{"id":80279,"date":"2005-05-01T00:00:00","date_gmt":"2005-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/05\/01\/de-la-privacion-al-exceso-de-comida\/"},"modified":"2013-03-28T12:59:24","modified_gmt":"2013-03-28T15:59:24","slug":"de-la-privacion-al-exceso-de-comida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/de-la-privacion-al-exceso-de-comida\/","title":{"rendered":"Carlos Augusto Monteiro: De la privaci\u00f3n al exceso de comida"},"content":{"rendered":"<p>La sociedad brasile\u00f1a ha vivido transformaciones r\u00e1pidas y dr\u00e1sticas en el campo de la nutrici\u00f3n durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Del hambre que asolaba a los campesinos migrantes hasta la d\u00e9cada de 1970, el pa\u00eds tambi\u00e9n empez\u00f3 a convivir con el espectro de la obesidad, que amenaza incluso a los estratos m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n. El m\u00e9dico epidemi\u00f3logo Carlos Augusto Monteiro, de 57 a\u00f1os, se dedica desde hace tres d\u00e9cadas a estudiar el as\u00ed llamado fen\u00f3meno de la transici\u00f3n nutricional en Brasil. Monteiro procura comprender sus causas e identificar sus implicaciones, con miras a perfeccionar las pol\u00edticas p\u00fablicas en las \u00e1reas de alimentaci\u00f3n, nutrici\u00f3n y salud. En buena medida debido a las investigaciones y publicaciones de este cient\u00edfico, Brasil goza del status, reconocido por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), de ser uno de los pa\u00edses del mundo que mejor documenta y analiza el fen\u00f3meno de la transici\u00f3n nutricional.<\/p>\n<p>Monteiro es docente titular del Departamento de Nutrici\u00f3n de la Facultad de Salud P\u00fablica de la USP, y coordinador cient\u00edfico del N\u00facleo de Estudios Epidemiol\u00f3gicos en Nutrici\u00f3n y Salud (Nupens). Tambi\u00e9n dirigi\u00f3 en los a\u00f1os 1990 un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP, ejecutado por un equipo de epidemi\u00f3logos, dem\u00f3grafos, economistas, soci\u00f3logos y expertos de diversas \u00e1reas de la salud p\u00fablica, referente a las caracter\u00edsticas y a la naturaleza de los cambios en el perfil de las condiciones de salud y nutrici\u00f3n de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a durante la segunda mitad del siglo XX. Este proyecto redund\u00f3 en el libro <em>Velhos e novos males da sa\u00fade no Brasil: a evolu\u00e7\u00e3o do pa\u00eds e de suas doen\u00e7as<\/em> [Antiguos y nuevos males de la salud en Brasil: la evoluci\u00f3n del pa\u00eds y de sus enfermedades], que conquist\u00f3 el Premio Jabuti en 1995. Desde 1997, Monteiro es co-jefe de la task force de la International Union of Nutritional Sciences sobre transici\u00f3n nutricional. Con esta funci\u00f3n, se dedica en particular a revelar las relaciones existentes entre la pobreza y la obesidad en los pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n<p>Recientemente, el investigador estuvo en el epicentro de una pol\u00e9mica entablada con el gobierno federal, debido a una publicaci\u00f3n del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), seg\u00fan la cual la obesidad se convirti\u00f3 en un problema de salud p\u00fablica mucho m\u00e1s serio que el hambre, un flagelo limitado a unos pocos rincones del semi\u00e1rido nordestito en Brasil. La publicaci\u00f3n, que tuvo una gran difusi\u00f3n, fue elaborada por un equipo de investigadores y t\u00e9cnicos del IBGE y del Ministerio de Salud, y coordinada por Monteiro. El trabajo recibi\u00f3 cr\u00edticas incluso por parte del propio presidente de la Rep\u00fablica, que vio en la investigaci\u00f3n un desaf\u00edo a la prioridad de su gobierno en el combate contra el hambre. Monteiro mantuvo la clama, pero no por ello evit\u00f3 la pol\u00e9mica. &#8220;El sentido com\u00fan indica que Brasil es un pa\u00eds que padece enfermedades ocasionadas por la escasez y la miseria absoluta. Pero, cuando uno examina objetivamente los datos, se ve que la cosa no es precisamente as\u00ed. Desafortunadamente, la opini\u00f3n p\u00fablica no siempre se apoya en el conocimiento cient\u00edfico&#8221;, afirma Monteiro.