los dem\u00e1s equipos. El grupo responsable de la caracterizaci\u00f3n bioqu\u00edmica, coordinado por el profesor Edson Rodrigues Filho, del Departamento de Qu\u00edmica de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), analiz\u00f3 varias sustancias provenientes de extractos apolares (los \u00e1cidos grasos presentes en los hongos) y tambi\u00e9n polares (solubles en agua, como las prote\u00ednas y los amino\u00e1cidos). &#8220;En el caso de los extractos apolares del\u00a0<em>A. blazei<\/em> se detectaron varias sustancias, entre ellas el \u00e1cido linoleico, descrito en la literatura cient\u00edfica como poseedor de propiedades anticancer\u00edgenas en animales&#8221;, dice Augusto.<\/p>\n<p>Para saber en qu\u00e9 fase del hongo el \u00e1cido linoleico se encontraba presente en mayor cantidad, se analizaron varios linajes, recogidos durante la fase joven, caracterizada por el cierre de la parte superior del hongo conocida como sombrero, y en la etapa en la que \u00e9sta se encuentra plenamente abierto. De acuerdo con Augusto, el mercado prefiere el hongo m\u00e1s blanco y cerrado para el consumo. &#8220;Pero no siempre los hongos j\u00f3venes son los que contienen m\u00e1s principios activos&#8221;, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><strong>Protecci\u00f3n celular<br \/>\n<\/strong>Las pruebas, realizadas por Ana Paula Terezan, alumna de maestr\u00eda del Departamento de Qu\u00edmica de la UFSCar, apuntaron que en algunos linajes, el \u00e1cido linoleico aparece m\u00e1s concentrado en la fase abierta, mientras que en otras lo propio sucede en la fase joven, por ejemplo. Las variaciones se relacionaban al linaje y al material utilizado como cobertura d\u00f3nde se realiza el cultivo, que puede ser turba, esquisto o una mezcla de tierra y carb\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro equipo, coordinado por L\u00facia Regina Ribeiro, del Departamento de Patolog\u00eda de la Facultad de Medicina de la Unesp de Botucat\u00fa, evalu\u00f3 la eficiencia de los extractos acuosos del champi\u00f1\u00f3n del sol y del shiitake en ratones, contra tumores y otros da\u00f1os celulares inducidos qu\u00edmicamente. Este estudio ten\u00eda como objetivo evaluar si las tan propaladas propiedades medicinales del hongo ingerido bajo la forma de jugo o de t\u00e9 realmente ten\u00edan fundamento. Los experimentos demostraron que los extractos acuosos protegen contra alteraciones gen\u00e9ticas de las c\u00e9lulas. &#8220;Cuando se molieron hongos y se los incorpor\u00f3 al alimento, la mejora consisti\u00f3 en la no aparici\u00f3n de tumores&#8221;, comenta Augusto.<\/p>\n<p>Las investigaciones tambi\u00e9n echaron nuevas luces sobre la forma de extracci\u00f3n y la dosis diaria prescrita de hongos. Algunos productores recomiendan consumir diariamente hasta 40 gramos de\u00a0<em>A. blazei<\/em> deshidratado, en una infusi\u00f3n acuosa de un litro a una temperatura de 100 \u00b0C y hervido durante entre una y dos horas. Sin embargo, datos obtenidos por el equipo coordinado por Ram\u00f3n Kaneno, del Departamento de Microbiolog\u00eda e Inmunolog\u00eda del Instituto de Biociencias de la Unesp, contrar\u00edan totalmente tales recomendaciones.<\/p>\n<p>&#8220;Las pruebas demostraron que los extractos acuosos de champi\u00f1\u00f3n del sol obtenidos mediante hervor disminuyeron la sobrevida de lauchas portadoras de tumores cancer\u00edgenos con relaci\u00f3n a los tratamientos con jugos, debido probablemente a los efectos hepatot\u00f3xicos&#8221;, informa Augusto. En funci\u00f3n de dichos resultados, los cient\u00edficos estudian dosis mucho menores que 40 gramos, en forma de polvo o en forma de jugo.