{"id":78074,"date":"2004-07-01T00:00:00","date_gmt":"2004-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/07\/01\/vietnam-fue-aca\/"},"modified":"2016-01-29T13:04:42","modified_gmt":"2016-01-29T15:04:42","slug":"vietnam-fue-aca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/vietnam-fue-aca\/","title":{"rendered":"Vietnam fue ac\u00e1"},"content":{"rendered":"<p>Era la d\u00e9cada de 1950: los aparatos de televisi\u00f3n empezaban a invadir los hogares en Estados Unidos, Francia y Gran Breta\u00f1a. El impacto de las im\u00e1genes transmitidas por televisi\u00f3n fue tan grande que provoc\u00f3 un cambio radical en los medios gr\u00e1ficos. En un momento sumamente delicado, pues el mundo presenciar\u00eda en un breve lapso de tiempo m\u00e1s conflictos en Corea y Vietnam, cuyas im\u00e1genes en las pantallas televisivas y en los medios impresos marcar\u00edan para siempre los corazones y las mentes estadounidenses.<\/p>\n<p>Pero las marcas de ese cambio en la prensa no tardar\u00edan en llegar ac\u00e1, pese a que a la \u00e9poca la guerra en Brasil era otra, con nacionalistas que anhelaban la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds con recursos propios, y liberales, que so\u00f1aban con una potencia agr\u00edcola y con la inserci\u00f3n de Brasil en el escenario mundial. La prensa nacional se apropiar\u00eda de la Guerra de Corea para fortalecer a uno u otro lado de la discusi\u00f3n. A\u00f1os m\u00e1s tarde, en plena dictadura militar, lo propio ocurrir\u00eda con la conflagraci\u00f3n de Vietnam, usada por la gran prensa para reforzar el mito externo e interno del &#8220;peligro comunista&#8221;, y por el periodismo de izquierda para denunciar al imperialismo y la tortura.<\/p>\n<p>Tal el an\u00e1lisis que se sostiene en\u00a0<em>O imagin\u00e1rio e as guerras da imprensa<\/em> [<em>El imaginario y las guerras en la prensa<\/em> ] (Papel Virtual Editora, 293 p\u00e1ginas), tesis doctoral transformada en libro de Orivaldo Leme Biagi, que estudia c\u00f3mo se produjo la apropiaci\u00f3n de estos dos conflictos por parte de los medios de comunicaci\u00f3n brasile\u00f1os. Leme Biagi aprovech\u00f3 el trabajo para mostrar tambi\u00e9n de qu\u00e9 manera la televisi\u00f3n cambi\u00f3 la manera de hacer periodismo impreso, primero en Estados Unidos y luego en Brasil. La guerra de Corea fue la primera contienda b\u00e9lica seguida por TV, y la de Vietnam fue la primera transmitida en vivo.<\/p>\n<p>Este nuevo elemento revolucion\u00f3 la forma de realizar las coberturas de guerra. En Corea, por ejemplo, el presentador Walter Cronkite, ante una c\u00e1mara de televisi\u00f3n, empleaba un mapa de las Coreas, un pizarr\u00f3n y tiza para mostrar el avance de las tropas, lo que le signific\u00f3 un gran \u00e9xito. Sus transmisiones y la noticia de la muerte del primer soldado norteamericano fomentan el alistamiento por parte de los j\u00f3venes. En Vietnam, las im\u00e1genes del conflicto tendr\u00edan un efecto opuesto, pues alimentar\u00edan la contracultura y las protestas contra la intervenci\u00f3n de EE.UU.<\/p>\n<p>Debido al peso de las im\u00e1genes del cine y la televisi\u00f3n, la prensa estadounidense corre de prisa para adaptarse e invierte pesadamente en la modernizaci\u00f3n gr\u00e1fica y, principalmente, en el uso de la fotograf\u00eda. All\u00e1 surgen revistas tales como\u00a0<em>Life<\/em> ; ac\u00e1,\u00a0<em>O Cruzeiro<\/em>,\u00a0<em>Fatos&amp;Fotos<\/em> y principalmente\u00a0<em>Manchete<\/em> . Los peri\u00f3dicos brasile\u00f1os, que hasta entonces se reg\u00edan seg\u00fan el modelo franc\u00e9s, abandonan los largos art\u00edculos con textos rebuscados y se inician en notas menores, con mayo n\u00famero de fotos. &#8220;Qui\u00e9nes conocen las redacciones de los diarios actualmente saben que la gran discusi\u00f3n no siempre pasa por qu\u00e9 art\u00edculo ser\u00e1 titular, sino por qu\u00e9 foto saldr\u00e1 en la portada&#8221;, dice.