{"id":78629,"date":"2004-12-01T00:00:00","date_gmt":"2004-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/12\/01\/la-pequena-patria-futbolistica\/"},"modified":"2015-03-31T16:06:02","modified_gmt":"2015-03-31T19:06:02","slug":"la-pequena-patria-futbolistica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-pequena-patria-futbolistica\/","title":{"rendered":"La peque\u00f1a patria futbol\u00edstica"},"content":{"rendered":"<p>El pata de palo lo llama al crack al celular.<br \/>\n-Hola, \u00bfRom\u00e1rio? Habla Cl\u00e1udio Clara-de-Ovo<br \/>\n-\u00bfCl\u00e1udio qu\u00e9?<br \/>\n-Clara-de-Ovo, de Juventude.<br \/>\n-Yo no te conozco. Y estoy apurado. Va a empezar mi futvoley.<br \/>\n-No, no, es un momentito nom\u00e1s. Soy amigo del Rafa-Tr\u00eas-Em-Um, aquel que jug\u00f3 en Crici\u00fama con Fritz-Dogue-Alem\u00e3o, que es amigo del Cai\u00e7ara, que fue compa\u00f1ero tuyo en el Fluminense.<br \/>\n-\u00a1Ah! \u00a1El Cai\u00e7ara! \u00a1S\u00ed! \u00a1Mi amigo el Cai\u00e7ara!<\/p>\n<p>Este di\u00e1logo y sus personajes, con excepci\u00f3n de Rom\u00e1rio, son ficticios. Pero un trabajo realizado por investigadores del Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IFSC\/USP) muestra que el mundo del f\u00fatbol profesional en Brasil, donde hay talentos y nulidades reales, es peque\u00f1o: un poquito menor que el universo de los actores de Hollywood, por ejemplo. En la red de relaciones interpersonales que conecta a la elite nacional del bal\u00f3n, cualquier atleta, ya sea famoso o desconocido, logra hacer contacto con sus pares de oficio con la sola ayuda de otros tres jugadores o ex jugadores. Estudios similares realizados en la meca del cine norteamericano sugieren que, en promedio, la distancia social entre dos atores es de 3,7 grados, levemente mayor que el nivel de separaci\u00f3n entre dos jugadores de la elite del f\u00fatbol nacional, calculado en 3,3 grados.<\/p>\n<p>De acuerdo con un trabajo ya cl\u00e1sico, realizado en 1967 por el psic\u00f3logo social Stanley Milgram, de la Universidad Harvard, tan s\u00f3lo 6 grados de separaci\u00f3n &#8211; no m\u00e1s que eso &#8211; se interponen entre todas las personas del mundo. Usted y el papa, Bush y Bin Laden, Brad Pitt y su hermana. Se le denomina &#8220;efecto mundo peque\u00f1o&#8221; a esa cercan\u00eda exagerada entre los 6.400 millones de habitantes del planeta. Un tipo de cercan\u00eda que deriva m\u00e1s de la red de amigos y conocidos de las personas que de las barreras geogr\u00e1ficas. &#8220;Cre\u00edamos que la distancia entre los jugadores brasile\u00f1os ser\u00eda menor que 6 grados, pero siquiera imagin\u00e1bamos que ser\u00eda la mitad&#8221;, comenta el f\u00edsico (hincha de Corinthians) Roberto Nicolau Onody, principal autor del estudio, publicado en septiembre en la revista<em> Physical Review E<\/em>.<\/p>\n<p>Con la ayuda del tambi\u00e9n f\u00edsico Paulo Alexandre de Castro, su alumno de doctorado y coautor del art\u00edculo cient\u00edfico, Onody recab\u00f3 y analiz\u00f3 datos de todos los atletas y clubes que entre 1971 y 2002, que participaron al menos una vez del campeonato brasile\u00f1o de primera divisi\u00f3n. Para recabar esa monta\u00f1a de informaciones brutas, los investigadores recurrieron a un CD-ROM editado en 2003 por la revista Placar, con la historia de 32 ediciones del torneo. &#8220;Intentamos obtener este material en internet, pero ni siquiera en la p\u00e1gina de la Confederaci\u00f3n Brasile\u00f1a de F\u00fatbol (CBF) encontramos lo que busc\u00e1bamos&#8221;, cuenta Castro, hincha de Santos. En el per\u00edodo estudiado, 13.411 jugadores y 127 equipos disputaron el campeonato. El art\u00edculo del d\u00fao Onody-Castro enfoca la red de relaciones sociales existentes entre los deportistas y entre ellos y sus (ex)cuadros. Trabajaron el tema desde la \u00f3ptica de las redes complejas, un campo de estudio de la f\u00edsica estad\u00edstica que se utiliza para analizar la arquitectura organizativa de sistemas tan dispares como las reacciones bioqu\u00edmicas implicadas en el metabolismo celular, los contactos sexuales entre personas y las conexiones entre p\u00e1ginas de la web.