{"id":78677,"date":"2005-03-01T00:00:00","date_gmt":"2005-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/03\/01\/el-hielo-tambien-es-nuestro\/"},"modified":"2013-07-22T14:26:06","modified_gmt":"2013-07-22T17:26:06","slug":"el-hielo-tambien-es-nuestro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-hielo-tambien-es-nuestro\/","title":{"rendered":"Jefferson Cardia Sim\u00f5es: El hielo tambi\u00e9n es nuestro"},"content":{"rendered":"<p>A las cuatro de la ma\u00f1ana del 31 de noviembre pasado, un d\u00eda despu\u00e9s de haber vivido la emoci\u00f3n (y el alivio) de llegar al Polo Sur geogr\u00e1fico en un convoy motorizado, remolcado por un tractor polar, el glaci\u00f3logo Jefferson Cardia Sim\u00f5es resolvi\u00f3 echar un vistazo, solo y con m\u00e1s calma, en el paisaje ubicado a 90\u00b0 de latitud sur. En medio al inclemente y cortante viento de aquellos parajes, que provoca frecuentemente una sensaci\u00f3n t\u00e9rmica equivalente a -50\u00b0C, dej\u00f3 el convoy polar y camin\u00f3 los 650 metros que lo separaban del Polo, pasando en el camino por la base Amundsen-Scott. &#8220;Ahora, detr\u00e1s m\u00edo hay una inmensa estaci\u00f3n norteamericana, \u00a1ya no m\u00e1s el vac\u00edo total! Mirando hacia el inmenso y des\u00e9rtico altiplano, donde el relieve m\u00e1s prominente son las peque\u00f1as dunas (sastruguis) de 30 cent\u00edmetros de altura, r\u00e1pidamente se comprenden algunas de las opiniones de los exploradores del per\u00edodo heroico (comienzos del siglo XX). Al llegar ac\u00e1, 1912, Robert Scott exclam\u00f3 &#8216;Dios m\u00edo, este sitio es terrible'&#8221;, escribi\u00f3 humorado en su diario el investigador de 46 a\u00f1os de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS), bit\u00e1cora que se convertir\u00e1 pronto en libro.<\/p>\n<p>Sim\u00f5es, uno de los l\u00edderes del Programa Ant\u00e1rtico Brasile\u00f1o (Proantar), es el primer compatriota que llega al polo por v\u00eda terrestre en una expedici\u00f3n cient\u00edfica. Se sum\u00f3 a una aventura que dur\u00f3 dos meses e insumi\u00f3 3 millones de d\u00f3lares junto a 12 chilenos, que solventaron el 95% de los costos de la misi\u00f3n -Brasil aport\u00f3 el 5% de los fondos, porcentaje cedido por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y Petrobras. La expedici\u00f3n recorri\u00f3 cerca de 2.300 kil\u00f3metros. Fue de la estaci\u00f3n chilena Tte. Parodi, en el propio interior de la Ant\u00e1rtida, a 80\u00b0 de latitud sur, hasta el polo y regres\u00f3 luego a su punto de partida. En el camino, Jefferson retir\u00f3 testigos (cilindros) de hielo y muestras de nieve. &#8220;Los glaciares constituyen el mejor archivo natural de la historia del ambiente&#8221;, afirma Sim\u00f5es, que es casado y tiene dos hijos adolescentes. De tanto viajar a la Ant\u00e1rtida, esto siempre en verano, su familia se ha acostumbrado a no tenerlo en casa a la hora de abrir los regalos de Navidad, y para la cena de A\u00f1o Nuevo. En la siguiente entrevista, el glaci\u00f3logo se refiere a su experiencia en el mundo del hielo, explica que la Ant\u00e1rtida no se est\u00e1 derritiendo y dice que Brasil deber\u00eda mirar con mayor atenci\u00f3n hacia el continente blanco. &#8220;Noventa por ciento del hielo de la Tierra est\u00e1 en la Ant\u00e1rtica. Somos el s\u00e9ptimo pa\u00eds en lo que respecta a cercan\u00eda con el continente blanco. El hielo es m\u00e1s importante para Brasil que para Estados Unidos o para Suiza&#8221;, dice.<\/p>\n<p><em><strong>Usted ya fue tres veces al \u00c1rtico y 13 a la Ant\u00e1rtica. \u00bfCu\u00e1l fue la expedici\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil, la primera o la \u00faltima?<\/strong><br \/>\n<\/em>La dificultad de una expedici\u00f3n es relativa. En los primeros viajes existe la curiosidad de conocer un ambiente totalmente distinto, de entrar en un glaciar, por ejemplo. Lo que era teor\u00eda de aula pasa entonces a ser una pr\u00e1ctica cotidiana. Antes de ir al \u00c1rtico, a finales de los a\u00f1os 1980, para hacer la parte del trabajo de campo de mi doctorado, solamente hab\u00eda visto nieve en Inglaterra, que no es un buen sitio para eso. Por inexperiencia, se incurre a veces en errores, en un ambiente nuevo y peligroso.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de peligros hay?