{"id":78600,"date":"2004-11-01T00:00:00","date_gmt":"2004-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/11\/01\/companeros-de-viajes\/"},"modified":"2016-01-28T17:34:17","modified_gmt":"2016-01-28T19:34:17","slug":"companeros-de-viajes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/companeros-de-viajes\/","title":{"rendered":"Compa\u00f1eros de viajes"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 es importante leer novelas brasile\u00f1as? \u00bfC\u00f3mo escoger las mejores puertas de entrada a ese complejo universo? Estas preguntas han de hallar las estimulantes respuestas de la cr\u00edtica y profesora de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) Marisa Lajolo. El libro\u00a0<em>Como\u00a0<\/em><em>e por que ler romances brasileiros<\/em>, de la colecci\u00f3n &#8220;Como y por qu\u00e9&#8221; de editorial \u00c1tica, se convierte as\u00ed, de inmediato, en una especie de gu\u00eda, no solamente para los lectores en primer viaje, sino tambi\u00e9n para aquellos acostumbrados a circular por nuestra ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Tengo una gran dificultad para dar recetas universales&#8221;, advierte Marisa. &#8220;Recomendar libros, incluso para gente conocida no siempre es bueno, \u00a1y ni hablar cuado se trata de gente desconocida!&#8221; De hecho, el mundo de la lectura &#8211; un ejercicio \u00edntimo, experimentado en recogimiento y silencio &#8211; es regido por lo particular. Muchos factores ayudan a explicar por qu\u00e9 nos gusta un determinado libro y no nos interesamos por otro, y de cualquier manera, ninguno de ellos, y ni siquiera su suma, llega a explicar estos dos hechos.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 algunos prefieren a Guimar\u00e3es Rosa y otros a Clarice Lispector? \u00bfPor qu\u00e9 el grupo de lectores entusiasmados de Graciliano Ramos no siempre es el mismo de aquellos que devoran con el mismo fervor la obra de Machado de Assis? \u00bfExisten respuestas a estas preguntas? Si bien no existen explicaciones listas, estas divergencias sirven al menos para efectuar sabrosos ejercicios intelectuales. Y Marisa Lajolo se zambulle en tales ejercicios.<\/p>\n<p>&#8220;Considero que es muy interesante discutir qu\u00e9 es lo que el mentado lector sin h\u00e1bito de lectura ley\u00f3 o qu\u00e9 dej\u00f3 de leer. Y por qu\u00e9 ley\u00f3 lo que ley\u00f3 y por que no ley\u00f3 lo que dej\u00f3 de leer&#8221;, dice Marisa. De hecho, son muchos los motivos que llevan a un lector a leer una novela: la opini\u00f3n de los amigos, la atracci\u00f3n que ejerce el t\u00edtulo, el acto de abrir un libro al medio y al azar, el de espiarlo sesgadamente en una librer\u00eda&#8230; Maneras inciertas de, como sugiere Marisa, &#8220;decidir, al fin de cuentas, si el libro tiene algo por decirnos&#8221;.<\/p>\n<p>Por supuesto, Marisa tiene su selecci\u00f3n personal de libros preferidos. &#8220;Contestar\u00e9 armando una estanter\u00eda interesante, formada solamente de autores fallecidos y que fueron importantes en mi historia de lecturas&#8221;, explica. Y llega as\u00ed a una lista de once t\u00edtulos:\u00a0<em>A moreninha<\/em>, de Joaquim Manuel de Macedo,\u00a0<em>Iracema<\/em>, de Jos\u00e9 de Alencar,\u00a0<em>Dom Casmurro<\/em>, de Machado de Assis,\u00a0<em>S\u00e3o Bernardo<\/em>, de Graciliano Ramos,\u00a0<em>A chave do tamanho<\/em>, de Monteiro Lobato,\u00a0<em>Grande sert\u00e3o: Veredas<\/em>, de Guimar\u00e3es Rosa,\u00a0<em>O tempo e o vento<\/em>, de Erico Verissimo,\u00a0<em>Gabriela, cravo e canela<\/em>, de Jorge Amado,\u00a0<em>Quarup<\/em>, de Antonio Callado,\u00a0<em>A hora da estrela<\/em>, de Clarece Lispector, y\u00a0<em>Memorial de Maria Moura<\/em>, de Rachel de Queiroz.