{"id":78637,"date":"2005-01-01T00:00:00","date_gmt":"2005-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/01\/01\/un-derrotero-de-apertura-a-la-sociedad\/"},"modified":"2013-07-22T14:36:01","modified_gmt":"2013-07-22T17:36:01","slug":"un-derrotero-de-apertura-a-la-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-derrotero-de-apertura-a-la-sociedad\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Fernando P\u00e9rez: Un derrotero de apertura a la sociedad"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/01\/01\/un-derrotero-de-apertura-a-la-sociedad\/art2664img1-3\/\" rel=\"attachment wp-att-87872\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-87872\" title=\"\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2005\/01\/art2664img12.jpg\" width=\"160\" height=\"130\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2005\/01\/art2664img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2005\/01\/art2664img12-120x98.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/a>El f\u00edsico e ingeniero Jos\u00e9 Fernando P\u00e9rez, 60 a\u00f1os, casado, padre de dos hijos y abuelo orgulloso de dos nietas, una de un a\u00f1o y otra que va a cumplir los tres, cuyas fotos, entre encantado y enternecido \u00e9l acostumbra a distribuir regularmente v\u00eda internet entre sus allegados, pas\u00f3 los \u00faltimos 11 a\u00f1os al frente de uno de los cargos ejecutivos m\u00e1s importantes en la pol\u00edtica de ciencia y tecnolog\u00eda de S\u00e3o Paulo: el de director cient\u00edfico de la FAPESP. En ese car\u00e1cter, P\u00e9rez le imprimi\u00f3 a Fundaci\u00f3n, desde diciembre de 1993, su estilo abierto, su entusiasmo y, principalmente, una enorme capacidad de plantear, acoger y plasmar proyectos nuevos. Tama\u00f1a capacidad entr\u00f3 en escena impulsada al mismo tiempo por sue\u00f1os, casi visiones particulares del futuro &#8220;es decir, no precisamente individuales, sino comunes al grupo de investigadores con el cual m\u00e1s afinidad ten\u00eda desde sus \u00e9pocas de estudiante&#8221; y por ideas, s\u00f3lidamente fundamentadas y bien discutidas en el \u00e1mbito del Consejo Superior de la FAPESP, y en el seno de la comunidad cient\u00edfica paulista -pol\u00e9micas a parte.<\/p>\n<p>En su trayectoria, Perez cosech\u00f3, como era de esperarse, cr\u00edticas, algunas acerbas, de parte sectores tradicionalistas; pero guard\u00f3 en cantidad mucho mayor testimonios valiosos &#8220;y p\u00fablicos&#8221;, dentro y fuera del pa\u00eds, de reconocimiento por la calidad de su trabajo como directivo de la FAPESP y por su papel de l\u00edder en el fortalecimiento de \u00e1reas claves para el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico nacional. Un liderazgo que, tal como se encarga de enfatizar en esta entrevista, donde desgrana qu\u00e9 fue lo que cambi\u00f3 en la FAPESP en estos 11 a\u00f1os, solamente puede ejercerse con el apoyo de sus asesores directos, los adjuntos de la Directoria Cient\u00edfica, a quines P\u00e9rez siempre se refiri\u00f3 cari\u00f1osamente de su &#8220;armatta Brancaleone&#8221;, en referencia al maravilloso film de Mario Monicelli. Por cierto: el profesor P\u00e9rez \u2212que continuar\u00e1 dictando clases en el Instituto de F\u00edsica, aunque ya se haya jubilado en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) como docente titular de f\u00edsica matem\u00e1tica, al tiempo que ha puesto su cargo a disposici\u00f3n de la FAPESP para dirigirse por un camino nuevo y de desaf\u00edos\u2212 llega a ser gracioso en su esfuerzo por hacer expl\u00edcito el reconocimiento a su equipo en su justa medida. Entre otras cosas, ha insisti\u00f3 para que en las p\u00e1ginas de esta entrevista estuvieran, junto a sus fotos, y las de sus asesores directos. Por razones editoriales no hemos podido complacerlo, pero queda sentado el registro y, en un realce de la p\u00e1gina 17, su menci\u00f3n de los adjuntos.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEn su evaluaci\u00f3n, cu\u00e1l\u00a0 es la diferencia esencial entre la FAPESP de diciembre de 1993 y la actual?