<\/strong><\/em><br \/>\nHay varios: la baja temperatura, que puede ocasionar el congelamiento de las partes expuestas y frecuentemente hipotermia (la reducci\u00f3n anormal de la temperatura corporal); vientos muy fuertes, de 170 kil\u00f3metros por hora o m\u00e1s, y el riesgo de caerse en alguna grieta del glaciar. En el \u00c1rtico, corremos tambi\u00e9n el riesgo de encontrarnos con alg\u00fan oso polar. Debemos de estar siempre preparados para afrontar cualquier situaci\u00f3n, y tener en mente rutas alternativas de escape, por si acaso ocurre alg\u00fan accidente. En el ambiente polar se cometen a veces m\u00e1s errores de percepci\u00f3n que de acci\u00f3n. Casi no hay colores. Todo es blanco o de tonos gris\u00e1ceos. Solamente la ropa o el tractor tienen colores vivos. Nunca me olvido de que, cuando regres\u00e9 por primera vez del \u00c1rtico y desembarqu\u00e9 en Oslo, cre\u00ed que la capital de Noruega era una ciudad tropical. Llegu\u00e9 en primavera y en Oslo todo era verde.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUsted ya se cay\u00f3 en una grieta de hielo?<\/strong><\/em><br \/>\nMe ca\u00ed tres veces, pero siempre estaba agarrado con sogas a otros compa\u00f1eros de expedici\u00f3n; es un procedimiento de seguridad b\u00e1sico. De lo contrario, y siempre contando con la suerte, uno se cae en una grieta y se quiebra, pero queda parado en alg\u00fan puente de nieve, abajo. En otros casos, muy comunes por cierto, la persona se cae de cabeza, se va hasta el fondo y su muerte puede ser instant\u00e1nea. O, lo que es peor: puede demorar d\u00edas, y entonces el accidentado muere de hipotermia. Yo nunca me lastim\u00e9. Pero es un riesgo de la profesi\u00f3n. Las grietas abiertas asustan, pero no son abismos. Son agujeros de 20, 30 \u00f3 a lo sumo 40 metros en el propio glaciar. Pero, como no somos suicidas, no son precisamente un problema. Las ca\u00eddas ocurren porque a veces hay trampas naturales: puentes de nieve que se forman sobre las grietas y esconden el agujero. Uno va caminando arriba de la nieve, o esquiando y \u00a1pum! El puente se rompe y el suelo te traga. Hasta los tractores, como los que usamos en la traves\u00eda, tambi\u00e9n pueden ser tragados por las grietas. Para minimizar ese riesgo, hay que distribuir muy bien la carga en el veh\u00edculo y en los trineos.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY no hay medios de detectar por anticipado un puente sobre una grieta?<\/strong><br \/>\n<\/em>En ocasiones se puede, con estacas, como para sondear \u00e1reas sospechosas. Pero hay un problema pr\u00e1ctico. Se puede hacer en 10 \u00f3 20 kil\u00f3metros, pero en un trayecto largo como el que nosotros hicimos, no se puede hacer eso todo el viaje. En este tipo de expedici\u00f3n usamos un radar y afrontamos el riesgo. E intentamos controlar la adrenalina.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUsted vio ya a alguien siendo tragado por una grieta sin estar atado, o a alguien que haya muerto durante una expedici\u00f3n?<\/strong><br \/>\n<\/em>Yo nunca. Pero, cuando estaba en Cambridge, perd\u00ed a un compa\u00f1ero de clases.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEn el \u00c1rtico?<\/strong><br \/>\n<\/em>No. Fue peor. Sucedi\u00f3 cuatro meses antes de que ambos defendi\u00e9ramos nuestras tesis doctorales. A \u00e9l lo invitaron los rusos a ir hasta la frontera con China. Un mes y medio m\u00e1s despu\u00e9s, recibimos un telegrama de la embajada sovi\u00e9tica que dec\u00eda que \u00e9l se hab\u00eda ca\u00eddo en una grieta y hab\u00eda muerto. Parece que fue a dar una vueltita, cerca de las carpas, cerca del campamento, sin estar atado a la soga, y se fue al fondo de una grieta. Dos meses despu\u00e9s recibimos su cuerpo.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfLa mayor\u00eda de los accidentes y las muertes se produce por descuido de los exploradores o por fatalidad?<br \/>\n<\/em><\/strong>En la investigaci\u00f3n polar, y por incre\u00edble que parezca, la mayor\u00eda de los accidentes ocurren en momentos de recreaci\u00f3n. El tipo est\u00e1 distra\u00eddo, no obedece las reglas de supervivencia o juega cuando no debe, como por ejemplo: sale a pasear con una moto de nieve arriba de un lago congelado, y termina por lastimarse. Otra situaci\u00f3n com\u00fan, que causa accidentes: el tipo toma mucho, sale de la carpa, se va a pasear, se duerme a la intemperie y al d\u00eda siguiente lo encuentran congelado. Este tipo de episodios es com\u00fan. Esos casos figuran en todos los manuales. \u00bfC\u00f3mo elaboro esta yo cuesti\u00f3n? Le digo a la gente que siga las reglas, que as\u00ed se evita el 90% de los problemas. Ahora bien, por supuesto que as\u00ed y todo puede haber muertes. Es un riesgo de la profesi\u00f3n con el que hay que aprender a convivir. Pero al mismo tiempo, ah\u00ed reside el lado l\u00fadico de esta profesi\u00f3n. Mientras uno hace ciencia, hace tambi\u00e9n exploraci\u00f3n geogr\u00e1fica all\u00ed donde nadie ha estado. Eso es lo que nos motiva.