{"id":78611,"date":"2004-11-01T00:00:00","date_gmt":"2004-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/11\/01\/las-observaciones-de-un-espectador-comprometido\/"},"modified":"2013-07-22T14:48:29","modified_gmt":"2013-07-22T17:48:29","slug":"las-observaciones-de-un-espectador-comprometido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-observaciones-de-un-espectador-comprometido\/","title":{"rendered":"Roberto Figueira Santos: Las observaciones de un espectador comprometido"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2004\/11\/01\/las-observaciones-de-un-espectador-comprometido\/observacoes-2\/\" rel=\"attachment wp-att-98906\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-98906\" title=\"\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/11\/observa\u00e7\u00f5es1.jpg\" width=\"159\" height=\"124\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/11\/observa\u00e7\u00f5es1.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/11\/observa\u00e7\u00f5es1-120x94.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LUCIANO ANDRADE<\/span><\/a>El profesor Roberto Figueira Santos, actualmente con 78 a\u00f1os, fue durante las d\u00e9cadas de 1970 y 1980 uno de los m\u00e1s destacados pol\u00edticos bahianos, pese a andar en cierta forma a contramano de la corriente hegem\u00f3nica del poder local, liderada por el hoy senador Antonio Carlos Magalh\u00e3es. Fue gobernador del estado de Bah\u00eda entre 1975 y 1979, y su biograf\u00eda pol\u00edtica\u00a0<em>stricto sensu<\/em> incluye tambi\u00e9n un mandato de diputado nacional (1996-1999), adem\u00e1s de los cargos de presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico &#8211; CNPq (1985-1986) y de ministro de Salud (1986-1987), ambos ejercidos durante la presidencia de Jos\u00e9 Sarney, el primer gobierno de Brasil posterior a la dictadura militar. En el sentido lato del t\u00e9rmino pol\u00edtica, esa biograf\u00eda abarca tambi\u00e9n otros numerosos cargos, empezando por el de rector de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), de 1967 a 1971. Y se inclina sin sombra de duda hacia los campos de la educaci\u00f3n superior y de la ciencia y la tecnolog\u00eda. Por cierto, actualmente es miembro del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda, con mandato hasta el a\u00f1o que viene.<\/p>\n<p>Roberto Santos, investigador y docente del \u00e1rea m\u00e9dica en sus or\u00edgenes profesionales es, en otras palabras, si no actor en esta escena, al menos un observador privilegiado de la pol\u00edtica cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica en Brasil desde los distantes a\u00f1os 1950. Y su mirada hacia el pa\u00eds es cr\u00edtica, animada por v\u00edvidas memorias. Parte de un \u00e1rea que no es ni central ni la m\u00e1s perif\u00e9rica en la producci\u00f3n contempor\u00e1nea del conocimiento cient\u00edfico nacional &#8211; Bah\u00eda ocupa el noveno lugar en el ranking de la producci\u00f3n brasile\u00f1a por estado, empatando con Cear\u00e1, de acuerdo con datos de 2004 del Institute for Scientific Information (ISI)\/Web of Science, basados en la publicaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos en peri\u00f3dicos indexados en el per\u00edodo entre 1998 y 2002.<\/p>\n<p>Es hijo del profesor Edgard Rego dos Santos, l\u00edder de la organizaci\u00f3n de la UFBA en 1946 y gran art\u00edfice de la inclusi\u00f3n de unidades aut\u00f3nomas e prestigiosas de baile, de teatro y de m\u00fasica en la estructura de la universidad; casado desde hace 41 a\u00f1os con Maria Am\u00e9lia, padre de seis hijos y abuelo de seis nietos. Roberto Santos convers\u00f3 largamente con\u00a0<strong>Pesquisa FAPESP<\/strong> en agosto pasado. De esa amena charla en su hermosa casa de Quinta do Candeal, ciudad de Salvador, se desprenden a continuaci\u00f3n sus principales p\u00e1rrafos.<\/p>\n<p><em><strong>Querr\u00eda empezar nuestro di\u00e1logo por los comienzos de su vida profesional, es decir, por su actividad de investigador y docente en el \u00e1rea m\u00e9dica<\/strong> .<\/em><br \/>\nYo tuve realmente una vida repleta de actividades muy variadas, algunas de ellas incluso imprevistas, pero comenc\u00e9 con dedicaci\u00f3n total a la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n en medicina. Hice mi carrera de m\u00e9dico ac\u00e1, en la Universidad Federal de Bah\u00eda, y despu\u00e9s me fui al exterior. Pas\u00e9 casi tres a\u00f1os afuera y cuando regres\u00e9 empec\u00e9 atrabajar en el Hospital de Cl\u00ednicas de la universidad, cuyo nombre oficial es Hospital Universitario Profesor Edgard Santos, que estaba inici\u00e1ndose, con condiciones de trabajo realmente excepcionales, y me dediqu\u00e9 por entero a las actividades acad\u00e9micas. Tanto es as\u00ed que cuando unos 17 a\u00f1os despu\u00e9s me asignaron una actividad que me obligaba a ejercer la pol\u00edtica, fue una sorpresa may\u00fascula, porque yo nunca hab\u00eda dado se\u00f1ales de tener tal inclinaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>El per\u00edodo que pas\u00f3 en el exterior despu\u00e9s de recibirse incluye un tiempo en la Universidad de Cornell.