{"id":78688,"date":"2005-03-01T00:00:00","date_gmt":"2005-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/03\/01\/en-el-universo-de-la-fisica\/"},"modified":"2015-03-31T13:35:31","modified_gmt":"2015-03-31T16:35:31","slug":"en-el-universo-de-la-fisica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-el-universo-de-la-fisica\/","title":{"rendered":"En el universo de la f\u00edsica"},"content":{"rendered":"<p>Belita Koiller, docente e investigadora del Instituto de F\u00edsica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), fue una de las cinco seleccionada para recibir el Premio L&#8217;Or\u00e9al-Unesco La Mujer y la Ciencia 2005, en Par\u00eds. &#8220;Ha sido una sorpresa para m\u00ed&#8221;, dice Koiller, quien sab\u00eda de su nominaci\u00f3n por parte de colegas de la comunidad cient\u00edfica, pero no oficialmente. &#8220;Es un reconocimiento a la madurez de la f\u00edsica brasile\u00f1a, porque no basta con tener muchas mujeres que hacen f\u00edsica, es necesario que la infraestructura de trabajo est\u00e9 madura y desarrollada&#8221;, subraya. Premiada por sus &#8220;estudios te\u00f3ricos de los electrones en medios desordenados&#8221;, la investigadora explica que esa oraci\u00f3n se refiere a varios trabajos realizados durante dos a\u00f1os, incluidas aplicaciones recientes en computaci\u00f3n cu\u00e1ntica y nanociencia. Las otras cuatro galardonadas con el premio este a\u00f1o fueron Zohra Ben Lakhdar-Akrout, de T\u00fanez, \u00c1frica, Fumiko Yonezawa, de Jap\u00f3n, Dominique Langevin, de Francia, y Myriam Sarachik, de Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>Con el apoyo de la familia<br \/>\n<\/strong>Nacida en R\u00edo de Janeiro, con su padre abogado y su madre odont\u00f3loga y siendo la menor de una familia de cuatro hermanas, Belita cuenta que siempre cont\u00f3 con incentivo a tener una profesi\u00f3n. Durante una determinada etapa de su vida pens\u00f3 en ser profesora de nivel medio; pero, al cabo de mucho dudarlo, resolvi\u00f3 seguir la carrera de f\u00edsica, que le permitir\u00eda conciliar su deseo de ense\u00f1ar con la investigaci\u00f3n. Luego de recibirse en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (PUC) de R\u00edo de Janeiro, la cient\u00edfica pas\u00f3 un tiempo en Estados Unidos, donde obtuvo en 1976 su doctorado en la Universidad de Berkeley, California. Uno de los recuerdos que Belita guarda de esa \u00e9poca es que era la \u00fanica mujer del curso de f\u00edsica en dicha universidad norteamericana. Y no hab\u00eda ninguna profesora en el departamento de f\u00edsica. Eso, en una \u00e9poca en que el movimiento feminista estadounidense estaba en plena efervescencia. Trazando un paralelo entre la situaci\u00f3n de las mujeres en las universidades norteamericanas y las brasile\u00f1as de aquel per\u00edodo, Belita comenta que, cuando estudiaba en la PUC, compart\u00eda el aula con varias estudiantes, pero hab\u00eda solamente una profesora. Ahora, pasados casi 30 a\u00f1os, la participaci\u00f3n de las mujeres en el campo de la f\u00edsica es a\u00fan bastante restringida en Estados Unidos, dice la investigadora. &#8220;El problema es m\u00e1s expl\u00edcito all\u00e1 que ac\u00e1 en Brasil&#8221;. La cient\u00edfica cita una investigaci\u00f3n que lista los cargos de empleo en las 50 mayores universidades estadounidenses, publicada por el peri\u00f3dico <em>The Washington Post<\/em>. &#8220;En el \u00e1rea de f\u00edsica, las mujeres docentes o investigadoras llegan apenas al 6,6% del total empleado&#8221;, informa. &#8220;En tanto, en qu\u00edmica y astronom\u00eda, ese nivel sube al 12% y 12,6%, respectivamente.