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfLa traves\u00eda terrestre hacia el Polo Sur geogr\u00e1fico reviste importancia cient\u00edfica o es m\u00e1s que nada un sue\u00f1o personal?<\/strong><\/em><br \/>\nNo puedo negar el lado de la exploraci\u00f3n geogr\u00e1fica, del hecho hist\u00f3rico. Aun con todo el desarrollo tecnol\u00f3gico actual, pocos pa\u00edses ha hechos trayectos terrestres por el continente, y menos aun traves\u00edas hasta el Polo Sur. Claro que es m\u00e1s f\u00e1cil tomar un avi\u00f3n e ir al Polo. Pero ir por arriba del manto de hielo es distinto. En Am\u00e9rica del Sur los argentinos hicieron una traves\u00eda terrestre hasta el polo, pero fue una expedici\u00f3n militar, en la cual perdieron un tractor en una grieta. La expedici\u00f3n chileno-brasile\u00f1a constituy\u00f3 la primera de car\u00e1cter cient\u00edfico a la Ant\u00e1rtida hecha por sudamericanos. La log\u00edstica de una expedici\u00f3n polar no es para nada trivial. Aprend\u00ed mucho y este conocimiento ser\u00e1 importante para las futuras misiones del Proantar en el interior del continente. Pero el principal objetivo de nuestra misi\u00f3n era generar conocimiento sobre la evoluci\u00f3n del clima y la qu\u00edmica atmosf\u00e9rica en el transcurso de los \u00faltimos 400 a\u00f1os. Al convoy que hizo el viaje lo formaban un tractor polar sueco que remolcaba tres grandes compartimentos (contenedores) cerrados. Al tractor se acopl\u00f3 un compartimiento que cargaba todo el combustible (keros\u00e9n). Luego ven\u00eda un trailer peque\u00f1o, donde ten\u00edamos un laboratorio de geof\u00edsica para la ejecuci\u00f3n del radioecosondeo, una t\u00e9cnica que sirve para determinar el espesor y la estructura del hielo. Despu\u00e9s ven\u00eda un compartimiento grande que hac\u00eda las veces de laboratorio, pieza, cocina y lugar de convivencia. Por \u00faltimo, al final del convoy hab\u00eda uno destinado a llevar las cajas y un ba\u00f1o.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY c\u00f3mo fue el viaje?<\/strong><\/em><br \/>\nFuimos en aviones de la Fuerza A\u00e9rea Chilena desde Punta Arenas, en el extremo sur de Sudam\u00e9rica, hasta la base chilena de Parodi, ubicada a 80\u00b0 de latitud sur, junto a las monta\u00f1as Patriot Hills. All\u00ed desembarcamos m\u00e1s de 20 toneladas de equipos destinados a la expedici\u00f3n y armamos el convoy. Desde Parodi, recorrimos con nuestro convoy motorizado 2.300 kil\u00f3metros. Fuimos hasta el Polo Sur geogr\u00e1fico y volvimos en 47 d\u00edas. Durante el trayecto, la mayor\u00eda de nosotros permanec\u00eda en los compartimentos, y algunos conduc\u00edan el tractor. Hubo un aspecto peculiar de la expedici\u00f3n, que muestra a las claras la realidad latinoamericana: \u00a1fue la primera vez en la historia de la exploraci\u00f3n polar que la traves\u00eda terrestre hasta el Polo Sur se hizo con un solo tractor! Cuando llegamos al polo, los americanos, que mantienen all\u00ed la estaci\u00f3n Amundsen-Scott, nos preguntaron: &#8220;\u00bfY los otros tractores?&#8221;. Les dijimos que no ten\u00edamos dinero para un tractor m\u00e1s. La expedici\u00f3n se hizo al l\u00edmite de los recursos econ\u00f3micos. Solamente el tractor, con los contenedores, sali\u00f3 850 mil d\u00f3lares. El veh\u00edculo, que pod\u00eda remolcar una carga m\u00e1xima de 25 toneladas (nosotros remolcamos 22 toneladas), chupaba mucho. Se iban 4 litros de combustible para por kil\u00f3metro. El consumo excesivo casi nos deja a pie a mitad de camino. Tuvimos que pedirles un poco de combustible a los norteamericanos para asegurarnos el regreso a Parodi.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfCu\u00e1les fueron las actividades cient\u00edficas realizadas durante el trayecto?