{"id":79543,"date":"2005-04-01T00:00:00","date_gmt":"2005-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/04\/01\/el-calor-que-sale-del-cuerpo\/"},"modified":"2015-03-30T18:26:07","modified_gmt":"2015-03-30T21:26:07","slug":"el-calor-que-sale-del-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calor-que-sale-del-cuerpo\/","title":{"rendered":"El calor que sale del cuerpo"},"content":{"rendered":"<p>Cuando no se logra establecer la causa de la fiebre, las infecciones o los dolores inmediatamente, es necesario hacer estudios m\u00e1s profundos, de manera tal de descifrar estos s\u00edntomas y hallar el origen de las enfermedades. Una manera de hacer este diagn\u00f3stico consiste en medir la temperatura del cuerpo v\u00eda radiaci\u00f3n infrarroja. De acuerdo con la variaci\u00f3n de la temperatura en determinada parte del cuerpo, es posible verificar la incidencia de las debilidades en el organismo. Esta variaci\u00f3n se detecta mediante el empleo de una c\u00e1mara termogr\u00e1fica que registra la radiaci\u00f3n y la transforma en una imagen t\u00e9rmica capaz de representar punto por punto la temperatura superficial de un cuerpo. Este instrumento ayuda en la detecci\u00f3n de enfermedades tales como el c\u00e1ncer, la hanseniasis, la diabetes, las lesiones por esfuerzo repetitivo (LER) y otros procesos inflamatorios, o incluso puede us\u00e1rselo en el \u00e1rea de medicina deportiva. Estas c\u00e1maras, que tambi\u00e9n miden la temperatura de equipos industriales, se usan bastante en algunos pa\u00edses, pero siguen siendo poco empleadas en Brasil, debido a su alto costo. Pero esta situaci\u00f3n est\u00e1 empezando a cambiar con el trabajo de los investigadores del Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo con sede en S\u00e3o Carlos (IFSC\/ USP). Estos cient\u00edficos construyeron por primera vez en el pa\u00eds dos prototipos de c\u00e1mara termogr\u00e1fica, capaces de realizar ex\u00e1menes a distancia y en forma no invasiva.<\/p>\n<p>Estos instrumentos, que tienen el tama\u00f1o de una c\u00e1mara de video convencional, lo que ha de facilitar su empleo en hospitales, centros de salud y sanatorios, han sido desarrollados con el apoyo de la FAPESP y capturan im\u00e1genes con base en la acci\u00f3n de un solo sensor, donde cada punto de calor focalizado se codifica en un patr\u00f3n de colores. Para detectar las im\u00e1genes, dos espejos se mueven de manera sincronizada en direcciones diferentes, en forma vertical y horizontal, haciendo un barrido completo sobre todos los puntos de la imagen que se registrar\u00e1. Captada por el objetivo de la c\u00e1mara, la radiaci\u00f3n infrarroja se refleja en los espejos, llegando hasta el sensor por medio de una lente totalmente transparente a este tipo de onda electromagn\u00e9tica. La c\u00e1mara se conecta a una computadora, y las im\u00e1genes capturadas se guardan y se analizan con un software tambi\u00e9n desarrollado en este mismo laboratorio.<\/p>\n<p>Con excepci\u00f3n del sensor, importado y sin similar nacional, todos los elementos de la c\u00e1mara termogr\u00e1fica se fabricaron en Brasil. Est\u00e1 preparada para medir temperaturas de entre 18\u00b0C y 40\u00b0C, que son las variaciones existentes en la superficie del cuerpo humano. Para asegurar este desempe\u00f1o, existe una metodolog\u00eda de calibraci\u00f3n con patrones de temperatura controlados, que tambi\u00e9n ha sido desarrollada por este grupo. Dicha calibraci\u00f3n brinda una sensibilidad de 0,1\u00baC en la franja de uso para aplicaciones en salud. Para utilizaci\u00f3n industrial, puede program\u00e1rsela para medir temperaturas en franjas m\u00e1s altas, de hasta 1.000\u00baC.