<\/strong><\/em><br \/>\nEstuve en tres universidades de tendencias diferentes, en tres ciudades muy diferentes. Viaj\u00e9 como reci\u00e9n egresado &#8211; me gradu\u00e9 en diciembre de 1949 y fui al exterior en julio de 1950 -, en una \u00e9poca en que Brasil hab\u00eda quedado muy distante de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados debido a la guerra, y ten\u00edamos por ese entonces un tipo de formaci\u00f3n bastante fuera de tiempo. La guerra hab\u00eda terminado cinco a\u00f1os antes, Estados Unidos estaba totalmente abocado al Plan Marshal de apoyo a la reconstrucci\u00f3n de Europa, por tal motivo el apoyo a otras regiones del mundo, incluida Latinoam\u00e9rica, fue bastante escaso. Yo fui uno de los primeros becarios que tuvimos la oportunidad de trasladarnos a centros que eran los m\u00e1s avanzados en aquel momento, y as\u00ed aprend\u00ed muchas cosas que a\u00fan no circulaban ac\u00e1, por decirlo de alguna manera. Bueno, con relaci\u00f3n a las universidades, fui primero a Cornell, Nueva York, donde hice un curso que era una especie de actualizaci\u00f3n a las condiciones de la medicina americana,que nos eran extra\u00f1as, porque aun cuando Brasil tuviera contacto con los pa\u00edses m\u00e1s avanzados, era sobre todo con los de Europa &#8211; Francia especialmente, y alg\u00fan contacto con Alemania e Inglaterra. Pero precisamente en aquel per\u00edodo Estados Unidos despuntaba hacia una nueva concepci\u00f3n de la actividad cl\u00ednica, que era mi rumbo, y pon\u00eda el \u00e9nfasis en sus bases cient\u00edficas.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1nto tiempo permaneci\u00f3 en Nueva York?<\/strong><\/em><br \/>\nPermanec\u00ed haciendo ese curso de adaptaci\u00f3n poco m\u00e1s de seis meses. Fue entonces mi primer contacto con una ciudad del porte de Nueva York. Bueno, y al margen de medicina, tuve que reaprender muchas cosas b\u00e1sicas. Para explicarme mejor: ven\u00edamos de una concepci\u00f3n de la actividad m\u00e9dico-cl\u00ednica muy al estilo europeo de anta\u00f1o, sobre todo franc\u00e9s, que pon\u00eda el \u00e9nfasis en la descripci\u00f3n de las enfermedades, en c\u00f3mo se presentan a la observaci\u00f3n del cl\u00ednico. Los fundamentos de la bioqu\u00edmica, de la fisiolog\u00eda y de la biof\u00edsica eran sumamente parcos &#8211; la anatom\u00eda patol\u00f3gica era m\u00e1s avanzada &#8211; y no ten\u00edan el \u00e9nfasis que pasaron a tener despu\u00e9s, en un giro que se dio de la guerra en adelante. Por eso al margen de lo que aprend\u00ed con relaci\u00f3n a la cl\u00ednica en el sentido tradicional de la observaci\u00f3n m\u00e9dica, tuve que reaprender, digamos que todos esos fundamentos que estaban todav\u00eda en pa\u00f1ales. Y all\u00ed entraban nuevas cosas, como por ejemplo la gen\u00e9tica y la inmunolog\u00eda, que tuvieron ungran impulso luego de la guerra. Todo eso le imprimi\u00f3 una gran firmeza a la actividad cl\u00ednica, que antes era m\u00e1s instintiva, basada en la anatom\u00eda patol\u00f3gica.<\/p>\n<p><em><strong>Para un joven reci\u00e9n egresado era todo un mundo nuevo que se abr\u00eda.<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, as\u00ed fue. Cuando sal\u00ed de Nueva York fui a la Universidad de Michigan, con sede en Ann Harbour &#8211; una peque\u00f1a ciudad de 40 mil habitantes, de los cuales 20 mil eran estudiantes. Ellos ten\u00edan una excelente facultad de medicina para la preparaci\u00f3n cl\u00ednica, pero la investigaci\u00f3n, aunque tuviera importancia, no era el foco principal. Y fui residente en el hospital de la universidad, pero con la mira puesta en otra etapa que iba luego a encarar, y que cumpl\u00ed en Boston, en la Universidad Harvard, en el Massachusetts General Hospital, donde trabaj\u00e9 exclusivamente en metabolismo hidromineral.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda despu\u00e9s el tema de su tesis?<\/strong><\/em><br \/>\nEl tema de mi tesis y de la actividad de investigaci\u00f3n que desarroll\u00e9 en Bah\u00eda cuando regres\u00e9, fue justamente el metabolismo del sodio, el potasio, el pH, el hidr\u00f3geno, la oxidosis, la alcalosis, en fin, un metabolismo hidromineral. Pude trabajar por ejemplo en estudios de regulaci\u00f3n renal y extrarrenal del metabolismo del potasio en nuestro hospital universitario, que estaba muy bien estructurado, muy bien organizado, de modo tal que tuvimos la ocasi\u00f3n de hacer investigaciones con animales dentro del propio hospital.<\/p>\n<p><em><strong>\u00a1\u00bfY pod\u00edan meter animales en el hospital?!<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, como por cierto ocurre en varios hospitales fuera de ac\u00e1. El piso superior del hospital estaba completamente aislado de cualquier actividad cl\u00ednica y de laboratorio. Trabaj\u00e9 por ejemplo con la verificaci\u00f3n de la depresi\u00f3n s\u00f3dica como factor esencial para el incremento de la excreci\u00f3n de amon\u00edaco, un trabajo que en parte era de fisiolog\u00eda y en parte de fisiopatolog\u00eda, es decir, de alteraciones del metabolismo del agua y de los electrolitos en funci\u00f3n de las enfermedades. Tengo otra tesis de libre docencia basada en un trabajo con cirr\u00f3ticos portadores de esquistosomiasis. Analizo de qu\u00e9 modo la excreci\u00f3n de agua est\u00e1 sujeta a factores ligados al metabolismo de la hormona antidiur\u00e9tica fabricada por la hip\u00f3fisis. En esa \u00e9poca hab\u00eda salido al mercado el fot\u00f3metro de llama. Por cierto, los primeros fot\u00f3metros de llama se probaron en el laboratorio donde yo trabajaba en el Massachusetts General Hospital. Este equipo dio un gran impulso al estudio cl\u00ednico del metabolismo de los electrolitos, pues un dosaje que desde el punto de vista qu\u00edmico hasta ese entonces era muy complicado pas\u00f3 a formar parte de la rutina. Estos trabajos se conocieron, y los aceptaron para su publicaci\u00f3n en revistas de circulaci\u00f3n mundial como <em>American Journal Phisiology.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Simult\u00e1neamente a las actividades de investigaci\u00f3n, usted empez\u00f3 a tener una fuerte influencia en la ense\u00f1anza en la Facultad de Medicina de la UFBA, \u00bfno es cierto?