<\/p>\n<p>El investigador observa que, con el comienzo de la Guerra de Corea, las diferencias entre nacionalistas y liberales se agudizaron, incluso en los c\u00edrculos militares. La elecci\u00f3n de Get\u00falio Vargas ech\u00f3 m\u00e1s le\u00f1a al fuego. &#8220;La disputa fue dura. Hab\u00eda incluso una discusi\u00f3n sobre si Brasil deber\u00eda o no deber\u00eda enviar tropas para apoyar a Estados Unidos en su acci\u00f3n en Corea, con los nacionalistas en contra, pues ve\u00edan en el conflicto la opresi\u00f3n del gobierno de estadounidense&#8221;, dice Biagi, para quien la gran prensa decidi\u00f3 sencillamente no informar sobre los hechos del gobierno.<\/p>\n<p>Vargas fue identificado con los nacionalistas, y \u00e9stos, debido a sus posturas, con los comunistas. Biagi recuerda que solamente Samuel Wainer informaba sobre las decisiones del gobierno. El debate entre nacionalistas y liberales reci\u00e9n se cerr\u00f3 con la ca\u00edda de Jo\u00e3o Goulart. De acuerdo con el investigador, antes de oficializar su presencia militar en Vietnam, EE.UU. suplant\u00f3 a todos los gobiernos que, debido a su l\u00ednea pol\u00edtica o econ\u00f3mica, pudieran cuestionar de alguna manera su ideario. &#8220;No es mera coincidencia que el golpe militar en Brasil haya ocurrido el 31 de marzo y que la intervenci\u00f3n militar en Vietnam se haya iniciado en agosto. Ellos primero resolvieron la situaci\u00f3n en Latinoam\u00e9rica y luego partieron hacia la guerra abierta en Asia.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Osasco<br \/>\n<\/strong>En su libro el estudioso muestra de qu\u00e9 manera los medios estadounidenses inmediatamente abrazaron la causa y, por su parte, los brasile\u00f1os siguieron el ejemplo. Sin embargo, eso fue cambiando poco a poco. Mientras la derecha se val\u00eda de la Guerra de Vietnam para mostrar a los heroicos norteamericanos en su lucha contra el comunismo internacional, la izquierda usaba la tortura de vietcongs para sostener que la pr\u00e1ctica era com\u00fan por estas tierras tambi\u00e9n. Pero este escenario cambiar\u00eda r\u00e1pidamente en 1968, con la ocupaci\u00f3n de la embajada estadounidense en la ofensiva de Tet. &#8220;Vietnam pas\u00f3 a ser tan popular que en las huelgas de las ciudades Contagem [Minas Gerais] y Osasco [S\u00e3o Paulo] el nombre de ese pa\u00eds lleg\u00f3 a las consignas: las im\u00e1genes de la guerra aparec\u00edan hasta en Canal 100 en los cines, que solamente mostraba f\u00fatbol&#8221;, comenta Biagi.<\/p>\n<p>Vietnam fue la primera y la \u00faltima guerra mostrada con sangre y dolor por televisi\u00f3n. Y el resultado de ello fue la movilizaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica en EE.UU. y en el resto del mundo contra la ofensiva militar. Seg\u00fan el investigador, hay tres im\u00e1genes que signan el conflicto: la foto del monje budista inmol\u00e1ndose en protesta, en 1963; la del agente norteamericano vol\u00e1ndole con la cabeza a punta de fusil a un vietcong arrodillado a sus pies y la foto inolvidable, de 1972: aqu\u00e9lla de la nena desnuda corriendo quemada con napalm.