{"id":78636,"date":"2005-01-01T00:00:00","date_gmt":"2005-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/01\/01\/finalmente-negro-sobre-el-blanco\/"},"modified":"2015-04-30T14:55:26","modified_gmt":"2015-04-30T17:55:26","slug":"finalmente-negro-sobre-el-blanco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/finalmente-negro-sobre-el-blanco\/","title":{"rendered":"Finalmente, negro sobre el blanco"},"content":{"rendered":"<p>Al final del a\u00f1o pasado, culminaron sesenta y cuatro a\u00f1os de planes e intentos frustrados, y puede decirse que en gran estilo. Los principales trabajos, estudios, art\u00edculos y cartas de Adolpho Lutz (1855-1940), uno de los m\u00e1s talentosos y productivos cient\u00edficos brasile\u00f1os, comenzaron a publicarse en versi\u00f3n completa: una obra sin precedentes en Brasil. En noviembre se present\u00f3 una caja con cuatro tomos &#8211; Primeiros trabalhos: Alemanha, Sui\u00e7a e Brasil (1878-1885); Hansen\u00edase; Dermatologia e micolog\u00eda; y un suplemento contiendo un glosario, \u00edndices y res\u00famenes. A finales de este a\u00f1o han de salir otras cuatro cajas, formando de este modo la Obra completa de Adolpho Lutz (Editorial Fiocruz, R$ 150,00 la primera caja). Cada una de ellas contendr\u00e1 entre tres y cinco libros, con res\u00famenes en portugu\u00e9s e ingl\u00e9s de los trabajos reunidos, \u00edndices de remisi\u00f3n espec\u00edficos para los tres idiomas principales en que se presentan (alem\u00e1n, portugu\u00e9s e ingl\u00e9s) y un glosario biling\u00fce de t\u00e9rminos t\u00e9cnicos y de nombres citados por Lutz. Los libros muestran la producci\u00f3n del cient\u00edfico carioca relativa a uno o m\u00e1s temas, con textos de apoyo elaborados por expertos de las \u00e1reas abordadas, que comentan la importancia de esos trabajos para la ciencia moderna (muchos tienen m\u00e1s de cien a\u00f1os).<\/p>\n<p>Se estima que las cinco cajas sumar\u00e1n alrededor 10 mil p\u00e1ginas impresas en un proyecto que involucra al menos a unas 50 personas, coordinadas desde el a\u00f1o 2000 por el historiador Jaime Benchimol y por la bi\u00f3loga e historiadora de la ciencia Magali Romero de S\u00e1, ambos de la Casa de Oswaldo Cruz, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (COC\/ Fiocruz). Y los participantes de esta obra podr\u00edan multiplicarse, esto si los deseos de Bertha\u00a0 Lutz, la hija del cient\u00edfico, hubieran comenzado a realizarse inmediatamente despu\u00e9s de octubre de 1940, cuando Lutz muri\u00f3. En enero de 1941, ella manifest\u00f3 su clara intenci\u00f3n de no dejar disperso o guardado el saber generado por su padre. Conocida internacionalmente como l\u00edder feminista y zo\u00f3loga del Museo Nacional, entre 1941 hasta 1965 Bertha fue incansable en la tarea de reunir y organizar el material disponible en poder de la familia, de amigos y de cient\u00edficos que se relacionaban con su padre. Tambi\u00e9n se esmer\u00f3 en crear y mantener v\u00ednculos con las instituciones, los pol\u00edticos e intelectuales que pudieran ayudar a exponer y publicar toda la producci\u00f3n de Lutz. Este per\u00edodo le reditu\u00f3 algunos peque\u00f1os \u00e9xitos y grandes fracasos, pues no logr\u00f3 publicar la biograf\u00eda ni reimprimir de los estudios m\u00e1s significativos.<\/p>\n<p>La investigadora luch\u00f3 a\u00fan durante alg\u00fan tiempo, pero parece haberse cansado en 1965, cuando estaba ya con 71 a\u00f1os. &#8220;Su archivo se detiene por esa \u00e9poca y no contiene otros registros que indiquen si hizo nuevas incursiones en ese terreno&#8221;, dice Magali Romero de S\u00e1. Bertha muri\u00f3 en 1976, pero se cuid\u00f3 de dejar todo el acervo que reuniera depositado en el Museo Nacional. Finalmente, en el a\u00f1o 2000, los investigadores de la COC lograron aunar recursos provenientes de varias fuentes para financiar la publicaci\u00f3n de la obra y otros proyectos.<\/p>\n<p>La Biblioteca Virtual Adolfo Lutz est\u00e1 en fase de desarrollo en un trabajo conjunto con Bireme (Centro Latinoamericano y del Caribe de Informaci\u00f3n en Ciencias de la Salud). &#8220;Adem\u00e1s de terminar la publicaci\u00f3n de la obra completa, en nuestros planes figura un documental, una exposici\u00f3n, un seminario y todo lo que sea necesario con el difundir el trabajo de este extraordinario cient\u00edfico&#8221;, dice Benchimol. La atracci\u00f3n ejercida por Lutz sobre otros investigadores e historiadores se explica, en buena medida, por su versatilidad como cient\u00edfico. &#8220;Uno de los rasgos caracter\u00edsticos de su personalidad es la combinaci\u00f3n de la cultura m\u00e9dica con la vocaci\u00f3n de naturalista y el papel pionero que desempe\u00f1\u00f3 al aplicar los conocimientos de las diferentes \u00e1reas a la medicina tropical&#8221;, explica Benchimol.