{"id":78657,"date":"2005-02-01T00:00:00","date_gmt":"2005-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/02\/01\/clima-de-incertidumbre\/"},"modified":"2013-03-28T13:36:41","modified_gmt":"2013-03-28T16:36:41","slug":"clima-de-incertidumbre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/clima-de-incertidumbre\/","title":{"rendered":"Clima de incertidumbre"},"content":{"rendered":"<p>El d\u00eda 16 de febrero entra en vigor el Protocolo de Kyoto. Pero antes incluso de la entrada en vigencia de dicho acuerdo, que prev\u00e9 medidas globales de reducci\u00f3n de las emisiones de gases que causan el efecto invernadero, los pa\u00edses signatarios comenzaron a analizar los medios y modos de enfrentar las adversidades ocasionadas por los cambios clim\u00e1ticos. La adaptaci\u00f3n a un probable escenario de calentamiento global fue el principal tema de discusi\u00f3n durante la 10\u00aa Conferencia de las Partes (COP) de la Convenci\u00f3n Marco sobre Cambio Clim\u00e1tico, realizada en Buenos Aires en diciembre del a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>No existe todav\u00eda una evidencia cient\u00edfica de que fen\u00f3menos tales como el cicl\u00f3n tropical Catarina, que azot\u00f3 el sur de Brasil el a\u00f1o pasado, o el invierno riguroso y las inundaciones que este a\u00f1o asolan a pa\u00edses del hemisferio Norte, sean el resultado del calentamiento del planeta, subraya Newton Paciornik, asesor de la Coordinaci\u00f3n General sobre Cambios Globales del Clima, dependiente de la Secretar\u00eda de Pol\u00edticas y Programas de Investigaci\u00f3n y Desarrollo del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT). Sin embargo, en el encuentro de Buenos Aires se ide\u00f3 un plan de trabajo que tiene por objeto evaluar vulnerabilidades y delinear estrategias de adaptaci\u00f3n, afirm\u00f3 Paciornik. (Lea las propuestas en la siguiente direcci\u00f3n: <a href=\"http:\/\/www.unfccc.int\">www.unfccc.int<\/a>)<\/p>\n<p>Con todo, el nivel de vulnerabilidad ante situaciones clim\u00e1ticas extremas solamente puede evaluarse mediante la construcci\u00f3n de modelos clim\u00e1ticos que permitan observar cambios realmente significativos. Y ese es un instrumento que los pa\u00edses de Sudam\u00e9rica no tienen todav\u00eda. Pero ya llenaremos esa laguna, adelanta Paciornik. El a\u00f1o pasado, el Centro de Pron\u00f3stico del Tiempo y Estudios Clim\u00e1ticos (Cptec), dependiente del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciais (Inpe, sigla en portugu\u00e9s), compr\u00f3 una supercomputadora con capacidad no solamente como para hacer el pron\u00f3stico del tiempo, sino tambi\u00e9n para construir escenarios de cambios clim\u00e1ticos. Con ella ser\u00e1 posible hacer simulaciones para cien a\u00f1os, dice Jos\u00e9 Marengo, responsable de pron\u00f3sticos clim\u00e1ticos del Cptec. Se espera que este a\u00f1o est\u00e9 listo un modelo del clima brasile\u00f1o. Debemos evaluar el impacto de los cambios clim\u00e1ticos sobre la biodiversidad y la generaci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica, entre otros puntos, explica Marengo.