{"id":78661,"date":"2005-02-01T00:00:00","date_gmt":"2005-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/02\/01\/sal-en-exceso\/"},"modified":"2015-02-03T17:30:05","modified_gmt":"2015-02-03T19:30:05","slug":"sal-en-exceso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sal-en-exceso\/","title":{"rendered":"Sal en exceso"},"content":{"rendered":"<p>En 1910, el m\u00e9dico brasile\u00f1o Carlos Chagas viaj\u00f3 por su pa\u00eds para conocer las condiciones de vida de las poblaciones ribere\u00f1as e interioranas. En una de sus expediciones, estando en el norte de Minas Gerais, encontr\u00f3 gente que padec\u00eda la enfermedad conocida popularmente como bocio, producto del crecimiento anormal de la gl\u00e1ndula tiroides. Casi un siglo despu\u00e9s, en 2000, cuatro investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) repitieron el trayecto de Chagas, y durante dos meses recorrieron 12 mil kil\u00f3metros por las regiones norte, nordeste, centro-oeste y sudeste, a bordo de una van con ultrasonido, computadora y refrigerador. En lugares tan diferentes como Z\u00e9 Doca, Maranh\u00e3o, Cachoeiro de Itapemirim, Esp\u00edrito Santo, y Nova Roma, Goi\u00e1s, pretend\u00edan verificar la cantidad de yodo consumida ?tanto su exceso como su falta perjudican el funcionamiento de la tiroides? e investigar si hab\u00eda a\u00fan brasile\u00f1os con bocio ocasionado por el d\u00e9ficit cr\u00f3nico de yodo.<\/p>\n<p>Al examinar el volumen de la tiroides de 2.013 alumnos de 21 localidades en los estados de Par\u00e1, Maranh\u00e3o, Tocantins, Goi\u00e1s, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Minas Gerais y Esp\u00edrito Santo, en los mismos lugares donde se detectara la carencia de yodo, los m\u00e9dicos de la USP arribaron a la conclusi\u00f3n de que no hab\u00eda m\u00e1s casos de bocio en esos poblados, gracias a la obligatoriedad de la adici\u00f3n de yodato de potasio en la sal de mesa en todo el pa\u00eds. No obstante, el an\u00e1lisis de muestras de orina de ni\u00f1os y j\u00f3venes con edades entre 6 y 14 a\u00f1os gener\u00f3 otra conclusi\u00f3n: en ciudades del nordeste, del norte y del centro-oeste la poblaci\u00f3n inger\u00eda una cantidad elevada de sal yodada, superior a los 10 gramos diarios por persona recomendados por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p>En este estudio, que forma parte del proyecto Thyromobil coordinado por el Consejo Internacional para el Control de Des\u00f3rdenes Asociados a la Deficiencia de Yodo (ICCIDD) y financiado por el laboratorio Merck, los investigadores constataron tambi\u00e9n que casi nueve de cada diez estudiantes presentaban niveles de yodo en la orina superiores al valor considerado normal: hasta 300 microgramos de yodo por litro. Es una de las m\u00e1s altas tasas registradas entre los 15 pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica y de \u00c1frica recorridos entre 1998 y 2001 en el marco del proyecto Thyromobil. Otro pa\u00eds con una de las m\u00e1s altas tasas es Chile, donde la orina del 69,5% de los estudiantes conten\u00eda m\u00e1s de 300 microgramos, y un 39%, m\u00e1s de 500. Bolivia, con un 10% de las muestras con m\u00e1s de 300 microgramos, est\u00e1 entre los pa\u00edses con las menores tasas. Las poblaciones que viven en lugares de clima c\u00e1lido y h\u00famedo tienen el h\u00e1bito de consumir comidas m\u00e1s saladas que los habitantes de los regiones sudeste y sur, dice el m\u00e9dico endocrin\u00f3logo Geraldo Medeiros, coordinador de la Unidad de Tiroides de la Facultad de Medicina de la USP. Sucede que el calor excesivo hace que el cuerpo transpire mucho y pierda sal.