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, yo empec\u00e9 tambi\u00e9n con una actividad intensa en el \u00e1rea de ense\u00f1anza, y en 1956 institu\u00ed un programa de residencia con el que a la \u00e9poca solamente dos hospitales en Brasil contaban: el Hospital de Cl\u00ednicas de S\u00e3o Paulo, el pionero, y el de los Servidores del Estado de R\u00edo de Janeiro, un excelente hospital, que despu\u00e9s atraves\u00f3 enormes dificultades. La residencia modific\u00f3 completamente los c\u00e1nones de asistencia en todo el norte y el nordeste del pa\u00eds.<\/p>\n<p><em><strong>Usted volvi\u00f3 a Estados Unidos en la d\u00e9cada de 1960, \u00bfverdad?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, en 1961 \u00f3 1962, fui nuevamente al hospital de Massachusetts, y all\u00ed desarroll\u00e9 una t\u00e9cnica para dosificar la hormona diur\u00e9tica en la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea. Era una dosificaci\u00f3n directa, cuando que antes yo hab\u00eda trabajado con resultados indirectos de la acci\u00f3n de las hormonas diur\u00e9ticas en los cirr\u00f3ticos, como ya lo he mencionado.<\/p>\n<p><em><strong>El nombre del profesor Edgar Santos ha aparecido, pero no hemos hablado de \u00e9l. Al margen de ser el primer rector, fue el gran organizador de la UFBA, y tuvo una sensibilidad muy grande para el espacio de las artes dentro de la universidad. \u00bfComo lo ve a la distancia?<\/strong><\/em><br \/>\nFue un l\u00edder en la organizaci\u00f3n de la universidad, y la sensaci\u00f3n que uno tiene es precisamente que, aunque era graduado en medicina, \u00e9l ten\u00eda una sensibilidad muy especial para la cultura, para el \u00e1rea de las artes. Esta sensibilidad ser\u00eda la que le permiti\u00f3 a la Universidad Federal de Bah\u00eda tener, por ejemplo, la primera escuela superior de danza contempor\u00e1nea, tener una escuela superior de teatro. Tener una escuela de m\u00fasica, por ejemplo, que empez\u00f3 como seminarios libres de m\u00fasica, en una reacci\u00f3n al estilo de conservatorio de aquella \u00e9poca, con mucho menos formalismo, con la oportunidad de que grandes m\u00fasicos y profesores de m\u00fasica del exterior y de Brasil vinieran ac\u00e1, en principio durante los meses de julio, durante algunos a\u00f1os, en actividades que no eran permanentes, y luego en un trabajo regular. En fin, su sensibilidad ayud\u00f3 a la UFBA a tener todo un espacio cultural m\u00e1s s\u00f3lido que otras universidades federales desde el comienzo. Y eso, sumado a la inclinaci\u00f3n t\u00edpicade los bahianos hacia las artes, hizo que en pocos a\u00f1os se desarrollasen ac\u00e1 vocaciones que luego salieron en busca de mercados mayores y se afirmaron. Creo que \u00e9se es un dato importante cuando lo cotejamos con el desarrollo de la ciencia, \u00e1rea donde la inclinaci\u00f3n de los bahianos no me parece que sea tan fuerte.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPuede usted referirse un poco a c\u00f3mo esta visi\u00f3n del profesor Edgar Santos influye en su formaci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nVoy a a\u00f1adir solamente lo siguiente: aunque su nombre se hizo muy conocido en funci\u00f3n del \u00e9nfasis que le imprimi\u00f3 a las escuelas de arte de nivel superior, creo que el trabajo de mi padre con relaci\u00f3n a la salud fue tanto o m\u00e1s importante a\u00fan, por el hecho de haber fundado con enormes dificultades un hospital universitario que representa a la medicina moderna, y que su construcci\u00f3n demor\u00f3 11 a\u00f1os. La construcci\u00f3n se inici\u00f3 en 1937, se inaugur\u00f3 en noviembre de 1948 y entr\u00f3 en funcionamiento en 1949.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY guarda alguna semejanza con el Hospital de Cl\u00ednicas de S\u00e3o Paulo, no es cierto?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, porque Ernesto Souza Campos, profesor de microbiolog\u00eda de la facultad de medicina de S\u00e3o Paulo, y que posteriormente fuera ministro de Educaci\u00f3n, tuvo mucha influencia en el proyecto de S\u00e3o Paulo y, a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el de ac\u00e1. Por eso el plano con forma de H, donde las enfermer\u00edas se ubican en las alas laterales y los servicios generales en el travesa\u00f1o de la H, todo muy parecido al de S\u00e3o Paulo. Todo en tama\u00f1o menor. Souza Campos fue uno de los brasile\u00f1os que curs\u00f3 la famosa carrera de salud p\u00fablica en la Universidad John Hopkins al final de la d\u00e9cada de 1920 y la d\u00e9cada de 1930, que tuvo influencia pr\u00e1cticamente en todo el todo el mundo, y una influencia superlativa en Brasil. Muchos de los sanitaristas destacados en Brasil hicieron esta carrera a t\u00edtulo de posgrado. As\u00ed fue como Souza Campos vino con dos influencias muy importantes al \u00e1rea m\u00e9dica: la administraci\u00f3n hospitalaria, que pr\u00e1cticamente no exist\u00eda a la \u00e9poca, y la enfermer\u00eda como profesi\u00f3n de nivel superior y actividad important\u00edsima en el proceso de salud.<\/p>\n<p><em><strong>Demos un salto en el tiempo: \u00bfc\u00f3mo fue el paso de las funciones de investigador y docente al \u00e1rea pol\u00edtica de la universidad?<\/strong><\/em><br \/>\nVoy a hacer una digresi\u00f3n para mostrar tal transici\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de mis actividades de investigaci\u00f3n, durante mis primeros a\u00f1os como profesor catedr\u00e1tico (el equivalente al docente titular en los d\u00edas actuales) me dediqu\u00e9 mucho a modernizar la ense\u00f1anza de la medicina. Con el modelo tradicional era muy frecuente, casi una regla, la especializaci\u00f3n precoz. El estudiante de medicina empezaba a trabajar desde los primeros a\u00f1os de su formaci\u00f3n en un servicio, y all\u00ed, por una cuesti\u00f3n de amistad, o a veces de parentesco, iba creando responsabilidades crecientes y se iba perfeccionando en algunas pr\u00e1cticas de aquella especialidad, y terminaba ejerciendo la profesi\u00f3n de esa manera, sin una visi\u00f3n de conjunto. Algunos que pretend\u00edan ir al interior, por cuenta propia, y sin responsabilidad de parte de la escuela, frecuentaban dos o tres servicios, para luego en el ejercicio profesional poder dar una cobertura ante cualquier carencia.