{"id":78528,"date":"2004-08-01T00:00:00","date_gmt":"2004-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/08\/01\/ganado-de-fino-trato\/"},"modified":"2015-04-01T13:06:59","modified_gmt":"2015-04-01T16:06:59","slug":"ganado-de-fino-trato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ganado-de-fino-trato\/","title":{"rendered":"Ganado de fino trato"},"content":{"rendered":"<p>Brasil posee el mayor stock bovino comercial del planeta: son alrededor de 167 millones de cabezas de ganado; y es tambi\u00e9n el pa\u00eds l\u00edder en exportaci\u00f3n de carne. Son sitiales de liderazgo que no necesariamente demuestran una excelencia en el sector. Pese al \u00e9xito, la productividad del reba\u00f1o brasile\u00f1o deja mucho que desear todav\u00eda. Mientras que en Estados Unidos y en los pa\u00edses europeos el ganado de corte ya est\u00e1 listo para la faena con menos de 2 a\u00f1os de edad, en Brasil los animales se abaten en general con 3,5 a\u00f1os, con el objetivo dejarlos alcanzar el peso exigido por los frigor\u00edficos [entre 240 kilos (kg) a 330 kg].<\/p>\n<p>Distorsiones como \u00e9sta llevaron a unos veinte cient\u00edficos de cuatro instituciones de investigaci\u00f3n a meterse de lleno en un proyecto financiado por la FAPESP y por la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa). Al cabo de cinco a\u00f1os, pueden mostrar algunos buenos resultados, entre ellos la faena de animales con 244 kg de peso de carcaza (el esqueleto con la carne) en un a\u00f1o y cuatro meses, y tambi\u00e9n lograron reducir el tiempo del inicio del primer parto de las novillas, de hasta 4 a\u00f1os a un promedio de 29 meses. Son mejoras econ\u00f3micas para la ganader\u00eda que no han sido a\u00fan totalmente mensuradas. Los investigadores se encuentran abocados a la fase de recolecci\u00f3n y an\u00e1lisis de datos.<\/p>\n<p>Otra contribuci\u00f3n es el software Alimento de Utilidad M\u00e1xima, generado con base en un modelo matem\u00e1tico desarrollado por los propios investigadores. Con esta herramienta, los productores describen al animal e ingresan los datos de los alimentos. A partir de all\u00ed el programa suministra orientaciones sobre la dieta ideal para la producci\u00f3n de una res con las caracter\u00edsticas deseadas. Unos 300 criadores, empresas agropecuarias y f\u00e1bricas de alimentos balanceado utilizan el programa.<\/p>\n<p><strong>Ciclo completo<br \/>\n<\/strong>&#8220;Hemos hecho un amplio proyecto de producci\u00f3n animal, que contempla el mejoramiento gen\u00e9tico, la reproducci\u00f3n, la nutrici\u00f3n, la sanidad, el pastaje y la gen\u00e9tica molecular&#8221;, afirma el coordinador del proyecto, el ingeniero agr\u00f3nomo Maur\u00edcio Mello de Alencar, investigador de Embrapa Ganader\u00eda Sudeste, estatal con sede en Fazenda Canchim, propiedad rural ubicada en la localidad de S\u00e3o Carlos, S\u00e3o Paulo. &#8220;Varios investigadores brasile\u00f1os hab\u00edan abordado anteriormente esta cuesti\u00f3n, pero normalmente en trabajos que se focalizaban en fases aisladas del sistema de producci\u00f3n. La novedad de este proyecto radica en que procura evaluar el ciclo de vida completo del ganado, desde el momento del nacimiento hasta cuando est\u00e1 listo para la faena.&#8221;<\/p>\n<p>Los investigadores evaluaron animales de diferentes grupos gen\u00e9ticos, nacidos del cruce de vacas de raza nelore con toros de la misma raza y de otras, como la canchim, la angus y la simmental. El nelore es un cebuino (<em>Bos taurus indicus<\/em> ) de origen asi\u00e1tico que domina la ganader\u00eda nacional. Se estima que m\u00e1s del 80% del stock bovino brasile\u00f1o est\u00e1 constituido por animales de esta raza y mestizos surgidos a partir de la misma. La canchim, por su parte, es una raza creada en Brasil partiendo de cebuinos nelore, indubrasil y guzer\u00e1, con toros de la raza charolesa, de origen europeo (<em>Bos taurus taurus<\/em> ). Fue creada a comienzos de los a\u00f1os 1950 y tiene como principal caracter\u00edstica la precocidad del incremento de peso de los novillos. Los de las razas angus y simmental tambi\u00e9n son animales de origen europeo.