<\/strong><\/em><br \/>\n-Hay dos diferencias fundamentales. La primera tiene que ver con la cuesti\u00f3n de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. La FAPESP se ha transformado en una agencia tambi\u00e9n de fomento a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, y eso en atenci\u00f3n a lo que la Constituci\u00f3n paulista determin\u00f3 en la reforma de 1989, que defini\u00f3 la misi\u00f3n de la instituci\u00f3n. Hasta ese momento, prevalec\u00eda el enunciado de 1947, seg\u00fan el cual la FAPESP s\u00f3lo era responsable de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica &#8211; en 1989, la Fundaci\u00f3n pas\u00f3 a ser responsable del desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico. A partir de 1993, la FAPESP determin\u00f3 que la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica pasase a ser una de sus prioridades. Y otra caracter\u00edstica importante, que diferencia a la instituci\u00f3n de antes de 1993 en relaci\u00f3n con lo que es actualmente, es el hecho de que nosotros cumplimos ese rol articulador de agencia en la generaci\u00f3n de programas nuevos, dentro de la l\u00ednea que se abri\u00f3 con el Genoma, el Biota, el Tidia, el Cinapce&#8230;<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEn vez de escuchar y recibir propuestas de parte de la comunidad, la Fundaci\u00f3n pas\u00f3 tambi\u00e9n a articular y plantear nuevos programas?<\/strong><\/em><br \/>\nYo dir\u00eda que m\u00e1s que plantear&#8230; Cada uno de esos proyectos naci\u00f3 en el seno de la comunidad cient\u00edfica. Por supuesto, eso se dio en el marco de una interacci\u00f3n con la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica, pero son propuestas que provinieron de la comunidad. La FAPESP cumpli\u00f3 el rol de ayudar a la organizaci\u00f3n en torno a esas metas. Es la famosa met\u00e1fora formulada en el libro La catedral y el bazar por los antrop\u00f3logos norteamericanos Eric Raymond y Bob Young, que identificaron esa estrategia de bazar, pasible de implementarse como forma de organizaci\u00f3n. La FAPESP ya era una agencia muy organizada, ten\u00eda una imagen muy s\u00f3lida, muy consolidada dentro de la comunidad cient\u00edfica nacional e internacional; pero con una caracter\u00edstica de perfecci\u00f3n, de catedral. Era algo perfecto, pero al mismo tiempo muy est\u00e1tico y poco afinado, poco sensible para detectar oportunidades y retos. Imre Simon (coordinador de la Incubadora Virtual y del programa Tidia), fue quien me plante\u00f3 esta met\u00e1fora. Hoy en d\u00eda, en paralelo con la catedral, tenemos tambi\u00e9n una caracter\u00edstica de bazar, en el sentido de que estamos m\u00e1s atentos al tiempo, a las necesidades y a las oportunidades. Pienso que esto es lo que caracteriza a la nueva FAPESP en estos \u00faltimos 11 a\u00f1os. El libro de Raymond y Young contaba la historia del sistema operativo Linux, por eso Imre Simon ten\u00eda conocimiento de eso. Simon imaginaba que un software s\u00f3lo pod\u00eda desarrollarse con una estrategia de catedral, con una idea muy clara acerca de d\u00f3nde ir\u00eda cada piedra. Era un proceso esencialmente solitario, pero con una visi\u00f3n de perfecci\u00f3n: algo que, una vez listo, no habr\u00eda nada que mover. Pero se encontr\u00f3 con el Linux, elaborado con una estrategia abierta o, por as\u00ed decirlo, de bazar.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCuando usted asumi\u00f3, la idea de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica ya exist\u00eda?<\/strong><\/em><br \/>\nYa estaba presente en el proceso de selecci\u00f3n del director cient\u00edfico hac\u00eda 11 a\u00f1os. La cuesti\u00f3n divid\u00eda aguas en el Consejo Superior. Aqu\u00ed cabe recordar c\u00f3mo se dio el tr\u00e1mite de nombramiento: en 1993, con la salida del profesor Fl\u00e1vio Fava de Moraes, despu\u00e9s de varias discusiones, reuniones y propuestas de listas que llegaron provenientes de varias fuentes, el consejo opt\u00f3 por llamar a diez investigadores para entrevistarlos.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEran casi interpelaciones?<\/strong><\/em><br \/>\nExactamente. La cuesti\u00f3n de c\u00f3mo financiar la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en la empresa era una preocupaci\u00f3n del consejo. Y creo que una de las razones por las cuales me eligieron fue porque present\u00e9 una propuesta operativa compatible con la misi\u00f3n institucional de financiamiento a la investigaci\u00f3n, es decir, de generaci\u00f3n de conocimiento. Esta propuesta la\u00a0 hab\u00edamos formulado el profesor Coutinho (Francisco Antonio Bezerra Coutinho) y yo cuatro a\u00f1os antes. Coutinho le daba una asesor\u00eda peri\u00f3dica al por ese entonces secretario de Ciencia y Tecnolog\u00eda, D\u00e9cio Leal de Zagottis, de la Naci\u00f3n, que ten\u00eda rango de ministro. Y siempre manifestaba esa preocupaci\u00f3n: &#8220;\u00bfC\u00f3mo vamos a resolver esta cuesti\u00f3n de proyectos con empresas?&#8221;. Despu\u00e9s de varias conversaciones arribamos a ese concepto de que se podr\u00eda financiar, siempre y cuando hubiera una contrapartida real de la empresa en estos proyectos de investigaci\u00f3n. Es el concepto de machting fund, tan enraizado en la sociedad norteamericana, donde hasta la televisi\u00f3n p\u00fablica funciona con financiamiento parcial del gobierno y tiene, te\u00f3ricamente, actividades de fund raising (recaudaci\u00f3n de fondos) en la sociedad: por cada d\u00f3lar que la poblaci\u00f3n aporta, el gobierno federal pone otro.