{"id":79535,"date":"2005-04-01T00:00:00","date_gmt":"2005-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/04\/01\/ojos-bien-abiertos\/"},"modified":"2022-05-23T16:28:05","modified_gmt":"2022-05-23T19:28:05","slug":"ojos-bien-abiertos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ojos-bien-abiertos\/","title":{"rendered":"Ojos bien abiertos"},"content":{"rendered":"<p>Monica Levy Andersen conoce muy bien la importancia de una buena noche de descanso. De todas maneras, ha dejado de lado muchas veces horas preciosas de sue\u00f1o, durante meses, para dedicarse a una pasi\u00f3n reciente: investigar de qu\u00e9 manera los largos per\u00edodos de privaci\u00f3n de sue\u00f1o afectan el organismo. De octubre de 2002 a febrero de 2003, Monica se levant\u00f3 de lunes a s\u00e1bados a las cinco y media de la ma\u00f1ana. Antes de las siete, ya estaba en su laboratorio, con una decena de ratones preparados para los primeros experimentos del d\u00eda. En una peque\u00f1a sala del Laboratorio del Sue\u00f1o de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), esta biom\u00e9dica sigui\u00f3 durante ese lapso el comportamiento de roedores que eran mantenidos despiertos durante cuatro d\u00edas consecutivos. Su objetivo inicial era investigar el origen de la agresividad y la agitaci\u00f3n producto de la falta de sue\u00f1o, observadas por primera vez a finales de la d\u00e9cada de 1970 por el m\u00e9dico Sergio Tufik, quien en la actualidad es uno de los principales expertos en trastornos del sue\u00f1o de Brasil. Tufik est\u00e1 al frente del Centro de Estudios del Sue\u00f1o, y coordina una serie de investigaciones destinadas a develar los trastornos del sue\u00f1o, capaces de provocar da\u00f1os en las neuronas y en \u00f3rganos tales como el h\u00edgado y el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Monica observ\u00f3 un efecto inesperado, que en un primer momento puede incluso entusiasmar a los muchachos, al margen de poner en cuesti\u00f3n el conocimiento actual sobre las hormonas sexuales. Luego de sacar a los ratones de un tanque lleno de agua donde se equilibraban sobre plataformas secas si se durmieran, se caer\u00edan al agua y se despertar\u00edan y trasportarlos a sus jaulas individuales, la investigadora not\u00f3 que la mitad de los animales ten\u00eda erecciones espont\u00e1neas, y eyaculaba antes de dormirse, aun cuando no hubiera ninguna rata cerca. Como la privaci\u00f3n del sue\u00f1o afecta el funcionamiento de un \u00e1rea del sistema nervioso asociada al placer, encontr\u00e9 en ese efecto la oportunidad de evaluar si drogas tales como la coca\u00edna, la marihuana y las anfetaminas efectivamente mejoran el desempe\u00f1o sexual, tal como sostienen sus usuarios, comenta Monica.<\/p>\n<p>\u00bfY mejor\u00f3 el rendimiento? Depende. Ese incremento del inter\u00e9s en el sexo, denominado hipersexualidad, se hizo m\u00e1s intenso a\u00fan cuando la biom\u00e9dica les inyect\u00f3 a los ratones coca\u00edna o ecstasy, drogas que act\u00faan sobre el centro cerebral de refuerzo del placer. Todos los animales que recibieron uno de ambos compuestos experimentaron erecci\u00f3n en muchos casos, fueron erecciones m\u00faltiples. Antes que alg\u00fan grandul\u00f3n imprudente intente repetir esta experiencia, cabe dejar claro que este efecto es ben\u00e9fico solamente en apariencia. El uso continuo de coca\u00edna causa impotencia sexual, y la privaci\u00f3n prolongada de sue\u00f1o genera un desequilibrio bioqu\u00edmico en el organismo capaz de llevar a la muerte.