<br \/>\n<\/em><\/strong>A la ida, quer\u00edamos llegar r\u00e1pido al Polo y el viaje demor\u00f3 16 d\u00edas. La \u00fanica actividad cient\u00edfica que hicimos en esos 1.150 kil\u00f3metros fue de radioecosondeo. El radar que estaba en el tractor emit\u00eda en forma permanente un impulso en FM que atravesaba el hielo, golpeaba sobre la roca en su base y retornaba al aparato. Tambi\u00e9n pusimos estacas en algunos puntos del trayecto, para medir la velocidad de desprendimiento del hielo. A la vuelta salimos el d\u00eda 9 de diciembre de la estaci\u00f3n norteamericana y arribamos a la base chilena el 31, horas antes del A\u00f1o Nuevo. Fue un viaje algo m\u00e1s lento, pues cada 10 kil\u00f3metros par\u00e1bamos para recabar muestras superficiales de nieve de 10 \u00f3 20 cent\u00edmetros de profundidad. Al margen de las 120 muestras superficiales de nieve, cada 220 kil\u00f3metros retir\u00e1bamos un testigo de hielo de a lo sumo 50 metros de profundidad. A lo largo del trayecto, obtuvimos seis testigos que totalizaron 220 metros de hielo: el primero de 33 metros, originario del polo geogr\u00e1fico. Los testigos son cilindros de hielo que extraemos del manto polar mediante una perforaci\u00f3n electromagn\u00e9tica. Los \u00fanicos en Latinoam\u00e9rica que tenemos ese instrumento somos nosotros los brasile\u00f1os, en la UFRGS. Extraemos los cilindros y los cortamos en pedazos menores, de algunos cent\u00edmetros. Despu\u00e9s los metemos en bolsas, cuando a\u00fan est\u00e1n s\u00f3lidos, para evitar la contaminaci\u00f3n. Luego los guardamos en 32 cajas de poliestireno expandido reforzado, donde va el material alojado durante todo el trayecto. Al final de la misi\u00f3n, los testigos fueron a parar a un frigor\u00edfico comercial de Punta Arenas. En mayo, un avi\u00f3n de la Fuerza A\u00e9rea Brasile\u00f1a los traer\u00e1 a Porto Alegre, donde los cortaremos en trozos menores y entonces mandaremos submuestras a laboratorios brasile\u00f1os, chilenos y europeos.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 tipos de an\u00e1lisis se pueden hacer con las muestras superficiales de nieve y, en particular, con los testigos de hielo?<br \/>\n<\/em><\/strong>Las muestras superficiales sirven para determinar la variabilidad espacial de diferentes par\u00e1metros qu\u00edmicos de la nieve. Los testigos por su parte suministran series temporales de las variaciones en esos par\u00e1metros. La nieve se precipita continuamente y se acumula en los glaciares. La nieve precipitada porta las caracter\u00edsticas de la atm\u00f3sfera al momento de la condensaci\u00f3n del cristal e impurezas presentes durante la precipitaci\u00f3n. Con el paso del tiempo, la nieve se transforma en hielo, en un proceso denominado metamorfismo. De acuerdo con las caracter\u00edsticas de cada lugar, la temperatura de la nieve y otros par\u00e1metros, ese complejo proceso puede tardar m\u00e1s de un siglo. Tenemos as\u00ed un archivo natural que permite reconstituir la historia de la atm\u00f3sfera terrestre incluso a escala estacional (de las estaciones del a\u00f1o). La riqueza de detalles proviene de las decenas de an\u00e1lisis qu\u00edmicos que podemos hacer con las muestras de nieve y hielo. L as informaciones sobre la temperatura de la atm\u00f3sfera, por ejemplo, pueden obtenerse mediante la determinaci\u00f3n de la raz\u00f3n de is\u00f3topos estables de hidr\u00f3geno y ox\u00edgeno. La concentraci\u00f3n de algunos iones, como los cloruros, indica la extensi\u00f3n del mar congelado en el pasado. La acidez de la nieve y el contenido de micropart\u00edculas ayudan a identificar erupciones volc\u00e1nicas de impacto global. Mediciones de radioactividad detectan el impacto de las explosiones nucleares. Las variaciones de la actividad solar pueden estudiarse mediante mediciones del berilio 10. Por \u00faltimo, las burbujas de aire que permanecen retenidas en el hielo permiten definir variaciones en las proporciones y concentraciones de varios gases.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfUn testigo de hielo de la Ant\u00e1rtida puede contener informaciones sobre el clima de hace cu\u00e1nto tiempo?<br \/>\n<\/em><\/strong>Depende de cu\u00e1nta nieve se acumule en el lugar donde se extrae el testigo. No hay una regla. En el interior de la Ant\u00e1rtida, uno de los sitios m\u00e1s secos de la Tierra, los rusos tienen una base: la Vostok, donde la acumulaci\u00f3n anual de nieve es de alrededor de dos cent\u00edmetros. En un lugar as\u00ed, no es preciso perforar mucho para obtener testigos con informaciones sobre el clima de los \u00faltimos 10 mil a\u00f1os. El testigo m\u00e1s profundo de Vostok, de 3.623 metros de profundidad, suministra datos clim\u00e1ticos de los \u00faltimos 420 mil a\u00f1os. El hielo m\u00e1s antiguo, de 720 mil a\u00f1os, se obtuvo en un testigo de 3.200 metros, en la estaci\u00f3n franco-italiana Concordia, tambi\u00e9n en la Ant\u00e1rtida. Ahora bien, donde Brasil tiene su estaci\u00f3n de investigaci\u00f3n, en la isla Rey George, cae un metro de nieve por a\u00f1o y el hielo no supera los 360 metros de espesor. Es imposible encontrar hielo que tenga m\u00e1s de 5 mil a\u00f1os.