{"id":78601,"date":"2004-11-01T00:00:00","date_gmt":"2004-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/11\/01\/el-drama-nuestro-de-cada-dia\/"},"modified":"2016-01-28T17:39:16","modified_gmt":"2016-01-28T19:39:16","slug":"el-drama-nuestro-de-cada-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-drama-nuestro-de-cada-dia\/","title":{"rendered":"El drama nuestro de cada d\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Hace casi 40 a\u00f1os, el por ese entonces joven reportero Luiz Gonzaga Motta fue enviado a la ciudad de S\u00e3o Jo\u00e3o Nepomuceno, interior de Minas Gerais, para investigar el caso de un urub\u00fa hembra que criaba pollos como si fuesen sus cr\u00edas &#8211; y lo que es peor: eran robados. El periodista convers\u00f3 con los habitantes del lugar, anot\u00f3 todo lo que vio y escuch\u00f3 y volvi\u00f3 a R\u00edo de Janeiro con la certeza que el material rendir\u00eda a lo sumo una peque\u00f1a nota curiosa. Pero cuando abri\u00f3 el\u00a0<em>Jornal do Brasil<\/em> del d\u00eda 19 de noviembre de 1967, su sorpresa fue may\u00fascula: el reportaje sobre la mam\u00e1 urub\u00fa era el titular de la p\u00e1gina 21 de la edici\u00f3n. Motta guarda hasta hoy ese recorte de diario en un lugar especial, en el caj\u00f3n de su mesa de luz. Pero confiesa que qued\u00f3 intrigado: \u00bfpor qu\u00e9 un tema aparentemente tan banal fue tan destacado? &#8220;El episodio dio otra orientaci\u00f3n a mi vida intelectual&#8221;, admite.<\/p>\n<p>Tras concluir su maestr\u00eda en 1973, en la Universidad de Indiana, y luego su doctorado en 1977, en la Universidad de Wisconsin-Madison, ambas de Estados Unidos, se aboc\u00f3 al estudio de las narraciones. Y as\u00ed logr\u00f3 finalmente entender el alborozo provocado por el art\u00edculo de la mam\u00e1 urub\u00fa: el texto llamaba la atenci\u00f3n porque era capaz de contar una buena historia y hacer referencia a dramas que tambi\u00e9n se relacionar\u00edan con angustias humanas, como las cuestiones de la negritud y la maternidad. Satisfecho por haber encontrado el camino, sigui\u00f3 adelante.<\/p>\n<p>Y al cabo de m\u00e1s de 20 a\u00f1os dedicados al tema, Motta no duda al afirmar que el periodismo, una actividad que tiene sus huellas de identidad y caracter\u00edsticas espec\u00edficas, ha conquistado el status de ser la principal y m\u00e1s representativa narrativa de la contemporaneidad. &#8220;Es fundamentalmente por medio del periodismo que entramos en contacto con las historias y personajes del mundo actual&#8221;, afirma. &#8220;Pero esta supremac\u00eda conlleva una serie de riesgos&#8221;, advierte el investigador, que oficializar\u00e1 durante este mismo semestre la creaci\u00f3n del N\u00facleo de Estudios de Narratolog\u00eda de la Universidad de Brasilia (UnB).<\/p>\n<p>Para el periodista, que rescata ideas presentes en la\u00a0<em>Po\u00e9tica<\/em> de Arist\u00f3teles, comprender las narraciones es importante, porque ellas que nos ponen en contacto con nuestras propias experiencias, miedos, virtudes y debilidades, provocando efectos cat\u00e1rticos y de identificaci\u00f3n y despertando sentimientos muchas veces escondidos. &#8220;Cuando leemos un texto y nos reconocemos en \u00e9l, somos transportados a la historia&#8221;, afirma. Con la oficializaci\u00f3n del n\u00facleo, Motta pretende consolidar trabajos que el grupo desarrolla en la UnB desde hace 12 a\u00f1os, al margen de ampliar las l\u00edneas de investigaci\u00f3n y de estudio.<\/p>\n<p>Actualmente el equipo desarrolla cuatro tesis doctorales, tres tesinas de maestr\u00eda y otras dos investigaciones de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, abordando temas tales como medios y memoria cultural, el periodismo como forma de conocimiento y de mediaci\u00f3n social y la representaci\u00f3n de los pol\u00edticos en las noticias de televisi\u00f3n. Todos estos estudios siguen la idea del periodismo como una narrativa espec\u00edfica, con caracter\u00edsticas intr\u00ednsecas, y distinta por lo tanto de otras formas de narraci\u00f3n como la literatura, el cine y la historia. De acuerdo con Motta, hay al menos cuatro elementos que le imprimen vida propia al periodismo.