<\/p>\n<p>Monteiro no es uno de aquellos m\u00e9dicos que dicen una cosa y hacen otra en la vida personal. Es casado, padre de dos hijas y abuelo de dos nietos. Se preocupa con la alimentaci\u00f3n, hace gimnasia a menudo y pregona la importancia de que los docentes den un buen ejemplo a sus alumnos. Alg\u00fan tiempo atr\u00e1s, cuando fue jefe del Departamento de Nutrici\u00f3n por primera vez, resolvi\u00f3 crear un ambiente libre de cigarrillos, y fue imitado por los jefes de los dem\u00e1s departamentos. &#8220;Parece algo sin importancia, pero no lo es. El docente ejerce una influencia importante, y es preciso ser coherente. No es bueno que un profesor de salud p\u00fablica fume por las galer\u00edas o coma s\u00e1ndwiches con refrescos en medio de las clases&#8221;, afirma Monteiro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es el espectro del hambre en Brasil?<\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0La OMS considera que la deficiencia cr\u00f3nica de energ\u00eda en una poblaci\u00f3n adquiere la connotaci\u00f3n de problema de salud p\u00fablica cuando la proporci\u00f3n de personas adultas delgadas, o sea, con un \u00edndice de masa corporal ubicado por debajo de los 18,5 kilos por metro cuadrado, es superior al 5%. Proporciones de individuos flacos entre el 5% y el 10% deben verse como una se\u00f1al de alarma y justifican un monitoreo, mientras que proporciones de hasta el 5% son normales, y corresponden a la fracci\u00f3n de personas delgadas que normalmente existe en cualquier poblaci\u00f3n. La proporci\u00f3n media de individuos delgados en la poblaci\u00f3n adulta brasile\u00f1a, seg\u00fan las estimaciones que se desprenden de la investigaci\u00f3n antropom\u00e9trica nacional realizada por el IBGE en 2003, es del 4%, lo que no ubicar\u00eda a la deficiencia cr\u00f3nica de energ\u00eda como un problema de salud p\u00fablica en el pa\u00eds como un todo. El IBGE se depar\u00f3 con situaciones que justificar\u00edan un monitoreo del problema (entre un 6% y 7% de individuos delgados) en zonas rurales de la regi\u00f3n nordeste y, de manera general, entre familias con ingresos inferiores a un cuarto del salario m\u00ednimo per c\u00e1pita. Afortunadamente, en ninguna regi\u00f3n o estrato de renta se detectaron situaciones donde la deficiencia cr\u00f3nica de energ\u00eda representar\u00eda un incuestionable problema de salud p\u00fablica. La comparaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n de 2003 con otras, realizadas anteriormente por el IBGE en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, arroja una tendencia a la baja de la deficiencia cr\u00f3nica de energ\u00eda; y permite proyectar, en un futuro pr\u00f3ximo, la virtual eliminaci\u00f3n del problema en todo el territorio nacional. Aunque el problema subsiste en el semi\u00e1rido nordestino y entre las familias extremadamente pobres, la situaci\u00f3n actual brasile\u00f1a no tiene nada que ver con la que se registra en Hait\u00ed, en Etiop\u00eda o en la India, por ejemplo, donde el 20%, el 30%, y el 50% de los individuos adultos presentan signos claros de la deficiencia cr\u00f3nica de energ\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs lo mismo la deficiencia cr\u00f3nica de energ\u00eda que el hambre?<\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0La deficiencia cr\u00f3nica de energ\u00eda es la modalidad de perturbaci\u00f3n nutricional que m\u00e1s se aproxima al significado que la palabra hambre tiene para la mayor\u00eda de la gente, con la ventaja de que tenemos indicadores objetivos para su diagn\u00f3stico en la poblaci\u00f3n. Pero en ocasiones se emplea el t\u00e9rmino hambre como sin\u00f3nimo de pobreza, de falta de acceso por parte de la personas a la cobertura de las necesidades b\u00e1sicas. M\u00e1s que ayudar, creo que este uso libre de la palabra hambre no hace sino confundir las cosas, e iguala el problema de aqu\u00e9llos que no tienen qu\u00e9 comer, que afortunadamente son pocos en Brasil actualmente, con el de aqu\u00e9llos que no tienen una vivienda adecuada, saneamiento, asistencia en salud y educaci\u00f3n de calidad. \u00c9stos s\u00ed, desgraciadamente, todav\u00eda son muchos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l es el espectro de la obesidad en Brasil?