<\/p>\n<p>El estudio profundizado de este efecto le ha rendido a Monica, a sus j\u00f3venes 31 a\u00f1os, una envidiable producci\u00f3n cient\u00edfica. Son 34 art\u00edculos cient\u00edficos, 20 de ellos ya publicados, y el resto con previsi\u00f3n para salir pronto, todos reunidos en una tesis doctoral de 500 p\u00e1ginas elaborada en tres a\u00f1os, con apoyo financiero de la FAPESP. Este trabajo le permiti\u00f3 tambi\u00e9n llegar a una posible explicaci\u00f3n para la hipersexualidad derivada del insomnio forzoso: ser\u00eda un tipo de compensaci\u00f3n por las erecciones que se producen durante el sue\u00f1o, que el roedor dej\u00f3 de tener mientras se mantuvo despierto. Algunos mam\u00edferos, entre ellos los ratones y los hombres, tienen erecciones espont\u00e1neas en la m\u00e1s peculiar de las cinco etapas del sue\u00f1o: el sue\u00f1o REM <em>(Rapid Eyes Movement)<\/em>, cuando los m\u00fasculos asociados al movimiento voluntario quedan paralizados y se producen los sue\u00f1os. Durante esta fase, el sistema nervioso central est\u00e1 tan activo como durante la vigilia, raz\u00f3n por la cual al REM tambi\u00e9n se le denomina tambi\u00e9n sue\u00f1o parad\u00f3jico (hasta hace unos 80 a\u00f1os, se pensaba que la actividad cerebral era menor durante el sue\u00f1o). Hace alrededor de cinco a\u00f1os, el m\u00e9dico Markus Schmidt, del Instituto Ohio de Neurociencia y Medicina del Sue\u00f1o, con sede en Estados Unidos, plante\u00f3 que estas erecciones asociadas al sue\u00f1o REM tendr\u00edan una funci\u00f3n biol\u00f3gica: servir\u00edan de entrenamiento para la c\u00f3pula, ya que, al menos en la naturaleza, la supervivencia depende de la reproducci\u00f3n eficiente, y los encuentros para el apareamiento son imprevisibles. Por lo tanto, hay que estar preparados.<\/p>\n<p>Estos indicios llevaron a Monica y al director de su trabajo, Sergio Tufik, a pensar en la hipersexualidad como un segundo efecto de una misma causa: as\u00ed como quien no pega un ojo durante una noche entera necesita m\u00e1s horas de sue\u00f1o durante la madrugada siguiente es el llamado rebote de sue\u00f1o, lo propio sucede con las erecciones espont\u00e1neas del sue\u00f1o REM. Lo m\u00e1s importante de esta serie de estudios radica en apuntar que el desequilibrio de los niveles de mensajeros qu\u00edmicos del sistema nervioso a ejemplo de los neurotransmisores dopamina y serotonina, sobre los cuales act\u00faan la coca\u00edna y el ecstasy, respectivamente se asocia a la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil de origen neurol\u00f3gico. Dicha forma de disfunci\u00f3n er\u00e9ctil, disparada por la alteraci\u00f3n en el ritmo de liberaci\u00f3n de estos neurotransmisores en regiones del enc\u00e9falo ligadas al deseo sexual y a las emociones, es diferente de aquella de origen f\u00edsico, provocada por la irrigaci\u00f3n sangu\u00ednea insuficiente del pene. Probablemente, el deseo y el desempe\u00f1o sexuales dependen de que todos los neurotransmisores se encuentren en niveles adecuados en el sistema nervioso, dice la investigadora.<\/p>\n<p><strong>Progesterona y erecci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Al analizar la sangre de los animales, Monica efect\u00fao otro descubrimiento intrigante, capaz de influir en los tratamientos contra la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil en seres humanos. Constat\u00f3 una impresionante reducci\u00f3n de los niveles sangu\u00edneos de la hormona testosterona. Dicha hormona, hallada en concentraciones 20 veces mayores en los machos que en las hembras, generalmente se asocia al deseo sexual y a la erecci\u00f3n. Cuatro d\u00edas despu\u00e9s del inicio del experimento, se registr\u00f3 una ca\u00edda de alrededor del 90% en la tasa de testosterona de los ratones insomnes, en tanto que los niveles de la hormona progesterona, responsable de la preparaci\u00f3n del \u00fatero para la implantaci\u00f3n del feto y del desarrollo de las gl\u00e1ndulas mamarias durante el embarazo, eran cinco veces m\u00e1s alto que lo esperado.