<\/p>\n<p>Como los s\u00edntomas tardan en aparecer, los que deben sentir efectivamente las consecuencias del consumo excesivo de yodo encontrado en los alimentos, en los compuestos polivitam\u00ednicos y en algunos medicamentos no son los ni\u00f1os, sino los adultos y los ancianos. De acuerdo con la OMS, la ingesti\u00f3n excesiva de yodo durante un per\u00edodo prolongado entre tres y cuatro a\u00f1os puede provocar entre los adultos j\u00f3venes, principalmente entre las mujeres con alguna predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, un incremento de las enfermedades autoinmunes de las tiroides, que surgen cuando el propio organismo empieza a fabricar anticuerpos que destruyen la gl\u00e1ndula. Por razones que todav\u00eda no han sido completamente dilucidadas, esta enfermedad llamada tiroiditis cr\u00f3nica es siete veces m\u00e1s com\u00fan entre las mujeres que entre los hombres. Afecta en Brasil a entre el 3% y el 7% de las personas con edades entre 19 y 45 a\u00f1os, y es m\u00e1s elevada en el grupo de mujeres que atraviesan la fase de la menopausia alrededor del 13%. La tiroiditis o inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica de las tiroides puede hacer que la gl\u00e1ndula produzca hormonas en cantidades insuficientes es el hipotiroidismo que, seg\u00fan se estima, afecta a alrededor del 6% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre las personas de m\u00e1s de 60 a\u00f1os, el nivel exagerado de yodo en el cuerpo hacer aumentar y mucho la aparici\u00f3n de otro tipo de problema: el hipertiroidismo, tal con se denomina a la producci\u00f3n excesiva de las hormonas T3 (triiodotironina) y T4 (tiroxina) de la tiroides, una gl\u00e1ndula ubicada en la parte adelante del cuello, que normalmente pesa entre 10 y 16 gramos, y produce hormonas que controlan el consumo de ox\u00edgeno de las c\u00e9lulas y el nivel de colesterol en la sangre. Luego de los 60 a\u00f1os, el hipertiroidismo, que afecta a menos del 1% de los brasile\u00f1os, agrava los ya de por s\u00ed elevados riesgos de sufrir problemas cardiovasculares. Sucede que la producci\u00f3n de esas hormonas en niveles superiores a los normales ocasiona una aceleraci\u00f3n de los latidos del coraz\u00f3n o una irregularidad en el ritmo card\u00edaco, entre otros s\u00edntomas, poniendo en riesgo la vida de la persona.<\/p>\n<p>En la etapa brasile\u00f1a del proyecto Thyromobil, al margen de los ni\u00f1os y los j\u00f3venes, se analizaron muestras de la sal de mesa utilizada en los hogares. La mitad de \u00e9stas conten\u00eda m\u00e1s de 60 miligramos de yodo por kilo de sal, valor con todo ubicado dentro de los valores considerados aceptables a la \u00e9poca: de 1999 a comienzos de 2003, la concentraci\u00f3n permitida en Brasil oscilaba entre 40 y 100 miligramos. Con base en esta investigaci\u00f3n y en las recomendaciones de t\u00e9cnicos del Ministerio de Salud, en marzo de 2003 la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), \u00f3rgano del ministerio encargado del control de medicamentos y alimentos, pas\u00f3 a considerar como apropiada para el consumo humano solamente a la sal con tenor igual o superior a 20 miligramos, hasta un l\u00edmite m\u00e1ximo de 60 miligramos de yodo por kilo del producto.<\/p>\n<p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s del viaje por el interior de Brasil, los investigadores se abocaron a otra empresa, en este caso en el propio estado de S\u00e3o Paulo. Hace dos a\u00f1os, el equipo de Medeiros examin\u00f3 a 844 alumnos de entre 6 y 14 a\u00f1os de edad en las localidades de Ara\u00e7atuba, Presidente Prudente, Ribeir\u00e3o Preto, S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, Taubat\u00e9 y Canan\u00e9ia. As\u00ed como los ni\u00f1os y los adolescentes de la primera vez, los alumnos de S\u00e3o Paulo se sometieron a ex\u00e1menes de ultrasonido de la tiroides y entregaron muestras de orina y de la sal de mesa consumida en sus hogares.