{"id":78522,"date":"2004-08-01T00:00:00","date_gmt":"2004-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/08\/01\/una-prueba-de-calidad\/"},"modified":"2013-03-28T16:26:22","modified_gmt":"2013-03-28T19:26:22","slug":"una-prueba-de-calidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-prueba-de-calidad\/","title":{"rendered":"Una prueba de calidad"},"content":{"rendered":"<p>Hasta hace poco tiempo, el esfuerzo de los cient\u00edficos brasile\u00f1os por publicar sus trabajos y ampliar su relevancia en el concierto de la ciencia internacional pod\u00eda medirse mediante datos cuantitativos. Se sab\u00eda, por ejemplo, que entre 1981 y 2000 creci\u00f3 m\u00e1s de cuatro veces el n\u00famero de art\u00edculos cient\u00edficos del pa\u00eds publicados en peri\u00f3dicos internacionales indexados (el salto fue de 2,6 mil a m\u00e1s de 12 mil) ?siendo que Brasil es actualmente responsable por alrededor del 1,5% de la investigaci\u00f3n hecha en el planeta. Pero un estudio publicado en la edici\u00f3n del 15 de julio de la revista brit\u00e1nica<em>Nature<\/em> suministr\u00f3 un in\u00e9dito indicador de la calidad de la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a ?por cierto, con resultados bastante animadores.<\/p>\n<p>Firmado por David King, docente de la Universidad de Cambridge y principal asesor cient\u00edfico del gobierno del Reino Unido, el estudio <em>The scientific impact of nations<\/em> efectu\u00f3 un peculiar an\u00e1lisis de los art\u00edculos publicados a lo largo de ocho a\u00f1os en la base Thomson ISI (Institute for Scientific Information). Dicha base indexa m\u00e1s de 8 mil peri\u00f3dicos y revistas cient\u00edficas rigurosamente seleccionadas, referentes a 164 \u00e1reas del conocimiento, y muestra el vigor de la actividad de investigaci\u00f3n de cada pa\u00eds. King se aboc\u00f3 \u00fanicamente a la flor y nata de esos art\u00edculos: el 1% m\u00e1s citado en otros art\u00edculos y publicaciones durante el per\u00edodo 1993-2001. Este criterio eval\u00faa la repercusi\u00f3n obtenida por un trabajo cient\u00edfico y es considerado fidedigno para medir su importancia. Cuanto m\u00e1s se los cita a los art\u00edculos, m\u00e1s se convierten en datos de referencia.<\/p>\n<p>El resultado del an\u00e1lisis de King tom\u00f3 la forma de un ranking de los 31 pa\u00edses que producen el 97,5% de las investigaciones m\u00e1s citadas en el planeta. En dicho ranking, Brasil aparece en un meritorio 23\u00ba lugar. El pa\u00eds tuvo cien art\u00edculos publicados entre los m\u00e1s importantes en el per\u00edodo 1993 -1997, y ampli\u00f3 esa participaci\u00f3n a 188 art\u00edculos en el per\u00edodo siguiente, de 1997 a 2001. &#8220;Es una se\u00f1al de que la calidad de nuestra investigaci\u00f3n mejor\u00f3 efectivamente&#8221;, dice Rog\u00e9rio Meneghini, coordinador de investigaci\u00f3n del Laboratorio Nacional Luz Sincrot\u00f3n (LNLS), un estudioso de la cienciometr\u00eda, \u00e1rea de investigaci\u00f3n destinada a generar informaciones para estimular la superaci\u00f3n de los retos de la ciencia.<\/p>\n<p>Cuando se eval\u00faa el total de trabajos publicados, los resultados brasile\u00f1os tambi\u00e9n son bastante significativos. El pa\u00eds public\u00f3 27.874 art\u00edculos en la base Thomson ISI entre 1993 y 1997 (el 0,84% del total), y 43.971 art\u00edculos en el per\u00edodo que va de 1997 a 2001 (el 1,21% del total). Entre ambos per\u00edodos evaluados en el estudio, Brasil fue superado por Corea del Sur que, con la marca de 55.739 publicados entre 1997 y 2001 produjo m\u00e1s del doble que en el per\u00edodo anterior. Pero super\u00f3 a pa\u00edses como Polonia, Dinamarca y Finlandia, aunque los tres contin\u00faan al frente en el ranking de los art\u00edculos m\u00e1s citados.