<\/p>\n<p>De acuerdo con Augusto, casi todo lo que se dice sobre la disminuci\u00f3n de la progresi\u00f3n de tumores, el aumento de la sobrevida de enfermos e incluso la contribuci\u00f3n a la regresi\u00f3n tumoral no se ha comprobado con la ingesti\u00f3n de t\u00e9s (infusiones calientes). Estos efectos pueden observarse \u00fanicamente cuando se utilizan fracciones concentradas de champi\u00f1\u00f3n del sol, cuando los principios activos se encuentran m\u00e1s fuertemente presentes.<\/p>\n<p>&#8220;En fracciones solubles en oxalato de amonio (extracto ATF), los investigadores del \u00e1rea de inmunolog\u00eda observaron que los tumores cesaban de proliferar. No retroced\u00edan, pero se deten\u00edan en un determinado punto&#8221;, informa. &#8220;Alrededor del 80% de los extractos concentrados (ATF) est\u00e1n compuestos por betaglucanas (polisac\u00e1ridos), que muestran tener realmente un efecto controlador del tumor.<\/p>\n<p>Augusto pone de relieve que las propagandas orientadas al consumidor se valen de resultados cient\u00edficos obtenidos con extractos concentrados, lo que no corresponde a los productos que est\u00e1n a la venda en forma de pastillas, por ejemplo. &#8220;Pese a que el champi\u00f1\u00f3n del sol es conocido desde hace bastante tiempo con este nombre, un empresario ha realizado un pedido de registro de la marca&#8221;, comenta Augusto. El caso recuerda el del copuaz\u00fa, fruto t\u00edpico de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica cuyo registro fue anulado en Jap\u00f3n (lea\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> n\u00ba 98).<\/p>\n<p>Augusto recuerda que el champi\u00f1\u00f3n del sol tiene efecto en la neutralizaci\u00f3n de radicales libres (mol\u00e9culas ligadas a procesos celulares degenerativos) y funciona como un auxiliar importante en algunos tipos de tratamiento, como la quimioterapia, puesto que elimina en parte los efectos colaterales. Con relaci\u00f3n a la radioterapia, las pruebas realizadas por el equipo coordinado por la profesora Alzira Teruio Yida-Satake, del Departamento de Dermatolog\u00eda y Radioterapia de la Facultad de Medicina de la Unesp de Botucat\u00fa demostraron que los t\u00e9s de algunos linajes son modificadores de la radiorrespuesta. Si se los ingiere antes de la radiaci\u00f3n, no interfieren en el tratamiento.<\/p>\n<p>Con todo, ese mismo t\u00e9 administrado luego de la radiaci\u00f3n torna al individuo resistente a la radioterapia. El efecto radioprotector tambi\u00e9n se ha observado con los jugos administrados tanto antes como despu\u00e9s de la radiaci\u00f3n. Por lo tanto, el tratamiento podr\u00e1 no surtir el efecto deseado si al t\u00e9 se lo toma luego de la radiaci\u00f3n y al jugo antes o despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Cuando el proyecto tem\u00e1tico se encontraba en su etapa final, Milena Costa Menezes, alumna de maestr\u00eda dirigida por Carlos Ant\u00f4nio Caramori, de la Facultad de Medicina de la Unesp de Botucat\u00fa, empez\u00f3 a evaluar la influencia de la suplementaci\u00f3n diet\u00e9tica con champi\u00f1\u00f3n del sol sobre la evoluci\u00f3n del estado nutricional y del tratamiento de la hepatitis C en pacientes del ambulatorio universitario.<\/p>\n<p>Durante seis meses, se suministr\u00f3 una mezcla de seis diferentes linajes a cinco portadores de la enfermedad en forma de polvo. En el marco del estudio se realiz\u00f3 un seguimiento de los pacientes al comienzo del tratamiento antiviral, sin el uso del hongo, y tras la administraci\u00f3n del nuevo preparado. El grupo control recibi\u00f3 el mismo tratamiento antiviral. Los resultados apuntaron que el grupo experimental present\u00f3 una mejora en todos los efectos colaterales informados \u2014\u00a0en comparaci\u00f3n con el grupo control \u2014\u00a0pasado el primer mes de tratamiento medicamentoso.