<\/p>\n<p>El primero estar\u00eda vinculado con la relaci\u00f3n siempre conflictiva que establecemos con el tiempo. Motta recurre a las teor\u00edas del fil\u00f3sofo franc\u00e9s Paul Ricouer para afirmar que el periodismo es la forma que el hombre contempor\u00e1neo encontr\u00f3 no solamente para lidiar con el tiempo, sino tambi\u00e9n para intentar dominarlo. Surgir\u00eda de dicha relaci\u00f3n la sensaci\u00f3n de apropiaci\u00f3n. El investigador recuerda que, al presentificar las acciones y presentar la idea de que todo est\u00e1 sucediendo aqu\u00ed y ahora &#8211; una estrategia reforzada incluso por los verbos empleados en sus titulares y textos -, el periodismo llena el tiempo de contenido. &#8220;Pasamos a organizar el pasado y el futuro a partir del momento actual&#8221;, explica.<\/p>\n<p>En tanto, el segundo elemento apunta al periodismo como una forma de expresi\u00f3n ubicada entre la historia y la literatura. Esto porque, al tiempo que trabaja con la intenci\u00f3n de buscar la verdad posible y se basa en el conocimiento racional, en la organizaci\u00f3n l\u00f3gica de ideas, debiendo sostenerse en hechos y documentos concretos, hace uso de recursos narrativos literarios para contar sus historias. Seg\u00fan Motta, aun en el periodismo que pretende ser totalmente objetivo, en los textos m\u00e1s \u00e1ridos y fr\u00edos, es posible hallar dramas humanos, tramas, personajes, di\u00e1logos, conflictos, ritmo, cl\u00edmax y ambientaciones. Motta emplea como ejemplo las noticias que abordan la cuesti\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s en Brasil.<\/p>\n<p>A simple vista, podr\u00eda consider\u00e1rselos art\u00edculos t\u00e9cnicos &#8211; y por lo tanto menos atractivos. Sin embargo, recurren a estrategias discursivas que tienen por prop\u00f3sito humanizar la narrativa &#8211;\u00a0las explicaciones del ministro de Hacienda, el lugar destacado para el impacto del alza o de la baja de las tasas sobre el consumo popular, la descripci\u00f3n de la reuni\u00f3n del Comit\u00e9 de Pol\u00edtica Monetaria (Copom), las cr\u00edticas de los pol\u00edticos de oposici\u00f3n. Motta lo asegura: no existe texto period\u00edstico sin narraci\u00f3n, y \u00e9sta puede aparecer con mayor o menor intensidad.<\/p>\n<p>Y si la intenci\u00f3n es crear identidad y atraer la atenci\u00f3n del lector, el investigador destaca otra de las principales estrategias narrativas del periodismo: el uso del suspenso. &#8220;Hay siempre un sentido que no se completa y que mantiene en vilo preguntas tales como &#8216;\u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1 ma\u00f1ana?'&#8221;, destaca el profesor. La explicaci\u00f3n ayuda a comprender aquel al que se lo considera como el tercer elemento definidor: la secuencia de cap\u00edtulos y episodios. Motta recuerda que el comienzo y el fin de las historias que cuenta el periodismo son tan solo m\u00e1s o menos definidos &#8211; y nunca establecidos con precisi\u00f3n absoluta. En general, una noticia aparece a cuenta de un momento de ruptura, cobrando relevancia y generando repercusi\u00f3n en el seno de la sociedad, hasta que se llega a una situaci\u00f3n en que se cree que se agota &#8211; y el hecho desaparece.<\/p>\n<p>La reciente invasi\u00f3n de una escuela en Beslam, Rusia, por parte de militantes separatistas chechenios que tomaron m\u00e1s de mil rehenes, siendo \u00e9stos en su gran mayor\u00eda ni\u00f1os, ilustra las afirmaciones del investigador. La ocupaci\u00f3n de la escuela marca la ruptura &#8211; el orden natural de los hechos se altera. A partir de ese momento, transportados hacia la historia, pasamos a seguir diariamente las negociaciones con la polic\u00eda, el sufrimiento de los parientes, la invasi\u00f3n inminente del local para intentar liberar a los rehenes.