<\/p>\n<p>La idea entonces fue ofertar un programa que se extendiese a la totalidad de los estudiantes y que hiciera que el estudiante, aun en el marco del formalismo de un curr\u00edculo, crease aquella idea general de la medicina. Esto es muy importante en otras carreras, pero es particularmente importante en medicina, porque uno trata seres humanos, no trata un h\u00edgado o un coraz\u00f3n. Ese esfuerzo de modernizaci\u00f3n se extendi\u00f3 a otras escuelas y result\u00f3 en la creaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de escuelas de Medicina, una entidad que tuvo una influencia muy grande tanto en este aspecto de establecer curr\u00edculos, normas pedag\u00f3gicas y una organizaci\u00f3n hospitalaria ajustada a la ense\u00f1anza, como en el de insertar en la ense\u00f1anza de la medicina una noci\u00f3n de medicina colectiva, de salud p\u00fablica, que antes era extremadamente precaria.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY despu\u00e9s de ese esfuerzo en pro de la modernizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza?<\/strong><\/em><br \/>\nYo estaba muy entusiasmado con ese programa de reforma de la ense\u00f1anza m\u00e9dica cuando sobrevino el proceso de elecci\u00f3n del rector ac\u00e1. En 1967 exist\u00eda una cierta competencia entre algunos docentes que integraban el consejo universitario para reemplazar a Miguel Calmon. Y Miguel muri\u00f3 s\u00fabitamente, en v\u00edsperas de la elecci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>Pero en ese tiempo usted era secretario de Salud del estado.<\/strong><\/em><br \/>\nExactamente. Sucede que cuando yo estaba en el programa de reforma de la ense\u00f1anza m\u00e9dica, uno de mis empe\u00f1os era crear oportunidades tambi\u00e9n fuera del hospital universitario para que los estudiantes frecuentasen los servicios de los centros de salud, que eran muy precarios. En ese momento el nuevo gobernador, Luiz Viana Filho, me ofreci\u00f3 el cargo de secretario de Educaci\u00f3n. Yo le dije que aceptar\u00eda ser secretario de Salud y asum\u00ed el 7 de abril. En junio hubo elecciones para la rector\u00eda y el candidato natural era Orlando Gomes, jurista, docente de la Facultad de Derecho, vicerrector durante casi todo el mandato de mi padre, de 1946 a 1961. Pero hab\u00eda una gran disputa y en ese clima el gobierno nacional se contamin\u00f3 por una resistencia al nombre de Orlando, porque \u00e9l hab\u00eda sido del Partido Socialista en la d\u00e9cada de 1930. Y el gobierno militar lo rechaz\u00f3.<\/p>\n<p>En las cercan\u00edas de la elecci\u00f3n yo hab\u00eda entrado como el nombre m\u00e1s votado en el segundo escrutinio. A una determinada altura el ministro de Educaci\u00f3n, Tarso Dutra, pidi\u00f3 que me llamasen, y en un di\u00e1logo junto con Adriano Pond\u00e9, por ese entonces rector en ejercicio, dijo que hab\u00eda resistencia con el primer nombre de la lista, y como yo era el segundo, estaban pensando en m\u00ed como rector. Yo le dije que no podr\u00eda aceptar, considerando incluso la amistad de mi familia con Orlando Gomes, y \u00e9ste dijo que entonces tendr\u00eda que devolver la lista a la universidad, pedir que organizasen otra, en s\u00edntesis, una crisis. En aquel tiempo se tem\u00eda mucho por las represalias pol\u00edticas, y por eso pedimos tiempo como para consultar por tel\u00e9fono (est\u00e1bamos en R\u00edo con el ministro) al consejo universitario y al propio Orlando Gomes, que fue taxativo en el sentido de que yo aceptase, para evitar una crisis en la universidad. Bueno, el resultado fue que yo, que hab\u00eda tenido al comienzo del gobierno de Luiz Vianaun trabajo enorme para prepararme para ser secretario, en menos de tres meses estaba dejando el cargo para asumir la rector\u00eda.<\/p>\n<p><em><strong>Y en la rector\u00eda usted tuvo que v\u00e9rselas con la cuesti\u00f3n de la reforma universitaria.<\/strong><\/em><br \/>\nAl final del gobierno de Castelo Branco, Luiz Viana, por ese entonces jefe de Gabinete de Castelo y tambi\u00e9n profesor de derecho de la universidad, aunque se dedicaba a la pol\u00edtica casi todo el tiempo, logr\u00f3 convencer al presidente de que deb\u00eda hacerse una reforma de las universidades. Y Castelo promulg\u00f3 un decreto ley en 1966. No exist\u00eda entonces ninguna comisi\u00f3n conjunta del ministerio de Educaci\u00f3n y la Usaid (la Usaid es la agencia estadounidense para el desarrollo internacional), lo que reci\u00e9n se dio cuando Muniz de Arag\u00e3o fue ministro, unos dos o tres a\u00f1os m\u00e1s tarde. Al contrario de lo que el movimiento estudiantil difundi\u00f3, ac\u00e1 interesaba solamente la reestructuraci\u00f3n de la universidad, y en una concepci\u00f3n desarrollada por educadores brasile\u00f1os. Lo m\u00e1s importante de esa reforma fue que los sectores b\u00e1sicos del conocimiento, que ten\u00edan poca relevancia en la organizaci\u00f3n original de las universidades, pasaban a tener una importancia mucho mayor &#8211; algo que eminentes educadores brasile\u00f1os exig\u00edan desde la d\u00e9cada de 1930 y que solamente la Universidad de S\u00e3o Paulo experimentara en la Facultad de Medicina y en la Facultad de Filosof\u00eda, y luego la Universidad de Brasilia, en 1960.