{"id":78675,"date":"2005-03-01T00:00:00","date_gmt":"2005-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/03\/01\/la-necesaria-relatividad-de-las-cifras\/"},"modified":"2015-08-17T14:43:46","modified_gmt":"2015-08-17T17:43:46","slug":"la-necesaria-relatividad-de-las-cifras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-necesaria-relatividad-de-las-cifras\/","title":{"rendered":"La necesaria relatividad de las cifras"},"content":{"rendered":"<p>Hace algunos a\u00f1os, un grupo de investigadores del Instituto del Coraz\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (InCor), se depar\u00f3 con un acertijo morboso: 51 personas hab\u00edan fallecido como consecuencia -en \u00faltima instancia- de la aterosclerosis- o, en un lenguaje m\u00e1s sencillo, de la obstrucci\u00f3n con placas de grasa de sus coronarias, las arterias que se encargan transportar los nutrientes y el ox\u00edgeno al coraz\u00f3n. Las placas se fueron acumulando en las paredes de las arterias a punto tal de provocar infartos, accidentes cerebrovasculares y otros cuadros dram\u00e1ticos similares. Sucede que 25 de estas personas enfermas, cuya evoluci\u00f3n los investigadores segu\u00edan -es decir, casi la mitad-, presentaban niveles considerados normales de colesterol. \u00bfC\u00f3mo entender entonces esta aterosclerosis que result\u00f3 en muertes, si precisamente la presencia excesiva de colesterol en la sangre, m\u00e1s precisamente del LDL, el llamado mal colesterol, era la se\u00f1al indicativa de que alguien corr\u00eda riesgo de presentar este problema? \u00bfLos niveles normales no eran claves para estar tranquilos?<\/p>\n<p>El <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/03\/01\/las-relaciones-entre-el-bueno-y-el-malo\/?\" target=\"_blank\">art\u00edculo que ilustra la portada<\/a> de esta edici\u00f3n de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> demuestra con precisi\u00f3n de qu\u00e9 modo, partiendo de enigmas as\u00ed, la investigaci\u00f3n sobre los indicadores org\u00e1nicos de las enfermedades coronarias ha avanzado sustancialmente en el InCor. No importa \u00fanicamente la cantidad de HDL, sino tambi\u00e9n la raz\u00f3n matem\u00e1tica entre el HDL y el LDL -es decir, entre el buen y el mal colesterol-, los niveles de homociste\u00edna, el valor de los triglic\u00e9ridos, etc., etc. Al igual que en casi todos los campos, en el cuerpo humano tambi\u00e9n sucede que raramente un indicador funciona por s\u00ed solo, en sus valores absolutos. Relaci\u00f3n e interacci\u00f3n son las palabras claves en la determinaci\u00f3n de la salud de las arterias y del coraz\u00f3n, tal como se puede corroborar en el texto de la reportera Alessandra Pereira, que empieza en la p\u00e1gina 44.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito: es con respecto a esta misma cuesti\u00f3n, de alguna manera, que advierte el art\u00edculo sobre el duelo cada vez m\u00e1s r\u00edspido que entablan los que creen y los que dudan de que el humo de los autom\u00f3viles y las industrias sea responsable del calentamiento progresivo de \u00e9ste, nuestro planeta Tierra. Y eso si es que el calentamiento efectivamente existe, dir\u00edan los esc\u00e9pticos. El hecho de tomar como ejemplo los datos de la temperatura de la Tierra en sus valores absolutos en cada caso, sin relativizarlos, sin contraponerles algunas reducciones efectivas a las elevaciones constatadas, puede inducir a caer en un grueso equ\u00edvoco, cient\u00edficamente contraproducente, sobre el fen\u00f3meno del calentamiento, seg\u00fan se desprende del relato del editor especial Fabr\u00edcio Marques, que comienza en la <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/03\/01\/se-acalora-el-debate\/?\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 30<\/a>. Marques parte de un libro de ficci\u00f3n recientemente presentado en Estados Unidos: State of fear, que est\u00e1 insuflando combustible en la pugna entre ambientalistas y esc\u00e9pticos, para mostrar cu\u00e1les son los argumentos m\u00e1s consistentes que se esgrimen desde ambos lados, en momentos en que entra en vigor el Protocolo de Kyoto.<\/p>\n<p>Nada mejor para enfriar l\u00fadicamente la cabeza despu\u00e9s de eso que meterse en la Ant\u00e1rtica, y en las g\u00e9lidas aventuras del investigador Jefferson Cardia Sim\u00f5es, en una visi\u00f3n seg\u00fan la cual el vasto territorio blanco del casquete polar sur del planeta es m\u00e1s importante para Brasil que para Estados Unidos. Cardia Sim\u00f5es explica el por qu\u00e9 de ello a partir de la p\u00e1gina 12, en una instigadora <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/03\/01\/el-hielo-tambien-es-nuestro\/?\" target=\"_blank\">entrevista<\/a> concedida al editor especial Marcos Pivetta.<\/p>\n<p>Vale la pena destacar tambi\u00e9n en esta edici\u00f3n el <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/03\/01\/sin-secretos\/?\" target=\"_blank\">reportaje del editor de ciencia<\/a> Carlos Fioravanti, que empieza en la p\u00e1gina 24, referente al primer art\u00edculo cient\u00edfico firmado por el cuerpo de investigadores de Alellyx en el reputado peri\u00f3dico cient\u00edfico Journal of Virology. Esta empresa privada de biotecnolog\u00eda, cuyas ra\u00edces abrevan en el Programa Genoma de la FAPESP, presenta all\u00ed la caracterizaci\u00f3n gen\u00e9tica y molecular de un virus que el equipo considera que es un firme candidato erigirse en agente etiol\u00f3gico de la muerte s\u00fabita de los c\u00edtricos, una enfermedad que se ha instalado en alrededor de dos millones de naranjos de los estados de S\u00e3o Paulo y Minas Gerais.\u00a0Para finalizar, los agobiados conductores de las grandes ciudades hallar\u00e1n seguramente grandes m\u00e9ritos en el relato del trabajo de investigadores que creen que es posible ordenar el caos del tr\u00e1nsito de las metr\u00f3polis con ayuda de la inteligencia artificial, que se inicia en <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/03\/01\/luz-al-final-la-calle\/?\" target=\"_blank\">la p\u00e1gina 90<\/a>. Y, lo que es mejor, teniendo en cuenta la personalidad de los sujetos que van detr\u00e1s del volante, que por cierto, en Brasil no son precisamente iguales que los de Alemania, por citar un ejemplo. \u00a1Que tengan una buena lectura!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La necesaria relatividad de las cifras","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-78675","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78675"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78675\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78675"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}