<\/p>\n<p>&#8220;Procuramos utilizar razas que representan tipos biol\u00f3gicos distintos, para producir animales diferentes y as\u00ed poder estudiar a fondo sus caracter\u00edsticas&#8221;, afirma Alencar. En total se emplearon en el experimento 600 vacas nelores. Con los cruzamientos, hechos v\u00eda inseminaci\u00f3n artificial o por monta natural, se intent\u00f3 unir las mejores caracter\u00edsticas de las razas cebuinas, conocidas por su rusticidad e por adaptarse f\u00e1cilmente a las condiciones de clima y pasturas de Brasil, y las europeas que, en condiciones favorables de ambiente ?clima agradable, baja infestaci\u00f3n parasitaria y buena nutrici\u00f3n? son m\u00e1s productivas.<\/p>\n<p>Los investigadores tambi\u00e9n decidieron experimentar modos de cr\u00eda y de alimentaci\u00f3n (manejos) diferenciados. En lugar de valerse del sistema extensivo de producci\u00f3n, con un peque\u00f1o n\u00famero de animales en el pasto (en promedio, una res adulta por hect\u00e1rea), optaron por el r\u00e9gimen intensivo, que agrupa cinco cabezas por hect\u00e1rea. En la ganader\u00eda extensiva, implementada en mayor medida en Brasil, los animales permanecen en el pasto, aliment\u00e1ndose de plantas forrajeras, principalmente las llamadas braquiarias. Se trata de un sistema sin manejo, abono o correcci\u00f3n adecuada del suelo. &#8220;M\u00e1s o menos entre un 40% y un 50% de esas pasturas presenta alg\u00fan nivel de degradaci\u00f3n&#8221;, dice el agr\u00f3nomo Luciano de Almeida Corr\u00eaa, del equipo de cient\u00edficos de Embrapa.<\/p>\n<p>Para soportar un mayor n\u00famero de animales en el pasto, los investigadores tuvieron que abonar y corregir el suelo, y utilizaron otras especies forrajeras para alimentar al ganado, como el Pasto Guinea o Tanzania y el Pasto Diamantes. &#8220;Estas forrajeras dan buenos resultados en el desempe\u00f1o animal y en la cantidad de animales por \u00e1rea. Dependiendo de la fertilidad del suelo y del nivel de abono, logramos poner hasta diez animales por hect\u00e1rea durante el per\u00edodo de lluvias&#8221;, comenta Corr\u00eaa. En el per\u00edodo de sequ\u00eda, como la producci\u00f3n de forraje corresponde a entre un 10% y un 20% de la producci\u00f3n total anual, se la suplementa con pasto almacenado en silos.<\/p>\n<p>Para aprovechar mejor el forraje producido, los investigadores tambi\u00e9n emplearon un sistema de pastoreo rotativo. Las pasturas se dividen en \u00e1reas menores denominadas piquetes, y se efect\u00faa un intercambio peri\u00f3dico de los animales entre estas marcaciones. Este sistema ha demostrado que es el m\u00e1s indicado, pues asegura principalmente con abono intensivo una mayor uniformidad y eficiencia del pastoreo que con el sistema continuo. Asimismo, el pastoreo rotativo impidi\u00f3 que el suelo se compactase con el intenso pisoteo de los animales. &#8220;La compactaci\u00f3n es eliminada mediante abono y haciendo descansar el pasto durante un mes, m\u00e1s o menos&#8221;, comenta Odo Primavesi, experto en suelos y en nutrici\u00f3n de plantas de Embrapa Ganader\u00eda Sudeste.<\/p>\n<p>Para cerciorarse de que el manejo diferenciado estaba resultando en animales con mejores caracter\u00edsticas de producci\u00f3n, los investigadores evaluaron la tasa de crecimiento y la composici\u00f3n corporal de los cuatro grupos gen\u00e9ticos (nelore, y los cruzamientos canchim-nelore, angus-nelore y simental-nelore). Para ello se hicieron estudios de conversi\u00f3n alimentaria, que es la relaci\u00f3n de la cantidad de alimento ingerido por el animal por kilogramo de incremento de peso. La composici\u00f3n de este crecimiento se determina a lo largo de la vida de la res. Este an\u00e1lisis es importante, pues la composici\u00f3n del peso ?cu\u00e1nto el animal crece en m\u00fasculo o grasa? define las exigencias nutricionales del reba\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8220;Con estas informaciones, orientamos a los criadores y fabricantes de balanceado con relaci\u00f3n a la composici\u00f3n del alimento que el ganado ha de comer&#8221;, explica el ingeniero agr\u00f3nomo especializado en bioqu\u00edmica nutricional Dante Pazzanese, de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq), de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Para llegar a esos resultados, se faenaron m\u00e1s de 300 animales. Todos sus tejidos (grasa, m\u00fasculos, etc.) fueron sometidos a an\u00e1lisis. Como las reses fueron estudiadas a diferentes edades, se hizo posible elaborar las curvas de crecimiento para cada tejido corporal y la proporci\u00f3n de \u00e9stos en el animal por cada edad o peso.