{"id":78627,"date":"2004-12-01T00:00:00","date_gmt":"2004-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/12\/01\/limpieza-arterial\/"},"modified":"2015-03-31T16:01:03","modified_gmt":"2015-03-31T19:01:03","slug":"limpieza-arterial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/limpieza-arterial\/","title":{"rendered":"Limpieza arterial"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2004\/12\/01\/limpieza-arterial\/art2629img1-3\/\" rel=\"attachment wp-att-96556\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-96556\" title=\"art2629img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/12\/art2629img12.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"121\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/12\/art2629img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/12\/art2629img12-120x91.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span><\/a>Algunas veces nuestras arterias se asemejan a viejas ca\u00f1er\u00edas met\u00e1licas que, con el paso del tiempo, se herrumbran y van acumulando detritos hasta obstruirse por completo. As\u00ed es como se origina la m\u00e1s frecuente de las enfermedades que da\u00f1an los vasos sangu\u00edneos: la ateroesclerosis, que ocasiona en el mundo 17 millones de muertes anualmente. La ateroesclerosis, originada a partir de la formaci\u00f3n de placas adiposas que impiden el flujo sangu\u00edneo, generalmente es fatal cuando afecta las arterias del coraz\u00f3n o el cerebro, \u00f3rganos que no resisten m\u00e1s que pocos minutos la carencia de ox\u00edgeno. Parad\u00f3jicamente, cient\u00edficos de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul(UFRGS), descubrieron un tipo de hormona similar a las grasas, pero que produce el organismo en forma natural: las prostaglandinas, que pueden servir para el tratamiento y la prevenci\u00f3n de este problema.<\/p>\n<p>Manipulando prostaglandinas, el equipo del bioqu\u00edmico Paulo Ivo Homem de Bittencourt J\u00fanior desarroll\u00f3 un compuesto que, en experimentos con ratones, demostr\u00f3 ser capaz de disolver las placas de grasa que se acumulan en las arterias, los ateromas, como les dicen los m\u00e9dicos. Este compuesto, al que se llam\u00f3 provisoriamente LipoCardium, tambi\u00e9n impidi\u00f3 la formaci\u00f3n de las placas, que son consecuencia del consumo de alimentos grasos, el tabaquismo y la vida sedentaria.<\/p>\n<p>Si se demuestra la seguridad y eficiencia de la formulaci\u00f3n en futuros ensayos con conejos, perros y seres humanos, es posible que en alrededor de diez a\u00f1os, est\u00e9 disponible en farmacias un medicamento nuevo para evitar la formaci\u00f3n de placas que impiden la circulaci\u00f3n normal de la sangre. Producidas en muy bajas cantidades en el interior de las c\u00e9lulas, las prostaglandinas forman una vasta familia de peque\u00f1as mol\u00e9culas, cada una de ellas compuesta por una secuencia de apenas 20 \u00e1tomos de carbono, con funciones distintas para las diferentes partes del cuerpo, que van desde el control de la presi\u00f3n arterial a la estimulaci\u00f3n del centro cerebral del dolor o la inducci\u00f3n del parto.<\/p>\n<p>Entre las 36 clases de prostaglandinas naturales conocidas, el investigador de la UFRGS seleccion\u00f3 las llamadas ciclopenten\u00f3nicas (CP-PGs, sigla en Ingl\u00e9s), en cuya estructura, cinco de los veinte \u00e1tomos de carbono, se unen formando un anillo. No fue una opci\u00f3n casual. Mientras cursaba su doctorado, bajo direcci\u00f3n de tesis del Bioqu\u00edmico Rui Curi, de la Universidad de S\u00e3o Paulo, Homem de Bittencourt, pas\u00f3 un a\u00f1o en el laboratorio de la bi\u00f3loga Mar\u00eda Gabriela Santoro, de la Universidad de Roma, Italia. Santoro descubri\u00f3 una propiedad fundamental de estas prostglandinas: una vez en el interior de las c\u00e9lulas, dichas mol\u00e9culas impiden dos fen\u00f3menos asociados al surgimiento del ateroma; la inflamaci\u00f3n y la multiplicaci\u00f3n celular.