<\/p>\n<p>Una red es un conjunto de v\u00e9rtices, tambi\u00e9n llamados nudos o puntos interconectados. Una ley suele regir la conexi\u00f3n entre dichos nudos. Cuando todos los v\u00e9rtices de un sistema presentan siempre el mismo n\u00famero de conexiones, como en la estructura de un cristal, existe una red homog\u00e9nea o cristalina. Si algunos v\u00e9rtices de un sistema exhiben muchas conexiones, en tanto que la mayor\u00eda de los nudos tiene pocas, existe all\u00ed un sistema complejo. Tal es el caso de la red de jugadores profesionales de Brasil. En el mundo del f\u00fatbol, los f\u00edsicos estudiaron las interrelaciones entre dos tipos de v\u00e9rtices: los jugadores y los clubes de la primera divisi\u00f3n nacional, poniendo \u00e9nfasis en la primera forma del nudo. \u00bfQu\u00e9 es lo que hace que un atleta se conecte con otro deportista? Pues el hecho de haber disputado la divisi\u00f3n de \u00e9lite del campeonato brasile\u00f1o en el mismo cuadro, durante la misma temporada. No es necesario que hayan jugado un mismo partido, pero s\u00ed que hayan formado parte del elenco del mismo equipo durante un determinado a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00c9sa fue la norma arbitrariamente utilizada por los investigadores para hallar conexiones entre los jugadores. Seg\u00fan las reglas planteadas por los investigadores, atletas que dejaron clubes de la primera divisi\u00f3n brasile\u00f1a por cualquier motivo &#8211; porque pasaron a equipos del ascenso, a escuadras del exterior o sencillamente colgaron los botines &#8211; contin\u00faan formando parte de la red, peor no establecen nuevas conexiones hasta que, eventualmente, retornan a la divisi\u00f3n de privilegio del f\u00fatbol nacional. Trabajos similares realizados en la industria cinematogr\u00e1fica establecieron una conexi\u00f3n entre dos atores cuando ambos actuaron en una misma pel\u00edcula. Por lo tanto, los muchachos del bal\u00f3n que disputaron varias ediciones del torneo en un mismo equipo o cambiaron constantemente de club tienden a exhibir muchas conexiones. &#8220;Pueden incluso no haberse granjeado amistades entre sus compa\u00f1eros de equipo, pero seguramente mantuvieron una relaci\u00f3n social con ellos el tiempo que jugaron juntos&#8221;, pondera Onody.<\/p>\n<p>La red formada por la elite de los jugadores brasile\u00f1os es compleja, pues muchos (ex)atletas tienen pocas ligazones, en tanto que pocos tienen muchas. En 2002, cada deportista inserto en el sistema hab\u00eda establecido en promedio conexiones con otros 47 jugadores. En otras palabras, hab\u00eda actuado junto a esa cantidad jugadores. Como toda media, este n\u00famero esconde los extremos. El miembro de la red con m\u00e1s conexiones es el ex centrodelantero Dad\u00e1 Maravilha, un folcl\u00f3rico goleador que encerr\u00f3 su dilatada carrera a mediados de la d\u00e9cada de 1980. Dad\u00e1 entr\u00f3 a los campos con 305 colegas de oficio. &#8220;Fue un n\u00f3mada del f\u00fatbol&#8221;, afirma Onody. En sus m\u00e1s de dos d\u00e9cadas de carrera, el atacante se puso la casaca de 11 clubes de primera divisi\u00f3n, otro r\u00e9cord perteneciente al rey Dad\u00e1. En el otro extremo, entre los menos interconectados en la red, aparecen diez ignotos jugadores, cuya trayectoria fue corta, al menos en los equipos de primera divisi\u00f3n. Uno de ellos es el ex portero V\u00edlson, que disput\u00f3 un cotejo por el equipo de Colatina [del estado de Esp\u00edrito Santo] en 1979 y se conect\u00f3 con otros 14 jugadores.<\/p>\n<p><strong>Una carrera m\u00e1s larga<\/strong><br \/>\nUn dato del estudio sugiere que el tiempo de duraci\u00f3n de la carrera de los jugadores de f\u00fatbol aument\u00f3 durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. Esto porque en 1975, cada miembro de la red hab\u00eda jugado &#8211; es decir, ten\u00eda conexiones &#8211; con otros 39 colegas profesionales, cantidad un 8% menor que la verificada en 2002. &#8220;O la carrera de los jugadores se est\u00e1 volviendo m\u00e1s larga, o ellos est\u00e1n cambiando de equipo con m\u00e1s frecuencia&#8221;, comenta Castro. Como la mayor\u00eda de los atletas que pasaron por la primera divisi\u00f3n del f\u00fatbol nacional no lleg\u00f3 a actuar en dos equipos, la primera hip\u00f3tesis parece ser la m\u00e1s razonable. Los f\u00edsicos se dieron cuenta de que, pese a que los deportistas muestran tener m\u00e1s conexiones actualmente que en el pasado, la red de jugadores de f\u00fatbol se est\u00e1 volviendo cada vez m\u00e1s elitista. Atletas muy populares, con un n\u00famero elevado de conexiones, tienden cada vez m\u00e1s a relacionarse con jugadores de perfil similar, en tanto que los que tienen baja conectividad transitan b\u00e1sicamente entre compa\u00f1eros igualmente poco conocidos. &#8220;Los jugadores de los clubes grandes tienden a pasar a otros equipos grandes, y los de cuadros chicos se van preferentemente a agremiaciones modestas&#8221;, resume Onody. En otras palabras, la distancia media entre todos los jugadores es peque\u00f1a, de tan s\u00f3lo 3 grados o pasos, pero tal cercan\u00eda no es lo suficientemente grande como para terminar con la existencia de castas, de grupos bien definidos en el mundo de la pelota.