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del desenlace, que result\u00f3 en la muerte de decenas de personas, cuando la situaci\u00f3n se normaliza, termina perdiendo importancia y enseguida desaparece del noticiario. &#8220;Hay una sucesi\u00f3n de episodios conectados entre s\u00ed que forman la narraci\u00f3n&#8221;, refuerza Motta. Pese al car\u00e1cter aparentemente aleatorio &#8211; o incluso autoritario &#8211; del ciclo de vida del noticiario, el investigador hace hincapi\u00e9 al recordar que la relaci\u00f3n que las noticias establecen con el p\u00fablico no es impositiva. Rescatando las teor\u00edas de pensadores como Hans Robert Jauss y Wolfgang Iser, de la Universidad de Constanza, sur de Alemania, que se refieren a la recepci\u00f3n como un acto audaz y creativo, Motta asegura que el lector convierte los textos en interpretaciones, introduciendo en \u00e9stos sus marcos de referencia y su comprensi\u00f3n previa del mundo.<\/p>\n<p>En su an\u00e1lisis, el investigador no soslaya la dimensi\u00f3n \u00e9tica de la actividad &#8211; que es precisamente el cuarto y \u00faltimo elemento clave. Motta sostiene que las historias contadas por el periodismo tienen siempre un tel\u00f3n de fondo moral, que establece lecciones de vida, delinea las fronteras entre el bien y el mal, lo permitido y lo prohibido, lo lindo y lo feo, ayudando a consolidar valores y principios y una red de tejidos y significados que aseguran el orden social. Estar\u00eda as\u00ed cerca, tal como lo define el investigador, de las f\u00e1bulas infantiles, siempre preocupadas con dejar moralejas.<\/p>\n<p>El caso del ex asesor de Asuntos Parlamentarios de la Jefatura de Gabinete, Waldomiro Diniz, es recordado como una de las m\u00e1s recientes e importantes situaciones que siguen esa trayectoria. Para el docente de la UnB, el riesgo se manifiesta cuando la narraci\u00f3n period\u00edstica utiliza su dimensi\u00f3n \u00e9tica de manera exagerada, extrapolando las funciones de la profesi\u00f3n y pasando a desempe\u00f1ar roles que son de la polic\u00eda, como sucede en casos de tel\u00e9fonos pinchados o cuando un dossier an\u00f3nimo llega a una redacci\u00f3n y es publicado.<\/p>\n<p>Con base en estas cuatro caracter\u00edsticas, Motta no tiene dudas al afirmar que el periodismo no reproduce hechos, sino que revela versiones posibles sobre ellos. La propuesta contrar\u00eda uno de los m\u00e1s antiguos mitos que signan la profesi\u00f3n &#8211; la idea de la neutralidad y del periodismo como una fotograf\u00eda fiel y exacta de la realidad. Conocida como &#8220;teor\u00eda del espejo&#8221;, y nacida en Estados Unidos al final del siglo XIX, esta tesis encuentra todav\u00eda hoy asidero, tanto en las redacciones como en las carreras universitarias, incluso en Brasil.<\/p>\n<p>Para cuestionar esta perspectiva, Motta dialoga con autores como Eduardo Meditsch, de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), que aborda la singularidad period\u00edstica y su capacidad de suscitar dudas y de estimular el esp\u00edritu cr\u00edtico y la producci\u00f3n de conocimiento; Cremilda Medina, de la escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP), que aborda el periodismo como el arte de tejer el presente; y tambi\u00e9n con Alfredo Vizeu, de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) que califica a la noticia como una construcci\u00f3n social de la realidad, y presenta al periodismo como un saber explicativo.<\/p>\n<p>Al reforzar la supremac\u00eda conquistada por la narraci\u00f3n period\u00edstica y destacar el espacio que ocupa en las sociedades actuales, el investigador afirma que puede v\u00e9rsela como una especie de heredera del teatro griego que, en la Antig\u00fcedad, era el responsable de explicitar y llevar a los escenarios las tragedias y comedias de la humanidad. En la era de la globalizaci\u00f3n, los logros y los conflictos son narrados por el periodismo &#8211; a trav\u00e9s de \u00e9ste damos lugar a nuestra catarsis moderna.<\/p>\n<p>De la guerra contra Irak a las elecciones municipales en Brasil, del debate sobre c\u00e9lulas madre y clonaci\u00f3n a la discusi\u00f3n sobre la tasa de inter\u00e9s, del Protocolo de Kyoto al alza del precio del petr\u00f3leo &#8211; los m\u00e1s diversos temas parecen \u00fanicamente adquirir significado y existencia concreta cuando se los publica en los peri\u00f3dicos o se los transite por las radios, la televisi\u00f3n e internet. Para Motta, la experiencia de leer, ver o escuchar noticias se ha transformado en un acto ritual\u00edstico que se repite diariamente. Es la manera que encontramos de mantener contacto permanente con la realidad. &#8220;Queda la historia period\u00edstica&#8221;, refuerza.