{"id":78614,"date":"2004-11-01T00:00:00","date_gmt":"2004-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/11\/01\/y-un-grano-ha-de-germinar\/"},"modified":"2015-03-31T17:00:36","modified_gmt":"2015-03-31T20:00:36","slug":"y-un-grano-ha-de-germinar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/y-un-grano-ha-de-germinar\/","title":{"rendered":"Y un grano ha de germinar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_98297\" style=\"max-width: 169px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2004\/11\/01\/y-un-grano-ha-de-germinar\/grao\/\" rel=\"attachment wp-att-98297\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-98297\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/11\/gr\u00e3o.jpg\" alt=\"\" width=\"159\" height=\"113\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/11\/gr\u00e3o.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/11\/gr\u00e3o-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">embrapa<\/span><\/a> La pel\u00edcula del mismo color de la semilla favorece uso industrial del man\u00ed<span class=\"media-credits\">embrapa<\/span><\/p><\/div>\n<p>Si preguntamos en cualquier parte de Brasil a qui\u00e9n le gusta el &#8216;p\u00e9-de-moleque&#8217; o la &#8216;pa\u00e7oca&#8217;, pocos, pero muy pocos realmente dir\u00e1n &#8220;a m\u00ed no me gusta&#8221;. Son una especie de turrones de man\u00ed molido o con los granos enteros y tostados o cocidos, que forman parte de las preferencias nacionales, principalmente en la regi\u00f3n nordeste, que ocupa el segundo lugar en consumo en el pa\u00eds, con 50 mil toneladas de vainas anuales, aunque solamente produzca 13 mil toneladas. Con tama\u00f1a popularidad y por sus altos \u00edndices de prote\u00ednas, el man\u00ed aparecer\u00e1 en forma m\u00e1s visible en los campos de dicha regi\u00f3n a partir del segundo semestre del pr\u00f3ximo a\u00f1o, cuando una nueva variedad de semillas desarrollada por la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa, sigla en portugu\u00e9s) estar\u00e1 disponible para los agricultores.<\/p>\n<p>Esta semilla, denominada BRS Havana, fue preparada especialmente para el semi\u00e1rido nordestito, con caracter\u00edsticas de resistencia a la sequ\u00eda, rendimiento y buena productividad para las condiciones de la regi\u00f3n. Otra ventaja importante de la nueva semilla es la pel\u00edcula color crema que envuelve a los granos, y no roja, como la de la mayor\u00eda de las variedades existentes en el mercado.<\/p>\n<p>Las pel\u00edculas del color de la semilla son sumamente importantes para que el agricultor venda su producci\u00f3n a la industria de golosinas y productos elaborados con man\u00ed. &#8220;Como la pel\u00edcula color crema es del color de la semilla, la industria puede moler directamente los granos para elaborar las pastas para dulces y salados, sin importarse con las impurezas visuales dejadas por la pel\u00edcula roja&#8221;, dice la agr\u00f3noma Roseane Cavalcanti dos Santos, responsable del desarrollo de las semillas BRS Havana en Embrapa Algod\u00f3n, con sede en Campina Grande, estado de Para\u00edba. &#8220;Con la semilla parecida a la pel\u00edcula se elimina una fase del proceso industrial, llamada despeliculado.&#8221;<\/p>\n<p>La nueva variedad, desarrollada a lo largo de cuatro a\u00f1os, fue planeada para brindar otro beneficio a los agricultores. Las nuevas semillas resultan en plantas de porte mediano y erectas, el modo ideal para los peque\u00f1os y medianos productores que efect\u00faan la cosecha en forma manual, sin maquinaria, tal como sucede con gran parte de los cultivos de la regi\u00f3n sudeste, responsable del 80% de la producci\u00f3n nacional (alrededor de 300 mil toneladas anuales), que se realiza muchas veces en rotaci\u00f3n con la ca\u00f1a de az\u00facar. Los grandes productores prefieren las variedades que crecen al ras del suelo, llamadas rastreras, pues \u00e9stas facilitan la cosecha mec\u00e1nica. Roseane apunta tambi\u00e9n una ganancia nutricional en la nueva semilla. &#8220;La preservaci\u00f3n de la pel\u00edcula le asegura al consumidor un mayor aporte de vitaminas del complejo B, como la riboflavina y la tiamina. Asimismo, las nuevas semillas contienen un 27% de prote\u00ednas y bajo tenor de aceite: un 43%, factor exigido por el mercado, porque de esta manerael producto se vuelve menos indigesto y con mejor consistencia para la fabricaci\u00f3n de &#8216;pa\u00e7ocas&#8217;.