{"id":78073,"date":"2004-07-01T00:00:00","date_gmt":"2004-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/07\/01\/las-diversas-caras-de-la-region-amazonica\/"},"modified":"2015-04-01T13:58:47","modified_gmt":"2015-04-01T16:58:47","slug":"las-diversas-caras-de-la-region-amazonica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-diversas-caras-de-la-region-amazonica\/","title":{"rendered":"Las diversas caras de la Regi\u00f3n Amaz\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<p>Algunos tramos de la Selva Amaz\u00f3nica funcionan de manera contraria a lo que se pensaba: el Bosque Nacional de Tapaj\u00f3s, del estado Par\u00e1, por ejemplo, libera m\u00e1s di\u00f3xido de carbono (CO2) de lo que consume, de acuerdo con recientes estudios realizados en el marco del Experimento de Gran Escala de la Bi\u00f3sfera-Atm\u00f3sfera en la Amazonia (LBA), un proyecto multinacional que paulatinamente est\u00e1 dilucidando el funcionamiento clim\u00e1tico y bioqu\u00edmico de esta selva que cubre poco m\u00e1s de la mitad del territorio brasile\u00f1o. M\u00e1s conocido como gas carb\u00f3nico, el CO2 producido por la respiraci\u00f3n de los seres vivos y por la quema de combustibles f\u00f3siles, como es el caso del petr\u00f3leo, es el principal gas regulador de la temperatura de la atm\u00f3sfera terrestre.<\/p>\n<p>Y otro descubrimiento del equipo del LBA: un \u00e1rea correspondiente a una quinta parte de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica -la de los bosques inundados, que son acometidos por las crecientes durante el per\u00edodo de lluvias- emite una cantidad elevada de metano (CH4), otro gas asociado al calentamiento de la Tierra, el llamado efecto invernadero. Uno de los 27 estudios sobre el LBA publicados en mayo, en el marco de una edici\u00f3n especial de la revista\u00a0<em>Global Change Biology<\/em>, muestra que el volumen de metano liberado a la atm\u00f3sfera por estas \u00e1reas ubicadas cerca de r\u00edos e igarap\u00e9s (arroyos), en la parte baja de la Cuenca Amaz\u00f3nica, es hasta ocho veces mayor de lo que se pensaba. An\u00e1lisis realizados por el equipo coordinado por John Melack, de la Universidad de California, Estados Unidos, indican que los bosques inundados aleda\u00f1os a Manaos, capital del estado brasile\u00f1o de Amazonas, liberan tambi\u00e9n una cantidad de CO2 equivalente al 40% de la que es absorbida en tierra firme.<\/p>\n<p>&#8220;No imagin\u00e1bamos que fueran valores tan altos de emisiones de metano y CO2 en las \u00e1reas inundadas&#8221;, comenta Paulo Artaxo, del Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), uno de los coordinadores del LBA, un proyecto presupuestado en 80 millones de d\u00f3lares, que agrupa a alrededor de mil investigadores de Latinoam\u00e9rica, Estados Unidos y Europa. Pero esta emanaci\u00f3n de metano, aun siendo de una cantidad tan elevada, no contribuye a agravar el calentamiento global, ya que, en el balance general, la Amazonia est\u00e1 en equilibrio de acuerdo con c\u00e1lculos recientes.<\/p>\n<p>Es decir, la cantidad de gases asociados al efecto invernadero emitidos por la selva debido a las quemas, por el suelo y por las zonas inundadas es pr\u00e1cticamente el mismo que la cuant\u00eda absorbida por el ecosistema de una manera general, de acuerdo con c\u00e1lculos publicados por Artaxo y Eric Davidson, del Centro de Investigaciones Woods Hole de Estados Unidos. En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, esto quiere decir que la Amazonia no es ni la gran fuente de ox\u00edgeno del planeta ni la gran contaminadora.<\/p>\n<p><strong>Interacciones<br \/>\n<\/strong>Los hallazgos referentes a la emisi\u00f3n de metano constituyen tan solo una muestra de los 700 estudios que se presentar\u00e1n en el marco de la 3\u00aa Conferencia Cient\u00edfica del LBA, que se llevar\u00e1 a cabo en Brasilia entre los d\u00edas 27 y 29 de este mes -es la primera vez que tantas novedades sobre la Amazonia se conocer\u00e1n simult\u00e1neamente. El conocimiento acumulado desde el comienzo del proyecto en 1998 les permite ahora a los expertos hacerse una idea m\u00e1s precisa acerca de c\u00f3mo la vegetaci\u00f3n interact\u00faa con la atm\u00f3sfera, y ayuda a dimensionar el impacto de la presencia del hombre en la selva. Se estima que viven en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica 24 millones de personas. Esta zona se extiende por Brasil, Bolivia, Per\u00fa, Ecuador, Colombia y Venezuela.