<\/p>\n<p>Pues bien, el decreto ley que generaliz\u00f3 este principio sali\u00f3 en 1966 y no tuvo nada que ver con el acuerdo MEC-Usaid. Las cosas se confunden a causa de los complementos a la reestructuraci\u00f3n que se hicieron para enfrentar al movimiento estudiantil, y que se basan particularmente en la cuesti\u00f3n de la representaci\u00f3n estudiantil. La direcci\u00f3n acad\u00e9mica se vio imposibilitada de funcionar en los moldes que funcion\u00f3 hasta 1967 y la direcci\u00f3n central de los estudiantes, sumada a las uniones estaduales, todo qued\u00f3 cesante, en s\u00edntesis&#8230; Tanto en la representaci\u00f3n estudiantil como en el gobierno de la universidad las cosas se alteraron sobremanera y a eso se lo denomina reforma universitaria. Pero lo que nos importa desde el punto de vista del desarrollo cient\u00edfico de la universidad es que la reestructuraci\u00f3n a la que me refiero implant\u00f3 la ense\u00f1anza de las ciencias en la generalidad de las universidades. Lo que la reestructuraci\u00f3n gener\u00f3 fue por lo tanto la posibilidad de hacer investigaci\u00f3ncient\u00edfica dentro de las universidades.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEntonces para usted la investigaci\u00f3n de ciencias en las universidades brasile\u00f1as tiene un acta de nacimiento con una fecha precisa?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed. En febrero de 1966 se promulg\u00f3 el primer decreto que traz\u00f3 realmente la l\u00ednea, la directriz esencial, directrices racionales, intelectuales y todo eso, pero que las universidades consideraron que era algo un poco vago desde el punto de vista de la implementaci\u00f3n. Entonces, al a\u00f1o siguiente hubo un segundo decreto, elaborado por educadores brasile\u00f1os en el marco del Consejo Federal de Educaci\u00f3n. S\u00e9 que esa verdad no ser\u00e1 restablecida, me he referido a eso en innumerables oportunidades, y otros compa\u00f1eros tambi\u00e9n, pero la connotaci\u00f3n pol\u00edtica que rodea a esta cuesti\u00f3n es muy fuerte.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPara usted somos todav\u00eda muy j\u00f3venes en investigaci\u00f3n cient\u00edfica?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, as\u00ed es. Tuvimos alguna investigaci\u00f3n desde el siglo XIX y a comienzos del siglo XX con los laboratorios seroter\u00e1picos, Manguinhos, el Instituto Biol\u00f3gico de S\u00e3o Paulo, el Instituto Agron\u00f3mico de Campinas, etc. Entre la agricultura y la salud p\u00fablica hubo algunas investigaciones en Brasil. Ac\u00e1 tuvimos la escuela Tropicalista Bahiana, pero todo fuera de las facultades.<\/p>\n<p><em><strong>Bueno, \u00bfpor qu\u00e9 usted sostiene que aquella reestructuraci\u00f3n de la universidad fue absolutamente necesaria?<\/strong><\/em><br \/>\nPor lo siguiente: incluida la Universidad de Brasilia, todas las universidades resultaban de la aglomeraci\u00f3n de facultades aisladas. As\u00ed los sectores b\u00e1sicos del conocimiento, como matem\u00e1ticas, f\u00edsica, qu\u00edmica, biolog\u00eda b\u00e1sica y ciencias humanas tambi\u00e9n exist\u00edan dentro de las facultades profesionales como una fase preliminar, preparatoria. Por eso los sectores b\u00e1sicos del conocimiento estaban fragmentados dentro de las universidades. Exist\u00eda una matem\u00e1tica en la Polit\u00e9cnica, una matem\u00e1tica en la Arquitectura, y por ah\u00ed iba la cosa, pero no exist\u00eda matem\u00e1ticas, como una unidad m\u00e1s abarcadora, que cultivase todos los aspectos de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n y con una concentraci\u00f3n de los recursos humanos, materiales y econ\u00f3micos. Estaba todo atomizado. Eso se aplica a la f\u00edsica, a la qu\u00edmica, a la biolog\u00eda b\u00e1sica y a las ciencias humanas, y la motivaci\u00f3n mayor de la reestructuraci\u00f3n fue precisamente tomar esos trozos y concentrarlos en una gran unidad de matem\u00e1ticas, o def\u00edsica, o de qu\u00edmica. Eso fue fundamental, pas\u00f3 a existir una matem\u00e1tica, una f\u00edsica, una qu\u00edmica con la concentraci\u00f3n de los medios de investigaci\u00f3n que estaban hasta ese momento pulverizados. Y yo estoy persuadido de que fue a causa de eso, sumado a la dedicaci\u00f3n exclusiva, que la investigaci\u00f3n floreci\u00f3.<\/p>\n<p><em><strong>Pero usted mismo dice que en Bah\u00eda la investigaci\u00f3n no floreci\u00f3 tal como lo so\u00f1aba<\/strong> .<\/em><br \/>\nCreo que hubo una cierta timidez de la gente de los sectores b\u00e1sicos del conocimiento y por eso las facultades tradicionales siguieron dominando el gobierno de las universidades. Esta gente no se sinti\u00f3 con poder, no se sinti\u00f3 apoyada, ni internamente en la instituci\u00f3n, ni en la comunidad en general para enfrentar el prestigio de los sectores tradicionales.<\/p>\n<p>Sectores que no ten\u00edan dedicaci\u00f3n exclusiva, que es algo que lleg\u00f3 mucho m\u00e1s recientemente, y por eso produc\u00edan poco desde el punto de vista cient\u00edfico. La verdad es que ellos eran m\u00e9dicos que ense\u00f1aban fisiolog\u00eda, bioqu\u00edmica etc. y al mismo tiempo dispon\u00edan de horas del d\u00eda para ejercer la profesi\u00f3n m\u00e9dica, como profesionales generalistas o especialistas. Pero lo que importa es que la universidad brasile\u00f1a sigui\u00f3 adelante pese a todas las dificultades, a toda la falta de dinero y todo lo dem\u00e1s. La cantidad de maestrandos y doctorandos que tiene la universidad hoy en d\u00eda, de producci\u00f3n de tesis y de transformaci\u00f3n de esos trabajos en art\u00edculos de revistas y peri\u00f3dicos con buena aceptaci\u00f3n, y as\u00ed sucesivamente, es impresionante. Y no cabe duda que la formaci\u00f3n y la calidad de los docentes han mejorado mucho.<\/p>\n<p><em><strong>Bueno, si el sistema brasile\u00f1o de posgrado forma actualmente 7 mil doctores por a\u00f1o, debe tener efectos en ese sentido.