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s sencillo entender la importancia de este compuesto dando una r\u00e1pida explicaci\u00f3n acerca de c\u00f3mo se forman esas placas de grasa en las paredes arteriales. La hipertensi\u00f3n arterial cr\u00f3nica, la ingesta de alimentos ricos en grasas o el tabaquismo, por ejemplo, producen lesiones imperceptibles en el endotelio (las c\u00e9lulas que revisten el interior de venas y arterias). Es un efecto peque\u00f1o, pero repercute en todo el organismo. En las c\u00e9lulas da\u00f1adas, una se\u00f1al qu\u00edmica induce la producci\u00f3n de prote\u00ednas t\u00edpicas de la inflamaci\u00f3n que, expuestas en la superficie celular, act\u00faan de manera semejante a un cartel luminoso que le indica al sistema inmune: &#8220;\u00a1Hay problemas por aqu\u00ed!&#8221; Las c\u00e9lulas defensivas se despliegan en la zona afectada de los vasos sangu\u00edneos y destruyen las c\u00e9lulas enfermas.<\/p>\n<p>Pero este sensor qu\u00edmico que dispara la producci\u00f3n de estas prote\u00ednas, tambi\u00e9n induce a las c\u00e9lulas del endotelio a multiplicarse. Las nuevas c\u00e9lulas del revestimiento interno de las arterias pasan entonces a envolver a las c\u00e9lulas defensivas, que no cesan de llegar a la zona afectada. Como si no fuese bastante, las mol\u00e9culas de grasa en exceso en la sangre; no utilizadas por el organismo en la producci\u00f3n de energ\u00eda; se adhieren a esta acumulaci\u00f3n de c\u00e9lulas, que crece hacia el interior de las venas y arterias. Este es el ateroma, que no se forma s\u00f3lo con mol\u00e9culas grasas como com\u00fanmente imaginamos. Asimismo, hay \u00e1tomos cargados el\u00e9ctricamente (iones), de calcio, que se depositan sobre el ateroma quitando elasticidad a la arteria y haci\u00e9ndola m\u00e1s proclive a la rotura.<\/p>\n<p>Con las prostaglandinas ciclopenten\u00f3nicas; imagin\u00f3 Homem de Bittencourt; en teor\u00eda ser\u00eda posible &#8220;trabar el gatillo&#8221; que dispara la formaci\u00f3n del ateroma y eliminar el mal antes desde su aparici\u00f3n. Es que esas mol\u00e9culas se unen a una prote\u00edna llave del proceso de multiplicaci\u00f3n celular e inflamaci\u00f3n: la enzima I-kappaB quinasa, o simplemente IKK. Cual si fuera un guardameta, que atrapa un bal\u00f3n camino al arco, las prostaglandinas se pegan literalmente a esta enzima e impiden el env\u00edo de la se\u00f1al para que las c\u00e9lulas se multipliquen y el sistema de defensa entre en acci\u00f3n. Hay adem\u00e1s un efecto ben\u00e9fico extra: las CP-PGs ayudan a reparar las prote\u00ednas da\u00f1adas por la lesi\u00f3n en la c\u00e9lula.<\/p>\n<p><strong>Caso cerrado<br \/>\n<\/strong>Era una teor\u00eda perfecta. Pero faltaba encontrar la forma de llevar las prostaglandinas ciclopenten\u00f3nicas hasta el ateroma. Es que aunque son producidas naturalmente por el organismo, esas mol\u00e9culas no pueden inyectarse directamente en la sangre. Debido a su potente acci\u00f3n antiproliferativa, si se las lanza al torrente sangu\u00edneo, causar\u00edan los mismos efectos indeseados en la quimioterapia convencional, con las drogas oncol\u00f3gicas; como ca\u00edda del cabello y trastornos intestinales, adem\u00e1s de un intenso malestar generalizado. &#8220;La soluci\u00f3n fue envolver las prostaglandinas en liposomas, c\u00e1psulas de grasa producidas artificialmente, con una estructura similar a una pelota de f\u00fatbol&#8221;, explica Homem de Bittencourt.<\/p>\n<p>Pero el uso mismo de liposomas no garantiza la acci\u00f3n de las prostaglandinas en forma localizada. Como esas c\u00e1psulas grasas presentan la misma carga el\u00e9ctrica que las c\u00e9lulas del endotelio, ser\u00edan repelidas por las paredes de las arterias, permaneciendo en la sangre hasta que las c\u00e9lulas de defensa las consumieran. Por eso era preciso hallar el modo de guiar a las c\u00e1psulas hasta la zona afectada por la lesi\u00f3n. El equipo de la UFRGS encontr\u00f3 lo que buscaba cuando se percat\u00f3 de una peculiaridad que presentan las c\u00e9lulas da\u00f1adas del endotelio: presentan en su superficie una prote\u00edna que no se encuentra en ning\u00fan otro lugar del cuerpo. Son las mol\u00e9culas de adherencia vascular. Y estas mol\u00e9culas de la superficie vascular constituyen el cartel luminoso al que hac\u00edamos referencia, que atrae a las c\u00e9lulas de defensa a las cuales ellas se unen. El investigador tuvo la idea de adosar a los liposomas cargados de prostaglandinas una prote\u00edna, que se ensambla perfectamente con las mencionadas mol\u00e9culas.