<\/p>\n<p><strong>El impacto del cambio<br \/>\n<\/strong>Algunos expertos consideran que es prematura la excesiva preocupaci\u00f3n con la adaptaci\u00f3n a los cambios, puesto que se anticipa a la vigencia de las medidas mitigadoras de los gases de efecto invernadero previstas en el Protocolo de Kyoto. Es prematuro tirar la toalla antes de poner en pr\u00e1ctica un esfuerzo de reducci\u00f3n de emisiones, pues \u00e9sa es la \u00fanica soluci\u00f3n real a muy largo plazo, afirma Carlos Nobre, investigador titular del Inpe. En tanto, Luiz Pinguelli Rosa, secretario do Foro Brasile\u00f1o de Cambio Clim\u00e1tico, sostiene que debemos caminar con ambas piernas y considerar medidas de precauci\u00f3n, al tiempo que se ponen en marcha acciones mitigadoras. Con todo, seg\u00fan la evaluaci\u00f3n de Roberto Kishinami, consultor de medio ambiente y energ\u00eda, la adaptaci\u00f3n debe estar en pauta, porque en el per\u00edodo en que se concibi\u00f3 la Convenci\u00f3n del Clima, entre 1988 y 1992 que result\u00f3 en el Protocolo de Kyoto, nadie se imaginaba que el impacto de los cambios clim\u00e1ticos se diera de manera tan injusta, castigando m\u00e1s a los pa\u00edses pobres o en desarrollo. Tanto Kishinami como Pinguelli Rosa hacen referencia al ejemplo del tsunami provocado por un maremoto en el oc\u00e9ano \u00cdndico, que pese de no tener relaci\u00f3n alguna con el cambio clim\u00e1tico, puso al denudo la fragilidad de la poblaci\u00f3n costera de los pa\u00edses asi\u00e1ticos. Si hubiera sido en el Pac\u00edfico, el n\u00famero de v\u00edctimas ser\u00eda mucho menor.<\/p>\n<p>La adaptaci\u00f3n a un planeta m\u00e1s c\u00e1lido, recuerda Kishinami, podr\u00e1 implicar, por ejemplo, el desplazamiento de las poblaciones de \u00e1reas donde faltar\u00e1 agua o que se volver\u00e1n impropias para la agricultura. Pero no hay por qu\u00e9 perder siempre: Holanda, por ejemplo, hace a\u00f1os que pelea contra el mar. Pero all\u00e1 existe un plan director elaborado de modelado de clima. Y en Alemania, en varias regiones, como Bavaria, tambi\u00e9n cuentan con algo por el estilo. En Europa en general se usa el modelado clim\u00e1tico para definir usos y ocupaciones del suelo.<\/p>\n<p><strong>Luego de Kyoto<br \/>\n<\/strong>El retraso en la implantaci\u00f3n del Protocolo de Kyoto provoca otra pol\u00e9mica. De acuerdo con el cronograma original, los pa\u00edses signatarios deber\u00edan evaluaFr en 2005 los resultados de las medidas implementadas e iniciar los debates con miras a definir estrategias para luego de 2012. Pese a que no existen a\u00fan medidas para evaluarse, los pa\u00edses desarrollados han abierto los debates para el per\u00edodo al que se denomina post Kyoto.<\/p>\n<p>El Protocolo de Kyoto prev\u00e9 la reducci\u00f3n del 5,2% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero hasta 2012. Las 38 naciones industrializadas son las principales responsables por el cumplimiento de esa meta, mediante acciones en su propio territorio tales como la suplantaci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles por energ\u00eda limpia, por ejemplo o por medio del fomento a medidas compensatorias en los pa\u00edses en desarrollo, consolidando el a\u00fan incipiente mercado de cr\u00e9dito de carbono, por ejemplo.<br \/>\nPero, a partir de 2012, las naciones industrializadas pretenden que rija un nuevo acuerdo que le adjudique mayor responsabilidad a pa\u00edses en desarrollo como la India, China y Brasil, que en los \u00faltimos a\u00f1os han registrado altas tasas de crecimiento y, en los casos de los dos primeros, tambi\u00e9n un aumento en el consumo de energ\u00eda, afirma Francisco Maciel, director de energ\u00eda y medio ambiente de TCBR, una empresa de consultor\u00eda ligada al grupo franc\u00e9s Altran.