{"id":78591,"date":"2004-10-01T00:00:00","date_gmt":"2004-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/10\/01\/estacion-verde\/"},"modified":"2015-03-31T18:21:09","modified_gmt":"2015-03-31T21:21:09","slug":"estacion-verde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estacion-verde\/","title":{"rendered":"Estaci\u00f3n verde"},"content":{"rendered":"<p>Una bromelia que se parece m\u00e1s bien con un bloque de pasto y un liquen de una especie que tolera la contaminaci\u00f3n han sido utilizados de manera sistem\u00e1tica durante los \u00faltimos dos a\u00f1os para detectar la presencia de metales pesados en el aire de la ciudad de S\u00e3o Paulo y de tres localidades de la regi\u00f3n del Gran ABC. As\u00ed, estos peque\u00f1os y fr\u00e1giles seres est\u00e1n sirviendo de base de datos en el marco de un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto de Investigaciones Energ\u00e9ticas y Nucleares (Ipen, sigla en portugu\u00e9s).<\/p>\n<p>El objetivo de los cient\u00edficos es trazar un mapa de las fuentes de contaminaci\u00f3n con metales y compararlas con el perfil de industrializaci\u00f3n y urbanizaci\u00f3n de la regi\u00f3n monitoreada.Entre los locales investigados se encuentra el Parque do Ibirapuera, en la capital paulista, un \u00e1rea atravesada por t\u00faneles y donde se registra un intenso tr\u00e1nsito de veh\u00edculos. All\u00ed se detect\u00f3 de manera m\u00e1s acentuada la presencia de los elementos qu\u00edmicos zinc y cobre, productos de la quema de aceites lubricantes. Las altas concentraciones de ars\u00e9nico, bario, zinc y antimonio encontradas en las muestras de Santo Andr\u00e9, en el Gran ABC, y en Santana, zona norte de la capital, parecen estar asociadas tambi\u00e9n a fuentes vehiculares, incluyendo los automotores gasoleros (bario y antimonio).<\/p>\n<p>Pese a que Santo Andr\u00e9 es una regi\u00f3n industrial, el \u00e1rea de colecta tambi\u00e9n est\u00e1 sometida a la alta densidad de tr\u00e1nsito. En tanto, el cobalto se detect\u00f3 en cantidades mucho mayores que la media de otros puntos en muestras del barrio S\u00e3o Miguel Paulista, regi\u00f3n donde est\u00e1n instaladas algunas industrias metal\u00fargicas. En el Parque Dom Pedro, en el centro de la ciudad, donde el tr\u00e1nsito es bastante intenso, se encontr\u00f3 principalmente zinc, generalmente asociado a las emanaciones de veh\u00edculos ocasionadas por el desgaste de componentes del motor y de los neum\u00e1ticos.<\/p>\n<p>&#8220;El monitoreo refleja la actividad urbana e industrial m\u00e1s fuertemente presente en la regi\u00f3n&#8221;, dice Mitiko Saiki, del Laboratorio de An\u00e1lisis por Activaci\u00f3n Neutr\u00f3nica del Ipen, y coordinadora de la investigaci\u00f3n financiada por la FAPESP. Para este trabajo, el equipo de investigadores seleccion\u00f3 diez de las 23 estaciones medidoras de la calidad del aire de la Compa\u00f1\u00eda de Tecnolog\u00eda de Saneamiento Ambiental (Cetesb), dependiente de la Secretar\u00eda de Estado de Medio Ambiente, para hacer las mediciones: Santana, Parque Dom Pedro, Ibirapuera, Congonhas, Cerqueira C\u00e9sar, Pinheiros, S\u00e3o Miguel Paulista, Santo Andr\u00e9, S\u00e3o Caetano do Sul y Mau\u00e1.<\/p>\n<p><strong>T\u00e9cnica auxiliar<br \/>\n<\/strong>Los estudios con bromelias y l\u00edquenes, los denominados bioindicadores vegetales, para la evaluaci\u00f3n del impacto de la poluci\u00f3n ambiental, empezaron a realizarse durante las primeras d\u00e9cadas del siglo pasado, y desde ese entonces se han llevado a cabo varias investigaciones en tal sentido, principalmente en Europa. En los \u00faltimos a\u00f1os, Argentina, Chile, M\u00e9xico y Jamaica tambi\u00e9n han desarrollado proyectos y han publicado trabajos respecto al tema. No obstante, cabe aclarar que la evaluaci\u00f3n de los impactos de la contaminaci\u00f3n del aire mediante el empleo de plantas no reemplaza a los m\u00e9todos fisicoqu\u00edmicos para la determinaci\u00f3n los niveles de poluci\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p>Los bioindicadores vegetales funcionan como un instrumento adicional, que presenta como ventajas la posibilidad de medir varias sustancias existentes