<\/p>\n<p>Raquel Paiva, coordinadora del programa de posgrado de la escuela de Comunicaci\u00f3n de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (ECO-UFRJ), coincide con el profesor de la UnB y dice que el periodismo nos se\u00f1ala qu\u00e9 hechos ser\u00edan importantes, dici\u00e9ndonos cu\u00e1les son los temas que han de conocerse y aqu\u00e9llos que pueden descartarse. Sin embargo, llama la atenci\u00f3n acerca de un dilema m\u00e1s bien peligroso: algunas de las marcas principales de la actual actividad period\u00edstica son la velocidad de producci\u00f3n y la rapidez de circulaci\u00f3n, que se establecen con serios perjuicios respecto a la calidad de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;La volatilidad favorece el error y el discurso del sentido com\u00fan, que acaba por reforzar estereotipos, prejuicios y exclusiones&#8221;, advierte la profesora, que tambi\u00e9n estudia las narraciones desde mediados de los a\u00f1os 1980. Paiva cita como ejemplo la imagen que muchas veces el periodismo construye sobre la mujer, como alguien que estar\u00eda meramente preocupada con la apariencia y con futilidades y chismes. &#8220;Son ideas hegem\u00f3nicamente vigentes en la sociedad, independientemente de su real pertinencia en el contexto hist\u00f3rico&#8221;, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>La fragmentaci\u00f3n y la superficialidad, otras caracter\u00edsticas del periodismo contempor\u00e1neo, ayudan a componer un escenario m\u00e1s peligroso a\u00fan. La preocupaci\u00f3n mayor de las noticias se orienta con lo factual, lo inmediato y lo parcial, y la ausencia de contextos, de causas y consecuencias y de explicaciones lleva a una aprensi\u00f3n muy fr\u00e1gil y desconectada de la realidad. &#8220;Vemos solamente la punta del iceberg&#8221;, compara Motta. El gran riesgo, seg\u00fan el investigador, ser\u00eda la formaci\u00f3n de sujetos alienados y atomizados, incapaces de establecer relaciones y de comprender la complejidad de las situaciones, y sin el repertorio necesario para participar las discusiones p\u00fablicas.<\/p>\n<p>El lenguaje del videoclip anestesia y paraliza. El conflicto \u00e1rabe-israel\u00ed parece ser un s\u00edntoma de esta situaci\u00f3n: sabemos que hay ataques militares y de hombres bomba diariamente, pero, \u00bflogramos efectivamente comprender las razones de tanto odio y las historias de esos dos pueblos? Como contrapunto a esta fragmentaci\u00f3n, Raquel se\u00f1ala la necesidad de construir aquello que denomina narraciones inclusivas &#8211; capaces de ir m\u00e1s all\u00e1 de lo f\u00e1ctico, de brindar detalles y descripciones y de incentivar la reflexi\u00f3n, promoviendo as\u00ed la democratizaci\u00f3n del conocimiento. Ser\u00eda el rescate del reportaje de m\u00e1s largo aliento, de la narraci\u00f3n en profundidad y del periodismo interpretativo &#8211; aquel que brinda el mayor n\u00famero posible de relaciones y de informaci\u00f3n al p\u00fablico, sin patinar en las opiniones o en el sectarismo y la parcialidad. Motta sugiere que otras narrativas &#8211; la hist\u00f3rica, la literaria y la cinematogr\u00e1fica &#8211; se sumen a la narraci\u00f3n period\u00edstica para ayudar a componer realidades m\u00e1s complexas y menos impositivas. &#8220;El periodismo constituye una narrativa importante&#8221;, refuerza. &#8220;Pero no es la verdad absoluta.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un an\u00e1lisis plantea que el periodismo constituye la narrativa contempor\u00e1nea\r\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[109],"class_list":["post-78601","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78601"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78601\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78601"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}