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEso fue entonces determinante para su selecci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nPienso que fue uno de los factores determinantes. Al momento de la discusi\u00f3n de ese tema, sent\u00ed que hab\u00eda un chance real de que designaran. No s\u00e9 c\u00f3mo respondieron los otros, pero estoy seguro de que el consejo se dio cuenta de que hab\u00eda una oportunidad all\u00ed, que hab\u00eda una respuesta clara y operativamente factible. Aunque estuviese en la ley, hab\u00eda un cierto malestar en la comunidad cient\u00edfica, que un poco perdura hasta hoy, de creer que la FAPESP iba a terminar por perder sus recursos en manos de las empresas. Pero el hecho de que yo tambi\u00e9n fuese un investigador del \u00e1rea b\u00e1sica, con una propuesta de esa \u00edndole, eliminaba cualquier percepci\u00f3n de conflicto de intereses. Hab\u00eda otra cuesti\u00f3n que tambi\u00e9n polarizaba al consejo &#8211; creo que era menos grave, pero estaba presente. Era sobre c\u00f3mo deber\u00eda realizarse el proceso de evaluaci\u00f3n cuando empez\u00e1semos con el financiamiento de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. En particular hab\u00eda un cuestionamiento sobre nuestras coordinaciones de \u00e1rea (\u00bfcu\u00e1l es su rol?) y si era una forma de organizaci\u00f3n adecuada para hacer la mejor evaluaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n en eso mi respuesta fue bastante operativa, pues propuse analizar c\u00f3mo se realizaba ese proceso de evaluaci\u00f3n dentro de la National Science Foundation (NSF).<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEsta evaluaci\u00f3n es un poco m\u00e1s complicada que la de la FAPESP, no es cierto?<\/strong><\/em><br \/>\nEn ciertos aspectos la nuestra es mejor, porque en la NSF ellos tienen un director de programa por cada \u00e1rea y sub\u00e1rea. Es decir, tienen muchos directores de programa y creo que toman las decisiones en forma aislada. En nuestras coordinaciones de \u00e1rea es como si tuvi\u00e9semos un consejo gestor de programas. Eso permite una discusi\u00f3n mayor.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfHubo cambios entre el sistema que exist\u00eda y el sistema de asesor\u00eda y de coordinaciones de \u00e1reas luego de que usted entr\u00f3?<\/strong><\/em><br \/>\nNo. Nosotros hicimos mejoras puntuales, perfeccionamos en muchos aspectos el sistema, pero la estructura permaneci\u00f3 igual. En ocasiones, aumentamos el n\u00famero de coordinadores de \u00e1rea, cambiamos el perfil de cada una de las coordinaciones. Pienso que el papel de los asesores adjuntos de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica se diferenci\u00f3 con relaci\u00f3n al papel que ten\u00edan anteriormente. Por ejemplo: los adjuntos, en estos momentos, tienen un espacio de discusi\u00f3n mayor con las coordinaciones de \u00e1rea. Anteriormente funcionaban m\u00e1s como una instancia superior, pero actualmente, cuando hay una discrepancia de la coordinaci\u00f3n de \u00e1rea con los adjuntos, existe una discusi\u00f3n mayor. Esto es bueno, pues permite que algunas veces la riqueza de la reflexi\u00f3n hecha dentro de la coordinaci\u00f3n se haga extensiva a las instancias posteriores en el proceso. Tambi\u00e9n modificamos mucho los formularios para la evaluaci\u00f3n de los proyectos presentados a los asesores. Por ejemplo: introdujimos el concepto de conflictos de intereses en la evaluaci\u00f3n. Exigimos que el asesor detecte si \u00e9l se encuadra en las circunstancias de un potencial conflicto de intereses con el proyecto que est\u00e1 analizando. Trabaj\u00e9 en la coordinaci\u00f3n de \u00e1rea muchos a\u00f1os, y muchas veces descubr\u00eda, a posteriori, que hab\u00eda cometido un error en la selecci\u00f3n del asesor porque hab\u00eda un potencial conflicto de intereses. No era conocido como tal, nosotros no lo sab\u00edamos, el propio asesor no sab\u00eda si iba a considerar aquello como impeditivo o no. La formalizaci\u00f3n de esto fue un paso importante.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUsted removi\u00f3 a todos los asesores?<\/strong><\/em><br \/>\nNo. A algunos yo los mantuve, como a Luiz Henrique (Lopes dos Santos), en humanidades, y a Rog\u00e9rio Meneghini, en ciencias biol\u00f3gicas. Los otros fueron reemplazados. Salieron Hugo Armelin, que se convrti\u00f3 en prorrector de investigaci\u00f3n de la USP, y Fernando Galembek, de la Unicamp. Sylvio Ferraz Mello sali\u00f3, y para el \u00e1rea de ingenier\u00eda traje a Alcir Monticelli (fallecido en agosto del 2001). Invit\u00e9 a Antonio Paiva para el \u00e1rea de salud, a Coutinho para la de exactas (pero tambi\u00e9n preocupado con la cuesti\u00f3n tecnol\u00f3gica) junto con Luiz Nunes de Oliveira. En verdad, Alcir, Coutinho y Luiz Nunes se encargaban de exactas.