{"id":78531,"date":"2004-08-01T00:00:00","date_gmt":"2004-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/08\/01\/el-brasil-que-las-arcadas-vislumbraron\/"},"modified":"2015-02-04T18:36:29","modified_gmt":"2015-02-04T20:36:29","slug":"el-brasil-que-las-arcadas-vislumbraron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-brasil-que-las-arcadas-vislumbraron\/","title":{"rendered":"El Brasil que las Arcadas vislumbraron"},"content":{"rendered":"<p>La Facultad de Derecho de Largo de S\u00e3o Francisco, la m\u00e1s antigua de las unidades que hace siete d\u00e9cadas dieron origen a la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), preserva las huellas del vigor que la transformaron en un paradigma de la ense\u00f1anza superior desde los tiempos en que Brasil era un imperio tropical, y la ciudad de S\u00e3o Paulo no era m\u00e1s que un burgo buc\u00f3lico y provinciano.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo ranking de la evaluaci\u00f3n ministerial [Prov\u00e3o], la facultad aparec\u00eda en primer lugar, seguida de escuelas jur\u00eddicas de Minas Gerais, Paran\u00e1, Esp\u00edrito Santo, Bah\u00eda, R\u00edo de Janeiro, Brasilia y la ciudad paulista de Franca. Se puede afirmar que todas estas escuelas alcanzaron la excelencia siguiendo el ejemplo de la instituci\u00f3n paulistana. Tambi\u00e9n es cierto que ellas aliviaron las responsabilidades hist\u00f3ricas de la &#8220;vieja y siempre joven&#8221; Academia, tal como se refieren a ella sus egresados.<\/p>\n<p>La facultad, inaugurada en 1828 en las instalaciones de un antiguo convento franciscano situado en el centro de S\u00e3o Paulo, represent\u00f3 durante mucho tiempo una de las escasas opciones que la oligarqu\u00eda nacional ten\u00eda para ilustrar a sus hijos. Alumnos de todas partes llegaban a S\u00e3o Paulo. De los 33 inscritos en la primera promoci\u00f3n, solamente nueve viv\u00edan en la capital de la en ese entonces provincia; ocho llegaron provenientes de su rico interior, diez de R\u00edo de Janeiro, cuatro de Minas Gerais y dos de Bah\u00eda.<\/p>\n<p>Estos grupos pioneros de estudiantes ser\u00edan los primeros que atesorar\u00edan el sue\u00f1o cosmopolita de la futura metr\u00f3polis. La ciudad hab\u00eda sido escogida para ser sede de la carrera jur\u00eddica con el argumento de que no ofrec\u00eda diversi\u00f3n que distrajese a los estudiantes, y el costo de vida era bajo. Pero eso no dur\u00f3 por mucho tiempo. Entre las d\u00e9cadas de 1830 y 1870 antes de que la riqueza del caf\u00e9 y el arribo del ferrocarril transformasen la ciudad? S\u00e3o Paulo fue un territorio de estudiantes, y la presencia de \u00e9stos estimul\u00f3 la construcci\u00f3n de los primeros hoteles, teatros y casas de diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>La facultad fue creada poco m\u00e1s de cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la Independencia, con la misi\u00f3n de forjar una elite de hombres p\u00fablicos capaz de conducir la Naci\u00f3n, la Universidad de Coimbra hab\u00eda empezado a hostilizar a los aspirantes a bachilleres oriundos de la colonia desgarrada. Si la meta era preparar &#8220;hombres h\u00e1biles&#8221; que comandar\u00edan el pa\u00eds, y si la intenci\u00f3n era dotar de base intelectual a la elite gobernante, se podr\u00eda decir que el objetivo rindi\u00f3 frutos abundantes y duraderos.<\/p>\n<p>Al menos hasta la Segunda Guerra Mundial, la Academia fue el principal polo de formaci\u00f3n de cuadros para la pol\u00edtica, la Justicia y el periodismo en Brasil. En marzo de 1868, el vapor\u00a0<em>Santa Maria<\/em> arrib\u00f3 al puerto de Santos trayendo consigo a dos estudiantes bahianos reci\u00e9n salidos de la adolescencia, que signar\u00edan la trayectoria de la facultad y la historia de Brasil.