{"id":78088,"date":"2004-07-01T00:00:00","date_gmt":"2004-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/07\/01\/el-molde-de-la-excelencia-academica\/"},"modified":"2013-04-26T16:14:28","modified_gmt":"2013-04-26T19:14:28","slug":"el-molde-de-la-excelencia-academica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-molde-de-la-excelencia-academica\/","title":{"rendered":"El molde de la excelencia acad\u00e9mica"},"content":{"rendered":"<p>La Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) se convirti\u00f3 en el gran paradigma brasile\u00f1o de excelencia acad\u00e9mica merced a un modelo sembrado en forma pionera en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH). La USP fue creada en 1934, y a ella se incorporaron notables escuelas superiores que formaban a la \u00e9poca a los profesionales de la elite paulista brasile\u00f1a, como lo eran la Facultad de Medicina, la de Derecho del Largo de S\u00e3o Francisco y la Polit\u00e9cnica. Pero en la Facultad de Filosof\u00eda, nacida junto con la universidad para servir de amalgama interdisciplinaria entre las unidades ya existentes, se aplicaron conceptos que moldear\u00edan la ense\u00f1anza superior nacional, tales como la indisociabilidad de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n, el rigor cient\u00edfico como m\u00e9todo y la subvenci\u00f3n de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica, aquel conocimiento desinteresado que expande las fronteras del saber y produce contribuciones sorprendentes.<\/p>\n<p>Hasta el momento de la creaci\u00f3n de la USP, los catedr\u00e1ticos de la Facultad de Medicina, por ejemplo, eran grandes cl\u00ednicos y cirujanos, que la mayor parte de su tiempo se abocaban a salvar vidas. Solamente un pu\u00f1ado de ellos hacia investigaci\u00f3n de calidad. La Polit\u00e9cnica y la Facultad de Derecho abastec\u00edan al pa\u00eds de ingenieros y abogados, pero sus profesores se divid\u00edan entre la formaci\u00f3n de los alumnos y sus actividades profesionales particulares.<\/p>\n<p>Salvo honrosas excepciones, se destacaban m\u00e1s bien por transmitir un saber tecnol\u00f3gico que por producir conocimientos b\u00e1sicos. &#8220;Hasta el momento de la creaci\u00f3n de la Facultad de Filosof\u00eda y de la USP, no estaba muy claro el l\u00edmite entre lo cient\u00edfico y lo erudito, entre el investigador y el diletante&#8221;, dice el profesor de sociolog\u00eda Sedi Hirano, actual director de la FFLCH&#8221;. La propia idea de que la actividad cient\u00edfica es una vocaci\u00f3n, una profesi\u00f3n de dedicaci\u00f3n exclusiva, solamente se consolid\u00f3 no pa\u00eds con base en la experiencia llevada a cabo en Filosof\u00eda&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda la FFLCH tiene 10.235 estudiantes de grado y 2.117 de posgrado, y agrupa a 11 departamentos en el \u00e1rea de Humanidades: Letras Cl\u00e1sicas, Letras Modernas, Letras Orientales, Ling\u00fc\u00edstica, Teor\u00eda Literaria, Filosof\u00eda, Historia, Geograf\u00eda, Antropolog\u00eda, Sociolog\u00eda y Ciencia Pol\u00edtica. Pero, en sus primordios, pr\u00e1cticamente todo el conocimiento cab\u00eda dentro de la instituci\u00f3n. \u00c9sta surgi\u00f3 en 1934 con un nombre envolvente: Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras (FFCL), que reun\u00eda tambi\u00e9n a los n\u00facleos de Ciencias Naturales, Qu\u00edmica, F\u00edsica y Matem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Era una &#8220;universidad en miniatura&#8221;, tal como la definiera el soci\u00f3logo Florestan Fernandes (1920-1995) en el libro<i>A quest\u00e3o da USP<\/i> (1984). Bajo los auspicios de la oligarqu\u00eda paulista, la naciente Facultad de Filosof\u00eda bebi\u00f3 directamente en la fuente europea. El primer director de la instituci\u00f3n, Theodoro Augusto Ramos, matem\u00e1tico de la Escuela Polit\u00e9cnica, fue el encargado de contratar decenas de docentes franceses, italianos, alemanes y portugueses.