<\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0Entre los varones, la trayectoria de la obesidad es explosiva en todo el pa\u00eds, con un aumento del 50% cada 15 a\u00f1os. Entre las mujeres, el incremento mayor se registr\u00f3 en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, en tanto que se detect\u00f3 una cierta estabilidad en los a\u00f1os 1990, excepto en la regi\u00f3n nordeste y entre las familias de bajos ingresos, donde la obesidad femenina sigue en aumento. De cualquier manera, en ambos sexos, cuatro de cada diez adultos padecen exceso de peso en el pa\u00eds. La obesidad es actualmente el segundo factor que ocasiona m\u00e1s muertes y enfermedades en Brasil, detr\u00e1s \u00fanicamente del consumo de alcohol.\u00a0 El mismo estudio del IBGE de 2003 revel\u00f3 un aumento sustancial de la proporci\u00f3n de grasas en general y de grasas saturadas en la alimentaci\u00f3n de los brasile\u00f1os, la manutenci\u00f3n de niveles exorbitantemente elevados de consumo de az\u00facar y aumentos geom\u00e9tricos en el consumo de alimentos procesados ricos en grasas, sal y az\u00facar, incluidos los embutidos, las gaseosas, las galletas y las comidas listas. Estos factores son acordes con el rol destacado de la obesidad, la hipertensi\u00f3n y el colesterol alto en el perfil de las enfermedades y la mortalidad en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>El estudio del IBGE, del cual usted particip\u00f3, que demostraba que la obesidad en Brasil constituye un problema de salud p\u00fablica mucho mayor que el hambre, fue criticado por el presidente de la Rep\u00fablica. \u00bfC\u00f3mo eval\u00faa ese incidente?<br \/>\n<\/strong>\u2013\u00a0Muchas voces se levantaron, ya sea en contra o a favor de este estudio. A lo largo de toda mi experiencia como investigador, no recuerdo otro trabajo que haya tenido tanta repercusi\u00f3n. Una parte de la pol\u00e9mica yo se la atribuyo al hecho de que muchas declaraciones y opiniones sobre el estudio salieron de gente que, aparentemente, no consult\u00f3 la publicaci\u00f3n, pero reaccion\u00f3 a declaraciones y opiniones de otros, que tampoco leyeron la publicaci\u00f3n. La otra parte de la pol\u00e9mica para m\u00ed es atribuible al hecho de que los resultados revelados por el estudio contrariaron una visi\u00f3n, por as\u00ed decirlo, superficial de la realidad sanitaria del pa\u00eds. De acuerdo con esta visi\u00f3n, los mayores problemas de salud de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a derivan de enfermedades asociadas a la escasez y a la miseria absoluta, en tanto que los problemas relativos al exceso de consumo, como es el caso de la obesidad, ser\u00edan exclusivos de las clases sociales m\u00e1s pudientes. De cualquier modo, creo que el estudio del IBGE aliment\u00f3 sanamente el debate en torno a la realidad brasile\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>La reacci\u00f3n no sali\u00f3 de la opini\u00f3n p\u00fablica. Surgi\u00f3 del gobierno, que tiene como bandera el combate contra el hambre&#8230;<\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0La reacci\u00f3n del gobierno no fue homog\u00e9nea. Lo que hubo, eso s\u00ed, fueron comentarios que apuntaban a descalificar el estudio del IBGE, o al menos sus implicaciones obvias, pero tambi\u00e9n hubo reacciones m\u00e1s mesuradas, imbuidas de un esp\u00edritu constructivo. Es necesario considerar que el actual gobierno del pa\u00eds gan\u00f3 las elecciones enarbolando el combate al hambre y la pobreza como una de sus mayores sino su mayor bandera, y tambi\u00e9n es preciso tener en cuenta que el partido que lidera el gobierno tiene una larga y reconocida tradici\u00f3n de lucha por las cuestiones sociales. Todo esto produce la idea de una cierta infalibilidad del gobierno en todo lo atinente al \u00e1rea social. Pero, sucede que las pol\u00edticas sociales no se hacen solamente con buenas intenciones: requieren de diagn\u00f3sticos correctos, y an\u00e1lisis sin vicios de los problemas que se pretende corregir.