en grandes \u00e1reas y la utilizaci\u00f3n en diversos lugares simult\u00e1neamente. Es un m\u00e9todo hasta cierto punto barato, por la utilizaci\u00f3n de plantas y l\u00edquenes; pero el resultado se obtiene mediante el an\u00e1lisis de las muestras hecho en reactores nucleares de instituciones habilitadas para el uso de tales equipos.La disposici\u00f3n para este tipo de experimento con bromelias surgi\u00f3 durante una temporada que la investigadora Ana Maria Graciano Figueiredo, del Ipen, pas\u00f3 en Kingston, Jamaica, como consultora de un proyecto en el \u00e1rea de an\u00e1lisis por activaci\u00f3n con neutrones financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Como Mitiko ya se encontraba investigando los l\u00edquenes, ellas decidieron entonces trabajar de manera sistem\u00e1tica para recabar informaciones que llevasen a mapear la poluci\u00f3n del aire con metales.<\/p>\n<p><strong>Polvo y neutrones<br \/>\n<\/strong>Para identificar y cuantificar los elementos qu\u00edmicos, las muestras de las plantas se pulverizan en un reactor nuclear y se bombardean con un flujo de neutrones. De esta manera se producen is\u00f3topos radioactivos de los elementos qu\u00edmicos que se pretende determinar. Esta t\u00e9cnica tiene la ventaja de detectar alrededor de 20 elementos qu\u00edmicos analizando tan solo una peque\u00f1a cantidad de muestra. Asimismo, es un m\u00e9todo bastante preciso y sensible, que permite detectar concentraciones peque\u00f1as de metales, del orden de partes por miles de millones (ppb).<\/p>\n<p>Para el biomonitoreo con la\u00a0<em>Tillandsia usneoides<\/em>, una bromelia conocida popularmente como barba de palo y utilizada en adornos florales, fue preciso hallar plantas en sitios no contaminados y llevarlas hasta el \u00e1rea que se monitorear\u00eda. Las bromelias se retiraron de dentro de un monte alejado de las industrias y de las carreteras, situado en una propiedad particular de Mogi das Cruzes, ciudad ubicada a 63 kil\u00f3metros de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>La\u00a0<em>T. usneoides<\/em> se utilizada desde hace alg\u00fan tiempo en otras regiones tropicales como bioindicadora de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, en funci\u00f3n de sus caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas y fisiol\u00f3gicas. Como no tiene ra\u00edces, toda su superficie foliar est\u00e1 recubierta de estructuras denominadas escamas, cuya principal funci\u00f3n consiste en absorber el agua y las sales minerales presentes en la atm\u00f3sfera. De esta manera, la planta puede acumular los contaminantes presentes en el ambiente. Las muestras extra\u00eddas en Mogi das Cruzes se colgaron a un metro de altura aproximadamente en un soporte adaptado para girar con el viento, de manera tal de asegurar el contacto homog\u00e9neo con los contaminantes del aire. Al cabo de dos meses de exposici\u00f3n, las muestras de bromelias fueron llevadas para su an\u00e1lisis, y se las reemplaz\u00f3 por otras nuevas, asegurando as\u00ed un monitoreo continuo de los puntos escogidos durante un per\u00edodo de 24 meses.<\/p>\n<p>En tanto, el biomonitoreo con el liquen\u00a0<em>Canoparmelia texana<\/em>\u00a0\u2013\u00a0una especie escogida debido a que se la encuentra en muchas ciudades brasile\u00f1as, excepto en las costeras \u2013\u00a0se efect\u00faa en el propio lugar donde se encuentran los \u00e1rboles donde \u00e9stos nacen y crecen. Los l\u00edquenes son organismos simbi\u00f3ticos compuestos de un hongo y de una o m\u00e1s algas. Esta asociaci\u00f3n forma un tallo com\u00fan, sin ra\u00edces que, para crecer, depende principalmente de los nutrientes minerales presentes en la atm\u00f3sfera. Como la\u00a0<em>C. texana<\/em> es m\u00e1s abundante en ambientes contaminados que en los limpios, esto la caracteriza como una especie indicadora de poluci\u00f3n ambiental. Cuando sus competidores desaparecen del ambiente, \u00e9sta encuentra un h\u00e1bitat desocupado y, debido a su alta tolerancia a la contaminaci\u00f3n, ocupa grandes extensiones de troncos de \u00e1rboles, como puede observarse en los parques, plazas y campos universitarios de las grandes ciudades.