<\/p>\n<p>Uno de ellos era Ruy Barbosa, el jurista que moldear\u00eda la Constituci\u00f3n republicana, el pol\u00edglota que representar\u00eda a Brasil en la Conferencia de La Haya. El otro era el poeta Castro Alves, quien morir\u00eda v\u00edctima de la tuberculosis tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, pero que integr\u00f3 el tr\u00edo de poetas rom\u00e1nticos, junto a sus colegas Fagundes Varella y \u00c1lvares de Azevedo. El joven Juca Paranhos, de R\u00edo de Janeiro, tambi\u00e9n estudi\u00f3 all\u00ed. Hijo de un ministro del Imperio, el alumno Juca, el legendario bar\u00f3n de R\u00edo Branco, seguir\u00eda su carrera pol\u00edtica y diplom\u00e1tica y desempe\u00f1ar\u00eda un rol importante en la delimitaci\u00f3n de las fronteras brasile\u00f1as en el sur del pa\u00eds, en el extremo norte y en el extremo oeste.<\/p>\n<p>En las postrimer\u00edas del siglo XIX, se estima que siete de cada diez diputados brasile\u00f1os hab\u00edan pasado por las Arcadas, el otro apodo de la facultad, en una referencia a los arcos que sosten\u00edan la construcci\u00f3n de tapia del convento franciscano, reconstituidos en el nuevo edificio, erigido en la d\u00e9cada de 1930.La Rep\u00fablica Vieja (1889-1930) fue, antes que nada, una Rep\u00fablica de egresados de Largo de S\u00e3o Francisco. Ocho presidentes de esa fase se graduaron en las Arcadas: Prudente de Moraes, Campos Salles, Afonso Pena, Rodrigues Alves, Delfim Moreira, Venceslau Br\u00e1s, Arthur Bernardes y Washington Lu\u00eds.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n saldr\u00edan de la instituci\u00f3n 45 gobernadores de la provincia y del estado de S\u00e3o Paulo. A comienzos del siglo XX, la Academia pasar\u00eda a dividir con otras instituciones, como la Facultad de Medicina y la Escuela Polit\u00e9cnica, la primac\u00eda en la formaci\u00f3n de la elite de S\u00e3o Paulo. De igual modo, los abogados fueron cediendo terreno en la gesti\u00f3n p\u00fablica a la tecnocracia (las demandas del pa\u00eds se estaban volviendo m\u00e1s complejas) y a los militares (sus antagonistas, que denominaban a los pol\u00edticos &#8220;casacas&#8221;).<\/p>\n<p>Curiosamente, la facultad reci\u00e9n volvi\u00f3 a producir otro jefe de la Naci\u00f3n ?as\u00ed y todo, fue una experiencia fugaz? en los a\u00f1os 1960: en la militancia estudiantil en las Arcadas, J\u00e2nio Quadros ensay\u00f3 su ret\u00f3rica. La masificaci\u00f3n de la ense\u00f1anza superior no opac\u00f3 la importancia de la facultad, que continu\u00f3 atrayendo a la elite de los postulantes al examen de ingreso, y constituye un rar\u00edsimo ejemplo de aprobaci\u00f3n masiva en los ex\u00e1menes de la circunscripci\u00f3n paulista de la Orden de Abogados de Brasil (OAB). El pa\u00eds tiene actualmente m\u00e1s de 700 escuelas de derecho y 400 mil abogados.<\/p>\n<p>La efervescencia de Largo de S\u00e3o Francisco dej\u00f3 marcas incluso donde menos uno se imagina. El s\u00e1ndwich conocido como ?baur\u00fa? tom\u00f3 ese nombre porque era el preferido del estudiante de derecho Casemiro Pinto Neto en el restaurante Ponto Chic, del centro de S\u00e3o Paulo. Casemiro, conocido como Baur\u00fa, la ciudad paulista donde \u00e9l naciera, cedi\u00f3 su apodo al s\u00e1ndwich. El c\u00e1ntico &#8220;\u00e9 pique, \u00e9 pique, \u00e9 hora, \u00e9 hora, \u00e9 hora, r\u00e1-tim-bum&#8221;, incorporado en Brasil al\u00a0<em>Feliz cumplea\u00f1os<\/em> , es copia de estribillos de los jolgorios de estudiantes de las Arcadas de la d\u00e9cada de 1930.<\/p>\n<p>&#8220;\u00c9 pique, \u00e9 pique&#8221; era un saludo al estudiante Ubirajara Martins, conocido como &#8220;pic-pic&#8221; porque viv\u00eda recort\u00e1ndose su barba y su bigote puntiagudo con una tijerita. &#8220;\u00c9 hora, \u00e9 hora&#8221; era un grito de guerra de cafet\u00edn. En los bares, los estudiantes eran obligados a aguardar media hora para una nueva ronda de cerveza era el tiempo necesario para que la bebida se enfriase en las barras de hielo. Cuando daba el tiempo, ellos gritaban: &#8220;\u00c9 meia hora, \u00e9 hora, \u00e9 hora, \u00e9 hora&#8221;.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n &#8220;r\u00e1-tim-bum&#8221;, por incre\u00edble que parezca, se refiere a un raj\u00e1 indio llamado Timbum, o algo as\u00ed, que visit\u00f3 la facultad y cautiv\u00f3 a los estudiantes con la sonoridad de su nombre. El amontonado de estribillos y c\u00e1nticos tronaba en las mesas del restaurante Ponto Chic, con un formato algo diferente a lo que se conoce hoy en d\u00eda: &#8220;Pic-pic, pic-pic; meia hora, \u00e9 hora, \u00e9 hora, \u00e9 hora; r\u00e1, j\u00e1, tim, bum&#8221;.