{"id":78678,"date":"2005-03-01T00:00:00","date_gmt":"2005-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/03\/01\/sin-secretos\/"},"modified":"2013-03-28T16:54:09","modified_gmt":"2013-03-28T19:54:09","slug":"sin-secretos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sin-secretos\/","title":{"rendered":"Sin secretos"},"content":{"rendered":"<p>Ha salido publicado el primer art\u00edculo cient\u00edfico firmado por el cuerpo de investigadores de Alellyx Applied Genomics \u2212una empresa privada de biotecnolog\u00eda surgida del Programa Genoma FAPESP\u2212 durante este mes de marzo en <em>Journal of Virology<\/em>, conteniendo la caracterizaci\u00f3n gen\u00e9tica y molecular de un virus que el equipo de investigadores de Alellyx considera como un fuerte candidato a erigirse en agente causante -o al menos uno de ellos- de la muerte s\u00fabita de los c\u00edtricos, una enfermedad que se ha instalado en alrededor de dos millones de naranjos en los estados de S\u00e3o Paulo y Minas Gerais. De acuerdo con este estudio, hay un 99,7% de asociaci\u00f3n entre el ahora llamado <em>Citrus sudden death-associated virus<\/em> (CSDaV, o virus asociado a la muerte s\u00fabita de los c\u00edtricos) y el mal capaz de matar a un naranjo o un mandarino en unos pocos meses.<\/p>\n<p>De cualquier manera, no se puede decir que sea realmente \u00e9se el responsable de la muerte de las plantas. Es necesario tambi\u00e9n demostrar que existe una clara relaci\u00f3n de causa y efecto, el llamado postulado de Koch, que consiste en inocular el supuesto agente causante de la enfermedad en organismos sanos, en este caso los naranjos, y verificar si \u00e9stos contraen o no la enfermedad. Es un trabajo lento, en el cual es necesario ceder a los caprichos del virus, cuyo per\u00edodo de incubaci\u00f3n puede llegar a extenderse durante tres a\u00f1os. Reci\u00e9n entonces aparecen los primeros s\u00edntomas: la p\u00e9rdida de brillo de las hojas y el bloqueo de los vasos que llevan la savia de la copa para las ra\u00edces. Entonces, las ra\u00edces mueren, y con ellas tambi\u00e9n las plantas.<\/p>\n<p>Los investigadores de Alellyx pueden no tener entre manos la certeza que anhelan, pero no por ello dejan de celebrar la publicaci\u00f3n de dicho art\u00edculo, un hito en la historia de la empresa. El estudio de diez p\u00e1ginas que sali\u00f3 en <em>Journal of Virology<\/em>, una revista internacional de primera l\u00ednea en el campo de la virolog\u00eda, apunta que es posible conciliar el desarrollo de productos con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de alta calidad, como pretend\u00edan los cinco fundadores de la empresa -todos ellos expertos en biolog\u00eda molecular y bioinform\u00e1tica que no quer\u00edan dejar de lado el rigor cient\u00edfico con el que hab\u00edan trabajado en las universidades de la que proven\u00edan. &#8220;Alellyx compone el cuadro de iniciativas exitosas en gen\u00f3mica&#8221;, asevera Jos\u00e9 Fernando Perez, director cient\u00edfico de la FAPESP. ?El Programa Genoma FAPESP siempre tuvo por objeto la formaci\u00f3n de recursos humanos altamente calificados, tanto para la investigaci\u00f3n en el ambiente acad\u00e9mico como para la generaci\u00f3n de empresas.?<\/p>\n<p>En el art\u00edculo referente al virus no faltan ejemplos de carreras acad\u00e9micas consistentes, que desembocaron en una de las raras empresas brasile\u00f1as de gen\u00f3mica vegetal. Entre los 26 nombres que firman el estudio se encuentran dos docentes universitarios licenciados: Fernando Reinach, presidente de Alellyx y director ejecutivo de Votorantim Novos Neg\u00f3cios,\u00a0 temporalmente distanciado de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y Jesus Aparecido Ferro, que dej\u00f3 tambi\u00e9n por un tiempo los laboratorios de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Jaboticabal para dedicarse a la empresa de la cual es socio. Paulo Arruda se mantiene en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), pero con menor actividad que antes, en tanto que Ana Cl\u00e1udia Rasera da Silva, dedicada mayormente al cuidado de sus hijas Amanda y Mariana, de 5 y 2 a\u00f1os, dej\u00f3 la USP. &#8220;No ten\u00eda tiempo para hacer todo como deb\u00eda&#8221;, dice.