\u00a0 Luiz Henrique continu\u00f3 en humanidades, pero antes estaba tambi\u00e9n Franklin Leopoldo, que sali\u00f3. M\u00e1s tarde yo traje a Paula Montero, en el momento en que Luiz Henrique se fue al exterior. Cuando \u00e9l regres\u00f3, mantuve a los dos. Edgar Dutra Zanotto entr\u00f3 posteriormente, cuando Alcir sali\u00f3 para entrar al Consejo Superior. M\u00e1s recientemente sali\u00f3 Paiva y en su lugar traje a Walter Colli, en 2002. Cuando Rog\u00e9rio tambi\u00e9n sali\u00f3, lleg\u00f3 Luiz Eug\u00eanio de Moraes Mello, en el mismo per\u00edodo. Suelo bromear diciendo que ellos forman la Incre\u00edble Armada de Brancaleone de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfLa llegada de Coutinho tuvo influencia en la creaci\u00f3n del Programa de Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (PITE)?<\/strong><\/em><br \/>\nEl concepto del PITE ya estaba presente en las conversaciones que manten\u00edamos. Hab\u00eda un documento sobre el tema ac\u00e1 en la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica, elaborado anteriormente, pero a\u00fan no hab\u00eda sido puesto en pr\u00e1ctica. Estudiamos el documento y decidimos volver a pensar en eso. Era una buena base de reflexi\u00f3n, pero faltaban dos palabras m\u00e1gicas. Ten\u00eda que ser financiamiento a la actividad de investigaci\u00f3n y ten\u00eda que tener convenio o asociaci\u00f3n con la universidad &#8211; es decir, un investigador de la universidad deb\u00eda presentar la propuesta, adem\u00e1s de la contrapartida real. Esos fueran los tres ingredientes que hicieron factible el PITE. Quien brind\u00f3 una contribuci\u00f3n importante fue Carmine Taralli, director de tecnolog\u00eda de Pirelli y un entusiasta de esos programas de convenios o sociedades. Me alegr\u00e9 mucho cuando \u00e9l vio el proyecto y dijo: &#8220;\u00c9sa es la f\u00f3rmula correcta&#8221;. En realidad, los proyectos anteriores de la asociaci\u00f3n universidad-empresa no ten\u00edan ese compromiso de la empresa con el riesgo. Esa contrapartida y la participaci\u00f3n en el riesgo del proyecto y en los costos, constituyen l\u00f3gicamente un gran testimonio del compromiso de la empresa con el proceso de transferencia de conocimiento. Lo que hab\u00eda antes eran declaraciones vagas de inter\u00e9s, sin ning\u00fan significado. Comenzamos a trabajar en el proyecto en 1994 y en 1995 lo aprobamos. La FAPESP mantuvo claro que lo que la instituci\u00f3n financia en la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica es la actividad de investigaci\u00f3n. \u00c9sa es la labor de la FAPESP. Esa apertura a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica existi\u00f3 efectivamente, pero con un rigor muy grande, porque eso es lo que permite establecer un recorte de la actuaci\u00f3n de la agencia. Si uno le retira la palabra &#8220;investigaci\u00f3n&#8221;, y pasa a financiar todo aquello que sea relevante para el desarrollo cient\u00edfico, tecnol\u00f3gico y universitario, deja de haber l\u00edmite entre lo que es y lo que no es financiable.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfHab\u00eda desconfianza por parte de la empresa para con la universidad y viceversa?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, hab\u00eda mucha desconfianza, cosa que contin\u00faa, aunque en menor medida. Muchas de las cosas que salieron de aqu\u00ed en la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica se destinaron a contribuir para plasmar un cambio cultural. Tanto desde el punto de vista acad\u00e9mico, como al decirle al investigador que quiere hacer tecnolog\u00eda que necesita a la empresa, como en el campo empresarial, al advertirle a la empresa sobre el gran potencial que existe para que ellos se desarrollen, desde el punto de vista tecnol\u00f3gico, en una relaci\u00f3n con la universidad. Todo fue muy lento. El primer a\u00f1o fueron ocho proyectos, muchos con problemas, porque no hab\u00eda esa cultura de presentaci\u00f3n de proyectos de esa naturaleza. Y las empresas resist\u00edan duramente a dar la contrapartida. Nosotros tambi\u00e9n tuvimos que aprender. Al comienzo no nos parec\u00eda adecuado que se catalogase como contrapartida a cualquier forma de complementaci\u00f3n salarial que las empresas les aportasen a los investigadores. Fue un purismo de nuestra parte y despu\u00e9s revisamos eso. No es que estuvi\u00e9semos en contra de esa complementaci\u00f3n, sino que era una cuesti\u00f3n de que eso no deb\u00eda ser, por decirlo de alguna manera, la parte esencial de la contrapartida de la empresa. Actualmente somos conscientes de que esa forma de contrapartida es reconocida no solo como leg\u00edtima, sino tambi\u00e9n esencial para hacer factible el proceso.