{"id":78666,"date":"2005-02-01T00:00:00","date_gmt":"2005-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/02\/01\/los-tsunamis-el-efecto-a-distancia\/"},"modified":"2015-03-31T14:12:11","modified_gmt":"2015-03-31T17:12:11","slug":"los-tsunamis-el-efecto-a-distancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-tsunamis-el-efecto-a-distancia\/","title":{"rendered":"Los tsunamis &#8211; El efecto a distancia"},"content":{"rendered":"<p>La tierra tembl\u00f3, el mar se enfureci\u00f3 y en minutos se formaron ondas peque\u00f1as que avanzaban a la velocidad de los aviones. Cerca de la playa esas olas se encrespaban, erigi\u00e9ndose a 20 metros de altura, y adquir\u00edan una fuerza tal como para avanzar 5 kil\u00f3metros sobre el litoral de 11 pa\u00edses del sur de Asia y en la costa oriental del \u00c1frica a la ma\u00f1ana siguiente a la Navidad del a\u00f1o pasado. Al final de enero hab\u00edan muerto m\u00e1s de 230 mil personas, principalmente en Indonesia, Sri Lanka, la India y Tailandia, y hab\u00eda millones de heridos y evacuados, y ni hablar de las ciudades destruidas, sin agua, ni energ\u00eda el\u00e9ctrica o carreteras de acceso. Una vez pasado el impacto inicial de la cat\u00e1strofe que devast\u00f3, de manera irreparable quiz\u00e1s, la vida de habitantes de regiones ya de por s\u00ed pobres, los geof\u00edsicos se mostraron intrigados con las peculiaridades y los posibles despliegues del mayor terremoto ocurrido durante los \u00faltimos 40 a\u00f1os y el cuarto mayor ya registrado desde que surgieron los primeros sism\u00f3grafos, en 1900. Es la primera vez que se registra un temblor tan fuerte de magnitud 9 fuera del llamado Cintur\u00f3n S\u00edsmico del Pac\u00edfico, la franja sinuosa que bordea el litoral de los pa\u00edses de Ocean\u00eda, del este de Asia y la costa oeste de Am\u00e9rica del Norte y del Sur, en la cual se concentra el 80% de los terremotos del planeta.<\/p>\n<p>La energ\u00eda emanada por el devastador terremoto del 26 de diciembre, equivalente a 30 mil bombas at\u00f3micas como la que destruy\u00f3 la ciudad japonesa de Hiroshima en 1945, sumada a las vibraciones que persisten en la regi\u00f3n, pueden todav\u00eda causar m\u00e1s estragos. Te\u00f3ricamente, dice Marcelo Assump\u00e7\u00e3o, geof\u00edsico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), grandes terremotos pueden afectar la distribuci\u00f3n de las tensiones en las otras placas tect\u00f3nicas que forman la corteza terrestre y precipitar temblores igualmente fuertes en otras regiones.<\/p>\n<p>Vasile Marza, geof\u00edsico de la Universidad de Brasilia (UnB), cree que ese terremoto puede representar el comienzo de otro ciclo de temblores muy intensos. Desde 1900, cuando empez\u00f3 a medirse la magnitud de los terremotos o sismos, hubo solamente cinco episodios de magnitud igual o superior a 9. Excluido el de 2004, los otros cuatro se concentraran en 12 a\u00f1os, entre 1952 y 1964: hubo uno en Rusia, dos en Alaska y otro en Chile. Incluso antes del temblor de Asia, con base en estad\u00edsticas, los expertos aguardaban otro sismo de magnitud 9 en la regi\u00f3n ubicada al norte de Chile y al sur de Per\u00fa, por tratarse de una de las \u00e1reas geol\u00f3gicamente inestables del planeta. En 1960, en el sur de Chile se produjo el mayor terremoto del siglo XX, con una magnitud de 9,5, al cual le siguieron olas gigantescas, o tsunamis, que llegaron a Hawai, las Filipinas y hasta a Jap\u00f3n, devastando todo lo que encontraban en el camino.<\/p>\n<p>En cualquier lugar donde haya habido un terremoto, dice Marza, es muy probable que surjan otros, los llamados post temblores o r\u00e9plicas. Es pr\u00e1cticamente imposible calcular el efecto de los supertemblores sobre regiones inestables distantes: las vibraciones que reverberan por el planeta pueden funcionar como una gota de agua en un vaso casi rebalsando. No se sabe por lo tanto qu\u00e9 suceder\u00e1, pero es poco probable que algo tan destructivo se repita pronto en el sur de Asia, ya que el terremoto que gener\u00f3 los tsunamis alivi\u00f3 las tensiones acumuladas bajo el fondo marino de aquella \u00e1rea. Es posible que en esa parte de la Tierra un episodio de tales dimensione demore al menos 200 a\u00f1os, ya que uno similar ocurri\u00f3 en el sur de Asia en 1833, en una indicaci\u00f3n, para el investigador de la UnB, de que el ciclo de repetici\u00f3n podr\u00eda ser de aproximadamente dos siglos. Cuanto mayor es el \u00e1rea y el tiempo de acumulaci\u00f3n de las presiones internas del planeta, mayor es la energ\u00eda liberada, dice.