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1les habr\u00edan sido los caminos que lo llevaron a ese nivel como cient\u00edfico? Adolpho Lutz naci\u00f3 en R\u00edo de Janeiro en 1855, siendo hijo de padres suizos. Su padre, Gustav, se cas\u00f3 con Mathilde Oberteuffer en 1849 y emigr\u00f3 a Brasil inmediatamente despu\u00e9s del viaje de luna de miel. En R\u00edo, en sociedad con otro suizo, Gustav fund\u00f3 una tienda destinada a la importaci\u00f3n de &#8220;v\u00edveres secos&#8221; y a la exportaci\u00f3n de g\u00e9neros agr\u00edcolas, pero en 1857 dej\u00f3 el negocio en las manos de su socio y regres\u00f3 con su familia para Berna, quiz\u00e1 motivado por la insalubridad de la capital imperial &#8211; adem\u00e1s de la fiebre amarilla, el c\u00f3lera brot\u00f3 en la ciudad en 1855, a\u00f1o del nacimiento de Adolpho, uno de los diez hijos de la pareja. En 1864, la familia estaba de regreso a Brasil, habiendo sin embargo dejado en Basilea a los tres hijos mayores para que cursaran la escuela, Adolpho entre ellos. Mathilde, tan emprendedora cuanto Gustav, cre\u00f3 en R\u00edo el Colegio Suizo-Brasile\u00f1o. Mientras tanto, Adolpho se sumerg\u00eda en los estudios, interesado en la historia natural. En una carta enviada a su madre en febrero de 1871, cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os, Lutz le expon\u00eda sus planes: &#8220;Lo que siempre anhel\u00e9 siendo ni\u00f1o y, sin reflejarlo a\u00fan debidamente, anhelo a\u00fan ahora, es ser investigador en ciencias naturales. (&#8230;) Voy acumulando todos los conocimientos de historia natural que logro adquirir, hago observaciones propias, asisto a clases p\u00fablicas y, durante las vacaciones, estudio todos los libros de biolog\u00eda que est\u00e1n a mi alcance&#8221;. A los 19 a\u00f1os, en 1874, ingres\u00f3 en la Universidad de Berna para seguir medicina. Tres a\u00f1os despu\u00e9s se traslad\u00f3 a la Universidad de Leipzig, e hizo cursos r\u00e1pidos en Praga y Estrasburgo en diversas especialidades m\u00e9dicas. En tanto, sigui\u00f3 trabajando con historia natural. En marzo de 1878 present\u00f3 su primer trabajo en el \u00e1rea, referente a la descripci\u00f3n de una nueva especie de micro-crust\u00e1ceo (Alona verrucosa) en la Sociedad de Ciencias Naturales de Berna. Un a\u00f1o despu\u00e9s fue a trabajar en un hospital suizo, donde escribi\u00f3 su tesis sobre los efectos terap\u00e9uticos de un vegetal: el quebracho, y public\u00f3 un estudio cl\u00ednico sobre un caso de bronquitis fibrinosa aguda, hoy conocida como seudomembranosa. A los 25 a\u00f1os, ya graduado, Lutz decidi\u00f3 reencontrarse con su familia en Brasil.<\/p>\n<p>Pero antes hizo otra gira por Europa &#8211; realizando cursos r\u00e1pidos en Viena, asistiendo a clases y cirug\u00edas en Londres. Seg\u00fan algunos bi\u00f3grafos, as\u00ed fue como conoci\u00f3 a Louis Pasteur, en Par\u00eds. En 1881, el joven Adolpho llegaba a R\u00edo. En sus relatos, dice estar sorprendido con el &#8220;proteccionismo y el nepotismo&#8221; entra\u00f1ado en el pueblo brasile\u00f1o y la tremenda penetraci\u00f3n de la lengua y la cultura francesa en la elite local. Despu\u00e9s de una breve permanencia en Petr\u00f3polis se estableci\u00f3 en Limeira, interior de S\u00e3o Paulo, adonde se hab\u00eda mudado su hermana Helena, reci\u00e9n casada; y all\u00ed se qued\u00f3 entre 1882 y 1885. En los intervalos del trabajo como cl\u00ednico, investigaba y escrib\u00eda. En 1885 public\u00f3 un estudio decisivo sobre la ancilostomiasis, en el marco de una serie de art\u00edculos que salieron en una colecci\u00f3n de lecciones de cl\u00ednica m\u00e9dica de Volkman, editada en Leipzig. &#8220;Esa investigaci\u00f3n represent\u00f3 una contribuci\u00f3n tan importante que fue publicada \u00edntegramente en portugu\u00e9s en O Brazil-M\u00e9dico (1888, 1887) y en Gazeta M\u00e9dica da Bahia&#8221;, comenta Benchimol. En marzo de 1885, Lutz fue a trabajar durante un a\u00f1o en la cl\u00ednica del renombrado dermat\u00f3logo alem\u00e1n Paul Gerson Unna, en Hamburgo, Alemania, y sus pasos fueron rumbo a la bacteriolog\u00eda, relacionada con varias enfermedades