<\/p>\n<p>En la Cop-10, en Buenos Aires, los pa\u00edses emergentes dejaron claro que no tiene pretenden asumir compromisos para no comprometer el desarrollo y el combate contra la exclusi\u00f3n social. Pero en este embate con las naciones industrializadas, la postura de Brasil, en la evaluaci\u00f3n de Maciel, es sumamente vulnerable: el pa\u00eds se encuentra entre los mayores emisores de gases de efecto invernadero, siendo que al menos el 70% de las emisiones se vinculan con la deforestaci\u00f3n. No se puede defender un patr\u00f3n de desarrollo que ning\u00fan pa\u00eds deber\u00eda desear, dice.<\/p>\n<p>La deforestaci\u00f3n depende de la pol\u00edtica del gobierno, comenta Carlos Nobre. Pero existe tambi\u00e9n otro factor que contribuye a que Brasil encabece la lista de los grandes contaminadores: la eructaci\u00f3n, es decir, los eructos del ganado. En este caso, la soluci\u00f3n est\u00e1 en el desarrollo de un nuevo patr\u00f3n de manejo de un rodeo de casi 200 millones de cabezas, el segundo del mundo. Es una operaci\u00f3n gigantesca, dice Nobre.<\/p>\n<p>La Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa) estudia desde 1999 la emisi\u00f3n de gas metano proveniente de la eructaci\u00f3n bovina, por solicitud del MCT y con el apoyo de la FAPESP. La cantidad de metano producto de la eructaci\u00f3n vacuna se relaciona con el manejo nutricional de los rodeos. Durante el per\u00edodo de sequ\u00eda, por ejemplo, el ganado no se alimenta bien y pierde energ\u00eda por deficiencia nutricional, lo que provoca una mayor emisi\u00f3n de gas metano, afirma Odo Primavesi, de Embrapa Ganader\u00eda Sudeste. El pasto tropical, que tiene m\u00e1s fibra y menos prote\u00edna bruta, tambi\u00e9n colabora para aumentar la eructaci\u00f3n. Utilizando un yugo equipado con un medidor, los investigadores constataron que las vacas holandesas en lactaci\u00f3n, por ejemplo, produc\u00edan 147 kilos de gas metano por cabeza anual en el verano, y 139 kilos en el invierno, valores muy superiores a los niveles europeo y norteamericano. Las investigaciones, hasta ahora circunscritas a una fracci\u00f3n del stock paulista, han revelado que el uso adecuado del pasto y una alimentaci\u00f3n combinada de ca\u00f1a y granos, reduce el consumo de energ\u00eda de las reses, que ganan en peso y as\u00ed disminuye el volumen de emanaci\u00f3n de metano por kilo de carne.<\/p>\n<p><strong>Tecnolog\u00edas disponibles<br \/>\n<\/strong>Est\u00e1 agendado para mayo, en la ciudad de Bonn, Alemania, un encuentro informal en el cual se pretende realizar un balance sobre la contribuci\u00f3n de los diversos pa\u00edses a la lucha contra el cambio clim\u00e1tico. Es de esperarse la presencia de Estados Unidos, pa\u00eds responsable de una cuarta de las emisiones globales, y que sigue afuera del Protocolo de Kyoto. Pero antes, los expertos de todo el mundo ten\u00edan un encuentro en el Reino Unido, entre los d\u00edas 1\u00ba y 3 de febrero, por invitaci\u00f3n del primero ministro brit\u00e1nico, Tony Blair. Dicha reuni\u00f3n tiene por objeto dar respuestas a cuestiones relacionadas con el impacto del cambio clim\u00e1tico en el planeta, los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero y las tecnolog\u00edas disponibles destinadas a reducir el calentamiento global.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Protocolo de Kyoto entra en vigor con ocho a\u00f1os de retraso","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[397],"class_list":["post-78657","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78657"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78657\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78657"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}