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es su evaluaci\u00f3n sobre el Programa Hambre Cero?<\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0Al principio, centraron las campa\u00f1as en la donaci\u00f3n de alimentos, el desfile de celebridades e ideas de dif\u00edcil adjetivaci\u00f3n, como por ejemplo la exigencia de facturas para comprobar los gastos de las familias beneficiadas con la compra de alimentos. Fueron acciones sufribles. Con todo, la direcci\u00f3n que el programa tom\u00f3 posteriormente, con \u00e9nfasis en la transferencia de ingresos a familias ubicadas debajo de la l\u00ednea de pobreza e incentivando la asistencia de los ni\u00f1os a la escuela y los seguimientos en el campo de la salud en los centros de atenci\u00f3n primaria, fue sin duda positiva. Claro que estas acciones se destinan b\u00e1sicamente al combate contra pobreza, y no al hambre. Pero la pobreza en el pa\u00eds es lo suficientemente importante como para que pongamos de relieve esa impropiedad sem\u00e1ntica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl combate contra el hambre no pasa por la distribuci\u00f3n de alimentos?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0Como he dicho antes, a\u00fan existen regiones que emiten se\u00f1ales de padecer deficiencia cr\u00f3nica de energ\u00eda, principalmente en el semi\u00e1rido del nordeste. All\u00e1, la oferta de alimentos es inestable, debido al problema de la sequ\u00eda y a una estructura econ\u00f3mica arcaica, bastante diferente de lo que sucede en el resto del pa\u00eds. Est\u00e1 tambi\u00e9n la dif\u00edcil y compleja situaci\u00f3n de las comunidades ind\u00edgenas del pa\u00eds. Eventualmente, en situaciones de emergencia c\u00edclica, uno tiene que pensar realmente en brindar auxilio, distribuir alimentos de manera eficaz, r\u00e1pida. El pa\u00eds necesitar\u00eda tener en las referidas zonas sistemas de monitoreo \u00e1giles sobre la disponibilidad y el consumo de alimentos \u2013\u00a0ya que a\u00fan no los tiene \u2013\u00a0pues el hambre, cuando surge, es devastadora y no espera. Pero, por supuesto: la soluci\u00f3n definitiva para esas regiones no pasa por distribuir alimentos. Habr\u00eda que remover las causas determinantes del problema, b\u00e1sicamente, con instrumentos de desarrollo local.<\/p>\n<p><strong>Las autoridades gubernamentales se refirieron a una supuesta hambre gorda, que contempla una asociaci\u00f3n de la obesidad con la desnutrici\u00f3n. \u00bfEso existe?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0M\u00e1s all\u00e1 de que nuevamente se incurre en una impropiedad sem\u00e1ntica, este argumento no se sostiene. En Brasil, al menos hasta ahora, el alimento t\u00edpico de la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre sigue siendo el arroz, el fr\u00edjol, alguna verdura, un poco de carne. El fr\u00edjol, por ejemplo, es un excelente alimento, relativamente barato, una fuente de prote\u00ednas, micronutrientes y fibras, y que nada tiene de obesog\u00e9nico, al contrario. Desde el punto de vista del riesgo de obesidad, los pobres en Brasil, en general, tienden a alimentarse mejor que los ricos, pues consumen menos grasas y menos alimentos procesados, que habitualmente tienen alta densidad energ\u00e9tica. Pero esta situaci\u00f3n es distinta en los pa\u00edses desarrollados, donde la industrializaci\u00f3n intensa de la producci\u00f3n de alimentos abarat\u00f3 el costo de la alimentaci\u00f3n y llev\u00f3 a que los alimentos procesados se tornaran m\u00e1s accesibles que los alimentos<em> in natura<\/em>. Debemos permanecer atentos, pues esa misma situaci\u00f3n podr\u00e1 darse en el futuro en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor que se supervalora el problema del hambre?<\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0Creo que un cientista pol\u00edtico podr\u00eda contestar mejor esa pregunta, pero me arriesgo a decir que la dramaticidad del hambre y el hecho de que moviliza m\u00e1s a la sociedad que la pobreza son elementos que deben considerarse.