{"id":80277,"date":"2005-05-01T00:00:00","date_gmt":"2005-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/05\/01\/un-transito-entre-el-dolor-el-placer-y-la-etica\/"},"modified":"2015-08-17T14:15:06","modified_gmt":"2015-08-17T17:15:06","slug":"un-transito-entre-el-dolor-el-placer-y-la-etica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-transito-entre-el-dolor-el-placer-y-la-etica\/","title":{"rendered":"Un tr\u00e1nsito entre el dolor, el placer y la \u00e9tica"},"content":{"rendered":"<p>Poco es lo que se sabe en Brasil acerca de la neurocisticercosis. Desde el punto de vista de la salud p\u00fablica, se trata de una enfermedad grave que, se supone, afecta en estos momentos a unas 140 mil personas en el pa\u00eds, y que podr\u00eda seguramente evitarse, si se tomasen algunas medidas profil\u00e1cticas sencillas. Tanto es as\u00ed que, siendo epid\u00e9mica en vastas regiones de Latinoam\u00e9rica, Asia y \u00c1frica \u2013\u00a0lo que sugiere su asociaci\u00f3n con el subdesarrollo y la pobreza \u2013, la enfermedad pr\u00e1cticamente no existe en los pa\u00edses desarrollados. Vista m\u00e1s de cerca y singularmente, esta afecci\u00f3n parasitaria del sistema nervioso central, muestra en muchos casos una cara dram\u00e1tica, signada por crisis de epilepsia y una serie de tristes padecimientos neuropsiqui\u00e1tricos que desembocan en la muerte de entre el 15% y el 25% de sus v\u00edctimas. <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/05\/01\/un-parasito-camuflado\/?\" target=\"_blank\">El art\u00edculo<\/a> que ilustra la portada de esta edici\u00f3n, elaborado por el editor especial Fabr\u00edcio Marques, presenta un amplio diagn\u00f3stico de la enfermedad en el pa\u00eds, y a su vez revela una interesante novedad en medio a este sombr\u00edo panorama: un test barato, desarrollado por un equipo de investigadores paulistas, es capaz de detectar vestigios de ADN del par\u00e1sito que causa la neurocisticercosis en el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo del paciente. As\u00ed, los diagn\u00f3sticos por im\u00e1genes dejan de ser la \u00fanica alternativa para decidir si alguien es o no es una v\u00edctima de la neurocisticercosis, y luego comenzar a tratarla adecuadamente.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica &#8220;enhorabuena&#8221; tiene una plasticidad casi infinita, lo que en cierta forma nos permite, al seguirla, recorrer paralelamente casi la totalidad del amplio espectro de los sentimientos y de las emociones humanas. De este modo, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/05\/01\/perfume-palo-de-rosa-n-5-brasil\/?\" target=\"_blank\">el art\u00edculo<\/a> que disput\u00f3 con la neurocisticercosis el relieve en la tapa de esta edici\u00f3n, muy lejos de las asociaciones con el dolor y la tristeza, nos trae al olfato un cierto toque glamoroso y sensual, un exquisito soplo festivo, dir\u00eda yo. Sucede que un proceso innovador de extracci\u00f3n de la esencia del palo de rosa desde sus hojas, y no ya desde el tronco de este \u00e1rbol aut\u00f3ctono de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica bajo amenaza de extinci\u00f3n, asegura al margen de su preservaci\u00f3n, la continuidad en la producci\u00f3n del Chanel n\u00ba 5, el perfume que Marilyn Monroe ayud\u00f3 a transformar en uno de los mayores \u00edconos de la industria cosm\u00e9tica francesa. Este relato est\u00e1 a cargo de la editora asistente de tecnolog\u00eda, Dinorah Ereno, y comienza en la p\u00e1gina 64.\u00a0Por cierto, la preocupaci\u00f3n con la preservaci\u00f3n de especies aut\u00f3ctonas de la Amazonia cuenta con un refuerzo considerable en el <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/05\/01\/en-la-region-amazonica-las-existencias-arboreas-son-finitas\/?\" target=\"_blank\">art\u00edculo<\/a> que empieza en la p\u00e1gina 68, donde el editor especial Marcos Pivetta informa de qu\u00e9 modo simulaciones en computadora indican que la extracci\u00f3n comercial de ciertos \u00e1rboles nobles de la Amazonia puede no ser una actividad sostenible a largo plazo. De acuerdo con datos elaborados virtualmente, dos especies de \u00e1rboles testeadas, la <em>tatajuba<\/em>\u00a0o bagassa y la <em>massaranduba<\/em>, demorar\u00edan m\u00e1s de un siglo para crecer y reponer la cantidad de madera talada.<\/p>\n<p>Mientras que la tecnolog\u00eda emite proyecciones para el futuro, que recomiendan cautela en el manejo de los recursos naturales del pa\u00eds, algunas visitas al pasado, impulsadas por las investigaciones en el terreno de las humanidades, pueden revelar que no siempre las cosas han sido tan dram\u00e1ticas como pensamos en los procesos de formaci\u00f3n de la naci\u00f3n brasile\u00f1a. La intervenci\u00f3n misionera cristiana entre los pueblos ind\u00edgenas, por ejemplo, en lugar de ser tan s\u00f3lo un choque cultural entre vencedores y vencidos, con la destrucci\u00f3n de la cultura de estos \u00faltimos, puede quiz\u00e1s comprenderse de una manera m\u00e1s sutil y compleja como el establecimiento de relaciones entre culturas, donde las formas culturales aparentemente condenadas a la desaparici\u00f3n se recrean y se reinventan, para producir nuevas significaciones. Esto es lo que relata el editor de humanidades, Carlos Haag, empezando en la <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/05\/01\/en-el-nombre-de-dios\/?\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 82<\/a>, y tomando por objeto de su art\u00edculo a una amplia investigaci\u00f3n sobre el accionar de los misioneros en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica brasile\u00f1a. Curiosamente, dicho estudio antropol\u00f3gico cobra en estos momentos una impresionante actualidad, pues sale de escena un papa claramente misionero, que acog\u00eda ritualmente a los diferentes en sus incursiones por el mundo, y asume el trono de San Pedro otro pont\u00edfice que, si bien le asigna importancia al trabajo misionero, lo somete a las cuestiones de la doctrina y de la fe cristiana como el gran universal \u00e9tico.\u00a0\u00a1Que tengan una buena lectura!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un tr\u00e1nsito entre el dolor, el placer y la \u00e9tica","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-80277","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80277","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80277"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80277\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80277"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80277"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80277"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80277"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}