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfLa investigaci\u00f3n cient\u00edfica en la Ant\u00e1rtica debe ser una prioridad en un pa\u00eds como Brasil?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed. La Ant\u00e1rtida tiene un papel fundamental dentro de la red interconectada que es el sistema ambiental. La masa de hielo del continente es el principal &#8220;absorbedor&#8221; de energ\u00eda del planeta. La mayor parte del agua del fondo de los oc\u00e9anos se forma debajo de las plataformas de hielo ant\u00e1rticas (las partes flotantes del manto de hielo) o bajo el cintur\u00f3n de mar congelado que bordea el continente. El \u00e1rea cubierta por ese hielo marino en el Hemisferio Sur oscila estacionalmente entre 3 y 19 millones de kil\u00f3metros cuadrados, alterando dr\u00e1sticamente el patr\u00f3n de intercambio de energ\u00eda entre el oc\u00e9ano y la atm\u00f3sfera a lo largo del a\u00f1o. La inclusi\u00f3n de estos procesos en los modelos de circulaci\u00f3n general hacia el Atl\u00e1ntico Sur es esencial para entender el control ant\u00e1rtico sobre el ambiente brasile\u00f1o y mejorar los pron\u00f3sticos clim\u00e1ticos. En s\u00edntesis, para entender el clima brasile\u00f1o debemos que estudiar tanto el hielo ant\u00e1rtico como la Amazonia. Podr\u00edamos mencionar varios otros ejemplos de la relevancia de la Ant\u00e1rtida, como la cuesti\u00f3n del agujero en la capa de ozono o el rol de la biota del oc\u00e9ano austral en la cadena alimentaria del Atl\u00e1ntico Sur. Yo suelo decir que el hielo de la Tierra es mucho m\u00e1s importante para Brasil que para Estados Unidos o para Suiza. Pero ac\u00e1, mucha gente tiene a\u00fan aquella idea de que el hielo y la nieve son cosas del Hemisferio Norte. Pero ocurre que Brasil es el s\u00e9ptimo pa\u00eds en lo que se refiere a cercan\u00eda del hielo del mundo. Alrededor del 90% del hielo de la Tierra est\u00e1 en la Ant\u00e1rtica, y el 10% restante se distribuye por el \u00c1rtico y los glaciares monta\u00f1osos. M\u00e1s cerca que Brasil solamente est\u00e1n Chile, Argentina, Uruguay, Sud\u00e1frica, Australia y Nueva Zelanda. Nuestro pa\u00eds ser\u00e1 uno de los primeros en sentir eventuales cambios en la Ant\u00e1rtida. Quiz\u00e1s la principal dificultad para los brasile\u00f1os radique en entender la escala dantesca del volumen de hielo ant\u00e1rtico: asciende a 25 millones de kil\u00f3metros c\u00fabicos. Si todo ese hielo estuviera encima de nuestro pa\u00eds, cada brasile\u00f1o tendr\u00eda 3 kil\u00f3metros de hielo sobre su cabeza. En caso de que todo el hielo ant\u00e1rtico se derritiera, el nivel del mar aumentar\u00eda en 60 metros. Pero eso no suceder\u00e1. Esa sola hip\u00f3tesis es una tonter\u00eda.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfEl calentamiento global no est\u00e1 derritiendo fracciones de hielo del planeta, en especial en la Ant\u00e1rtida?<br \/>\n<\/em><\/strong>El hielo de la periferia del \u00c1rtico, en islas del norte del Canad\u00e1 y de la Siberia, en el sur de Groenlandia y principalmente de la mayor parte de las monta\u00f1as de regiones templadas y tropicales se est\u00e1 derritiendo r\u00e1pidamente. La situaci\u00f3n en los Andes preocupa sin lugar a dudas debido al impacto que tendr\u00e1 en los recursos h\u00eddricos de Sudam\u00e9rica. En la Ant\u00e1rtida, solamente el hielo de la periferia, en la pen\u00ednsula Ant\u00e1rtica (en la parte septentrional del continente), se est\u00e1 derritiendo. No sabemos todav\u00eda si el hielo del interior de la Ant\u00e1rtida est\u00e1 creciendo o reduci\u00e9ndose. No obstante, todos los modelos matem\u00e1ticos indican que el calentamiento global elevar\u00e1 la humedad en la Ant\u00e1rtida y har\u00e1 que el hielo de su interior se vuelva m\u00e1s espeso, en lugar de reducir de volumen. Ese mismo proceso, de aumento de la masa de hielo, puede suceder en el norte de Groenlandia. Al sumar los pron\u00f3sticos de p\u00e9rdidas y ganancias de hielo, seg\u00fan el IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambios Clim\u00e1ticos), el calentamiento global har\u00e1 que el nivel del mar suba entre 15 y 100 cent\u00edmetros en los pr\u00f3ximos cien a\u00f1os. Un aumento de un metro asusta. Tendr\u00eda un impacto enorme en la defensa costera y en la estructura portuaria. Alrededor del 70% de esa elevaci\u00f3n se debe al derretimiento de glaciares. El otro 30%, a la expansi\u00f3n t\u00e9rmica del propio mar, otra consecuencia de la elevaci\u00f3n de la temperatura atmosf\u00e9rica. Al acoger m\u00e1s calor, el mar se expande. Entonces debemos tener cuidado: los casquetes polares no se est\u00e1n derritiendo. Pero algunas partes del hielo de la periferia de las regiones polares, y principalmente el hielo de fuera de las regiones polares, si lo est\u00e1n.