{"id":78556,"date":"2004-09-01T00:00:00","date_gmt":"2004-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/09\/01\/la-receta-de-la-calidad\/"},"modified":"2015-06-18T17:11:42","modified_gmt":"2015-06-18T20:11:42","slug":"la-receta-de-la-calidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-receta-de-la-calidad\/","title":{"rendered":"La receta de la calidad"},"content":{"rendered":"<p>H\u00e1gase justicia a la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la Universidad de S\u00e3o Paulo: en sus casi 106 a\u00f1os de existencia, esta instituci\u00f3n exhibi\u00f3 una incansable capacidad para superar dificultades y afrontar retos. Fundada el 12 de octubre de 1898 como Escuela Libre de Farmacia de S\u00e3o Paulo, se mantuvo en pie en sus albores merced a la abnegaci\u00f3n de sus fundadores. \u00c9stos, m\u00e9dicos o miembros de la Sociedad Farmac\u00e9utica Paulista, dictaban clases<em> ad honorem<\/em> -o a cambio de haberes simb\u00f3licos- hasta que el presupuesto de la instituci\u00f3n saliera del rojo.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de la escuela estaba prevista desde hac\u00eda m\u00e1s de 20 a\u00f1os, pero fue gracias a este grupo, encabezado por el m\u00e9dico fluminense Br\u00e1ulio Gomes y el farmac\u00e9utico Pedro Baptista de Andrade, que la idea tom\u00f3 forma, haciendo surgir la cuarta carrera de farmacia de Brasil y la primera de S\u00e3o Paulo. Luego aparecieron nuevas demandas. El gobierno de la provincia deleg\u00f3 a la escuela la tarea de tomarles ex\u00e1menes a los aspirantes a odont\u00f3logos y parteras, &#8220;mientras no existieran en el estado carreras especiales de arte dental y de partos&#8221;. As\u00ed fue como, en 1902, la instituci\u00f3n se hizo cargo de la tarea de formar a estos profesionales, convirti\u00e9ndose en Escuela de Farmacia, Odontolog\u00eda y Obstetricia. Los dos nuevas carreras se desmembrar\u00edan con el correr del tiempo -Obstetricia se abri\u00f3 en 1911 y Odontolog\u00eda en 1962.<\/p>\n<p>La excelencia de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas se explica, en cierta forma, por su capacidad de reinventarse. Falt\u00f3 poco para que la carrera no cerrase sus puertas en la d\u00e9cada de 1920. La competencia de otras escuelas de farmacia y un esc\u00e1ndalo que interrumpi\u00f3 la acreditaci\u00f3n federal de la facultad hicieron que los alumnos se desbandasen y los docentes renunciasen, desinteresados en trabajar en una instituci\u00f3n sin permiso de funcionamiento. Los bienes de la escuela fueron embargados, y en 1932, el m\u00e9dico y anatomista Benedicto Montenegro fue designado interventor.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente, el gobierno nacional restableci\u00f3 la acreditaci\u00f3n. Montenegro fue un personaje clave en la rehabilitaci\u00f3n de la facultad. La puso en funcionamiento y alg\u00fan tiempo despu\u00e9s convenci\u00f3 al gobierno paulista a incorporarla al proyecto de la Universidad de S\u00e3o Paulo. En 1934, la Facultad de Farmacia y Odontolog\u00eda de S\u00e3o Paulo dej\u00f3 de existir.\u00a0En su lugar se cre\u00f3 la Facultad de Farmacia y Odontolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo. En la pr\u00e1ctica, alumnos y docentes se integraron a las plantillas de la USP, como as\u00ed tambi\u00e9n pas\u00f3 a formar parte de la nueva casa de altos estudios el edificio sito en la calle Tr\u00eas Rios, en el barrio de Bom Retiro, centro de S\u00e3o Paulo, que de este modo fue expropiado e incorporado al patrimonio de la universidad. Se aseguraba as\u00ed la continuidad del proyecto atesorado por la Sociedad Farmac\u00e9utica Paulista, de formar &#8220;mozos capaces de trabajar en qu\u00edmica, habilitados para sumarse a la industria y con coraje y conocimientos suficientes como para afrontar las dificultades de an\u00e1lisis serios e importantes&#8221;, como se planteara en un editorial de mayo de 1895 publicado en la\u00a0<em>Revista Pharmac\u00eautica<\/em>, el \u00f3rgano oficial de la entidad.