<\/p>\n<p>Las misiones extranjeras aportaron h\u00e1bitos que signar\u00edan la cultura universitaria en Brasil, tales como la renovaci\u00f3n anual de las carreras y la planificaci\u00f3n rigurosa de las clases. Hab\u00eda entre ellos profesores consagrados y tambi\u00e9n j\u00f3venes talentosos, que construyeron brillantes carreras acad\u00e9micas en las d\u00e9cadas siguientes.La mayor\u00eda lleg\u00f3 proveniente de Francia, como fueron los casos del antrop\u00f3logo Claude L\u00e9vi-Strauss, el historiador econ\u00f3mico Fernand Braudel, el soci\u00f3logo Roger Bastide o los profesores de filosof\u00eda Martial Gu\u00e9roult y Jean Maug\u00fc\u00e9, \u00e9ste \u00faltimo muy influyente en el estudio de la psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>Italia envi\u00f3 entre otros a su gran poeta Giuseppe Ungaretti y al f\u00edsico Gleb Wataghin, ruso de nacimiento, uno de los responsables de la fijaci\u00f3n de la f\u00edsica experimental como actividad cient\u00edfica en Brasil. Alemania comparti\u00f3 con Brasil su base te\u00f3rica en qu\u00edmica, enviando a profesores de la talla de Heinrich Rheinboldt. El portugu\u00e9s era un idioma rar\u00edsimo en las aulas: las clases se impart\u00edan en general en franc\u00e9s o en italiano. Parec\u00eda una misi\u00f3n colonizadora, pero la realidad era m\u00e1s complexa que las apariencias.<\/p>\n<p>El hecho es que la sociedad y la comunidad acad\u00e9mica de S\u00e3o Paulo mostraron madurez como para absorber la contribuci\u00f3n europea. El escritor modernista M\u00e1rio de Andrade, por ejemplo, se asoci\u00f3 a Claude L\u00e9vi-Strauss en la fundaci\u00f3n de la Sociedad de Etnograf\u00eda y Folclore. R\u00e1pidamente, los maestros europeos se vieron rodeados de disc\u00edpulos brasile\u00f1os, como ocurri\u00f3 con el profesor franc\u00e9s de geograf\u00eda humana Pierre Monbeig y el estudiante Caio Prado J\u00fanior, o el f\u00edsico \u00edtalo-ruso Gleb Wataghin y los j\u00f3venes M\u00e1rio Schenberg y Marcelo Damy.<\/p>\n<p>Algunos maestros europeos permanecieron por pocos a\u00f1os en Brasil, en tanto que otros se quedar\u00edan hasta mediados de los a\u00f1os 1960 inaugurando una tradici\u00f3n de intercambio internacional de docentes y estudiantes que es fuerte hasta hoy (la facultad mantiene 40 convenios con instituciones del exterior). Pero, como estaba previsto, los docentes extranjeros ceder\u00edan su espacio paulatinamente a los brasile\u00f1os que ayudaron a formar, como en los casos del f\u00edsico Oscar Sala, el genetista Crodowaldo Pavan, el soci\u00f3logo Florestan Fernandes y el ge\u00f3grafo Aziz Ab?Saber.<\/p>\n<p>Audaz y grandilocuente, el proyecto de la Facultad de Filosof\u00eda sufri\u00f3 turbulencias en el despegue, tal como era de esperarse. Entre 1936 y 1937, se lleg\u00f3 a discutir el cierre de la instituci\u00f3n, toda vez que los aspirantes al ingreso en la USP segu\u00edan por el camino de la Facultad de Medicina, la Escuela Polit\u00e9cnica o la Facultad de Derecho, probablemente asustados con la ex\u00f3tica experiencia en marcha en la Facultad de Filosof\u00eda. Durante los primeros a\u00f1os de existencia de la instituci\u00f3n, era moda entre la elite paulistana frecuentar las clases de Filosof\u00eda, para mejorar el qu\u00f3rum en las aulas.<\/p>\n<p>Se debe a la ingeniosidad del educador, soci\u00f3logo e historiador Fernando de Azevedo, quien fuera director de Instrucci\u00f3n P\u00fablica de S\u00e3o Paulo y dirigir\u00eda la facultad en los a\u00f1os 1940, la soluci\u00f3n que rescat\u00f3 a la instituci\u00f3n de sus dificultades iniciales. En lugar de formar a la elite, como hac\u00edan las unidades de la USP m\u00e1s antiguas, la nueva facultad se volc\u00f3 a la clase media.<\/p>\n<p>Un decreto determin\u00f3 que maestrosde las escuelas primarias que pasasen el examen de ingreso en las carreras de la Facultad de Filosof\u00eda y tuvieran siempre nota superior a 7 podr\u00edan dejar las aulas y continuar percibiendo sus haberes docentes mientras estudiaban, un artificio conocido como comisionamiento. De este modo la facultad se llen\u00f3 de ex normalistas para formar buenos profesores secundarios.