{"id":78579,"date":"2004-10-01T00:00:00","date_gmt":"2004-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/10\/01\/la-sal-que-alivia\/"},"modified":"2015-03-31T18:14:47","modified_gmt":"2015-03-31T21:14:47","slug":"la-sal-que-alivia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-sal-que-alivia\/","title":{"rendered":"La sal que alivia"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda tras d\u00eda el organismo produce una cantidad equivalente a una cucharada de sopa de un l\u00edquido incoloro que se libera entre las pleuras, dos fin\u00edsimas membranas que revisten el t\u00f3rax internamente. Al igual que el aceite que lubrica las bisagras de una puerta, ese fluido facilita el deslizamiento de una pleura sobre la otra \u2013\u00a0una envuelve los pulmones y la otra, la pared interna del pecho \u2013\u00a0durante la respiraci\u00f3n. Pero en algunos casos este l\u00edquido se acumula entre las pleuras y hace casi imposible el movimiento de los pulmones. Es lo que se observa por ejemplo con portadores de c\u00e1ncer de pulm\u00f3n o de mama en estadio avanzado. Por motivos no muy claros, en esos casos el volumen de l\u00edquido entre las pleuras puede aumentar hasta 150 veces y llegar a 3 litros, copando buena parte del espacio anteriormente ocupado por los pulmones. Como consecuencia de ello, la capacidad respiratoria disminuye, la oxigenaci\u00f3n de la sangre cae y surge un intenso malestar. La sensaci\u00f3n, seg\u00fan dicen, es la de estar ahog\u00e1ndose en pleno aire.<\/p>\n<p>Esa acumulaci\u00f3n de l\u00edquido entre las pleuras, que los m\u00e9dicos denominan derrame pleural, afecta a un mill\u00f3n de personas en Estados Unidos y posiblemente un n\u00famero equivalente ac\u00e1 en Brasil. Cuando el derrame pleural se produce en reiteradas ocasiones, en general los m\u00e9dicos optan por eliminar el \u00ednfimo espacio entre las pleuras, que normalmente no supera las 10 cent\u00e9simas de mil\u00edmetro. El procedimiento es sencillo. Despu\u00e9s de drenar el fluido, los m\u00e9dicos inyectan entre esas membranas un compuesto capaz de provocar una inflamaci\u00f3n aguda.<\/p>\n<p>Dicha inflamaci\u00f3n acelera la producci\u00f3n de un tejido fibroso rico en col\u00e1geno, que lleva a que una pleura se pegue a otra. Como una pleura se adhiere a la otra, se elimina la posibilidad de nuevas acumulaciones de l\u00edquido, y as\u00ed se le evita un mayor malestar a la persona aquejada. Curiosamente, la extinci\u00f3n de ese espacio no perjudica la respiraci\u00f3n. Luego de casi una d\u00e9cada de b\u00fasqueda, el equipo del neum\u00f3logo Francisco Vargas, del Instituto del Coraz\u00f3n (Incor) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), cree finalmente estar en condiciones de ofrecer una alternativa que facilite la realizaci\u00f3n de este procedimiento, conocido como pleurodesis, en ambulatorios u hospitales que carecen de recursos sofisticados.<\/p>\n<p>Experimentos realizados con conejos, ratones y seres humanos le han permitido al grupo conducido por Vargas rehabilitar el uso en la pleurodesis del nitrato de plata, una sal corrosiva que funciona como antis\u00e9ptico. Este compuesto era antiguamente utilizado para provocar la inflamaci\u00f3n que elimina el espacio entre las pleuras \u2013\u00a0se emple\u00f3 en la primera pleurodesis de la cual se tengan noticias, en 1901. Pero hace 20 a\u00f1os se verific\u00f3 que el nitrato \u2013\u00a0hasta ese entonces aplicado en concentraciones que oscilaban entre el 1% y el 10% \u2013\u00a0provocaba mucho dolor y requer\u00eda internaciones prolongadas.A la \u00e9poca, los m\u00e9dicos empezaron a aplicar el antibi\u00f3tico tetraciclina, considerado la primera opci\u00f3n para realizar la pleurodesis hasta hace pocos a\u00f1os, cuando se lo retir\u00f3 del mercado.<\/p>\n<p>As\u00ed, una de las pocas alternativas para la realizaci\u00f3n de la pleurodesis era el uso de una mezcla de agua y talco \u2013\u00a0la misma que se usaba para evitar paspaduras en los beb\u00e9s. Empleado desde 1931, el talco actualmente se aplica para hacer la pleurodesis en el 90% de los casos de reincidencia de derrame pleural. Pero existen problemas: hasta diez de cada cien personas a las que se les inyecta el talco para producir la pleurodesis pueden presentar complicaciones, entre las cuales se encuentra el s\u00edndrome del malestar respiratorio agudo, que causa el cierre de los alv\u00e9olos pulmonares y ocasiona la muerte en la mitad de los casos. El talco puede tambi\u00e9n acumularse en el h\u00edgado y en el cerebro, generando inflamaciones cr\u00f3nicas. Por tal motivo, a\u00fan en la actualidad se busca un compuesto tan eficaz como el talco, pero con menos efectos indeseables.