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHay pol\u00edticas sociales que pueden sacrificarse debido a la supervaloraci\u00f3n del problema del hambre?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0Recientemente se destinaron recursos abultados del presupuesto provenientes del Ministerio de Salud al programa del gobierno de transferencia de renta. La argumentaci\u00f3n que se esgrimi\u00f3 fue que, al combatir la pobreza, combatir\u00edamos el hambre, y as\u00ed estar\u00edamos mejorando la salud de la gente. Pero la realidad brasile\u00f1a no nos autoriza a seguir ese razonamiento simplista, y de hecho, es bastante probable que inversiones directas en la red b\u00e1sica de salud y en saneamiento ambiental redunden en retornos para la salud de la poblaci\u00f3n mucho mayores que aqu\u00e9llos asociados a la transferencia de renta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es el riesgo de tener ojos \u00fanicamente para ver el hambre, en un pa\u00eds donde la obesidad avanza?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0Cuando usted crea un programa de transferencia de renta, o cuando la econom\u00eda crece, las personas ampl\u00edan su capacidad de consumo. \u00bfQu\u00e9 consumir\u00e1n m\u00e1s? Hemos hecho estudios sobre la relaci\u00f3n entre el ingreso y el consumo alimentario que indican que es bastante probable que familias de muy baja renta compren m\u00e1s alimentos y que mejoren la calidad nutricional de su alimentaci\u00f3n, diversificando la dieta y sobre todo aumentando el consumo exiguo de productos de origen animal, tales como carnes y l\u00e1cteos. Estos cambios podr\u00e1n mejorar las condiciones de nutrici\u00f3n y de salud de las personas, en particular de los ni\u00f1os peque\u00f1os. Pero no se puede asegurar lo propio para familias con ingresos bajos a\u00fan, a punto tal de formar la clientela de los programas de transferencia de renta, pero no tan bajos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0Entre estas familias el aumento en el consumo de productos de origen animal puede f\u00e1cilmente derivar en un exceso de consumo de grasas, en particular de aqu\u00e9llas que son m\u00e1s perjudiciales para la salud: las grasas saturadas. Tambi\u00e9n es bastante probable que crezca entre estas familias el consumo de alimentos procesados, en general altamente cal\u00f3ricos, ricos en grasas, az\u00facar y sal, y pobres en fibras y micronutrientes. Tambi\u00e9n es probable que se observe un aumento del consumo de bebidas alcoh\u00f3licas y en la cantidad de cigarrillos consumidos por los fumadores. El h\u00e1bito de fumar en el pa\u00eds se concentra cada\u00a0 m\u00e1s en los segmentos m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n. En s\u00edntesis, no hay ninguna seguridad de que el efecto final del aumento del poder adquisitivo de segmentos relevantes de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a redunde en una mejora de sus condiciones de nutrici\u00f3n y de salud. Claro que el aumento del poder adquisitivo de la poblaci\u00f3n de baja renta podr\u00eda producir resultados m\u00e1s positivos para sus condiciones de nutrici\u00f3n y salud, pero necesitar\u00edamos contar con m\u00e1s acciones en el \u00e1rea de la informaci\u00f3n y la educaci\u00f3n nutricional de la poblaci\u00f3n, y con medidas fiscales y regulatorias que facilitaran el acceso a alimentos sanos, como son las frutas y las hortalizas, por ejemplo, y menos atractivas con relaci\u00f3n a los alimentos poco saludables.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de pol\u00edtica p\u00fablica tendr\u00eda fuerza para combatir el problema de la obesidad?