<\/p>\n<p>\u00bfLa privaci\u00f3n de sue\u00f1o habr\u00eda provocado entonces una especie de gravidez en los ratones machos? Por supuesto que no. Monica cree que es una redefinici\u00f3n de roles. La hormona progesterona desempe\u00f1ar\u00eda en el organismo masculino una funci\u00f3n antes atribuida a la testosterona: hacer posible la erecci\u00f3n peniana, mientras que la testosterona responder\u00eda por la intensidad de la libido. En busca de una confirmaci\u00f3n, Monica suministr\u00f3 aisladamente testosterona, progesterona o estradiol a grupos distintos de roedores, que pasaron cuatro d\u00edas sin dormir y luego recibieron coca\u00edna a diferencia del estudio anterior, estos animales hab\u00edan sido castrados, y sus organismos pr\u00e1cticamente no produc\u00edan m\u00e1s dichas hormonas. El tratamiento con progesterona provoc\u00f3 una erecci\u00f3n en seis de cada diez ratones, mientras que la testosterona suscit\u00f3 el mismo efecto en el 30%, de acuerdo con un art\u00edculo publicado en 2004 en el <em>Journal of Neuroendocrinology.<br \/>\n<\/em><br \/>\nEra un nuevo indicio de que la progesterona desempe\u00f1ar\u00eda una funci\u00f3n importante en la erecci\u00f3n. Sin embargo, faltaba a\u00fan la contraprueba. En el marco de un estudio similar, Monica les administr\u00f3 a los animales un compuesto llamado mifepristona, que anula el efecto de la progesterona. Los animales que recibieron mifepristona no tuvieron erecciones, de acuerdo con el art\u00edculo publicado este mes en Hormones and Behavior. Antes de este estudio no exist\u00edan informes cient\u00edficos sobre el papel de la progesterona en la erecci\u00f3n, afirma Elaine Hull, de la Universidad Estadual de Florida, Estados Unidos, una autoridad mundial en neurofisiolog\u00eda del comportamiento sexual. Seg\u00fan Elaine, el hecho de que la dosis de progesterona que se mostr\u00f3 eficaz haya sido muy elevada los ratones recibieron 100 miligramos por kilogramo de peso, un nivel 250 veces superior al usado para dejar a las ratas receptivas a la c\u00f3pula no excluye la participaci\u00f3n en la erecci\u00f3n de otra hormona como la corticosterona, asociada al estr\u00e9s. De cualquier manera, es un efecto interesante, toda vez que a\u00fan no se hab\u00eda demostrado la acci\u00f3n de la progesterona ni de la corticosterona en el control de la erecci\u00f3n, dice Elaine Hull.<\/p>\n<p>Antes de que los muchachos resuelvan hurtarles los anticonceptivos a base de progesterona a sus novias, es preciso dejar claro dos cosas. No siempre los efectos observados en roedores se verifican en los seres humanos. Estos resultados no significan que un hombre normal tendr\u00e1 una erecci\u00f3n si toma progesterona, dice la fisi\u00f3loga Janete Franci, de la Universidad de S\u00e3o Paulo de Ribeir\u00e3o Preto, que estudia la fisiolog\u00eda de la reproducci\u00f3n de los roedores. Son necesarios estudios espec\u00edficos para comprobar el papel de la progesterona en\u00a0 la erecci\u00f3n, puesto que los ratones evaluados por Monica no se encontraban en un estado fisiol\u00f3gico normal. Estos trabajos reencienden la cuesti\u00f3n de la influencia de esta hormona en el comportamiento sexual masculino, afirma Janete.