<\/p>\n<p><strong>La bolsa de valores<br \/>\n<\/strong>Una lista respetable &#8211; pero no por ello inmune a las interferencias de los elementos personales. &#8220;Si yo tuviera que camuflar el personalismo de la selecci\u00f3n, envolver\u00eda esa lista en el argumento de la recepci\u00f3n. Son obras que siempre tuvieron muchos lectores, que fueron rescritas en diferentes lenguajes y que, creo yo, tienen a\u00fan cosas por decirle a los brasile\u00f1os de hoy&#8221;. La cosa es que, como dice Marisa, la literatura es una especie de bolsa de valores, donde t\u00edtulos y nombres suben y bajan, sin que se puedan entender claramente los motivos. Pero casi siempre que ciertos autores son rescatados o valorados, se lo hace en causa propia, advierte Marisa &#8211; para proclam\u00e1rselos precursores de esto o de aquello, &#8220;para conferirle la p\u00e1tina del tiempo a un determinado rasgo literario&#8221;. Este juego, el juego literario, es uno en el que nadie juega ingenuamente.<\/p>\n<p>Marisa reconoce que tambi\u00e9n ella, para escribir su\u00a0<em>Como e por que<\/em>, se someti\u00f3 a esa l\u00f3gica del rescate. En su caso, al intentar relazar nombres como los de Paulo Set\u00fabal y Coelho Neto, &#8220;escritores que fueron muy le\u00eddos en su tiempo, pero que hoy en d\u00eda son completamente descalificados en los estudios literarios&#8221;. Ella admite tambi\u00e9n que es siempre m\u00e1s dif\u00edcil hablar de la producci\u00f3n del presente: en el calor de la hora, un conjunto de obras es siempre incomprensible. Con el correr del tiempo, la cr\u00edtica literaria busca agrupar y administrar estos libros, clasific\u00e1ndolos en &#8220;escuelas literarias&#8221;, &#8220;estilos&#8221;, &#8220;generaciones&#8221; e &#8220;ismos&#8221;. Son tentativas, dignas &#8211; pero no definitivas.<\/p>\n<p>Pero, entonces, \u00bfc\u00f3mo ense\u00f1ar literatura? Marisa imagina un curso ideal, &#8220;algo as\u00ed como dicen que S\u00f3crates ense\u00f1aba&#8221;, es decir: ense\u00f1ar paseando lentamente con los alumnos, discutiendo lecturas, declamando poes\u00eda. Sin embargo, reconoce que la ense\u00f1anza de la literatura siempre se compromete con alg\u00fan tipo de sistematizaci\u00f3n. A su modo de ver las cosas, todos \u00e9stos se equivalen. Lo que importa efectivamente es si el docente es un lector &#8220;maduro, experimentado y apasionado&#8221;.<\/p>\n<p>La novela es el g\u00e9nero de la versatilidad. &#8220;Abarca tanto librazos maravillosos y dif\u00edciles como libritos igualmente maravillosos, pero sencillos y directos, que todo el mundo los lee y los comenta&#8221;, dice. Quiz\u00e1s por eso la novela representa mejor que ning\u00fan otro g\u00e9nero la arena en la cual m\u00e1s se manifiestan los desencuentros entre el gran p\u00fablico y la cr\u00edtica. &#8220;Escrib\u00ed mi libro con un ojo en cada \u00e1rea, procurando llevar al lector a cubrir todo el campo y conocer las jugadas de pizarr\u00f3n de los dos equipos&#8221;, admite. Diferentes novelas ayudan en la construcci\u00f3n de diversas im\u00e1genes de Brasil. Y hay siempre nuevas im\u00e1genes por crear, nuevas perspectivas que develar.<\/p>\n<p>Pero, de cualquier manera, Marisa Lajolo cree que la novela no naci\u00f3 para ense\u00f1\u00e1rsela en las escuelas y para entrar en las pruebas. &#8220;Al contrario, la novela parece haber nacido como una alternativa a las producciones escritas eruditas y serias, inaccesibles a la gran mayor\u00eda de los lectores&#8221;. Con todo, con el tiempo la escuela la fue absorbiendo, &#8220;y as\u00ed fue corriendo el riesgo de perder su veta de emoci\u00f3n e implicaci\u00f3n&#8221;. Marisa da un ejemplo: \u00bfla informaci\u00f3n de que\u00a0<em>S\u00e3o Bernardo<\/em>, de Graciliano Ramos, es una novela &#8220;metaling\u00fc\u00edstica&#8221;, como los cr\u00edticos suelen definirla, es m\u00e1s relevante que la experiencia dram\u00e1tica que la lectura de la novela brinda a sus lectores? No, no lo es. De cualquier modo, con la sistematizaci\u00f3n del ensayo, la perspectiva del placer de la lectura queda en segundo plano. Esa es la barrera que el lector ha de superar.