<\/p>\n<p><strong>Un extra\u00f1o en el nido<br \/>\n<\/strong>Los ocho pa\u00edses l\u00edderes producen el 84,5% de la producci\u00f3n cient\u00edfica contabilizada en el ranking de los art\u00edculos m\u00e1s citados. Son, en ese orden, Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, Jap\u00f3n, Francia, Canad\u00e1, Italia y Suiza. Los nueve pa\u00edses siguientes son responsables del 13% de los art\u00edculos (Holanda, Australia, Suecia, Espa\u00f1a, B\u00e9lgica, Dinamarca, Israel, Rusia y Finlandia). Son naciones peque\u00f1as, muchas de ellas con un alto grado de desarrollo humano, y que logran mantener una inversi\u00f3n en innovaciones tecnol\u00f3gicas ?el extra\u00f1o en ese nido es la gigante Rusia, que sufre todav\u00eda los dolores del ingreso en el mundo capitalista.<\/p>\n<p>Brasil est\u00e1 en el tercero pelot\u00f3n de naciones, grupo que responde por el 2,5% de las citas. El pa\u00eds figura en la 23\u00aa posici\u00f3n en el ranking, detr\u00e1s de Austria, China, Corea del Sur, Polonia y la India, y al frente de Taiw\u00e1n, Irlanda, Grecia, Singapur, Portugal y Sud\u00e1frica (este \u00faltimo, el \u00fanico pa\u00eds africano que aparece en el ranking), Ir\u00e1n (la \u00fanica naci\u00f3n isl\u00e1mica) y Luxemburgo.<\/p>\n<p>A simple vista puede parecer un lugar no muy destacado ?pero esa impresi\u00f3n no resiste a un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo. El hecho esencial es que Brasil est\u00e1 incluido en el ranking de los 31 pa\u00edses m\u00e1s significativos para la ciencia en el planeta. Ning\u00fan otro pa\u00eds latinoamericano forma parte de esta lista, ni siquiera naciones como Argentina y M\u00e9xico, con historial en el \u00e1rea de investigaci\u00f3n cient\u00edfica y premios Nobel en su bagaje. \u00c9stos integran el cuarto y \u00faltimo pelot\u00f3n, en el cual se aglomeran los restantes 162 pa\u00edses del planeta. Estas naciones dividen el 2,5% correspondiente al resto de los art\u00edculos m\u00e1s citados y quedaron afuera del ranking de David King. La importancia de cada una de \u00e9stas en la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial solamente se hace visible luego de dos o m\u00e1s cifras decimales.<\/p>\n<p>Otra ponderaci\u00f3n necesaria se refiere a la evoluci\u00f3n de Brasil en esos indicadores. La posici\u00f3n del pa\u00eds en el ranking se encuentra en franca expansi\u00f3n. Las cifras publicadas en la revista<em>Nature<\/em> muestran la producci\u00f3n de los 31 pa\u00edses en dos momentos ?de 1993 a 1997 y de 1997 a 2001. Como ya se ha visto, la comparaci\u00f3n entre los dos per\u00edodos muestra que el desempe\u00f1o de Brasil ha dado un salto de calidad. Fueron 188 art\u00edculos entre los m\u00e1s citados entre 1997 y 2001 (o un 0,5% del total), ante cien del per\u00edodo anterior (el 0,29%).<\/p>\n<p>Estados Unidos, pese a su amplia ventaja por sobre los dem\u00e1s pa\u00edses, vio su espacio relativo reducirse discretamente en el ranking, de un 65,6% en el primer per\u00edodo a un 62,7% en el m\u00e1s reciente, terreno ocupado en buena medida por los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea. Tambi\u00e9n llama la atenci\u00f3n el desempe\u00f1o de un club de pa\u00edses emergentes en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, del cual Brasil forma parte. Otros ejemplos son Corea del Sur, que salt\u00f3 de 97 art\u00edculos entre los m\u00e1s citados entre 1993 y 1997 a 294 en el per\u00edodo siguiente; China (trep\u00f3 de 153 citaciones a 375) y la India (un salto de 112 a 205).&#8221;En el caso de pa\u00edses como Brasil, en los cuales la producci\u00f3n es fuertemente creciente, los efectos de agregar datos de cinco a\u00f1os esconden cosas importantes. Con seguridad, el dato brasile\u00f1o de 2001 es mucho mejor que el de 1997&#8243;, afirma Carlos Henrique de Brito Cruz, rector de la Universidad Estadual de Campinas y ex presidente de la FAPESP.