<\/strong><\/em><br \/>\nExacto, esto no exist\u00eda antes. El modo en que la persona llegaba a la cima de la carrera era m\u00e1s bien sobre la base de las relaciones personales, aquello del maestro y el aprendiz, sin car\u00e1cter formal, sin ning\u00fan criterio de aceptaci\u00f3n ni nada. Exist\u00edan los concursos, pero los concursos constituyen solamente un determinado momento en la vida de los profesionales, y la forma de tomar los ex\u00e1menes antiguamente favorec\u00eda m\u00e1s a los que memorizaban y repet\u00edan las cosas. Hoy en d\u00eda se eval\u00faa la capacidad de creaci\u00f3n y realizaci\u00f3n de trabajos. La cuesti\u00f3n es que tambi\u00e9n en parte por eso nuestra investigaci\u00f3n es poco innovadora, entonces de all\u00ed surge aquel moho que viene del tiempo de la educaci\u00f3n jesu\u00edtica, de la herencia escol\u00e1stica; una historia que viene de muy lejos, una historia que los portugueses nos trajeron. Por eso uno sabe que hasta hace pocas d\u00e9cadas la historia era m\u00e1s en sobre la base de memorizar. Y no de transmitir los conceptos de la ciencia como una cosa que est\u00e1 siemprebajo cautela, en nuevo examen.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPodemos dar un nuevo salto y ver c\u00f3mo usted abord\u00f3 el \u00e1rea de ciencia y la tecnolog\u00eda cuando fue gobernador de Bah\u00eda, en 1975?<\/strong><\/em><br \/>\nAntes est\u00e1bamos hablando de la cultura cient\u00edfica y quiero recordarle que una de las cosas que hice con el mayor cari\u00f1o en el gobierno, aunque no tuviera mayor porte desde el punto de vista material y financiero, fue un museo de ciencia y tecnolog\u00eda en Pitua\u00e7u, para promover los conceptos cient\u00edficos para las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes. Hab\u00eda una oportunidad especial para ello, porque Bah\u00eda estaba industrializ\u00e1ndose r\u00e1pidamente, primero con el Centro Industrial de Aratu y, m\u00e1s adelante, con el Polo Petroqu\u00edmico de Cama\u00e7ari, que represent\u00f3 un inversi\u00f3n de 4 mil millones de d\u00f3lares en un lapso de cuatro a\u00f1os. Era algo nuevo y pensamos en preparar el museo para mostrarles las cosas a los ni\u00f1os de una manera din\u00e1mica y viva. Inauguramos el museo al final de 1978, y en marzo de 1979 dej\u00e9 el gobierno. Resultado: el museo de ciencia y tecnolog\u00eda desapareci\u00f3. Era un proyecto que implic\u00f3 incluso una participaci\u00f3n inglesa &#8211; los ingleses son buenos en eso de hacer cosas con poco dinero -, lacooperaci\u00f3n de Petrobras, con modelos de torres de petr\u00f3leo, modelos tridimensionales de mol\u00e9culas de productos petroqu\u00edmicos y otras cosas. Creamos una operaci\u00f3n museo-escuela, que implicaba una dotaci\u00f3n de \u00f3mnibus para alumnos de la escuela p\u00fablica primaria, para llevarlos a los museos, incluso al de ciencia y tecnolog\u00eda. Los maestros iban primero al museo, para saber qu\u00e9 era aquello, preparaban su clase; y es impresionante como todo eso muri\u00f3.<\/p>\n<p><em><strong>Pero, para no ser injustos, es bueno recordar que en algunas \u00e1reas existe una tradici\u00f3n respetable de investigaci\u00f3n en Bah\u00eda. Me refiero a las investigaciones en el \u00e1rea de medicina tropical, por ejemplo. \u00bfPodr\u00eda comentar un poco por qu\u00e9 el \u00e1rea avanza, mientras que la f\u00edsica, e incluso la bioqu\u00edmica, etc., permanecen rezagadas?<\/strong><\/em><br \/>\nLa medicina, la salud tuvo realmente un pasado sostenido en base a la presencia de la facultad de medicina en el ambiente bahiano. No obstante, la facultad de medicina no fue el factor fundamental para las investigaciones que se realizaron durante la segunda mitad del siglo XIX, por ejemplo. Los investigadores de mayor relevancia no se entend\u00edan bien con la facultad. En el siglo XX, con el Hospital de Cl\u00ednicas, Bah\u00eda continu\u00f3 siendo un ambiente muy valorado por los investigadores porque continuaba teniendo una pobreza intensa, por as\u00ed decirlo, rica para la investigaci\u00f3n, y al mismo tiempo pasaba a estar en nuevas condiciones, tanto en el aspecto de laboratorio como en el cl\u00ednica. Por eso, adem\u00e1s de algunos bahianos, vinieron muchos investigadores de afuera en el \u00e1rea de las enfermedades infectocontagiosas, las enfermedades transmisibles. En la d\u00e9cada de 1930 y un poco despu\u00e9s, Otavinho Mangabeira, que era investigador del Manguinhos, entom\u00f3logo, aprovech\u00f3 algunos talentos locales y despu\u00e9s trajo a Samuel Pessoa, docente de parasitolog\u00eda de la USP, entre otros, para realizar trabajos bastante importantes y formar bastante gente. Todo eso en un instituto que se llamaba Oswaldo Cruz, luego Fundaci\u00f3n Gon\u00e7alo Muniz y posteriormente, en los a\u00f1os 1990, se convirti\u00f3 otra vez en un centro de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz, con un grupo de investigadores de la m\u00e1s alta categor\u00eda, entre ellos Bernardo Galv\u00e3o, un excelente investigador. Galv\u00e3o es bahiano; permaneci\u00f3 muchos a\u00f1os en R\u00edo y en los a\u00f1os 1980 empez\u00f3 a estudiar bastante Sida. Cuando yo estaba en el Ministerio de Salud, \u00e9l estaba all\u00e1: estaban armando un laboratorio de biolog\u00eda bastante especializado.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfExiste alg\u00fan campo espec\u00edfico donde las cosas ahora est\u00e9n funcionando bien, alguna enfermedad espec\u00edfica mejor estudiada en Salvador que en otras ciudades brasile\u00f1as?<\/strong><\/em><br \/>\nAl margen del Chagas y la esquistosomiasis, que son, por as\u00ed decirlo, los estudios tradicionales, est\u00e1 la leptospirosis, el Sida y sobre todo las enfermedades virales menos divulgadas, menos conocidas, que ellos las est\u00e1n estudiando y con bastante buenos resultados, y con la aceptaci\u00f3n en la literatura m\u00e9dica que selecciona estas cosas.