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 70 a\u00f1os, per\u00edodo en que su trayectoria se vincul\u00f3 a la USP, la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas no se limit\u00f3 a formar mano de obra. Se consolid\u00f3 como una referencia nacional en ense\u00f1anza, investigaci\u00f3n y posgrado. Con 800 alumnos de grado, 250 de maestr\u00eda y 200 de doctorado, la instituci\u00f3n cuenta actualmente con 80 docentes -un 98%, doctores y un 96% en r\u00e9gimen de dedicaci\u00f3n exclusiva a la docencia y la investigaci\u00f3n. En 2003 tuvo una producci\u00f3n de 102 art\u00edculos en peri\u00f3dicos publicados en el pa\u00eds y 91 en el exterior. &#8220;El objetivo es publicar cada vez m\u00e1s y formar recursos humanos. Muchos de nuestros m\u00e1steres y doctores dan clases en otras universidades&#8221;, dice la profesora Maria In\u00eas Rocha Miritello Santoro, presidente de la Comisi\u00f3n de Investigaci\u00f3n de la facultad.<\/p>\n<p>Los cuatro departamentos se dedican a l\u00edneas de investigaci\u00f3n innovadoras en el pa\u00eds, cuya relevancia tambi\u00e9n puede medirse de acuerdo con la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica que tendr\u00e1n en la vida y en la salud de los brasile\u00f1os. El equipo del profesor Jorge Mancini Filho, del Departamento de Alimentos y Nutrici\u00f3n Experimental, estudia desde finales de los a\u00f1os 1980 sustancias antioxidantes naturales encontradas en alimentos tales como el aceite de palma, la casta\u00f1a de caj\u00fa, la casta\u00f1a de par\u00e1, el romero o el or\u00e9gano.<\/p>\n<p>Al comienzo, el objetivo era probar la utilizaci\u00f3n de esas materias primas en reemplazo de antioxidantes sint\u00e9ticos, empleados para conservar alimentos y bajo sospecha de hacer mal a la salud humana. La investigaci\u00f3n fue cobrando importancia a lo largo de los a\u00f1os 1990, mientras se acumulaban evidencias de que los antioxidantes pueden ayudar a prevenir enfermedades. Se demostr\u00f3, por ejemplo, que es posible enriquecer alimentos como el pescado, con sustancias antioxidantes -dependiendo de la dieta que se le provea al pez. Con ello, la carne es enriquecida nutritivamente y tarda m\u00e1s en deteriorarse.<\/p>\n<p>El profesor Franco Lajolo, estudioso de los alimentos funcionales, aqu\u00e9llos que tienen propiedades terap\u00e9uticas y preventivas, produjo contribuciones importantes para la comprensi\u00f3n del metabolismo de las frutas luego de su recolecci\u00f3n, por ejemplo, y ayud\u00f3 a develar los procesos bioqu\u00edmicos que las vuelven dulces y tiernas. La profesora Silvia Cozzolino encabeza las investigaciones referentes a la disponibilidad de hierro en alimentos, y su uso nutricional. Una de ellas fue un estudio sobre la ingesti\u00f3n media diaria de algunos minerales en las dietas brasile\u00f1as de acuerdo con la regi\u00f3n, la franja etaria y la condici\u00f3n social. Los menores valores de ingesti\u00f3n de hierro estaban en las dietas de ancianos de hogares de reposo de S\u00e3o Paulo, con 5,4 miligramos diarios (mg\/d\u00eda), y en la dieta de una poblaci\u00f3n de bajos ingresos de Santa Catarina, con 6,4 mg\/d\u00eda. Lo ideal es el consumo diario por adulto de 15 mg\/d\u00eda.