<\/p>\n<p><strong><em>D\u00edganos si la cosa funciona as\u00ed: el investigador desarrollar\u00e1 un proyecto, digamos, un pigmento para pintura para la empresa. \u00c9l hace una parte del proyecto en la universidad, pero est\u00e1 junto con la empresa. Y all\u00ed, debido a que est\u00e1 de cierta manera trabajando para producir algo que va a beneficiar a la empresa, adem\u00e1s del salario de la universidad, puede percibir un haber extra mientras est\u00e9 llevando a cabo aqu\u00e9l proyecto.<\/em><br \/>\n<\/strong>Es, como un &#8220;pro-labore&#8221;. Es un est\u00edmulo muy bueno; nosotros sabemos muy bien c\u00f3mo son los sueldos de la universidad.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPero eso no le cay\u00f3 bien a la comunidad cient\u00edfica?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, s\u00ed, cay\u00f3 bien. No hubo ning\u00fan reclamo en ese sentido. Ahora, con esos proyectos nosotros quer\u00edamos que hubiera un ciclo virtuoso, que hubiera generaci\u00f3n de conocimiento &#8220;que fuese transferido a las empresas&#8221;, pero que la universidad se enriqueciese en el proceso. No quer\u00edamos crear un espacio para meras consultor\u00edas. Escuch\u00e9 un testimonio muy interesante de un grupo de la Unicamp, justamente sobre pigmentos de pintura, de Serrana. Al final del proyecto los investigadores me dijeron: &#8220;Aprendimos mucho de qu\u00edmica&#8221;. Ellos generaron un pigmento, la transfirieron el conocimiento a la empresa, la empresa pag\u00f3 derechos por eso &#8220;lo que ayuda a financiar el laboratorio&#8221; y fueron taxativos al decir que evolucionaron con el proyecto. En ese caso, hubo un ciclo virtuoso. Aunque esas alianzas son importantes para la universidad y para la empresa, no resuelven ni el problema de la universidad, de fuentes alternativas de financiamiento, ni el problema de las empresas, digamos, el de dar saltos de desarrollo tecnol\u00f3gico. Porque la universidad tiene su propio ritmo de trabajo. El tiempo acad\u00e9mico es diferente que el tiempo de la empresa.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1ntos proyectos se financiaron en el marco del PITE?<\/strong><\/em><br \/>\nHasta 2004, fueron 87 proyectos. Curiosamente, en varios momentos, Coutinho pensaba que el programa se terminar\u00eda, por una cierta falta de demanda; pero de vez en cuando ven\u00eda un lote. Y de repente comenzaron a llegar proyectos en mayor escala, empresas que comenzaron a intentar\u00a0 plasmar de manera m\u00e1s sistem\u00e1tica esa asociaci\u00f3n con la universidad, como Embraer, Rhodia y Natura. Es interesante observar que algunas de esas empresas, como es el caso de Natura, no quieren transferirle la universidad la sobrecarga de hacer la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Ellos saben que esa relaci\u00f3n con la universidad es enriquecedora para mantenerlos informados con la frontera del conocimiento en su \u00e1rea.<\/p>\n<p><em><strong>Inmediatamente despu\u00e9s del PITE vino el PIPE, el Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas<\/strong><\/em><br \/>\nEl PIPE vino como una consecuencia natural de esa reflexi\u00f3n. El programa fue pensado por primera vez cuando Alcir Monticelli entr\u00f3 en esta sala con dos proyectos de NSF que le hab\u00edan enviado para que diera su dictamen. Eso porque \u00e9l era la referencia bibliogr\u00e1fica principal bibliogr\u00e1fica dentro de esos proyectos, presentados ante NSF dentro de la l\u00ednea del SBIR (Small Business Inovation Research), un programa norteamericano. Cuando vimos aquello quedamos fascinados, y descubrimos que era objeto de una ley aprobada por el Congreso estadounidense, que obligaba a todas las agencias federales de fomento con presupuesto superior a los 100 millones de d\u00f3lares &#8220;y la FAPESP estar\u00eda en ese caso&#8221;a contar con un programa que invirtiese alrededor del 2,5% de su presupuesto en esa modalidad.<\/p>\n<p><em><strong>Fue el descubrimiento de un nuevo camino.<\/strong><\/em><br \/>\nFue la verdad un nuevo mundo que se abri\u00f3. Era totalmente complementario al PITE. No ten\u00eda contrapartida &#8211; porque la contrapartida era uno de los factores limitantes, pues las peque\u00f1as empresas no reun\u00edan las condiciones de darla. Alcir prepar\u00f3 nuestra versi\u00f3n; lo discutimos, lo perfeccionamos y lo lanzamos en 1997, en presencia del entonces gobernador Mario Covas aqu\u00ed en la FAPESP. Ahora bien, hab\u00eda dos tipos de objeciones aqu\u00ed dentro. La primera era de naturaleza ideol\u00f3gica: por primera vez una agencia de fomento a la investigaci\u00f3n de Brasil iba poner dinero directamente en una empresa, en lo que se llama, en el argot, en el \u00e1rea de inversi\u00f3n con retorno social o de fondo perdido.