<\/p>\n<p><strong>Temperaturas alternadas<br \/>\n<\/strong>La otra parte de la investigaci\u00f3n, que se refiere a la tecnolog\u00eda de cultivo, tambi\u00e9n ha avanzado bastante. Antes de que se iniciara el proyecto, los productores que cultivaban el champi\u00f1\u00f3n del sol empleaban la misma tecnolog\u00eda utilizada para producir el champi\u00f1\u00f3n franc\u00e9s. No obstante, el hongo nativo de Brasil necesita una alternancia de temperaturas para fructificar (entre diez y 14 d\u00edas de calor, seguidos de entre tres y cinco d\u00edas de fr\u00edo y luego nuevamente el mismo per\u00edodo de calor). Para arribar a tal conclusi\u00f3n se los reprodujo en invernaderos adaptados dentro de contenedores las condiciones del cultivo en el campo. Todas las variables fueron controladas mediante un programa de computadora desarrollado por los investigadores.<\/p>\n<p>Para el\u00a0<em>A. blazei<\/em>, al margen de la elecci\u00f3n de linajes seleccionados, es necesario escoger el compuesto m\u00e1s propicio para el cultivo. Pasto, bagazo de ca\u00f1a, afrecho, esti\u00e9rcol y otros residuos agroindustriales son algunos de los sustratos que se utilizan para inocular la &#8220;semilla&#8221; del hongo. Durante esta fase, el mismo permanece en un ambiente h\u00famedo, que se asemeja a una sala enmohecida, pero exhala un olor peculiar de almendra dulce.<\/p>\n<p>La reproducci\u00f3n se efect\u00faa con peque\u00f1os filamentos delgados (hifas) extra\u00eddos del sombrero del hongo. Inicialmente el\u00a0<em>A. blazei<\/em> era cultivado \u00fanicamente en canteros a la intemperie en el campo, por tal motivo es que se volvi\u00f3 conocido como champi\u00f1\u00f3n del sol. Pero, incluso al aire libre, se lo cultiva con una cobertura de pasto y en ausencia de luz. En el caso del shiitake, su cultivo se lleva a cabo en troncos de madera, un m\u00e9todo antiguo y r\u00fastico, pero bastante utilizado debido a su bajo costo de inversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los resultados de este proyecto tem\u00e1tico sugieren que a\u00fan hay mucho campo de investigaci\u00f3n para el shiitake y para el champi\u00f1\u00f3n del sol, pero ya se han obtenido varias respuestas. La pr\u00f3xima etapa, acorde con los planos del profesor Augusto, consistir\u00e1 en orientar el foco hacia los principios activos concentrados en los extractos y correlacionar la intensidad de los efectos medicinales a la \u00e9poca de cosecha, el sustrato y el clima.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Hongos Comestibles y Medicinales: Tecnolog\u00eda de Cultivo, Caracterizaci\u00f3n Bioqu\u00edmica y Efectos Protectores de los Hongos<\/em> Agaricus blazei Murrill\u00a0<em>(champi\u00f1\u00f3n del sol) y<\/em> Lentinula edodes\u00a0<em>(Berk.)<\/em> Pegler\u00a0<em>(shiitake)<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nProyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nAugusto Ferreira da Eira &#8211; Unesp de Botucat\u00fa<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 542.578,00 y US$ 261.003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores constatan los efectos protectores del champi\u00f1\u00f3n del sol e indican la forma correcta de usarlo\r\n","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[115],"class_list":["post-78041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78041"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78041\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78041"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}