<\/p>\n<p>El ranking no desmenuza las afinidades de la investigaci\u00f3n de cada pa\u00eds, y tampoco apunta las \u00e1reas vinculadas a los art\u00edculos publicados. Se puede inferiren el caso brasile\u00f1o que algunas \u00e1reas del conocimiento tuvieron un peso espec\u00edfico en el desempe\u00f1o en alza. La investigaci\u00f3n gen\u00f3mica ciertamente es una de ellas. Un an\u00e1lisis reciente llevado a cabo por Rog\u00e9rio Meneghini mostr\u00f3 que el n\u00famero de art\u00edculos sobre investigaci\u00f3n gen\u00f3mica publicados por brasile\u00f1os en peri\u00f3dicos cient\u00edficos internacionales indexados creci\u00f3 un 72,4% entre 1998 y 2003.<\/p>\n<p>El n\u00famero de citaciones tambi\u00e9n va en aumento. La conclusi\u00f3n del secuenciamiento de la bacteria\u00a0<em>Xylella fastidiosa<\/em> , que fue el art\u00edculo de portada de la revista\u00a0<em>Nature<\/em> en julio de 2000, ya suma 200 citas, tal cono lo contabiliz\u00f3 Meneghini. El secuenciamiento y la comparaci\u00f3n de los genomas de otras dos bacterias, la\u00a0<em>Xanthomonas citri<\/em> y la\u00a0<em>Xanthomonas campestri<\/em>, tambi\u00e9n publicados por\u00a0<em>Nature<\/em> en mayo de 2002, tuvieron buena repercusi\u00f3n entre los investigadores y cuentan con 60 citas. La mayor parte de las publicaciones brasile\u00f1as en el \u00e1rea se relaciona con las investigaciones desarrolladas por la Organizaci\u00f3n para el Secuenciamiento y An\u00e1lisis de Nucle\u00f3tidos (Onsa), patrocinada por la FAPESP.<\/p>\n<p>El objetivo del estudio de David King, adem\u00e1s de escudri\u00f1ar el desempe\u00f1o del Reino Unido, consist\u00eda en medir el foso de calidad que separa a las investigaciones de los pa\u00edses desarrollados de las de los pa\u00edses en desarrollo. El investigador brit\u00e1nico constata con preocupaci\u00f3n que ese abismo es todav\u00eda m\u00e1s significativo de lo que hacen suponerlo los indicadores de gastos en ciencia de cada naci\u00f3n. Los pa\u00edses m\u00e1s ricos, observa KIng, consolidan su delantera con relaci\u00f3n al resto del mundo. China, Brasil, India y Corea del Sur, gracias a las inversiones hechas durante la \u00faltima d\u00e9cada, constituyen honrosas excepciones en ese panorama.<\/p>\n<p>Citando expresamente los casos de China y la India, el investigador ingl\u00e9s afirma que el ranking de las citas de art\u00edculos es insuficiente como para dar una plena dimensi\u00f3n de los avances alcanzados. &#8220;Los principales centros cient\u00edficos de la India forman masa cr\u00edtica de calidad y han hecho contribuciones notables al desarrollo del pa\u00eds&#8221;, escribi\u00f3. Con relaci\u00f3n a China, King elogi\u00f3 las inversiones hechas en infraestructura de investigaci\u00f3n, que atrajeron nuevamente al pa\u00eds a investigadores que se especializaron en el exterior.<\/p>\n<p>King sostiene que un desarrollo econ\u00f3mico sostenible requiere un compromiso m\u00e1s efectivo con la generaci\u00f3n de conocimiento. Recuerda que &#8220;aun modestos avances en salud, saneamiento, alimentaci\u00f3n y transportes requieren aptitudes en ingenier\u00eda, tecnolog\u00eda, medicina, econom\u00eda y ciencias sociales mayores que las que muchos pa\u00edses logran efectivamente alcanzar&#8221;. Y concluye: &#8220;Los c\u00edrculos viciosos de la pobreza y la dependencia solo se cortar\u00e1n mediante una efectiva colaboraci\u00f3n en la construcci\u00f3n de capacidades entre pa\u00edses de mayor y menor vigor cient\u00edfico&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio incluye a Brasil figura en el ranking de los pa\u00edses que hacen m\u00e1s investigaci\u00f3n cient\u00edfica de relevancia","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-78522","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78522"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}