{"id":78527,"date":"2004-08-01T00:00:00","date_gmt":"2004-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/08\/01\/la-naturaleza-de-alto-valor\/"},"modified":"2015-08-28T16:06:02","modified_gmt":"2015-08-28T19:06:02","slug":"la-naturaleza-de-alto-valor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-naturaleza-de-alto-valor\/","title":{"rendered":"La naturaleza de alto valor"},"content":{"rendered":"<p>La zona conocida como Vale do Ribeira, situada entre las ciudades de S\u00e3o Paulo y Curitiba, alberga la mayor \u00e1rea remanente de Bosque Atl\u00e1ntico de Brasil. Son aproximadamente 600 mil hect\u00e1reas de monte, en gran medida preservados en unidades de conservaci\u00f3n: parques y \u00e1reas de protecci\u00f3n ambiental. Es un inmenso patrimonio natural que contrasta con la precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica vivenciada por un gran n\u00famero de sus habitantes. La falta de alternativas al cultivo de la banana y de la yerba mate, y en menor escala la pr\u00e1ctica de la ganader\u00eda, lleva a algunos habitantes a la extracci\u00f3n ilegal de madera, del palmito y de plantas medicinales y ornamentales, lo que deriva en una sensible disminuci\u00f3n de las existencias naturales de especies aut\u00f3ctonas de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Una de las salidas a este problema es la implementaci\u00f3n de llamado desarrollo sostenible, que implica una explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de la naturaleza con el cuidado de no destruir los bosques ni ning\u00fan otro tipo de ambiente natural, lo que redunda en beneficios sociales y ecol\u00f3gicos. Un buen ejemplo de la implementaci\u00f3n de ese sistema de producci\u00f3n lo constituyen dos proyectos desarrollados en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os por la empresa Atl\u00e2ntica Assessoria Agroambiental, de la ciudad de Registro, estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>El primero de ellos se aboc\u00f3 a identificar y extraer del monte, con el uso de metodolog\u00eda cient\u00edfica, plantas medicinales que est\u00e1n empezando a comercializarse una vez secas y envasadas. El otro proyecto utiliza yemas (peque\u00f1os pedazos de brote) de las hermosas bromelias nativas de la regi\u00f3n y las reproducen en laboratorio en miles de individuos id\u00e9nticos, sin destruir la planta original ni sacar ejemplares del monte.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los beneficios ambientales, cient\u00edficos y econ\u00f3micos de estos dos proyectos, existen tambi\u00e9n r\u00e9ditos sociales: la poblaci\u00f3n de la regi\u00f3n se ve directamente beneficiada. El conocimiento adquirido con el proyecto de plantas medicinales, tanto en lo que se refiere a la extracci\u00f3n como en el procesamiento de la materia prima, se le transfiere a las comunidades de la regi\u00f3n, poblaciones constituidas por descendientes de esclavos [quilombolas; de quilombo: nombre en quimbundo dado a las comunidades de esclavos fugitivos].<\/p>\n<p>A decir verdad, en el caso de las plantas medicinales, este proceso es un retorno, en forma de nuevos beneficios, de la informaci\u00f3n que esos moradores hab\u00edan suministrado al comienzo del proyecto a los investigadores de Atl\u00e2ntica. El conocimiento tradicional de las comunidades quilombolas sobre el uso de estas plantas como remedio dio origen a la selecci\u00f3n de las especies extra\u00eddas del monte. El trabajo de los investigadores consisti\u00f3 en brindar garant\u00edas para la regeneraci\u00f3n natural de las plantas dentro de un ciclo programado de extracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para ejecutar los proyectos, Atl\u00e2ntica cont\u00f3 con financiaci\u00f3n del Programa Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas (PIPE) de la FAPESP. El coordinador del proyecto de plantas medicinales fue el ingeniero agr\u00f3nomo Alexandre Mariot, que inici\u00f3 algunos trabajos con Atl\u00e2ntica hace ocho a\u00f1os, cuando realiz\u00f3 una pasant\u00eda de conclusi\u00f3n de su carrera de grado en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). Fundada en 1996, Atl\u00e2ntica tiene como actividad principal el desarrollo de la tecnolog\u00eda de manejo de especies aut\u00f3ctonas del Bosque Atl\u00e1ntico con uso sostenible. Uno de sus clientes es el grupo Agroindustrial Eldorado, al cual la empresa brinda consultor\u00eda en un trabajo de manejo de palmitos jusara (<em>Euterpe edulis<\/em> ) en 18 mil hect\u00e1reas de Fazenda Col\u00f4nia Nova Trieste, una propiedad rural ubicada en la localidad de Eldorado, a 259 kil\u00f3metros de la capital paulista.