<\/p>\n<p>En el equipo que durante dos a\u00f1os y medio trabaj\u00f3 con ese virus hay tambi\u00e9n diez bi\u00f3logos con doctorado y otros cuatro con maestr\u00eda, al margen de 12 estudiantes de grado en biolog\u00eda. &#8220;Ese trabajo fue enteramente financiado por la iniciativa privada, pero solamente fue posible porque la universidad p\u00fablica capacit\u00f3 al personal&#8221;, comenta Reinach. El grupo incluye tambi\u00e9n a dos vir\u00f3logos bastante experimentados, que actuaron como consultores: el israel\u00ed Moshe Bar-Joseph, que actualmente trabaja en la Organizaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n Agr\u00edcola de Israel, y Elliot Kitajima, de la escuela Superior de Agronom\u00eda Luiz de Queiroz (Esalq) de la USP, una de las m\u00e1s respetadas autoridades brasile\u00f1as en virolog\u00eda de plantas.<\/p>\n<p><strong>Producci\u00f3n limitada<\/strong> &#8211; Es muy raro que empresas privadas brasile\u00f1as divulguen en revistas cient\u00edficas los resultados de sus investigaciones. En general a los t\u00e9cnicos, bi\u00f3logos e ingenieros agr\u00edcolas o veterinarios que trabajan en las empresas no se les proh\u00edbe divulgar sus descubrimientos en las revistas especializadas, ni tampoco se los estimula a propagar sus hallazgos, ya que se busca esencialmente un producto para vend\u00e9rselo, o una patente que, en un primer momento, hace que las informaciones se mantengan en secreto.<\/p>\n<p>En las bases de datos de publicaciones cient\u00edficas despunta m\u00e1s f\u00e1cilmente la producci\u00f3n de centros de investigaciones que atienden a m\u00e1s de una empresa. Tal es el caso del Fondo de Defensa de la Citricultura (Fundecitrus), una asociaci\u00f3n de citricultores e industrias procesadoras de frutas c\u00edtricas cuyos expertos firmaron 51 art\u00edculos cient\u00edficos (33 en revistas nacionales y 18 internacionales), individualmente o con otras instituciones de investigaci\u00f3n, durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os. El equipo del Centro de Tecnolog\u00eda de la Ca\u00f1a (CTC), de Piracicaba, controlado por la Cooperativa de Productores de Ca\u00f1a de Az\u00facar, Az\u00facar y Alcohol del Estado de S\u00e3o Paulo (Copersucar), public\u00f3 un art\u00edculo en una revista internacional y particip\u00f3 en al menos otros seis trabajos divulgados en revistas nacionales durante los \u00faltimos tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>Son m\u00e1s raros a\u00fan los art\u00edculos cient\u00edficos -o <em>papers<\/em>, como tambi\u00e9n se los denomina- firmados \u00fanicamente por investigadores de empresas. De una b\u00fasqueda no exhaustiva en PubMed, una base de art\u00edculos solventada por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, al margen del art\u00edculo de Alellyx emerge un solo art\u00edculo de una empresa brasile\u00f1a, firmado por el equipo de Natura Inova\u00e7\u00e3o e Tecnologia de Produtos. Sali\u00f3 el a\u00f1o pasado en <em>Journal of Cosmetic Science<\/em> y presenta un m\u00e9todo alternativo para cuantificar los da\u00f1os en el cabello producto del uso permanente de alisamiento. Y la situaci\u00f3n no cambia mucho cuando ingresamos en Scielo, que congrega a las mejores publicaciones cient\u00edficas editadas en Brasil. Con la firma de Valle\u00e9, una empresa de Minas que fabrica medicamentos de uso veterinario, aparecen dos art\u00edculos, uno de ellos producido junto con la USP y