<\/p>\n<p>&#8220;Establecimos un rico conjunto de datos para determinar qu\u00e9 grupo gen\u00e9tico es mejor para la deposici\u00f3n de grasa o de m\u00fasculo y, al mismo tiempo, generamos informaciones precisas sobre la dieta alimenticia de cada grupo gen\u00e9tico&#8221;, afirma Pazzanese. Los animales resultantes de cruzamientos con la raza angus tuvieron mayores tasas de mejora y mayor precocidad en la deposici\u00f3n de grasa. Otro aspecto interesante consiste en que los animales cruzados con angus depositaron grasa intramuscular (marmoleo) m\u00e1s pronto, siendo que esta carne marmolizada es la que tiene precios m\u00e1s altos en el mercado internacional.<\/p>\n<p>El experimento tambi\u00e9n se mostr\u00f3 \u00fatil para los exportadores de carne, toda vez que \u00e9stos pueden producir reses con las caracter\u00edsticas de composici\u00f3n corp\u00f3rea exigidas por cada pa\u00eds, a los japoneses les gusta la carne sumamente grasosa, mientras que los norteamericanos prefieren una carne considerada grasosa para los est\u00e1ndares brasile\u00f1os; los europeos, en tanto, gustan de carne m\u00e1s bien magra. &#8220;Con nuestros estudios, definimos el peso para la faena para cada cruzamiento, evaluado de acuerdo con el mercado al cual \u00e9ste se destina. Con ello los exportadores de carne pueden delinear estrategias para atender a los diferentes pa\u00edses compradores&#8221;, dice Pazzanese.<\/p>\n<p><strong>Eficiencia reproductiva<br \/>\n<\/strong>Uno de los subproyectos de la investigaci\u00f3n se refiere a la eficiencia reproductiva de las vacas. En Brasil, el inicio de la procreaci\u00f3n es m\u00e1s tarde que en los animales criados en pa\u00edses con una ganader\u00eda m\u00e1s desarrollada. El objetivo de los investigadores consisti\u00f3 entonces en anticipar la entrada de las novillas a la pubertad, la edad del primer parto, y reducir el intervalo entre la primera y la segunda cr\u00eda. &#8220;En la ganader\u00eda de corte, la eficiencia de la producci\u00f3n est\u00e1 ligada a la eficiencia reproductiva&#8221;, explica el agr\u00f3nomo Armando de Andrade Rodrigues, responsable de este subproyecto. De acuerdo con el investigador de Embrapa, las vacas nelores en Brasil tienen el primer parto en promedio a los 4 a\u00f1os de edad, per\u00edodo considerado muy tard\u00edo. &#8220;En Estados Unidos y Europa, las vacas tienen la primera cr\u00eda m\u00e1s o menos a los dos 2 a\u00f1os&#8221;, dice.<\/p>\n<p>&#8220;Los dos principales variables que determinan la entrada de la vaquillona a la pubertad son su edad y su peso. Por lo tanto, la alimentaci\u00f3n desempe\u00f1a un papel muy importante en el apresuramiento del inicio de la edad reproductiva&#8221;, dice el investigador. &#8220;Verificamos que las hembras nacidas de cruces de vacas nelore con toros de otras razas son m\u00e1s precoces que las nelores puras.<\/p>\n<p>Mientras que \u00e9stas en promedio tuvieron el primer celo a los 16,5 meses, las cruzadas entre canchim y nelore alcanzaron la edad reproductiva a los 14,5 meses; las hijas de simmental y nelore a los 13,4 meses y las de angus y nelore a los 12,3 meses&#8221;, comenta Rodrigues. Todos los animales recibieron el mismo r\u00e9gimen alimentario. En el per\u00edodo de lluvias, fueron mantenidos en los sistemas de pastoreo rotativo y abonado con una forrajera llamada bermuda com\u00fan (<em>Cynodon dactylon<\/em> ) y en la \u00e9poca de la sequ\u00eda los animales fueron suplementados con ca\u00f1a de az\u00facar y urea.Otro aspecto evaluado por los investigadores fue la edad del primer parto.<\/p>\n<p>En este apartado, se observ\u00f3 que las vacas nacidas a partir del cruzamiento de angus y nelore y simmental con nelore fueron las m\u00e1s precoces. Tuvieron cr\u00eda en media a los 29 meses. Los animales canchim-nelore tuvieron el primer parto a los 32 meses, y los nelores puros, con casi 37 meses. Los ocho meses de diferencia entre el nacimiento de la primera cr\u00eda de los animales cruzados y de los nelores puros representan una mejora considerable en eficiencia reproductiva y, al mismo tiempo, una sustancial reducci\u00f3n en los gastos del criador con el ganado.