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo vencieron las resistencias en el consejo?<\/strong><\/em><br \/>\nLes explicamos que era un programa que es ley en Estados Unidos, y en Francia hay programas similares. Esa respuesta, por as\u00ed decirlo, que es hasta neoliberal, de que la gente no debe poner dinero en algo privado, es del campe\u00f3n del liberalismo econ\u00f3mico &#8220;te\u00f3ricamente&#8221; que es Estados Unidos. En 2002 hubo una inversi\u00f3n de m\u00e1s de 2 mil millones de d\u00f3lares en el SBIR, algo impresionante. Esa objeci\u00f3n ideol\u00f3gica acaba tambi\u00e9n de ser superada en el gobierno federal, con la Finep, que implant\u00f3 el PAPPE (Programa de Apoyo a la Investigaci\u00f3n en las Empresas). Es una pol\u00edtica de desarrollo tecnol\u00f3gico. La peque\u00f1a empresa tiene un papel importante en este proceso, debido a car\u00e1cter flexible, a su agilidad&#8230; Bueno, la otra objeci\u00f3n esgrimida en el consejo de la FAPESP era de que \u00e9se era un programa \u00fanicamente para pa\u00edses desarrollados, que exigen a la peque\u00f1a empresa un proyecto de investigaci\u00f3n que redunde en una innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica de valor comercial y que, adem\u00e1s, tenga un equipo competente para su ejecuci\u00f3n; es una ecuaci\u00f3n que tendr\u00eda como universo de soluci\u00f3n solamente el conjunto vac\u00edo. Se apostaba a que nos llegar\u00eda una media docena de proyectos. Tama\u00f1a fue nuestra sorpresa cuando recibimos 80 proyectos en el primer llamado. De esos 80, 20 no ten\u00edan investigaci\u00f3n, eran del tipo &#8220;d\u00e9me el dinero, anda&#8221;. Pero 60 fueron mandados a dos asesores, que analizaban la investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, pero en ambiente acad\u00e9mico. Y para nuestra sorpresa, 30 proyectos obtuvieron dos dict\u00e1menes favorables, o por lo menos uno francamente favorable y el otro con reservas que no ser\u00edan excluyentes para lograr el apoyo, en esa estrategia de fases. El PIPE es genial como concepci\u00f3n. Yo puedo decir eso tranquilamente porque nosotros copiamos, no fue inventado aqu\u00ed.<\/p>\n<p><em><strong>Dividir el proyecto en fases parece haber sido una buena soluci\u00f3n.<br \/>\n<\/strong><\/em>La concepci\u00f3n en fases es sabia, porque permite arriesgar un poco m\u00e1s en la fase I, de estudio de factibilidad, con duraci\u00f3n de seis meses, y despu\u00e9s ser m\u00e1s riguroso en la fase II, de ejecuci\u00f3n del proyecto. La fase 3 es la de producci\u00f3n &#8211; y ah\u00ed ya no cuenta con financiaci\u00f3n de la FAPESP. En 2004 concretamos ese convenio con la Finep con 20 empresas para la fase III, por medio del PAPPE. Creo que fue un acto de sabidur\u00eda por parte de la Finep el entender que el proyecto de S\u00e3o Paulo tendr\u00eda que tener caracter\u00edsticas diferentes de las de otros estados, porque en ellos no exist\u00eda el PIPE. En S\u00e3o Paulo el PAPPE ya es el PIPE 3, que es ingenier\u00eda de producto y se seleccionar\u00e1n las empresas con criterios en base a su plan de negocios. Es totalmente innovador. Otra cosa que tambi\u00e9n dio resultado, siete a\u00f1os despu\u00e9s, fue la asociaci\u00f3n con el Sebrae y el Instituto Emprender Endeavor, que hizo posible el PIPE Emprendedor. Fue un paso importante dentro del PIPE esa idea de que las empresas, que son muy buenas desde el punto de vista tecnol\u00f3gico, pero muy carentes desde el punto de vista de estrategia empresarial, tengan un apoyo de otra naturaleza. El PIPE Emprendedor es un programa notable en el sentido de que promueve la capacitaci\u00f3n de las empresas, una inmersi\u00f3n en una reflexi\u00f3n bien pr\u00e1ctica acerca de c\u00f3mo tener \u00e9xito como empresa.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo se produjo la reestructuraci\u00f3n f\u00edsica en las universidades del estado con el Programa de Infraestructura?