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0En primer lugar, es preciso reconocer que el control del avance de la obesidad es bastante complejo, y requiere de acciones que involucren desde modificaciones en la agricultura, que hagan posible una mayor oferta de alimentos sanos, hasta cambios en la planificaci\u00f3n urbana, capaces de estimular la pr\u00e1ctica regular de actividad f\u00edsica en las ciudades. Es indispensable contar con medidas fiscales que faciliten el acceso a los alimentos saludables y dificulten el acceso a los alimentos no saludables, como as\u00ed tambi\u00e9n se requieren medidas regulatorias que disciplinen los l\u00edmites a la propaganda de alimentos, prohibiendo completamente la propaganda dirigida a los ni\u00f1os. El esfuerzo permanente y sistem\u00e1tico en pos de educar y conscientizar a la gente acerca de la importancia de la alimentaci\u00f3n saludable y de la lucha contra el sedentarismo es obviamente esencial. En definitiva, se controla la obesidad apoyando, protegiendo y fomentando pr\u00e1cticas de vida sana.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pa\u00edses han logrado resolver esta ecuaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0Existen ejemplos exitosos de pa\u00edses desarrollados que han logrado revertir el crecimiento de la obesidad o incluso prevenir su surgimiento como problema de salud p\u00fablica. En primer lugar podemos mencionar el ejemplo de Finlandia, y en segundo, los casos de Jap\u00f3n y Corea del Sur. El paralelo con la reducci\u00f3n del tabaquismo, conquistada a base de pol\u00edticas p\u00fablicas audaces en varios pa\u00edses, incluido Brasil, es inevitable. En los a\u00f1os 1960, m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n masculina brasile\u00f1a fumaba, A finales de los a\u00f1os 1980, cuando Brasil empez\u00f3 a hacer esfuerzos sistem\u00e1ticos tendientes a controlar el tabaquismo en el pa\u00eds, los fumadores llegaban todav\u00eda a alrededor del 40%; pero ahora sabemos que tan s\u00f3lo uno de cada cuatro o cinco adultos sigue fumando. Muchas veces se alega que el poder econ\u00f3mico de la industria de alimentos es muy grande, pero, \u00bfy el de la industria de cigarrillos, acaso no lo es tambi\u00e9n? De cualquier manera, desde el a\u00f1o pasado, contamos con un gran aliado en la lucha por el control de la obesidad y de las dem\u00e1s enfermedades cr\u00f3nicas asociadas a la alimentaci\u00f3n no saludable y el sedentarismo. Se trata de la Estrategia Global sobre Alimentaci\u00f3n, Actividad F\u00edsica y Salud formulada por la OMS, discutida durante varios a\u00f1os con la comunidad cient\u00edfica y con los gobiernos nacionales, y finalmente aprobada por la Asamblea Mundial de Salud, en mayo de 2004. El mayor avance de esta estrategia, que fue duramente combatida por Estados Unidos y por sectores contrariados de la industria de alimentos, en particular los productores de az\u00facar, radica en admitir que informaciones sobre elecciones m\u00e1s saludables con respecto a la alimentaci\u00f3n deben ir aparejadas a acciones gubernamentales sobre el ambiente, que hagan que \u00e9stas se vuelvan factibles y m\u00e1s f\u00e1ciles, incluyendo all\u00ed medidas fiscales y de regulaci\u00f3n, que podr\u00e1n no contar con el benepl\u00e1cito de los sectores econ\u00f3micos que se benefician con el consumo de alimentos no saludables.<\/p>\n<p><strong>La investigaci\u00f3n del IBGE mostr\u00f3 otra realidad: la obesidad avanza, pero hay franjas de la poblaci\u00f3n, como la de las mujeres de clase media, que est\u00e1n menos gordas de lo que estaban en los a\u00f1os 1980. \u00c9se es un raro ejemplo de inversi\u00f3n de la tendencia. \u00bfA que atribuye esto?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0Brasil es un pa\u00eds incre\u00edblemente permeable a los cambios. Al tiempo que incorporamos determinados h\u00e1bitos inadecuados, estilos de vida no sanos, tambi\u00e9n incorporamos mensajes positivos. Esto es lo que sucedi\u00f3, al parecer, con las mujeres brasile\u00f1as que poseen nivel medio o superior de escolaridad. La investigaci\u00f3n de 2003 puso en evidencia que en todo el pa\u00eds, con excepci\u00f3n de la regi\u00f3n nordeste, la obesidad entre mujeres de clase media ces\u00f3 de aumentar, o hasta estar\u00eda declinando. Los datos disponibles no permiten conocer los determinantes de esta tendencia, que a\u00fan no ha sido descrita en ning\u00fan otro pa\u00eds en desarrollo. De cualquier forma, en la poblaci\u00f3n masculina brasile\u00f1a no hay ninguna se\u00f1al que indique merma del crecimiento de la obesidad, en ning\u00fan estrato social.