&#8221;<\/p>\n<p>Para elaborar la nueva semilla, Roseane encabez\u00f3 un equipo multidisciplinario de investigadores de Embrapa Algod\u00f3n, de la Empresa Bahiana de Desarrollo Agropecuario (EBDA), de la Empresa Pernambucana de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (IPA), de Embrapa Llanuras Costeras de Sergipe y de la Universidad Federal Rural de Pernambuco. Los cient\u00edficos utilizaron 250 tipos (tambi\u00e9n llamados accesos) de semillas de la misma especie comercial de man\u00ed: la\u00a0<em>Arachis hypogaea<\/em>. La principal variedad utilizada para llegar a la BRS Havana fue un tipo denominado Pel\u00edcula Havana, cedido por el Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC) y poco utilizado por los agricultores de la regi\u00f3n sudeste, donde tambi\u00e9n existen otras variedades espec\u00edficas con pel\u00edcula color beige. Actualmente, las semillas con este tipo de pel\u00edcula han sido muy requeridas por los productores nacionales de man\u00ed, especialmente aquellos de las regiones sudeste y centro-oeste del pa\u00eds, que prefieren las variedades rastreras, como por ejemplo la IAC Caiap\u00f3.<\/p>\n<p>&#8220;El problema es que las rastreras, m\u00e1s all\u00e1 de adaptarse mejor al clima del sudeste, no se adecuan al peque\u00f1o y mediano agricultor, pues crecen muy al ras del suelo y han tenido un ciclo de 120 a 140 d\u00edas desde la siembra hasta la cosecha. Los productores del nordeste prefieren ciclos de 90 d\u00edas y semillas muy tolerantes a la sequ\u00eda&#8221;, dice Roseane. La BRS Havana, al margen de tener estas caracter\u00edsticas, tiene una productividad similar a la variedad Tat\u00fa, plantada en la regi\u00f3n, y posee entre tres y cuatro semillas por vaina. &#8220;En la estaci\u00f3n lluviosa (entre enero y marzo) del semi\u00e1rido, la BRS Havana produce entre 1.800 y 2.500 kilos de vainas por hect\u00e1rea (kg\/ha), mientras que la Caiap\u00f3, que posee dos semillas en cada vaina, tiene una producci\u00f3n de entre 2.300 y 3.500 kg\/ha, pero necesita bastante m\u00e1s agua para desarrollarse, con lo cual requiere inversiones en irrigaci\u00f3n y equipos de cosecha mecanizada.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Un h\u00edbrido antihongos<br \/>\n<\/strong>Los avances cient\u00edficos en el cultivo del man\u00ed, una de las pocas especies comerciales de la familia de las leguminosas que da frutos debajo de la tierra (existen especies de man\u00ed forrajero &#8211;\u00a0<em>Arachis pintoi<\/em> y\u00a0<em>A. glabrata<\/em> &#8211; que poseen esta caracter\u00edstica), tambi\u00e9n existen en Brasilia, en Embrapa Recursos Gen\u00e9ticos y Biotecnolog\u00eda. All\u00ed, un grupo de investigadores coordinados por el agr\u00f3nomo Jos\u00e9 Francisco Valls, desarroll\u00f3 plantas h\u00edbridas de man\u00ed resistentes a la mancha negra, a la mancha casta\u00f1a y la roya, enfermedades provocadas por hongos que pueden diezmar hasta el 70% de la producci\u00f3n. &#8220;Los hongos atacan a las hojas, que luego caen, dejando a la planta sin fotos\u00edntesis. De este modo, no hay crecimiento de los granos y la productividad se reduce&#8221;, explica la agr\u00f3noma Alessandra Pereira F\u00e1vero.<\/p>\n<p>&#8220;Lo que hicimos fue trasladarle la resistencia natural contra los hongos de dos especies salvajes (no seleccionadas por el hombre) a la especie comercial, mediante cruzamiento&#8221;. Las dos especies son la\u00a0<em>Arachis ipa\u00ebnsis<\/em> y la\u00a0<em>A. duranensis<\/em>, originarias de Bolivia y Argentina. Tambi\u00e9n se encuentran en etapa pruebas los cruzamientos de\u00a0<em>A. hypogaea<\/em> con\u00a0<em>A. hoehnei<\/em> (de Mato Grosso do Sul),\u00a0<em>A. cardenasii<\/em> (de Bolivia) y\u00a0<em>A. helodes<\/em> (Mato Grosso), entre otras. La primera etapa del proyecto consisti\u00f3 en cruzar las dos especies silvestres, que generaron plantas h\u00edbridas est\u00e9riles y con 20 cromosomas.