el Instituto Pasteur de S\u00e3o Paulo. Biobr\u00e1s, la \u00fanica productora nacional de insulina, adquirida en 2002 por la danesa Novo Nordisk, tambi\u00e9n exhibe dos trabajos, ambos producidos conjuntamente con otros grupos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Patentes<\/strong> &#8211; La publicaci\u00f3n de este art\u00edculo sobre el virus constituye una nueva etapa de la estrategia trazada por Reinach, que hab\u00eda participado en la coordinaci\u00f3n del secuenciamiento y el an\u00e1lisis\u00a0 de genomas de bacterias causantes de enfermedades de plantas patrocinados por la FAPESP antes de lograr conseguir unos 30 millones de reales provenientes del grupo Votorantim para crear Alellyx, en marzo de 2002. Desde un principio, Reinach condujo a su equipo de manera tal que los descubrimientos redundasen primeramente en patentes, esenciales para el desarrollo de productos innovadores, y luego en publicaciones capaces de rubricar la credibilidad del equipo ante la exigente comunidad cient\u00edfica.<\/p>\n<p>En efecto, el art\u00edculo expone las secuencias del genoma del virus que hab\u00edan sido objeto de tres patentes concedidas en septiembre de 2003 por parte del gobierno estadounidense, en nombre de Walter Maccheroni y Ana Claudia Rasera da Silva, ambos autores principales del paper de <em>Journal of Virology<\/em>. Estas secuencias de genes permiten la identificaci\u00f3n del CSDaV, mediante dos tipos de tests diagn\u00f3sticos, uno molecular y otro con anticuerpos, y la utilizaci\u00f3n de las mol\u00e9culas de revestimiento del virus en plantas resistentes a la muerte s\u00fabita. &#8220;Como estos descubrimientos est\u00e1n protegidos por patentes&#8221;, dice Reinach, &#8220;nadie m\u00e1s puede hacer tests diagn\u00f3sticos basados en esas secuencias durante los pr\u00f3ximos 20 a\u00f1os&#8221;.<\/p>\n<p>En Alellyx, sostiene Reinach, se hacen actualmente -centenares de tests por d\u00eda-, principalmente para controlar la salud de las plantas de naranjales nuevos. &#8220;Atendemos a grandes citricultores, responsables del cultivo de aproximadamente una cuarta parte del total naranjos del estado de S\u00e3o Paulo&#8221;, afirma. Dichos ex\u00e1menes diagn\u00f3sticos, desarrollados para atender inicialmente las necesidades de los investigadores de la empresa, pueden indicar incluso d\u00f3nde puede manifestarse la enfermedad, ya que registran se\u00f1ales del CSDaV en los insectos que lo transmiten -los pulgones <em>Aphis spiraecola y Aphis gossypii<\/em>. As\u00ed, este tipo de test, que otros centros de investigaci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1n desarrollando, puede servir de base para delinear medidas preventivas, tales como la eliminaci\u00f3n de las plantas infectadas antes que otras se infecten.<\/p>\n<p>Para Alellyx, la conquista del mercado para ese tipo de test, a punto tal de cubrir las inversiones hechas hasta ahora en investigaci\u00f3n de la muerte s\u00fabita &#8220;alrededor de 3 millones de d\u00f3lares&#8221; es quiz\u00e1s una tarea equivalente a la propia identificaci\u00f3n del virus. Es evidente que no se trata de un producto que se usar\u00e1 en gran escala en el campo, tal como si fuera una azada. Para los productores de naranjas, que viven luchando por reducir los costos de producci\u00f3n y elevar los precios de venta, a veces puede ser m\u00e1s barato arrancar las plantas supuestamente infectadas que descubrir si padecen efectivamente una enfermedad contra la cual, al menos por ahora, no existe remedio. Pero algo es cierto: los diagn\u00f3sticos precoces de la muerte s\u00fabita son esenciales para el sector citr\u00edcola, que cultiva 200 millones de naranjos, emplea aproximadamente a 400 mil personas y genera negocios anuales de unos\u00a0 4 mil millones de d\u00f3lares, de acuerdo con un estudio del Programa de Estudios