<\/p>\n<p>La posibilidad de que la costa brasile\u00f1a tambi\u00e9n sea devastada por tsunamis es completamente remota tal vez de un caso cada mil a\u00f1os y siquiera hay registros hist\u00f3ricos de alg\u00fan acontecimiento anterior. Los terremotos que se producen en Brasil son relativamente peque\u00f1os, no causan tsunamis, ya que el pa\u00eds se asienta sobre una regi\u00f3n relativamente estable, en el centro de la placa sudamericana. Por estos lares, el temblor de tierra m\u00e1s fuerte naci\u00f3 en las profundidades de Serra do Tombador, Mato Grosso, hace exactamente 50 a\u00f1os, el d\u00eda 31 de enero de 1955, y alcanz\u00f3 una magnitud de 6,2, un valor discreto comparado con los de otras partes del mundo. De cualquier manera, no estamos enteramente exentos. Aunque son m\u00e1s frecuentes en el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico, los tsunamis a veces se forman en el Atl\u00e1ntico: la destrucci\u00f3n de la ciudad de Lisboa hace 250 a\u00f1os, en noviembre de 1755, es un incuestionable y triste ejemplo de esa rara posibilidad.<\/p>\n<p>El noticiario de las \u00faltimas semanas, por medio del cual se puede tener una noci\u00f3n acerca del drama de las familias damnificadas, present\u00f3 algunos efectos inmediatos de este terremoto sobre el propio planeta. La inmersi\u00f3n de la placa Indoaustraliana bajo la microplaca de Burma, que origin\u00f3 el temblor y las olas gigantes, dej\u00f3 una cicatriz de unos 1.200 kil\u00f3metros en el fondo oce\u00e1nico. Hasta ese momento, durante casi 200 a\u00f1os, la placa india hab\u00eda sido presionada de manera bastante lenta contra el otro fragmento de la corteza, que carga Sumatra y otras islas de Indonesia, a raz\u00f3n de alrededor de 6 cent\u00edmetros por a\u00f1o, una velocidad cercana a la del crecimiento de las u\u00f1as. La energ\u00eda se fue acumulando hasta que finalmente se liber\u00f3 a las 7:59 horas del \u00faltimo domingo del a\u00f1o pasado (en Brasilia faltaba un minuto para las 11 de la noche del s\u00e1bado), y fue registrada en mayor o menor intensidad por los sism\u00f3grafos de todo el mundo: los de la UnB detectaron el temblor 19 minutos despu\u00e9s de que se inici\u00f3. Sus efectos pueden estar asociados a una inusual elevaci\u00f3n del nivel del mar en la bah\u00eda de Guanabara, registrada por ingenieros de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) un d\u00eda despu\u00e9s, o a la erupci\u00f3n de un volc\u00e1n en una de las islas del sur de Asia, detectada dos d\u00edas despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe por el Servicio Geol\u00f3gico de Estados Unidos.<\/p>\n<p>El movimiento de ambas placas tect\u00f3nicas redise\u00f1\u00f3 el mapa del sur de Asia. La placa \u00edndica se desplaz\u00f3 alrededor de 20 metros en direcci\u00f3n a Indonesia, elevando a algunas islas y hundiendo a otras: se cree que islas como Andaman y Nicobar, en Indonesia, est\u00e1n ahora algunos metros m\u00e1s arriba del nivel del mar, mientras que la superficie de la ciudad indonesia de Banda Aceh parece estar m\u00e1s baja. El devastador terremoto habr\u00eda llevado tambi\u00e9n a que el eje terrestre se inclinase otros 2,5 cent\u00edmetros,\u00a0 acortado as\u00ed el per\u00edodo de rotaci\u00f3n en unos 3 millon\u00e9simos de segundo. Fueron cambios causados por el desplazamiento de masa en direcci\u00f3n al centro del planeta, ya que una de las pesadas placas se hundi\u00f3 debajo de la otra, haciendo que la Tierra girase m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p><strong>El