<\/p>\n<p><strong>Persistencia<br \/>\n<\/strong>Vargas, uno de los m\u00e9dicos que buscan de alternativas al uso del talco, no acept\u00f3 de brazos cruzados el descarte del nitrato de plata, que es barato, eficaz y de f\u00e1cil manipuleo. &#8220;Pens\u00e9 que el nitrato no era quiz\u00e1 impropio para la realizaci\u00f3n de la pleurodesis, sino que la concentraci\u00f3n utilizada no era la m\u00e1s adecuada&#8221;, dice.Su persistencia le permiti\u00f3 llegar a los resultados actuales, reunidos en el libro\u00a0<em>Derrame pleural<\/em>, editado por Vargas, Lisete Teixeira y Evaldo Marchi.<\/p>\n<p>Los experimentos demostraron la eficacia y la seguridad de la soluci\u00f3n de nitrato de plata en concentraciones de tan solo un 0,5%, 20 veces menos que las utilizadas anteriormente. Actualmente el equipo del Incor aplica 20 mililitros de una soluci\u00f3n de nitrato de plata al 0,5% para realizar la pleurodesis en pacientes con derrame pleural maligno, producto de casos avanzados de c\u00e1ncer. Las personas tratadas de este modo raramente sienten dolor y, cuando lo sienten, no es intenso, segun los investigadores. La mayor\u00eda puede presentar fiebre moderada, de alrededor de 38\u00b0C, hasta tres d\u00edas despu\u00e9s del tratamiento.<\/p>\n<p>Los resultados de un estudio de este grupo publicado en la revista\u00a0<em>Lung<\/em> al final de 2003 apuntaban perspectivas animadoras: el nitrato de plata puede ser eficiente en concentraciones a\u00fan menores, con menos efectos colaterales. En una prueba con 120 conejos, el equipo del Incor demostr\u00f3 que esa sal es eficaz aun con una concentraci\u00f3n del 0,3%. Si tiene \u00e9xito en conejos, es posible que funcione en seres humanos, con efectos colaterales casi nulos, que podr\u00edan evitar la internaci\u00f3n durante el tratamiento, lo que de hecho ya est\u00e1 ocurriendo. &#8220;Mas de 50 pacientes tratados en el Incor se sometieron a la pleurodesis en ambulatorio&#8221;, dice Lisete. Los m\u00e9dicos esperan que en esos casos las personas regresen al hospital solamente para seguir el tratamiento.<\/p>\n<p><strong>Dosis fraccionadas<br \/>\n<\/strong>Los investigadores del Incor, que hasta ahora no encontraron ninguna desventaja en ese nuevo abordaje, comienzan la comprender en detalle c\u00f3mo act\u00faa el nitrato de plata en el organismo despu\u00e9s de inyectarlo entre las pleuras. En un trabajo publicado en junio en la revista\u00a0<em>Chest<\/em>, el equipo de Vargas constat\u00f3 que tanto el talco como el nitrato de plata provocan una inflamaci\u00f3n aguda durante las primeras 48 horas despu\u00e9s de la pleurodesis, que no se restringe al espacio existente entre las pleuras. Como el \u00e1rea revestida por esas membranas es grande \u2013\u00a0de alrededor de 2 metros cuadrados \u2013, las part\u00edculas de talco y las mol\u00e9culas del nitrato entran al torrente sangu\u00edneo pasadas las seis primeras horas del tratamiento y se distribuyen por el cuerpo \u2013\u00a0lo que sugiere una probable explicaci\u00f3n para la fiebre.<\/p>\n<p>&#8220;Es posible que el nitrato se elimine m\u00e1s r\u00e1pidamente del organismo&#8221;, dice Marchi. Si eso fuera verdad, la inflamaci\u00f3n causada por el nitrato ha de desaparecer m\u00e1s r\u00e1pidamente que la que provoca el talco.Los datos preliminares de un estudio en marcha sugieren que, si la dosis de nitrato es fraccionada \u2013\u00a0en tres aplicaciones en la concentraci\u00f3n del 0,1%, en lugar de una \u00fanica aplicaci\u00f3n al 0,3% \u2013, la inflamaci\u00f3n se restringe al espacio pleural y no se disemina por el organismo, tal como sucede con el talco, incluso en dosis m\u00e1s bajas.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Evaluaci\u00f3n temporal de la matriz extracelular en la pleurodesis experimental<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nL\u00ednea Regular de Auxilio a la Investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nFrancisco Vargas \u2013\u00a0Incor (USP)<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 136.791,49 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El nitrato de plata ayuda a evitar la acumulaci\u00f3n de l\u00edquido entre las membranas pulmonares","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[105],"class_list":["post-78579","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78579"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78579\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78579"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}