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfEntonces es una exageraci\u00f3n decir que la Ant\u00e1rtida se est\u00e1 derritiendo?<br \/>\n<\/em><\/strong>S\u00ed. El \u00e1rea de la Ant\u00e1rtida es de 13,6 millones de kil\u00f3metros cuadrados. Un continente de ese tama\u00f1o no responde de forma homog\u00e9nea a las variaciones clim\u00e1ticas, ya sean \u00e9stas naturales o artificiales. \u00c9se es el primer punto en que me gustar\u00eda hacer hincapi\u00e9. El segundo punto es que ese inmenso manto de hielo, con un espesor promedio de 2.120 metros, pero que puede llegar a casi 5 mil metros en algunos puntos, cubre el 99,7% del territorio de la Ant\u00e1rtida. Y a\u00fan m\u00e1s importante que eso: la mayor\u00eda de ese hielo est\u00e1 a una temperatura situada muy por debajo del punto de fusi\u00f3n, a -30\u00b0C, a veces -50\u00b0C. Por lo tanto, no ser\u00e1 un calentamiento de 2, 3 \u00f3 5\u00b0C en la temperatura del planeta que har\u00e1 grandes modificaciones en el hielo de la Ant\u00e1rtida. El interior de la Ant\u00e1rtida es estable. Datos de algunas estaciones de investigaci\u00f3n ubicadas en el interior del continente indican que se detecta incluso un enfriamiento de ese hielo. El hielo de la Ant\u00e1rtida tiende a aumentar de volumen, debido a la intensificaci\u00f3n del efecto invernadero. Eso la prensa no lo entiende.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfY cu\u00e1l es el significado de esos grandes icebergs que se desprendieron de la Ant\u00e1rtida en los \u00faltimos a\u00f1os?<br \/>\n<\/em><\/strong>La formaci\u00f3n de icebergs gigantes es algo normal en la Ant\u00e1rtida. Como la nieve nunca se derrite en el interior del continente, solamente hay una manera de que el enorme manto de hielo pierda masa y mantenga su tama\u00f1o: soltando icebergs. La cuesti\u00f3n en eso es sencilla. \u00bfLa Ant\u00e1rtica en general est\u00e1 realmente soltando m\u00e1s icebergs que lo &#8220;normal&#8221;? No lo sabemos a\u00fan. Pero eso lo digo con relaci\u00f3n el interior del manto de hielo, donde est\u00e1 el 98% del hielo ant\u00e1rtico. En la pen\u00ednsula Ant\u00e1rtica, la situaci\u00f3n es diferente. Esa regi\u00f3n es un ap\u00e9ndice del continente que apunta hacia a Am\u00e9rica del Sur, ubicada a tan s\u00f3lo 900 kil\u00f3metros de Tierra del Fuego. Es un lugar mucho m\u00e1s templado, donde el hielo est\u00e1 cerca del punto de fusi\u00f3n de 0\u00b0C en la superficie. En la estaci\u00f3n ant\u00e1rtica brasile\u00f1a, en la isla Rey George, situada en el norte de la pen\u00ednsula, la temperatura media del hielo es -0,3\u00b0C. En los \u00faltimos 50 a\u00f1os, todas las estaciones meteorol\u00f3gicas de la pen\u00ednsula, principalmente las de la costa oeste, apuntan hacia un aumento de la temperatura atmosf\u00e9rica local de 2 a 2,5\u00b0C. En la isla Rey George y en las Shetlands del Sur est\u00e1n surgiendo gram\u00edneas, y por eso los animales que necesitan temperaturas m\u00e1s bajas para vivir y est\u00e1n y\u00e9ndose m\u00e1s al sur. Esta elevaci\u00f3n regional, de 2,5\u00b0C, es mucho mayor que la verificada en la temperatura atmosf\u00e9rica media del planeta, que en cien a\u00f1os se ha elevado 0,7\u00b0C. En estos sitios de la periferia ant\u00e1rtica cualquier energ\u00eda aplicada hace que los glaciares se derritan y provoques el colapso de las plataformas costeras de hielo. Las plataformas son extensiones flotantes de los glaciares del continente, y est\u00e1n apoyadas en el agua. Desde 1993, el \u00e1rea de la plataforma de hielo perdida en la Ant\u00e1rtida es de casi 15 mil kil\u00f3metros cuadrados. Es mucho hielo. Pero el hielo de las plataformas estaba flotando y, por el principio de Arqu\u00edmedes, su derretimiento no afecta el nivel del mar.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfLa glaciolog\u00eda produjo alguna prueba de que el calentamiento global es producto de la actividad humana en el planeta?