<\/p>\n<p>Marisa Lajolo no est\u00e1 sola en sus evaluaciones: parte significativa de los novelistas y cr\u00edticos brasile\u00f1os coincide con ella. &#8220;Es importante leer novelas brasile\u00f1as porque all\u00ed est\u00e1 toda nuestra vida, nuestra historia, nuestra lengua y nuestros lenguajes muy propios, que pasan por ella&#8221;, eval\u00faa el novelista S\u00e9rgio Sant&#8217;Anna, por ejemplo. Y solo por eso: por lo dem\u00e1s, la cosa es leer y hallar nuestras propias razones. &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 leer novelas brasile\u00f1as? Porque hablan de una realidad que conocemos&#8221;, dice a coro el novelista Ign\u00e1cio de Loyola Brand\u00e3o. &#8220;Muestran personajes que est\u00e1n a nuestro alrededor, que nos son familiares, que son nuestros amigos. Conocemos su lenguaje, sus c\u00f3digos, nos sentimos cerca&#8221;. Porque nos ayudan a entender qui\u00e9nes somos.<\/p>\n<p><strong>El embate<br \/>\n<\/strong>Muchas veces, admite Loyola, es incre\u00edble darnos cuenta que somos nosotros, los brasile\u00f1os, quienes estamos all\u00ed, en una determinada novela. Por eso, Loyola cree que &#8220;la novela brasile\u00f1a puede ayudarnos a entender nuestra manera de vivir, de ser y de pensar&#8221;. Leer romances es de por s\u00ed aprender &#8211; y por eso el lector no necesita ser un especialista, no necesita aprender a leer. Cada lector se hace solo, en el embate silencioso con los libros. Aun as\u00ed, Loyola piensa que la senda de ingreso al mundo del romance brasile\u00f1o ha de empezar por los novelistas contempor\u00e1neos. Ubica a Erico Verissimo en primer lugar, seguido por Jorge Amado, y luego vienen nombres como Lygia Fagundes Telles, Dalton Trevisan, Antonio Torres, Moacyr Scliar y Salim Miguel, entremezclados con nombres obligatorios como Graciliano Ramos, Z\u00e9 Lins, Callado, Rachel de Queiroz, Mario y Oswald de Andrade y Corn\u00e9lio Pena. Es siempre una lista interminable, aun cuando el lector se rija \u00fanicamente en conformidad con sus patrones personales. De cualquier modo, Loyola cree que a un autor como Guimar\u00e3es Rosa debe resguard\u00e1rselo preferentemente para despu\u00e9s. &#8220;Reci\u00e9n despu\u00e9s yo leer\u00eda a Rosa, porque creo que requiere de toda esa preparaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Siempre hay que hacer opciones, y despu\u00e9s confiar en \u00e9stas, sino el lector se pierde. &#8220;Dostoyevsky sol\u00eda decir que todos los escritores rusos eran herederos de Gogol&#8221;, compara el novelista pernambucano Raimundo Carrero. &#8220;Nosotros podemos asegurar que somos todos hijos de Machado de Assis&#8221;. Aun cuando una elecci\u00f3n \u00e9sta tiende a la unanimidad, de cualquier modo requiere de una cierta prudencia. Sin embargo, Carrero tiende a pensar que la mera existencia de Machado de Assis es una raz\u00f3n suficiente como para avalar la lectura de novelas brasile\u00f1as. &#8220;Es una raz\u00f3n demasiado fuerte&#8221;, enfatiza. En el siglo XX destaca la vitalidad de dos movimientos, particularmente: el Modernismo y el Regionalismo. &#8220;\u00c9stos generaron novelas como\u00a0<em>Macuna\u00edma<\/em>,<em>Vidas secas<\/em> y\u00a0<em>Fogo morto<\/em>, entre otras&#8221;<\/p>\n<p>Raimundo Carrero recuerda tambi\u00e9n una declaraci\u00f3n del gran escritor mexicano Juan Rulfo, autor de una obra m\u00ednima, pero fabulosa, seg\u00fan la cual Brasil tiene una literatura superior a la estadounidense. Para entender el peso de esta