<\/p>\n<p><strong>La preservaci\u00f3n del bosque<br \/>\n<\/strong>Como la sociedad entre Atl\u00e2ntica y el grupo empresarial permite el desarrollo de investigaciones en el lugar, el relevamiento de campo de las plantas medicinales seleccionadas para su estudio en el marco del proyecto se llev\u00f3 a cabo en 2.500 hect\u00e1reas del \u00e1rea reservada para el manejo del palmito. La propiedad, que tiene en total 30 mil hect\u00e1reas de cobertura forestal, correspondientes a 30 mil canchas de f\u00fatbol, fue comprada en la d\u00e9cada de 1950 por una sider\u00fargica del grupo como reserva de la madera que ser\u00eda quemada en los altos hornos durante una de las etapas del proceso de transformaci\u00f3n de mineral de hierro en acero. Las nuevas t\u00e9cnicas empleadas en la producci\u00f3n de acero dejaron de lado a la madera y contribuyeron a mantener preservada la propiedad.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n de las especies empez\u00f3 con visitas a los habitantes de los de los poblados de Pedro Cubas, Nhungara, Ivaporunduva y S\u00e3o Pedro, en Eldorado, a cargo del coordinador del proyecto. Mariot preguntaba cu\u00e1les eran las plantas utilizadas, cuales eran las \u00e1reas de ocurrencia y con qu\u00e9 finalidad se usaban. El reconocimiento de cada una de ellas se llev\u00f3 a cabo en los alrededores de las viviendas de los habitantes que las cultivan, y en las \u00e1reas de bosque. El coordinador califica a su propio trabajo como un rescate del conocimiento tradicional, ya que la regi\u00f3n concentra el mayor n\u00famero de comunidades remanentes de quilombos del estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Son 52 en total, algunas de las cuales han conquistado el derecho a la posesi\u00f3n definitiva de las tierras. Con la abolici\u00f3n de la esclavitud, muchos esclavos que trabajaban en la miner\u00eda, la actividad predominante en la zona en el siglo XVIII, permanecieron en el \u00e1rea como labradores. &#8220;Estas comunidades son importantes para la preservaci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico, por su condici\u00f3n de vecinas de las unidades de conservaci\u00f3n&#8221;, dice el ingeniero agr\u00f3nomo Ronaldo Jos\u00e9 Ribeiro, uno de los socios de Atl\u00e2ntica. Los otros dos socios son el tambi\u00e9n ingeniero agr\u00f3nomo Joanir Odorizzi y el t\u00e9cnico agr\u00edcola Jefferson Viana do Nascimento.<\/p>\n<p>Durante las entrevistas, los habitantes apuntaron 137 especies de plantas nativas y ex\u00f3ticas (es decir, no originarias del lugar) del Bosque Atl\u00e1ntico utilizadas y en algunos casos comercializadas por las comunidades. De ellas se seleccionaron inicialmente 14 para estudios. Los criterios de selecci\u00f3n tuvieron como base las plantas que las comunidades usan hace bastante tiempo, las especies conocidas en el mercado y aqu\u00e9llas cuyos estudios farmacol\u00f3gicos sustentan sus usos.<\/p>\n<p>La eficacia, la seguridad en su uso y el control de calidad de algunas plantas fueron confirmadas, en tanto otras contin\u00faan en estudio, sometidas a pruebas farmacol\u00f3gicas, toxicol\u00f3gicas y qu\u00edmicas realizadas en el Laboratorio de Fitomedicamentos, coordinado por el profesor Luiz Cl\u00e1udio Di Stasi, del Instituto de Biociencias de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Botucat\u00fa, que actu\u00f3 en el proyecto como consultor. Di Stasi participa en estudios de plantas medicinales en la regi\u00f3n desde 1986.<\/p>\n<p>En el transcurso de la investigaci\u00f3n, los trabajos se concentraron en ocho plantas: pariparoba (<em>Piper cernuum<\/em> ), cana-do-brejo [ca\u00f1a del pantano] (<em>Costus spiralis<\/em> ), pariparoba grande (<em>Piper gaudichaudianum<\/em> ), pepa-juan (<em>Piper lhotzkianum<\/em> ), amba y (<em>Cecropia pachystachya<\/em> ), \u00f1andip\u00e1 (<em>Sorocea boplandi<\/em> ), culantrillo de pozo (<em>Adiantum sp<\/em> .) y cip\u00f3-abuto (<em>Cissampelos sp<\/em> .). Estas plantas son empeladas por los pobladores para tratar los dolores de muelas (pariparoba grande), el dolor de estomago (\u00f1andip\u00e1), la bronquitis y el resfr\u00edo (amba y), e incluso como diur\u00e9tico (cana-do-brejo).