<\/p>\n<p><strong>Acci\u00f3n espec\u00edfica<br \/>\n<\/strong>El resultado de ello es que los liposomas inyectados en sangre se entrelazan con las mol\u00e9culas de adherencia al pasar por la zona afectada y, como si fuera el caballo lleno de guerreros que los griegos ofrecieron a los troyanos (Caballo de Troya), son absorbidos por las c\u00e9lulas deterioradas. De esta manera, las prostaglandinas act\u00faan s\u00f3lo en el lugar deseado, sin generar efectos adversos. \u00c9sta es la principal diferencia entre el compuesto desarrollado por el grupo de R\u00edo Grande do Sul y el resto de los medicamentos utilizados para combatir la ateroesclerosis; las estatinas, por ejemplo, que act\u00faan de otra manera y reducen el riesgo de ateroesclerosis al inhibir la producci\u00f3n de colesterol, en especial en el h\u00edgado. &#8220;Am\u00e9n de emplearse para tratar la ateroesclerosis, los compuestos sobre la base de prostaglandinas tal vez puedan prevenir la formaci\u00f3n de ateromas en los casos de pacientes con predisposici\u00f3n hereditaria de colesterol alto&#8221;, dice Hombre de Bittencourt, qui\u00e9n ya obtuvo el registro de patente de la nueva f\u00f3rmula por parte del Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI).<\/p>\n<p>La primera bater\u00eda de pruebas del compuesto de la UFRGS, mostr\u00f3 resultados alentadores. Experimentos con ratones gen\u00e9ticamente manipulados para desarrollar ateroesclerosis, y alimentados durante 4 meses con una dieta rica en grasas demostraron que el compuesto con base en prostaglandinas elimin\u00f3 las placas de ateromas al cabo de dos semanas de uso diario; los animales que no recibieron la f\u00f3rmula, en general, murieron en 15 d\u00edas. Seg\u00fan el cient\u00edfico, ese resultado, por supuesto que teniendo en cuenta las debidas proporciones, corresponder\u00eda al caso de una persona con el 80% de las arterias coronarias bloqueadas que se curara luego de un a\u00f1o y medio de tratamiento con el compuesto.<\/p>\n<p>De acuerdo con Homem de Bittencourt, una industria farmac\u00e9utica nacional, cuyo nombre se mantiene en reserva, actualmente negocia con la oficina de transferencia de tecnolog\u00eda de la UFRGS, para hacer realidad el compuesto basado en prostaglandinas como nuevo medicamento. Es un hecho fundamental, toda vez que los tests necesarios para comprobar la eficacia y la seguridad del compuesto costar\u00edan alrededor de 5 millones de reales, casi ocho veces m\u00e1s de lo que ya se ha invertido. Dif\u00edcilmente las instituciones que auspiciaron la investigaci\u00f3n hasta ahora; el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n del Estado de R\u00edo Grande do Sul (Fapergs), y la propia UFRGS; estar\u00edan en condiciones de financiar, por s\u00ed solas, la etapa de desarrollo de este limpiador de arterias.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong><em>Prostaglandinas ciclopenten\u00f3nicas en el sistema cardiovascular: potencial terap\u00e9utico en la hipertensi\u00f3n arterial y en la aterosclerosis por citoprotecci\u00f3n y redireccionamiento del metabolismo lip\u00eddico<br \/>\n<\/em><strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Paulo Ivo Hombre de Bittencourt J\u00fanior &#8211; UFRGS<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 497.000,00 (CNPq)<br \/>\nR$ 34.250,00 (UFRGS)<br \/>\nR$ 61.050 (Fapergs)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un compuesto desarrollado en R\u00edo Grande do Sul disuelve las placas que obstruyen los vasos sangu\u00edneos.","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[115,105],"class_list":["post-78627","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78627","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78627"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78627\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78627"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}