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n present\u00f3 resultados similares a los de la anterior: no hay casos de bocio en las regiones visitadas, y el volumen de la tiroides es normal en el 98% de los estudiantes. En l\u00edneas generales, el problema radica nuevamente en la ingesti\u00f3n exagerada de iodo. Seg\u00fan Eduardo Tomimori, del equipo de la USP, la sustancia es consumida en exceso en las seis localidades. La mitad de los alumnos ten\u00eda en el organismo yodo en cantidades superiores a lo normal, y una tercera parte, m\u00e1s del doble de la cantidad aceptable. Como la tasa de yodo de las muestras de sal analizadas estaba dentro de lo normal (de 20 a 60 miligramos por kilo de sal), arribamos a la conclusi\u00f3n de que la poblaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo est\u00e1 ingiriendo mucha sal, dice Medeiros. Pero existen excepciones, que tambi\u00e9n pueden ser perjudiciales, subraya Tomimori. En las propiedades rurales del interior del estado, muchas personas consumen la misma sal que se le da al ganado. Como ese producto es pobre en yodo, esa poblaci\u00f3n corre el riesgo de desarrollar problemas asociados al d\u00e9ficit cr\u00f3nico de yodo bocio, retardo mental y sordera, por ejemplo. En una segunda etapa del proyecto, el equipo pretende visitar nuevamente las seis localidades paulistas y revisar la prevalencia de alteraciones en la tiroides en los familiares de los estudiantes. De acuerdo con la Sociedad Brasile\u00f1a de Endocrinolog\u00eda y Metabolog\u00eda, alrededor del 10% de las mujeres de m\u00e1s de 40 a\u00f1os y el 20% de las que tienen m\u00e1s de 60 a\u00f1os manifiestan alg\u00fan problema en la tiroides. Una de cada cinco mujeres que consultan al ginec\u00f3logo para iniciar el tratamiento de reposici\u00f3n con estr\u00f3genos tiene en realidad problemas de funcionamiento de esa gl\u00e1ndula.<\/p>\n<p>Cuando no est\u00e1n de viaje, los investigadores de la Unidad de Tiroides instalada en el Hospital de Cl\u00ednicas de S\u00e3o Paulo estudian las alteraciones m\u00e1s graves de la gl\u00e1ndula, como los casos cr\u00f3nicos de bocio y de hipertiroidismo, que afectan en especial a los ancianos. Con una medida relativamente sencilla, los equipos de la Unidad de Tiroides y del Centro de Medicina Nuclear, tambi\u00e9n de la USP, lograron incrementar en un 50% la eficiencia de la terapia a base de yodo radioactivo, que destruye las c\u00e9lulas de la tiroides que se multiplicaron exageradamente. Esta innovaci\u00f3n, descrita en un art\u00edculo publicado en marzo de este a\u00f1o en Clinical Endocrinology, consiste en inducir el funcionamiento de la gl\u00e1ndula con dosis de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) un d\u00eda antes del tratamiento con radiaci\u00f3n. Esto tiene su l\u00f3gica. En los casos de bocio e hipertiroidismo cr\u00f3nico, normalmente la gl\u00e1ndula absorbe poco yodo radioactivo pues se encuentra saturada de ese elemento qu\u00edmico, consumido en la sal de mesa o en medicamentos que contienen yodo. La inyecci\u00f3n de TSH vuelve m\u00e1s eficaz la captaci\u00f3n de yodo radioactivo.