<\/p>\n<p>&#8220;Merced a ese decreto pude recibirme&#8221;, recuerda el historiador Jos\u00e9 Sebasti\u00e3o Witter, profesor em\u00e9rito de la FFLCH. En 1953, Witter hab\u00eda estudiado en una Escuela Normal de Mogi das Cruzes, y luego de trabajar cinco a\u00f1os como maestro primario ingres\u00f3 en la Facultad de Filosof\u00eda, esto en 1958. &#8220;La situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza era completamente diferente. Las escuelas normales daban una excelente formaci\u00f3n y ten\u00edan docentes competent\u00edsimos&#8221;, dice Witter. La vocaci\u00f3n de formar docentes se mantiene hasta hoy, sobre todo en carreras tales como letras, historia y geograf\u00eda, pese a que la figura del comisionamiento fue dejada de lado.<\/p>\n<p>Las d\u00e9cadas de 1950 y 1960 constituyeron la \u00e9poca de oro de la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras, que se convirti\u00f3 en el centro del pensamiento brasile\u00f1o. En 1941, la efervescencia conquist\u00f3 una direcci\u00f3n: la Facultad de Filosof\u00eda, que vagara por diversos edificios, algunos de ellos prestados, se afinc\u00f3 en el legendario edificio de la calle Maria Ant\u00f4nia. En sus pasillos uno pod\u00eda cruzarse con los grandes referentes acad\u00e9micos, como Antonio Candido, que se convertir\u00eda en el \u00edcono de la teor\u00eda literaria en Brasil, o el soci\u00f3logo Florestan Fern\u00e1ndez; eso sin contar a S\u00e9rgio Buarque de Holanda, el historiador que cre\u00f3 el concepto de hombre cordial y se incorpor\u00f3 a la facultad a finales de los a\u00f1os 1950.<\/p>\n<p>Ellos orbitaban alrededor de do\u00f1a Floripes, no docente que anotaba recados para todos en la porter\u00eda de la calle Maria Ant\u00f4nia. Esta \u00e9poca es signada por los trabajos sobre relaciones raciales no Brasil, liderados por Fern\u00e1ndez, Octavio Ianni y Fernando Henrique Cardoso, que refutaron la idea del para\u00edso racial brasile\u00f1o, o del libro<i>Os parceiros do Rio Bonito<\/i> , de Antonio Candido, un cl\u00e1sico de la sociolog\u00eda brasile\u00f1a, sobre los campesinos marginados del interior paulista.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n durante ese per\u00edodo la facultad se transform\u00f3 en una caldera de efervescencia pol\u00edtica. Brotaba entre docentes y alumnos aquello que quedar\u00eda despu\u00e9s conocido como &#8220;pensamiento radical&#8221;, con base en el cual los intelectuales, en su mayor\u00eda de orientaci\u00f3n marxista, se ve\u00edan como que en una esfera aparte de la de los pol\u00edticos y la del pueblo, y reivindicaban para s\u00ed la misi\u00f3n de conducir los cambios de la sociedad. El primer gran movimiento ocurri\u00f3 entre 1955 y 1962, cuando la Facultad de Filosof\u00eda fue el principal polo de debate y cr\u00edtica a la privatista reforma de la ense\u00f1anza propuesta por el pol\u00edtico Carlos Lacerda.<\/p>\n<p>El basti\u00f3n en defensa de la escuela p\u00fablica era el edificio de calle Maria Ant\u00f4nia, con Florestan Fernandes a la cabeza. Luego de que Jo\u00e3o Goulart fuera depuesto, los militares tuvieron en la Facultad de Filosof\u00eda, con sus docentes y alumnos de fuerte inclinaci\u00f3n izquierdista, un aguerrido foco de desaf\u00edo a la dictadura. &#8220;La facultad se distanci\u00f3 mucho de aquello que las oligarqu\u00edas pensaron para ellas&#8221;, dijo el profesor Antonio Candido, en un reciente discurso por ocasi\u00f3n de las conmemoraciones del 70\u00b0 aniversario de la facultad. &#8220;En 1964, todas las dependencias de la USP apoyaron el golpe militar, menos la Facultad de Filosof\u00eda. Y no era por ser de izquierda, sino porque era contraria a la opresi\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>El resultado de este embate entr\u00f3 a las p\u00e1ginas de los libros de historia: el d\u00eda3 de octubre de 1968, una batalla campal entre l\u00edderes estudiantiles de la Facultad de Filosof\u00eda y seguidores de la organizaci\u00f3n derechista Comando de Caza a los Comunistas apostados en la vecina Universidad Mackenzie termin\u00f3 con la muerte de un estudiante secundario, tres universitarios baleados, decenas de heridos y la depredaci\u00f3n de la sede de la FFLCH. Pero el mayor golpe vendr\u00eda luego, con la cesant\u00eda obligatoria basada en el Acto Institucional 5 de las voces m\u00e1s prestigiosas de la facultad, como Jos\u00e9 Arthur Giannotti, Em\u00edlia Viotti da Costa, Octavio Ianni, Florestan Fern\u00e1ndez y Fernando Henrique Cardoso, entre otros.