<\/p>\n<p>El funcionamiento de la Selva Amaz\u00f3nica, que de una manera general parece ser homog\u00e9neo, revela suma complejidad cuando se lo observa detalladamente, a punto tal de variar bastante de una regi\u00f3n a otra. La Amazonia no es una selva uniforme desde el punto de vista del paisaje y del comportamiento fisicoqu\u00edmico, sino que es m\u00e1s bien un mosaico de diferentes paisajes, que en conjunto forman un dibujo \u00fanico. De acuerdo con los trabajos que se presentar\u00e1n en Brasilia, los bosques de tierra firme, que ocupan aproximadamente un 80% del \u00e1rea total de la Amazonia, y los bosques inundados se desarrollan en diferentes \u00e9pocas.<\/p>\n<p>Durante la estaci\u00f3n lluviosa, entre noviembre y abril, los \u00e1rboles de los bosques de tierra firme absorben m\u00e1s carbono y crecen m\u00e1s intensamente. Pero la informaci\u00f3n nueva es que sucede lo contrario en las \u00e1reas inundadas, que crecen m\u00e1s durante la \u00e9poca de sequ\u00eda, de acuerdo con Humberto Rocha, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la USP. Probablemente este fen\u00f3meno se asocie al exceso de agua que limita la fotos\u00edntesis, un proceso mediante el cual las plantas, bajo el influjo de la luz solar, transforman el carbono absorbido desde la atm\u00f3sfera en largas mol\u00e9culas de az\u00facar (celulosa), el principal componente de la madera.<\/p>\n<p>El proyecto LBA ech\u00f3 por tierra otra antigua idea sobre la Amazonia: la que indicaba que la selva sufre debido a la falta de nutrientes. Se pensaba que solamente la falta de f\u00f3sforo limitaba el crecimiento de los \u00e1rboles. Pero sucede que, de hecho, el f\u00f3sforo es el principal nutriente en los montes no penetrados o primarios.<\/p>\n<p>No obstante, un estudio realizado en los montes de Par\u00e1 mostr\u00f3 que en las \u00e1reas degradadas hay un d\u00e9ficit de otro nutriente: el nitr\u00f3geno, un elemento qu\u00edmico abundante en la selva. Esto limita efectivamente el crecimiento de la vegetaci\u00f3n. &#8220;Las sucesivas quemas reducen la cantidad de nitr\u00f3geno, que se transforma en gas con el calor del fuego&#8221;, comenta Michael S\u00e9ller, uno de los organizadores de la conferencia del LBA e investigador del Instituto Internacional de Estudios de Bosques Tropicales, ligado al Departamento de Agricultura de Estados Unidos.<\/p>\n<p>&#8220;El nitr\u00f3geno literalmente desaparece con el humo&#8221;, dice S\u00e9ller. Tal descubrimiento tiene su aplicaci\u00f3n: para recuperar las \u00e1reas degradadas por la agricultura o la ganader\u00eda, posiblemente habr\u00e1 que adicionarle al suelo fertilizantes a base de nitr\u00f3geno en cantidades elevadas. Solamente en la fracci\u00f3n brasile\u00f1a de la Selva Amaz\u00f3nica se deforestan 25 mil kil\u00f3metros cuadrados anualmente.Pero, curiosamente, en lo que constituye otra evidencia de c\u00f3mo los tramos de la Selva Amaz\u00f3nica se comportan de manera diferente, la velocidad de crecimiento del monte var\u00eda a lo largo de su extensi\u00f3n este-oeste, desde Par\u00e1 hasta Colombia.<\/p>\n<p>De acuerdo con un estudio llevado a cabo por el grupo de Yadvinder Malhi, de la Universidad de Oxford, Inglaterra, la selva tiende a crecer y a morir tres veces m\u00e1s r\u00e1pido en su porci\u00f3n oeste -que abarca los estados brasile\u00f1os de Rond\u00f4nia y Amazonas y tramos de Bolivia, Per\u00fa, Colombia y Venezuela- que en la parte este. \u00bfC\u00f3mo explicarlo? Una de las hip\u00f3tesis indica que las tasas m\u00e1s elevadas de crecimiento se deben a la fertilidad del suelo de las \u00e1reas cercanas a la Cordillera de los Andes, aparentemente mayor que la de los suelos del este.<\/p>\n<p><strong>El uso de la tierra<br \/>\n<\/strong>Si la falta de nitr\u00f3geno en el suelo genera problemas para las plantas de la selva, el exceso de dicho elemento en la atm\u00f3sfera tambi\u00e9n provoca cambios negativos, tal como puede constatarse en propiedades rurales dedicadas a la cr\u00eda de ganado de Rond\u00f4nia. Un equipo integrado por investigadores brasile\u00f1os y estadounidenses junt\u00f3 agua de lluvia en Balbina, estado de Amazonas, una de las \u00e1reas donde el bosque se encuentra mejor preservado, y tambi\u00e9n en Rond\u00f4nia, donde la vegetaci\u00f3n ha sufrido con las sucesivas quemas para ceder terreno a las pasturas.