<\/p>\n<p>\u00c9sta es una de nuestras principales contribuciones destinadas a entender los perjuicios que ocasiona la privaci\u00f3n del sue\u00f1o, afirma Sergio Tufik. El investigador tambi\u00e9n empez\u00f3 a estudiar las consecuencias de las horas de menos de sue\u00f1o sobre el organismo hace 25 a\u00f1os, luego de obtener un resultado inesperado en un experimento. Bajo la direcci\u00f3n del psicofarmac\u00f3logo Elisaldo Carlini, de la Unifesp, Tufik estudiaba el efecto de drogas como la marihuana sobre el sistema nervioso central, cuando verific\u00f3 que la privaci\u00f3n del sue\u00f1o REM provocaba un desequilibrio qu\u00edmico y hac\u00eda que las c\u00e9lulas nerviosas se volvieran m\u00e1s sensibles a la acci\u00f3n de la dopamina. Tufik, Carlini y el farmac\u00f3logo Charles Lindsey publicaron en 1978 este resultado en un art\u00edculo en Pharmacology, que se convirti\u00f3 en una referencia en el \u00e1rea. Este descubrimiento reorient\u00f3 el trabajo de Tufik, un hombre corpulento de casi dos metros de altura y voz grave, quien coordina a alrededor de 60 investigadores en el mayor centro de investigaci\u00f3n del sue\u00f1o existente en Brasil, con un promedio de 25 art\u00edculos publicados por a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Obesidad y apnea<br \/>\n<\/strong>La investigaci\u00f3n del comportamiento sexual exagerado de los ratones es aquella que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n, pero est\u00e1 lejos de ser la \u00fanica de relevancia con relaci\u00f3n a los efectos de la falta de sue\u00f1o, que afecta a casi una tercera parte de la poblaci\u00f3n alrededor de 60 millones de brasile\u00f1os. Otros estudios con animales y seres humanos est\u00e1n ayudando a comprender de qu\u00e9 manera, factores aparentemente sin relaci\u00f3n con el sue\u00f1o tales como el dolor cr\u00f3nico ocasionado por una artritis, o el desgaste emocional producto de una discusi\u00f3n en el trabajo afectan la calidad del sue\u00f1o, van en detrimento del desempe\u00f1o de la memoria y nos hacen cabecear al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>Las investigaciones del equipo de la Unifesp est\u00e1n ayudando a mejorar el descanso nocturno de quienes no duermen bien debido a breves interrupciones de la respiraci\u00f3n la apnea durante el sue\u00f1o. En general esta alteraci\u00f3n es provocada por la obstrucci\u00f3n del paso del aire hacia los pulmones y se ve agravada con la obesidad. Afecta del 2% al 4% de las personas de m\u00e1s de 40 a\u00f1os y aumenta cuatro veces el riesgo de desarrollar hipertensi\u00f3n arterial. La acumulaci\u00f3n de grasas, en especial alrededor del cuello, eleva el riesgo de surgimiento de estas paradas respiratorias entre los hombres, de acuerdo con la investigaci\u00f3n coordinada por la neum\u00f3loga S\u00f4nia Togeiro, realizada con cien obesos de ambos sexos. Por otro lado, entre las mujeres la probabilidad de desarrollar apnea se incrementa a medida que aumenta el \u00edndice de masa corporal, que es el cociente del peso por el cuadrado de la altura. Uno de los principales tratamientos para la apnea obstructiva del sue\u00f1o es el uso de una m\u00e1scara acoplada a un aparato que mantiene el flujo de aire hacia los pulmones, conocido con la sigla CPAP. Un estudio de la neum\u00f3loga Lia Bittencourt demostr\u00f3 que el uso del CPAP era mayor cuando los usuarios adher\u00edan a un programa de orientaci\u00f3n sobre la utilizaci\u00f3n del aparato.