\u00a0Pero decir que la garota de Ipanema est\u00e1 engordando, tal como insinu\u00f3 aquel pol\u00e9mico art\u00edculo del The New York Times, es una injusticia&#8230;\u00a0Un absurdo total. Quiz\u00e1 la garota de Bang\u00fa, pero, ciertamente, \u00e9se no es el caso de la garota de Ipanema.<\/p>\n<p><strong>Si bien el hambre experiment\u00f3 una reducci\u00f3n dr\u00e1stica en Brasil en los a\u00f1os 1970, la desnutrici\u00f3n infantil reci\u00e9n cedi\u00f3 hace mucho menos tiempo, en los a\u00f1os 1980 y 1990. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0La desnutrici\u00f3n de adultos es en general un problema de escasez, de falta absoluta de alimentos. La gente solo pasa hambre cuando la miseria es extrema. Si el adulto tiene comida, aun cuando viva en un medio desfavorable, dif\u00edcilmente presentar\u00e1 signos cl\u00ednicos de desnutrici\u00f3n. El aumento de la renta familiar que gener\u00f3 el crecimiento de la econom\u00eda brasile\u00f1a en los a\u00f1os 1970 fue decisivo para reducir la exposici\u00f3n de la poblaci\u00f3n adulta a la desnutrici\u00f3n. No obstante, la desnutrici\u00f3n infantil tiene otros determinantes, al margen de la renta familiar. En particular se destaca entre ellos la exposici\u00f3n seguida de los ni\u00f1os a episodios de enfermedades infecciosas, que terminan minando su estado nutricional. Y los principales factores de prevenci\u00f3n de estas enfermedades \u2013\u00a0el saneamiento ambiental, la asistencia b\u00e1sica en salud y la escolaridad de las madres \u2013\u00a0reci\u00e9n hace poco llegaron a los estratos m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos brasile\u00f1os son sedentarios?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0En un estudio que hicimos con base en otra encuesta del IBGE, realizada en el pa\u00eds en 1997, mostramos que tan s\u00f3lo el 3% de los adultos segu\u00eda la recomendaci\u00f3n de hacer al menos 30 minutos diarios de ejercicios f\u00edsicos la mayor parte de los d\u00edas de la semana. Pese a que en otros pa\u00edses, especialmente en los pa\u00edses desarrollados, hay m\u00e1s gente que se ejercita, no se puede para decir que el pa\u00eds es un campe\u00f3n del sedentarismo, pues una parte de la poblaci\u00f3n tiene ocupaciones que demandan un gasto energ\u00e9tico regular e intenso. Con base en un sistema de monitoreo mediante entrevistas telef\u00f3nicas, que estamos en este momento prob\u00e1ndolo en varias capitales del pa\u00eds, estimamos que en la ciudad de S\u00e3o Paulo la proporci\u00f3n de personas completamente sedentarias, es decir, que no hacen con una m\u00ednima regularidad ning\u00fan tipo de actividad f\u00edsica moderada o intensa, pasa del 50%. Y, en el caso de las mujeres, hay una relaci\u00f3n inversa del sedentarismo con la escolaridad, es decir, cuanto menor es la escolaridad, m\u00e1s frecuente es el sedentarismo. Esta relaci\u00f3n inversa nos aporta una pista interesante para comprender por qu\u00e9 la prevalencia de la obesidad en las mujeres m\u00e1s pobres supera en dos o tres veces dicha prevalencia entre las mujeres m\u00e1s ricas. El estudio de los patrones y determinantes de la actividad f\u00edsica en la poblaci\u00f3n constituye una de las grandes prioridades para la investigaci\u00f3n en salud p\u00fablica en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 se puede hacer?