<\/p>\n<p>En este estudio, realizado entre 1998 y 2002, el equipo de Medeiros evalu\u00f3 el nuevo tratamiento en 34 pacientes con edad promedio de 63 a\u00f1os y bocio bastante desarrollado, tiroides con masa entre 140 y 728 gramas, que en algunos casos comprim\u00eda la traquea e incluso el coraz\u00f3n. Estas personas fueron separadas en dos grupos de 17 pacientes: el primero fue tratado solamente con la dosis de yodo radioactivo, mientras que el segundo recibi\u00f3 una inyecci\u00f3n de la hormona TSH sint\u00e9tica 24 horas antes de la terapia con yodo radioactivo. Al cabo de un a\u00f1o, el 57,8% de las personas tratadas con la combinaci\u00f3n exhibieron una reducci\u00f3n del volumen de la tiroides, ante un 39,7% del grupo medicado \u00fanicamente con el yodo radioactivo.<\/p>\n<p><strong>Nuevas mutaciones<br \/>\n<\/strong>En el Laboratorio Molecular de Tiroides, los m\u00e9dicos buscan mutaciones gen\u00e9ticas que provocan el hipotiroidismo cong\u00e9nito, una enfermedad que afecta a uno de cada 4 mil reci\u00e9n nacidos en Brasil, 1.500 por a\u00f1o. Es una de las causas de retardo mental permanente que pueden evitarse si el ni\u00f1o es tratado durante los primeros 40 d\u00edas de vida. Actualmente, los genes defectuosos solamente se conocen en un 20% de los casos de hipotiroidismo cong\u00e9nito. Juntamente con el Servicio de Referencia en Pesquisa Neonatal de Minas Gerais, el equipo de la USP logr\u00f3 identificar nueve nuevas mutaciones gen\u00e9ticas.<\/p>\n<p>Minas Gerais fue el estado escogido a causa del elevado n\u00famero de ni\u00f1os con enfermedades gen\u00e9ticas de la tiroides, de alrededor del 27%. En otras regiones ese \u00edndice es mucho menor: en Paran\u00e1, var\u00eda del 10% al 12%. Seg\u00fan Medeiros, la raz\u00f3n para la alta prevalencia ser\u00eda el bajo mestizaje de la poblaci\u00f3n. En estados como Paran\u00e1 y Santa Catarina ha habido una intensa inmigraci\u00f3n e integraci\u00f3n de italianos, portugueses, japoneses, espa\u00f1oles, ucranianos y croatas, dice Medeiros. Pero en Minas Gerais, el mestizaje ha sido casi nulo, y la poblaci\u00f3n actual desciende de los primeros colonizadores, que llegaron en el siglo XVIII, lo que favorece la consanguinidad.<\/p>\n<p>Los estudios en marcha est\u00e1n confirmando esta hip\u00f3tesis. Al examinar a ni\u00f1os con hipotiroidismo cong\u00e9nito, provenientes de familias aparentemente sin ninguna relaci\u00f3n de parentesco, los investigadores identificaron la misma mutaci\u00f3n en un gen en cinco de cada ocho reci\u00e9n nacidos de cinco familias aparentemente no relacionadas entre s\u00ed. Esta alteraci\u00f3n gen\u00e9tica induce a la producci\u00f3n de una versi\u00f3n defectuosa de la prote\u00edna tiroglobulina, responsable del almacenamiento de las hormonas de la tiroides. El hecho de que hayamos encontrado esta mutaci\u00f3n en tales familias sugiere que las mismas tendr\u00edan ancestros comunes, un fen\u00f3meno conocido como efecto fundador, comenta el investigador de la USP. El examen de ADN, destinado a buscar genes en com\u00fan hasta la s\u00e9ptima generaci\u00f3n, confirm\u00f3 que las cinco familias ten\u00edan los mismos ascendientes. Eran parientes y no lo sab\u00edan. Cada familia transport\u00f3 el gen defectuoso a trav\u00e9s de muchas generaciones.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Evaluaci\u00f3n de la excreci\u00f3n urinaria de yodo, grado de yodataci\u00f3n de la sal consumida en el estado de S\u00e3o Paulo y tratamiento ambulatorio con radioyodo en pacientes portadores de bocio multinodular, precedido por est\u00edmulo por hormona tirotr\u00f3fica humana recombinante<br \/>\n<\/em><strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>L\u00ednea Regular de Auxilio a la Investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Geraldo Antonio de Medeiros\u00a0Neto &#8211; USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 26.997,79 y R$ 62.382,50 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El bocio se acab\u00f3. 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