<\/p>\n<p><strong>Dominio tecnol\u00f3gico<br \/>\n<\/strong>De acuerdo con Luiz Ant\u00f4nio de Oliveira Nunes, quien coordina la investigaci\u00f3n en el Laboratorio de L\u00e1ser y Aplicaciones del IFSC\/ USP, la c\u00e1mara termogr\u00e1fica no podr\u00e1 patentarse, pues no existe una innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica: es tan s\u00f3lo el dominio de la tecnolog\u00eda, que de antemano es p\u00fablica. Nuestra c\u00e1mara no es una copia, el proyecto es nuestro y existen novedades, pero \u00e9stas no justifican una patente. Nuestra estrategia es dominar tecnolog\u00edas importantes, disponibles comercialmente, pero que a\u00fan no se producen en el pa\u00eds. Despu\u00e9s de dominar la tecnolog\u00eda, pretendemos producirla a escala industrial, revela. La c\u00e1mara nacional no tiene plazo para llegar al mercado, pues a\u00fan no se ha definido qui\u00e9n la producir\u00e1. Nunes pretende entablar alianzas con empresas para hacer factible la producci\u00f3n. El costo de la c\u00e1mara es a\u00fan caro: alrededor de 10 mil d\u00f3lares, pero es un precio tres veces menor que el de una similar importada.<\/p>\n<p>El mercado para este equipo est\u00e1 en hospitales, centros de salud e incluso en aeropuertos. En el \u00e1rea de cl\u00ednica est\u00e9tica, la incidencia de la celulitis podr\u00e1 evaluarse mejor con las c\u00e1maras termogr\u00e1ficas, que muestran d\u00f3nde el flujo de calor se ve bloqueado por las grasas, incluso en problemas iniciales. Otra posibilidad es su uso veterinario. Por ejemplo, si un caballo de carrera padece problemas musculares, bastar\u00e1 con sacarle una foto con esta c\u00e1mara para saber cu\u00e1les son sus reales condiciones de competencia.<\/p>\n<p>Todas las pruebas con la c\u00e1mara se llevaron a cabo en laboratorio, con infraestructura del propio IFSC\/ USP, bajo la coordinaci\u00f3n del m\u00e9dico fisiatra Antonio Carlos de Camargo Andrade Filho, del Instituto Lauro de Souza Lima, de Baur\u00fa, especializado en terapias del dolor. ?Los ensayos cl\u00ednicos han concluido y comprobaron que la c\u00e1mara ayuda en el diagn\u00f3stico tanto de dolores desconocidos como de enfermedades de piel y tumores superficiales, al margen de hacer posible un seguimiento de la vitalidad de la piel?, dice Andrade Filho.<\/p>\n<p><strong>Uso industrial<br \/>\n<\/strong>Al margen del uso en el \u00e1rea de medicina, este tipo de tecnolog\u00eda permite evaluar p\u00e9rdidas t\u00e9rmicas tambi\u00e9n en m\u00e1quinas e instalaciones, mejorando as\u00ed el desempe\u00f1o de equipos en uso o en desarrollo en la industria. Por eso, al contrario de lo que sucede en el \u00e1rea m\u00e9dica, en el sector industrial la tecnolog\u00eda termogr\u00e1fica es bastante empleada. Mediciones en paneles el\u00e9ctricos o tableros de tensi\u00f3n, por ejemplo, revelan p\u00e9rdidas de energ\u00eda provocadas muchas veces por un simple mal contacto (cuanto m\u00e1s elevada es la temperatura, mayor es la p\u00e9rdida de energ\u00eda).<\/p>\n<p>En la industria automovil\u00edstica, este equipo puede verificar si los calefactores y desempa\u00f1adores de vidrios han sido debidamente instalados. En las centrales sider\u00fargicas puede revelar la fuga de calor en los altos hornos, en usinas, calderas y sistemas de refrigeraci\u00f3n. En el \u00e1mbito de las Fuerzas Armadas, las c\u00e1maras termogr\u00e1ficas se usan en equipos de alta precisi\u00f3n instalados principalmente en aviones militares. La aplicaci\u00f3n militar de la termograf\u00eda empez\u00f3 en la d\u00e9cada de 1940, y la m\u00e9dica en 1960. La primera c\u00e1mara infrarroja se desarroll\u00f3 en 1948 y era capaz de registrar una imagen en 20 minutos. La c\u00e1mara desarrollada en el IFSC\/ USP hace una imagen en apenas tres segundos, pero una c\u00e1mara de aplicaci\u00f3n militar es capaz de registrar hasta mil im\u00e1genes por segundo.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong><em>Desarrollo de una c\u00e1mara termogr\u00e1fica<\/em><br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>L\u00ednea Regular de Auxilio a la Investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong><em>Coordinador<br \/>\n<\/em><\/strong>Luiz Ant\u00f4nio de Oliveira Nunes &#8211; IFSC\/ USP<br \/>\n<strong><em>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/em><\/strong>R$ 49.000,00 y US$ 12.490,00 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un instrumento detecta la variaci\u00f3n de la temperatura corporal v\u00eda radiaci\u00f3n infrarroja","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-79543","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79543\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79543"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=79543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}