<\/strong><br \/>\n<\/em>Los testigos de hielo m\u00e1s profundos de Groenlandia y de la Ant\u00e1rtida, que tienen m\u00e1s de tres mil metros, cuentan una rica historia de la evoluci\u00f3n del clima del planeta en el transcurso de los \u00faltimos 720 mil a\u00f1os. Durante ese per\u00edodo tuvimos seis ciclos glaciales-interglaciales repiti\u00e9ndose de manera regular. A los per\u00edodos glaciales de aproximadamente 100 mil a\u00f1os, donde el clima se va enfriando lentamente, les sobrevienen los interglaciales, con una duraci\u00f3n entre 10 y 20 mil a\u00f1os, cuando la temperatura promedio del planeta aumenta entre 6 y 8\u00b0C. Esta informaci\u00f3n deriva de mediciones de las razones de is\u00f3topos de hidr\u00f3geno y ox\u00edgeno que componen la nieve y el hielo. B\u00e1sicamente, durante los per\u00edodos m\u00e1s c\u00e1lidos aumenta la proporci\u00f3n de is\u00f3topos m\u00e1s pesados (deuterio y ox\u00edgeno-18) en la nieve polar. Varios trabajos de mis colegas, principalmente los del laboratorio de glaciolog\u00eda de Grenoble, Francia, que estudiaron el aire retenido en la burbujas de hielo polar, muestran que las concentraciones de di\u00f3xido de carbono (CO2) y metano (CH4) aumentan en los interglaciales y disminuyen en los glaciales. Es decir, existe una variaci\u00f3n natural en la atm\u00f3sfera de la concentraci\u00f3n de gases del efecto invernadero. Esto se debe a que la actividad biol\u00f3gica se intensifica en los interglaciales, con lo que aumenta la producci\u00f3n de CO2. Pero los mismos testigos de hielo revelan otro dato importante: en 720 mil a\u00f1os de historia climatol\u00f3gica del planeta, nunca la concentraci\u00f3n de CO2 super\u00f3 las 300 ppmv (partes por mill\u00f3n por volumen). En la actualidad, dicha concentraci\u00f3n se ubica en 380 ppmv, llegando a 400. Tambi\u00e9n de acuerdo con los testigos, desde 1780, a partir de la Revoluci\u00f3n Industrial, los niveles de CO2 aumentaron un 30%, y los de CH4 un 100%. \u00bfQu\u00e9 quiero decir con eso?<\/p>\n<p><em><strong>Que el hombre produce calentamiento&#8230;\u00a0<\/strong><\/em><br \/>\nLa respuesta no es tan sencilla. Por una parte, tenemos evidencias indubitables de que el incremento de la concentraci\u00f3n de los gases de invernadero de los \u00faltimos 200 a\u00f1os solamente puede tener un origen artificial. Durante el siglo pasado, la temperatura media del planeta se elev\u00f3\u00a0 0,7\u00b0C. Por otra parte, sabemos por datos suministrados por las estaciones meteorol\u00f3gicas y datos paleoclim\u00e1ticos que el clima var\u00eda espont\u00e1neamente, y en todas las escalas de tiempo. Durante el interglacial en que vivimos, que comenz\u00f3 hace aproximadamente 10 mil a\u00f1os, tuvimos variaciones naturales en el clima. Entre el t\u00e9rmino de la Edad Media y el final del siglo XIX, se dio aquello que denominamos Peque\u00f1a Edad del Hielo, cuando la temperatura atmosf\u00e9rica del planeta disminuy\u00f3 naturalmente entre 1 y 1,5\u00b0C. Posteriormente, de manera s\u00fabita, muy r\u00e1pidamente, la temperatura aument\u00f3 0,7\u00b0C en cien a\u00f1os. Como paleoclimat\u00f3logo, acepto que parte del calentamiento global del siglo XX puede no ser otra cosa que un reajuste natural de la temperatura del planeta despu\u00e9s de la Peque\u00f1a Edad del Hielo. Pero las evidencias de que hay un componente antr\u00f3pico (de la actividad humana) en el calentamiento son muy fuertes.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEl Protocolo de Kyoto puede detener el calentamiento global?<\/strong><\/em><br \/>\nKyoto no es la respuesta final. Es un intento, un esfuerzo diplom\u00e1tico. Este problema no se resuelve con una sola decisi\u00f3n. Es una infantilidad pensar de esa manera. Es necesario cambiar la escala de valores, los modos de consumo y la percepci\u00f3n acerca de qu\u00e9 queremos de la vida. Con el patr\u00f3n actual de consumo y las actuales tecnolog\u00edas, el planeta no aguanta mucho tiempo m\u00e1s. Hay gente que dice que el protocolo no sirve para nada. Pero yo creo que s\u00ed, que sirve. Es un paso, un ejemplo. Puede ser que a gran parte de los norteamericanos les importe muy poco todo esto, pero se les hace m\u00e1s dif\u00edcil comportarse as\u00ed cuando el resto del mundo tiene una opini\u00f3n y actitudes diferentes.<\/p>\n<p><em><strong>Los estadounidenses alegan que el costo de la implantaci\u00f3n de Kyoto es demasiado alto.<\/strong><br \/>\n<\/em>No es tan alto, si computamos los costos de los impactos ambientales que podr\u00e1n ocasionarse debido a la falta de acci\u00f3n. Kyoto forzar\u00e1 el desarrollo de tecnolog\u00edas alternativas. Puede ser que \u00e9stas no resuelvan todos los problemas, pero est\u00e1n implement\u00e1ndose en algunos pa\u00edses. Pero yo tampoco soy allegado a un tipo de ecolog\u00eda radical, que no permita modificaci\u00f3n alguna del medio ambiente. \u00c9sa es una visi\u00f3n totalmente idealizada.