<\/p>\n<p>Am\u00e9n de desmenuzar matem\u00e1ticamente las relaciones sociales entre los jugadores de f\u00fatbol, los f\u00edsicos produjeron revelaciones sorprendentes en otros campos del mundo que rodea al bal\u00f3n. Descubrieron, por ejemplo, que un jugador profesional se vuelve razonablemente conocido &#8211; y as\u00ed se asegura su empleabilidad en los mejores equipos del pa\u00eds &#8211; tras haber participado en un cierto n\u00famero de juegos. \u00bfCu\u00e1ntos partidos son necesarios para que un atleta asegure su futuro en los campos de juego de Brasil? Cuarenta partidos, por cualquier club, ya sea grande o chico. &#8220;Si se supera esta cifra, se vuelve m\u00e1s f\u00e1cil para el atleta seguir jugando en la divisi\u00f3n de \u00e9lite&#8221;, comenta Onody. El jugador adquiere una cierta estabilidad en la ocupaci\u00f3n, lo que le asegurar\u00e1 ofertas de empleo.<\/p>\n<p><strong>Pocos hacen goles<\/strong><br \/>\nPero estad\u00edsticas curiosas en el estudio de los f\u00edsicos es lo que no faltan. En el per\u00edodo analizado, el ex atacante Tarciso, que actu\u00f3 en el Gr\u00eamio de Porto Alegre durante las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, y lleg\u00f3 a jugar en la selecci\u00f3n brasile\u00f1a, fue el atleta que m\u00e1s entr\u00f3 a la cancha: estuvo en 336 cotejos de 18 cert\u00e1menes, con la camiseta tricolor &#8220;ga\u00facha&#8221; en 13 ediciones. La lista de atletas que disputaron apenas un partido de primera divisi\u00f3n es enorme, y est\u00e1 compuesta de 2.160 an\u00f3nimos jugadores, poco m\u00e1s del 16% de los que actuaron en el campeonato entre 1971 y 2002.<\/p>\n<p>Los goles son otro tema que rinde n\u00fameros interesantes. Utilizando este apartado como par\u00e1metro de comparaci\u00f3n, dos grupos de jugadores despuntan en la red armada por Onody-Castro: los que anotaron menos de diez veces en el tanteador, la inmensa mayor\u00eda, y los que balancearon las redes en m\u00e1s ocasiones. De m\u00ednima, las dos terceras partes de los atletas de f\u00fatbol juegan en la zaga o en el mediocampo. Por lo tanto, tienen menos probabilidades de perforar la valla de los adversarios. De cualquier manera, es sorprendente la escasez de artilleros. En el campeonato brasile\u00f1o, anotar goles es un privilegio reservado a pocos. Casi el 65% de los jugadores &#8211; 8.709, para ser m\u00e1s precisos &#8211; nunca anot\u00f3 goles, y alrededor del 30% &#8211; 4.089 -, se hizo presente en el tanteador apenas entre una y diez veces en toda su carrera. El resto, es decir, 618 deportistas, puede considerarse \u00edntimos de la pelota: \u00e9stos balancearon la red en 11 \u00f3 m\u00e1s ocasiones. &#8220;La probabilidad de que un jugador cualquiera, escogido al azar en la red, haya hecho 13 goles es diez veces mayor que la de que haya anotado en 36 ocasiones&#8221;, dice Castro. Contabilizando los datos de las 32 ediciones analizadas del campeonato, el ex atacante Roberto Dinamite es el mayor goleador de la competencia. Convirti\u00f3 en 186 ocasiones en 20 campeonatos disputados por Vasco da Gama, de R\u00edo de Janeiro, y una vez por la Portuguesa de S\u00e3o Paulo. Es decir, seg\u00fan el estudio de la USP, los jugadores no est\u00e1n distantes unos de otros, pero el gol est\u00e1 muy lejos de la mayor\u00eda de ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Tan s\u00f3lo 3 grados de separan a los grandes cracks brasile\u00f1os de los pataduras","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-78629","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78629"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78629\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78629"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}