<\/p>\n<p>Los investigadores tambi\u00e9n caracterizaron la distinci\u00f3n de la pata de vaca verdadera de la falsa, porque una tiene valor medicinal (<em>Bauhinia forficata<\/em> ) y la otra no (<em>Bauhinia candicans<\/em> ). Otras plantas estudiadas fueron el guaco (<em>Mikania glomerata<\/em> ), utilizado para tratar afecciones respiratorias, y la congorosa (<em>Maytenus ilicifolia<\/em> ), usada para problemas estomacales.<\/p>\n<p>En la estancia del Grupo Eldorado se efectu\u00f3 un relevamiento destinado a evaluar la cantidad y el potencial de exploraci\u00f3n de cada especie. Aun siendo una propiedad particular, la investigaci\u00f3n se llevo a cabo con autorizaci\u00f3n del Departamento Estadual de Protecci\u00f3n de los Recursos Naturales (DEPRN), vinculado a la Secretar\u00eda de Medio Ambiente del Estado de S\u00e3o Paulo y responsable del otorgamiento de licencias ambientales para especies nativas. Es una autorizaci\u00f3n necesaria para llevar adelante cualquier trabajo que tenga por objeto la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona de Bosque Atl\u00e1ntico en el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>El estudio se efectu\u00f3 por muestreo en campo, donde se arman parcelas (cuadrados) en el bosque para estimar la cantidad de plantas de las especies seleccionadas que estar\u00e1n disponibles para su explotaci\u00f3n, de acuerdo con los criterios establecidos. Se eval\u00faan diversos par\u00e1metros de la planta, tales como el di\u00e1metro y la altura, para verificar la din\u00e1mica de crecimiento y de reposici\u00f3n de la biomasa explotada (hojas, tallo y ra\u00edces). El objetivo es determinar los ciclos de corte ideales para cada especie, y con ello establecer la mejor forma de explotaci\u00f3n del \u00e1rea.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se hizo un seguimiento del comportamiento ecol\u00f3gico de las plantas en el propio monte, identificando las fases de crecimiento y c\u00f3mo \u00e9stas se multiplican, al margen de su relaci\u00f3n con otras especies. Uno de los criterios adoptados para la extracci\u00f3n de la pariparoba, una especie arbustiva con varias ramas por planta, consisti\u00f3 en mantener siempre las de mayor di\u00e1metro, pues poseen una mayor capacidad de producci\u00f3n de semillas. Mariot sostiene que es necesario conservar las plantas reproductivas en el \u00e1rea, que ser\u00e1n las responsables de las futuras generaciones explotadas. Es necesario a su vez tener un ciclo definido de corte, para que sea posible prever en cu\u00e1nto tiempo y en qu\u00e9 cantidad el bosque puede reponer lo que fue retirado. &#8220;El manejo sostenido se basa en el car\u00e1cter c\u00edclico de la exploraci\u00f3n&#8221;, dice.<\/p>\n<p>El proyecto cre\u00f3 tambi\u00e9n un est\u00e1ndar de calidad para las plantas medicinales, que incluye una unidad de beneficiado y almacenaje. En dicha planta se hace el secado del material, siguiendo normas de procesamiento que aseguren la calidad del producto, tales como la estandarizaci\u00f3n del material vegetal que se disecar\u00e1 y los cuidados b\u00e1sicos de higiene y manipuleo de la materia prima. Antes del envasado, las plantas pasan primero por un proceso de deshidrataci\u00f3n, que consiste en la extracci\u00f3n de agua de los tejidos vegetales. Esto asegura la conservaci\u00f3n del producto durante un per\u00edodo de tiempo mayor, evitando as\u00ed su deterioro en raz\u00f3n del ataque de hongos y bacterias.<\/p>\n<p>Algunas plantas con mayor tenor de humedad pasan por un proceso de presecado en un ambiente ventilado y protegido del sol, antes de ir al secador a gas, desarrollado especialmente para esa etapa del proceso. Una vez secas, se las almacena en bolsas elaboradas en papel de color pardo, revestidas internamente con bolsas pl\u00e1sticas de polietileno at\u00f3xico. La elecci\u00f3n del envase tuvo por objeto proteger al producto de la luz, que altera el color, como as\u00ed tambi\u00e9n del ataque de plagas, y para asegurar el tenor de humedad y de principios activos de la materia prima. Con esas t\u00e9cnicas, el tiempo de almacenamiento puede llegar hasta un a\u00f1o.