<\/p>\n<p>Tanto los medios como el gobierno estadounidense aprendieron la lecci\u00f3n. Durante la primera Guerra del Golfo, en los a\u00f1os 1990, las TVs transmitieron im\u00e1genes en colores de los llamados bombardeos quir\u00fargicos, que supuestamente acertaban s\u00f3lo en blancos militares. Ahora, en Irak, m\u00e1s de lo mismo. Pero parece que no les est\u00e1 saliendo bien. &#8220;Existe un hecho nuevo que es Internet y la pluralidad de opiniones e informaciones que la red pone a disposici\u00f3n&#8221;, dice el historiador. La cobertura de la prensa fue favorable a la acci\u00f3n en Vietnam desde 1964 hasta 1971; reci\u00e9n entonces la marea empez\u00f3 a cambiar.<\/p>\n<p>&#8220;Pero ahora pasaron solo tres a\u00f1os desde aquel 11 de Septiembre y la propia prensa norteamericana ha empezado a hacer su mea culpa, y apunta problemas graves tanto en la decisi\u00f3n de ir a la guerra como en la ocupaci\u00f3n militar de Irak&#8221;. Una multiplicidad de fuentes y la velocidad de la informaci\u00f3n marcan la diferencia. &#8220;La administraci\u00f3n Bush fue a la guerra prometiendo que iba a terminar con un r\u00e9gimen dictatorial que hac\u00eda uso de la tortura, pero no logr\u00f3 siquiera transformar a Irak en una democracia y, lo que es peor, recurri\u00f3 tambi\u00e9n a la tortura&#8221;, dice.<\/p>\n<p>En este libro, Biagi narra los ascensos y las ca\u00eddas de la prensa brasile\u00f1a: c\u00f3mo la tecnolog\u00eda determin\u00f3 la supervivencia de\u00a0<em>Manchete<\/em> y la decadencia de\u00a0<em>O Cruzeiro<\/em>, todo a causa de la calidad de las im\u00e1genes. C\u00f3mo las alianzas con el gobierno y las fuentes de financiaci\u00f3n, como el Banco do Brasil, por ejemplo, fueron fundamentales para la supervivencia de uno u otro medio. C\u00f3mo inversiones fara\u00f3nicas en el momento equivocado llevaron a las empresas de medios a entrar en dificultades econ\u00f3micas. Su investigaci\u00f3n construye un buen an\u00e1lisis acerca de c\u00f3mo las guerras del papel y de las im\u00e1genes pueden ser casi tan violentas como las de verdad. Al fin y al cabo, como ya se dijo alguna vez, en cualquier guerra, la primera baja es la verdad.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nEl Imaginario y las Guerras en la Prensa: Estudio de las Coberturas Realizadas por la Prensa Brasile\u00f1a en la Guerra de Corea (1950-1953) y en la Guerra de Vietnam, Durante la As\u00ed Llamada &#8220;Fase Americana&#8221; (1964-1973)\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/95818\/o-imaginario-e-as-guerras-da-imprensa-estudo-das-coberturas-realizadas-pela-imprensa-brasileira-da\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 96\/09417-4<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca de Doctorado;\u00a0<strong>Director de tesis\u00a0<\/strong>Italo Arnaldo Tronca &#8211; Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas\/Unicamp; <strong>Becario <\/strong>Orivaldo Leme Biagi &#8211; Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas\/Unicamp<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La prensa us\u00f3 de las guerras de Asia para hablar de conflictos internos","protected":false},"author":189,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[504],"class_list":["post-78074","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/189"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78074"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78074\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78074"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}