<\/p>\n<p>El problema es que la especie comercial posee 40 cromosomas, lo que imposibilita el cruzamiento. La salida fue entonces duplicar los cromosomas de los h\u00edbridos silvestres, mediante un proceso qu\u00edmico realizado en laboratorio, utilizando una sustancia llamada colchicina. De este modo, las plantas de man\u00ed silvestres pasaron a contar con 40 cromosomas y se volvieron f\u00e9rtiles. As\u00ed fue posible hacer el cruzamiento de los h\u00edbridos silvestres con la especie comercial de forma normal por polinizaci\u00f3n cruzada de las flores.<\/p>\n<p>Los cruzamientos resultaron en plantas f\u00e9rtiles con un 50% del genoma de la especie cultivada y el 50% de la silvestre. Con relaci\u00f3n a las semillas, las h\u00edbridas poseen uno o dos granos por chaucha o vaina, como sucede en las especies silvestres. Las comerciales tienen hasta cuatro granos. &#8220;Para lograr m\u00e1s semillas en una chaucha precisamos hacer m\u00e1s cruzamientos, para mejorar el h\u00edbrido&#8221;, eval\u00faa Alessandra. Esta etapa de mejoramiento de la planta comenzar\u00e1 a partir del cultivo de las nuevas semillas en la Estaci\u00f3n Experimental del IAC, en la ciudad de Pindorama, S\u00e3o Paulo, bajo responsabilidad de los investigadores S\u00e9rgio Almeida de Moraes y Ign\u00e1cio Jos\u00e9 de Godoy, tambi\u00e9n del IAC. El trabajo de ambos ha resultado en el desarrollo de cinco variedades en los \u00faltimos ocho a\u00f1os, dos de las cuales ya han sido comercializadas.<\/p>\n<p><strong>Una colecci\u00f3n estrat\u00e9gica<br \/>\n<\/strong>&#8220;El cultivo de los h\u00edbridos, que se iniciar\u00eda antes de fin de a\u00f1o, nos mostrar\u00e1 tambi\u00e9n si la resistencia a los hongos prevaleci\u00f3 en la semilla h\u00edbrida&#8221;, explica Alessandra. Si se comprueban los resultados en campo, el aprovechamiento gen\u00e9tico de los man\u00edes salvajes puede llegar a crecer. En la sede de Embrapa Recursos Gen\u00e9ticos est\u00e1n reunidas las semillas de 76 especies de man\u00ed de las 81 existentes en el mundo. &#8220;Una de las cinco que faltan es de la regi\u00f3n de la ciudad de Campo Grande, Mato Grosso do Sul, y se extingui\u00f3&#8221;, dice Alessandra. En Brasil se encontraron 64 especies, 47 de ellas exclusivas del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La especie cultivada, por lo que se desprende de los \u00faltimos estudios, surgi\u00f3 en el \u00e1rea ubicada entre el sur de Bolivia y el noroeste de Argentina, aunque existen evidencias de centros de variaci\u00f3n (h\u00e1bitats secundarios, probablemente fruto del transporte y del cultivo humano) en la zona del r\u00edo Xing\u00fa, Mato Grosso, y en Per\u00fa. &#8220;Los indios, que ya cultivaban el man\u00ed cuando los portugueses llegaron a Brasil, habr\u00edan esparcido las semillas por las Am\u00e9ricas&#8221;, comenta Alessandra. Al margen del desarrollo de nuevas variedades de man\u00ed, m\u00e1s resistentes a enfermedades, m\u00e1s productivas y m\u00e1s adaptables a la sequ\u00eda, las investigaciones realizadas en Embrapa podr\u00e1n en un futuro ayudar en el repoblamiento de \u00e1reas desforestadas. Otra posibilidad consiste en ofertar genes que ejerzan alguna funci\u00f3n importante y necesaria para experimentos en transgenia, con la transferencia de genes del man\u00ed a otras especies.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La regi\u00f3n nordeste de Brasil cuenta ahora con una nueva variedad de man\u00ed de piel clara y resistente a las sequ\u00edas\r\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[97],"class_list":["post-78614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78614"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}