<\/p>\n<p>En el Departamento de An\u00e1lisis Cl\u00ednicos y Toxicol\u00f3gicos se destacan los trabajos de la profesora Ana Campa, por ejemplo, quien en colaboraci\u00f3n con el Instituto de Qu\u00edmica de la USP, ayud\u00f3 a desarrollar una tecnolog\u00eda para efectuar diagn\u00f3sticos cl\u00ednicos basados en la utilizaci\u00f3n de reacciones que emiten luz y permiten mensurar el nivel de varias enzimas de inter\u00e9s de laboratorio. La profesora Maria In\u00eas Rocha Miritello Santoro, del Departamento de Farmacia, investiga desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada la separaci\u00f3n enantiom\u00e9rica empleando la cromatograf\u00eda l\u00edquida de alta eficiencia con fase quiral.\u00a0Se trata de una t\u00e9cnica de control de calidad de medicamentos capaz de separar mol\u00e9culas que presentan los mismos agrupamientos qu\u00edmicos, como radicales de un \u00e1tomo de carbono -pero con una configuraci\u00f3n tal que una es la imagen espejada de la otra. La distinci\u00f3n de ambos tipos de mol\u00e9cula es importante, pues normalmente, solo una de \u00e9stas tiene efecto terap\u00e9utico. En algunos casos, la otra mol\u00e9cula, al margen de no tener efecto farmac\u00e9utico, puede presentar propiedades t\u00f3xicas. Con esta t\u00e9cnica se pueden separar y cuantificar ambos tipos de compuestos.<\/p>\n<p>Tales ejemplos constituyen tan solo una muestra de las investigaciones llevadas a cabo en el conjunto de estructuras de hormig\u00f3n situado en la avenida Linneu Prestes (nombre de un ex director de la instituci\u00f3n), en la Ciudad Universitaria. Hay trabajos en muchas otras \u00e1reas, como en la de f\u00e1rmacos con actividad contra la enfermedad de Chagas, en el diagn\u00f3stico de cisticercosis, una parasitosis, o en marcadores gen\u00e9ticos de diagn\u00f3stico. &#8220;En los \u00faltimos 15 a\u00f1os, las inversiones en la renovaci\u00f3n de los laboratorios, con desembolsos del Banco Interamericano de Desarrollo, la FAPESP y el CNPq, sirvieron de base para dar el salto cualitativo&#8221;, dice el profesor Jorge Mancini, ex director de la facultad.<\/p>\n<p>La Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas fue un ejemplo de integraci\u00f3n a la Universidad de S\u00e3o Paulo. Al contrario de lo que ocurri\u00f3 con otras unidades que ya exist\u00edan antes de la creaci\u00f3n de la USP, como en los casos de las facultades de Medicina y de Derecho, se mud\u00f3 sin chistar de su direcci\u00f3n tradicional, en el barrio de Bom Retiro, a un predio de 80 mil metros cuadrados en la barrosa Ciudad Universitaria del a\u00f1o de 1966. &#8220;Pese a las dificultades, el campus aparec\u00eda como el lugar ideal para el desarrollo de las actividades: sin ruido, lo que contrastaba con las aulas de la calle Tr\u00eas Rios, constantemente perturbadas por el tr\u00e1nsito pesado de los camiones&#8221;, registr\u00f3 la catedr\u00e1tica Maria Aparecida Pourchet-Campos en su libro\u00a0<em>A vida da Faculdade de Ci\u00eancias Farmac\u00eauticas da Universidade de S\u00e3o Paulo<\/em> (1984).<\/p>\n<p>Esa \u00e9poca signific\u00f3 una divisoria de aguas en la trayectoria de la instituci\u00f3n. La mudanza tuvo, es digno acotarlo, un impacto simb\u00f3lico. Atr\u00e1s qued\u00f3 el edificio erigido en los descampados de Bom Retiro de comienzos del siglo XX. La construcci\u00f3n original contin\u00faa en pie y fue declarada patrimonio hist\u00f3rico. Es sede de los talleres culturales de la gobernaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo. Los antiguos alumnos guardan memorias prosaicas de ese edificio de 136 ventanas. Como es el caso de la imagen solemne del profesor siciliano Quintino Mingoja.<\/p>\n<p>&#8220;\u00c9l exig\u00eda que los alumnos permaneciesen de pie cuando entraba en el sal\u00f3n de clases&#8221;, afirma Paulo Minami, docente jubilado del Departamento de An\u00e1lisis Cl\u00ednicos y Toxicol\u00f3gicos, organizador del archivo hist\u00f3rico de la facultad. &#8220;Mingoja se jubil\u00f3 y luego retorn\u00f3 a la facultad a dar clases. Se sinti\u00f3 ofendido el primer d\u00eda de clases, cuando una curso desinformado permaneci\u00f3 sentado al momento en que \u00e9l ingres\u00f3 en el aula&#8221;.