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de las muestras de agua de lluvia de esas dos regiones mostr\u00f3 resultados muy diferentes. Mientras la lluvia en Balbina contiene una peque\u00f1a cantidad de nitr\u00f3geno -2,9 kilos por hect\u00e1rea- (que se encuentra bajo la forma de nitrato, un nutriente esencial para el crecimiento de las plantas), en Rond\u00f4nia la lluvia contiene en 5,7 kilos promedio de nitr\u00f3geno por hect\u00e1rea.<\/p>\n<p>De acuerdo con Luciene Lara, del Centro de Energ\u00eda Nuclear en Agricultura de la USP, la cantidad de nitr\u00f3geno en Rond\u00f4nia es similar a las de \u00e1reas desarrolladas del estado de S\u00e3o Paulo. De ello se desprende que existen algunos problemas: los nitratos, generados a partir del nitr\u00f3geno, hacen que el suelo se vuelva m\u00e1s \u00e1cido, disminuyendo as\u00ed la productividad de las plantas e incrementando la proliferaci\u00f3n de algas en r\u00edos y lagos. A\u00fan no existe un m\u00e9todo para medir el impacto de la acumulaci\u00f3n de nitr\u00f3geno en los bosques brasile\u00f1os, pues los da\u00f1os al ecosistema aparecen reci\u00e9n despu\u00e9s de 20 \u00f3 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Con todo, lo que s\u00ed es posible es hacerse una idea acerca del tama\u00f1o del potencial estrago. Durante la d\u00e9cada de 1960 la destrucci\u00f3n de bosques en Suecia y Alemania fue causada por la existencia de cantidades elevadas de nitratos y sulfatos. &#8220;En Europa es mucho m\u00e1s sencillo medir el impacto en la vegetaci\u00f3n, pues existen poqu\u00edsimas especies de vegetales en los bosques&#8221;, afirma Paulo Artaxo. &#8220;En la Amazonia, la enorme biodiversidad dificulta los estudios de impacto en la vegetaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Uno de los mayores retos de la Amazonia, y otro tema motivo de debate en la conferencia del LBA es c\u00f3mo conciliar la preservaci\u00f3n de la naturaleza con las necesidades de las poblaciones que viven en la selva. El gobierno nacional ha anunciado que pretende asfaltar la autopista BR-163, que une Cuiab\u00e1, capital del estado de Mato Grosso, con Santar\u00e9m, estado de Par\u00e1, para trasladar la producci\u00f3n agr\u00edcola y ganadera. Pero cient\u00edficos y miembros de organizaciones no gubernamentales temen por la deforestaci\u00f3n de la Amazonia Central, pr\u00e1ctica que suele llegar con la construcci\u00f3n de carreteras.<\/p>\n<p>Y este resquemor se justifica: alrededor del 14% de la Selva Amaz\u00f3nica ha sido devastada y un 10% del \u00e1rea, el equivalente a la superficie del estado de S\u00e3o Paulo, ha sido abandonada porque el suelo se volvi\u00f3 pobre en nutrientes debido a la erosi\u00f3n acentuada o porque los peque\u00f1os agricultores no ten\u00edan m\u00e1s recursos para invertir en el cultivo.<\/p>\n<p>Britaldo Soares, investigador de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) e integrante del LBA, cree que es posible reducir a la mitad la deforestaci\u00f3n a lo largo de la carretera si antes de su construcci\u00f3n se pone pr\u00e1ctica una nueva estrategia de ocupaci\u00f3n, que contemple incentivos fiscales para la preservaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n de redes de productores rurales, todo esto sumado a medidas regulatorias de ocupaci\u00f3n y una r\u00edgida y efectiva fiscalizaci\u00f3n. Otra participante en el proyecto, la ge\u00f3grafa Bertha Becker, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), tambi\u00e9n trabaja en el \u00e1rea. &#8220;Podemos dejar sentado un nuevo modelo de poblaci\u00f3n; crear unidades de conservaci\u00f3n y capacitar a los habitantes locales en el manejo forestal con certificaci\u00f3n de la madera&#8221;, comenta. &#8220;Es necesario crear oportunidades de crecimiento econ\u00f3mico con compromiso social y ambiental en la Regi\u00f3n Amaz\u00f3nica.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Selvas de tierra firme y terrenos inundados reaccionan de diferentes maneras","protected":false},"author":188,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[503],"class_list":["post-78073","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/188"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78073"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78073\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78073"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}