<\/p>\n<p>El conocimiento adquirido con este proyecto, que se inici\u00f3 en 2001 y finaliz\u00f3 en febrero de este a\u00f1o, beneficiar\u00e1 inmediatamente a cuatro comunidades de pobladores (Ivaporunduva, S\u00e3o Pedro, Pedro Cubas y Sapat\u00fa). Juntas, \u00e9stas poseen m\u00e1s de 5 mil hect\u00e1reas de tierras, de las cuales m\u00e1s de 4 mil a\u00fan est\u00e1n cubiertas de bosque. Mariot fue contratado por las comunidades para elaborar planes de manejo de plantas medicinales, en el marco de un proyecto financiado por el fondo de la Biodiversidad (Funbio), una asociaci\u00f3n civil sin fines de lucro que opera con base en los recursos donados por el fondo para el Medio Ambiente Global (GEF, del ingl\u00e9s Global Environmental Facility) bajo administraci\u00f3n del Banco Mundial.<\/p>\n<p>Atl\u00e2ntica tambi\u00e9n se aboca a acordar asociaciones con los habitantes de la zona para el manejo de las plantas en sus tierras, o en \u00e1reas arrendadas, dentro de los c\u00e1nones estipulados en el proyecto. Para sacarlas al mercado, ha contactado a los grandes revendedores de t\u00e9 a granel y a los fabricantes de productos fitoterap\u00e9uticos.<\/p>\n<p><strong>Una biof\u00e1brica de flores<br \/>\n<\/strong>Siguiendo la misma estrategia de trabajar con un desarrollo sostenible, la empresa tambi\u00e9n prepar\u00f3 durante los \u00faltimos tres a\u00f1os un proyecto de producci\u00f3n de bromelias, coordinado por el agr\u00f3nomo L\u00edrio Luiz Dal Vesco. Como resultado de este proyecto, la firma erigi\u00f3 una biof\u00e1brica y est\u00e1 sacando al mercado plantas cultivadas en laboratorio con base en matrices extra\u00eddas del Bosque Atl\u00e1ntico, con autorizaci\u00f3n del DEPRN. El gran n\u00famero de especies de bromelias, que llega a alrededor de 2.500 en el planeta, asegura una amplia diversidad de flores y formas de esas plantas ornamentales, aunque el anan\u00e1 se transform\u00f3 en el miembro m\u00e1s famoso de la familia bot\u00e1nica de las bromeli\u00e1ceas.<\/p>\n<p>Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, el aumento de la demanda, producto de la elecci\u00f3n de diversas especies ornamentales para proyectos paisaj\u00edsticos, deriv\u00f3 tambi\u00e9n en la extracci\u00f3n ilegal de grandes cantidades de especies aut\u00f3ctonas del Bosque Atl\u00e1ntico. Y motiv\u00f3 a la empresa a implantar la biof\u00e1brica, porque en la regi\u00f3n no existe ning\u00fan proyecto de producci\u00f3n de bromelias de car\u00e1cter comercial. As\u00ed, luego de la recolecci\u00f3n en el monte de las plantas matrices, se las selecciona y se las multiplica.<\/p>\n<p>Para llevar a cabo el proceso de micropropagaci\u00f3n de los plantines de bromelias, los investigadores emplean dos t\u00e9cnicas: la de la extracci\u00f3n de semillas o v\u00eda multiplicaci\u00f3n de yemas, que son los brotes de las plantas reci\u00e9n nacidas; \u00e9ste \u00faltimo es el m\u00e9todo m\u00e1s utilizado por Atl\u00e2ntica. Con guantes y bistur\u00ed, se extraen las yemas y se las traslada a un ambiente totalmente esterilizado en el laboratorio, donde se disponen en un medio de cultivo con nutrientes. Cuando los brotes empiezan a desarrollarse, se efect\u00faa la separaci\u00f3n seg\u00fan su tama\u00f1o y las nuevas plantas son trasladadas a un ambiente a temperatura, humedad y luminosidad controladas. Cuando llegan a alrededor de 7 cent\u00edmetros de altura, se las lleva a ambientes adecuados en condiciones controladas e irrigaci\u00f3n intermitente.<\/p>\n<p><strong>A gran escala<br \/>\n<\/strong>A medida que crecen, las bromelias se plantan en macetas peque\u00f1as y se las traslada a viveros dispuestos en ambiente externo. A partir de ese momento, los plantines est\u00e1n listos para salir para su venta a los productores, que solamente los revenden al consumidor final cuando florecen. Uno de los clientes de la empresa es la municipalidad de Ilha Comprida, que emplea bromelias en sus proyectos de paisajismo. Para la multiplicaci\u00f3n a gran escala, las yemas se replican cada dos meses, lo que permite la proliferaci\u00f3n de brotes m\u00faltiples. &#8220;Con un solo plant\u00edn es posible producir otros 50 mil&#8221;, dice Dal Vesco, que finalizar\u00e1 el proyecto este mismo mes de agosto.