<\/strong><\/em><br \/>\nEl Infraestructura comenz\u00f3 en 1994. Reformamos los bancos de trabajo que estaban totalmente inutilizados, como as\u00ed tambi\u00e9n las bibliotecas, la infraestructura de red y telecomunicaciones, la parte de equipamientos nuevos, equipamientos multiusuarios&#8230; El sistema del estado de S\u00e3o Paulo qued\u00f3 muy bien equipado. El programa fue interesante porque, primeramente, hicimos una inversi\u00f3n de emergencia pesada. En un segundo momento, pasamos a entender ese problema de la infraestructura en el financiamiento de la investigaci\u00f3n, mediante medidas que tratasen de anticiparse a la repetici\u00f3n del problema. A partir de ah\u00ed, creamos las reservas t\u00e9cnicas. La idea es garantizar recursos &#8220;al mismo tiempo que se brinda el apoyo al proyecto de investigaci\u00f3n&#8221; que hagan factible la implantaci\u00f3n, operaci\u00f3n y el mantenimiento de las instalaciones, cosas que tradicionalmente la FAPESP no financiaba. La Fundaci\u00f3n financiaba el equipamiento y dec\u00eda &#8220;arr\u00e9glenselas como puedan para instalarlos y para darles mantenimiento&#8221;. Y sabemos muy bien que, en realidad, no siempre existen las condiciones de hacer eso. Por eso empezamos a hacer esa inversi\u00f3n adicional. Posteriormente, creamos las condiciones para que nuestra inversi\u00f3n fuera m\u00e1s f\u00e9rtil. \u00c9se fue un concepto nuevo en la historia de la FAPESP.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo naci\u00f3 el Programa de Pol\u00edticas P\u00fablicas?<\/strong><\/em><br \/>\nTuvo un precursor, que fue el programa de Ense\u00f1anza P\u00fablica. La preocupaci\u00f3n de hacer algo con la ense\u00f1anza p\u00fablica comenz\u00f3 muy temprano en la gesti\u00f3n, cuando algunas personas vinculadas a la cuesti\u00f3n de la ense\u00f1anza de la f\u00edsica en la ense\u00f1anza media me cuestionaron: me preguntaban qu\u00e9 podr\u00eda hacer la FAPESP por la ense\u00f1anza p\u00fablica. As\u00ed fue como surgi\u00f3 esa idea de hacer el programa de Ense\u00f1anza P\u00fablica, que fue interesante, porque comenzamos a tener esa experiencia sobre c\u00f3mo hacer un programa junto con la comunidad.<br \/>\n<strong><br \/>\n<em>Qui\u00e9n formul\u00f3 el programa?<\/em><\/strong><br \/>\nLuiz Henrique tuvo una participaci\u00f3n importante. Maria Malta Campos, de la Fundaci\u00f3n Carlos Chagas, ayud\u00f3 en la discusi\u00f3n del programa y Mar\u00edlia Sp\u00f3sito, que ingres\u00f3 despu\u00e9s, tuvo una participaci\u00f3n activa en su implantaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY c\u00f3mo fue la evoluci\u00f3n a partir de ah\u00ed, hacia el Programa de Pol\u00edticas P\u00fablicas?<\/strong><\/em><br \/>\nEl Programa de Apoyo a la Ense\u00f1anza P\u00fablica comenz\u00f3 en 1996. En verdad, la primera persona que me habl\u00f3 de un proyecto de pol\u00edticas p\u00fablicas fue Landi (Francisco Romeu Landi, en ese entonces director presidente), al cabo de una conversaci\u00f3n con el secretario del Trabajo de Covas, Walter Barelli. Barelli, seg\u00fan me dijo Landi, quer\u00eda armar un programa sobre la capacidad de empleo, por tal motivo yo recib\u00ed la visita de un grupo de la secretar\u00eda. Despu\u00e9s, quien convers\u00f3 mucho con ellos fue Paula Montero, una persona clave en ese proceso, ya en 1998. Yo pens\u00e9 que no ten\u00eda sentido que lanz\u00e1ramos un programa solamente sobre capacidad de empleo, era algo muy limitado. Decidimos entonces ampliarlo y as\u00ed naci\u00f3 el Programa de Pol\u00edticas P\u00fablicas.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1les son los avances que gener\u00f3 el Programa Genoma?<\/strong><\/em><br \/>\nTenemos que cotejar objetivos con resultados para hacer una evaluaci\u00f3n de esas caracter\u00edsticas. Los objetivos eran: primero, hacer ciencia en la frontera del conocimiento. Segundo, formar recursos humanos altamente calificados, a gran escala y en un corto lapso de tiempo. Tercero, movilizar a la comunidad cient\u00edfica del Estado de S\u00e3o Paulo para el estudio de problemas relevantes en t\u00e9rminos socioecon\u00f3micos. Cabe notar que todos estos objetivos se alcanzaron, sin lugar a dudas. Desde el punto de vista cient\u00edfico, el volumen, la calidad y el impacto de las publicaciones como consecuencia del programa dan el testimonio de su excelencia. Asimismo, tenemos m\u00e1s de 60 laboratorios de investigaci\u00f3n que trabajan con la t\u00e9cnica del genoma y del secuenciamiento gen\u00e9tico en el estado. Eso se ha convertido una rutina. Todos se beneficiaron con la incorporaci\u00f3n de esas t\u00e9cnicas a su arsenal de herramientas metodol\u00f3gicas. Parte de los recursos humanos formados se disemin\u00f3 despu\u00e9s hacia la iniciativa privada, con la creaci\u00f3n de al menos tres empresas. Eso demuestra que formar gente para despu\u00e9s generar innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en la empresa es un mecanismo usado en el mundo entero, que tambi\u00e9n funciona aqu\u00ed. Por \u00faltimo, la comunidad cient\u00edfica del estado de S\u00e3o Paulo se preocup\u00f3 por estudiar los problemas socioecon\u00f3micos. Si mir\u00e1ramos hacia todos los proyectos genoma que hicimos, ver\u00edamos s que tienen importancia para la agricultura, la ganader\u00eda, la salud p\u00fablica&#8230;<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEl Programa Genoma entonces demostr\u00f3 el vigor de la capacidad de investigaci\u00f3n cuando esta se moviliza en torno a objetivos claros y definidos?