&#8221;<\/p>\n<p>Luego de terminar su doctorado, volvi\u00f3 para trabajar en la PUC de R\u00edo de Janeiro, donde permaneci\u00f3 hasta su traslado a la UFRJ, en 1994. Su trayectoria profesional la llev\u00f3 a la f\u00edsica de materiales, un \u00e1rea que trata con productos que tienen impacto en nuestro d\u00eda a d\u00eda, como por ejemplo los <em>chips<\/em> de computadoras. &#8220;Trabajo m\u00e1s bien con el comportamiento de los electrones en los distintos materiales&#8221;, dice Belita. &#8220;Estudio las propiedades de los materiales semiconductores, que ser\u00edan los m\u00e1s apropiados para la fabricaci\u00f3n de una computadora cu\u00e1ntica&#8221;. La investigadora hace hincapi\u00e9 en que estos estudios son a\u00fan especulativos, pues aunque matem\u00e1ticamente se ha demostrado ya que es posible desarrollar una m\u00e1quina de este tipo, hasta ahora no se ha fabricado ning\u00fan prototipo. La etapa actual de la investigaci\u00f3n consiste en investigar los diferentes sistemas f\u00edsicos necesarios para desarrollar la computadora cu\u00e1ntica.<\/p>\n<p>Belita dice que hay que tener mucha perseverancia para no desanimarse, y afrontar los retos cotidianos de la investigaci\u00f3n. &#8220;A veces tomamos caminos equivocados, que nos llevan a peque\u00f1as derrotas, y entonces tenemos que empezar todo de nuevo&#8221;, dice. &#8220;Pero es necesario mantener una actitud de optimismo.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Una por continente<br \/>\n<\/strong>La investigadora es la tercera brasile\u00f1a que recibe el premio concedido por la empresa de cosm\u00e9ticos francesa L&#8217;Or\u00e9al y la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), desde que comenz\u00f3 a otorgarlo, en 1988. Las otras dos fueron la genetista Mayana Zatz, de la Universidad de S\u00e3o Paulo, laureada en 2001, y la bi\u00f3loga Lucia Mendon\u00e7a Previato, tambi\u00e9n de la UFRJ, el a\u00f1o pasado.\u00a0 El galard\u00f3n, que tiene un valor 100 mil d\u00f3lares, se les otorga todos los a\u00f1os a cinco mujeres cient\u00edficas, una por continente. En esta edici\u00f3n, que fue la s\u00e9ptima, la elecci\u00f3n de las vencedoras estuvo a cargo de un jurado compuesto por un grupo interdisciplinario, integrado por 14 cient\u00edficos y presidido por el franc\u00e9s Pierre-Gilles de G\u00eanes, premio Nobel de f\u00edsica en 1991.<\/p>\n<p>Otra brasile\u00f1a, la m\u00e9dica paraense\u00a0 Michelle de Oliveira, fue una de las 15 escogidas para recibir el Premio Joven Mujer Cient\u00edfica, tambi\u00e9n concedido por L&#8217;Or\u00e9al-Unesco, por valor de 20 mil d\u00f3lares. En dicha categor\u00eda solamente pueden postularse mujeres de hasta 35 a\u00f1os que est\u00e9n cursando su doctorado o su posdoctorado. Michelle est\u00e1 haciendo su posgrado en la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). &#8220;En la investigaci\u00f3n cl\u00ednica, mi inter\u00e9s se focaliza principalmente en el diagn\u00f3stico y el tratamiento de los tumores que acometen el h\u00edgado&#8221;, dice Michelle. &#8220;El premio estimula el potencial cient\u00edfico, al patrocinar la realizaci\u00f3n del perfeccionamiento en instituciones de renombre del exterior&#8221;. Michelle escogi\u00f3 el Hospital Universitario de Zurich, Suiza, para investigar el crecimiento y el tratamiento de los tumores hep\u00e1ticos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Belita Koiller recibe el Premio Mujeres de Ciencia por sus estudios sobre el comportamiento de los electrones","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[115],"class_list":["post-78688","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78688\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78688"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=78688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}