<\/p>\n<p>La importancia de las bromelias como plantas ornamentales no ha ca\u00eddo ni siquiera durante las campa\u00f1as contra el dengue, en a\u00f1os anteriores, cuando se las trat\u00f3 como criaderos del mosquito\u00a0<em>Aedes aegypti<\/em> , el principal difusor de la enfermedad. Se dec\u00eda que las larvas se proliferaban en el agua de lluvia acumulada entre las hojas de la planta. Esta conexi\u00f3n est\u00e1 siendo ahora rebatida por los expertos en fisiolog\u00eda de las bromelias, con el argumento de que en la base de sus hojas se liberan enzimas que hacen que el agua no sea receptiva al desarrollo de las larvas.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el l\u00edquido elemento se convierte as\u00ed en una fuente de nutrientes de &#8220;agua sucia&#8221;, al contrario de la preferencia del\u00a0<em>Aedes<\/em> , que gusta de agua l\u00edmpida. Esto no quiere decir que las larvas del mosquito no proliferen en las bromelias, sino que, de acuerdo con la investigaci\u00f3n realizada por la Comisi\u00f3n Ejecutiva del Plan Municipal de Erradicaci\u00f3n del\u00a0<em>Aedes<\/em> de la ciudad de R\u00edo de Janeiro, este tipo de dep\u00f3sito representa alrededor del 10% de los focos, ante el 70% de las larvas halladas en los platos que hacen las veces de soportes de las plantas.<\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n racional del Bosque Atl\u00e1ntico, tanto con el manejo de plantas medicinales como de bromelias reproducidas en laboratorio, permite que en Vale do Ribeira se utilicen los recursos naturales sin devastar el ambiente. Mariot cree que el mantenimiento de lo que sobr\u00f3 de los remanentes de Bosque Atl\u00e1ntico de Brasil solamente ser\u00e1 posible con el manejo sostenido de un conjunto de especies. &#8220;Los due\u00f1os de la tierra pueden obtener ingresos trabajando en el propio bosque. Por eso est\u00e1n interesados en mantenerlo en pie.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Relevamiento de Par\u00e1metros T\u00e9cnicos para el Manejo Sostenible de Especies de Plantas Nativas del Bosque Tropical Atl\u00e1ntico con Potencial Medicinal (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/153\/levantamento-de-parametros-tecnicos-para-o-manejo-de-rendimento-sustentavel-de-especies-nativas-da-m\/\" target=\"_blank\">00\/07623-3<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad:\u00a0<\/strong>Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas (PIPE);\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>Alexandre Mariot &#8211; Atl\u00e2ntica;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n:\u00a0<\/strong>R$ 148.185,00 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Estudio de Factibilidad T\u00e9cnica para la Instalaci\u00f3n de una Biof\u00e1brica de Bromelias en Vale do Ribeira (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/152\/estudo-de-viabilidade-tecnica-para-a-instalacao-de-biofabrica-de-bromelias-no-vale-do-ribeira\/\" target=\"_blank\">00\/07624-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad:\u00a0<\/strong>Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas (PIPE);\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>L\u00edrio Luiz Dal Vesco &#8211; Atl\u00e2ntica;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n:<br \/>\n<\/strong>R$ 175.880,00 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los expertos pueden explorar el Bosque Atl\u00e1ntico sin da\u00f1os al medio ambiente","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[115],"class_list":["post-78527","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78527","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78527"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78527\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78527"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78527"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78527"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78527"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}