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPor qu\u00e9 usted resolvi\u00f3 especializarse en el estudio de la nieve y del hielo?<\/strong><\/em><br \/>\nSiempre me interes\u00e9 en la cuesti\u00f3n ambiental, por eso hice geolog\u00eda en la UFRGS, con la esperanza de encontrar trabajo cuando me recibiera. Creo que todos los que eleg\u00edan esa carrera a la \u00e9poca pensaban en un empleo en Petrobras. Durante la carrera, entr\u00e9 en contacto con la geolog\u00eda glacial, que se asocia a la glaciolog\u00eda, pero no es lo mismo. La glaciolog\u00eda estudia las formas de nieve y hielo, principalmente la criosfera, la cobertura de hielo actual de la Tierra. La geolog\u00eda glacial estudia los resultados de la acci\u00f3n geol\u00f3gica del hielo. La glaciolog\u00eda era por ese entonces una curiosidad para m\u00ed. Pero, cuando ya estaba por recibirme, en 1982, tuve la idea justa en el momento justo. Estaba surgiendo el Proantar, que se aprestaba a mandar la primera expedici\u00f3n nacional a la Ant\u00e1rtida y yo estaba buscando trabajo.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUsted fue a pedir trabajo en el programa?<\/strong><br \/>\n<\/em>Era una \u00e9poca de crisis econ\u00f3mica en el pa\u00eds. Mis compa\u00f1eros de Geolog\u00eda no consegu\u00edan trabajo. Entonces, en 1982, me puse en contacto con la gente del programa ant\u00e1rtico. Les dije as\u00ed: &#8220;Miren,\u00a0 ustedes necesitan un glaci\u00f3logo, porque el hielo cubre m\u00e1s del 95% de la Ant\u00e1rtida&#8221;. En aquella \u00e9poca todav\u00eda no estaba claro para mucha gente si la Ant\u00e1rtida influ\u00eda o no sobre el clima de Brasil. Pero el CNPq ten\u00eda un programa de becas para el Proantar, y yo me postul\u00e9 y me enviaron al Instituto de Investigaciones Polares Scott, de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, un centro de excelencia en el \u00e1rea que hab\u00eda elegido. All\u00e1 hice mi doctorado y as\u00ed me convert\u00ed en el primero glaci\u00f3logo brasile\u00f1o.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfY c\u00f3mo se dio su regreso a Brasil?<br \/>\n<\/em><\/strong>Eran los comienzos del gobierno de Collor de Mello y, para variar, el pa\u00eds estaba en recesi\u00f3n. Solamente contaba con una beca de novel doctor del CNPq. En tal condici\u00f3n, permanec\u00ed un a\u00f1o en el Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Pero yo me di cuenta enseguida de que, por desgracia, hab\u00eda serias restricciones para la contrataci\u00f3n de personal en la USP, y yo ten\u00eda que sobrevivir. Resolv\u00ed regresar a casa. Pero se dio la feliz coincidencia, cuando ya regresaba a Porto Alegre, de que se abriera un concurso de Geograf\u00eda en la UFRGS. Pas\u00e9 el concurso y pude despegar con mis investigaciones polares. Cre\u00e9 en 1993 un laboratorio que hoy en d\u00eda se ha convertido en el N\u00facleo de Investigaciones Ant\u00e1rticas y Clim\u00e1ticas (Nupac, sigla en portugu\u00e9s), donde trabajan 32 personas.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfLa ciencia brasile\u00f1a que se hace actualmente en la Ant\u00e1rtida tiene relevancia internacional?<br \/>\n<\/em><\/strong>S\u00ed que la tiene. Tenemos proyectos de impacto en el marco del Comit\u00e9 Cient\u00edfico Internacional sobre Investigaciones Ant\u00e1rticas (SCAR). Durante los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, con la implementaci\u00f3n de dos redes de investigaci\u00f3n que involucran a m\u00e1s de 20 instituciones nacionales, y con los nuevos recursos econ\u00f3micos provenientes Ministerio de Medio Ambiente y del CNPq, ha sido posible reestructurar y mejorar la calidad de los proyectos. No cabe duda de que ejecutamos el mejor programa cient\u00edfico latinoamericano en la Ant\u00e1rtida. Pero la calidad de las investigaciones a\u00fan es dispar. Necesitamos un Proantar sobrio y de alta calidad, que responda a las cuestiones relacionadas directamente con la interacci\u00f3n del ambiente ant\u00e1rtico con nuestro pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un cient\u00edfico que ya estuvo en el Polo Sur sostiene que la Ant\u00e1rtida es m\u00e1s importante para Brasil que para EE.UU.","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-78677","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78677","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78677"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78677\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78677"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}