opini\u00f3n, basta con recordar, por contraste, que Estados Unidos es el pa\u00eds de Hemingway, de Faulkner y Fitzgerald. Pero Carrero contrapone que la tradici\u00f3n ficcional brasile\u00f1a produjo nombres como Guimar\u00e3es Rosa, Clarice Lispector, Osman Lins y Autran Dourado, junto a quienes hace hincapi\u00e9 en colocar a Erico Verissimo y al generalmente olvidado Dyon\u00e9lio Machado, sumados a Lima Barreto y Alencar. En la segunda mitad del siglo XX, Carrero opta por los nombres de Ign\u00e1cio de Loyola Brand\u00e3o, Jo\u00e3o Ubaldo Ribeiro, Adonias Filho, Rachel de Queiroz y Jo\u00e3o Antonio. Y tambi\u00e9n Antonio Torres, Jo\u00e3o Gilberto Noll y S\u00e9rgio Sant&#8217;Anna. Son tantos los nombres, tantas las selecciones, que cualquier intento se pierde siempre en la dispersi\u00f3n y la fragmentaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La televisi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>El periodista y bi\u00f3grafo Alberto Dines, autor de\u00a0<em>Morte no para\u00edso<\/em>, la biograf\u00eda de Stefan Zweig, prefiere reformular la pregunta planteada por Marisa Lajolo y ampliarla as\u00ed: &#8220;\u00bfC\u00f3mo y por qu\u00e9 leer textos brasile\u00f1os?&#8221;. Dines reivindica la importancia del ensayo, de la biograf\u00eda, del cuento y de la cr\u00f3nica. Y, en una direcci\u00f3n contraria, reflexiona cr\u00edticamente acerca del destino de la prosa de ficci\u00f3n en Brasil. &#8220;La prosa brasile\u00f1a est\u00e1 desapareciendo, en parte a causa de la academia y de los cientificismos, y en parte a causa de los pol\u00edticos incapaces de expresar sus ideas con correcci\u00f3n&#8221;, dice. &#8220;Y, por encima de todo, a causa del predominio absoluto de la televisi\u00f3n en la formaci\u00f3n de al menos dos generaciones de brasile\u00f1os &#8211; muchos intelectuales entre comillas inclusive.&#8221;<\/p>\n<p>Dines advierte a su vez que no siempre las mejores cosas est\u00e1n all\u00ed donde creemos encontrarlas. &#8220;Le\u00ed recientemente las memorias del novelista israel\u00ed Am\u00f3s Oz y considero que constituyen su mejor novela&#8221;, ejemplifica. Recuerda tambi\u00e9n los hermosos textos que compusieron los diferentes comentarios sobre Fernando Sabino, el escritor de Minas Gerais fallecido en octubre pasado. &#8220;El desahogo de Antonio Candido fue conmovedor &#8211; \u00a1se siente solo!&#8221;, recuerda. &#8220;Reunidos, cosidos y referenciados, estas necrolog\u00edas compondr\u00edan una especie de biograf\u00eda&#8221;, sugiere, demostrando que no siempre lo que se debe leer est\u00e1 en los libros.<\/p>\n<p>De hecho, la novela brasile\u00f1a es un territorio inagotable. &#8220;Brasil es demasiado desigual, demasiado vasto territorialmente, con regiones tan diversas y un abismo entre clases que lo convierte en un pa\u00eds especial&#8221;, recuerda el escritor y cr\u00edtico &#8216;ga\u00facho&#8217; Paulo Bentancur. &#8220;No es horizontal, como Mongolia: es vertical &#8211; y a veces incluso es ca\u00f3tico. Pero eso, por supuesto, no garantiza una buena literatura&#8221;. Bentancur recuerda que es f\u00e1cil perderse en la literatura brasile\u00f1a: &#8220;es inmensa; tan inmensa como el pa\u00eds&#8221;. Pero no por ello debemos abdicar de esa aventura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las razones que llevan a aventurarse en las novelas brasile\u00f1as","protected":false},"author":206,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[540],"class_list":["post-78600","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/206"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78600"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78600\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78600"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}