<\/p>\n<p>En Brasil existen 2.800 especies de l\u00edquenes registradas, pero no se tienen datos como para mapear la distribuci\u00f3n de elementos indicando los niveles de contaminaci\u00f3n. Seg\u00fan Mitiko, los per\u00edodos de lluvia o de sequ\u00eda no influyen sobre la medici\u00f3n hecha con l\u00edquenes, pues el crecimiento de estos organismos vegetales es bastante lento: entre 0,5 y 3 mil\u00edmetros por a\u00f1o. A efectos de comparaci\u00f3n, se recolectaron muestras de\u00a0<em>C. texana<\/em> en \u00e1reas no contaminadas ubicadas en cuatro puntos del Parque Estadual Intervales, una reserva de Bosque Atl\u00e1ntico ubicada a 270 kil\u00f3metros de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>El liquen se extrae del \u00e1rbol con un cuchillo de titanio, para no contaminar el material, y se lo lleva al microscopio para separar la planta de la corteza del \u00e1rbol y de otros materiales. Estas especies constituyen mundos microsc\u00f3picos, compuesto de insectos, telas de ara\u00f1a y musgo. Para que esta tarea se realizase siempre dentro de los mismos par\u00e1metros, Mitiko hizo un curso en el Instituto de Bot\u00e1nica de la Secretar\u00eda de Estado de Medio Ambiente. Luego se limpiaron las muestras con agua purificada y se las sec\u00f3 mediante el proceso de liofilizaci\u00f3n (deshidrataci\u00f3n realizada a bajas temperaturas) durante 16 horas.<\/p>\n<p><strong>Colecta ampliada<br \/>\n<\/strong>Las bromelias, retiradas de las estaciones de monitoreo cada dos meses, se llevaron al laboratorio, donde se las sec\u00f3 con una estufa a 40\u00b0C. Una vez secas, las muestras de plantas se molieron y se las dispuso en bolsitas pl\u00e1sticas limpias. Estos embalajes, conteniendo entre 150 y 200 miligramos de material, fueron dispuestos en el reactor at\u00f3mico para su irradiaci\u00f3n y an\u00e1lisis. Las investigaciones contaron tambi\u00e9n con la participaci\u00f3n de becarios del Consejo Nacional de Investigaci\u00f3n y Desarrollo (CNPq) y de investigadores del Instituto de Bot\u00e1nica.<\/p>\n<p>Aunque el proyecto ya ha sido concluido, los estudios prosiguen. En la actual fase, los puntos de colecta se est\u00e1n ampliando, para llegar a las 23 estaciones de monitoreo de la Cetesb. En realidad, estas mediciones complementan el control que realiza la agencia ambiental paulista, que se vale de otros par\u00e1metros, como el di\u00f3xido de azufre (SO2), las part\u00edculas inhalables, el di\u00f3xido de nitr\u00f3geno (NO2), el mon\u00f3xido de carbono (CO) y el ozono (O3) para medir la contaminaci\u00f3n del aire.<\/p>\n<p>Los resultados obtenidos por el equipo del Ipen han atra\u00eddo el inter\u00e9s de empresas de consultor\u00eda ambiental. Una de \u00e9stas, instalada en R\u00edo de Janeiro, pretende utilizar las plantas y los l\u00edquenes bioindicadores para medir el impacto ocasionado por una estaci\u00f3n de tratamiento de efluentes l\u00edquidos industriales sobre la salud de los habitantes de sus alrededores. Los datos recabados en el marco del estudio tambi\u00e9n se presentar\u00e1n en octubre en el Ipen, durante un taller que congregar\u00e1 a investigadores de Latinoam\u00e9rica, organizado por la Agencia Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica y por el instituto.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Utilizaci\u00f3n de plantas bioindicadoras acumuladoras de metales para el monitoreo biol\u00f3gico de la contaminaci\u00f3n urbana de S\u00e3o Paulo<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nL\u00ednea Regular de Auxilio a la Investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinadora<\/strong><br \/>\nMitiko Saiki &#8211; Ipen<br \/>\n<strong>Inversiones<\/strong><br \/>\nR$ 35.628,00 y US$ 11.815,00 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Usan bromelias y l\u00edquenes para detectar la presencia de metales en el contaminado aire de S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-78591","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78591"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78591\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78591"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}