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo ve el pa\u00eds en su conjunto hoy en d\u00eda en materia de investigaci\u00f3n cient\u00edfica?<\/strong><\/em><br \/>\nBueno, S\u00e3o Paulo es un caso aparte. En el pa\u00eds en general creo que con el posgrado las oportunidades de fijar gente en programas regulares en las universidades, y con el r\u00e9gimen de dedicaci\u00f3n exclusiva, ha habido una evoluci\u00f3n muy grande en la producci\u00f3n cient\u00edfica, demostrada incluso por el n\u00famero de publicaciones de art\u00edculos en revistas internacionales que se encuentran en bases indexadas. Hay como que un despertar, un cambio muy r\u00e1pido, aunque por ahora se lo observa mucho m\u00e1s en el \u00e1rea cient\u00edfica que en el \u00e1rea tecnol\u00f3gica. Y donde se mantuvo encendida la llama de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica con perspectivas de innovaci\u00f3n, aunque sea reducidamente, fue en las universidades. Las empresas fueron mucho m\u00e1s lentas para despabilarse, y est\u00e1n despertando \u00faltimamente en funci\u00f3n de la necesidad de exportar.<\/p>\n<p><em><strong>Con este tema del apoyo a un ambiente propicio para el desarrollo tanto cient\u00edfico cuanto tecnol\u00f3gico, existe un problema curioso en Bah\u00eda, que es la larga resistencia oficial a la implantaci\u00f3n de una fundaci\u00f3n estadual de apoyo a la investigaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1ndo usted gobern\u00f3 el estado, no hab\u00eda clima como para crear esa fundaci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nEn mi per\u00edodo de gobierno el esfuerzo de inversi\u00f3n de recursos se concentr\u00f3 en el Ceped, el Centro de Investigaci\u00f3n y Desarrollo, que se fund\u00f3 durante la gobernaci\u00f3n de Luiz Viana. El Ceped desarroll\u00f3 muchos trabajos en el \u00e1rea de petroqu\u00edmica, en perfeccionamiento de procesos petroqu\u00edmicos, porque el polo petroqu\u00edmico estaba entonces comenzando. Se trabaj\u00f3 mucho en agronegocios, en agroindustria. En metalurgia, como estaba comenzando producirse cobre ac\u00e1, hubo una necesidad de que el Ceped se dedicase a la metalurgia de no ferrosos. Por lo tanto, el Ceped tuvo un rol muy importante durante muchos a\u00f1os. Y muri\u00f3. Se acab\u00f3.<\/p>\n<p><em><strong>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 no se cre\u00f3 enseguida una fundaci\u00f3n de apoyo a la investigaci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nPor ocasi\u00f3n de las constituyentes estaduales, en 1989, muchos estados crearon sus fundaciones de apoyo, incluso Bah\u00eda, al menos en la ley. Pero, despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, de uno o dos a\u00f1os, la fundaci\u00f3n dej\u00f3 de existir. Era dirigida por un consejo que contaba con la participaci\u00f3n de otros \u00f3rganos de la comunidad, y se transform\u00f3 en un consejo con un mecanismo de nominaci\u00f3n mucho m\u00e1s vinculado al propio gobierno del estado.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUsted cree que est\u00e1 preparada ya la estructura formal sobre la cual ha de apoyarse efectivamente la investigaci\u00f3n cient\u00edfica?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, esa estructura existe. Claro que luego de un retraso, de una disminuci\u00f3n muy grande de impulso con relaci\u00f3n a como se hab\u00eda empezando, pero en este momento existe.<\/p>\n<p><em><strong>Cuando ocup\u00f3 la presidencia del CNPq, \u00bfintent\u00f3 de alguna manera movilizar los sistemas de investigaci\u00f3n en los estados que se ubican por fuera de la regi\u00f3n sudeste?<\/strong><\/em><br \/>\nYo estuve solamente un a\u00f1o en CNPq. Pero, si bien yo ya ten\u00eda una inclinaci\u00f3n a este tipo de actividad, a partir de entonces realmente me entusiasm\u00e9, y tambi\u00e9n desde entonces muchos de los cargos que he ejercido, o lo que he escrito o dicho se relaciona con esa cuesti\u00f3n de la ciencia y la tecnolog\u00eda como un factor absolutamente decisivo, impostergable e irrecusable en el desarrollo del pa\u00eds. Cuando yo asum\u00ed, en el CNPq hab\u00eda una desconfianza muy grande en el seno de la comunidad cient\u00edfica con relaci\u00f3n a las instituciones de gobierno. Era una comunidad que hab\u00eda ejercido una gran resistencia al gobierno militar y en la transici\u00f3n a\u00fan hab\u00eda mucho de aquello que se denomin\u00f3 &#8220;residuos de autoritarismo&#8221;. Por eso tuve que enfrentar y atravesar todo eso.<\/p>\n<p>Pero desde el punto de vista del trabajo propiamente dicho, en primer lugar, me preocup\u00e9 bastante con la atomizaci\u00f3n de los recursos del CNPq. Yo hac\u00eda la siguiente cuenta a la \u00e9poca: si uno tomase, en una contabilidad sencilla, el total de recursos captados por el CNPq, dividido por el n\u00famero de proyectos que \u00e9ste financiaba, en promedio dar\u00eda entre 5 mil y 10 mil d\u00f3lares por proyecto. O sea, casi nada. \u00bfQu\u00e9 se puede hacer con 5 mil d\u00f3lares? Eso no existe. Al mismo tiempo era moneda corriente que quien solicitaba financiaci\u00f3n no sal\u00eda m\u00e1s. Exist\u00eda tambi\u00e9n aquello que se puede denominar el ser &#8220;buenos muchachos&#8221;, es decir, el no rechazar un proyecto vino de los propios investigadores.