<\/p>\n<p>La m\u00e9dica reumat\u00f3loga Suely Roizenblatt comprob\u00f3 recientemente que la relaci\u00f3n entre el dolor y la calidad del sue\u00f1o es una v\u00eda de doble mano: el dolor puede dificultar el sue\u00f1o, pero las alteraciones del sue\u00f1o tambi\u00e9n parecen aumentar la sensibilidad al dolor. En ambos casos, el resultado es siempre una intensa sensaci\u00f3n de cansancio al d\u00eda siguiente, aun cuando la persona haya dormido una cantidad de horas suficiente como para reponer energ\u00edas. Por medio de la polisonograf\u00eda ?un estudio que registra la actividad el\u00e9ctrica cerebral, los latidos card\u00edacos y la respiraci\u00f3n cuando una persona duerme?, Suely compar\u00f3 el patr\u00f3n de sue\u00f1o de 17 ni\u00f1os sanos con el de 34 con fibromialgia, un problema de origen desconocido que ocasiona dolores diseminados por los m\u00fasculos y los huesos, al margen de fatiga. En la entrevista con los portadores de fibromialgia, la investigadora not\u00f3 que muchas madres se quejaban de no dormir bien. Por eso, decidi\u00f3 incluirlas en la investigaci\u00f3n. El resultado fue que el 71% de las madres de ni\u00f1os con fibromialgia tambi\u00e9n sufr\u00eda este mismo problema.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de las polisonograf\u00edas revel\u00f3 una perturbaci\u00f3n del sue\u00f1o profundo, tambi\u00e9n llamado sue\u00f1o de ondas lentas, que antecede al REM. Estas alteraciones sutiles no modifican la distribuci\u00f3n de las fases del sue\u00f1o, pero afectan su calidad, explica Suely. As\u00ed parece ser m\u00e1s f\u00e1cil comprender su descubrimiento, con una r\u00e1pida explicaci\u00f3n de la estructura del sue\u00f1o, que se caracteriza por una etapa REM y otra no REM, con cuatro fases. Cuando los ojos empiezan a pesar, al cabo de un largo d\u00eda de trabajo, esto es se\u00f1al de que el cerebro est\u00e1 cambiando su ritmo de funcionamiento, y est\u00e1 empezando desacelerarse. En esta fase de somnolencia, la frecuencia de las ondas el\u00e9ctricas cerebrales disminuye, la conciencia se desvanece y los m\u00fasculos se relajan. Pero, ante cualquier ruido molesta, uno se despierta. Es la fase I del sue\u00f1o, que dura unos pocos minutos. Durante la fase II, el patr\u00f3n de las ondas se altera nuevamente, y el electroencefalograma registra r\u00e1pidas descargas el\u00e9ctricas, de menos de un segundo de duraci\u00f3n. El cuerpo se ha relajado definitivamente y es m\u00e1s dif\u00edcil despertarse. Estas dos fases iniciales tienen el nombre de sue\u00f1o liviano o sue\u00f1o de ondas r\u00e1pidas, y duran juntas alrededor de 45 minutos, la mitad de un ciclo completo de sue\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>El efecto alfa<br \/>\n<\/strong>A medida que el sue\u00f1o se vuelve m\u00e1s profundo, en las fases 3 y 4, las ondas cerebrales se tornan progresivamente m\u00e1s lentas. El ritmo de la respiraci\u00f3n cae, los latidos card\u00edacos disminuyen y los ruidos dejan de molestar. Entonces se hace m\u00e1s dif\u00edcil despertarse, explica el bi\u00f3logo ingl\u00e9s Paul Martin en Counting Sheep: the Science and Pleasures of Sleep and Dreams. En esta fases, consideradas las m\u00e1s reparadoras de todo el ciclo del sue\u00f1o, surgieron esas tenues alteraciones denominadas patr\u00f3n alfa.<\/p>\n<p>Existe tambi\u00e9n una asociaci\u00f3n entre la aparici\u00f3n del patr\u00f3n alfa y el aumento de la intensidad del dolor luego del sue\u00f1o, tal como demostr\u00f3 otro estudio, llevado a cabo con 40 mujeres con fibromialgia y 43 que no padec\u00edan este problema. Seg\u00fan Suely, esta interferencia, denominada patr\u00f3n alfa, puede perjudicar la producci\u00f3n de serotonina. Fabricada en general durante las fases 3 y 4 del sue\u00f1o, la serotonina act\u00faa como neurotransmisor en el sistema nervioso central, pero produce un efecto analg\u00e9sico en los nervios perif\u00e9ricos. Esta alteraci\u00f3n del sue\u00f1o parece reducir la resistencia al dolor, comenta la investigadora. Como consecuencia de ello, un dolor cualquiera por un tropez\u00f3n con la punta de una mesa, por ejemplo se siente siempre con mayor intensidad. El uso de ultrasonido en el tratamiento de la fibromialgia se mostr\u00f3 eficaz para reducir el dolor, pero no elimin\u00f3 las interferencias en el sue\u00f1o de ondas lentas de estas personas, de acuerdo con un estudio de Suely y Tatiana Almeida, publicado en 2003 en la revista Pain.