de Negocios del Sistema Agroindustrial (Pensa) de la USP, concluido el a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p><strong>Muerte lenta<\/strong> &#8211; Algunos conceptos sobre la muerte s\u00fabita de los c\u00edtricos han cambiado a partir noviembre de 2002, cuando el equipo de Alellyx recibi\u00f3 la primeras muestras de las plantas contaminadas y se lanz\u00f3 a la caza del agente etiol\u00f3gico. Al principio se sospech\u00f3 que se tratara de una mutaci\u00f3n del virus de la tristeza de los c\u00edtricos, una enfermedad que consumi\u00f3 el 90% de los naranjales paulistas entre 1939 y 1949. Pero luego las diferencias se impusieron, y ahora el equipo de Alellyx demuestra que el CSDaV es un nuevo miembro del g\u00e9nero <em>Marafivirus<\/em>, integrante de la familia <em>Tymoviridae<\/em>, mientras que el virus de la tristeza pertenece a la familia Closteroviridae. Con todo, no debe a\u00fan descartase la posibilidad de que ambos puedan actuar en conjunto como causantes de la muerte s\u00fabita.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se pens\u00f3 que esa enfermedad continuar\u00eda avanzando sobre los frutales a raz\u00f3n de 60 kil\u00f3metros por a\u00f1o, como ocurri\u00f3 entre 2002 y 2003. Hasta enero de 2004, la enfermedad hab\u00eda afectado a mill\u00f3n y medio de plantas en 12 localidades del sur de la zona conocida como Tri\u00e2ngulo Mineiro, y otras 436 mil en 18 municipios del norte, noroeste y centro del estado de S\u00e3o Paulo. Pero no se propag\u00f3 a esa velocidad imaginada. &#8220;La muerte s\u00fabita est\u00e1 contenida en la regi\u00f3n norte del estado de S\u00e3o Paulo&#8221;, comenta Marcos Machado, del Centro de C\u00edtricos Sylvio Moreira, de Cordeir\u00f3polis, interior paulista, donde tambi\u00e9n se investiga al agente causante y las formas de control de la muerte s\u00fabita. &#8220;Debe haber un componente ambiental muy fuerte, como el suelo, el agua o el clima, que la mantiene confinada en esos l\u00edmites&#8221;. La velocidad de ese avance puede reducirse o acelerarse tambi\u00e9n de acuerdo con la concentraci\u00f3n de frutales, la erradicaci\u00f3n de plantas enfermas, el control de insectos vectores o el transporte de plantines contaminados, aseveran Waldir Cintra de Jesus Junior y Renato Beozzo Bossanezi, de Fundecitrus, y Armando Bergamin Filho, de la USP, en un estudio difundido en la revista <em>Vis\u00e3o Agr\u00edcola<\/em>.<\/p>\n<p>En la actualidad se sabe c\u00f3mo contener a la muerte s\u00fabita: se usa un portainjerto -la planta sobre la cual crece la especie de naranjo que se desea cultivar- resistente. Con todo, las alternativas m\u00e1s eficaces exigen un cuidado extra, y a su vez caro: la irrigaci\u00f3n. Pero el actual centro de las atenciones es otra enfermedad: la <em>greening o huanglongbing<\/em> (HBL). Detectada en marzo de 2004, ya se ha instalado en alrededor de 400 mil naranjos de 46 localidades de la regi\u00f3n central del estado de S\u00e3o Paulo. Por llegar a la copa de los naranjos, solamente puede conten\u00e9rsela mediante la aplicaci\u00f3n de una medida dr\u00e1stica: la eliminaci\u00f3n de las plantas con s\u00edntomas, tal como se est\u00e1 haciendo con el chancro c\u00edtrico. En las pr\u00f3ximas semanas se promulgar\u00e1 una ley que autoriza a los inspectores sanitarios del gobierno a arrancar los \u00e1rboles contaminados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos de la empresa Alellyx presentan una descripci\u00f3n detallada de un virus asociado a la muerte s\u00fabita de los c\u00edtricos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-78678","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78678"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78678\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78678"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}