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo eso fue parar al\u00a0<em>Feliz cumplea\u00f1os<\/em>\u00a0&#8220;Los estudiantes sol\u00edan recibir invitaciones para animar y dotar de prestigio a las fiestas de cumplea\u00f1os. Y all\u00ed ellos presentaban sus himnos&#8221;, comenta Eduardo Marchi, de 44 a\u00f1os y actual director de la facultad, quien record\u00f3 esa curiosidad en su discurso de posesi\u00f3n del cargo, hace dos a\u00f1os. En 1934, la facultad dej\u00f3 de ser una escuela federal y se incorpor\u00f3 a la Universidad de S\u00e3o Paulo, pero se mantuvo celosa de sus tradiciones. Las tentativas de transferir la sede a la Ciudad Universitaria fueron rechazadas, y los alumnos llegaron incluso a arrancar la piedra fundamental de lo que ser\u00eda el nuevo edificio.<\/p>\n<p>La defensa del ideal de la libertad es una marca de la instituci\u00f3n, y tambi\u00e9n es el origen de una paradoja hist\u00f3rica. Los estudiantes de Largo de S\u00e3o Francisco y su combativo Centro Acad\u00e9mico 11 de Agosto participaron en gran parte de las luchas democr\u00e1ticas, del abolicionismo a la Revoluci\u00f3n Constitucionalista de 1932, de la libertad de prensa al movimiento por los derechos humanos, de la oposici\u00f3n al Estado Novo a la campa\u00f1a por las elecciones directas y por la Constituyente con participaci\u00f3n popular en los a\u00f1os 1980.<\/p>\n<p>El alem\u00e1n Julio Frank y el italiano L\u00edbero Badar\u00f3, activistas liberales y profesores del curso preparatorio para la facultad en el Primer Reinado, se convirtieron en \u00edconos de las primeras generaciones de alumnos. &#8220;Pero el origen elitista transformaba a buena parte de los alumnos inflamados en ardientes defensores del orden cuando hac\u00edan carrera en la pol\u00edtica y la magistratura&#8221;, dice la historiadora Ana Luiza Martins, autora del libro\u00a0<em>Arcadas: Hist\u00f3ria da Facultad de Direito do largo de S\u00e3o Francisco<\/em> , junto con la tambi\u00e9n historiadora Heloisa Barbuy.<\/p>\n<p>En la historia reciente, egresados de Largo de S\u00e3o Francisco tuvieron un papel importante en la redemocratizaci\u00f3n del pa\u00eds: Ulysses Guimar\u00e3es, el art\u00edfice de la Constituci\u00f3n de 1988, y el ex senador y gobernador Andr\u00e9 Franco Montoro son egresados de la instituci\u00f3n. El cuerpo docente tambi\u00e9n cont\u00f3 con nombres como Goffredo da Silva Telles, quien en 1977, os\u00f3 exigir el retorno al Estado de Derecho por ocasi\u00f3n de la conmemoraci\u00f3n de los 150 a\u00f1os de las carreras jur\u00eddicas en Brasil.<\/p>\n<p>Sin embargo, algunos docentes prestaron su brillo acad\u00e9mico a causas liberticidas, como en los casos de los ex directores de la facultad Luiz Antonio da Gama e Silva, ministro de Justicia del mariscal Costa e Silva y redactor del Acto Institucional 5, y Alfredo Buzaid, que sucedi\u00f3 Gama e Silva en el gobierno del general Em\u00edlio M\u00e9dici, el m\u00e1s opresivo del per\u00edodo militar. Independientemente de las divergencias doctrinarias o ideol\u00f3gicas, los profesores siempre cultivaron los civilizados preceptos del respeto y la tolerancia. &#8220;Desde hace mucho se dice que el consejo de la facultad es el lugar donde se aprende a divergir pulidamente&#8221;, dice el profesor jubilado y ex director de la facultad Dalmo de Abreu Dallari, activista de los derechos humanos desde los a\u00f1os 1970.<\/p>\n<p>La presencia de alumnos y docentes de la facultad en el escenario jur\u00eddico siempre fue importante Cl\u00f3vis Bevilaccua, Jo\u00e3o Mendes J\u00fanior, Teixeira de Freitas y Vicente Rao son ejemplos de ello. El C\u00f3digo Civil brasile\u00f1o, creado en 1916 en la presidencia de Venceslau Br\u00e1s, un alumno de las Arcadas, fue reformado bajo la coordinaci\u00f3n tambi\u00e9n de un jurista forjado en la instituci\u00f3n: Miguel Reale. En la d\u00e9cada de 1970, con la creaci\u00f3n de las carreras de posgrado, la facultad asumi\u00f3 la misi\u00f3n de producir investigaci\u00f3n. No es una tarea sencilla y en esa