dermatol\u00f3gicas, en especial la hanseniasis. Cuando regres\u00f3 a Brasil, el cient\u00edfico se mud\u00f3 a S\u00e3o Paulo, pero enseguida, Unna lo nomin\u00f3 para la leproser\u00eda de la isla de Molokai, Hawai, adonde lleg\u00f3 en noviembre de 1889. Fue en aquellas islas de la Polinesia que conoci\u00f3 a la enfermera inglesa Amy Marie Gertrude Fowler, con quien se casar\u00eda poco tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Permanecieron all\u00ed hasta mediados de 1892 y, tras pasar por Estados Unidos, regresaron a Brasil en enero del a\u00f1o siguiente. En S\u00e3o Paulo, donde fijaron su residencia, nacieron los dos hijos de la pareja: Bertha, en 1894, y Gualter Adolpho, en 1903, futuro profesor de medicina legal. Tambi\u00e9n en 1893, m\u00e1s precisamente en marzo, Lutz fue designado subdirector del Instituto Bacteriol\u00f3gico de S\u00e3o Paulo y, en octubre, director interino &#8211; asumiendo el cargo de manera efectiva en 1895. Lutz ejerci\u00f3 dicha funci\u00f3n durante 15 a\u00f1os. Con sus auxiliares, realiz\u00f3 investigaciones relevantes sobre las enfermedades infecciosas end\u00e9micas y epid\u00e9micas en el estado y afront\u00f3 controversias con el ala mayoritaria del campo m\u00e9dico y de otros sectores de la sociedad. La bacteriolog\u00eda adquir\u00eda importancia en la salud p\u00fablica, con los frecuentes brotes de c\u00f3lera, fiebre tifoidea, disenter\u00eda, fiebre amarilla y otras enfermedades. Los diagn\u00f3sticos de Lutz y de otros profesionales m\u00e1s j\u00f3venes que comenzaban a destacarse como bacteri\u00f3logos en R\u00edo se basaban en pruebas de laboratorio inaccesibles a la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos. Lutz era el cuadro t\u00e9cnicamente m\u00e1s calificado entre los bacteri\u00f3logos brasile\u00f1os, con mayor experiencia, m\u00e1s trabajos publicados y mejores relaciones con la comunidad cient\u00edfica internacional.<\/p>\n<p>En 1908 se traslad\u00f3 al Instituto Oswaldo Cruz (IOC) de R\u00edo, por invitaci\u00f3n del propio Cruz. Juntos hab\u00edan combatido a\u00f1os antes una epidemia de c\u00f3lera en Vale do Para\u00edba. Lutz ten\u00eda una gran autoridad y gozaba de prestigio como cient\u00edfico. Ejerc\u00eda una fuerte influencia &#8220;que incluso llegaba a intimidar&#8221; sobre sus allegados. &#8220;No por casualidad, las historias del doctor Lutz siguen cont\u00e1ndose hasta los d\u00eda actuales en los pasillos de la Fiocruz. Sigue fascinando&#8221;, escribi\u00f3 en el primer libro de la Obra completa Luiz Fernando Rocha Ferreira da Silva, profesor titular de la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica de la Fiocruz. &#8220;Pero no era un timonel del porte de Oswaldo Cruz, no ten\u00eda las mismas cualidades de jefe, de aglutinador y formador de disc\u00edpulos, y parec\u00eda abominar la publicidad inherente a la condici\u00f3n de hombre p\u00fablico&#8221;, analiza Benchimol. Cuando dirigi\u00f3 el Instituto Bacteriol\u00f3gico, rebautizado como Adolfo Lutz tras de su muerte, dej\u00f3 siempre a cargo de Em\u00edlio Ribas la responsabilidad y los laureles de las grandes acciones p\u00fablicas. Su ida al IOC parece tener relaci\u00f3n con la posibilidad de reanudar las investigaciones en zoolog\u00eda y bot\u00e1nica que hab\u00edan permanecido en segundo plano durante el tiempo que estuvo inmerso en la bacteriolog\u00eda y en la l\u00ednea de frente de la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>Durante el per\u00edodo final de su vida, tuvo una producci\u00f3n relacionada a temas de inter\u00e9s m\u00e9dico o de importancia puramente biol\u00f3gica, ajeno a los conflictos de la instituci\u00f3n.\u00a0 &#8220;La densidad de su trayectoria cient\u00edfica le permiti\u00f3 a Lutz llegar m\u00e1s cerca que nadie de aquel espejismo de la torre de marfil en donde tantos cient\u00edficos sue\u00f1an con vivir recluidos&#8221;, concluye Benchimol.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de intentos, salen los primeros tomos de las obras completas de Adolpho Lutz","protected":false},"author":151,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[],"coauthors":[465],"class_list":["post-78636","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78636","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78636"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78636\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78636"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}