<\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n del sue\u00f1o de 20 ni\u00f1os y adolescentes sanos de edades entre 10 y 16 a\u00f1os con el de 21 j\u00f3venes de la misma franja de edades portadores de artritis reumatoide, un tipo inflamaci\u00f3n que provoca rigidez y dolor en las articulaciones, sugiere lo opuesto a lo observado en la fibromialgia. Suely no hall\u00f3 interferencias en el sue\u00f1o de ondas r\u00e1pidas ni en el de ondas lentas, pero la polisonograf\u00eda apunt\u00f3 que el 12% de los ni\u00f1os y los adolescentes con artritis despertaba durante la noche despu\u00e9s de adormecerse, lo que sucedi\u00f3 con tan s\u00f3lo el 2% de los que sufr\u00edan inflamaci\u00f3n en las articulaciones. El sue\u00f1o de los j\u00f3venes con artritis tambi\u00e9n fue de calidad inferior, con m\u00e1s despertares o interrupciones en las diferentes fases del sue\u00f1o. Estos se despertaban alrededor de 12 veces por hora de sue\u00f1o profundo y 24 durante el sue\u00f1o liviano y el sue\u00f1o REM, al paso que dichos despertamientos no superaron los tres por hora de sue\u00f1o entre aqu\u00e9llos que no ten\u00edan problemas en las articulaciones. El resultado de ese despertar-dormir-despertar-dormir es que la persona se levanta con la misma sensaci\u00f3n de cansancio que sent\u00eda antes de acostarse.<\/p>\n<p>Otro equipo del Laboratorio del Sue\u00f1o, encabezado por la biom\u00e9dica Deborah Suchecki, comienza a revelar c\u00f3mo el desgaste de un d\u00eda ajetreado nos roba la posibilidad de una noche bien dormida. Uno de los primeros an\u00e1lisis demostr\u00f3 los efectos que genera el estr\u00e9s psicol\u00f3gico agudo, como el que provoca el descubrimiento de un d\u00e9bito inesperado en la cuenta bancaria. Deborah someti\u00f3 a ratones a diferentes formas de estr\u00e9s, con el objetivo de investigar si se producir\u00edan alteraciones distintas en el sue\u00f1o. Para inducir en los animales este estado, la cient\u00edfica dej\u00f3 a un grupo de ratones inmovilizados durante una hora antes del horario en que normalmente duermen, y luego registr\u00f3 el patr\u00f3n de sue\u00f1o.<\/p>\n<p>En lugar de dormirse, los roedores estaban alertas, y pr\u00e1cticamente no durmieron durante las primeras horas despu\u00e9s del estr\u00e9s. Despu\u00e9s, compensando las horas de m\u00e1s en vela, los ratones extendieron el sue\u00f1o durante alrededor de tres horas. Este resultado ayuda a entender por qu\u00e9 las personas est\u00e1n somnolientas al d\u00eda siguiente a aquel que afrontaron con una situaci\u00f3n estresante, como un asalto en la calle, por ejemplo. Deborah obtuvo resultados similares cuando someti\u00f3 a los animales de laboratorio al estr\u00e9s f\u00edsico, exponi\u00e9ndolos al fr\u00edo de 4\u00b0C durante una hora. La explicaci\u00f3n para ello es que, durante el estr\u00e9s, el organismo responde con una liberaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida de corticoides, hormonas que aceleran la producci\u00f3n de energ\u00eda y ayudan a mantener el cuerpo en alerta. Pero los corticoides se vuelven nocivos cuando permanecen en niveles elevados durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>Hay indicios de que los da\u00f1os ocasionados por la falta de sue\u00f1o van incluso m\u00e1s all\u00e1 del cansancio que no cede y la dificultad de concentraci\u00f3n al d\u00eda siguiente. Una noche mal dormida repercute en todo el cuerpo. En 1997, la bi\u00f3loga