d\u00eda es m\u00e1s corto<br \/>\n<\/strong>Aunque son impresionantes, dichos efectos no alteran para nada la vida de los que sobrevivieron a la tormenta. Estas peque\u00f1as variaciones est\u00e1n dentro de la oscilaci\u00f3n normal, dice Marza, y tienen m\u00e1s importancia te\u00f3rica que pr\u00e1ctica. El eje de rotaci\u00f3n y la duraci\u00f3n del d\u00eda se alteran normalmente como resultado del paso de un cometa cerca de la Tierra, por la acci\u00f3n de la Luna o incluso por la acci\u00f3n de temblores como el de 1960 en Chile, cuando la placa de Nazca se sumergi\u00f3 debajo de la placa Sudamericana, creando un desnivel de algunos metros, con una extensi\u00f3n de mil kil\u00f3metros a lo largo de la costa.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador de la UnB, se puede notar ahora que hubo signos precursores del terremoto del sur de Asia. Desde 1995, dice, el \u00edndice anual de sismos con magnitud superior a 7 se redujo gradualmente, en una se\u00f1al indicativa de que se hab\u00eda acumulado energ\u00eda. Asimismo, el a\u00f1o pasado hubo solamente 13 temblores de magnitud superior a 7 en todo el mundo el promedio anual es de 20. Doce de esos 13 sismos ocurrieron en la porci\u00f3n occidental del Cintur\u00f3n S\u00edsmico del Pac\u00edfico y en el Cintur\u00f3n S\u00edsmico Mediterr\u00e1neo-Himalaya, en el sur de Asia, sugiriendo, seg\u00fan Marza, una concentraci\u00f3n del esfuerzo tect\u00f3nico en los respectivas bordes de placas.<\/p>\n<p>Al analizar el mapa de los terremotos del a\u00f1o pasado, el geof\u00edsico de Brasilia verific\u00f3 tambi\u00e9n que hubo dos grandes terremotos que pueden considerarse como precursores del ocurrido en el oc\u00e9ano \u00cdndico: uno de ellos, en noviembre de 2002, surgi\u00f3 en la misma \u00e1rea que el de diciembre, y alcanz\u00f3 una magnitud de 7,4, en tanto que el otro, de julio del a\u00f1o pasado, con una magnitud de 7,3, surgi\u00f3 m\u00e1s al sur de Sumatra. Por \u00faltimo, tres d\u00edas antes, el 23 de diciembre, se registr\u00f3 un fuerte temblor de magnitud 8,1 en el sudoeste de Australia, en otra se\u00f1al indicativa de que la placa Indo-australiana estaba en un estado cr\u00edtico de inestabilidad. Este comportamiento forma parte del proceso preparatorio del megaterremoto de diciembre, dice el investigador. De cualquier manera, las estad\u00edsticas de ocurrencia de terremotos poco ayudan, porque los temblores de tierra son fen\u00f3menos naturales aleatorios ?los que aparentemente faltan un a\u00f1o pueden no aparecer al siguiente, sino reci\u00e9n dos o tres a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Al final de enero, uno de los temas previstos en la Conferencia Mundial de Reducci\u00f3n de Desastres, realizada en Kobe, Jap\u00f3n, era la instalaci\u00f3n de un sistema de alerta de tsunamis en el oc\u00e9ano \u00cdndico. Ser\u00eda un aparato similar al del oc\u00e9ano Pac\u00edfico, que podr\u00eda entrar en operaci\u00f3n en menos de un a\u00f1o si se lo utiliza bien, y con una buena dosis de suerte, le permitir\u00eda a la poblaci\u00f3n de las \u00e1reas de riesgo guarnecerse en lugares m\u00e1s seguros antes de la llegada de las ondas gigantescas. En 1975, al prever un temblor que tendr\u00eda magnitud 7,3, China logr\u00f3 evitar la muerte de 200 mil personas, pero el sistema de alerta dej\u00f3 de funcionar y al a\u00f1o siguiente un terremoto m\u00e1s intenso todav\u00eda destruy\u00f3 casi por completo la ciudad de Tangsham. Murieron alrededor de un mill\u00f3n de personas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La energ\u00eda liberada por el terremoto en Asia puede generar otros temblores fuertes en el planeta","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-78666","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78666","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78666"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78666\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78666"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}