<\/p>\n<p>El resultado fue esa atomizaci\u00f3n. Bueno, por supuesto que el argumento era que el problema es que el dinero es poco: sin duda lo era y sigue siendo poco y ser\u00e1 siempre poco, pero eso era tambi\u00e9n un pretexto para no contrariar, para no enfrentar a la comunidad cient\u00edfica. Yo procur\u00e9 organizar las cosas de modo tal de mitigar eso, pero como el tiempo fue poco&#8230; Bueno, el otro tema es que que, pese a todo mi empe\u00f1o por el desarrollo de las ciencias b\u00e1sicas, que fue se demostr\u00f3 muy bien en la pr\u00e1ctica en mi vida, la gente de las ciencias b\u00e1sicas ten\u00eda una desconfianza muy grande con relaci\u00f3n al reparto de recursos con la parte tecnol\u00f3gica. Pero el consejo es de desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico&#8230; Hubo un momento en que se pens\u00f3 en separar un poco eso, con la idea de que si el CNPq fuese solo de la ciencia ser\u00eda mejor. Eso es ser un tanto iluso. No se puede dividir y terminar dejando a la tecnolog\u00eda sin nada. Pues bien, por \u00faltimo estaba la famosa cuesti\u00f3n de la distribuci\u00f3n regional. Pero, a decir verdad, era necesario reconocer que el problema de la distribuci\u00f3n regional tambi\u00e9n era en gran medida resultado de la falta de iniciativa de muchas de las unidades de esas regiones m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUsted no se est\u00e1 metiendo en una pelea cient\u00edfica con ese an\u00e1lisis?<\/strong><\/em><br \/>\nSabemos que la predominancia de gente del este y del sur en los \u00f3rganos de decisi\u00f3n tambi\u00e9n tuvo importancia en la mala distribuci\u00f3n. Hab\u00eda un cierto menoscabo por la calidad de todo lo que ven\u00eda del nordeste, del norte, es cierto. Pero, por otro lado, hab\u00eda tambi\u00e9n una gran falta de iniciativa. Yo digo eso ac\u00e1, en mi tierra. Intent\u00e9 estimular la presentaci\u00f3n de propuestas, sobre todo en ciertas \u00e1reas de cuya importancia yo estaba convencido, como el \u00e1rea agron\u00f3mica, pero la gente era lerda.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfNo mandaban los proyectos?<\/strong><\/em><br \/>\nCon excepci\u00f3n de algunas pocas unidades que ya ten\u00edan un historial, en general los pedidos eran m\u00e1s d\u00e9biles. Intent\u00e1bamos equilibrar, acomodar, estimular lo que ven\u00eda de las regiones m\u00e1s pobres, pero a sabiendas de que la griter\u00eda de que son perseguidos, que no son debidamente valorados, etc. no es precisamente verdadera.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY en el Ministerio de Salud?<\/strong><\/em><br \/>\nSalud pr\u00e1cticamente se encargaba solamente de prevenci\u00f3n de enfermedades transmisibles. Las enfermedades de la pobreza, las enfermedades infectocontagiosas. Y era un ministerio muy peque\u00f1o. Y la poblaci\u00f3n en general ten\u00eda asistencia en el \u00e1rea de infectocontagiosas, pero fuera de all\u00ed no ten\u00eda asistencia alguna, no se pod\u00eda hacer nada, no hab\u00eda dinero, no ten\u00eda gente suficiente, mientras que el Ministerio de Previsi\u00f3n Social en aquella \u00e9poca nadaba en dinero. Bueno, estuvo el movimiento de los llamados sanitaristas, que es una expresi\u00f3n incluso impropia, que procur\u00f3 juntar la parte de salud que estaba en el Ministerio de Previdencia burocr\u00e1ticamente, con la salud propiamente dicha. Por eso el Ministerio de Salud, que m\u00e1s bien chico, se volvi\u00f3 enorme, con un dinero que era de la Previsi\u00f3n Social. Esto gener\u00f3 unos problemas inicialmente; hubo incluso un momento en que las cosas empeoraron, pero despu\u00e9s se racionalizaron.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPero no hab\u00eda alguna manera de que el Ministerio de Salud se articulase con el \u00e1rea de investigaci\u00f3n cient\u00edfica orientada a la salud? \u00bfNo exist\u00eda un mecanismo posible para eso?<\/strong><\/em><br \/>\nExist\u00eda s\u00ed, en la estructura la Fiocruz, tradicionalmente ligada al Ministerio de Salud. La fuerza de la investigaci\u00f3n en el Ministerio de la Salud estaba y sigue estando en la Fiocruz, y nosotros apoyamos mucho eso. Bueno, siempre restringidos en aquel momento a las enfermedades infectocontagiosas: hubo una explosi\u00f3n de malaria en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica. Eso que fue algo interesante. Porque durante la Segunda Guerra hab\u00edan surgido unos insecticidas muy potentes para terminar con los mosquitos, y surgi\u00f3 el &#8220;aralem&#8221;, la cloroquina, el primero de los antipal\u00fadicos m\u00e1s eficaces. Antes incluso se constituy\u00f3 la Sucam, la Superintendencia de Campa\u00f1as de Salud P\u00fablica, y se hizo un excelente trabajo que acab\u00f3 con la malaria en esta mitad del Brasil oriental. Pero en la Amazonia las mismas cosas y las mismas personas fallaron. La Amazonia tiene algo que yo creo que a\u00fan est\u00e1 por descubrirse, algo que alimenta al mosquito.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca que yo llegu\u00e9 al ministerio se estaba produciendo una gran migraci\u00f3n, sobre todo de parte de agricultores de R\u00edo Grande do Sul, Santa Catarina, Paran\u00e1, etc., hacia la regi\u00f3n amaz\u00f3nica. Esta gente llegaba sin ninguna defensa inmunol\u00f3gica, v\u00edrgenes, listos para someterse al ataque de los mosquitos. Entonces fue una devastaci\u00f3n. Por eso trabajamos mucho con ese tema de la malaria, trabajamos mucho tambi\u00e9n en las fiebres maculosas, en el mal de Chagas, en la esquistosomiasis; en resumen, hab\u00eda problemas, y grandes, en el \u00e1rea de transmisibles, sobre todo en las zonas pobres. Y hab\u00eda tambi\u00e9n instrumentos, aunque un poco anticuados, que eran la Sucam y la Fundaci\u00f3n Cesp, que formaban parte del Ministerio de Salud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las observaciones de un espectador comprometido","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[124],"class_list":["post-78611","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78611"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78611\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78611"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}