V\u00e2nia D&#8217;Almeida observ\u00f3 los primeros signos de que la privaci\u00f3n del sue\u00f1o podr\u00eda provocar lesiones en algunos \u00f3rganos. En una serie de estudios con ratones que durmieron menos que lo normal, V\u00e2nia not\u00f3 la reducci\u00f3n de un compuesto qu\u00edmico responsable de la eliminaci\u00f3n de radicales libres del organismo la glutationa en el hipot\u00e1lamo, un \u00e1rea del sistema nervioso central asociada a la regulaci\u00f3n de la temperatura corporal, el hambre y el ciclo de sue\u00f1o y vigilia. A\u00fan no est\u00e1 del todo claro si la reducci\u00f3n del nivel de este antioxidante realmente favorece la muerte de las c\u00e9lulas del hipot\u00e1lamo. Pero el a\u00f1o pasado, el farmac\u00f3logo Roberto Frussa Filho descubri\u00f3 de qu\u00e9 manera la privaci\u00f3n de sue\u00f1o afecta a la memoria: la acumulaci\u00f3n de radicales libres generados por las noches en vela da\u00f1a a las c\u00e9lulas nerviosas de otra regi\u00f3n: el hipocampo, reduciendo as\u00ed la capacidad de retener informaciones a largo plazo, de acuerdo con un estudio publicado en 2004 en la revista <em>Neuropharmacology<\/em>.<\/p>\n<p>El h\u00edgado y el coraz\u00f3n tambi\u00e9n sufren. V\u00e2nia verific\u00f3 que, en el h\u00edgado de los ratones que se vieron privados del sue\u00f1o, crece la producci\u00f3n de prote\u00ednas t\u00edpicas de la inflamaci\u00f3n aguda, como el fibrin\u00f3geno y la prote\u00edna C reactiva, asociada tambi\u00e9n a un riesgo mayor de problemas card\u00edacos. Hasta el momento, los resultados apuntan que la ausencia prolongada de descanso eleva el consumo de energ\u00eda del organismo, lo que a su vez genera un desgaste en el h\u00edgado similar a aquel provocado por el consumo exagerado de bebidas alcoh\u00f3licas. Tambi\u00e9n hay se\u00f1ales de que, con horas de menos bajo las s\u00e1banas, el m\u00fasculo card\u00edaco activa formas alternativas para obtener energ\u00eda, como una manera de responder a este desgaste extra.<\/p>\n<p><strong>Lejos de los remedios pesados<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Una vertiente de estudios cl\u00ednicos llevada adelante en el Instituto del Sue\u00f1o de la Unifesp ha contribuido a la mejora de la calidad de vida de la gente que, noche tras noche, debe contar reba\u00f1os de ovejas antes de sucumbir al sue\u00f1o. En el marco de un estudio que requiri\u00f3 un cierto grado de audacia, la neur\u00f3loga Dalva Poyares demostr\u00f3 que es posible dejar a un lado los medicamentos que se emplean para inducir el sue\u00f1o, sin perjuicio para la salud. Poyares le propuso a un grupo de 25 personas con insomnio cr\u00f3nico el abandono s\u00fabito de los benzodiazep\u00ednicos que tomaban desde hac\u00eda al menos dos a\u00f1os. Se estima que uno de cada cuatro insomnes toma estos remedios que los m\u00e9dicos evitan recetar, pues generan dependencia.<\/p>\n<p>Y funcion\u00f3. Al cabo de algunos d\u00edas, los ex usuarios de benzodiazep\u00ednicos lograron dormir sin tomar nada. Al primer d\u00eda sin el remedio, cierto es que el insomnio arreci\u00f3 y los voluntarios penaron m\u00e1s todav\u00eda para dormirse. Pero, al cabo de tres d\u00edas, la falta de sue\u00f1o y el nerviosismo causados por la supresi\u00f3n del medicamento disminuyeron, y estas personas lograron dormir mejor. Las polisonograf\u00edas revelaron que, dos semanas despu\u00e9s de abandonar el medicamento, la calidad del sue\u00f1o de estos individuos era mejor que cuando lo tomaban. La raz\u00f3n de ello es que los benzodiazep\u00ednicos disminuyen la duraci\u00f3n de las fases 3 y 4 del sue\u00f1o, las m\u00e1s restauradoras, de acuerdo con resultados del estudio, publicado en 2004 en Journal of Psychiatric Research. Los efectos del insomnio no son tan graves como los que causa el uso cr\u00f3nico de benzodiazep\u00ednicos, afirma Dalva. Como el insomnio vuelve luego de dos semanas sin el medicamento, la salida es buscar alternativas m\u00e1s adecuadas para su uso prolongado, cuya indicaci\u00f3n var\u00eda en cada caso.