dificultad la instituci\u00f3n cuenta con la compa\u00f1\u00eda de las dem\u00e1s carreras existente en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>&#8220;Buena parte de la investigaci\u00f3n en el \u00e1rea de derecho en Brasil y en la facultad se dedica a\u00fan hoy al an\u00e1lisis de doctrinas y cuestiones de jurisprudencia, sin una investigaci\u00f3n de campo o una base filos\u00f3fica o sociol\u00f3gica&#8221;, dice el profesor Antonio Luis Chaves Camargo, presidente de la Comisi\u00f3n de Investigaci\u00f3n de la facultad. Eduardo Bittar, profesor asociado del Departamento de Filosof\u00eda y Teor\u00eda General del Derecho y un estudioso de la cuesti\u00f3n de la investigaci\u00f3n jur\u00eddica?, complementa: &#8220;Las investigaciones emp\u00edricas, los estudios de casos, las investigaciones documentales y los an\u00e1lisis sociol\u00f3gicos son a\u00fan hoy en d\u00eda aportes que la cultura jur\u00eddica nacional soslaya&#8221;. Esto no deja de ser curioso, pues el derecho comprende una fuerte actividad intelectual, como se puede percibir en el vigoroso mercado de libros jur\u00eddicos (muchos de ellos escritos por docentes de Largo de S\u00e3o Francisco).<\/p>\n<p>Lo que tambi\u00e9n obstaculiza la investigaci\u00f3n es la poca adhesi\u00f3n de los docentes de la Facultad de Derecho al r\u00e9gimen de dedicaci\u00f3n exclusiva. Solamente el 10% de los 130 profesores trabaja en tiempo completo. La tradici\u00f3n brasile\u00f1a es la de los docentes con los pies en el mercado de trabajo jueces, fiscales y titulares de estudios jur\u00eddicos, capaces de mostrar la realidad de la profesi\u00f3n a los estudiantes. La doble actividad es una realidad desde la fundaci\u00f3n de la facultad. En la d\u00e9cada de 1860, tan solo las dos terceras partes de los 17 docentes permanec\u00edan siempre en S\u00e3o Paulo ?siendo magistrados o pol\u00edticos, varios de ellos estaban desempe\u00f1ando funciones de ministros del Imperio o de gobernadores de provincias. En pa\u00edses como Estados Unidos y Alemania, uno de los cimientos m\u00e1s importantes de la investigaci\u00f3n jur\u00eddica es la dedicaci\u00f3n total de los docentes.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es cierto que en las Arcadas se abocan a transformar progresivamente este panorama. Est\u00e1 creciendo el n\u00famero de convenios con instituciones extranjeras, como la Universit\u00e0 degli Studi di Roma &#8220;La Sapienza&#8221; y la Universit\u00e0 Statale di Milano, Italia; la Universit\u00e9 de Lyon II, Francia; la Universidad de Lagos, Nigeria y la University of Texas, Austin, EE.UU., entre otras. Hasta hace diez a\u00f1os, pr\u00e1cticamente no hab\u00eda estudiantes de grado que realizaran proyectos de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica. Hoy en d\u00eda el 2% de los alumnos cuenta con becas.<\/p>\n<p>A partir de 2005, los estudiantes de grado tendr\u00e1n la obligaci\u00f3n de producir una tesis para obtener el grado inicial. La idea de la llamada tesis de L\u00e1urea, inspirada en la ense\u00f1anza superior italiana, busca entre otras finalidades combatir un efecto nocivo que el mercado de trabajo intenta imponerle a la facultad. Los estudiantes actualmente reciben invitaciones para hacer pasant\u00edas en estudios jur\u00eddicos cada vez m\u00e1s precozmente, algunos ya en el segundo a\u00f1o de la carrera comprometiendo as\u00ed tiempo de estudio. La obligaci\u00f3n de hacer la tesis reforzar\u00e1 el v\u00ednculo de los alumnos con la instituci\u00f3n, haciendo que la formaci\u00f3n sea menos pr\u00e1ctica y m\u00e1s reflexiva. Contin\u00faa valiendo as\u00ed una m\u00e1xima que todos los directivos de las Arcadas repitieron orgullosamente: el objetivo de la Facultad de Derecho de la USP es formar juristas, no graduados en derecho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En la serie de art","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-78531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78531"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78531\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78531"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}