<\/strong><\/em><br \/>\nSin dudas. Los objetivos que he mencionado est\u00e1n claramente enunciados en la propuesta elevada al Consejo Superior en 1997. Ahora bien, tuvimos otros efectos que, en aquel momento, no se imaginaba que fueran a plasmarse. La visibilidad que el proyecto adquiri\u00f3 en los medios nacionales e internacionales es algo sin precedentes en la historia cient\u00edfica del pa\u00eds. Eso fue muy bueno, pues dej\u00f3 claro que tenemos capacidad como para hacer cosas muy audaces, que consiguen llegar a la portada de Nature. Mucha gente, cuando supo del proyecto, pensaba que iba a salir mal. Eso alej\u00f3 a algunos sectores de la comunidad del proyecto, por causa del riesgo de fracasar, lo que traer\u00eda consecuencias para la imagen de los participantes. El Programa Genoma rompi\u00f3 de forma definitiva la barrera que separaba al sistema de investigaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo de la sociedad por medio de la prensa.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUsted est\u00e1 saliendo de la FAPESP y se est\u00e1 preparando para trabajar en la iniciativa privada. \u00bfCu\u00e1l es su primer inter\u00e9s en ese sector?<\/strong><\/em><br \/>\nEsta empresa que cre\u00e9, llamada PP&amp;D Tecnologia, se destina a movilizar a los inversionistas en pro del desarrollo de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, en vista de la vitalidad de nuestro sistema de investigaci\u00f3n. \u00c9se es su foco principal.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre una empresa como esta y un fondo de capital de riesgo como Votorantim Ventures, por ejemplo?<\/strong><\/em><br \/>\nLa actuaci\u00f3n de la PP&amp;D es complementaria. Es diferente de la empresa de capital de riesgo. Nosotros detectamos y ofrecemos oportunidades al inversionista. La PP&amp;D pretende usar mi experiencia, y la de todo un equipo de ac\u00e1 de la FAPESP, el entendimiento de todo el proceso de innovaci\u00f3n, sus dificultades y las oportunidades.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfContinuar\u00e1 dando clases?<\/strong><\/em><br \/>\nSi, voy a continuar en el Instituto de F\u00edsica de la USP, aunque yo ya me jubil\u00e9, justamente en el momento en que puse mi cargo a disposici\u00f3n de la FAPESP.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfHay personas que usted querr\u00eda citar, que hayan sido importantes en su trayectoria aqu\u00ed dentro de la FAPESP?<\/strong><\/em><br \/>\nHay algunas que no puedo dejar de mencionar. En la parte de genoma, tengo que agradecer a Fernando Reinach, en especial, y a Andrew Simpson. A Joly (Carlos Alfredo Joly) y Vanderlei Canhos, que fueron esenciales para el Biota. Brito (Carlos Henrique de Brito Cruz) tuvo un papel central en todas nuestras iniciativas de la FAPESP en el per\u00edodo, porque era presidente de la Fundaci\u00f3n y del Consejo Superior a la \u00e9poca. Otro integrante que brind\u00f3 un apoyo importante en el consejo fue Jobson (Jos\u00e9 Jobson de Andrade Arruda), quien se desempe\u00f1o durante diez a\u00f1os como consejero y acompa\u00f1\u00f3 toda mi trayectoria en la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica. Esa alianza con el consejo es fundamental, porque se hicieron muchas cosas audaces, que exig\u00edan respaldo. Y, m\u00e1s que eso, requer\u00edan est\u00edmulo.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1l es su visi\u00f3n de la FAPESP, pensando en el concierto de las instituciones brasile\u00f1as?<\/strong><\/em><br \/>\nLa FAPESP tiene una responsabilidad muy grande, porque es un referente. Nuestros programas terminan por convertirse en paradigmas. Si contemplamos los proyectos tem\u00e1ticos, ellos se convirtieron en el \u00e1mbito nacional, en el Pronex. Si tomamos nuestros Cepids, se convirtieron, en el \u00e1mbito federal, los Institutos del Milenio. El genoma paulista sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n a un gran proyecto genoma nacional. Nuestro PIPE fue la referencia para el PAPPE, de la Finep. El hecho de ser una agencia regional, con esas caracter\u00edsticas de autonom\u00eda y con garant\u00eda de recursos, le asigna a la instituci\u00f3n un rol muy importante. Permite explorar nuevos modelos, con mayor audacia. La FAPESP va a tener una importancia creciente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un derrotero de apertura a la sociedad","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[124,104],"class_list":["post-78637","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78637"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78637\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78637"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}