<\/p>\n<p><strong>Sin cabecear en la ruta<\/strong><em><strong><br \/>\n<\/strong><\/em>El equipo de Marco T\u00falio de Mello, del Instituto del Sue\u00f1o, cuenta desde hace cinco a\u00f1os buenos resultados en la reducci\u00f3n de accidentes provocados por somnolencia, la causa de 30 mil a 50 mil muertes en las carreteras brasile\u00f1as. Mello comenz\u00f3 a sostener en 1995 la necesidad de reorganizar los horarios de trabajo de los conductores profesionales, con base en entrevistas realizadas con 400 choferes de \u00f3mnibus. En sus respuestas, el 16% de ellos asum\u00eda haber cabeceado manejando en la ruta. Pero, cuando se les preguntaba: \u00bfAlg\u00fan amigo suyo ha cabeceado ya al volante?, la cantidad de respuestas afirmativas se elevaba al 52%.<\/p>\n<p>En 2000, la empresa de autobuses Nacional Expresso, de Minas Gerais, envi\u00f3 230 motoristas a hacerse el estudio de polisonograf\u00eda. El resultado indic\u00f3 que el 55% sent\u00eda somnolencia en el mismo horario que deber\u00eda estar conduciendo. Mello plante\u00f3 una tabla de horarios de trabajo que se rigiera acorde al ritmo biol\u00f3gico de los choferes, que en la actualidad alteran sus turnos solamente una vez por mes, y no ya cada 36 horas.\u00a0 El n\u00famero de accidentes mensuales cay\u00f3 un 40%, y los gastos con peque\u00f1os choques, de 150 mil reales a 30 mil reales.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado fue el turno de Reunidas Paulista, una empresa de Ara\u00e7atuba, interior de S\u00e3o Paulo, para evaluar a sus 400 choferes. Rehaciendo la escala de turnos, la cifra de v\u00edctimas fatales de uno de los trayectos cubiertos por la empresa cay\u00f3 de 3,6 a 0,6 cada 100 mil kil\u00f3metros rodados. Y se experiment\u00f3 tambi\u00e9n una reducci\u00f3n de hasta un 30% de los accidentes en los horarios cr\u00edticos entre las 3 y las 5 de la ma\u00f1ana o entre la 1 y las 3 de la tarde. El efecto de estas investigaciones puede ser a\u00fan m\u00e1s amplio. El Consejo Nacional de Tr\u00e1nsito estudia la posibilidad de convertir en obligatoria la evaluaci\u00f3n del sue\u00f1o de los conductores profesionales por medio de la polisonograf\u00eda cada vez que deban renovar su licencia de conducir.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Centro de Estudios del Sue\u00f1o<br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid)<br \/>\n<strong><em>Coordinador<br \/>\n<\/em><\/strong>Sergio Tufik &#8211; Unifesp<br \/>\n<strong><em>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/em><\/strong>R$ 13.121.912,69 (FAPESP<em>)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La falta de sue\u00f1o activa la sexualidad, aumenta la sensibilidad al dolor y afecta al h\u00edgado y el coraz\u00f3n\r\nRicardo Zorzetto","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[105],"class_list":["post-79535","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","keywords-sueno"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79535"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79535\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":437718,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79535\/revisions\/437718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79535"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=79535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}