<\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0Pues bien, el tama\u00f1o y la complejidad de los problemas nutricionales en una sociedad como la brasile\u00f1a son tan grandes que a veces se hace dif\u00edcil convencer a los formuladores de pol\u00edticas p\u00fablicas y a los tomadores de decisiones de que vale la pena invertir en el \u00e1rea. Como he dicho antes, las acciones consistentes en el \u00e1rea de promoci\u00f3n de la alimentaci\u00f3n saludable son esencialmente aquellas que combinan informaci\u00f3n y motivaci\u00f3n con cambios en el ambiente, que permitan la elecci\u00f3n de opciones saludables. A finales de 2004, hicimos un experimento relativamente sencillo en una comunidad de escas\u00edsimos recursos, en el barrio de Graja\u00fa, zona sur de la ciudad de S\u00e3o Paulo. Primeramente realizamos un estudio de campo que document\u00f3 las carencias de dicha comunidad con relaci\u00f3n a la comercializaci\u00f3n de alimentos sanos. Las opciones para la compra de alimentos que hallamos pr\u00e1cticamente se restring\u00edan a peque\u00f1os negocios que vend\u00edan alimentos procesados, tales como arroz, fideos, sardinas en lata y salchichas. Productos frescos, tales como frutas y hortalizas, eran raros, y cuando exist\u00edan, eran de p\u00e9sima calidad y precios altos. Luego estudiamos durante un mes el patr\u00f3n de compra y de consumo de alimentos de una muestra de las familias. La primera parte de la intervenci\u00f3n que implementamos en la comunidad consisti\u00f3 en ofrecerle a la mitad de las familias seleccionadas informaciones sobre alimentaci\u00f3n, nutrici\u00f3n y salud, y hacer talleres de cocina, que ense\u00f1aban a preparar comidas sanas, utilizando con mayor frecuencia frutas, verduras y legumbres. En la segunda parte de la intervenci\u00f3n, extendida a todas las familias, creamos una &#8220;verduler\u00eda y fruter\u00eda volante&#8221; que recorri\u00f3 las calles de la comunidad tres veces por semana, durante cuatro semanas, comercializando frutas y hortalizas frescas y de buena calidad, compradas en el mercado central Ceagesp. La evaluaci\u00f3n del impacto de la intervenci\u00f3n, que a\u00fan est\u00e1 en marcha, indica un aumento de alrededor del 20% en el consumo de frutas y hortalizas, solamente con las actividades educativas y de motivaci\u00f3n, y un aumento del 50% con la intervenci\u00f3n completa. Estamos realizando este estudio con financiamiento del CNPq sobre investigaciones en seguridad alimentaria.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ve el futuro? \u00bfEs optimista?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u2013\u00a0Es una dif\u00edcil. Por ejemplo, en los casos de deficiencias en la oferta de alimentos saludables y en el grado de informaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, creo que la soluci\u00f3n no es tan dif\u00edcil, y depender\u00e1 sobre todo de la clarividencia de los gobiernos municipales y del aporte de inversiones p\u00fablicas. Hay otras medidas igualmente factibles, que est\u00e1n en marcha en varias localidades brasile\u00f1as, tales como la mejora de la calidad nutricional de la alimentaci\u00f3n escolar y la restricci\u00f3n de la venta de alimentos no saludables en las cantinas escolares. Pero hay otras medidas de pol\u00edtica p\u00fablica, igualmente necesarias, que encuentran m\u00e1s resistencia en el seno de la sociedad, en las cuales hemos avanzado muy poco. Por ejemplo, medidas que restrinjan la publicidad de alimentos no sanos y que proh\u00edban totalmente la propaganda por televisi\u00f3n dirigida espec\u00edficamente a los ni\u00f1os, en la l\u00ednea de lo que se ha hecho en varios pa\u00edses desarrollados. Existe un proyecto tramitando ha mucho tiempo en el Senado de la Naci\u00f3n, de autor\u00eda del senador Ti\u00e3o Viana, del Partido de los Trabajadores (PT) de Acre, cuya aprobaci\u00f3n podr\u00eda ser una importante se\u00f1al indicativa de la preocupaci\u00f3n de los legisladores brasile\u00f1os y del gobierno con el proceso de transici\u00f3n nutricional que atraviesa nuestro pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Carlos Augusto Monteiro se refiere al fen\u00f3meno de la transici\u00f3n nutricional y muestra de qu\u00e9 manera la obesidad ha ocupado el lugar del hambre en la lista de los grandes problemas de salud en Brasil","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-80279","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80279"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80279\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80279"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}