<\/p>\n<p>En el edificio de la calle Tr\u00eas Rios los universitarios cortejaban a las muchachas del Colegio Santa Ign\u00eas, ubicado del otro lado de la calle. La antigua sede tambi\u00e9n fue palco de eventos hist\u00f3ricos, como el del otorgamiento del t\u00edtulo de\u00a0<em>doctor honoris causa<\/em> a Alexander Fleming, el padre de la penicilina, durante una visita suya a Brasil, en el a\u00f1o de 1954. Los estudiantes fueron en comitiva a la estaci\u00f3n de trenes del barrio de Br\u00e1s para recibir a Fleming, y se sorprendieron con la muchedumbre ah\u00ed reunida. Pero el padre de la penicilina pas\u00f3 desapercibido -la gente esperaba el arribo de la selecci\u00f3n brasile\u00f1a de f\u00fatbol, liderada por el crack Le\u00f4nidas da Silva.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en los a\u00f1os 1960 se jubilaron los docentes que hab\u00edan forjado la facultad luego de su ingreso a la estructura de la USP. Son nombres como Carlos Alberto Liberalli, Henrique Tastaldi, Arist\u00f3teles Orsini y Walter Leser. La transformaci\u00f3n de la instituci\u00f3n ser\u00eda coronada a comienzos de la d\u00e9cada de 1970 con la reforma universitaria. La Facultad de Farmacia y Bioqu\u00edmica pas\u00f3 a denominarse Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas, y as\u00ed se inici\u00f3 una reestructuraci\u00f3n que dio origen a los cuatro actuales departamentos: Farmacia, Alimentos y Nutrici\u00f3n Experimental, An\u00e1lisis Cl\u00ednicos y Toxicol\u00f3gicos y Tecnolog\u00eda Bioqu\u00edmico-Farmac\u00e9utica. &#8220;La reforma permiti\u00f3 la necesaria reorganizaci\u00f3n del curr\u00edculo&#8221;, dice Jorge Mancini. &#8220;Antes de la reforma, la investigaci\u00f3n no era tan intensa como lo es hoy en d\u00eda&#8221;, afirma el docente.<\/p>\n<p>La imagen del farmac\u00e9utico como una especie de m\u00e9dico de los momentos de aflicci\u00f3n se convirti\u00f3 definitivamente en algo del pasado. Si a comienzos del siglo XX la convocatoria de la profesi\u00f3n se sosten\u00eda en la profusi\u00f3n de anuncios de remedios en los tranv\u00edas -&#8220;Lo salv\u00f3 el Rhum creosotado&#8221;-, en los a\u00f1os 1960 el mercado de trabajo se expandi\u00f3 geom\u00e9tricamente, con la instalaci\u00f3n del parque industrial de medicamentos en Brasil. La mayor\u00eda de los farmac\u00e9uticos-bioqu\u00edmicos sale de la facultad para trabajar en f\u00e1bricas de remedios.<\/p>\n<p>Las \u00e1reas de an\u00e1lisis cl\u00ednicos y la industria de alimentos tambi\u00e9n atraen a los profesionales -en un mercado de trabajo que continua expandi\u00e9ndose. En los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, el curr\u00edculo de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP sum\u00f3 21 nuevas asignaturas -con nombres de temas del momento, tales como Alimentos Gen\u00e9ticamente Modificados, Medicamentos Gen\u00e9ricos y Bioequivalencia o Toxicolog\u00eda Forense. Como puede verse, la instituci\u00f3n est\u00e1 siempre reinvent\u00e1ndose.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La agitada trayectoria de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas, que supo sortear crisis","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-78556","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78556","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78556"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78556\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78556"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}