<\/p>\n<p>La FFLCH pas\u00f3 entonces por un cambio de perfil. Con la reforma universitaria, perdi\u00f3 los \u00faltimos departamentos a\u00fan ligados al \u00e1rea de ciencias, concentr\u00e1ndose en las humanidades. Tambi\u00e9n fue expulsada del ambiente integrador de la calle Maria Ant\u00f4nia para dispersar a alumnos y docentes en un conjunto de edificios de 41 mil metros cuadrados ubicado en la Ciudad Universitaria. As\u00ed y todo, y aunque destituida de sus cabezas m\u00e1s famosas y lejos de su modelo original, la FFLCH demostr\u00f3 durante los a\u00f1os 1970 y 80 que segu\u00eda siendo capaz de producir masa cr\u00edtica de primer\u00edsima l\u00ednea y continu\u00f3 siendo un importante polo del pensamiento acad\u00e9mico.<\/p>\n<p>Recientemente fueron aprobados varios proyectos tem\u00e1ticos de la FAPESP que cuentan con la coordinaci\u00f3n de docentes de la Facultad de Filosof\u00eda, que abordan temas tales como la filosof\u00eda del siglo XVII, filosof\u00eda e historia de la ciencia y la moral, pol\u00edtica y derecho. La facultad, que se hizo notable por su efervescencia pol\u00edtica en los a\u00f1os 1960, aport\u00f3 cuadros al poder luego de la redemocratizaci\u00f3n. En los a\u00f1os 1990, con la asunci\u00f3n del profesor de sociolog\u00eda cesanteado por el AI-5 Fernando Henrique Cardoso a la Presidencia de la Rep\u00fablica, egresados de la FFLCH ocuparon cargos importantes: desde el Ministerio de Cultura (Francisco Weffort) hasta la formulaci\u00f3n de las pol\u00edticas educativas. Y tal circunstancia se repite, naturalmente que con otros nombres, en el gobierno de Lula ?desde el vocero presidencial Andr\u00e9 Singer hasta el presidente del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (IPEA), Glauco Arbix.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de los m\u00e1s de 300 alumnos de grado que tienen proyectos de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica abastece a una colecci\u00f3n de libros llamada Primeros Estudios, que es editada por la propia facultad. &#8220;Son trabajos de calidad, de los cuales la facultad se enorgullece&#8221;, dice el presidente de la Comisi\u00f3n de Investigaci\u00f3n, Moacyr Novaes. El primer ejemplar, publicado en 2001, re\u00fane una colecci\u00f3n de textos referente a las pol\u00edticas de industrializaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo durante los a\u00f1os 1990, coordinado por el profesor de sociolog\u00eda Glauco Arbix.<\/p>\n<p>El segundo, lanzado en 2003, discurre sobre el pensamiento de Jean-Paul Sartre. De sus 24 programas de posgrado, 16 tienen concepto excelente, siendo que tres tienen la nota m\u00e1xima de la evaluaci\u00f3n de la Coordinaci\u00f3n del Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes): Literatura Brasile\u00f1a, Semi\u00f3tica y Ling\u00fc\u00edstica General y Sociolog\u00eda. Como puede verse, el rigor metodol\u00f3gico y la curiosidad cient\u00edfica sembrados por las misiones europeas no perdieron su empuje en el transcurso de los 70 a\u00f1os de existencia de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la USP.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El molde de la excelencia acad\u00e9mica\r\n\r\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-78088","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78088\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78088"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}