<\/p>\n<p>Un estudio similar al realizado con las hembras se realiz\u00f3 con los machos. En ese caso, se buscaron alternativas para producir m\u00e1s pronto carne de calidad a partir de bovinos j\u00f3venes. &#8220;Para reducir la edad de la faena en Brasil es fundamental mejorar la nutrici\u00f3n de los animales, ya sea mediante la mejora de la calidad de la pastura o del alimento suministrado en el comedero durante los meses de sequ\u00eda&#8221;, explica el investigador Geraldo Maria da Cruz, de Embrapa, experto en nutrici\u00f3n animal. El patr\u00f3n medio de faena de bovinos en el pa\u00eds es de 3,5 a\u00f1os (alrededor de 42 meses) y 17 arrobas (255 kg) los frigor\u00edficos exigen de 16 a 22 arrobas (de 240 a 330 kg).<\/p>\n<p>&#8220;En nuestro proyecto hubo una mejora muy grande con relaci\u00f3n a la media nacional&#8221;, comenta Cruz. Las reses nelores puras llegaron a pesar 16,3 arrobas (244,5 kg) a los 16 meses, y las canchins-nelores llegaron a las 19,3 arrobas (289 kg) con 16 meses. En tanto, las angus-nelores estaban pesando 20 arrobas (300 kg) a los 15 meses, y las simmentales-nelores, 21 arrobas (315 kg) a los 16 meses.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos tambi\u00e9n evaluaron las dos alternativas de manejo: la de confinamiento de los terneros, d\u00e1ndoles alimentaci\u00f3n en el comedero, o suministr\u00e1ndoles un peque\u00f1o suplemento en el propio pasto. En el caso de los animales que fueron a parar directamente al confinamiento, la media de los cuatro grupos gen\u00e9ticos fue de 15,6 arrobas (234 kg) a los 13 meses. Entre aqu\u00e9llos que fueron mantenidos en el pasto, fue de 16,7 arrobas (250,5) a los 20 meses. &#8220;En todas las situaciones, la mejora en la edad de faena es evidente.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Gen\u00e9tica molecular<br \/>\n<\/strong>El proyecto tambi\u00e9n incluy\u00f3 investigaciones gen\u00e9ticas con los animales de los cuatro grupos. &#8220;Hicimos estudios de ADN de los animales usados como reproductores para procurar identificar cu\u00e1les generar\u00edan terneros heter\u00f3ticos o m\u00e1s heter\u00f3ticos para las caracter\u00edsticas deseadas&#8221;, afirm\u00f3 la m\u00e9dica veterinaria Luciana Correia de Almeida Regitano, de Embrapa. Terneros heter\u00f3ticos son aqu\u00e9llos que tienen peso de faena, aumento diaria de peso, inicio de la edad reproductiva o peso al destete superiores a las medias de sus padres.<\/p>\n<p>En este estudio se analizaron diez marcadores moleculares de aproximadamente 730 animales. &#8220;Trabajamos con un n\u00famero restringido de animales y marcadores moleculares, pero obtuvimos buenos indicadores de que existe una relaci\u00f3n directa entre la distancia gen\u00e9tica de los padres y la heterosis de los becerros&#8221;, afirma la investigadora. As\u00ed, cuanto m\u00e1s diferentes son los perfiles gen\u00e9ticos de la vaca y el toro (diferencias raciales y de linajes), mayor es la probabilidad de que los terneros tengan un mejor desempe\u00f1o que sus padres.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de todos estos resultados, el proyecto fue importante en la difusi\u00f3n de tecnolog\u00edas y en la formaci\u00f3n de recursos humanos. Durante los cuatro a\u00f1os de actividad, m\u00e1s de una centena de estudiantes del nivel medio y universitario, ligados a las \u00e1reas biol\u00f3gicas y de ciencias agrarias, realizaron pasant\u00edas en los diversos experimentos desarrollados en el marco de la investigaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se organizaron d\u00edas de campo y charlas para productores. El proyecto cont\u00f3 incluso con la participaci\u00f3n de investigadores de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Jaboticabal y del Instituto de Zootecnia del Estado de S\u00e3o Paulo de Nova Odessa y de Sert\u00e3ozinho, de la Facultad de Zootecnia e Ingenier\u00eda de Alimentos de la Universidad de S\u00e3o Paulo de Pirassununga, y con la colaboraci\u00f3n de la Municipalidad de S\u00e3o Carlos.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Estrategias de Cruzamientos, Pr\u00e1cticas de Manejo y Biot\u00e9cnicas para Intensificaci\u00f3n Sustentada de la Producci\u00f3n de Carne Bovina<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nProyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nMaur\u00edcio Mello de Alencar ? Embrapa Ganader\u00eda Sudeste<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 433.333,20 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos producen reses m\u00e1s precoces para faena y reproducci\u00f3n","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[116],"class_list":["post-78528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78528"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}